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Félix Escrig

El 20 ó 21 de agosto recibí una llamada del más duradero director (12 años) que haya tenido la Escuela de Arquitectura: Félix Escrig. No era una llamada como la de dos meses antes. Entonces, con un hilo de voz, el siempre incisivo y jovial arquitecto a sus 63 años me comunicaba que estaba ingresado en el hospital y que hablaríamos cuando se recuperara porque se sentía muy débil.

Sabiendo de su condición de trasplantado (de hígado), respeté escrupulosamente su silencio, interrumpido sólo por algún fugaz correo electrónico en el que me informaba de que evolucionaba muy lentamente ya en su domicilio. Lo sorprendente de la llamada  de agosto era que me decía que, otra vez, llevaba todo el mes ingresado en el hospital pero que gracias a un ‘pincho’ USB tenía conexión a Internet y estaba trabajando en sus ideas y proyectos desde la habitación en la que lo habían internado porque no podía soportar aburrirse. Su voz era normal y si no hubiera sido por su testimonio no habría creído que estaba encamado en un centro sanitario y que sólo le quedaban ocho días de vida.

Así era Félix, al margen de que pudiera haber presentido su inminente final y querido apurar hasta el último minuto: indesmayable, hiperactivo, sagaz, crítico a fuer de perfeccionista. Compartía conmigo su entusiasmo por el relanzamiento de su editorial de arquitectura, Starbooks, y por Transformables, el congreso que estaba organizando sobre este tipo de arquitectura, que ofrece soluciones sencillas y baratas a problemas reales aunque sean complejos. De esa concepción nacieron sus aclamadas pérgolas para dar  sombra en la Expo  (el director de orquesta Claudio Abbado dijo preferirlas a todos los pabellones que vio en la Muestra) y su cubierta para la piscina de San Pablo.

Había prometido ampliarme los detalles de la solución estructural que ofreció a Monteseirín para ahorrarle a Sevilla los 30 millones de euros gastados en consolidar las ‘Setas’ de la Encarnación y me confesó su frustración, aunque ya curado de todos los espantos políticos, por el desinterés municipal en aplicar su receta arquitectónica, que habría resultado prácticamente gratis a la ciudad.

Hasta el último minuto de su existencia ideó estructuras livianas, escribió artículos en su mente, pensó en alternativas urbanísticas y soñó formas aparentemente imposibles incluso en la cama del hospital, conectado, no sé si de forma clandestina, a través de Internet al mundo que él quería hacer un poco mejor.

Félix Escrig murió con las botas puestas.

 

Zoido tropieza con la misma piedra

El Plan de Aparcamientos fue uno de los mayores y más sonoros fracasos de Monteseirín al frente del Ayuntamiento de Sevilla. En 2004 prometió que construiría 67 estacionamientos repartidos por los barrios de la ciudad con un total de 40.000 plazas y que estarían todos acabados en 2013. La realidad es que en sus doce años de mandato como alcalde sólo cortó la cinta inaugural de cuatro parkings que hubieran sido promovidos por sus sucesivos gobiernos municipales, ya que los seis que se abrieron hasta el año 2003 venían ya programados de la etapa anterior, la de los gobiernos de coalición PP-PA (Soledad Becerril y Rojas Marcos).

En el colmo de la negligencia, las corporaciones de Monteseirín adjudicaron once de los primeros diecinueve parkings que empezaron a promover sobre suelos ¡que no eran de propiedad municipal!. Y, albarda sobre albarda, hasta tres años después de haberlos adjudicado a las empresas interesadas en su construcción no se preocuparon de verificar quiénes eran realmente los dueños de los terrenos.

DAÑOS Y PERJUICIOS

El desastre fue tal que las empresas adjudicatarias anunciaron que exigirían al Ayuntamiento en los tribunales de Justicia 35 millones de euros de indemnización por los daños y perjuicios causados y que 1.600 sevillanos que habían anticipado a cuenta al menos 1.000 euros para reservar una plaza se quedaron sin ver ni el aparcamiento ni su dinero. El tema aún colea, porque Zoido, emulando a su predecesor en el caso del Bazar España y pese al dictamen negativo de los Servicios Jurídicos municipales, sigue empeñado en compensar con un dinero equivalente de las arcas públicas a los ciudadanos que habían dado esas señales a las empresas privadas que los dejaron colgados.

El alcalde se complació el martes 27 de agosto en recordarle al líder de la oposición, el socialista Juan Espadas, algunos de los catastróficos episodios de la gestión de Monteseirín en materia de aparcamientos y le negó legitimidad para hablar sobre elllo, con estas palabras: “Engañaron a 1.500 sevillanos, a los que cobraron 1.000 euros, por lo que deben guardar silencio y pedir responsabilidad a todos los miembros del PSOE e IU que votaron a favor de esa iniciativa”.

OTRA ASIGNATURA PENDIENTE

Y es que Espadas, al que no le habían dolido prendas en reconocer que el Plan de Aparcamientos había sido “una asignatura pendiente del gobierno socialista anterior”, había denunciado que al cabo de dos años de mandato “el gobierno de Zoido sigue sin proyectos de aparcamientos para residentes, pese a haberse comprometido en su programa electoral a ejecutar 30 parkings”. El portavoz socialista ponía como ejemplo los pliegos de los dos únicos proyectos de construcción de aparcamientos en marcha, los de la plaza San Martín de Porres, en Triana, y la glorieta del Cid, en el Prado de San Sebastián, en los que sólo se había reservado un 15% de las plazas para los residentes tras continuos recortes a lo largo del proceso, con lo que sólo quedarían 70 para el vecindario, mientras que el resto tendría carácter rotatorio, para mayor ganancia de las empresas privadas que aspiraran a su construcción.

Zoido, durante una visita a las obras del distrito San Pablo-Santa Justa, no desmintió al portavoz socialista cuando el 27 de agosto declaró a los periodistas que le seguían  que, efectivamente, en lo parkings sacados a concurso se reservaría un 15% de las plazas para los vecinos, si bien añadió que un 25% se destinaría a algún tipo de abono. Lo más importante que el alcalde aseguró entonces ante los medios de comunicación fue esto:“han sido ya varias las empresas que se han interesado en el concurso por la concesión de estos dos aparcamientos, que ya están aprobados -añadió- en espera de la resolución del concurso público”.

EN EVIDENCIA

Este aserto, realizado en puertas de la ‘rentrée’, puede calificarse como el primer gran patinazo del alcalde en el nuevo curso político, ya que tan sólo dos días después de haberlo pronunciado la Gerencia de Urbanismo reconocía de forma indirecta en una alambicada nota de prensa que el concurso convocado para construir los dos estacionamientos citados (San Martín de Porres y el Prado) había quedado desierto. O sea, que no se había presentado empresa alguna a la convocatoria, lo cual dejaba a Zoido a los pies de los caballos ante la opinión pública y los partidos de la oposición. Prácticamente de la noche a la mañana se había pasado de las “varias empresas interesadas” según la palabra del alcalde a la realidad evidente de que no había oferta alguna. Zoido, pues, había vendido humo.

Sin llegar aún a los extremos escandalosos de Monteseirín, el alcalde está tropezando con los aparcamientos con la misma piedra que su antecesor. No ha acometido aún ninguno de los 29 parkings que prometió en su programa electoral (redactado en 2011, cuando ya llevábamos tres años de crisis económica) y, paradójicamente, ha promovido dos que no estaban incluidos en el mismo: el del Prado de San Sebastián, fallido al no presentarse ninguna oferta en el reciente concurso público, y el de la Alameda de Hércules, causante de una rebelión vecinal en el Casco Antiguo y que le ha llevado a su enésimo enfrentamiento con la Junta de Andalucía y a tramitar la modificación del PGOU para tratar de ejecutarlo, más en beneficio de los comerciantes del Centro que de los residentes en el entorno.

SAN MARTÍN DE PORRES

En el tono triunfalista que caracterizó su precampaña y campaña electorales y alardeando del denominado ‘efecto Zoido’, el hoy alcalde denunció en la primavera de 2011 que los vecinos y comerciantes del entorno de la plaza San Martín de Porres llevaban 12 años esperando que se construyera un aparcamiento, pese a lo cual nunca había sido incluido el proyecto en el Plan Director municipal. El entonces candidato del PP presentó en plena vía pública los planos del parking que construiría allí cuando fuera alcalde: uno de carácter mixto, subterráneo, con 476 plazas para propietarios de coches (60 para discapacitados) y 60 para dueños de motos, distribuidas en cuatro plantas, con un plazo de ejecución de 18 meses, por sistema de concesión y con un coste de 5,3 millones de euros.

El 8 de mayo de 2012, casi un año después de su toma de posesión como alcalde, Zoido anunció en rueda de prensa la construcción del parking de San Martín de Porres y se refirió a un estudio según el cual la demanda por la noche superaba el 113% de las plazas existentes (en la zona), por lo que dijo que había muchas plazas ilegales y estacionamientos en doble fila. El primer edil afirmó que el futuro parking tendría como mínimo 375 plazas, de las que 200 serían en rotación, 50 en cesión y 125 de abono (el 33% del total), y anunció que las obras se iniciarían en enero de 2013 y se finalizarían en dos años, plazos que calificó como “reales”.

CIFRAS RECORTADAS

Obsérvese que las plazas ya eran un centenar menos de las prometidas en la precampaña electoral y que luego el proyecto quedó reducido aún más, pese a esa demanda del 113% de la que habló en su día Zoido: 315 plazas para automóviles y 34 para motos; y que, según Espadas, de ese total sólo un 15% fue reservado para los vecinos.

Los plazos “reales” citados por el alcalde también se han visto superados por la realidad, valga la redundancia, con lo que tras ser declarado desierto el concurso público es bastante probable que Zoido bata el récord de escasos aparcamientos de Monteseirín y lo empeore al no inaugurar ni un solo aparcamiento, ni de los programados en la etapa anterior de PSOE e IU ni de los prometidos en su campaña, en sus cuatro años de mandato.

Para tratar de salvarle la cara al alcalde, Urbanismo ha anunciado crípticamente que ya ha comenzado a negociar de forma directa con empresas que pudieran construir los parkings con, obviamente, otras condiciones distintas a las fijadas en los pliegos del concurso público declarado desierto y mediante otro sistema de adjudicación, de lo cual se colige que, por interés político, se rebajarán ahora las exigencias existentes hasta la fecha. ¿Cómo habría reaccionado Zoido y el PP si Monteseirín hubiera obrado de esta misma manera? ¿Cuánto tiempo habrían tardado en anunciar una demanda judicial por presunto trato de favor encubierto? Cabe preguntarse por qué el Ayuntamiento no ofrece esas nuevas condiciones a todas las empresas por igual mediante la convocatoria de otro concurso público en vez de negociar en una mesa camilla sin luces y taquígrafos con algunas elegidas de las que ni siquiera se revela el nombre.

Hemos pasado del urbanismo a la carta de los tiempos de Monteseirín y Marchena a los parkings a la carta en el mandato de Zoido.

Gourmet

En Sevilla pecamos por exceso o por defecto. O nos pasamos o no llegamos. No hay término medio. La ciudad de los tres estadios de fútbol  (uno de ellos denominado ‘Olímpico’ pese a no haber albergado jamás unos Juegos y estar reducido a albergar eventos musicales) para tan sólo dos equipos profesionales, el Sevilla F. C. y el Betis, y de los tres auditorios (el de la Expo, el de Fibes y el de la SGAE) a pesar de tener público, como mucho, para tan sólo uno, pasará de cero mercados gourmet a tres, el número mágico, cuando se materialicen todos los proyectos anunciados.

Sevilla llegó tarde, como casi siempre, a la moda de reutilizar las tradicionales plazas de abastos (La Boquería, en Barcelona; San Miguel, en Madrid) con el injerto de espacios para gourmet, donde se venden ‘delicatessen’ para paladares exquisitos y bolsillos de alto poder adquisitivo. Ahora bien, una vez subidos a este carro, es probable que adelantemos a los pioneros por la derecha y por la izquierda, porque ahora la dirección de El Corte Inglés de la Plaza del Duque, según avanza nuestra compañera María Jesús Pereira, proyecta abrir un mercado gourmet el próximo otoño en la quinta planta, con entrada independiente y horario hasta la medianoche.

El plan de El Corte Inglés se suma a los también nonatos mercados gastronómicos exclusivos en las naves del Barranco y la antigua plaza de abastos de la Puerta de la Carne, ambos impulsados por el Ayuntamiento en la Sevilla de los 89.000 parados.

Y éste es el llamativo gran contraste en la peor crisis económica de la reciente historia de España, que estemos hablando de tres mercados gourmet al tiempo que la Junta de Andalucía reparte alimentos en 36 colegios sevillanos para que niños en riesgo de exclusión social puedan completar las tres comidas diarias porque en sus casas les resulta imposible y que el Ayuntamiento hispalense haya iniciado el 15 de julio sus eufemísticos ‘catering sociales’ para dar de comer a un centenar de familias de Tres Barrios-Amate.

El mismo hecho de que con la que está cayendo pueda haber un nicho de mercado para abrir y mantener tres establecimientos para la venta de alimentos de lujo mientras que a unos pocos miles de metros hay conciudadanos nuestros que pasan hambre es una muestra de las enormes desigualdades sociales existentes en esta ciudad, salvo que estén destinados a un turismo ajeno a nuestras vicisitudes, porque, parafraseando a Jardiel Poncela, podríamos preguntarnos…. pero ¿hubo alguna vez once mil gourmets en Sevilla?

Modificación del PGOU para más viviendas de renta libre

La Gerencia de Urbanismo llevó al Pleno del Ayuntamiento una propuesta más de modificación del PGOU, en concreto en el ámbito de la Fábrica de Contadores, para satisfacer en este caso una solicitud de la empresa Inmobiliaria del Sur.

Urbanismo ha dado luz verde a la propuesta de incremento en un 10,84% del número total de viviendas permitidas en esa zona por el Plan General, con lo que se pasaría de 158 a 176. Lo significativo es que todas las nuevas viviendas autorizadas, 18, serían de renta libre, las que reportan mayor beneficio a los promotores privados, mientras que no se incrementa en número de las de protección oficial, que sigue fijado en 80 tras la aplicación de las últimas disposiciones normativas y pese a que Zoido prometió en su campaña electoral que construiría más de mil VPO cada año para los 16.600 sevillanos que están en lista de espera de una vivienda pública.

Disuelven Sevilla Global y ahora otorgan una subvención a Aprocom en su nombre

El Ayuntamiento liquidó la empresa municipal Sevilla Global con el argumento de que no era necesaria y ahora se escuda en que había un supuesto compromiso adquirido por esta sociedad para concederle una subvención de 150.000 euros a la asociación de comerciantes Aprocom, cuando el borrador del convenio que la sustenta no hace referencia alguna a Sevilla Global, aparece redactado por el Area de Empleo y está datado en el año en curso.

Para conceder la subvención a Aprocom mediante un crédito extraordinario que se llevó al Pleno, el Consistorio recurre a 97.500 euros de la partida ‘Otros trabajos realizados por otras empresas y profesionales’, y a 52.500 euros asignados a ‘subvenciones y premios a empresas y sectores estratégicos’, que a la postre no han resultado tan estratégicos cuando el Ayuntamiento ha preferido que el dinero acabe en las arcas de los comerciantes.

El Estado pone en venta 82 viviendas en Sevilla capital y 54 en San Juan

El lote más atractivo son seis inmuebles de 1.733 m2 cada uno en la calle Miguel Mañara

Adif oferta 67 viviendas ferroviarias, más de la mitad sitas en calle Navarra

El Invied saca al mercado 54 viviendas en San Juan de Aznalfarache, la mitad vacías

El Estado, a través de diversos ministerios y organismos públicos, ha puesto en venta más de 150 viviendas, entre otros inmuebles, en la provincia de Sevilla hasta el año 2015, dentro del programa de enajenación de bienes aprobado en virtud del informe de la Comisión de Reforma de las Administraciones Públicas, para hacer caja, recortar los gastos de mantenimiento y reducir así el déficit público. En total, el Gobierno pone en el mercado en toda España 15.100 propiedades en números redondos, distribuidas así: 6.906 viviendas del Ministerio de Defensa, 4.832 fincas rústicas, 1.869 viviendas no militares, 805 locales comerciales, 382 solares, 126 oficinas, 98 edificios singulares, 61 bloques de pisos, 19 edificios industriales, 18 participaciones en solares, 16 garajes/trasteros y 3 inmuebles asistenciales.

Por lo que se refiere a Sevilla y su provincia, la Administración de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) es el organismo que más bienes liquida, un total de 85 viviendas, de las que la gran mayoría, 67, se encuentran en la ciudad de Sevilla. Su superficie oscila entre 77 y 85 m2. Treinta y ocho están construidas en la calle Navarra; siete, en la calle Salvador Allende, y cinco, en la calle Cerbatana. El resto se distribuye entre vías públicas de nombres con resonancias ferroviarias como TER, Talgo, TAF y Ferrobús.

En la provincia, Adif vende 12 viviendas en Tocina, con superficies de entre 77 y 136 m2 y sitas en la calle Pastor y Landero y en la barriada de Renfe. Además, tres en Morón, dos de ellas en la antigua estación del tren, de 89 y 88 m2, y una tercera de 85 m2. Asimismo, vende dos en Utrera, de 53 y 57 m2, y una en Carmona, más amplia, de casi 94 m2. Del total, 15 viviendas están vacías y 70 ocupadas, si bien la Administración dará preferencia a los actuales inquilinos.

El segundo gran paquete de viviendas en venta, en este caso propiedad del Instituto de Vivienda, Infraestructura y Equipamiento de la Defensa (Invied), está compuesto por 54 inmuebles sitos en San Juan de Aznalfarache, de los construidos históricamente para albergar personal de la Maestranza y del Sector Aéreos de Sevilla por su cercanía a la base de Tablada. La mayoría tienen 71 m2 de superficie, si bien también los hay de más de 80 m2 e incluso de 119 m2. Veintitrés están vacías actualmente y el resto, ocupadas. Aunque en la relación aparece la denominada Muralla Mozárabe de la Barriada Obrera, queda excluida su venta porque probablemente será cedida al Ayuntamiento ribereño.

CASCO ANTIGUO

El tercer lote de viviendas es que más goloso de todos y el que pone en el mercado la Dirección General del Patrimonio del Estado, dependiente del Ministerio de Hacienda. En Sevilla capital diferencia entre inmuebles desocupados y los que tienen inquilinos dentro. Entre los vacíos salen al mercado tres en la calle Miguel Mañara (con 1.733 m2 cada uno), uno en la calle Mariana Pineda (825 m2) y dos en la calle Judería (79 y 148 m2). Ocupadas se venden otras seis viviendas de 1.733 m2 cada una en Miguel Mañara; una de 433 m2 en la Plaza de la Contratación; otra en la calle Vida (272 m2) y una en la calle Judería (79 m2).

Entre los edificios militares puestos en el mercado por el Invied figura, como ya es harto conocido desde su recalificación en el PGOU de 2006, el antiguo cuartel de Alfonso XIII, en la Avenida de Jerez (150.145 m2), y el Centro de Receptores de la Zona de El Judío (806 m2). Este organismo también dispone en su cartera inmobiliaria de 26 locales comerciales. Doce radican en Sevilla capital, de ellos ocho ya alquilados y cuatro vacíos. Destacan por su ubicación tres en la calle Genaro Parladé; dos, en la Avenida García Morato y uno de 202 m2 en Jesús del Gran Poder, probablemente la antigua Farmacia Militar. Asimismo, vende doce en Utrera, de entre 30 y 92 m2, destacando aparte un local de 652 m2 actualmente alquilado por un supermercado. Completan el lote dos en Morón, uno de 351 m2, vacío, y otro, de 241 m2, alquilado para oficinas.

SOLARES JUNTO A LA FERIA

En el capítulo de solares, el Invied vende también en la ciudad de Sevilla tres desafectados de uso militar, el del cuartel de Intendencia, en la carretera de Su Eminencia, que ya sacó a subasta sin éxito el día 4 de julio por más de 8 millones de euros y que mide 46.124 m2 de superficie; restos de tres fincas de la base áerea de Tablada (3.263 m2) y el antiguo Camino de las Huertas, también en Tablada (7.640 m2).

Por su parte, la Dirección General del Patrimonio pone en el mercado un solar para uso residencial de 1.579 m2 en la calle Pagés del Corro; tres en la Avenida de Juan Pablo II, entre la Feria y Tablada, de 366, 1.650 y 2.148 m2, respectivamente, y dos en La Alcornocada, de Los Palacios y Villafranca, con 1.442 y 489 m2.

El Ministerio de Defensa propiamente dicho sólo vende en Sevilla terrenos rústicos ligados al antiguo Ejército del Aire: el campo de vuelo de la base de Tablada (288.860 m2), tres parcelas sitas en el aeropuerto de San Pablo (462.739 m2) y terrenos del sector SUS-DE-02 Santa Bárbara-2 en este mismo aeródromo (83.130 m2). Y, en la provincia, terrenos del Centro de Emisiones del Ejército del Aire, en Alcalá de Guadaira (11.784 m2), y de la Radiobaliza Exterior de ayuda a la navegación aérea, en Carmona (2.625 m2).

Por su parte, la Gerencia de Infraestructuras y Equipamientos de la Seguridad (Ministerio del Interior) pone en venta dos propiedades en Sevilla capital procedentes de la Dirección General de la Policía: una con 82 m2 de superficie y una edificabilidad de 210 m2 en la calle Ébano (Torreblanca), y otra de 150 m2, con una edificabilidad de 282 m2, en el nº 4 de la calle López de Azme. La primera está valorada en 77.220 euros y la segunda, en 331.321.

Procedente de la Guardia Civil sale a la venta en Carrión de los Céspedes una propiedad de 2.449 m2 de superficie que tiene 880 m2 construidos.

El Museo de las Tradiciones no es más que un tablao encubierto

Tres expertos en arquitectura denuncian el chollo de explotar por 80.000 euros el mejor suelo de Sevilla

García-Tapial, Mendoza y Cabeza afirman que vulnera el PGOU y que la concesión debería ser por 400.000 euros

Fernando Mendoza, premio nacional por su restauración de la iglesia del Salvador; José García-Tapial, antiguo arquitecto municipal, y José María Cabeza, exconservador del Real Alcázar y director, entre más de 350 obras, de la restauración de la Giralda, exigen en una alegación presentada ante la Gerencia de Urbanismo la retirada del estudio de viabilidad presentado por la empresa privada Feria de Sevilla para la construcción en el entorno de la Torre de la Plata de lo que Zoido ha denominado ‘Museo de las Tradiciones de Sevilla’,  por “ser incompleto documentalmente, de legalidad dudosa, contrario al planeamiento vigente, no tratarse de un auténtico equipamiento, inviable técnicamente, por provocar daños irreversibles al patrimonio monumental, afectando además a la coherencia y respeto de un entorno histórico  y con un canon de ocupación inaceptable”.

En un escrito demoledor, tres de los mayores expertos en la arquitectura de nuestra ciudad afirman que el proyecto incumple esencialmente el planeamiento urbanístico de Sevilla al pretender gestionar como privado un suelo destinado a equipamiento público y para otros fines muy distintos, lo cual obligaría a modificar el Plan Especial de la Casa de la Moneda.

Entienden que donde se produce el mayor incumplimiento del Plan Especial e, incluso, del PGOU es en la propia concepción del supuesto Museo de las Tradiciones que, dicen, “difícilmente puede considerarse ni como equipamiento, ni como público.”. Y añaden: “Simplemente por dedicar unas estancias a salas expositivas no puede suponer que todo el edificio pueda calificarse como Museo y que sea ya considerado como equipamiento. Por ejemplo, la cafetería y la tienda, ambas con fachada y acceso por la calle Santander, no están ligadas ni funcional ni espacialmente con las salas expositivas, ni dan servicio a los visitantes que han de salir a la calle para usarlas, sino planteadas como normales locales comerciales externos. El espacio fundamental del edificio propuesto, el que da sentido a toda la operación porque además supone el mayor capítulo de los ingresos económicos previstos, es el llamado “espacio gastronómico” al que, significativamente se identifica, física y nominalmente como “caseta de feria”.

Por tanto, para García-Tapial, Mendoza y Cabeza, “bajo una excusa supuestamente cultural se pretende, sobre un suelo público destinado a cubrir las carencias de equipos urbanos, construir lo que conocemos como “tablao flamenco” o “sala rociera”.  Las salas expositivas -añaden- sólo sirven para poner en situación al visitante para las actuaciones que luego va a presenciar. Por eso cuando, en el estudio económico de la propuesta, menciona a los posibles competidores comerciales cita, en primer lugar, los “tablaos” del Arenal, Los Gallos o el Palacio Andaluz”.

COMPETENCIA DESLEAL

Y se preguntan: “¿Podemos considerar esta actividad como equipamiento? ¿Si los “tablaos” que hemos citado añadieran unas salas expositivas, podrían considerarse como equipamientos?¿Fiscalmente también?¿Debe propiciar el Ayuntamiento sobre su propio suelo esta competencia desigual con otros empresarios?. A escasos metros, en el Paseo del Marqués del Contadero -continúan-, está el Ayuntamiento terminando un Centro de Atención al Visitante que coincide con muchos de los contenidos de esta propuesta, pero desde un enfoque decididamente público. ¿Para qué destinar este suelo municipal a un uso ya cubierto en las inmediaciones, estando la ciudad tan falta de otros servicios? ¿No sería preferible, por ejemplo, albergar aquí los servicios municipales que hoy, desafortunadamente, ocupan la propia Torre de la Plata, el Horno y otros espacios singulares de la propia Casa de la Moneda?”.

Los tres expertos en la arquitectura hispalense denuncian, además, que la solución arquitectónica propuesta para el Museo de las Tradiciones es inadecuada para el entorno de la Casa de la Moneda, al romper su estética tradicional: “Quizás intentando subrayar formalmente la importancia que la actividad de “caseta de feria” tiene para el programa de este supuesto “museo de las tradiciones” -aseveran- la fachada se ha rematado con una serie de frontones triangulares alineados que dan la imagen exterior de media docena de casetas feriales adosadas, tras las que asoman otras cinco casetas más de mayor altura. Por supuesto -añaden-,  la cubierta unitaria predominante históricamente ha sido sustituida por más de una docena de pequeñas e injustificadas minicubiertas a dos aguas, que ofrece más el aspecto de una villa turística que de una ciudad Patrimonio de la Humanidad.

DAÑOS IRREVERSIBLES

García-Tapial, Mendoza y Cabeza se escandalizan por el hecho de que con esta propuesta de Museo de las Tradiciones avalada por la Gerencia de Urbanismo se pretenda también producir daños irreversibles al patrimonio histórico de la ciudad al pretender demoler dos paños de la antigua muralla islámica que unía el Alcázar con la Torre de la Plata y de cuya existencia a lo largo de 50 metros han dado cuenta campañas de excavaciones financiadas por la propia Gerencia, así como destruir una pileta del siglo XVII y que el resto de la muralla quede abducida en el interior de la cafetería proyectada.

Los tres especialistas denuncian la confusión que introduce la Gerencia al presentar esta mera propuesta como un Anteproyecto, que en todo caso debe ser sometido a licitación pública; que el expediente está incompleto al no haber estudios e informes sobre tres apartados (faltan, por ejemplo, el estudio de impacto ambiental y el de seguridad y salud en la obra), y que se trata de obtener, de forma dudosamente legal, tres concesiones,  sobre una parcela edificable ( 1.121 m2) destinada a equipamiento público; una parcela destinada a espacio libre (978,69 m2) , y el subsuelo (éste, para parking con 72 plazas).

UNA GANGA ECONÓMICA

Por ello, y después de otras muchas consideraciones, el canon que la empresa privada Feria de Sevilla S. L. pretende pagar por todas estas concesiones en el entorno del Patrimonio de la Humanidad de Sevilla, 80.000 euros al año, les parecen manifiestamente insuficientes a la luz del cuadro de tasas municipales actualmente  vigente y de la propuesta que ha hecho Mercadona a Adif para explotar durante 40 años la parcela circular de Plaza de Armas y estiman que debería ascender al menos a 400.000 euros anuales.

García-Tapial, Mendoza y Cabeza alertan al Ayuntamiento de que estos suelos fueron expropiados a sus antiguos propietarios (entre ellos, los del Garaje Torre del Oro) para equipamientos y usos públicos de los vecinos del Casco Antiguo y que de cambiarse esta finalidad con este tablao encubierto aquéllos podrían pedir la reversión de los terrenos.

 

 

Tapas-chef

El delegado de Fiestas Mayores y Turismo, Gregorio Serrano, ha confesado que se le encendió la bombilla el día en que recibió una llamada de su homóloga de Valladolid diciéndole  que estaba aquí y pidiéndole que le recomendara algo y algún sitio para comer. Serrano, según dice, se quedó en blanco en ese momento, así que tuvo que llamarla más tarde. Entonces pensó que si hubiera tenido a mano una Guía de lugares y tapas de Sevilla podría habérsela enviado para que su colega vallisoletana hubiera elegido por sí misma.

La historia está llena de estas rarezas y casualidades. Newton nunca habría descubierto la ley de la gravedad si no se hubiera sentado debajo de un manzano y no le hubiera caído en la cabeza una manzana en sazón. Y Fleming nunca habría descubierto la penicilina si no se hubiera dejado olvidadas durante semanas unas placas de cultivo de bacterias que acabaron invadidas por el hongo ‘Penicillium notatum’.

Así que Serrano, para subsanar su lapsus de memoria, ha impulsado junto con el poder fáctico de la Asociación de Hosteleros un concurso en las redes sociales para que los internautas decidan qué tapas y qué benditos bares deben ser declarados ‘patrimonio gastronómico’ de la ciudad. O sea, que a su manera, nuestro delegado se ha erigido en una Unesco muy particular, que en vez de inscribir monumentos en la lista del Patrimonio Mundial concederá tales honores a las croquetas, los pavías de merluza, las papas aliñás y demás especialidades: las tapas-chef de Sevilla. ¿Acabará Zoido como con la torre Pelli, rogando que no se incluya ninguna en la lista negra de tapas en peligro?

Desde que se descubrieron irregularidades en los votos masivos en pro de medianías para el partido de las estrellas de la NBA, no creo en la mano invisible de Adam Smith ordenando los mercados, ni el económico, ni el deportivo, ni el gastronómico. Así que para no crear innecesarias sospechas ni agravios comparativos, dejaría las cosas tal como están, y que cada sevillano recomiende al turisteo las tapas y bares de su predilección, sin que nadie, y menos movidos por el Ayuntamiento que debe ser de todos por igual, expida título alguno de idoneidad. Ya se sabe lo del libro de los gustos en blanco.

Y abogaría por que a Serrano se le ocurrieran ideas diferentes a las de los Reyes ‘Vagos’, los concursos culinarios y similares, siquiera para ir contra el tópico y demostrarnos que también hace honor a sus títulos de delegado de Empleo y de Economía. No sólo de tapas debe vivir  Sevilla.

 

Catering

El Diccionario de la Real Academia define el anglicismo ‘catering’ como un servicio de suministro de comidas y bebidas a aviones, trenes, colegios, etcétera. Aunque el significado se ha ampliado enormemente con el tiempo, originalmente el ‘catering’ se entendía como el restaurante a domicilio: en vez de acudir los clientes al establecimiento de restauración, era éste el que prestaba un servicio equivalente trasladando camareros, comida, bebida y todo lo que fuera menester, fundamentalmente a los eventos empresariales. Del mundo económico, la práctica se ha extendido a cualquier tipo de celebración, incluidas bodas, bautizos y comuniones, donde ya ha decaído el tradicional término ‘convite’, sustituido por este palabro anglosajón en detrimento de nuestra maravillosa riqueza lingüística.

Por otra parte, el Diccionario remite la palabra ‘social’ a la sociedad en general y a una compañía, empresa o sociedad. Salvo en tres expresiones vinculadas a este ámbito de la economía (razón social, capital social, domicilio social), el resto de las que enumera el DRAE tienen, por así decirlo, un tufillo benéfico: asistente social, beneficiario de la Seguridad Social, clase social, gasto social, prestación social, salario social….

Zoido ha yuxtapuesto los dos términos, el originariamente elitista nacido para prestar servicio a los eventos empresariales, y el impregnado de un componente asistencial y se ha inventado el ‘catering social’ en zonas deprimidas de Sevilla como Tres Barrios y Su Eminencia. No obstante, el Ayuntamiento actúa de forma vicaria: en vez de ser la Delegación municipal de Familia, Asuntos Sociales y Zonas de Especial Actuación la que se involucre en atender a las personas en riesgo de exclusión social, ha preferido subvencionar a las ONGs que trabajan con los pobres para que, con fondos municipales, proporcionen alimento a más de cien familias cada día.

Cuando la Junta de Andalucía anunció que repartiría desayunos y meriendas entre 50.000  escolares andaluces en cuyas casas se pasa literalmente hambre por causa de la recesión económica y el paro, el PP tachó la medida de “limosna”. Zoido dijo sarcástico: “No somos los de la Beneficencia. Eso es lo que hace Griñán. Nosotros tenemos que conseguir que la gente tenga un puesto de trabajo”.

Para diferenciarse de Griñán, el alcalde de los 89.000 parados en Sevilla, no reconoce practicar beneficencia, sino que ordena servir ‘caterings sociales’, eufemismo vergonzante con que ocultar la cristiana virtud de la caridad.

Zoido incumple el Código Ético de Emvisesa en el caso del concejal de la VPO

El Código Ético y la actuación del presidente de la empresa, Juan Ignacio Zoido, están siendo sometidos a prueba en el caso del delegado del distrito Norte, Juan García Camacho, que solicitó una VPO en Pino Montano en 2005 cuando ya era -y sigue siendo- copropietario en pleno dominio de otra vivienda desde 1994, y que ha reconocido públicamente que utiliza la VPO de forma esporádica, amén de haber compartido al menos su uso -niega, como le acusan algunos vecinos, que la haya alquilado- con una señora mayor a la que ha calificado comoi una antigua cuidadora, cuando la normativa de las VPO impone que sea la vivienda habitual y no esporádica y que su uso no sea cedido en ninguna circunstancia.

El alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, es también presidente de la Empresa Municipal de la Vivienda (Emvisesa) y como tal está obligado a cumplir el Código Ético de la compañía, que fue aprobado el pasado 23 de mayo a propuesta del director-gerente, Miguel Contreras. La norma impone a directivos y empleados la obligación de integridad y transparencia y de denunciar cualquier tipo de irregularidad como la que, presuntamente, habría cometido el delegado del Distrito Norte. Juan García Camacho ha confesado que utiliza “de forma esporádica” la VPO que le fue concedida por Emvisesa en 2005. Sin embargo, pese a las solicitudes de PSOE e IU al alcalde y presidente de la compañía para que abra una investigación sobre este caso, Zoido sigue guardando un absoluto mutismo pasadas  semanas desde el estallido de la controversia.

El 23 de mayo, el director-gerente de Emvisesa, Miguel Contreras Manrique, presentó ante la Comisión Ejecutiva de la sociedad, que lo aprobó al final de su reunión, un Código Ético interno “dirigido a todos los directivos y empleados de la empresa, con independencia de la modalidad contractual que determine su relación laboral o posición jerárquica que ocupe en el organigrama de la compañía” (artículo III), por lo que también debe someterse al mismo el propio presidente de la empresa, que no es otro que Juan Ignacio Zoido.

El artículo citado especifica que “cuando surjan discrepancias entre las normas, leyes y regulaciones locales y el presente Código, los empleados aplicarán preferentemente aquella norma que sea más estricta”.

En su intervención ante la Comisión Ejecutiva, el gerente de Emvisesa justificó la necesidad del Código Ético porque “debido a la situación económica actual -expresó- nos vemos obligados a convivir en un ambiente de negocio difícil e impredecible, en el que la ética y las prácticas de negocio justas y honradas deben estar más que nunca presentes en cualquier actividad empresarial”.

Contreras abogó por que Emvisesa proyecte una imagen de una empresa “transparente y de referencia en su sector”, y añadió:”Según la forma en que nos tratamos, interactuamos con nuestros clientes y demostramos nuestro respeto por las leyes y las reglamentaciones, forjamos el prestigio de Emvisesa como una empresa que se preocupa por cuidar con los más altos estándares de integridad”.

El Código Ético impone al personal de Emvisesa el deber de preservar la imagen y reputación de la compañía en todas sus actividades profesionales, incluyendo intervenciones públicas. Asimismo, exige que eviten toda forma de conducta engañosa, fraudulenta o maliciosa que lleve a la obtención de ventajas inapropiadas sobre clientes y proveedores.