La UVI

Hay frases que las carga el diablo, como ésta con la que el periódico da la noticia de la incorporación del (ex) a un puesto de trabajo (¿?) en la Consejería de Salud: “Monteseirín es inspector médico de la Junta de Andalucía y, como tal, su destino natural habría sido la UVMI (Unidad de Valoración Médica de Incapacidades)…”. Si a Monteseirín le hubieran hecho en tiempo y forma una valoración de sus capacidades políticas en la UVMI, la ciudad se habría ahorrado el peor alcalde de su historia, porque se habría obtenido un diagnóstico precoz sobre su manifiesta incompetencia del principio de Peter para el desempeño de tan alta misión. Pero como aquí nadie vigila al vigilante, el (ex) se ha pasado veinte años sin bajarse del coche oficial y ahora, como padece síndrome postraumático politiquil, le han dispensado en la Consejería un trato de favor y dado un despacho como el de los asesores en vez de mandarlo a la UVMI, el destino natural de quien, tras pulirse los 200 millones de la hucha del PGOU y el 90% del Presupuesto en 5 meses, ha dejado a Sevilla en la UVI.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.