Ecologistas hace honor a su nombre: en acción para salvar una raza en peligro

Mantiene un pequeño rebaño de churras lebrijanas que actúan como biosegadoras en el parque de San Jerónimo

El grupo Ecologistas en Acción desarrolla en el Centro de Ecología Social (CES) ‘Germinal’, situado en el sevillano parque de San Jerónimo, un proyecto de salvaguarda de la churra lebrijana, una oveja que se encuentra en peligro de extinción y que está utilizando como segadora natural de la hierba y maleza que allí crece.

Desde 2012 se cuenta con un rebaño de ovejas de esta raza, que se ha ido reproduciendo sin problemas, más allá de los robos de ejemplares que se vienen sufriendo, según una nota difundida por la organización.

Fruto de estas reproducciones se ha podido ofrecer lotes de  un macho y varias hembras a ganaderías familiares que se comprometen con la conservación de esta mermada estirpe. Han sido tres los núcleos reproductores que se han creado desde el inicio del programa: uno en Almadén de la Plata, otro en Vejer de la Frontera y un tercero en Pilas.

La raza es bronca y arisca por naturaleza, debido probablemente al escaso manejo que se le hacía en su medio natural, las marismas del Guadalquivir, en las que pastaba a su aire gracias a su elevada rusticidad y adaptación al medio, lo que le permitía soportar encharcamientos prolongados y pasar a no disponer más que de almajos resecos en los tórridos y áridos veranos, recrudecidos por episodios de sequías prolongadas.

Sin embargo, con el trato continuo con los cuidadores, se ha conseguido un pequeño rebaño amable que se deja manejar sin problemas y que permite a Ecologistas en Acción realizar el segundo objetivo que se marcó con la introducción del ganado en el C.E.S. Germinal: poder sacarlas a pastar  en el vecino parque, contribuyendo a su mantenimiento y evitando con ello los desbroces mecánicos que contaminan y molestan por los ruidos que originan.

Niños y mayores disfrutan viendo las ovejas pastando en el parque de San Jerónimo

De camino, estas biosegadoras abonan de forma natural la pradera y reducen las necesidades de abonos químicos que precisan para su mantenimiento y que suponen una fuente de contaminación de acuíferos y un importante coste energético para su elaboración y transporte.

Las ‘biosegadoras en acción’ pueden ser vistas cualquier mañana en el parque de San Jerónimo por los visitantes. Hacen las delicicias de pequeños y mayores, que pueden interactuar con ellas y hablar con sus cuidadores, los cuales les dirán sus nombres y las peculiaridades de cada una, porque no hay dos iguales. El rebaño que pasta en el parque está formado por tres ovejas y una cabra, todas de menos de un  año de edad.

Este trabajo sólo es posible gracias a las personas voluntarias como Pepe y Adelaida, que echan una mano desinteresada y facilitan con su compromiso el conocimiento ciudadano de las posibilidades que tiene el uso de la ganadería en entornos urbanos.

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