La Junta financia con medidas compensatorias de energías renovables en Sevilla y Cádiz la reintroducción del torillo andaluz

Es una de las aves más amenazadas del mundo y sólo sobrevive en un enclave de Marruecos

Las medidas compensatorias en proyectos de energías renovables son acciones obligatorias diseñadas para restaurar, reparar o mejorar el valor ecológico y los hábitats naturales que sufren un daño o pérdida inevitable debido a la construcción y operación de una instalación (como un parque solar o eólico). El Gobierno andaluz está recurriendo a esta figura, por proyectos de energías renovables en las provincias de Sevilla y Cádiz, para la futura reintroducción del torillo andaluz en la comunidad autónoma con la llegada de 18 ejemplares procedentes de Marruecos. La reintroducción de este taxón, extinguido en España y con una única población relicta en Marruecos, sería uno de los proyectos de conservación de fauna más importantes del contexto internacional.

Las aves arribaron el pasado 9 de septiembre (2026) al puerto de Algeciras y fueron trasladadas al Centro de Conservación de la Biodiversidad Zoobotánico Jerez, donde comenzará el programa de reproducción ex situ de la especie.

Antes de llegar a Andalucía, los ejemplares han recorrido una primera etapa especialmente delicada. La localización y el rescate de nidos en Marruecos han hecho posible recuperar huevos, incubarlos y conseguir su eclosión. El traslado de los 18 torillos al Zoobotánico de Jerez permite pasar ahora a la cría en cautividad, una herramienta esencial para formar una población de seguridad y disponer en el futuro de aves que puedan ser destinadas a la recuperación de la especie en espacios de su distribución histórica.

En este sentido, está previsto desarrollar al menos cuatro campañas más en Marruecos durante los próximos años, con el propósito de reunir un grupo reproductor suficiente y con la mayor variabilidad genética posible. Y es que, evitar la consanguinidad y mantener una población sana serán aspectos fundamentales en el manejo de las aves, por lo que cada ejemplar se identificará y contará con un registro de procedencia. Conforme el núcleo de cría se consolide, podrán multiplicarse las posibilidades de reintroducción en Andalucía y de fortalecimiento de la propia población marroquí.

El torillo andaluz (Turnix sylvaticus sylvaticus) es uno de los taxones más amenazados del mundo y, por extensión, del Paleártico. Su única población constatada sobrevive en un enclave del litoral atlántico de Marruecos vinculada a cultivos y huertas tradicionales. Probablemente está formada por unos pocos cientos de individuos y los últimos registros apuntan a una tendencia descendente, lo que sitúa a esta población en una situación muy vulnerable.

Ejemplar de torillo andaluz llegado a Jerez

La especie ocupó en el pasado un territorio mucho más amplio de la cuenca mediterránea, pero terminó desapareciendo del resto de su área de distribución histórica. La urbanización de la costa y la intensificación de la agricultura durante los siglos XIX y XX se encuentran entre las causas de ese declive. La población marroquí constituye por ello la pieza clave para intentar recuperar su distribución y, al mismo tiempo, mejorar sus posibilidades de conservación en el enclave donde aún permanece en libertad.

La cría ex situ, es decir, fuera del medio natural y bajo cuidados especializados, proporciona un margen de seguridad frente al riesgo de extinción. El planteamiento sigue el camino utilizado para recuperar otros taxones muy amenazados, como el lince ibérico en la península ibérica. Una vez establecido un núcleo reproductor firme en Jerez, sus descendientes podrían emplearse en futuros programas de conservación in situ, dentro del hábitat natural, mediante su reintroducción en enclaves seleccionados del litoral andaluz.

Los registros históricos europeos y las investigaciones realizadas durante las últimas décadas sobre la población de Marruecos han aportado información sobre la biología del torillo andaluz y sus patrones de actividad. Ese conocimiento ha servido para estudiar la viabilidad de todas las fases del proyecto, desde la obtención de ejemplares de la población donante y su cría en cautividad hasta una posterior reintroducción. Las aves mantenidas en el Zoobotánico de Jerez también facilitarán estudios de fisiología, biología y comportamiento que ayuden a conocer mejor la especie y a comprender las causas de su retroceso.

Paralelamente, se establecerá un segundo núcleo de conservación ex situ en el Parque Zoológico de Aïn Sebaâ, en Casablanca. Ambos núcleos se gestionarán de forma coordinada, con el studbook o libro genealógico de la población cautiva centralizado en el Zoobotánico de Jerez.

La recuperación del torillo andaluz mediante su reintroducción en España y el posible fortalecimiento de la población de Marruecos tendría una relevancia internacional por el delicado punto de partida de la especie y por la magnitud de las amenazas que provocaron su desaparición. Además de devolver al litoral andaluz un ave perdida, el torillo puede actuar como especie emblemática y paraguas, de modo que la protección de sus hábitats favorezca también al conjunto de la avifauna del entorno litoral del Paleártico Occidental.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *