La posposición de Espadas

El alcalde no ha pospuesto su marcha del Ayuntamiento porque nunca fijó una fecha para su salida

Al contraponer el Presupuesto municipal al de la Junta demuestra que piensa más como líder del PSOE que como regidor

El alcalde a tiempo parcial de Sevilla, Juan Espadas, ha anunciado que no comunicará su decisión sobre la fecha concreta de su renuncia a la Alcaldía hasta que no se aprueben los Presupuestos de la ciudad para 2022, y porque así quiere marcar la diferencia con el vicepresidente de la Junta de Andalucía, Juan Marín, el cual, según un audio que le grabaron clandestinamente entonces dentro de su propio partido (Ciudadanos), opinaba en julio que no interesaba la aprobación de las Cuentas del Gobierno autónomo en un año electoral.

Prácticamente la mayor parte de los medios de comunicación emplearon el verbo posponer a la hora de referirse a la decisión del alcalde que simultánea el cargo con la secretaría general del PSOE(A) y su candidatura a la Presidencia de la Junta de Andalucía, y se leyeron y oyeron titulares como estos: ‘Espadas pospone el anuncio de su relevo y su marcha hasta la aprobación del Presupuesto’ y ‘Espadas pospone su marcha de la Alcaldía hasta la aprobación del Presupuesto de Sevilla’.

Posponer significa, en la segunda acepción del Diccionario de la Real Academia, “dejar de hacer algo momentáneamente, con idea de realizarlo más tarde”.

Juan Espadas, delante del Ayuntamiento de Sevilla, en la Plaza Nueva

La pregunta que cabe hacerse es si Espadas ha pospuesto realmente su dimisión como alcalde, dimisión que se habría inferido de un anuncio previo por su parte y que hubiera dado pistas en tal sentido. En puridad, el alcalde multitarea no había concretado fecha para anuncio alguno, aunque los medios de comunicación se lanzaron a divulgar, como si estuvieran en el secreto, que la revelación del día de su abandono se iba a producir el jueves 11 de noviembre.

CUMBRE TURÍSTICA

A continuación, sin embargo, tuvieron que justificar el pretendido retraso del anuncio en la necesidad de que el alcalde no creara un vacío de poder y de representación institucional coincidiendo con la celebración en Sevilla del ‘Tourism Innovation Summit 2021’, la cumbre sobre innovación turística, prevista en Fibes entre el 10 y el 12 de noviembre, en la que iban a participar miles de congresistas y que iba a tener un impacto económico de 15 millones de euros en la ciudad.

Congreso sobre la innovación turística (TIS 2021) en Fibes

El motivo para retrasar el supuesto anuncio parecía más que justificado, pero de inmediato circuló por y desde las Redacciones de los medios un nuevo hito en el calendario: sería el martes siguiente a la clausura del congreso turístico. Y como no ocurrió tampoco el martes, el cumplimiento del pronóstico periodístico se pospuso -para emplear el término de moda- al miércoles 17 de noviembre.

La fecha parecía avalada esta vez por la inclusión en la agenda política de la jornada de al menos dos actos que iba a protagonizar Espadas: una visita a primera hora a las instalaciones del nuevo centro de referencia para la diversidad funcional que se está construyendo en la calle Portobelo merced a un acuerdo entre el Ayuntamiento y Fundomar y, posteriormente, la colocación de la primera piedra del nuevo centro cívico de Sevilla Este, en la calle Flor de Gitanilla.

NO SE VA

Mas tampoco en esta ocasión acertaron los medios, porque Espadas no anunció que se iría, sino más bien que no se iría todavía, como en las sevillanas del adiós tan gratas al Papa Juan Pablo II. Y hasta se permitió el lujo de reprender a los periodistas al expresar que nunca había desmentido las especulaciones que circulaban sobre su marcha porque él no era la fuente de las mismas.

“Merezco, como mínimo, que se permita que la persona que tiene que tomar la decisión sea la que convoque y lo cuente. La ruta la marco yo y los tiempos los decido yo, por lo que no me voy a precipitar, ni nadie me va a llevar a donde no quiera ir», expresó con rotundidad el aún alcalde.

Espadas, en su intervención ante los medios

Sin embargo, el alcalde de Sevilla a tiempo parcial sí había dado pábulo a las especulaciones (¿o eran más bien filtraciones desde su equipo o desde su gobierno?) periodísticas, ya que el lunes 8 de noviembre, tras la clausura del XIV congreso del PSOE (A), concedió unas declaraciones a Canal Sur en las que dijo que “en los próximos días” comunicaría cuál sería “el proceso y los tiempos” para dejar la Alcaldía y centrarse en su actividad orgánica al frente del Partido Socialista.

Si desde entonces hasta sus nuevas declaraciones del 17 de noviembre habían pasado ya nueve jornadas, ¿cuál es el concepto de proximidad de Espadas? Porque a este paso los días parece que se convertirán en semanas, y puede que incluso en meses.

LOS PRESUPUESTOS

Así pues, ahora toca hablar de la posposición (término aceptado por la Real Academia de la Lengua  y que está incluido en su Diccionario) de la dimisión de Espadas como alcalde de Sevilla (no especulemos sobre si también como concejal y por tanto con su marcha del Ayuntamiento), que queda condicionada a la aprobación de los Presupuestos municipales para el año próximo (confiemos en que Espadas sí comprenda ese concepto de proximidad, ya que hemos sobrepasado el ecuador de noviembre).

El regidor ha aseverado que en el Ayuntamiento, a diferencia de lo que considera que ocurre en la Junta de Andalucía, «sí es importante aprobar el presupuesto para los sevillanos». «En el Ayuntamiento -continuó- sí hay un alcalde que da la cara, y lo importante es llegar a un acuerdo, llevarlo a un pleno y sacarlo adelante. Esa es mi prioridad. Cuando lo saquemos adelante, diré cuándo renunciaré a la Alcaldía y, tras reunirme con el Grupo Socialista, diré cuál es la persona propuesta y que el Pleno lo decida».

Hablamos -incluso el propio alcalde- de posposición y de posponer de manera inapropiada porque no hay ninguna novedad en este sentido en el discurso de Espadas, el cual viene lo mismo desde hace tiempo. Sin ir más lejos, en la citada entrevista en Canal Sur, en la que dejó claro que quería dejar el cargo con las cuentas municipales para 2022 aprobadas por el Pleno: «Es un tema importante -afirmó- y creo que debemos dejar eso resuelto, porque las cuentas públicas y los presupuestos son instrumentos básicos para la acción de gobierno y me gustaría poder celebrar ese pleno, llevar ese tema en el orden del día y sacarlo adelante”.

«Me quedaría muy tranquilo si pudiéramos tener ya esa incógnita despejada y el Presupuesto 2022 resuelto; para mí es un elemento fundamental para poder cerrar ese capítulo y mi salida del Ayuntamiento de Sevilla», insistió.

Y explicó que le gustaría “dejar las cosas organizadas, porque son muchos meses, años de trabajo y creo que este es el momento también de apoyar hasta el final a mi equipo y de que los sevillanos vean que me voy con el deber cumplido».

INCOHERENCIA

Hasta aquí Espadas ha hablado y actuado de forma coherente, en clave de alcalde y de política municipal. Sin embargo, pierde totalmente su coherencia en sus declaraciones del día posterior a la filtración del audio de Juan Marín, el vicepresidente de la Junta de Andalucía, cuando ya se expresa más como secretario general del PSOE(A) y candidato por este partido a la Presidencia de la Junta que como regidor de los destinos de Sevilla.

Ya no se trata de que tenga que culminar un trabajo de meses o de cerrar una etapa con el deber cumplido, sino de contraponer su actitud a la de Juan Marín, y los Presupuestos de Sevilla a los de la Junta de Andalucía, comparando unas Cuentas y otras y comparándose él mismo para que los ciudadanos vean la diferencia, en clave ya preelectoral. Dicho de otro modo, Espadas pasa a presentar los Presupuestos municipales como un arma arrojadiza contra un Gobierno andaluz, o supuestamente al menos su vicepresidente, no interesado en aprobar las Cuentas autonómicas.

Espadas ya plantea los Presupuestos de Sevilla en clave de política andaluza

«Marcar diferencia en política es lo que lleva a tener confianza o no», ha afirmado, tras calificar como «vergonzoso que todo un gobierno (el de la Junta de Andalucía) lleve dos meses diciendo que negocia un presupuesto para los andaluces y que eso sea absolutamente falso». «Me obliga a demostrar -continuó- que el presupuesto de una modesta cuarta ciudad de España no es una estupidez y que el alcalde está en eso y no en otro tipo de cálculos”.

Esa fijación con la Junta de Andalucía es la demostración de que Espadas piensa ya (o desde hace tiempo) más como candidato a ocupar el palacio de San Telmo que como inquilino de la Casa Grande en la Plaza Nueva.

Por eso es cada vez más obvia la necesidad de que deje de ser alcalde de Sevilla a tiempo parcial para convertirse en líder del PSOE (A) a tiempo completo.

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