Al borde de…

Me lo dijeron tiempo ha lenguas de doble filo de su propio partido: Marchena vive sin vivir en él por mor de la juez Alaya. La mano derecha del (sin) alcalde intentó dar un golpe de efecto al presentarse en el Juzgado sin haber sido llamado. No era el momento procesal oportuno. Ahora le han dado cita, sí, pero con su abogado. Del urbanismo bajo sospecha del PA al sospechoso exgerente de Urbanismo de Monteseirín. ¿Ves, Alfredo, las vueltas que da la vida? Como decía Vico, la historia no es más que un eterno retorno. ¿Por qué a Marchena no lo dejó hablar entonces voluntariamente la juez y lo llama ahora para que cante? Dicen que en el ínterim la Policía Judicial ha estado escudriñado el servidor informático de la Gerencia. Si Marchena ya era un sinvivir antes de la citación judicial, ahora está al borde de un ataque de nervios (secretarias, cuerpo a tierra, que pueden volar las cafeteras). Para no destituirlo (¿será que sabe demasiado?), el PSOE alega que Marchena tiene la conciencia tranquila. Falsa coartada: un ser amoral como Marchena carece de conciencia.

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