Monteseirín se atribuye ahora la línea 1 del Metro en detrimento de Rojas-Marcos y de la Junta de Andalucía

Su construcción fue la condición del líder del PA a Chaves para darle la Alcaldía de Sevilla al PSOE en 1999

El Foro que tiene con sus amigos habla del «ingente esfuerzo» a tal efecto del gobierno local presidido por Monteseirín, cuando la escasa aportación municipal fue compensada por la Junta

En el balance final de la línea 1 del Metro la Junta ha desembolsado 902,2 millones y el Ayuntamiento de Sevilla, cero euros

El Foro Andaluz Nueva Sociedad (FANS), constituido por Alfredo Sánchez Monteseirín y diecisiete amigos suyos, ha irrumpido en el debate sobre la falta de inversiones públicas en la ciudad con un escrito (Letter Número LII) en el que cuenta la historia reciente a su particular manera para atribuirle al ex-alcalde socialista el mérito y la responsabilidad de la construcción de la única línea de Metro existente, omitiendo el protagonismo de Alejandro Rojas-Marcos y el de la Junta de Andalucía.

En el documento difundido por el autodenominado ‘Think Tank’ puede leerse lo siguiente: «Pero mucho más sangrante todavía es el caso del metro que fue aprobado con tres líneas en el año 1.975 y en estos 45 años solo se ha conseguido y a
duras penas, gracias al esfuerzo ingente que al efecto realizó el Gobierno Municipal de Alfredo Sánchez Monteseirín, construir una línea de 18 kilómetros de longitud y 22 estaciones, cuando, por ejemplo, en Madrid bajo la alcaldía de Alberto Ruiz Gallardón se construyeron 90 estaciones o bocas de metro».

Documento del Foro Andaluz Nueva Sociedad en que se atribuye el Metro a Monteseirín

Todo el mundo sabe, aunque en el documento se silencia, que si las paralizadas obras de la línea 1 del Metro se reactivaron fue gracias a Alejandro Rojas-Marcos, el líder del Partido Andalucista (PA), el cual puso esa reactivación como condición «sine qua non» al entonces presidente de la Junta de Andalucía y secretario general del PSOE (A), Manuel Chaves, en las negociaciones políticas que ambos mantuvieron al frente de sus respectivos equipos en la casa del primero en la calle Castelar y que «in situ» me contó el propio Rojas-Marcos, mientras que Monteseirín no participó para nada en las mismas, sino que aguardó en su domicilio al resultado de las conversaciones, fruto de las cuales los andalucistas le entregaron la Alcaldía de Sevilla.

Así pues, técnicamente el acuerdo para reactivar las obras del Metro no sólo fue previo a la constitución del gobierno de Monteseirín (en realidad, ahora que tanto se habla de cogobernanza con motivo del coronavirus, cogobierno del PSOE de Monteseirín con el PA de Rojas-Marcos), sino incluso a la constitución de la corporación municipal emanada de las elecciones locales. Esa corporación y ese cogobierno locales no tuvieron que esforzarse por el Metro porque ya se encontraron el pacto sobre el mismo cerrado.

Además de mi propio testimonio como periodista, pueden citarse otros que avalan lo que pasó realmente entonces, sin que en todos los años transcurridos Monteseirín los haya desmentido o cuestionado.

TIRANDO DE HEMEROTECA

Así, el diario El Mundo publicó el 2 de julio de 1999 la noticia de que el PSOE y el PA gobernarían en el Ayuntamiento (hasta entonces había funcionado durante ocho años la coalición PA-PP, en la que se alternaron la Alcaldía Rojas-Marcos y Soledad Becerril), en estos términos: «El pacto que han cerrado PSOE y PA incluye un acuerdo para que el proyecto del Metro para la ciudad sea una «realidad» en los próximos años, y que ha sido la reivindicación más importante que los andalucistas han planteado durante su negociación con los socialistas. En este sentido, se constituirá de forma inmediata la empresa pública ‘Sociedad Metro de Sevilla, S.A.’, que estará presidida por el presidente del PA y primer teniente de alcalde de la ciudad en funciones, Alejandro Rojas-Marcos».

Rojas-Marcos estrecha la mano a Monteseirín en presencia de Antonio Ortega y de Manuel Chaves

Antonio Burgos, en un recuadro titulado ‘Lo del Metro, muy fuerte’ y publicado en El Mundo el 25 de septiembre de 2003, escribió, entre otras cosas, lo siguiente: » (….) Bueno, pues en esta moda, lo verdaderamente fuerte es lo del Metro de Sevilla. Según la propaganda al uso, es obra única y exclusiva de la Junta. El Metro existía como proyecto mucho antes de la autonomía y de que existiera la Junta, pero da lo mismo. Ya se sabe que aquí es muy rentable la goma de borrar pasados. Se presenta la Historia de modo que todo empieza con el que tiene el poder (….)

Esta ley se cumple con el Metro, según el triunfalismo con que han sido presentada la reanudación de sus obras. A la supuesta primera piedra han ido ellos con ellos. Han hecho creer que ningún anterior Ayuntamiento de Sevilla ni ningún anterior Gobierno de España dio nunca una sola peseta para el Metro, con la de millones de Madrid que se perdieron cuando Manuel del Valle cumplió órdenes de su partido y lo enterró a lo Juan Simón. Esos túneles reinaugurados no se hicieron gracias a la Junta, que entonces no existía, sino gracias al Ministerio de Obras Públicas del Gobierno central. Y si todo se reanuda y reinaugura, hay que decir que es porque Rojas Marcos se empeñó en el Metro, como el novio de la petaca del chiste del cura: «Pues hija mía, Sevilla, si lo pide el de la petaca, date por jodida…»

Manuel Capelo escribió en ABC el 23 de febrero de 2004 un artículo con el título ‘El metro del alcalde’, en el que decía: «Sin entrar en el fondo de la cuestión, y que no es otra que cuestionar si el diseño hecho por Rojas-Marcos para la red de metro es la correcta, lo que si sorprende es lo inoportuno de la propuesta municipal, o para ser más exacto del alcalde, y las verdaderas razones que hay tras ella. No es el momento, ni político, ni técnico para abrir el melón de cómo debe evolucionar la red de metro. Recuerdo que Rojas-Marcos siempre insistía en que lo importante era empezar y tener la dos primeras estaciones en marcha, e incluso aludía al inicio del metro londinense en Nothing Hill.

Es posible que la estrategia del andalucista fuese la correcta, y lo importante no es decir como será el diseño final del metro, sino el inicial, pero de ahí a querer, como parece insinuar Sánchez Monteseirín, modificar algo que aún no tiene ni medio metro de obras, va un abismo…..»

Carlos Mármol escribió el 15 de septiembre de 2012 en Diario de Sevilla un artículo titulado ‘Bagatelas de otoño» en el que tampoco dejó lugar a dudas: «La cosa permitió manchar muchas páginas de periódico pero el proyecto no resucitó hasta que el PSOE vio que si quería retener la Alcaldía para Monteseirín había que pasar por el arco alejandrino. “O Metro o la Alcaldía será para la marquesa”. Hubo Metro».

Rojas-Marcos, visitando los antiguos túneles del Metro antes de la reanudación de las obras

Ana Sánchez Ameneiro, en un informe publicado en Diario de Sevilla el 1 de abril de 2019 con motivo de los 10 años del Metro, dejó escrito: «Para ser justos, fue clave en esa primera línea el empeño del PA de Rojas Marcos, que exigió para dar la Alcaldía al PSOE de Monteseirín que se hiciera el Metro. Y así fue y se pactó».

LA SOCIEDAD DEL METRO

Como consecuencia del pacto entre Chaves y Rojas-Marcos, éste asumió la presidencia de la Sociedad Metro de Sevilla, constituida para impulsar la construcción de la línea 1, y la vicepresidencia recayó en la consejera de Obras Públicas de la Junta, entonces Concepción Gutiérrez. Ambos comparecieron ante los medios el 1 de julio de 2002. ABC se hizo eco de las palabras de Rojas-Marcos (y Monteseirín, que era el alcalde, seguía sin pintar nada en el asunto) de que las obras del Metro empezarían antes de las siguientes elecciones municipales.

Por más que digan Monteseirín y sus amigos, el «esfuerzo ingente» con el Metro no lo realizó el gobierno local presidido por aquél, sino la Junta de Andalucía, que era y sigue siendo el organismo competente en la materia (competencia vuelta a reconocer por el actual alcalde, el socialista Juan Espadas, en el Pleno municipal del 21 de enero de 2021) y como reconoció ¡ hasta el propio Monteseirín!

Así, en la crónica de ABC sobre el inicio de las obras de la línea 1 (23 de septiembre de 2003) puede leerse: » Monteseirín expresó su satisfacción por que «hoy empieza a hacerse realidad lo que hace unos años nos parecía sólo un sueño», que Sevilla tenga un medio de transporte público «de calidad y para todos», de carácter metropolitano, «acorde con el siglo XXI» y que va a «transformar la movilidad y la vida» de la ciudad y su entorno.

Concepción Gutiérrez, la consejera de Obras Públicas

Agradeció a la Junta que haya «liderado decididamente esta gran aspiración», resaltó la colaboración de los gobiernos municipales y de todos los que apoyaron el Metro, y dijo que hoy «es un momento importante, no sólo simbólico», al iniciarse «una obra que nunca tendrá fin» por las necesidad de ampliación que tendrá en el futuro. El ex alcalde y ex presidente de la Sociedad Metro de Sevilla, el andalucista Alejandro Rojas Marcos, recordó que el PA fue quien retomó este proyecto en 1987, se mostró contento y felicitó en «un día importante y feliz» a la ciudad, «que es la que se lo ha ganado a pulso» después de esperar «la friolera de dieciséis años».

DOS GOBIERNOS EN UNO

En realidad no había un solo gobierno municipal de Alfredo Sánchez Monteseirín, sino en la práctica dos gobiernos paralelos, cada uno mandando sobre las parcelas que se habían repartido, y que se vigilaban estrechamente: el del PSOE y el del PA.

La prueba de que el PA tenía su propia «ínsula Barataria» en el Consistorio y de que el Metro formaba parte de su parcela, y de que el Ayuntamiento tampoco hizo «esfuerzo ingente» alguno, como sostienen Monteseirín y sus amigos, es la cuestión de la financiación de la línea 1, tema que abordé en su día en el artículo ‘El agravio del Metro’

https://www.manueljesusflorencio.com/2019/01/el-agravio-del-metro/

al que remito antes de seguir leyendo sobre lo que podría ser su continuación.

El 10 de julio de 2002 se firmó un denominado ‘Convenio de Colaboración entre la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Sevilla para la construcción y puesta en funcionamiento de la línea 1 interurbana-Metro de Sevilla». Por el Gobierno andaluz estampó su firma la consejera de Obras Públicas y de Transportes, Concepción Gutiérrez del Castillo, y por el Ayuntamiento…. Lo lógico, para un acuerdo de tal importancia, era que lo hubiera firmado el alcalde o, en su defecto, el delegado responsable de un ramo equivalente (Obras Públicas, Urbanismo, Transportes…).

Pues no, no lo firmó Monteseirín ni el delegado municipal de Urbanismo o el de Transportes, sino Alejandro Rojas-Marcos. ¿Y en calidad de qué? Pues en calidad de nada. Según se lee en el documento, el calidad de simple «capitular» del Ayuntamiento. ¿Para qué quería demostrar su poder el líder del PA con cargo alguno? Una vez más queda demostrado quién fue el artífice del Metro y de cuál de los dos gobiernos paralelos existentes en la realidad del Ayuntamiento «de» Monteseirín dependía la obra en la relación con la Junta de Andalucía tras el pacto político de Rojas-Marcos con el presidente Chaves.

Rojas-Marcos, con Monteseirín

Según dicho convenio, el Ayuntamiento tenía que aportar a las obras del Metro 70.197.024 euros y la Junta de Andalucía, 257.159.300 euros de forma estimativa, ya que aún estaba pendiente de acordar la aportación del Estado. Tras ese primer acuerdo, el siguiente aspecto del convenio fue el adelanto de dinero de cada Administración. La Junta se comprometió a desembolsar 76.866.294 euros (cantidad equivalente al 75% de la tercera parte de la inversión total, estimada en principio en 310.570.888 euros, deducido el material móvil). Así pues, esa era la cantidad en que se estimó inicialmente el coste de la línea 1 del Metro de Sevilla (finalmente se ha multiplicado por tres).

El Ayuntamiento hispalense se comprometió, por su parte, a adelantar 20.958.876 euros (cantidad equivalente al 81,80% del 25% de un tercio de la inversión total) en tres cómodos plazos (años 2004, 2005 y 2006) de 6.986.292,12 euros cada uno.

REBAJA Y COMPENSACIÓN

Los 21 millones de euros en números redondos de aportación municipal se redujeron luego a 18 millones, una vez que en diciembre de 2005 se firmó el convenio de financiación con el Estado para la financiación de la línea 1. Esos 18 millones se calificaron entonces como anticipo de inversión.

Movilización vecinal en pro del bulevar de Bellavista, obra con la que el Ayuntamiento se compensó el dinero del Metro

Y de anticipo de inversión a nada, ya que mediante la firma de otro convenio con la Junta de Andalucía en el año 2008 esa cantidad fue compensada económicamente por el Gobierno andaluz a cambio del compromiso del Ayuntamiento de destinar casi 26 millones de euros a actuaciones de movilidad urbana sostenible, unas actuaciones que más que probablemente el Consistorio ya tenía in mente y que habría hecho de todas formas, más tarde o más temprano, como fueron las obras del bulevar de Bellavista (exigidas durante años por los vecinos del barrio tras los accidentes mortales ocurridos en la carretera que lo cruzaba), tramos del carril-bici y algunas reorganizaciones del viario público.

Esas obras le sirvieron a Monteseirín para compensarse, y por tanto ahorrarse en el balance final, la aportación del Ayuntamiento a la línea 1 del Metro. ¿Dónde queda, pues, el «esfuerzo ingente» municipal en la ejecución de dicha línea, que ha acabado costando 902.229.052 euros y no precisamente al Gobierno municipal de Sánchez Monteseirín, sino a los sucesivos Gobiernos de la Junta de Andalucía?

*FORO ANDALUZ NUEVA SOCIEDAD (FANS) es un Think Tank integrado por las siguientes personas: Fernando Yélamos Navarro, Francisco Ballester Almadana, Juan Antonio López Alonso, Manuel Ángel Martín López, Carlos Rosado Cobián, Rosamar Prieto–Castro García-Alix, Eustasio Cobreros Vime, Guillermo Sierra Molina, Felipe Luis Maestro Alcántara, Manuel Marchena Gómez, Antonio Pérez Pérez, Rafael Salgueiro López, Julián Conejo-Mir Sánchez, Santiago Sánchez Traver, Juan Ramón Guillén Prieto,
José Luis Sánchez Belda, Jaime Montaner Roselló y Alfredo Sánchez Monteseirín.

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