La madre de todas las moles universitarias se construirá en Sevilla, será la mayor de España y ofertará 1.127 camas

El Ayuntamiento ganará 78,5 millones de euros con la operación

El portavoz adjunto de Ciudadanos (Cs) en la Diputación Provincial de Sevilla, Manuel Benjumea, celebró hace unos días la «excelente noticia» que supone «que el Fondo de Desarrollo Urbano de Andalucía haya anunciado su apoyo con 15 millones de euros para construir en Sevilla la que será la mayor residencia de estudiantes de España».

Benjumea ha indicado que este nuevo edificio estará equipado con 1.127 camas, zonas de restauración, piscina cubierta y aparcamiento, en una apertura prevista para septiembre del próximo año 2022, y que estará ubicado en las antiguas cocheras de Tussam, en Sevilla capital.

El portavoz naranja ha subrayado el «enorme presupuesto que se va a destinar, gracias a Ciudadanos, desde la Junta de Andalucía», pues, a su parecer, se trata de un proyecto que «va a suponer una inversión cercana a los 60 millones de euros para unas infraestructuras de primera calidad alcanzando, de esta forma, los más altos estándares de eficiencia energética y digitalización».

Ha añadido el diputado naranja que, con el Plan, Sevilla «se situará en el mapa como destino educativo a nivel nacional e internacional» y ha añadido que «esto es trabajo, cómo no, de Ciudadanos».

Manuel Benjumea, diputado provincial de Ciudadanos

La colosal mole en forma de residencia universitaria en las antiguas cocheras de Tussam a la que se ha referido el diputado de Ciudadanos no puede ser otra que la que autorizó la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla el 31 de julio de 2019, conforme a la siguiente nota oficial:

» La autorización ha sido concedida a la sociedad GLOBAL SANTURBAN, S.L. como adjudicataria del derecho de superficie que Urbanismo sacó a concurso el pasado año para la explotación de los suelos municipales donde se desarrollará este nuevo equipamiento, que forman parte de la parcela que estuvo ocupada por las antiguas cocheras de Tussam hasta que éstas se trasladaron a sus nuevas instalaciones del Polígono Industrial Carretera Amarilla.

Antiguas cocheras de Tussam en El Porvenir (Foto: Sevilla Insólita)

Se trata de un espacio de 4.135 m2 de superficie calificado como  Servicios Terciarios con compatibilidad para otros usos dotacionales. En las bases del concurso público convocado, el Ayuntamiento impulsó precisamente estos últimos usos de equipamiento y servicio público a la ciudadanía, incentivando a través de un incremento en la edificabilidad de la finca, proyectos con este destino.

Acogiéndose a ello, la entidad GLOBAL SANTURBAN, S.L. presentó una propuesta constructiva cuyo uso preferente era el de una residencia de estudiantes, al que se añadía un uso complementario hotelero.

La futura residencia,  con capacidad para 800 plazas, se desarrollará en ocho plantas más la baja y cumplirá con todos los estándares de diseño y tecnología acorde con su uso y los servicios que está previsto que ofrezca, tales como salas de juego, de estudio, de Internet, gimnasio, lavandería, comedores para eventos y, habitaciones con cocinas incorporadas. El inmueble contará además con dos plantas sótano para doscientas una plazas de aparcamiento, así como para almacenes e instalaciones.

Precisamente, las obras correspondientes a la construcción de estas dos plantas bajo rasante, consistentes en los movimientos de tierras y en los trabajos de cimentación y estructura hasta cota cero, son las que ha autorizado en este momento la Gerencia de Urbanismo. Ambas plantas de sótano serán comunes a los dos usos propuestos sobre rasante: el de residencia de estudiantes y el de establecimiento hotelero.

Estas obras constituyen de facto la primera fase del proyecto constructivo global. La intervención se ha planteado en dos fases por cuestiones de operatividad y agilidad. La segunda y última corresponderá a las obras de edificación sobre rasante propiamente dicha.

Esbozo del proyecto de la mayor residencia universitaria de España, en El Porvenir

Esta importante operación urbanística se enmarca  en el proceso de renovación urbana que lleva experimentando este sector del distrito sur a lo largo de las tres últimas décadas y que se traduce en su paulatina transformación de una zona en la que se implantaban actividades industriales, acuartelamientos militares e infraestructuras de transporte, a un nuevo enclave residencial de la ciudad, sí como de servicios y dotaciones urbanas.

En concreto, la futura residencia se construirá en un área en cuyas cercanías confluyen facultades para estudios universitarios como las de Derecho, Ciencias Económicas y Empresariales y, Psicología, entre otras.

Al margen de la importancia de este nuevo desarrollo para el barrio del Porvenir y la contribución que este futuro equipamiento supondrá para toda la zona, afianzándola aun más si cabe como uno de los más destacados centros neurálgicos de servicios y dotaciones urbanas de la ciudad, esta actuación tendrá también importantes contraprestaciones a nivel económico para la ciudad.

En concreto, a lo largo de la vigencia del derecho de superficie adjudicado, estipulado en 78 años, el Ayuntamiento de Sevilla recaudará 73 millones de euros, que obtendrá a través del pago de un canon anual de 900.000 euros a partir del cuarto año del contrato y hasta la finalización del mismo.

A esta cantidad, hay que añadir el cobro de un pago inicial de 5.500.000 euros más IVA que se hizo oficial a la firma de la escritura. No obstante estos ingresos, la figura del derecho de superficie permite al Ayuntamiento recuperar la titularidad del suelo a la finalización del plazo de concesión».

Atención al detalle: el gobierno de Espadas, que ahora ha decretado una moratoria de un año en la concesión de licencias con una prima de edificabilidad del 80% en virtud del PGOU de Monteseirín por sus perniciosos efectos en la ciudad, es el mismo que entonces se presentaba como impulsor de este tipo de moles universitarias e incentivador del incremento de la edificabilidad. En otras palabras, hizo suyo el PGOU de Monteseirín, del que ahora reniega.

Pero la nota oficial de la Gerencia hablaba de una capacidad de 800 plazas, mientras que el diputado Benjumea habla de 1.127. ¿A qué se debe esta discrepancia?

Recreación del proyecto (detalle)

La explicación radicaría en otra licencia que fue otorgada en diciembre de 2020 por el mismo organismo municipal a la empresa promotora para que reformara el proyecto original en el sentido de eliminar ese «uso complementario hotelero» (verosímilmente se habría tratado de una especie de albergue juvenil al modo del de Inturjoven cerca del campus de Reina Mercedes) y una de las dos piscinas previstas en el edificio, aunque ampliando la otra.

Estos cambios habrían permitido destinar la superficie así ganada a más plazas de alojamiento estudiantil, hasta las 1.127, si bien también hay discrepancias sobre la edificabilidad máxima finalmente permitida. El diputado Benjumea habla de más de 29.000 m2 mientras que otras fuentes la cifran en 22.329 m2.

Y, efectivamente, tal como anunció el diputado naranja, el proyecto de construcción de esta macrorresidencia universitaria, que quitará a la prevista en el colegio Portaceli el título de mayor de Andalucía por ser también la mayor de España, será financiado con 15,4 millones de euros por el Fondo de Desarrollo Urbano de la Junta de Andalucía: https://www.juntadeandalucia.es/economiaconocimientoempresasyuniversidad/fondoseuropeosenandalucia/fondodesarrollourbano

Lo llamativo es que el Fondo la engloba en el objetivo de mejora medioambiental y preservación de patrimonio (¿?), y justifica su impacto con estas palabras: «Reforzamiento de la dotación de infraestructura de calidad comparable a la de otras capitales europeas para continuar posicionando Sevilla como destino turístico educativo internacional».

Vuelta de tuerca, pues: presentar ahora las moles universitarias, con tal de justificar su financiación, como un destino turístico internacional.

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