Botellonas

Vecinos del casco antiguo constatan este verano cómo Sevilla sigue siendo una ciudad sin ley en cuanto a la movida se refiere. Dada la falta de policías, que como no hay dinero en las arcas municipales para pagar horas extra no se han ofrecido para reforzar el turno de noche, los ‘botelloneros’ campan a sus anchas y han reconquistado bebida en mano espacios emblemáticos que el vecindario creía perdidos definitivamente para ellos: el Salvador, la Alfalfa, la Alameda y el Pabellón de la Madrina. Sevilla es la única ciudad de Andalucía donde se incumple flagrantemente la ley antimovida del Parlamento andaluz, según la cual está prohibido terminantemente beber en la vía pública salvo en los sitios designados expresamente a tal efecto. Monteseirín sigue sin señalar botellódromo alguno y mantiene una tolerancia ambigua para no malquistarse el favor de los más jóvenes, el único segmento de población proclive a su política. Mientras el Ayuntamiento habla de ‘tolerancia cero’ con la doble fila, hace la vista gorda con las ‘botellonas’. Piensa que los coches no votan.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.