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Zoido tropieza con la misma piedra

El Plan de Aparcamientos fue uno de los mayores y más sonoros fracasos de Monteseirín al frente del Ayuntamiento de Sevilla. En 2004 prometió que construiría 67 estacionamientos repartidos por los barrios de la ciudad con un total de 40.000 plazas y que estarían todos acabados en 2013. La realidad es que en sus doce años de mandato como alcalde sólo cortó la cinta inaugural de cuatro parkings que hubieran sido promovidos por sus sucesivos gobiernos municipales, ya que los seis que se abrieron hasta el año 2003 venían ya programados de la etapa anterior, la de los gobiernos de coalición PP-PA (Soledad Becerril y Rojas Marcos).

En el colmo de la negligencia, las corporaciones de Monteseirín adjudicaron once de los primeros diecinueve parkings que empezaron a promover sobre suelos ¡que no eran de propiedad municipal!. Y, albarda sobre albarda, hasta tres años después de haberlos adjudicado a las empresas interesadas en su construcción no se preocuparon de verificar quiénes eran realmente los dueños de los terrenos.

DAÑOS Y PERJUICIOS

El desastre fue tal que las empresas adjudicatarias anunciaron que exigirían al Ayuntamiento en los tribunales de Justicia 35 millones de euros de indemnización por los daños y perjuicios causados y que 1.600 sevillanos que habían anticipado a cuenta al menos 1.000 euros para reservar una plaza se quedaron sin ver ni el aparcamiento ni su dinero. El tema aún colea, porque Zoido, emulando a su predecesor en el caso del Bazar España y pese al dictamen negativo de los Servicios Jurídicos municipales, sigue empeñado en compensar con un dinero equivalente de las arcas públicas a los ciudadanos que habían dado esas señales a las empresas privadas que los dejaron colgados.

El alcalde se complació el martes 27 de agosto en recordarle al líder de la oposición, el socialista Juan Espadas, algunos de los catastróficos episodios de la gestión de Monteseirín en materia de aparcamientos y le negó legitimidad para hablar sobre elllo, con estas palabras: “Engañaron a 1.500 sevillanos, a los que cobraron 1.000 euros, por lo que deben guardar silencio y pedir responsabilidad a todos los miembros del PSOE e IU que votaron a favor de esa iniciativa”.

OTRA ASIGNATURA PENDIENTE

Y es que Espadas, al que no le habían dolido prendas en reconocer que el Plan de Aparcamientos había sido “una asignatura pendiente del gobierno socialista anterior”, había denunciado que al cabo de dos años de mandato “el gobierno de Zoido sigue sin proyectos de aparcamientos para residentes, pese a haberse comprometido en su programa electoral a ejecutar 30 parkings”. El portavoz socialista ponía como ejemplo los pliegos de los dos únicos proyectos de construcción de aparcamientos en marcha, los de la plaza San Martín de Porres, en Triana, y la glorieta del Cid, en el Prado de San Sebastián, en los que sólo se había reservado un 15% de las plazas para los residentes tras continuos recortes a lo largo del proceso, con lo que sólo quedarían 70 para el vecindario, mientras que el resto tendría carácter rotatorio, para mayor ganancia de las empresas privadas que aspiraran a su construcción.

Zoido, durante una visita a las obras del distrito San Pablo-Santa Justa, no desmintió al portavoz socialista cuando el 27 de agosto declaró a los periodistas que le seguían  que, efectivamente, en lo parkings sacados a concurso se reservaría un 15% de las plazas para los vecinos, si bien añadió que un 25% se destinaría a algún tipo de abono. Lo más importante que el alcalde aseguró entonces ante los medios de comunicación fue esto:“han sido ya varias las empresas que se han interesado en el concurso por la concesión de estos dos aparcamientos, que ya están aprobados -añadió- en espera de la resolución del concurso público”.

EN EVIDENCIA

Este aserto, realizado en puertas de la ‘rentrée’, puede calificarse como el primer gran patinazo del alcalde en el nuevo curso político, ya que tan sólo dos días después de haberlo pronunciado la Gerencia de Urbanismo reconocía de forma indirecta en una alambicada nota de prensa que el concurso convocado para construir los dos estacionamientos citados (San Martín de Porres y el Prado) había quedado desierto. O sea, que no se había presentado empresa alguna a la convocatoria, lo cual dejaba a Zoido a los pies de los caballos ante la opinión pública y los partidos de la oposición. Prácticamente de la noche a la mañana se había pasado de las “varias empresas interesadas” según la palabra del alcalde a la realidad evidente de que no había oferta alguna. Zoido, pues, había vendido humo.

Sin llegar aún a los extremos escandalosos de Monteseirín, el alcalde está tropezando con los aparcamientos con la misma piedra que su antecesor. No ha acometido aún ninguno de los 29 parkings que prometió en su programa electoral (redactado en 2011, cuando ya llevábamos tres años de crisis económica) y, paradójicamente, ha promovido dos que no estaban incluidos en el mismo: el del Prado de San Sebastián, fallido al no presentarse ninguna oferta en el reciente concurso público, y el de la Alameda de Hércules, causante de una rebelión vecinal en el Casco Antiguo y que le ha llevado a su enésimo enfrentamiento con la Junta de Andalucía y a tramitar la modificación del PGOU para tratar de ejecutarlo, más en beneficio de los comerciantes del Centro que de los residentes en el entorno.

SAN MARTÍN DE PORRES

En el tono triunfalista que caracterizó su precampaña y campaña electorales y alardeando del denominado ‘efecto Zoido’, el hoy alcalde denunció en la primavera de 2011 que los vecinos y comerciantes del entorno de la plaza San Martín de Porres llevaban 12 años esperando que se construyera un aparcamiento, pese a lo cual nunca había sido incluido el proyecto en el Plan Director municipal. El entonces candidato del PP presentó en plena vía pública los planos del parking que construiría allí cuando fuera alcalde: uno de carácter mixto, subterráneo, con 476 plazas para propietarios de coches (60 para discapacitados) y 60 para dueños de motos, distribuidas en cuatro plantas, con un plazo de ejecución de 18 meses, por sistema de concesión y con un coste de 5,3 millones de euros.

El 8 de mayo de 2012, casi un año después de su toma de posesión como alcalde, Zoido anunció en rueda de prensa la construcción del parking de San Martín de Porres y se refirió a un estudio según el cual la demanda por la noche superaba el 113% de las plazas existentes (en la zona), por lo que dijo que había muchas plazas ilegales y estacionamientos en doble fila. El primer edil afirmó que el futuro parking tendría como mínimo 375 plazas, de las que 200 serían en rotación, 50 en cesión y 125 de abono (el 33% del total), y anunció que las obras se iniciarían en enero de 2013 y se finalizarían en dos años, plazos que calificó como “reales”.

CIFRAS RECORTADAS

Obsérvese que las plazas ya eran un centenar menos de las prometidas en la precampaña electoral y que luego el proyecto quedó reducido aún más, pese a esa demanda del 113% de la que habló en su día Zoido: 315 plazas para automóviles y 34 para motos; y que, según Espadas, de ese total sólo un 15% fue reservado para los vecinos.

Los plazos “reales” citados por el alcalde también se han visto superados por la realidad, valga la redundancia, con lo que tras ser declarado desierto el concurso público es bastante probable que Zoido bata el récord de escasos aparcamientos de Monteseirín y lo empeore al no inaugurar ni un solo aparcamiento, ni de los programados en la etapa anterior de PSOE e IU ni de los prometidos en su campaña, en sus cuatro años de mandato.

Para tratar de salvarle la cara al alcalde, Urbanismo ha anunciado crípticamente que ya ha comenzado a negociar de forma directa con empresas que pudieran construir los parkings con, obviamente, otras condiciones distintas a las fijadas en los pliegos del concurso público declarado desierto y mediante otro sistema de adjudicación, de lo cual se colige que, por interés político, se rebajarán ahora las exigencias existentes hasta la fecha. ¿Cómo habría reaccionado Zoido y el PP si Monteseirín hubiera obrado de esta misma manera? ¿Cuánto tiempo habrían tardado en anunciar una demanda judicial por presunto trato de favor encubierto? Cabe preguntarse por qué el Ayuntamiento no ofrece esas nuevas condiciones a todas las empresas por igual mediante la convocatoria de otro concurso público en vez de negociar en una mesa camilla sin luces y taquígrafos con algunas elegidas de las que ni siquiera se revela el nombre.

Hemos pasado del urbanismo a la carta de los tiempos de Monteseirín y Marchena a los parkings a la carta en el mandato de Zoido.

Estratégico

El gobierno de Zoido llevó a Pleno del Ayuntamiento una ristra de nuevas modificaciones presupuestarias, ésas que cuando el PP estaba en la oposición tanto criticaba a Monteseirín, habitual de dicha práctica, al que como mínimo acusaba de gobernar a golpe de improvisaciones. Llaman la atención los 150.000 euros de subvención concedida a Aprocom con el pretexto de una supuesta promesa de Sevilla Global, liquidada por Zoido con el argumento de que era un chiringuito de Torrijos para colocar enchufados de IU. O sea, que si Sevilla Global le daba, un poner, subvenciones a Cuba, pues era un chiringuito de la izquierda, pero si las comprometió con los comerciantes, los intocables de Elliot Ness de Zoido, entonces es como palabra sagrada que no hay más remedio que cumplir. Para sacar la pasta del Presupuesto han tenido que detraer 52.500 euros destinados originalmente a subvencionar y premiar empresas y sectores estratégicos, de lo que se infiere que lo único absolutamente estratégico para el PP es complacer a Aprocom, su socio de gobierno en la sombra.

 

Modificación del PGOU para más viviendas de renta libre

La Gerencia de Urbanismo llevó al Pleno del Ayuntamiento una propuesta más de modificación del PGOU, en concreto en el ámbito de la Fábrica de Contadores, para satisfacer en este caso una solicitud de la empresa Inmobiliaria del Sur.

Urbanismo ha dado luz verde a la propuesta de incremento en un 10,84% del número total de viviendas permitidas en esa zona por el Plan General, con lo que se pasaría de 158 a 176. Lo significativo es que todas las nuevas viviendas autorizadas, 18, serían de renta libre, las que reportan mayor beneficio a los promotores privados, mientras que no se incrementa en número de las de protección oficial, que sigue fijado en 80 tras la aplicación de las últimas disposiciones normativas y pese a que Zoido prometió en su campaña electoral que construiría más de mil VPO cada año para los 16.600 sevillanos que están en lista de espera de una vivienda pública.

Disuelven Sevilla Global y ahora otorgan una subvención a Aprocom en su nombre

El Ayuntamiento liquidó la empresa municipal Sevilla Global con el argumento de que no era necesaria y ahora se escuda en que había un supuesto compromiso adquirido por esta sociedad para concederle una subvención de 150.000 euros a la asociación de comerciantes Aprocom, cuando el borrador del convenio que la sustenta no hace referencia alguna a Sevilla Global, aparece redactado por el Area de Empleo y está datado en el año en curso.

Para conceder la subvención a Aprocom mediante un crédito extraordinario que se llevó al Pleno, el Consistorio recurre a 97.500 euros de la partida ‘Otros trabajos realizados por otras empresas y profesionales’, y a 52.500 euros asignados a ‘subvenciones y premios a empresas y sectores estratégicos’, que a la postre no han resultado tan estratégicos cuando el Ayuntamiento ha preferido que el dinero acabe en las arcas de los comerciantes.

Se compran ‘Power-Points’. Razón, Zoido

El alcalde, como dijo en el debate sobre el estado de la ciudad que ha cumplido el 70% de su programa (el pabellón de Los Bermejales con las pistas de nieve artificial, el Central Park a la sevillana, los 29 parkings, el bulevar de La Ranilla y los centros cívicos, de salud y educativos deben de formar parte del 30% restante, del que no hay noticia), para no aburrirse en los dos años que le quedan se dedica a ‘comprar’ los proyectos en ‘Power-Point’ que le sirve su delegado de Urbanismo, Maximiliano Vílchez.

Hace unos meses, Zoido presentó en rueda de prensa el Museo de las Tradiciones (Centro de Exposiciones y Promoción de las Tradiciones Sevillanas) en la parcela municipal de la calle Santander ‘Corral de las Herrerías’, colindante con la Torre de la Plata y la Casa de la Moneda. Según el alcalde, el anteproyecto de este museo, que se abriría en 2015, había sido redactado por técnicos de Urbanismo, se atenía al Plan Especial de la Casa de la Moneda, sería desarrollado por la iniciativa privada y ya había “múltiples empresas interesadas, a las que se exigiría solvencia económica”.

Si el alcalde estaba presentando públicamente la iniciativa presuntamente municipal entonces, ¿cómo había ya “múltiples empresas interesadas en desarrollarla”?.

ACUERDO DE GERENCIA

El 19 de junio, el Consejo de la Gerencia comunicó que había aprobado “un proyecto de carácter privado” para construir el Museo de las Tradiciones presentado por la empresa Feria de Sevilla. Del supuesto anteproyecto de los técnicos de Urbanismo de que hablaba Zoido se pasa a decir reiteradas veces que es una iniciativa de esta sociedad: “Se ha admitido a trámite la iniciativa privada presentada…”; “la entidad Feria de Sevilla S. L. propone…”; “ha planteado al Ayuntamiento…”; “una vez analizada la propuesta planteada…”

Zoido habló de exigir “solvencia económica” a la compañía aspirante a construir el Museo. Pues bien, según un informe de Axesor, Feria de Sevilla, una sociedad limitada creada con 3.000 euros de capital, tenía cerrado el Registro Mercantil por no presentar sus cuentas desde hacía dos años y acumulaba sólo en un trienio 22 notificaciones en Boletines Oficiales por no hallarse al corriente de sus obligaciones fiscales, una de ellas emitida por la Agencia Municipal de Recaudación.

Urbanismo también afirmaba que el proyecto “se ajusta a los condicionantes urbanísticos de aplicación”.

ALEGACIÓN DEMOLEDORA

Nada más lejos de la realidad según los expertos en arquitectura y patrimonio Fernando Mendoza, José García-Tapial y José Mª Cabeza, que examinaron el expediente y, alarmados, presentaron una alegación en la que se hartan de denunciar presuntas irregularidades de todo tipo. A su juicio, el proyecto supone la privatización de un suelo y un subsuelo de enorme valor arqueológico, que está destinado en el PGOU a equipamientos para los sevillanos, para construir lo que no es un museo (unas pocas salas expositivas sirven de coartada), sino un tablao flamenco o sala rociera encubiertos que competiría de forma desleal con los tablaos cercanos y el centro municipal de atención al visitante en el Paseo Alcalde Marqués del Contadero.

Rompe además la estética de la Casa de la Moneda con un diseño en forma de dos hileras de sucedáneos de casetas de feria, supone la destrucción de dos paños de la antigua muralla islámica que unía el Alcázar con la Torre de la Plata y de una pileta del siglo XVII descubiertas en excavaciones financiadas ¡por la propia Gerencia! e implica un grave riesgo por apoyarse la construcción en la muralla y en la Torre de la Plata, sin garantías de estabilidad y dada la cercanía del manto freático.

Por si esto no fuera ya suficiente, se asombran de que frente a las expectativas de enorme negocio del Museo de las Tradiciones, cuyo Plan Financiero prevé unos ingresos de 3,2 millones de euros en el primer año y de 5,8 millones en el sexto de los 40 de la concesión, el Ayuntamiento sólo cobraría un canon anual de 80.000 euros (del 2,43% al 1,37% de los ingresos), una auténtica ganga cuando según el cuadro de tasas municipales vigente y el canon de Mercadona en Plaza de Armas debería ascender al menos a 400.000 euros.

LA RIBERA DEL RÍO

El segundo ‘Power-Point’ ‘comprado’ por Zoido es el del ‘Paseo del Arte’ en la margen izquierda del río, un complejo de ocio aprobado a la empresa Capitaliza, que preside el hijo de Amparo Rubiales y uno de cuyos socios es el hijo de Salas Tornero. No seré yo quien cuestione el derecho de los ‘hijos de’ a montar sus empresas, pero la opinión pública se pregunta si dos sevillanos que se apellidaran García y Gómez, hubieran fundado hace sólo diez  meses una empresa con 3.000 euros y hubieran presentado unos fotomontajes habrían logrado que le adjudicaran la explotación de la ribera del Guadalquivir y que su proyecto lo presentara y avalara el mismísimo alcalde de Sevilla.

El morbo radica en que Zoido, a la vez presidente del PP (A), le concede el borde del río al hijo de la presidenta del PSOE (A), pero son más llamativos otros nombres del Consejo de Administración ligados a empresas como Below Marko. Hace dos meses, los letrados de la Junta pidieron a la juez Alaya en el caso de los ERE que ampliara la imputación a Francisco Javier Guerrero por otras posibles irregularidades en subvenciones a, entre otras, la empresa citada, después de que de esta última dejaran de ser administrador único y apoderado un sobrino y un hermano de Felipe González. O sea, que el proyecto adjudicado a dedo por Zoido tiene mucho más morbo político todavía.

 

 

Distritos

Un edil del PP fue reconvenido en un Pleno, no recuerdo si por Torrijos, por decir Distrito La Palmera-Bellavista en vez de al revés, conforme a la denominación oficial “tras el trabajito -dijo el concejal de IU- que había costado”. Desde las Ordenanzas Municipales del 16-09-1919, las calles se numeran partiendo desde el acceso más próximo al antiguo centro, hoy la calle José Gestoso. Por tanto, conforme a la tradición y la geografía (proximidad no sólo al centro, sino también al Norte, punto cardinal de referencia universal), habría que citar como primer componente de cada distrito compuesto el barrio más cercano a José Gestoso y no el más lejano. La excepción es Bellavista-La Palmera, donde se ha invertido el orden por imposición de PSOE e IU: ha primado la ideología (el barrio de izquierdas) sobre la geografía. En pura (i)lógica, el gobierno local debería cambiar el nombre de los restantes distritos. Así, para ser políticamente correctos, pasarían a llamarse Torreblanca-Alcosa-Este, Santa Justa-San Pablo y Amate-Cerro. ¿No le parece a usted, Zoido Juan Ignacio?

 

El Museo de las Tradiciones no es más que un tablao encubierto

Tres expertos en arquitectura denuncian el chollo de explotar por 80.000 euros el mejor suelo de Sevilla

García-Tapial, Mendoza y Cabeza afirman que vulnera el PGOU y que la concesión debería ser por 400.000 euros

Fernando Mendoza, premio nacional por su restauración de la iglesia del Salvador; José García-Tapial, antiguo arquitecto municipal, y José María Cabeza, exconservador del Real Alcázar y director, entre más de 350 obras, de la restauración de la Giralda, exigen en una alegación presentada ante la Gerencia de Urbanismo la retirada del estudio de viabilidad presentado por la empresa privada Feria de Sevilla para la construcción en el entorno de la Torre de la Plata de lo que Zoido ha denominado ‘Museo de las Tradiciones de Sevilla’,  por “ser incompleto documentalmente, de legalidad dudosa, contrario al planeamiento vigente, no tratarse de un auténtico equipamiento, inviable técnicamente, por provocar daños irreversibles al patrimonio monumental, afectando además a la coherencia y respeto de un entorno histórico  y con un canon de ocupación inaceptable”.

En un escrito demoledor, tres de los mayores expertos en la arquitectura de nuestra ciudad afirman que el proyecto incumple esencialmente el planeamiento urbanístico de Sevilla al pretender gestionar como privado un suelo destinado a equipamiento público y para otros fines muy distintos, lo cual obligaría a modificar el Plan Especial de la Casa de la Moneda.

Entienden que donde se produce el mayor incumplimiento del Plan Especial e, incluso, del PGOU es en la propia concepción del supuesto Museo de las Tradiciones que, dicen, “difícilmente puede considerarse ni como equipamiento, ni como público.”. Y añaden: “Simplemente por dedicar unas estancias a salas expositivas no puede suponer que todo el edificio pueda calificarse como Museo y que sea ya considerado como equipamiento. Por ejemplo, la cafetería y la tienda, ambas con fachada y acceso por la calle Santander, no están ligadas ni funcional ni espacialmente con las salas expositivas, ni dan servicio a los visitantes que han de salir a la calle para usarlas, sino planteadas como normales locales comerciales externos. El espacio fundamental del edificio propuesto, el que da sentido a toda la operación porque además supone el mayor capítulo de los ingresos económicos previstos, es el llamado “espacio gastronómico” al que, significativamente se identifica, física y nominalmente como “caseta de feria”.

Por tanto, para García-Tapial, Mendoza y Cabeza, “bajo una excusa supuestamente cultural se pretende, sobre un suelo público destinado a cubrir las carencias de equipos urbanos, construir lo que conocemos como “tablao flamenco” o “sala rociera”.  Las salas expositivas -añaden- sólo sirven para poner en situación al visitante para las actuaciones que luego va a presenciar. Por eso cuando, en el estudio económico de la propuesta, menciona a los posibles competidores comerciales cita, en primer lugar, los “tablaos” del Arenal, Los Gallos o el Palacio Andaluz”.

COMPETENCIA DESLEAL

Y se preguntan: “¿Podemos considerar esta actividad como equipamiento? ¿Si los “tablaos” que hemos citado añadieran unas salas expositivas, podrían considerarse como equipamientos?¿Fiscalmente también?¿Debe propiciar el Ayuntamiento sobre su propio suelo esta competencia desigual con otros empresarios?. A escasos metros, en el Paseo del Marqués del Contadero -continúan-, está el Ayuntamiento terminando un Centro de Atención al Visitante que coincide con muchos de los contenidos de esta propuesta, pero desde un enfoque decididamente público. ¿Para qué destinar este suelo municipal a un uso ya cubierto en las inmediaciones, estando la ciudad tan falta de otros servicios? ¿No sería preferible, por ejemplo, albergar aquí los servicios municipales que hoy, desafortunadamente, ocupan la propia Torre de la Plata, el Horno y otros espacios singulares de la propia Casa de la Moneda?”.

Los tres expertos en la arquitectura hispalense denuncian, además, que la solución arquitectónica propuesta para el Museo de las Tradiciones es inadecuada para el entorno de la Casa de la Moneda, al romper su estética tradicional: “Quizás intentando subrayar formalmente la importancia que la actividad de “caseta de feria” tiene para el programa de este supuesto “museo de las tradiciones” -aseveran- la fachada se ha rematado con una serie de frontones triangulares alineados que dan la imagen exterior de media docena de casetas feriales adosadas, tras las que asoman otras cinco casetas más de mayor altura. Por supuesto -añaden-,  la cubierta unitaria predominante históricamente ha sido sustituida por más de una docena de pequeñas e injustificadas minicubiertas a dos aguas, que ofrece más el aspecto de una villa turística que de una ciudad Patrimonio de la Humanidad.

DAÑOS IRREVERSIBLES

García-Tapial, Mendoza y Cabeza se escandalizan por el hecho de que con esta propuesta de Museo de las Tradiciones avalada por la Gerencia de Urbanismo se pretenda también producir daños irreversibles al patrimonio histórico de la ciudad al pretender demoler dos paños de la antigua muralla islámica que unía el Alcázar con la Torre de la Plata y de cuya existencia a lo largo de 50 metros han dado cuenta campañas de excavaciones financiadas por la propia Gerencia, así como destruir una pileta del siglo XVII y que el resto de la muralla quede abducida en el interior de la cafetería proyectada.

Los tres especialistas denuncian la confusión que introduce la Gerencia al presentar esta mera propuesta como un Anteproyecto, que en todo caso debe ser sometido a licitación pública; que el expediente está incompleto al no haber estudios e informes sobre tres apartados (faltan, por ejemplo, el estudio de impacto ambiental y el de seguridad y salud en la obra), y que se trata de obtener, de forma dudosamente legal, tres concesiones,  sobre una parcela edificable ( 1.121 m2) destinada a equipamiento público; una parcela destinada a espacio libre (978,69 m2) , y el subsuelo (éste, para parking con 72 plazas).

UNA GANGA ECONÓMICA

Por ello, y después de otras muchas consideraciones, el canon que la empresa privada Feria de Sevilla S. L. pretende pagar por todas estas concesiones en el entorno del Patrimonio de la Humanidad de Sevilla, 80.000 euros al año, les parecen manifiestamente insuficientes a la luz del cuadro de tasas municipales actualmente  vigente y de la propuesta que ha hecho Mercadona a Adif para explotar durante 40 años la parcela circular de Plaza de Armas y estiman que debería ascender al menos a 400.000 euros anuales.

García-Tapial, Mendoza y Cabeza alertan al Ayuntamiento de que estos suelos fueron expropiados a sus antiguos propietarios (entre ellos, los del Garaje Torre del Oro) para equipamientos y usos públicos de los vecinos del Casco Antiguo y que de cambiarse esta finalidad con este tablao encubierto aquéllos podrían pedir la reversión de los terrenos.

 

 

Casus belli

Además de la Guerra de las Naranjas, que enfrentó durante 18 días a España y Portugal hace 212 años, la Historia recogerá otro conflicto en la Península Ibérica: la Guerra del Salmorejo, que estalló hace 15 días entre Sevilla y Córdoba cuando Goro Serrano tuvo la ocurrencia de incluir el salmorejo, plato típico cordobés por excelencia, en la lista de 18 tapas del patrimonio gastronómico hispalense. El conflicto se ha saldado con una completa victoria de la ciudad califal, después de que Gregorio rindiera platos, cucharas, tenedores y gazpacheras y retirara al salmorejo la otorgada carta de naturaleza sevillana. Estos deslices, como el de ubicar en las crónicas televisivas y periodísticas la aldea del Rocío en esta provincia en vez de en la de Huelva y  la salida de la Santa María, la Pinta y la Niña del río Guadalquivir para descubrir América en vez del puerto de Palos de la Frontera (ojo, no Palos de Moguer, otro error garrafal), han contribuido más a labrar la leyenda negra sobre el centralismo sevillano que el nombramiento de Sevilla como capital de Andalucía.

Tapas-chef

El delegado de Fiestas Mayores y Turismo, Gregorio Serrano, ha confesado que se le encendió la bombilla el día en que recibió una llamada de su homóloga de Valladolid diciéndole  que estaba aquí y pidiéndole que le recomendara algo y algún sitio para comer. Serrano, según dice, se quedó en blanco en ese momento, así que tuvo que llamarla más tarde. Entonces pensó que si hubiera tenido a mano una Guía de lugares y tapas de Sevilla podría habérsela enviado para que su colega vallisoletana hubiera elegido por sí misma.

La historia está llena de estas rarezas y casualidades. Newton nunca habría descubierto la ley de la gravedad si no se hubiera sentado debajo de un manzano y no le hubiera caído en la cabeza una manzana en sazón. Y Fleming nunca habría descubierto la penicilina si no se hubiera dejado olvidadas durante semanas unas placas de cultivo de bacterias que acabaron invadidas por el hongo ‘Penicillium notatum’.

Así que Serrano, para subsanar su lapsus de memoria, ha impulsado junto con el poder fáctico de la Asociación de Hosteleros un concurso en las redes sociales para que los internautas decidan qué tapas y qué benditos bares deben ser declarados ‘patrimonio gastronómico’ de la ciudad. O sea, que a su manera, nuestro delegado se ha erigido en una Unesco muy particular, que en vez de inscribir monumentos en la lista del Patrimonio Mundial concederá tales honores a las croquetas, los pavías de merluza, las papas aliñás y demás especialidades: las tapas-chef de Sevilla. ¿Acabará Zoido como con la torre Pelli, rogando que no se incluya ninguna en la lista negra de tapas en peligro?

Desde que se descubrieron irregularidades en los votos masivos en pro de medianías para el partido de las estrellas de la NBA, no creo en la mano invisible de Adam Smith ordenando los mercados, ni el económico, ni el deportivo, ni el gastronómico. Así que para no crear innecesarias sospechas ni agravios comparativos, dejaría las cosas tal como están, y que cada sevillano recomiende al turisteo las tapas y bares de su predilección, sin que nadie, y menos movidos por el Ayuntamiento que debe ser de todos por igual, expida título alguno de idoneidad. Ya se sabe lo del libro de los gustos en blanco.

Y abogaría por que a Serrano se le ocurrieran ideas diferentes a las de los Reyes ‘Vagos’, los concursos culinarios y similares, siquiera para ir contra el tópico y demostrarnos que también hace honor a sus títulos de delegado de Empleo y de Economía. No sólo de tapas debe vivir  Sevilla.

 

Catering

El Diccionario de la Real Academia define el anglicismo ‘catering’ como un servicio de suministro de comidas y bebidas a aviones, trenes, colegios, etcétera. Aunque el significado se ha ampliado enormemente con el tiempo, originalmente el ‘catering’ se entendía como el restaurante a domicilio: en vez de acudir los clientes al establecimiento de restauración, era éste el que prestaba un servicio equivalente trasladando camareros, comida, bebida y todo lo que fuera menester, fundamentalmente a los eventos empresariales. Del mundo económico, la práctica se ha extendido a cualquier tipo de celebración, incluidas bodas, bautizos y comuniones, donde ya ha decaído el tradicional término ‘convite’, sustituido por este palabro anglosajón en detrimento de nuestra maravillosa riqueza lingüística.

Por otra parte, el Diccionario remite la palabra ‘social’ a la sociedad en general y a una compañía, empresa o sociedad. Salvo en tres expresiones vinculadas a este ámbito de la economía (razón social, capital social, domicilio social), el resto de las que enumera el DRAE tienen, por así decirlo, un tufillo benéfico: asistente social, beneficiario de la Seguridad Social, clase social, gasto social, prestación social, salario social….

Zoido ha yuxtapuesto los dos términos, el originariamente elitista nacido para prestar servicio a los eventos empresariales, y el impregnado de un componente asistencial y se ha inventado el ‘catering social’ en zonas deprimidas de Sevilla como Tres Barrios y Su Eminencia. No obstante, el Ayuntamiento actúa de forma vicaria: en vez de ser la Delegación municipal de Familia, Asuntos Sociales y Zonas de Especial Actuación la que se involucre en atender a las personas en riesgo de exclusión social, ha preferido subvencionar a las ONGs que trabajan con los pobres para que, con fondos municipales, proporcionen alimento a más de cien familias cada día.

Cuando la Junta de Andalucía anunció que repartiría desayunos y meriendas entre 50.000  escolares andaluces en cuyas casas se pasa literalmente hambre por causa de la recesión económica y el paro, el PP tachó la medida de “limosna”. Zoido dijo sarcástico: “No somos los de la Beneficencia. Eso es lo que hace Griñán. Nosotros tenemos que conseguir que la gente tenga un puesto de trabajo”.

Para diferenciarse de Griñán, el alcalde de los 89.000 parados en Sevilla, no reconoce practicar beneficencia, sino que ordena servir ‘caterings sociales’, eufemismo vergonzante con que ocultar la cristiana virtud de la caridad.