La cuota

Campmany sostenía que los errores/erratas mejoraban un texto porque le daban nuevos e insospechados sentidos que se prestaban a todo tipo de interpretaciones. ¿Cómo cabe interpretar que en vísperas de la elección de Zoido como presidente de la FEMP el gobierno local decidiera no pagar la cuota anual de 46.000 euros? ¿Es presentable que el presidente de la FEMP sea un moroso de su propia institución? Zoido, que en la Oposición pedía una escoba para barrer el Ayuntamiento, se escuda en que ha habido un error humano en el barrido de las partidas suprimibles y se coló la de la FEMP. El PSOE exige explicaciones de por qué con Zoido ya presidente el gobierno local ha preparado una resolución restitutoria de la cuota suprimida, en la que figura “modificada con una anotación hecha a mano”. Anotaciones a mano para darse de baja o de alta de la cuota sin o tras percatarse de que Zoido iba a ser propuesto para presidente. Pero, ¿quién (des)coordina aquí? Al alcalde, al contrario que a Campmany, no le cabe la coartada de echarle la culpa a los duendes de la imprenta.

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