Cada cual hace su juego

La Feria ha provocado que, casi sin percatarnos, hayamos rebasado con creces el ecuador de la campaña electoral y nos hallemos a sólo una semana del 22-M. ¿Qué queda en la memoria de los días transcurridos entre tantas promesas? Lo único, probablemente, la polémica tras la propuesta de Zoido de que los alcaldables firmen un documento ante notario en el que se comprometan a que gobierne Sevilla la lista más votada.

zoido_facebookTodos han acabado entrando al trapo de la propuesta de Zoido y convirtiéndose en sus altavoces, con lo que el candidato del PP, que sabe perfectamente que la ley electoral permite pactos ‘a posteriori’, ha logrado multiplicar en el inconsciente colectivo la imagen de que, para que no gobierne la lista más votada (y se presupone que será la encabezada por él mismo), Espadas y Torrijos acabarán pactando, de lo que se inferiría que votar a Espadas equivale a votar a Torrijos.

Al agitar el nombre del líder de IU, Zoido pretende una doble jugada: desmotivar al votante socialista moderado, que repudia el extremismo de Torrijos, para que no acuda a las urnas o que le dé a él su voto.

PUGNA POR EL MISMO ESPACIO

En línea con esa estrategia, durante el debate mantenido en la cadena SER entre Espadas y Zoido, los oyentes se sorprendieron al escuchar que ambos pedían para sí el voto de los socialistas, aunque la petición del alcaldable del PP fuera la de un sufragio prestado: “Pido –dijo- el voto prestado de los socialistas que saben que no se ha gobernado bien o que están descontentos. Que confíen en mí. No hay ningún riesgo. Todos podemos conseguir ese cambio tranquilo”.

Curiosamente, Zoido usaba una variante del lema que hace 30 años llevó al socialista Mitterrand al poder en Francia: ‘la fuerza tranquila’.

La segunda estrategia de la campaña del PP, sabedor del rechazo que aún suscita su marca en los barrios que son tradicionales graneros de votos del PSOE, está siendo la ocultación de sus siglas para que emerja únicamente la figura de su candidato: Zoido. Donde el PP provocaría inquina, Zoido suscita adhesiones o, al menos, no es rechazado. Ya no se trataría de votar al PP, sino a la persona de Zoido, quien va  por los barrios descorbatado y con una cazadora lo mismo retirando basura del Vacie con una pala que restos de caramelos de las cabalgatas en Su Eminencia.

El spot electoral protagonizado por el frutero de este barrio, en que, como en Las Meninas, Zoido no aparece en el cuadro, es la perfecta plasmación de esta política: un vecino de una zona afín al PSOE que nunca se atrevería a pedir el voto para el PP no tiene reparo alguno en pedirlo para Zoido como “independiente zoidista”.

Definitivamente, el zoidismo ha tomado carta de naturaleza.

PUERTA A PUERTA

Espadas y el PSOE, por su parte, han recibido un inesperado balón de oxígeno con el sondeo del CIS, que refleja que aunque Zoido es el favorito para la victoria no tiene aún garantizada la mayoría absoluta.

Juan_Espadas-polígono-surEn la creencia de que o Zoido la logra o no gobernará porque nunca podrá pactar con Torrijos, los socialistas han tocado a rebato e, imitando a las vendedoras de Avon, ha enviado a 4.200 agentes electorales a llamar puerta por puerta en los cinco distritos más proclives (Cerro-Amate; Este-Alcosa-Torreblanca; Macarena; Macarena Norte y Nervión) para movilizar a los desmotivados simpatizantes a fin de evitar que Zoido obtenga los 17 ediles que le darían la Alcaldía.

A quien quiera escucharles, los socialistas repiten como un mantra que Zoido nunca va a sumar 15.000 votos más que los que el PP obtuvo en las últimas elecciones municipales (128.776 por los 124.534 del PSOE) para alcanzar tal objetivo.

Sin embargo, esa hipótesis es factible. Aunque con mayor participación, que dio la victoria al PSOE (209.515 votos) en las elecciones generales posteriores (mayo de 2008), el PP logró 153.839 sufragios en la capital, y entonces aún no había crisis, ni cerca de 100.000 parados, ni habían estallado escándalos como el de Mercasevilla y los ERE…..

DESMARQUE

Espadas, para no ahuyentar a los socialistas moderados, necesita contrarrestar el mensaje de Zoido de que votarle a él equivale a votar a Torrijos, de ahí que haya proclamado que no es etapa para coaliciones y que prefiere no gobernar antes que ceder la parcela de Economía y Empleo –la joya de la corona de Torrijos en su alianza con Monteseirín- a IU.

torrijos-2011--478x270Ya lo reveló Rosamar Prieto: Espadas no piensa reeditar el pacto con Torrijos, sino gobernar en solitario mediante acuerdos puntuales, como Manuel del Valle en su última etapa.

Torrijos, mientras, está como en el proverbio árabe: sentado a la puerta esperando a verlas venir. La encuesta del CIS le augura que mantendrá sus tres ediles, y en un escenario sin mayorías absolutas volvería a tener la llave del Ayuntamiento. No sintoniza con Espadas, del que dijo en su día que “le faltaba un hervor”, y ahora le ha advertido que no trate a IU como a “un primo menor”.

Sabe que, llegado el momento, si tiene la sartén por el mango puede obligar a Espadas a tragarse todas sus palabras o a entregarle muchas más parcelas de poder a cambio de darle la Alcaldía y la Delegación de Economía y Empleo para que no se desautorice a sí mismo. Urbanismo, por ejemplo, podría ser para IU como moneda de cambio. Y el 70% del presupuesto de inversiones, como le impuso Rojas Marcos a Monteseirín cuando la coalición PSOE-PA.

Siempre en la hipótesis de un escenario con mayoría simple, Espadas comprobaría que Torrijos no es ese “primo menor” sino, como en la famosa campaña publicitaria, más bien “el primo de Zumosol”.

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