Sin flor

Hasta los micrófonos le fallaron a Espadas

Hasta los micrófonos le fallaron a Espadas

Sólo los niños y quienes viven instalados en una inocencia similar a la de ellos dicen la verdad. Como los ancianos son niños transmutados con los años, hay que otorgarles la misma presunción de veracidad que a los más tiernos infantes. Por eso, la exclamación de una de las asistentes a la presentación de Juan Espadas en Fibes, previa advertencia del partido de que se iba a pasar lista para fichar a los que hicieran rabona, delató cómo se organizó el baño de masas del alcaldable socialista: “¡A las viejas nos han hecho venir y no tenemos donde estar!”. Los viejos no fueron voluntariamente, los hicieron ir, que no es lo mismo. Y si, según la mayoría de las crónicas, al bocadillo y al bus  se le suma que fallaron los micrófonos, los vídeos no entraban y las pantallas exteriores se quedaron sin sonido, ¿qué imagen de modernidad y eficacia proyectó el alcaldable? De Monteseirín se decía, con razón dada su mediocridad, que tenía una flor en salva sea la parte que le permitió ser tres veces alcalde, pero Espadas, en vez de flor, por ahora sólo  tiene el cenizo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.