SAS unirá Sevilla y Estocolmo con un vuelo directo semanal desde febrero de 2020

El trabajo conjunto realizado por el Ayuntamiento, a través de Turismo de Sevilla, y la compañía aérea Scandinavian Airlines (SAS) para el lanzamiento de una ruta directa entre el área geográfica escandinava y el Aeropuerto de San Pablo ha dado sus frutos. Así, a partir del 29 de febrero de 2020, las ciudades de Sevilla y Estocolmo estarán unidas por un vuelo semanal todos los sábados hasta el 16 de mayo de 2020. Se trata de la primera ruta regular entre Sevilla y Suecia, informa en un comunicado la Corporación Municipal hispalense.

El avión que operará esta nueva ruta será un Airbus 320neo, con 180 asientos. Se trata de un avión de nueva generación, con una reducción del 20% en las emisiones contaminantes y una cabina más confortable, con enchufes USB en cada asiento, WiFi de alta velocidad, luz ambiente y un 50% menos de ruido. En la temporada de invierno (Febrero-Marzo), el vuelo saldrá los sábados del aeropuerto de Estocolmo a las 13.25 y llegará a Sevilla a las 17.50, y saldrá del Aeropuerto de San Pablo a las 18.40, con llegada a Estocolmo a las 22.55 horas. En la temporada de primavera (abril-mayo), el horario será de salida del aeropuerto de Estocolmo a las 15.00 horas, mientras que desde Sevilla con destino Suecia saldrá a las 20.15 horas. SAS ha optado así por comenzar con esta temporada específica y, en función de los resultados, prevé extender la temporada del vuelo en el futuro, así como estudiar otras rutas desde Escandinavia hacia Sevilla.

El trabajo conjunto entre Turismo de Sevilla y SAS se inició el pasado mes de abril durante la cita profesional de la aviación Routes Europe, que se  celebró en Hannover, donde Turismo de Sevilla mantuvo reuniones de trabajo con aerolíneas y distintos aeropuertos para reforzar la conectividad aérea de la ciudad. Este encuentro se produjo además pocos días después de la celebración del Consejo Mundial de Viajes y Turismo, (WTTC, por sus siglas en inglés) en Sevilla, donde el alcalde de Sevilla, Juan Espadas, mantuvo más de una veintena de reuniones de trabajo con empresas hoteleras, turoperadores, aerolíneas, agencias de viajes o navieras para reforzar la conectividad de la ciudad.

Con esta ruta, Sevilla se convierte en el séptimo destino español para SAS, tras Málaga, Alicante, Mallorca, Gran Canaria, Tenerife y Barcelona y desde la compañía consideran que el periodo de primavera en que operará la ruta es “altamente atractivo para los turistas escandinavos interesados en la práctica del golf y otras modalidades deportivas”. A ello se suma el objetivo de la aerolínea escandinava de promocionar la asistencia a grandes eventos como la Semana Santa o la Feria de Abril.

Con vistas a esta conexión aérea, que se ha retrasado más de lo esperado, publiqué  ‘Mi Guía práctica de Estocolmo para ahorrar tiempo y dinero’, accesible a través de Amazon:

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Sevilla tiene en marcha 15 nuevos hoteles de cuatro o cinco estrellas con una inversión de 63 millones

PRINCIPAL

Casi 17 millones costará uno de nueva planta en el barrio de San Bernardo

ENCARNACIÓN

Sacyr se suma a la fiebre con un proyecto para la antigua Hacienda municipal

EXCÉNTRICOS

Cuatro establecimientos se construirán fuera del distrito Casco Antiguo

El ‘boom’ turístico que vive Sevilla desde hace varios años es causa/efecto para el desarrollo, en distinto grado de tramitación/ejecución, de quince nuevos hoteles de cuatro o cinco estrellas, según los datos registrados por la Gerencia de Urbanismo. La mayor parte de estos proyectos se basan en la rehabilitación de edificios en desuso o deteriorados y supondrán una inversión de 63.370.000 euros sólo en obras, sin contar las cantidades que se destinen a mobiliario, interiorismo y otros. Un aspecto descatable es que la fiebre hotelera empieza a extenderse más allá del Casco Antiguo, a otros distritos de la ciudad.

De los quince nuevos proyectos, once se materializarán en el Centro (Casco Antiguo), cifra que supone el 75% del total; dos, en Nervión, uno en San Pablo-Santa Justa y otro en el distrito de Los Remedios. La relación de proyectos hoteleros que van a multiplicar la oferta de alto nivel de Sevilla es la siguiente:

CASCO ANTIGUO

Calle Lagar Nº 2 (Antiguo edificio Vilima). Hotel de 4 estrellas. La Gerencia de Urbanismo concedió licencia de obras para la rehabilitación de este edificio el 7 de marzo de 2018.  Está pendiente de licencia de ocupación. El proyecto recoge la adecuación de este inmueble a un nuevo uso como hotel de cuatro estrellas con 72 unidades de alojamiento y una inversión estimada de 5 millones de euros, cantidad correspondiente al presupuesto del proyecto original (sin el reformado).

Plaza de la Magdalena 1 y Edificio anexo en calle Rioja Nº 26  (Edificio antiguo Anexo de El Corte Inglés). Hotel de 5 estrellas. Urbanismo concedió el 7 de noviembre de 2018 licencia de obras de rehabilitación de edificio terciario existente, con uso anterior comercial, para destinarlo a uso de hotel de cinco estrellas y local comercial. El hotel contará con 89 habitaciones, de las que 12 serán suites de lujo, así como con amplias zonas comunes, varios restaurantes y un gimnasio, así como un bar y un rooftop. Entre las transformaciones que plantea el proyecto de nuevo hotel se encuentra la modificación por completo de las fachadas del edificio, a la Plaza de la Magdalena y las calles Itálica, O´Donell y José de Velilla, adaptándose a los criterios generales del PGOU. La inversión estimada para las obras del proyecto constructivo original (sin incluir el reformado) de este nuevo hotel ronda los cuatro millones de euros. Las obras se encuentran actualmente en ejecución.

Calle Fernández y González, 4 (Antiguo Banco Andalucía). Hotel de 4 estrellas. La Gerencia de Urbanismo concedió licencia de obras para la rehabilitación de este edificio con destino a uso hotelero el 8 de agosto de 2017. Debido que se trata de un inmueble fuera de ordenación no se pueden acometer obras de ampliación que suponga un incremento de edificabilidad. Bajo esta premisa, se adecuará el edificio a la actividad de establecimiento hotelero con bajo comercial. El edificio, de estilo racionalista, conceptualmente imita al edificio que lo colinda respondiendo tipológicamente a una arquitectura del siglo XIX donde la planta baja tiene grandes alturas con un lobby de tipo señorial, incorporando un vestíbulo de grandes dimensiones presente en edificios representativos de la ciudad como hoteles, teatros, etc. La propuesta que se plantea mantiene y refuerza la coherencia del edificio en base a su diseño original.  Presupuesto, 4.100.000 euros. Las obras están actualmente en marcha y en un alto grado de ejecución.

Calle Ortiz de Zúñiga, 8, esquina a Morería 2 y 4. Hotel de 5 estrellas. Urbanismo concedió el 7 de febrero de 2018 licencia de obras, conservación y mantenimiento para adecuar el edificio al uso hotelero, con restaurante en planta baja. Se diseñará buscando funcionalidad y confort, dotándolo de personalidad y elegancia para un entorno en pleno centro histórico de Sevilla con mucho potencial turístico. El hotel constará de 35 habitaciones. Se repartirán entre planta primera, segunda y tercera y tendrán espacios muy amplios. El hotel estará dotado de mobiliario de diseño y materiales de alta calidad. Tendrá todo tipo de instalaciones, equipamientos y tecnologías. Además tendrá una amplia gama de servicios como restaurante, salón social, un gran vestíbulo-recepción en planta baja, bar-cafetería, piscina, y solarium. Presupuesto, 2.500.000 euros. Las obras están iniciadas.

Calle Reyes Católicos 23. Hotel de 4 estrellas. La Gerencia de Urbanismo concedió el 30 de mayo de 2018 licencia de rehabilitación del edificio existente en dicha dirección (del siglo XIX), desarrollado en 3 plantas más ático, para destino a establecimiento terciario hotelero (en las tres plantas) y local para uso recreativo (sala de fiestas) en planta baja. Presupuesto,  1.600.000 euros. Las obras están en ejecución.

Calle Puente y Pellón, 22 y calle Buiza y Mensaque, 3 Antiguos Almacenes Arias). Hotel de 4 estrellas. La licencia de obras fue otorgada el 27 de marzo de 2019. El proyecto plantea la reforma de este inmueble, compuesto de dos edificios unidos, en su conjunto.. La edificación cuenta con planta baja, planta primera y planta segunda, con patios interiores de diverso tamaño y tres escaleras principales. La reforma con licencia concedida se ha planteado sin alterar fachadas, superficies construidas, volúmenes, escaleras ni patios del edificio existente. No se interviene a nivel estructural. La actuación se centra en la redistribución de los espacios interiores y en la adecuación de las instalaciones existentes, además de otras que resulten necesarias, así como nuevos revestimientos.  El futuro establecimiento hotelero, impulsado por la entidad Hotel Cetina, S.L. contará con 38 habitaciones y tendrá su entrada principal por la calle Puente y Pellón. El presupuesto de ejecución material de las obras planteadas asciende a 600.000 euros. Obras actualmente en ejecución.

Plaza de San Francisco 11 y 12. Hotel de 5 estrellas.  La actuación se pretende realizar sobre los tres edificios que ocupan la totalidad de las parcelas 11 y 12 de la Plaza de San Francisco (antigua sede de Bankia), más la parcela 36 de la calle Álvarez Quintero (a la espalda de las anteriores). El establecimiento contará con 28 habitaciones, spa, gimnasio, cafetería y restaurante. El presupuesto de ejecución material es de 2.500.000 euros. La licencia de obras está en tramitación. La Comisión Provincial de Patrimonio de la Junta de Andalucía ha pedido a la promotora, Millenium Hotels Real Estate, más información al surgir dudas sobre la agregación de inmuebles y la edificabilidad.

Plaza de Molviedro 1,2,3,4 y Santas Patronas 47 y 49. Hotel de 4 estrellas. Licencia otorgada el 27 de diciembre de 2018. La propuesta técnica incluye recuperar parte de la muralla islámica que se encuentra dentro de las parcelas para su integración en el proyecto como elemento principal. La actuación a llevar a cabo no incrementa la superficie construida ni la edificabilidad existente. Están previstas un total de 70 unidades de alojamiento. Presupuesto, 4 millones de euros. Obras iniciadas.

Calle Monsalves, 4. Hotel de 4 estrellas promovido por Hygge Sevilla S.L.U. La Gerencia de Urbanismo concedió el 5 de abril de 2018 licencia de obras de rehabilitación del actual edificio desarrollado en tres (3) plantas, para su cambio de uso de residencial a terciario (hotel). Una vez iniciadas las obras, Urbanismo emitió una orden de paralización de las mismas (16 de julio de 2018) tras detectar que se habían demolido en el inmueble elementos protegidos sin la debida autorización para ello. Entre las demoliciones ejecutadas se encuentran el núcleo zaguán-escalera-patio y el tipo de cubierta, elementos ambos a proteger según la ficha de catálogo. En consecuencia, la Gerencia incoó el correspondiente expediente sancionador. El promotor de la actuación presentó un proyecto reformado para la legalización de lo realizado. Dicho proyecto de legalización ha sido autorizado por la Comisión Ejecutiva de Urbanismo el 23 de julio de 2019 (previo informe favorable de la Comisión Provincial de Patrimonio). El mismo consiste en la reconstrucción de las partes del inmueble que fueron demolidas sin ajustarse a la licencia de obras. En la actualidad, la orden de paralización de las obras se ha levantado por Urbanismo, y se ha autorizado la continuación de las mismas.

La intervención se realiza sobre una casa señorial de principios del siglo XX. El planteamiento es que el futuro hotel de cuatro estrellas acoja un total de 15 habitaciones. El presupuesto del proyecto original, más el reformado para legalización de lo ejecutado al margen de la licencia, asciende a 1.500.000 euros.

Plaza de la Encarnación 24 (Antigua sede de la Hacienda municipal cedido por el Ayuntamiento a Sacyr en el proyecto de las Setas de la Encarnación). Hotel de 4 estrellas promovido por Sacyr Construcción Plaza de la Encarnación SLU. La Gerencia de Urbanismo ha concedido el 19 de agosto de 2019 licencia de obras de reforma del edificio existente para la adecuación de parte de las plantas baja y sótano y las plantas sobre rasante al uso de hotel de cuatro estrellas con 94 habitaciones, piscina en cubierta en el nivel de planta sexta, siendo los usos previstos bajo rasante complementarios del hotel y garaje con un total de 11 plazas de aparcamiento para vehículos de cuatro ruedas. Presupuesto, 2.570.000 euros.

Calle Trajano, 2 (antigua sede de la Cámara Agraria) . Hotel de 5 estrellas gran lujo, promovido por Novosinda SL. Licencia en tramitación. En el proyecto se prevé la rehabilitación de este edificio del siglo XIX de estilo clasicista decimonónico. El programa se desarrolla en todas las plantas que tiene disponibles actualmente el inmueble, es decir Baja+3. Se proyecta además la ejecución de un sótano para instalaciones. El presupuesto de ejecución material asciende a 2.100.000 euros.

DISTRITO SAN PABLO-SANTA JUSTA

Calle Vara del Rey, 8. Hotel de 4 estrellas. La Gerencia de Urbanismo concedió el 30 de mayo de 2018 licencia de obras de nueva planta desarrollada en planta baja más dos mediante la reconstrucción de la tipología edificatoria histórica preexistente en el solar (corral de vecinos) para uso de hotel de 4 estrellas y dos plantas de sótano para aparcamientos y servicios complementarios, así como obras de reforma parcial para vinculación funcional en planta baja y mancomunación de las dos plantas de sótano con el hotel existente de la parcela colindante.

El proyecto a desarrollar en la parcela sita en la Calle Vara del Rey, 8 y Calle Arroyo, 43, colindante con la finca sita en la Calle José Laguillo, 8, en la que existe el hotel de 4 estrellas Catalonia Santa Justa, consiste en una ampliación del programa de éste, por el cual se propone la construcción de nuevas habitaciones, 51, zonas comunes para clientes, sala, gimnasio y SPA, y 32 plazas de aparcamiento de vehículos. La nueva edificación se comunicará con la edificación actual en tres puntos. El presupuesto de ejecución material de las obras previstas asciende a 3.700.000 euros. Las obras están en marcha.

DISTRITO NERVIÓN

Calle Juan de Mata Carriazo s/n (barrio de San Bernardo). Hotel de 4 estrellas promovido por Pontegran SL. que obtuvo licencia de obras el 30 de julio de 2019. El edificio se levantará en una parcela, de 2.683 m2 de superficie localizada entre las calles Juan de Mata Carriazo, Pintor Juan Miguel Sánchez, Jardineras y la Avenida de Málaga. Se dispondrá alineado a estos cuatro viales que delimitan la parcela y contará con un espacio libre interior de superficie algo superior al 20 % de la total. La nueva edificación, que se destinará en su totalidad al uso hotelero, se desarrollará en seis plantas sobre rasante (baja +5) en las crujías alineadas a las calles Juan de Mata Carriazo y Pintor Juan Miguel Sánchez, y cinco plantas sobre rasante en las crujías alineadas a las calles Jardineras y Avenida de Málaga.

Las habitaciones del futuro hotel se dispondrán entre las plantas segunda a quinta, contando cada una de ellas con 42 habitaciones. En la planta baja, por su parte, se localizarán los accesos, la recepción, servicios, cafetería, restaurante y zonas generales de uso público. La entrada principal al edificio se realizará desde la calle Juan de Mata Carriazo. Presupuesto,  16.700.000 euros.

Calle San Alonso de Orozco, 4 (antiguo convento de San Agustín). Hotel de 4 estrellas. Para poder desarrollar el  proyecto hotelero era preciso la redacción y aprobación de un Plan Especial de Protección del antiguo Convento (instrumento de ordenación urbanística necesario para la realización de obras de reconstrucción y/o ampliación para la puesta en valor de inmuebles catalogados con el mayor nivel de protección patrimonial (nivel “A”), cual es este caso). Dicho Plan Especial de Protección fue aprobado definitivamente por el Pleno del Ayuntamiento de Sevilla de fecha 29 de marzo de 2019. Ese mismo mes, la Gerencia de Urbanismo concedió a la entidad Convento de San Agustín SL  una licencia de obras para llevar a cabo trabajos de movimiento de tierras en la finca para una intervención arqueológica de carácter preventivo. No consta que se haya presentado el proyecto de ejecución de las obras del futuro hotel en la Gerencia de Urbanismo. El presupuesto previsto de la rehabilitación es de seis millones de euros.

DISTRITO LOS REMEDIOS

Avenida República Argentina Nº 23. Hotel de 4 estrellas promovido por Insur Patrimonial SLU.  Urbanismo concedió el 28 de abril de 2019 licencia de obras de reforma parcial de edificio existente, con cambio de uso de oficinas a hotel de 4 estrellas.  Contará con 133 habitaciones. Entre las actuaciones previstas se incluye la redistribución interior de todas las plantas para adaptar el edificio al nuevo uso hotelero, la apertura de patios interiores para  dotar de iluminación y ventilación natural a las estancias habitables y, la redistribución de los espacios existentes en la planta sótano para adecuarlos a nuevas actividades previstas como gimnasio, spa, cuartos técnicos y otros. Presupuesto, 6.500.000 euros. Las obras ya se iniciaron.

Inversiones en nuevos proyectos hoteleros

Proyecto Inversión

Antiguos almacenes Vilima 5.000.000

Antiguo El Corte Inglés Magdalena 4.000.000

Antiguo Banco de Andalucía 4.100.000

Calle Ortiz de Zúñiga 2.500.000

Calle Reyes Católicos 1.600.000

Antiguos Almacenes Arias   600.000

Plaza de San Francisco 2.500.000

Plaza de Molviedro 4.000.000

Calle Monsalves 1.500.000

Antigua Hacienda Municipal Encarnación 2.570.000

Antigua Cámara Agraria 2.100.000

Antiguo Convento de San Agustín 6.000.000

Calle Vara del Rey 3.700.000

Calle Mata Carriazo         16.700.000

Avenida República Argentina 6.500.000

TOTAL         63.370.000

Nota.- Cifras, en euros.

El caso Magrudis

Su inscripción en el Registro Alimentario de la Junta dotó a Magrudis de apariencia de legalidad

El doble control de la Junta y del Ayuntamiento ha servido para una anulación mutua

 

Susana Serrano, portavoz del grupo Adelante, ha declarado que la empresa Magrudis, fabricante de la carne mechada y de otros productos cárnicos contaminados que han causado el brote de listeriosis, operó sin licencia municipal durante los últimos años (desde 2013 a 2015) del gobierno de Zoido y prácticamente durante los primeros cuatro (2015-2019) del mandato de Espadas “sin que saltara una alarma”. La portavoz ha exigido la creación de una comisión de investigación para determinar si se han producido una cadena de errores y un fallo de los protocolos existentes, a fin de evitar su repetición en el futuro.

Partiendo de la base de que Magrudis es el responsable de los efectos de la carne mechada contaminada por la bacteria de la listeria y no el Ayuntamiento ni la Junta de Andalucía, vamos a tratar de seguir su rastro.

El Registro Mercantil refleja que se constituyó el 20 de junio de 2013 con un capital de 3.005 euros; con el objeto social del comercio al por mayor y menor de carne, embutidos y derivados y con domicilio en el polígono industrial El Pino.

Tras el estallido del brote de listeriosis el Ayuntamiento de Sevilla ha revelado que Magrudis logró darse de alta en el Registro de Empresas Alimentarias de la Junta de Andalucía en el año 2015 pese a que carecía de la preceptiva licencia de actividad municipal.

 

AÑOS OSCUROS

 

La primera cuestión que se plantea es qué ocurrió en los dos años que pasaron entre la constitución oficial de la empresa y su inscripción en el Registro de Empresas Alimentarias de la Junta, ya que la misma es obligatoria para todas las empresas y establecimientos alimentarios, sin la cual teóricamente Magrudis no podría haber desarrollado ninguna actividad entre 2013 y 2015, salvo que hubiera esperado inactiva esos dos años hasta su inscripción en el Registro dependiente de la Junta de Andalucía o hubiera actuado de forma clandestina.

Ý es que el Decreto 61/2012, de 13 de marzo, que firmaron Griñán como presidente de la Junta y María Jesús Montero como consejera de Salud, regulaba el procedimiento de la autorización sanitaria de funcionamiento y, atención, la comunicación previa de inicio de actividad de las empresas y establecimientos alimentarios, además de la creación del propio Registro de Empresas (Boletín Oficial de la Junta Nº 60, del 27 de marzo de 2012, página 20 y siguientes).

En los formularios de inscripción que acompañan al Decreto en el Boja no se exige expresamente la acreditación de ningún permiso  municipal previo. Parece que, como el valor en el Servicio Militar, se presupone que ha sido ya obtenido por la empresa solicitante, porque en caso contrario se piensa que no se le ocurriría pedir su inscripción en el Registro Alimentario. Sólo hay un apartado, a cumplimentar por la propia empresa, titulado ‘Autorización documentos en poder de otras Administraciones’, en que se autoriza a la Junta a que pueda recabar de otras Administraciones Públicas los siguientes documentos (pero no se enumera ninguno, ya que el apartado está en blanco) o la información contenida en los mismos y disponible en soporte electrónico.

 

CUESTIÓN CLAVE

 

Por tanto, es clave verificar cómo cumplimentó – y si la Consejería de Salud de la Junta aceptó o no- Magrudis la solicitud de Autorización Sanitaria de Funcionamiento e Inscripción en el Registro General Sanitario de Empresas Alimentarias y Alimentos si no acreditó que contaba con la licencia de actividad municipal, ¿o sí?. De lo que expresamente se preocupa el formulario de la Junta es que se acredite la representación legal (en este caso, de Magrudis) que ostenta; copia debidamente autenticada del acto constitutivo de la sociedad (su creación ante notario y/o inscripción en el Registro Mercantil) y el pago de la tasa correspondiente.

Así pues, esencialmente basta con inscribirse en el Registro Mercantil para obtener a continuación la inscripción en el Registro de Empresas Alimentarias de la Junta y poder operar en el mercado ya con este papel oficial, sin necesidad de obtener ninguna licencia previa del Ayuntamiento. Y, efectivamente, en ese mismo año 2015 un inspector de la Junta de Andalucía visita la fábrica de Magrudis y la califica con la letra B por su nivel de riesgo.

Al año siguiente, en noviembre de 2016, inspectores del Ayuntamiento le realizan una inspección ordinaria y le suben la calificación a la letra A. Por tanto, los inspectores municipales no habrían verificado previamente si la empresa tenía todos los permisos municipales y si estaban en regla. Lo presupondrían, porque habrían inferido que en caso contrario Magrudis no habría logrado su inscripción en el Registro de Empresas Alimentarias de la Junta de Andalucía. Y vemos entonces cómo el teórico doble control de las Administraciones Públicas, en vez de funcionar como mecanismo complementario de seguridad en realidad habría servido para anularse mutuamente una a la otra. La Junta habría supuesto que el Ayuntamiento había dado luz verde a Magrudis, y el Ayuntamiento, que la Junta habría verificado toda la actuación administrativa de la empresa. En este sentido, el Decreto faculta a los ayuntamientos a acceder a la totalidad de los datos existentes en el Registro de Empresas Alimentarias. ¿Lo consultó el de Sevilla?

 

AUTOCONTROL

 

En julio de 2017, los técnicos municipales realizan una nueva inspección y comprueban que Magrudis cuenta con plan de autocontrol (es decir, la propia empresa se obliga, mediante la realización de análisis, al cumplimiento de la normativa sanitaria), por lo que le rebajan su calificación o nivel de riesgo a la letra C. Esto sería una incongruencia, por cuanto para su inscripción en el Registro Alimentario de la Junta y conforme al Decreto de ésta, Magrudis  ya debió declarar su compromiso de implantación del sistema de autocontrol (es una exigencia de la UE), basado en los principios de Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control “en el momento -reza el texto legal- de obtener la autorización sanitaria de funcionamiento”. Así se exige en la documentación preceptiva que debió presentar. Por tanto, ¿cómo no se percataron de su supuesta inexistencia el inspector de la Junta en 2015 y los técnicos municipales en su inspección de 2016 cuando calificaron a Magrudis con el nivel A? ¿Por qué la Inspección de la Junta la califica como B y luego el Ayuntamiento como A y después éste como C? ¿A qué se deben estas discordancias?

Según Facua, los inspectores municipales rebajaron el nivel de riesgo de Magrudis -de la A a la C- por considerar que había dejado de distribuir sus pedidos a una escala supramunicipal y que se limitaba sólo al municipio de Sevilla, cuando luego su administrador único declaró a Canal Sur que distribuía a toda Andalucía, y la Consejería de Salud habría averiguado que lo hacía a escala nacional. Es más, hay personas que ahora recuerdan haber comprado hace años su carne mechada incluso en cadenas de hipermercados de implantación nacional. ¿Comprobaron los albaranes de Magrudis los técnicos para ver si no distribuía más que en Sevilla?

La consecuencia de esta rebaja en el nivel de riesgo fue una ampliación del plazo para las siguientes inspecciones, que pasó de 12 meses a (habrían correspondido otras en julio de 2018 y de 2019) a 18, con lo cual tocaba en enero de 2019, pero no existe constancia de una nueva visita hasta el pasado agosto, ya tras la detección del brote de listeriosis y, supuestamente, con ocho meses de retraso por parte de los inspectores municipales.

 

AMPLIACIÓN

 

El Ayuntamiento informa en estos días de que Magrudis no presentó hasta diciembre de 2018 una declaración responsable sobre inicio de actividad, que al no corresponderse con lo que hacía en sus instalaciones fue declarada nula. ¿Y cómo entonces le había enviado en los años anteriores sus inspectores y éstos le habían rebajado el nivel de riesgo? ¿Y por qué no fue declarada nula hasta el 28 de agosto, es decir ocho meses después de presentada y cuando ya había estallado el brote de listeriosis? Dicho de otro modo: ¿qué habría ocurrido sin el episodio de la carne contaminada? ¿se habría percatado alguien de la irregular declaración responsable? ¿se habría analizado siquiera para ver si estaba en orden?

La listeriosis sorprendió al Ayuntamiento de Sevilla conm 9 inspectores menos de Consumo

IMPEDIMENTO LEGAL

Las plazas no se pueden cubrir debido a la tasa de reposición cero que decretó Rajoy

INTERÉS GENERAL

El Laboratorio Municipal hace los análisis a la Junta pese a no tener obligación legal

INSPECCIONES

El Consistorio tiene trece inspectores veterinarios coordinados con el Gobierno andaluz

 

La tasa de reposición cero de funcionarios que para reducir el déficit público tras el estallido de la crisis decretó el Gobierno de Rajoy (PP) ha provocado que al Ayuntamiento de Sevilla le haya sorprendido la crisis alimentaria de la listeriosis con tan sólo el 61% de la plantilla de inspectores de Consumo operativa, ya que de las veintitrés plazas existentes hay nueve que no se han podido cubrir aún, aunque estos inspectores no se dedican específicamente a la vigilancia de los establecimientos alimentarios. Sí se mantiene al completo la del Laboratorio Municipal y, por otra parte, hay trece inspectores veterinarios, casi el doble que en Málaga.

Hace unos días, el portavoz del PP, Beltrán Pérez, alertó, con motivo de la listeriosis provocada por la carne mechada contaminada elaborada por la empresa Magrudis, de que el Servicio de Salud y Consumo del Ayuntamiento, encargado de las inspecciones, está reducido “a la mínima expresión”, con tan sólo trece inspectores. Según Pérez, suponen una ratio de uno por cada 54.000 habitantes, cuando la media de la provincia es de uno por cada 8.000.

En realidad son catorce, no trece, los inspectores de Consumo (que no se dedican a vigilar fábricas alimentarias como la de Magrudis) existentes de una plantilla máxima posible de veintitrés, número que se ha visto reducido en un 39% por un detalle que se le olvidó citar al portavoz del PP: la tasa de reposición cero que decretó el Gobierno de Rajoy durante la crisis económica y que al seguir vigente ha impedido al Ayuntamiento de Sevilla, tanto en tiempos de Zoido como de Espadas, cubrir las vacantes que se han ido produciendo. Actualmente son nueve las plazas sin cubrir.

Donde no hay vacantes es en el Laboratorio Municipal, cuya plantilla se mantiene en doce personas y que en contra de las acusaciones iniciales de la Junta de Andalucía sobre su supuesta falta de colaboración y suministro de información “a cuenta gotas”, en realidad ha suplido la falta de recursos de aquélla al realizarle los análisis de la carne mechada y de otros productos cárnicos pese a no tener ninguna obligación legal para ello, ya que no está vigente el convenio regulador que se firmó en su día.

 

SIN CONVENIO

 

En el año 2015, siendo Juan Ignacio Zoido alcalde de Sevilla, el Consistorio firmó con la Junta de Andalucía un convenio de colaboración para el desarrollo de las competencias autonómicas en materia de salud, al carecer el Gobierno autónomo de un laboratorio autorizado en la provincia para el análisis de sus muestras.

El convenio estuvo vigente durante dos años y se prorrogó hasta 2018, pero no se renovó para el actual año en curso, 2019, justo en el que ha estallado la crisis alimentaria por la listeriosis. Pese a no estar obligado por acuerdo alguno y aun quedando por tanto fuera de sus competencias, el Laboratorio Municipal, en aras del interés general de los ciudadanos ha mantenido la línea de colaboración con la Junta y  ha realizado los análisis solicitados por el Gobierno autónomo.

La Consejería de Salud remitió al Laboratorio Municipal la primera muestra de carne mechada tomada en un municipio de la provincia, ni siquiera en la ciudad de Sevilla, y además otra muestra que pertenecía a una empresa radicada en otra provincia andaluza. Asimismo, el Laboratorio del Ayuntamiento también ha mantenido su colaboración en el control sanitario de los alimentos que se sirven en los comedores escolares de la ciudad pese a estar fuera de sus competencias.

Por otra parte, el Ayuntamiento cuenta con un cuerpo compuesto por trece inspectores veterinarios (a título comparativo, Málaga tiene siete, adscritos a Consumo), singularidad mantenida de forma excepcional pese a que en 1981 se transfirieron a la Junta de Andalucía las competencias en sanidad.

De esta manera, la primera autorización y revisión inicial de un establecimiento alimentario la realiza la Consejería de Salud, y la inspección posterior la lleva a cabo el equipo de veterinarios del Ayuntamiento. Este modo de actuación es el que se siguió también para la empresa Magrudis, fabricante de la carne mechada contaminada por la bacteria de la listeria.

Paro Agosto 2019: Sevilla inicia el nuevo curso político con 897 parados más

El número total de desempleados se eleva hasta 67.943

El paro crece en todos los sectores menos en Agricultura

Ningún grupo de edad se libra del aumento del desempleo

En la provincia se registran 2.507 parados más y un total de 185.913

 

El nuevo curso político empieza en Sevilla capital y en su provincia con un incremento del paro pese a los récord turísticos: 897 más en la metrópolis y 2.507 más en el conjunto de los municipios, según los datos oficiales registrados en las oficinas del Servicio Andaluz de Empleo (antiguo Inem) y difundidos por el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social que en funciones dirige Magdalena Valerio.

 

Agosto es un mes tradicionalmente malo para el empleo en la capital de Andalucía. De hecho, desde el estallido de la crisis en septiembre de 2008 sólo se ha registrado un agosto con descenso del paro: el del año 2013, con el inicio de la recuperación económica, cuando treinta sevillanos abandonaron las listas del paro.

 Al principio de la crisis  se superó el millar de nuevos desempleados en agosto de 2009 (1.617),  2010 (1.128 parados más entonces) y 2012 (1.237 más). Paradójicamente, a partir de 2013, cuando hubo un incremento (hasta ahora único) del empleo en agosto, el dato no hizo más que empeorar pese a que en paralelo la coyuntura económica iba mejorando y teóricamente podría haberse esperado lo contrario: de algo más de dos centenares de nuevos parados se pasó en 2016 a 700 más y, en 2017, a 1.600. Agosto de 2018 se cerró con 590 desempleados más y el del año en curso ha acabado dejando a 879 sevillanos más inscritos en las oficinas del Servicio Andaluz de Empleo, por lo que la cifra oficial de parados en la capital de Andalucía se queda ahora en 67.943 (aumento del 1,33%, el segundo  más alto del año tras el de enero, con un 2,63%).

Aun así el balance interanual (de agosto de 2018 a agosto de 2019) ofrece un saldo positivo, ya que se ha pasado de 70.484 desempleados de hace un año a los citados 67.943. En el último año, pues, hay 2.541 desempleados menos (-3,61%).

 

En cuanto al segundo mandato de Espadas, que se inició oficialmente a mediados de junio pasado, la tendencia se ha invertido tras haberlo comenzado con buen pie en materia de empleo. A la disminución en 395 parados de su primer mes le han seguido dos subidas consecutivas: 338 en julio y 897 en agosto. De momento su balance es de 1.235 desempleados más (subida del 1,85%). El año pasado también subió el paro en septiembre y octubre y hubo que esperar a la recta final del año, con la campaña de Navidad, para que menguara la cifra en noviembre y diciembre.

 

SECTORES

 

El desempleo en la capital sevillana ha crecido en todos los sectores económicos excepto en la Agricultura, aunque en este caso la reducción ha sido modesta. La clave, una vez más, ha radicado en el sector Servicios, que ha aportado casi el 82% de los nuevos parados en la ciudad.

 

La distribución por sectores queda como sigue: Agricultura, 1.510 parados (-54); Industria, 3.405 (+49); Construcción, 4.623 (+75); Servicios, 49.408 (+732) y colectivo sin empleo anterior, 8.997 desempleados (+95).

Por sexos, el desempleo ha vuelto a afectar tanto a hombres como a mujeres, esta vez en una proporción muy parecida, aunque el número total de féminas en paro supera con creces al de varones. En agosto quedan 27.405 hombres paro (aumento de 490) y 40.538 mujeres (incremento en 407).

 

GRUPOS DE EDAD

 

El paro se ha incrementado el mes pasado en todos y cada uno de los grupos de edad, aunque tampoco hay ninguno en los que se supere el número de diez mil desempleados. Esta vez los segmentos más afectados han sido los de mediana edad, especialmente de 30 a 34 años y de 40 a 44 años, pero el grueso de desempleados se concentra en los grupos a partir de 45 años.

 

La distribución del paro por edad es la siguiente: menores de 20 años, 1.103 parados (+3); de 20 a 24 años, 3.354 (+105); de 25 a 29 años, 6.198 (+59); de 30 a 34 años, 6.556 (+190); de 35 a 39 años, 7.032 (+70); de 40 a 44 años, 8.189 (+138); de 45 a 49 años, 9.181 parados (+79); de 50 a 54 años, 9.849 (+77); de 55 a 59 años, 9.404 (+116), y mayores de 59 años, 7.077 (+60).

 

Se observa, pues, que hay 35.511 parados mayores de 45 años y que suponen más de la mitad (uno de cada dos) de todos los desempleados de Sevilla capital (concretamente el 52,26%). En el lado opuesto, el paro juvenil es un fenómeno menos extendido: hay 10.655 parados con menos de 30 años, que suponen el 15,68 % del total (uno de cada seis).

 

LA PROVINCIA

 

En el conjunto de los municipios de la provincia de Sevilla el paro también ha subido y proporcionalmente algo más que en la capital (1,36% frente a 1,33%), ya que se ha pasado de los 183.406 desempleados del mes de julio a 185.913 en agosto, con un balance cuantitativo de 2.507 más.

 

Al igual que en la capital y de forma excepcional, ya que suele ocurrir habitualmente al contrario, el desempleo ha afectado más a los hombres que a las mujeres. Esta vez hay 1.312 varones más en desempleo, hasta alcanzar un total de 73.313, y 1.195 féminas más, con un total de 112.600.

 

Por sectores económicos también se registra una tendencia similar a la de la metrópolis, ya que sube en todos menos en la Agricultura y muchísimo más en el sector Servicios (casi el 82% del total). La distribución queda como sigue: Agricultura, 12.331 parados (-485); Industria, 11.689 (+173); Construcción, 17.074 (+614); Servicios, 125.123 (+2.050), y colectivo Sin empleo anterior, 19.696 (+155).

Los salmones de Villalobos

El presidente de la Diputación de Sevilla destinará 100 millones a frenar la despoblación que afecta a la mitad de la provincia

Hace medio siglo Noruega desarrolló la acuicultura del salmón para fijar la población rural y contener el éxodo a Oslo

Hoy es normal acudir a una pescadería y encontrar a la venta salmón fresco o congelado a un precio digamos más o menos asequible, pero hace cuarenta años este pescado era un producto que podía ser calificado casi de lujo, una exquisitez a precios elevados por su escasez, ya que no es una especie que se pesque de forma masiva en nuestras costas o/y ríos, aunque antiguamente no era así. Consta que en tiempos pretéritos, que siempre se tienen por mejores, los trabajadores de una explotación minera asturiana se sublevaron contra la empresa propietaria, hartos de que en el menú que les ofrecía, un día tras otro se repitiera el salmón como plato principal. De esa extraordinaria abundancia se pasó al extremo contrario, hasta el punto de que en el año 2000 se pescaron en todos los ríos de Galicia tan sólo 58 salmones.

Sin embargo, a finales del siglo pasado el salmón pasó de rareza a inundar nuestras pescaderías y a convertirse en un producto habitual en la cesta de la compra de los hogares españoles. Aquel aparentemente repentino cambio de tendencia tenía un responsable, Noruega. El país nórdico, con 21.612 kilómetros de costa si se contabilizara su millar de  fiordos (son a modo de valles, con paredes en forma de acantilados, inundados por el mar, alguno, como el de Sogn, penetra 200 kilómetros tierra adentro y tiene una profundidad máxima de 1.308 metros), se había dedicado desde los años 70 del siglo XX al desarrollo pionero de la acuicultura del salmón a partir de una partida de ejemplares salvajes que fueron capturados en 41 ríos diferentes del país para asegurar la variabilidad genética y tener mayores garantías de supervivencia.

Así que al cabo de veinte años Noruega ya exportaba salmones al por mayor. El Gobierno del país nórdico (nunca mejor dicho, ya que el nombre propio del país es Norgue, que significa camino hacia el Norte) estaba muy interesado en que en la prensa internacional se hablara del fenómeno de la acuicultura del salmón, para prestigio de la nación y fomento añadido de su consumo. Por eso, hacia 1990, si mal no recuerdo, formé parte de una delegación de periodistas españoles que fuimos invitados por el Ejecutivo de Noruega a un viaje organizado para conocer cómo había sido posible realizar el “milagro” nórdico de la cría masiva de salmones, con los que estaba invadiendo el mercado.

Al margen de los espectaculares paisajes del país, con sus inmensos bosques, cascadas y fiordos, el viaje resultó interesantísimo. Los noruegos estaban desarrollando, en distintas fases, tres tipos diferentes de cría del salmón: en espacios acotados de los fiordos, en enormes  tanques de agua construidos en tierra firme y también en grandes jaulas sumergidas en mar abierto. Para nuestra sorpresa en aquella época, antes de entrar a ver cualquier instalación acuícola nos obligaban a vestirnos como si fuéramos a ingresar en un quirófano, recubiertos desde la cabeza a los pies, calzado incluido, con el fin de evitar cualquier tipo de contaminación que pudiera provocar enfermedades o incluso la muerte de los animales.

Recuerdo particularmente la visita a un lejano fiordo, donde el acuicultor noruego pasaba a lo largo de una pasarela de madera y metal que se extendía sobre el agua con un carrillo de mano lleno de una especie de pienso, compuesto por un prensado de cereales, verduras y descartes de pescado; pienso en cápsulas del tamaño de la falange de un dedo que iba arrojando a derecha e izquierda, al agua, como el granjero que entre nosotros echa grano a sus gallinas y otras aves de corral. El agua se poblaba de salmones que ascendían desde las profundidades con sus enormes bocas abiertas para engullir su diaria ración de comida.

Con la ayuda de un intérprete de la delegación expedicionaria entablamos conversación con el acuicultor noruego. El diálogo se desarrolló en los siguientes términos:

-Este fiordo es maravilloso, con un paisaje espectacular. Usted debe sentirse aquí, en medio de esta Naturaleza fantástica y entre sus peces que acuden a su llamada a la hora de comer, como si fuera el rey de la Creación.

La respuesta del acuicultor nos dejó atónitos, por inesperada:

-Sí, todo esto parece muy bonito, pero ya quisiera yo verles a ustedes aquí, en invierno, con temperaturas a bastantes grados bajo cero, con todo recubierto de nieve y con meses y meses sin ver el sol porque es prácticamente de noche durante todo el día. A  mí, donde realmente me gustaría estar sería en España, en las islas Canarias o en Alicante, disfrutando del sol y del clima que tienen ustedes, y no aquí criando salmones.

Fue entonces cuando uno de los acompañantes que teníamos nos contó que una de las principales razones por las que el Gobierno de Noruega había fomentado la acuicultura del salmón en fiordos tan apartados como aquel en que nos encontrábamos era para combatir la despoblación del país, tratar de fijar la población rural y evitar su cada vez mayor concentración en la capital, Oslo.

Por aquel entonces, Noruega, con 385.203 Km2 de superficie, tenía 4.233.000 habitantes y Oslo, sin contar su extensa área metropolitana, 460.000. Por tanto, uno de cada diez noruegos vivía en la capital (otro 10%, en el extranjero, principalmente en España) y la densidad era de 11 personas por kilómetro cuadrado.

Así pues, medio siglo antes que nosotros los españoles el país nórdico ya había tomado consciencia y tratado de paliar el fenómeno de la “Noruega vacía”, equivalente al nuestro de la “España vacía”, tan tristemente ahora de actualidad. En los treinta años transcurridos desde aquella visita periodística, la población de Noruega ha crecido hasta 5.295.619 personas y la densidad es ahora de unos 14 habitantes por Km2. El número de habitantes de la capital, Oslo, es ya de 673.469 (1.546.706 contando su área metropolitana), por lo que suponen el 12,71% del total (casi tres puntos más que hace tres decenios).

POTENTE SECTOR

El Gobierno noruego, por tanto, no ha conseguido frenar el crecimiento de la capital mediante, especialmente, la emigración procedente del interior del país, pero sin la acuicultura del salmón la despoblación de la Noruega rural y pesquera se habría acelerado muchísimo más. Gracias a ese programa de cría de dichos peces en condiciones de semilibertad hay más de 22.000 personas directamente ocupadas en el sector acuícola, que se ha convertido en el segundo más importante para su economía, hasta el punto de que cada día se sirven 14 millones de raciones de salmón noruego en más de cien países del mundo y el valor del salmón exportado asciende al equivalente a 2.385 millones de euros anualmente.

Sevilla se enfrenta ahora al mismo problema de despoblación que Noruega, ya que la mitad de los municipios de la provincia, capital incluida (aquí sucede al contrario que en Oslo), pierde habitantes de forma continuada desde hace al menos un decenio, de ahí el valor político y el interés objetivo que tiene el anuncio del presidente de la Diputación, Fernando Rodríguez Villalobos, de destinar al menos 100 millones de euros durante este nuevo mandato -y de invitar al resto de Administraciones a aportar una cantidad similar hasta llegar a los 300 millones- a tratar de frenar y revertir el fenómeno de la Sevilla vacía.

¿Cuál será la solución que se arbitre para ello? De momento no hay ninguna receta mágica encima de la mesa, pero el primer paso, quizás el más difícil, está dado: el reconocimiento de la gravedad del problema y la dotación económica para afrontarlo. A su manera, Villalobos busca sus particulares salmones “made in Sevilla” con los que fijar la población rural. Quizás el remedio esté más cerca de lo que imaginamos y consista en mirar hacia nuestros recursos naturales como Noruega miró hacia los suyos para crear uno de los sectores acuícolas más importantes del mundo a partir de aquellos primeros salmones capturados en 41 ríos del país.

Sevilla: la esperanza de vida en San Matías es de 8,8 años más que en el Polígono Sur

El distrito con menor esperanza de vida para hombres y mujeres es Cerro Amate

Enfermedades cardiovasculares y  tumores, principales causas de muerte

Aumentan las enfermedades de transmisión sexual, tuberculosis y legionelosis

El Plan Local de Salud Sevilla 2019-2023 que ha redactado el gobierno de Juan Espadas ha ratificado los avances previos en el sentido de que el lugar de residencia en la ciudad, elegido generalmente en función del poder adquisitivo, condiciona la esperanza de vida de los sevillanos.

Se define la esperanza de vida al nacer como el número de años que

un recién nacido viviría de media si las tasas de mortalidad por edades

registradas en el momento de su nacimiento se mantuvieran constantes

durante toda su existencia.

La esperanza de vida al nacer sigue aumentando en toda Andalucía y

para la ciudad de Sevilla, en 2014, se sitúa en 84,5 años para las mujeres

sevillanas y en 78,4 para los hombres.

Por  distritos municipales, es Nervión donde más alta

es la esperanza de vida, tanto en hombres como en mujeres, al igual que en Bellavista-La Palmera, con una media para uno y otro sexos de 83 años.  Por el contrario, el distrito con

menor esperanza de vida para hombres y mujeres considerados en conjunto es Cerro – Amate, con 79,5 años.

La diferencia en años de esperanza de vida entre el distrito con más esperanza y el que

menos fue de 4 años para los hombres y 3 para las mujeres.

Por barrios y para el periodo de 1994 a 2013 la diferencia entre el barrio

con mayor esperanza de vida para uno y otros sexos (San Matías, en el entorno de la Carretera de Carmona) y el de menor esperanza (Polígono Sur) es de 8,8 años.

Las enfermedades del aparato circulatorio constituyen la primera causa

de muerte en las mujeres y la segunda en los hombres para el periodo

2011-2014. A estas enfermedades se atribuyen el 42% y el 31% del

total de las defunciones registradas en las mujeres y en los hombres,

respectivamente. Para el mismo periodo, los tumores representan la

primera causa para los hombres y la segunda para las mujeres, con el 33%

y el 22%, respectivamente.

Tras otras diversas, las enfermedades respiratorias son la cuarta causa de mortalidad, con un 10% en los hombres y un 8% en las mujeres. El distrito Sur es el que tuvo una mayor

mortalidad infantil en el periodo de 2011 a 2014, con una cifra de 6,26

defunciones por 1.000 nacidos vivos. El distrito que menos defunciones

infantiles tuvo fue Los Remedios, con 2 defunciones por 1.000 nacidos

vivos. La tasa de la ciudad se situó en 3,8 defunciones por 1.000 nacidos

Vivos.

Por otra parte, destaca el Plan Local de Salud destaca el elevado número de infecciones de transmisión sexual así como la incidencia de casos de tuberculosis que refleja la estadística de 2015 de enfermedades de declaración obligatoria: 275 infecciones genitales por clamydia, 238 casos de sífilis, 209 infecciones gonocócicas, 167 herpes genitales y 124 casos de tuberculosis.

LEGIONELLA

La Sección de Salud y Medio Ambiente, perteneciente al Servicio de

Salud, dentro de su marco competencial realiza las inspecciones de las

instalaciones con riesgo para la transmisión de la Legionella.

Los distritos municipales Casco Antiguo y Los Remedios son los más vigilados  para

el control y prevención de la Legionelosis en la ciudad, debido

a que en ellos se agrupan casi la totalidad de la zona turística de Sevilla y

existe gran concentración de hoteles, hostales y apartamentos turísticos,

así como muchos edificios de oficinas y centros comerciales.

Teniendo en cuenta la cantidad de hoteles/hostales y centros comerciales

que se localizan en estos distritos municipales, destacan sobre las otras

instalaciones existentes los sistemas de agua caliente sanitaria (ACS) y

sistemas de refrigeración por agua (Torres de refrigeración (TRF) para la

producción de aire acondicionado).

Las torres de refrigeración están encuadradas en la legislación como

equipos con mayor probabilidad de proliferación y dispersión de Legionella

por su alta dispersión de las microgotas, situándose el mayor número de

torres en el barrio de Los Remedios.

Los datos estadísticos  muestran que los sistemas de agua caliente

sanitaria junto con las torres de refrigeración son los causantes del mayor

número de personas afectadas por la enfermedad de la Legionelosis,

seguido, posteriormente, de fuentes ornamentales y microclimas. El número de personas afectadas por legionelosis ha experimentado un aumento importante, al pasar de seis en 2014 a 10 en 2015 y 21 en 2016.

Años de esperanza de vida en los distritos de Sevilla
Distrito Hombres Mujeres Ambos
Casco Antiguo 78 84 81

Macarena 78 85 81,5

Nervión 80 86 83

Cerro-Amate 76 83 79,5

Sur 78 84 81

Triana 78 86 82

Norte 77 83 80

  1. Pablo-Sta. Justa 79 84 81,5

Este 78 84 81

Bellavista-Palmera 80 86 83

Los Remedios 80 85 82,5
Fuente: Ayuntamiento de Sevilla

Cincuenta municipios componen la Sevilla que se vacía

En la lista figura, en el puesto 33, la propia capital, que ha perdido el 2% de sus habitantes

El Madroño se ha quedado sin casi la quinta parte de sus vecinos

El que menos pierde del medio centenar es Montellano, con apenas un 0,06%

Valencina es el único pueblo del Aljarafe que sufre un retroceso demográfico

El Madroño es también el más envejecido, con una edad media de 53 años

Palomares lidera la lista de los que más habitantes ganan, con un 33%

Espartinas es el otro municipio con un crecimiento similar

Los dos municipios con una menor edad media son Espartinas y Albaida

Dos Sevilla se están configurando en los últimos diez años, una que se está vaciando progresivamente de habitantes y compuesta por medio centenar de municipios, y otra que crece, en parte a costa de la anterior, y en la que se hallan cincuenta y cinco (El Palmar de Troya, recién independizado, aún no figura en los registros), según reflejan los datos del Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA).

Los cincuenta municipios que pierden población entre 2008 y 2018 están en Sierra Morena (comarca conocida hasta hace poco como la Sierra Norte), la Sierra Sur, el Corredor de la Plata, la Vega y la Campiña; los cincuenta y cinco restantes, que la ganan, tienen como denominador común generalmente su proximidad geográfica a Sevilla capital al hallarse fundamentalmente en la primera y segunda corona metropolitanas, con dos notables excepciones que confirman la regla: la propia capital y Valencina de la Concepción.

La metrópolis es, paradójicamente, uno de los cincuenta municipios que tiene ahora menos habitantes (688.711) que hace un decenio. Es el trigésimo tercero por pérdida de población, con un balance global de un 2% menos de habitantes.

La otra excepción, en el Aljarafe, es Valencina de la Concepción, que dista unos ocho kilómetros de la capital. Es la cuadragésima primera en la lista de los cincuenta que se están vaciando. En su caso ha perdido un 0,91% de sus habitantes en el último decenio.

La situación más preocupante es la de El Madroño, enclavado en el extremo noroccidental de la provincia y limítrofe con Huelva. No sólo es el municipio sevillano con menor número de habitantes de todos (282 en el año 2018), sino también el que más rápidamente se está vaciando, ya que ha perdido casi la quinta parte de sus vecinos (concretamente, un 18,73%) en el último decenio y además es también el de los habitantes con mayor edad media: 53,2 años. Emigran los jóvenes, se quedan los mayores con sus recuerdos y no está garantizado ni mucho menos el relevo generacional. De continuar con este ritmo de despoblación, en medio siglo El Madroño desaparecerá.

El otro municipio en situación similar es Villanueva de San Juan, que ha perdido el 18,55% de sus habitantes desde 2008. Sus 1.155 vecinos tienen una edad media de 48,2 años. La lista de los diez pueblos que han perdido más de la décima parte de sus vecinos en el último decenio, a un promedio del 1% anual, la completan San Nicolás del Puerto (12,04% menos), Guadalcanal (11,83%), Almadén de la Plata (11,60%), Coripe (11,40%), Las Navas de la Concepción (11,08%), El Castillo de las Guardas (10,57%), El Pedroso (10,34%) y Pruna (10,05%). Como se ve, dos de la Sierra Sur y, el resto, de Sierra Morena.

 

Al fenómeno de la despoblación se une el del envejecimiento, con siete municipios con sus poblaciones con edades medias que superan los 45 años. Además de los citados El Madroño (53,2 años) y Villanueva de San Juan (48,2 años), figuran en la lista El Castillo de las Guardas (46,9 años), Coripe (46,8),  Almadén de la Plata (46,1), El Ronquillo (45,7) y San Nicolás del Puerto (45,4).

 

El único municipio que pierde población pero en el que la edad media de sus habitantes está por debajo de los 40 años es La Lantejuela (39,7 años).

 

EL POLO OPUESTO

 

Frente a la Sevilla que se vacía está la que gana habitantes en el último decenio. La componen en su mayor parte municipios del área metropolitana de la capital. Entre ellos hay dos que han ganado habitantes de forma excepcional, a un promedio de prácticamente un 3% cada año: Palomares del Río (el 33,4% más) y Espartinas (un 32,48%).

 

Después hay un grupo con un crecimiento superior al 20% en el último decenio, en el que figuran Bollullos de la Mitación (27,75%), Bormujos (24,3%), Burguillos (24,05%) y Gerena, que alberga en su término municipal buena parte del yacimiento minero de Cobre las Cruces (22,02%). A continuación hay un grupo de dieciocho pueblos que crecen más de un 10%:

 

En buena parte de municipios del grupo cuyo número de vecinos aumenta, la edad media de los mismos es inferior a 40 años, salvo en dieciocho, donde se supera. Aquel con sus habitantes de edad media más joven es Espartinas, con 36,2 años, al igual que Albaida del Aljarafe. Completan la lista en este sentido Bormujos (36,4 años), Castilleja de Guzmán (36,6 años), Burguillos (36,7 años) y Palomares del Río (36,9 años).

 

Entre las excepciones, es decir municipios cuya población aumenta pero con una edad media superior a los 40 años, destacan Lora de Estepa (44,4 años de edad media y un 0,82% más de habitantes), El Garrobo (43 años y un 0,38% más de habitantes) y Carrión de los Céspedes (42,4 años de edad media y un 3,65% más de habitantes).

La Sevilla que se vacía
Municipio Habitantes Edad media   Balance en

2018   10 años %
Madroño, El           282 53,2           -18,73

Villanueva S. Juan       1.155 48,2           -18,55

San Nicolás Puerto 599 45,4           -12,04

Guadalcanal       2.646 44,8           -11,83

Almadén Plata       1.379 46,1           -11,60

Coripe       1.290 46,8           -11,40

Navas Concepción       1.581 44,7           -11,08

Castillo Guardas, El       1.439 46,9           -10,57

Pedroso, El       2.037 44,9           -10,34

Pruna       2.658 43,9           -10,05

Constantina       5.954 44,6 – 9,95

Puebla Infantes, La       3.013 44,4 – 8,67

Vva. Río y Minas       4.860 43,9 – 8,06

Real de la Jara, El       1.507 43,8 – 8,05

Alanís       1.746 44,6 – 7,67

Algámitas       1.248 44 – 6,94

Cazalla       4.789 44,1 – 5,11

Coronil, El       4.807 43,6 – 4,72

Aguadulce       2.026 43 – 4,61

Ronquillo, El       1.360 45,7 – 4,56

Castilblanco       4.810 43,6 – 4,34

Badolatosa       3.094 40,6 – 4,15

Gilena       3.790 41,8 – 4,00

Roda, La       4.243 42 – 3,98

Saucejo, El       4.301 43,5 – 3,50

Rubio, El       3.445 43,4 – 3,47

Campana, La       5.281 42,6 – 3,40

Marinaleda       2.626 41,5 – 3,03

Corrales, Los       3.958 41,6 – 3,01

Fuentes Andalucía       7.139   43,2 – 3,00

Peñaflor       3.669 43 – 2,52

Lora del Río     18.861 41,1 – 2,41

Sevilla   688.711 43 – 2,00

Puebla Cazalla, La     11.003 41,1 – 1,82

Paradas         6.924 42,8 – 1,59

Aznalcóllar         6.092 40,3 – 1,55

Morón Frontera       27.844 42,7 – 1,47

Martín de la Jara         2.720 41,9 – 1,38

Castilleja del Campo 625 43,2 – 1,26

Osuna       17.622 41,1 – 1,07

Valencina         7.803 41,4 – 0,91

Pedrera         5.205 40,5 – 0,67

Écija       39.882 40,6 – 0,65 

Puebla del Río, La       11.879 40,2 – 0,60

Herrera         6.485 41,7 – 0,55

Lantejuela, La         3.834 39,7 – 0,47 

Casariche         5.530 41,5 – 0,40

Estepa     12.503 40,3 – 0,35

Luisiana, La       4.572 41,4 – 0,24

Montellano       7.081 40,7 – 0,06
Fuente: Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía 

 La Sevilla que crece
Municipio Habitantes Edad media   Balance en

2018   10 años %
Palomares         8.552 36,9       33,40

Espartinas       15.683 36,2       32,48

Bollullos Mitación       10.647 37,3       27,75

Bormujos       21.964 36,4       24,30

Burguillos         6.618 36,7       24,05 

Gerena         7.541 39,7       22,02

Umbrete         8.768 37,0       19,05

Guillena       12.650 38,1       18,73

Mairena Alcor       23.473 38,3       17,81

Benacazón         7.177 37,5         17,60

Tomares       25.220 38,3       15,05

Mairena Aljarafe       45.890 38,8       15,00

Albaida         3.193 36,2       14,12

Gelves       10.054 38,4       13,89

Alcalá del Río       11.927 39       13,82

Molares, Los         3.460 39,1         13,74

Huévar         2.944 39,8         13,71

Aznalcázar         4.495 39,8         12,29

Salteras         5.477 39,1         11,84

Algaba, La       16.301 39,3         11,33

Coria del Río       30.657 39,3         11,00

Dos Hermanas               133.168 38,8 11,00

Villanueva Ariscal       6.571 40,0 10,51

Almensilla       6.088 37,5 10,48

Alcalá Guadaíra     75.256 39,2 10,00

Sanlúcar la Mayor     13.683 39,6   9,60

Rinconada, La     38.406 38,9   9,43

Villamanrique       4.478 39,8   9,30

Villaverde del Río       7.797 39,5   8,62

Pilas     13.949 39,2   7,00

Camas     27.463 41,4   7,00

Gines     13.471 39,5   6,48

Viso, El     19.191 39,3   6,27

Santiponce       8.442 40,0   6,22

Lebrija     27.432 40,0   5,32

Los Palacios y V.     38.246 38,6   5,22

Castilleja Guzmán       2.826 36,6   5,17

Utrera     52.617 40,5   5,03

San Juan Aznalfarache     21.195 41,2   5,00

Cañada Rosal       3.307 41,2   4,16

Carrión Céspedes       2.500 42,4               3,65

Brenes     12.608 39,9   2,96

Tocina       9.578 41,5   2,81

Carmona     28.620 41,8   2,40

Olivares       9.390 39,5   2,27

Arahal     19.565 40,2   2,17

Cantillana     10.661 40,2   2,10

Cuervo, El       8.628 39,7 1,64

Castilleja Cuesta     17.350 40,5 1,61

Lora de Estepa         860 44,4 0,82

Isla Mayor       5.857 40,5 0,81

Cabezas de S. Juan, Las   16.379 39,7 0,53

Alcolea del Río       3.387 41,4 0,50

Marchena   19.580 40,7 0,43

Garrobo, El         789 43,0 0,38
Fuente: Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía

La clave del puente del Centenario

El puente no tiene seis carriles porque sus vigas son de hormigón pretensado y prefabricado en vez de las usuales metálicas

 

El ingeniero impuso en Sevilla este tipo de vigas, que por su excesivo peso no soportan más de cuatro carriles para el tráfico

El puente del Centenario, de cuya inauguración se cumplirán veintiocho años el próximo 15 de noviembre, vuelve a estar de actualidad, por la necesidad de acometer la sustitución de sus deteriorados tirantes y por el rechazo, expresado desde diversas instancias, a que sea convertido por el Ministerio de Fomento en la alternativa que justifique la definitiva paralización del proyecto de túneles en la ronda de circunvalación SE-40 para salvar el río Guadalquivir aguas abajo de Sevilla.

El Consejo de Ministros del pasado 21 de junio acordó la declaración de emergencia de las obras de monitorización y de los trabajos previos a la sustitución de los tirantes por un importe de 13,4 millones de euros.

Pocos días después, el presidente de la Autoridad Portuaria de Sevilla, el antiguo andalucista Rafael Carmona, recordó que el puente se proyectó con un tablero de diferente tamaño, y añadió: “y ahora echamos en falta que no se hubiera hecho más ancho”.

¿Por qué el puente del Centenario se construyó con tan sólo cuatro carriles para el tráfico cuando la ronda de circunvalación SE-30, de la que iba a formar parte, constaba de seis? Oficialmente nunca se dio una explicación sobre aquella evidente anomalía, que al poco tiempo se demostró como un cuello de botella que estrangulaba el tráfico rodado por la ciudad al convertirse en un punto permanentemente saturado, como cada mañana suelen decir los informativos radiofónicos. Hasta el presidente de la patronal sevillana, Miguel Rus, ha revelado que empresas portuguesas organizan las rutas de sus camiones en horas nocturnas para que no pierdan tiempo en los habituales atascos diurnos de esta insuficiente infraestructura.

TEORÍAS

En aquellos años que giraban en torno a la Expo-92 circularon diversas teorías al respecto, como que las acerías asturianas donde supuestamente se había fabricado el tablero del puente no tenían capacidad para hacer piezas únicas de mayor anchura y al tratarse de una obra emblemática que debía servir, como otras entonces, de escaparate de la industria nacional ante el mundo que se iba a exhibir en Sevilla no era cuestión de recurrir a fabricantes extranjeros.

Otra teoría fue que la altura del puente condicionó su anchura porque se habría diseñado pensando en que cupiera por debajo el buque-escuela Juan Sebastián Elcano con toda su arboladura, ya que estaba proyectada una parada del mismo en Sevilla con motivo de la Exposición Universal. Y otra de las supuestas razones invocadas fue la propia Expo-92: había que empezar a construir el puente como  fuera, porque si se perdía más tiempo calculándolo para más carriles y por tanto con más horas necesarias para su ejecución por una mayor anchura entonces se habría inaugurado la Expo sin que se hubiera terminado.

Esta infraestructura, al igual que el puente del Alamillo, la construyó Dragados, que en su página web la describe de esta forma: “El puente del Centenario consta de un tramo central atirantado, con un vano principal de 265 metros de luz flanqueado por dos pilonos de 110 metros de altura. El atirantamiento va a bordes del tablero, formado por dos vigas longitudinales en cajón que reciben los tirantes, y un entramado de vigas longitudinales y transversales que sustentan la losa de calzada. Fue en su día el tercer puente de mayor luz de España, y destaca por el empleo generalizado de elementos prefabricados de hormigón, inusual en un puente de sus características, y el particular diseño de los pilonos en estructura mixta del tramo atirantado”.

INUSUAL

La clave de esta descripción radica en la palabra “inusual”. Sí, inusual es el empleo generalizado de elementos prefabricados de hormigón. Lo usual era y son vigas metálicas, que tienen muy poco, por así decirlo, “peso propio”, como las empleadas en el similar puente de Rande, en la ría de Vigo, hecho que ha facilitado su ampliación, concluida hace año y medio y que ha permitido dotarlo de seis carriles a partir de los cuatro iniciales.

El autor principal del proyecto del puente del Centenario fue el ingeniero José Antonio Fernández Ordóñez, miembro de una influyente familia. Uno de sus hermanos fue Francisco Fernández Ordóñez, ministro de Justicia y Hacienda con Adolfo Suárez y de Exteriores con Felipe González, y otro, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, que fue gobernador del Banco de España. En cuanto al autor del puente, entre otros muchos cargos y distinciones, fue catedrático de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Madrid, presidente del Colegio Nacional de Ingenieros de Caminos, miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y presidente del Real Patronato del Museo del Prado.

A la hora de redactar el estudio de detalle del puente, tanto él como todos los inicialmente implicados en el proyecto partieron de la idea de que la infraestructura tendría seis carriles, el mismo número que iba a tener la ronda de circunvalación SE-30 en la que se insertaría, pero de repente José Antonio Fernández Ordóñez se empecinó en que se emplearan vigas de hormigón pretensado y prefabricado aludiendo a su experiencia al respecto en su empresa familiar, especializada en la materia y de cuya gestión había participado.

DEMASIADO PESADAS

Y resultó que aquel tipo de vigas eran muy pesadas y voluminosas, tanto que no podían soportar el peso de los seis carriles, con su tráfico correspondiente. Sólo podían soportar cuatro carriles, cuando lo usual en este tipo de puentes atirantados era utilizar vigas metálicas, mucho más ligeras y menos voluminosas para que afectaran lo menos posible a la capacidad de resistencia de los pilares verticales.

Fernández Ordóñez, que tenía gran influencia y prestigio profesional, impuso su criterio sobre el de los técnicos y otros ingenieros del sector y convenció al Ministerio de Obras Públicas, por aquel entonces dirigido por el socialista Javier Sáenz de Cosculluela, de que con cuatro carriles sería suficiente para Sevilla, y el puente se construyó con cuatro carriles y con las vigas de hormigón pretensado y prefabricado en vez de metálicas como era lo habitual. Esa fue la única razón y no la incapacidad de las acerías asturianas, el velamen del Juan Sebastián Elcano o la Expo-92, en cuyo nombre se perpetraba cualquier cosa.

EL CARRIL REVERSIBLE

El sucesor de Cosculluela al frente del Ministerio de Obras Públicas, José Borrell, declaró durante la inauguración que el puente se había diseñado para atender adecuadamente la afluencia de vehículos en dirección a la Expo y también para acoger un volumen de tráfico a largo plazo, por lo que no habría dificultades en que soportara la circulación normal de Sevilla.

Sin embargo, al poco tiempo de su puesta en servicio se vio que aquello no funcionaba y hubo que recurrir a la chapuza del carril reversible. Aquella solución de emergencia del carril reversible hubo que adoptarla tan sólo cuatro meses después de la inauguración, en marzo de 1992, y se ha aplicado a lo largo de casi tres decenios. Seis años después, en marzo de 1998, el puente llegó al que se pensaba era el límite de su capacidad, 76.000 vehículos diarios, pero a partir de 2012 ha llegado hasta los 116.000, mucho más del doble que cuando se puso en servicio.

Hoy, una ampliación del Centenario similar a la del puente de Rande en Vigo podría costar del orden de  200 millones de euros, y todo porque en Sevilla se decidió emplear de forma “inusual” vigas de hormigón prefabricado y pretensado en vez de metálicas por el empecinamiento personal del ingeniero Fernández Ordóñez.

Mi paisano Manolo

Manolo ya era un zagalón cuando mis padres decidieron enviarme a un internado de la capital para que estudiara el Bachillerato. Yo aún no había cumplido los once años. Aunque distante poco más de 50 kilómetros de mi pueblo, aquella urbe provinciana sin pretensiones me pareció tan lejana como si estuviera en el fin del mundo, allí donde Julio Verne situó el faro de una de sus novelas. 

Mi paisano Manolo ya llevaba en aquel colegio, similar al que inspiró a Vaz de Soto su libro ‘El infierno y la brisa’, varios cursos, así que mis progenitores me encomendaron a su protección frente a la jauría humana compuesta por otros doscientos aprendices, oriundos de los municipios más insospechados. Sólo con enterarse del lugar de procedencia de muchos de ellos ya se podían situar en el mapa los pueblos de la provincia y aprender sin libros ni maestros la primera lección de geografía, como si se tratara del método de Paulo Freire.

 

De vez en cuando mi paisano Manolo se sentaba junto a mí en el alféizar de una ventana, extraía de uno de sus bolsillos una armónica e interpretaba melodías llenas de nostalgia que nos transportaban a ambos a nuestro añorado pueblo, sito en las estribaciones de Sierra Morena, nuestro común y miltoniano paraíso perdido, como el Moguer del niñodiós Juan Ramón, para el que, como a nosotros, cada casa era palacio y catedral cada templo.

Pasaron los años, entonces tan lentos y ahora a la velocidad de la luz, y mucho antes siquiera del cierre de la mina de la que dependía la economía local mi paisano Manolo tomó el mismo camino que otros 800.000 andaluces que en Cataluña acabaron formando la denominada “novena provincia”: el doloroso camino de la emigración.

Manolo lleva en Barcelona decenios, pero no vive allí, aunque lo parezca. En realidad, como en la canción de Luis Aguilé que él podría tocar con su armónica, su corazón lo sigue teniendo en nuestro blanco pueblo andaluz, donde aún conserva la casa familiar, como los historiadores dicen que los judíos expulsados de Sefarad conservan las llaves de sus viviendas, confiando en regresar algún día, aunque ese día se cuente ya por siglos.

Mi paisano Manolo, al igual que otros hijos de nuestro pueblo tan exiliados económicos como él, procura volver para reencontrarse con sus raíces al menos una vez al año, con motivo de la Feria estival, pero no siempre puede. Es más, cada vez puede menos. Ya se sabe: que si el trabajo, que si los hijos que le nacieron en aquella tierra extraña, que si los nietos que le atan cada día más…

Aun así, contra viento y marea, Manolo mantiene en pie su casa en el pueblo, a 1.100 kilómetros de Barcelona, una de esas casas tan denostadas por los políticos, porque para éstos no está llena de amor; de esa infancia que es la patria del hombre; de proustianos recuerdos de pestiños y torrijas; de las voces de abuelos, padres y hermanos; de vivencias, ilusiones, sueños y también de lágrimas; de tantas cosas sin las que Manolo no entendería su existencia y no se entendería la existencia de Manolo. Sí, la casa de mi paisano está maldita a ojos de los políticos sin alma porque para ellos es una mera vivienda vacía, una inútil vivienda desocupada durante años y años, por lo que dicen que deben buscar fórmulas fiscales para castigarle, a él y a otros propietarios como él, por no ponerla en el mercado ( en venta o alquiler) y no generar, según ellos, ninguna actividad económica. Opinan que es como aquellos bienes en manos muertas de la Desamortización de Mendizábal.

Cuando voy al pueblo casi siempre paso por delante de la casa aparentemente cerrada y aparentemente vacía de Manolo. Aparentemente, porque como suele ocurrir en nuestros pueblos andaluces la vecina, ya octogenaria, de toda la vida tiene las llaves que le dejó Manolo y periódicamente abre la vivienda para que se oree, la inspecciona y da parte telefónico a Barcelona de cualquier mínima incidencia. En mi pueblo los vecinos se cuidan unos a otros y cuidan de sus cosas, incluso -o más- las de los ausentes. Allí se practica desde siempre eso que ahora los modernos de las ciudades, pensando en que han descubierto América, llaman con anglicismos raros, como “coliving”, “cohousing” y palabros por el estilo.

Deambulando machadianamente por la calle, al pasar por la puerta de Manolo se me ocurrió calcular cuánto le estará costando, por amor a su tierra andaluza, mantener la casa en el pueblo, a la que antes volvía una vez al año durante las fiestas patronales y ahora lo hace cada vez más de tarde en tarde. Veamos:

-La factura mensual de la compañía del agua, aunque no consuma nada, le cuesta 25 euros (300 euros/año).

-El recibo de la luz, aunque no encienda ninguna bombilla y sólo por una potencia normal de 3,3 Kw, 17 euros mensuales (204 al año).

-El Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) que le carga el Ayuntamiento y que él tiene domiciliado en una entidad financiera otrora andaluza y ahora tan catalana como allí donde se encuentra, asciende para una casa como la suya a unos 278 euros anuales.

-La tasa de residuos, 48 euros/año.

-El Ministerio de Hacienda la califica como una segunda residencia, ya que su vivienda habitual es la de Barcelona, por lo que le imputa en la declaración anual de la renta (IRPF) una renta presunta (vamos, como si estuviera ingresando dinero por un supuesto pero inexistente alquiler) de 500 euros, que le restan en el resultado final de su declaración.

Así pues, a mi paisano Manolo la casa que califican de vacía en el pueblo y que mantiene por amor y para no perder sus raíces, a la que sueña con volver antes que morirse lejos de Andalucía, le cuesta como mínimo 1.330 euros anuales.

 

Pero eso no es todo. Si además la tuviera asegurada, la compañía aseguradora le cobraría unos 130 euros anuales. Cada cinco años debe pasar la obligada inspección del butano, a razón de entre 60 y 80 euros. También cada cierto tiempo contrata a albañiles y/o pintores del pueblo para que revisen el tejado, encalen los muros exteriores e interiores y arreglen los desperfectos que surgen con el paso del los años y la acción de los elementos o le hagan algunas mejoras. A ello hay que añadir la compra de algún mobiliario nuevo, los consumos que hacen él y su familia cuando vienen…

Así que Manolo, aun a 1.100 kilómetros de distancia, da jornales a albañiles y/o pintores, contribuye a la cuenta de resultados de Giahsa, Endesa y Repsol y aporta a las arcas del Ayuntamiento y del Ministerio de Hacienda sin apenas disfrutar siquiera de los servicios públicos de su municipio de origen.

Por eso, cada vez que oigo a políticos demagogos hablar de imponer tasas específicas a los propietarios de viviendas vacías para penalizarlos fiscalmente, sin tener ni idea del esfuerzo económico que hacen aquéllos ni de su contribución al erario público, me acuerdo de mi paisano Manolo, el que a su pesar está censado en Barcelona, y me digo que a Manolo y a tantos como él no hay que imponerle una tasa, sino una medalla, la medalla de oro de la España vacía.