Cayetano Martínez de Irujo, aristócrata miembro de los Alba, familia que trinca cada año 3 millones de euros en subvenciones de Bruselas cultive o no sus 25.000 Has. de tierras (50 latifundios en la escala de Pascual Carrión), critica el chocolate del loro del PER en los pueblos andaluces y dice: “”En Salamanca, por ejemplo, hay una disponibilidad y mentalidad frente al trabajo y el rendimiento que no hay en Andalucía”. ¿Que no hay disponibilidad? Pues pió justo el día en que el Ministerio de Trabajo difundió que los andaluces realizaron en el tercer trimestre del año 1.352.000 horas extraordinarias (un 47,3% más que en 2010), siendo Andalucía la tercera comunidad más hipertrabajadora de España y la quinta en menos horas de trabajo perdidas por absentismo, huelgas, permisos, bajas de maternidad, formación y actividades sindicales. ¿Que no hay rendimiento? Pues también largó Irujo el mismo día en que la Renault de Sevilla batía un récord histórico con la fabricación de un millón de cajas de cambio para toda la red de factorías de la multinacional francesa. Con el conde de Salvatierra se cumple el dicho de que siempre salta un cojo.
*Pulse aquí para ver el análisis de los errores de comunicación del conde de Salvatierra en el blog de Paco Torres
Si el Ayuntamiento quería destacar como elemento diferenciador de Sevilla en Navidad su buen tiempo -en contraste con el gélido clima de otras latitudes- y usar como imagen promocional de esa idea-fuerza a los Reyes Magos en su campaña ‘En Sevilla, como un Rey’, podría haber situado a Sus Majestades con sus camellos en un París o un Londres nevados y evocando una Sevilla soleada, por ejemplo. Pero como aquí somos el jugador número 12 en cualquier evento y ‘la grasia no se pué aguantá’, los Reyes Magos del vídeo municipal aparecen durmiendo al solito en un banco próximo a la Catedral, musitando entre ellos un “¡Ojú!” y con los regalos a sus pies, olvidados y sin repartir. El PSOE ha pedido la retirada del vídeo por la imagen de vagancia que proyecta de Sevilla, máxime tras la acusación de “vagos” que nos lanzó el reprobado Duran i Lleida. El edil Serrano acusa a los socialistas de haber perdido “el sentido del humor”. ¿Y no hay otro sentido asociable a la ciudad que no sea el humorístico? Sevilla es algo demasiado serio como para tomársela siempre a guasa.