Se sitúa en el 83% de conformidad respecto a la normativa sobre el tratamiento de aguas residuales urbanas, sólo por detrás de Huelva y Córdoba
Por décimo año consecutivo, Ecologistas en Acción ha presentado un amplio Informe relativo al saneamiento y depuración en Andalucía, basado en el control que ejerce la Administración hidráulica andaluza de las EDAR (Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales) de más de 2.000 habitantes-equivalentes, correspondientes al año 2025, así como la evolución en los últimos trece años, con el objeto de evaluar el cumplimiento de la normativa estatal sobre el tratamiento de las aguas residuales urbanas. Este control autonómico apenas supone el 45% del total de las construidas.
Según el último Informe de Medio Ambiente en Andalucía, en Sevilla el porcentaje de población beneficiada por depuradoras (año 2024), se sitúa en el 95,2%, con unas 65 EDARs construidas. Con los datos aportados en el último año, en Sevilla se han analizado un total de 47 aglomeraciones urbanas. Las conclusiones determinan que sólo 8 de ellas son no conformes a norma, lo que deja en un 83% de cumplimiento de la normativa.
Siguen sin aportarse los datos de las depuradoras de Almadén de la Plata, Casariche e Isla Mayor, que sí fueron proporcionados años atrás. Por su parte, se aportan por primera vez los datos de Aguadulce y Cañada del Rosal, tras su puesta en funcionamiento. La entidad destaca la ausencia de datos de la EDAR de San Jerónimo en Sevilla capital, tras su cierre y la centralización de sus aguas residuales en el complejo de El Copero.
Entre las que no son conformes a norma destacan la aglomeración urbana Aljarafe Guadiamar II, que trata las aguas de los municipios de Villamanrique de la Condesa y Pilas, por superar la media anual para el parámetro fósforo total, y la EDAR El Copero (Sevilla), cuya media anual supera el gramo por litro establecido como límite para el fósforo en su autorización de vertido del año 2018.
Del resto, Ecologistas señala que a pesar de que por primera vez se aportan datos de la depuradora de Aguadulce -tras su puesta a punto en el año 2025-, las 5 muestras proporcionadas corresponden a los últimos meses del año y no cumplen en su mayoría, por lo que se necesita adecuar y mejorar el tratamiento biológico basado en la tecnología de lechos bacterianos.
Otra que falla es la de Carrión de los Céspedes, tanto por la deficiente eliminación de los parámetros que miden la presencia de nutrientes como por las partículas en suspensión. Afortunadamente, los problemas deben solucionarse con las actuaciones para acondicionar la actual infraestructura, cuya finalización fue anunciada a mediados del mes de julio por el Consejo de Gobierno andaluz, después de una inversión de más de 2 millones de euros. Independientemente de los sistemas experimentales que funcionaban hasta ahora con incumplimientos desde el año 2016, y dada la imposibilidad de tratar todo el volumen de aguas residuales generados en el municipio en la planta del CENTA, la nueva depuradora se basa en un proceso biológico secuencial que se espera cumpla con los parámetros exigidos una vez se renueve su autorización de vertido.

Depuradora de Arahal
Las restantes incumplidoras son las de Castilblanco de los Arroyos, El Pedroso, La Puebla de los Infantes y Estepa, todas por incumplimientos en la eliminación de las partículas en suspensión. Además, la de Castilblanco presenta un pésimo funcionamiento a la hora de eliminar los parámetros que miden la presencia de nutrientes. La concentración media anual para el fósforo es de 3,46 mg/l (con un rendimiento de eliminación de la carga contaminante de entrada en torno al 33%) y de cerca de 30 mg/l para el nitrógeno, con un rendimiento inferior al 10%.
En el resto de aglomeraciones que cumplen con la normativa se dan casos de deficiente eliminación de fósforo y/o nitrógeno, aunque no se han considerado no conformes porque las respectivas autorizaciones de vertido no les exigen la eliminación o control de dichos parámetros. Son los casos de Constantina, Coripe, El Coronil y Paradas.
En los últimos años se ha acelerado de forma notable las infraestructuras pendientes en la provincia que se declararon de interés autonómico en 2010 y también las declaradas de interés estatal, lo que debe afectar -cuando funcionen a pleno rendimiento- al cumplimiento de los objetivos ambientales de las masas receptoras del efluente depurado.
En estos momentos están licitadas, en ejecución o ejecutadas infraestructuras como la depuradora de Peñaflor, la de Burguillos, la adecuación y mejora de la de Pruna, la nueva de Isla Mayor, la de Badolatosa, la de Villanueva del Río y Minas, la de Tocina-Los Rosales, la de Gerena, la de Cantillana, la de Montellano, la mejora de la de Pedrera, la de Gilena, y la culminación de la adecuación de las depuradoras de Sevilla para el vertido a zona sensible en Doñana, cuyas obras comenzaron en 2021 y cuyo plazo de culminación se ha ampliado hasta finales de noviembre del año 2027, elevando el presupuesto en 1,6 millones de euros más de los previstos inicialmente.
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