
El Diccionario de la Real Academia Española define aguardo como «sitio desde el cual el cazador acecha la pieza para disparar sobre ella». La fotografía, captada en la tarde del sábado 1 de febrero de 2020 en una rotonda del barrio sevillano de Los Bermejales, demuestra que también el coche ‘ponemultas’ de la Policía Local, acompañado de otro vehículo policial en plan escolta, puede practicar esta técnica cinegética con el fin de sorprender y disparar su cámara inculpatoria contra aquellos incautos conductores que, inadvertidos de su presencia, cometan alguna infracción de tráfico como dejar sus vehículos en doble fila, cansados ya de dar vueltas en derredor del macrocentro comercial Lagoh sin encontrar un aparcamiento. Así que ya lo saben, si sobre todo el fin de semana van de compras por Palmas Altas y su entorno estén ojo avizor porque el gran hermano policial está rondando y yendo de cacería. Y es que en ningún caso está justificado infringir las reglas del Código de la Circulación.
Aviso a navegantes, o más apropiadamente, a automovilistas. Demetrio Cabello, el Charles Bronson municipal, ya tiene circulando por las calles de Sevilla a sus dos coches ‘ponemultas’ a la misma vez, como habría dicho el que decirlo solía: el viejo, que estaba la mitad del tiempo estropeado en el taller, y el novísimo, del que dicen incorpora los últimos adelantos en detección para que ningún vehículo escape a su ojo de Polifemo. Cuentan que pese a sus múltiples averías y períodos de inactividad, el ‘ponemultas’ original cazó el año pasado a 31.322 infractores de las Ordenanzas de Tráfico. A razón de 200 euros por conductor pillado ‘in fraganti’, la Hacienda municipal ingresó 6.264.400 euros gracias al dichoso cochecito. Un negocio redondo y tan bizcochable que la Dama de Hierro, Asunción Fley, se olvidó del plan de ajuste y de las tijeras de los recortes y decidió darle un hermanito para que el ‘ponemultas’, como Adán antes de tener su media costilla, no se sintiera tan solo. Ahora hay una pareja rondando por Sevilla y no es precisamente de la Guardia Civil.