El voto ‘prestado’

 

 

Las últimas elecciones y los Barómetros Socioeconómicos apuntan a que Zoido pueda

retener San Pablo y defender ante el PSOE el distrito Este y Macarena

El PSOE se mantendría en Cerro-Amate y Macarena Norte y se le abren oportunidades en Triana y algo menos en Nervión y Bellavista

 

Zoido ganó las elecciones municipales de 2007 frente a Monteseirín y se impuso en seis de los once distritos de la ciudad, pero no fue suficiente su minoría mayoritaria para acceder a la Alcaldía al reeditarse el pacto de gobierno entre PSOE e IU. Por éso, para las elecciones locales de mayo de 2011 pidió el voto ‘prestado’ de distritos que habían apoyado hasta entonces a la izquierda y eran considerados tradicionales graneros de votos socialistas.

La mayoría absoluta de Zoido en 2011 se cimentó en el trasvase de votos de tres distritos que cuatro años antes habían otorgado su confianza a Monteseirín (Este-Alcosa-Torreblanca; Macarena; San Pablo-Santa Justa), el hundimiento socialista en todos, incluidos los dos únicos que retuvo (en Cerro-Amate perdió casi 17 puntos; en Macarena Norte, casi 8), y en un avance generalizado que se tradujo al final en 166.040 votos (el 49,3%) frente a los 99.168 del PSOE (29,4%).

A menos de cuatro meses ya para las elecciones municipales de mayo se plantea la cuestión de si Zoido será capaz de mantener ese voto ‘prestado’ (pura terminología política y periodística, ya que cada elector es dueño de su sufragio y ningún partido puede arrogarse su propiedad) de los distritos que viraron del rojo al azul para garantizarse la reelección o si bien Espadas está en condiciones de revertir la situación.

Los elementos de juicio para este análisis son las elecciones celebradas desde entonces (generales en 2011; autonómicas en 2012; europeas en 2014) y la evolución de la opinión registrada por el Barómetro Socieconómico en estos cuatro años.

Con todos los matices y salvedades sobre la idea de que no cabe extrapolar resultados de comicios diferentes ni de que las opiniones reflejadas en los sondeos sean inmutables, lo que queremos ver en la sucesión de elecciones y en los Barómetros es la tendencia que se ha venido dibujando en estos cuatro años en todos y cada uno de los distritos.

Y éste es el perfil que aparece, lo cual no significa que vaya a mantenerse necesariamente el próximo 24 de mayo:

 

  1. Casco Antiguo: En las municipales de 2007 ya votaba mayoritariamente al PP, con casi el triple de sufragios que al PSOE. La tendencia ha seguido igual, con un pico del 63,61% en las elecciones de 2011, pero con una caída de casi 23 puntos en las pasadas europeas, en las que los socialistas obtuvieron incluso peor resultado (un punto menos) que en las últimas municipales. En paralelo, si se compara el Barómetro de 2012 con el de enero de 2015, en este distrito sube en un punto y medio la proporción de quienes piensan que sevilla ha mejorado con Zoido y baja en un 0,3% la de quienes opinan lo contrario. Elecciones y Barómetro, pues, apuntan una tendencia a favor del PP.

 

2) Cerro-Amate: El distrito donde Monteseirín ganó con más votos en 2007 (el 62,42%) y uno de los dos únicos fieles al PSOE en 2011, aunque con un gran bajón (45,45%). Ha votado socialista en todas las elecciones desde entonces, pero sin el nivel anterior. El Barómetro refleja que es el más crítico con Zoido: baja en 14 puntos el número de quienes piensan que Sevilla ha mejorado en estos cuatro años y sube en un 18,1% el de quienes opinan que ha empeorado. El PP subió 9 puntos en las municipales de 2011, pero después ha ido cayendo lentamente hasta hundirse en las europeas hasta el tercer puesto (11,40%), superado por IU (13,01). Tendencia clara a favor del PSOE.

 

3) Este-Alcosa-Torreblanca: Uno de los tres distritos ‘del’ PSOE que ‘prestó’ su voto a Zoido hace cuatro años pero que luego ha votado siempre a los socialistas, mientras que el PP retrocedió progresivamente al nivel de 2007 y cayó a la mitad en las europeas. Pero, atención, el Barómetro refleja que es el distrito donde más se piensa que la ciudad ha mejorado con Zoido en estos cuatro años: sube en 21,8 puntos la proporción de los que así lo creen y en sólo 1,90 puntos los que piensan que está peor, y baja en un 23,70% la de quienes estiman que está igual (dato a la postre positivo para Zoido). El gran contraste entre los resultados de las elecciones posteriores y las opiniones en el Barómetro arroja dudas sobre la tendencia en un distrito clave por su peso demográfico y electoral en la ciudad: 72.452 personas con derecho a voto en las últimas municipales, el 13,24% del total. Aquí puede estar la gran batalla de las próximas municipales.

4) Los Remedios: El feudo tradicional del PP, que siempre ha superado o frisado el 80% de los votos, salvo en las europeas (63%). El PSOE apenas ha recuperado algo desde el 8,53% de 2011. El Barómetro registra un curioso empate: no se ha movido la proporción de los que piensan (45%) que la ciudad ha mejorado en estos cuatro años y de los que opinan que ha empeorado (12,5%). Tendencia clara pro PP.

 

5) Macarena: Otro de los distritos ‘socialistas’ que apoyaron a Zoido hace cuatro años y que al igual que el distrito Este luego ha vuelto a votar al PSOE, pero con entre 3 y 5 puntos menos que antaño (-10 puntos en las europeas). El PP ha experimentado una evolución similar pero en negativo y más acentuada (-20 puntos en las europeas). Sin embargo, al igual que en el Este, el Barómetro refleja que sube en un 6,9% la proporción de quienes piensan que Sevilla ha mejorado con Zoido y baja en nada menos que un 20,6% la de quienes creen que ha empeorado y también baja en un 18,1% la de quienes opinan que sigue igual. Se plantea, pues, un escenario con dudas, dado el contraste entre los resultados electorales y el Barómetro.

 

6) Macarena Norte: El otro distrito ‘socialista’ que no sucumbió a la apisonadora de Zoido hace cuatro años, aunque el voto del PSOE cayó entonces en 15 puntos (del 58,52% al 43,13%). Con la excepción de las europeas, donde también ganó, el PSOE se ha aproximado aquí a los niveles de antaño y el PP ha ido perdiendo apoyo gradualmente hasta hundirse en las europeas, donde fue superado también por IU y Podemos. El Barómetro refleja que baja en un 0,6% quienes piensan que Sevilla ha mejorado en este cuatrienio y también en un 1,5% los que creen que ha empeorado. Sube un 5,6% el número de quienes no ven cambios. Estos datos ligeramente favorables a Zoido no parecen compensar la clara tendencia proPSOE de los últimos resultados electorales.

 

7) Nervión: El segundo feudo del PP, siempre aquí por encima del 63% y frisando el 70% de los votos en 2011, con la excepción de las europeas, donde perdió 20 puntos. El PSOE no ha vuelto a superar los 20 puntos (22,29%) de 2007. Pero atención al Barómetro: sólo un 1% más piensan que Sevilla ha mejorado con Zoido y, por contra, sube en un 11,3% el número de quienes creen en el distrito que la ciudad va a peor. No parece que vaya a peligrar la tendencia pro PP, pero sus votantes esperaban más del alcalde.

 

8) Bellavista: El PP viene ganando siempre desde 2007, aunque ha perdido 5 puntos en los sucesivos comicios y 22 en las europeas. El PSOE ha recuperado 6 puntos desde 2011, con la excepción de las europeas, donde cayó por debajo del nivel de las últimas municipales. El Barómetro muestra que sube en un 15% el número de quienes piensan que Sevilla ha mejorado en estos cuatro años, pero también hay una subida del 11,3% entre quienes opinan que empeora. La tendencia es favorable al PP, pero como en Nervión el distrito esperaba más.

9) San Pablo-Santa Justa: El tercer distrito que se ‘pasó’ a Zoido en 2011, aunque aquí las fuerzas estuvieron más igualadas en 2007, con una diferencia de sólo dos puntos que invirtió el PP cuatro años después con un 48% de los votos frente al 31% del PSOE. Desde entonces los socialistas han ido recuperando seis puntos y el PP perdiéndolos pero sin dejar de ganar, hasta que el PSOE se impuso en las europeas por 15 puntos. El Barómetro, sin embargo, revela que este distrito es el tercero en subida del número de gente que piensa que Sevilla ha mejorado con Zoido (+11,4%), cuando la subida de quienes piensan que ha empeorado es sólo del 3%. La tendencia apunta al PP.

 

10) Sur: Distrito donde gana el PP desde 2007, incluidas las Europeas. En el Barómetro hay un pequeño toque de atención a Zoido, ya que el número de quienes piensan que Sevilla ha empeorado (+5,9%) en estos cuatro años supera al de quienes opinan lo contrario (+2,6%), pero la tendencia general parece favorable al PP.

 

11) Triana: Otro distrito ‘del’ PP en todas las elecciones , incluidas las europeas, y con un margen de entre 11 y más de 20 puntos sobre el PSOE, pero atención al Barómetro: ha caído en un 10,4% el número de quienes piensan que Sevilla ha mejorado y ha subido en un 7% el de quienes piensan que está peor, un descontento que dibuja un escenario con más incertidumbre para el PP y que abre una ventana de oportunidad inesperada para el PSOE.

 

El colapso de las Urgencias

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, intervino la semana pasada en un desayuno-coloquio del diario Sur, que aprovechó para defender la gestión de su Gobierno en la crisis de los Servicios de Urgencias que han sufrido y aún sufren desde la entrada del nuevo año especialmente los tres grandes hospitales de Sevilla capital -Virgen del Rocío, Macarena y Valme- y alguno de la provincia como el de Osuna.

Susana Díaz y la Junta vienen sosteniendo que en Andalucía se gobierna de otra manera, sin recortes en servicios básicos como la educación y la sanidad, cuando la plantilla de médicos de la salud pública se ha reducido entre 7.000 y 8.000 profesionales en estos años, una mengua equivalente a todo el Virgen del Rocío y que ha quedado en evidencia con el colapso de las Urgencias hospitalarias.

En Málaga, la presidenta insistió en ese mismo mensaje de la supuesta apuesta de la Junta por la sanidad pública, a la que calificó como “la parte más determinante del Estado del Bienestar porque es un servicio que,  a diferencia de la educación, necesitaremos toda la vida”. Según Díaz, su Gobierno había sabido reaccionar al problema de las Urgencias realizando más de 300 contrataciones en cuatro días.

La cuestión no es la reacción, sino la imprevisión. Una reacción puede justificarse políticamente si se trata de una respuesta rápida un problema imprevisible, como habría sido, por ejemplo, un terremoto, hoy por hoy indetectable para los científicos. Pero gobernar no es reaccionar, sino prever, planificar, anticiparse y actuar.

EFECTOS PREVISIBLES

Y la realidad en los hospitales sevillanos ha dejado en evidencia la falta de previsión de la Junta de Andalucía en una situación de efectos previsibles, cual ha sido la intensa ola de frío con que el invierno ha presentado su tarjeta de visita desde que hizo su entrada oficial el 22 de diciembre pasados tres minutos desde la medianoche.

La Agencia Estatal de Meteorología y los meteorólogos de los telediarios que se guían por sus datos realizan pronósticos hasta a siete días vista; desde la llegada del invierno anunciaban para Andalucía mínimas muy bajas (se han registrado 2 grados en Sevilla y temperaturas inferiores a cero al pie de Sierra Morena), con heladas nocturnas y de madrugada, viento gélido que incrementaba la sensación de frío y ausencia de lluvias que despejaran la atmósfera: las condiciones climáticas en que podía esperarse un aumento del binomio catarros/gripe y empeoramiento de los enfermos crónicos.

En esa situación climatológica, recordada cada día por los meteorólogos desde el 22 de diciembre, el Servicio Andaluz de Salud deberían haber reaccionado de inmediato con un refuerzo del personal de las Urgencias en los grandes hospitales de Sevilla y del resto de Andalucía, pero no hizo nada, y no precisamente porque no necesitara de plan especial alguno debido a la ausencia de recortes en las plantillas.

Susana Díaz dice el 15 de enero que la Junta ha tardado sólo cuatro días en reaccionar al colapso de las Urgencias con la contratación de 300 profesionales para todos los hospitales de la comunidad, con lo cual situaba el origen del problema en el 11 de enero, cuando el desbordamiento se produjo mucho antes, con lo cual ni siquiera se ha producido una reacción relativamente rápida.

CON EL AÑO NUEVO

El problema estalla en el hospital Virgen Macarena el viernes 2 de enero y se propaga como reguero de pólvora encendida al resto de centros sanitarios de Sevilla. El lunes 4 de enero, el diario ABC publicaba una crónica acompañada de fotos ilustrativas en la que, entre otras cosas, se decía lo siguiente: “Quienes tuvieron que acudir el viernes a Urgencias del hospital Virgen Macarena difícilmente olvidarán la experiencia. Hasta tres horas de espera para ser atendidos por un médico y más de ocho en una camilla para ser ingresado tuvieron que esperar algunos enfermos ante la saturación del servicio”.

El SAS, según el mismo medio, reconoció que aquel viernes fue un día de mucha afluencia (sólo en el turno de tarde fueron atendidas 138 personas) “debido a que las bajas temperaturas de estos días provocan más demanda de asistencia sanitaria y a que era el día posterior a un festivo”. Así pues, el propio Servicio Andaluz de Salud ya establecía una relación causa-efecto entre el frío y el desbordamiento de las Urgencias, pero ese frío no había llegado en la víspera, sino diez días antes.

El Sindicato de Enfermería, Satse, añadió otro factor al frío, no corregido pese al empeoramiento climático: el descenso generalizado de las contrataciones para cubrir las contrataciones por descanso del personal en periodo navideño, al 50% en el caso de los enfermeros, así como de los servicios disponibles. Así, en el ala D de la planta 5ª, en vez de habilitar 14 camas para Urgencias se prepararon sólo 10, y en Navidad, fin de año y víspera de Reyes se abrieron sólo siete puntos de Urgencias pese al cierre de los centros de salud. El Satse, ante el colapso de las Urgencias el 2 de enero, ya anunció una denuncia ante el Defensor del Pueblo y la Inspección de Trabajo.

A PEOR

La situación no hizo más que empeorar día tras día, hasta el punto de que el martes 13 de enero los medios de comunicación publicaban amplias informaciones y fotos del colapso general de las Urgencias en el Macarena y Virgen del Rocío durante el fin de semana previo, con esperas de entre 15 y 30 horas, que obligaron a desviar enfermos al hospital de San Lázaro.

El problema no era exclusivo de Sevilla, sino de toda Andalucía, hasta el punto de que el Defensor del Pueblo Andaluz acabó abriendo dos quejas de oficio por la muerte de dos pacientes en las Urgencias del hospital de Jerez y del Juan Ramón Jiménez (Huelva), aunque algunos medios hablaron de un tercero en el Macarena de Sevilla.

Y frente a esta realidad tercermundista, con reflejo general en los medios de comunicación, la consejera de Salud, María José Sánchez Rubio, no tuvo mejor ocurrencia que convocar ese mismo día una rueda de prensa no para dar explicaciones sobre el colapso, sino para ‘vender’ la medicina de escaparate con que la Junta se adorna para aparecer a la vanguardia: contar la estadística de los trasplantes en 2014 y anunciar nuevos proyectos liderados o que va a liderar el Virgen del Rocío como hospital de referencia regional, ya sea contra la leucemia o alguna enfermedad rara.

PLENO DEL PARLAMENTO

El 23 de enero de 2014, Susana Díaz reconoció en el Parlamento andaluz como problema los colapsos en las Urgencias de los hospitales, derivados, según dijo, de las listas de espera en la atención primaria por los recortes en los salarios y horarios del personal. “Mi Gobierno no está ciego ante esa realidad”, afirmó asumiendo la preocupación de los profesionales y usuarios por la situación. “Soy plenamente consciente -añadió- de que los sacrificios exigidos han afectado tanto a su esfuerzo  profesional, que ha aumentado notablemente, como a sus bolsillos”.

Anunció entonces que se reforzarían los dispositivos de apoyo “contratando los profesionales de refuerzo necesarios” para evitar las colas en las Urgencias de los hospitales. Fuentes de la Junta filtraron que la presidenta había visitado de incógnito varios hospitales en la Navidad de 2013 para conocer por sí misma su situación, algo a lo que hizo referencia en una entrevista concedida en abril de 2014, cuando le preguntaron por su aterrizaje en la Presidencia y respondió: “(…) cuando se tiene un millón de parados, cuando la gente te para por la calle y te dicen que con una pensión están manteniendo a hijos y a nietos…. o te cuentan lo que ocurre en las Urgencias y tú acudes y lo ves…”.

Estas declaraciones demuestran que Susana Díaz era consciente del problema de las Urgencias desde hace más de un año y, sin embargo, se han vuelto a colapsar en este mes de enero pese a aquellas promesas de refuerzo de la plantilla, acometidas sólo ‘a posteriori’, luego no cabe hablar de reacción para tapar parches, sino de imprevisión por no haberlos evitado.

Sevilla se distancia de Zaragoza como cuarta ciudad de España

La capital aragonesa pierde cinco veces más

habitantes que la de Andalucía

 

La diferencia de habitantes entre una y otra

pasa de 18.165 a 30.618 en sólo un año

 

Murcia y Palma de Mallorca son las dos

únicas que crecen entre las trece grandes

 

Once de las trece ciudades españolas con población superior a los 300.000 habitantes han perdido residentes entre 2013 y 2014. Este descenso, al ser mayor en las urbes que preceden y siguen de cerca a Sevilla beneficia a nuestra ciudad en la clasificación general, pese a que también tiene ahora menos habitantes que hace un año. Como Zaragoza es, junto con Madrid, la urbe con mayor regresión demográfica, Sevilla ya no se ve tan amenazada como antes por la capital aragonesa y se consolida en la cuarta plaza por número de habitantes.

 La revisión del padrón municipal a enero de 2014, publicada en el BOE el pasado 22 de diciembre, demuestra que Sevilla ha caído por debajo de los 700.000 habitantes al pasar de 700.169 en 2013 a 696.676 en el año aún en curso. Sin embargo, estos 3.493 pobladores menos (-0,49%) no son tantos como los perdidos por Madrid (-42.012), Zaragoza (-15.946) y Barcelona (-9.436), lo cual tiene el paradójico efecto de que Sevilla se consolida así como la cuarta ciudad de España.

 En 2013, la diferencia en número de personas censadas entre la capital de Andalucía y la de Aragón era de 18.165 personas a favor de Sevilla. Un año después, tras la fuerte caída de Zaragoza (la mayor de España en porcentaje, con un -2,33%, frente al -1,30% de Madrid), la distancia en número de residentes ha aumentado a favor de Sevilla y ahora es de 30.618.

 Otro efecto paradójico es que Sevilla le recorta diferencias a Valencia, aunque la capital del Turia no se ve amenazada por la del Guadalquivir por la gran distancia demográfica que aún las separa. Antes Valencia tenía 92.134 habitantes más que Sevilla, pero como su decrecimiento ha sido mayor que el nuestro ahora ‘sólo’ tiene 89.748 residentes más.

 Un fenómeno paralelo, aunque en sentido contrario, se produce por detrás en la clasificación demográfica, ya que es Málaga la que aun perdiendo también población la recorta diferencia a Sevilla en 1.927 habitantes, al pasar de los 131.690 menos que tenía el año pasado a 129.763 menos actualmente.

 Málaga coloca el listón del primer tramo de las grandes ciudades, con sus 566.913 habitantes, muy por delante de Murcia, que con sus 439.712 hace tiempo que se aupó al séptimo puesto del escalafón y superó con creces a Bilbao. De hecho, la capital vizcaína ya no forma parte del tradicional elenco de las siete grandes urbes nacionales, al ser superada también por Palma de Mallorca y Las Palmas de Gran Canaria, y ahora ocupa el décimo puesto por población.

 La capital murciana es la única urbe (+ 1.466) junto con la del archipiélago balear ( +931) que registra un incremento de población en 2014, ya que el resto de ciudades con más de 300.000 habitantes pierde pobladores.

 Lidera el ranking negativo y en términos absolutos Madrid, con -42.012, y Córdoba es la que menos descenso sufre entre las que decrecen, con -663 habitantes.

 Sin contar Murcia ni Palma de Mallorca, las dos únicas con datos positivos, Sevilla es la quinta ciudad que más población pierde en términos absolutos (-3.493) y la octava en términos relativos (-0,49%).

Evolución de la población (2013-2014)

 CIUDAD                      2013                      2014                   BALANCE       %

 Madrid                       3.207.247        3.165.235        -42.012      -1,30

 Barcelona                  1.611.822        1.602.386        –  9.436         -0,58

 Valencia                      792.303           786.424        –  5.879         -0,74

 Sevilla                          700.169           696.676        –  3.493         -0,49

 Zaragoza                     682.004           666.676      - 15.946      -2,33

 Málaga                         568.479           566.913       –   1.566      -0,27

 Murcia                         438.246           439.712        + 1.466     +0,33

 Palma Mallorca            398.162           399.093        +    931     +0,23

 Las Palmas                    383.050           382.283         –    767      -0,20

 Bilbao                          349.356              346.574         -2.782      -0,79

 Alicante                      335.052            332.067         -2.985          -0,89

 Córdoba                     328.704             320.041         –   663       -0,20

 Valladolid                  309.714             306.830        -2.884       -0,93

Bullas de Navidad

“La bulla no siempre es sinónimo de compras e incluso en ocasiones puede ser contraproducente para el negocio”. Estas palabras del presidente de los comerciantes sevillanos, Tomás González, al referirse durante el puente de la Constitución a la masificación del Centro cuando llega el final de año han sido asumidas por su colega y presidente de Alcentro, Enrique Arias, en su pública petición de traslado del ‘mapping’ desde la plaza de San Francisco a la de España.

Lo comerciantes ya no se sienten beneficiados por el gentío que se acumula a espaldas del Ayuntamiento para contemplar gratuitamente -ésa es la clave de todo- las proyecciones tridimensionales sobre la fachada plateresca de las Casas Consistoriales, sino que empiezan a sentirse perjudicados por el exceso de bulla, en línea con las tesis de su presidente.

A su juicio, la masificación acaba teniendo un efecto disuasorio entre los potenciales compradores, que no se sienten cómodos ni para llegar a los establecimientos -por las restricciones al tráfico privado y un transporte público abarrotado-, ni para salir de los mismos cargados con las bolsas de las compras. Además, los comerciantes se quejan de que por la gran afluencia de público y por los tapones humanos que se forman en el entorno del ‘mapping’, queda cortado durante los prolegómenos, las proyecciones y el desalojo de la plaza el acceso a las calles comerciales colindantes.

A ello añaden los problemas de seguridad que se plantean ante una posible incidencia grave por el colapso de calles que deberían ser las vías naturales de evacuación, cuando en la memoria colectiva ha quedado el recuerdo del pánico colectivo registrado durante la Madrugada del año 2000, en que quedó hecho trizas el mito del ‘saber estar’ de los sevillanos en las bullas.

PLAZA DE ESPAÑA

Por estas razones abogan por el traslado del ‘mapping’ a un sitio más abierto, amplio y bien comunicado con el Centro, por la cercanía de paradas de autobús, tranvía y Metro, como es la Plaza de España, pero tampoco sin dejar sin actividades de ocio la plaza de San Francisco ni exclusivamente la Navidad para las proyecciones del espectáculo tridimensional. Quieren que haya ‘mapping’ también en otras épocas del año, como las fiestas primaverales, pero nada dicen de dónde saldría el dinero para sufragar ese segundo ‘mapping’ ni que estén dispuestos a patrocinarlo.

El pronunciamiento de los comerciantes parece haber abierto la veda contra el ‘mapping’, el proyecto-estrella de Zoido para la Navidad. Portavoces de los vecinos del Salvador-Cuesta del Rosario-Alfalfa se han sumado a la petición del traslado del ‘mapping’ fuera del Casco Antiguo, en estos términos: “Si fuera una semana, lo podríamos soportar, pero la Navidad ya dura más de un mes y no podemos. Se ha complicado todo. Hay que estudiar otras opciones para sacar actividades del Centro. Sin ‘mapping’ el público va a seguir viniendo. Nadie ha pensado en la vida diaria de los residentes. Ni siquiera el alcalde, cuando ha hecho balance de la Navidad, ha tenido unas palabras para nosotros por lo que tenemos que soportar”.

El líder de la oposición, Juan Espadas, también ha metido baza en la polémica al hablar de la conveniencia de diversificar la oferta de ocio navideño a otros barrios, como Triana o Los Remedios, y descentralizarla, al considerar que el eje constituido por la plaza de San Francisco, la Encarnación y el bulevar de la Alameda “han tocado techo”.

Al igual que comerciantes y vecinos, Espadas cree que la plaza de San Francisco ya no es el lugar idóneo para el ‘mapping’ porque la aglomeración de espectadores supone la existencia de una serie de riesgos, ante lo cual hay que revisar las medidas de seguridad. El alcaldable socialista va incluso más lejos al pedir que se estudien alternativas al ‘mapping’.

A FAVOR

Hasta cronistas muy afines al alcalde se han alineado con la propuesta de traslado del ‘mapping’ a la plaza de España y sólo el presidente de la Asociación de Hosteleros, Pedro Sánchez Cuerda, se ha pronunciado en contra de quitar “lo que funciona”. Afirma que al menos para su sector se ha notado “muchísimo” la afluencia de público, condición ‘sine qua non’ para la existencia de un negocio.

El alcalde, al que ha debido de sorprender esta rebelión anti ‘mapping’, ha mostrado su disposición al diálogo con todos los sectores afectados, al tiempo que ha subrayado el “acierto” de su estrategia, por el reconocido aumento por parte de comerciantes, hosteleros y hoteleros, del consumo en el Centro durante las fiestas navideñas.

Zoido tiene el suficiente olfato político como para comprender por el malestar vecinal y de los comerciantes que ya no vale esa estrategia de incentivar la masificación y presentarla desde el Ayuntamiento, incluso inflando cifras hasta extremos inverosímiles (las supuestas 300.000 personas, cifra equivalente a casi media Sevilla, para ver el paso del heraldo de la Cabalgata), como un éxito político.

Se ha llegado a un arriesgado punto de saturación a costa de ofrecer un espectáculo que por ende ya no resulta gratis a la ciudad, por cuanto la empresa municipal Emasesa ha tenido que aportar 159.720 euros ante la falta de suficientes patrocinadores externos. Y la saturación puede acabar teniendo un efecto ‘boomerang’, contrario al pretendido, al convertir el Centro en un sitio incómodo y bullanguero, de imposible disfrute con tranquilidad para el paseo y el turismo de compras, el lema con el que la ciudad se presenta este año en Fitur.

EL PRECEDENTE DE ‘CURRO’

Sin embargo, Zoido tiene a su favor la ausencia de un espacio alternativo al ‘mapping’. A falta de un pronunciamiento de los técnicos de Acciona Producciones y Diseño, la empresa responsable de las proyecciones, no parece que la plaza de España sea un sitio tan idóneo como la plaza de San Francisco  para acoger el ‘mapping’, por varias razones a primera vista: no hay una gran pared uniforme sobre la que realizar la proyección, dada la existencia de la arcada inferior abierta, al contrario que los arcos ‘ciegos’ del Ayuntamiento; el espacio separador delante de la arcada, que se une al de la ría, con lo que el público queda muy distanciado, y también la vegetación y algunos árboles, aunque sean de bajo porte.

El único precedente de espectáculo multimedia que recordamos en este escenario fue el de la presentación de la mascota de la Expo-92, Curro, el 20 de abril de 1990, pero muy diferente del ‘mapping’ actual, ya que se compuso de rayos láser, fuentes cibernéticas, luz, música, pasacalles, audiovisuales y fuegos artificiales. Curro fue encarnado por un actor que, disfrazado de ángel, descendió desde una de las torres de la plaza de España, de unos 60 metros de altura, hasta una terraza donde se ubicaban los músicos. Se dijo entonces que acudieron 40.000 personas.

¿Y SAN TELMO?

Un posible espacio alternativo, más céntrico todavía, bien comunicado por el Metro y el tranvía y donde no se causaría molestias al comercio, sería la explanada y fachada del palacio de San Telmo, lo que obligaría a un acuerdo Ayuntamiento-Junta de Andalucía, de momento bastante improbable.

A falta de alternativas y  salvo dictamen en contrario de los expertos, cabría mantener el ‘mapping’ en su emplazamiento actual pero acotando provisionalmente, ordenando por completo y dotando de suficiente vigilancia el espacio de la Plaza de San Francisco,  para evitar los actuales riesgos de la masificación ante una eventual incidencia que pudiera desatar un pánico colectivo.

Habría que acometer esa reordenación aunque sólo fuera por razones de seguridad y aunque  implicara reducir el aforo de forma significativa, ya que no se trata de conseguir cuanta más afluencia de público mejor, sino de recuperar el sentido de la medida que caracterizaba a Sevilla y que se está perdiendo a pasos agigantados, desde con los veladores hasta con el ‘mapping’.

Como decía Paracelso, solamente la dosis determina que una cosa sea buena o mala. Entre todos debemos reflexionar hasta qué punto es beneficiosa o perjudicial esta  sobredosis de bulla por Navidad.

El año electoral

El almanaque de 2015 tiene una fecha aún más marcada en rojo que las demás: el domingo 24 de mayo, en que se celebrarán las décimas elecciones municipales de la historia tras la restauración de la Democracia en nuestro país y de aquellos comicios locales de 1979, en que por el juego de alianzas políticas Luis Uruñuela salió elegido como el primer alcalde de la era moderna en Sevilla.

Aunque mayo quede relativamente lejos en el calendario y parezca que aún faltan 137 días para la cita con las urnas, en realidad la campaña electoral va a empezar desde hoy mismo, tras el paréntesis navideño y la previa celebración del último Pleno municipal en 2014. En el mismo se aprobaron unos Presupuestos claramente enfocados hacia las elecciones, con anuncio de congelación o bajada de tasas e impuestos para contentar al esquilmado contribuyente.

Los partidos políticos, tanto los presentes en el Consistorio como los aspirantes a obtener representación municipal, van a actuar a partir de hoy en clave electoralista, en un periodo en el que la Corporación va a funcionar casi con el piloto automático, habida cuenta del escaso tiempo disponible para ganarse el favor del electorado.

EN LONTANANZA

Si nos situamos en la fecha del 24 de mayo y movemos las agujas del reloj en sentido inverso al discurrir del tiempo, divisaremos el siguiente panorama cronológico:

-Cita con las urnas, el 24 de mayo de 2015.

-Jornada de reflexión, el 23 de mayo.

-Inicio de la campaña electoral, el 8 de mayo.

-Feria de Abril: contando el viernes de Preferia, se prolonga realmente desde el día 17 al 26 de abril.

-Y doce días antes de la Preferia, concretamente el 5 de abril, concluye la Semana Santa, que se iniciará el 29 de marzo, Domingo de Ramos.

Así pues, entre el período preelectoral oficial propiamente dicho y los de influencia de los dos grandes festejos de la primavera sevillana, la Semana Santa y la Feria, sólo quedarán como días útiles 24 jornadas en este mes de enero, 28 en febrero y otras tantas en el mes de marzo: un total de 80 días, de los cuales incluso habría que descontar sábados y domingos como días laboralmente inhábiles.

En estos 80 días netos los líderes políticos y sus respectivos partidos deberán afinar al máximo sus actuaciones y la redacción de su programa de promesas, amén de no cometer errores irreparables, para tratar de afrontar con las máximas posibilidades unas elecciones municipales que se celebrarán en Sevilla con alguna importante novedad respecto de anteriores convocatorias.

DOS EDILES MENOS

La esencial es el menor número de concejales en liza: 33 en lugar de 31, debido a la pérdida de población sufrida por Sevilla en el Padrón Municipal de Habitantes registrado a diciembre de 2014, en el que se basará el censo electoral. Nuestra ciudad ha caído por debajo de la barrera de los 700.000 residentes al pasar de los 700.169 que había en el año 2013 a los actuales 696.676 ( – 3.493).

La traducción electoral son dos concejales menos, pero esta cifra tampoco es una novedad. De hecho, hasta el año 1991 el Ayuntamiento estuvo compuesto por 31 ediles y no fue hasta 1995, por el incremento de población habido tras la celebración en 1992 de la Exposición Universal, se dio el salto a 33. Con la vuelta a 31 en este 2015 se dará la curiosa circunstancia de que de las diez corporaciones municipales de la Democracia, cinco habrán tenido 31 capitales y otras cinco, 33.

La mayoría absoluta para gobernar, bien en solitario, bien en coalición, quedará establecida en 16 concejales, uno menos que hasta ahora, cuando eran precisos 17.

¿A quién beneficia teóricamente más este descenso de ediles? hay interpretaciones para todos los gustos, desde que Zoido tendrá más fácil la reelección por necesitar menos votos prestados de los barrios sociológicamente de izquierda que con su apoyo en 2011 le otorgaron su histórica mayoría absoluta de 20 concejales, hasta que por la hipotética imposibilidad de que la historia se repita dos veces el alcalde tendría más cara la repetición en el sillón de la Alcaldía.

LA EXTRAPOLACIÓN

Hace un año, cuando se veía venir que Sevilla iba a bajar de 700.000 habitantes y por tanto se quedaría con 31 ediles ya nos preguntamos  si la configuración política de la corporación actual habría sido diferente con dos concejales menos.  Dicho de otra manera: ¿a qué partido político habría beneficiado y a cuál perjudicado electoralmente una corporación con un número inferior de capitulares?

En un mero ejercicio de política-ficción, si extrapolamos los votos obtenidos por cada partido en las últimas elecciones municipales (mayo 2011) a una corporación con 31 ediles en vez de con 33, paradójicamente la cuota de poder  entre los partidos no habría variado, pese a que el PP habría perdido dos ediles, pero no su mayoría absoluta. El Ayuntamiento resultante habría sido  del mismo color político que el actual, con estos resultados:

PP: 49,3% de los votos y 18 concejales.

PSOE: 29% de los votos y 11 concejales.

IU: 7,1% de los votos y 2 concejales

PA y UPyD no habrían obtenido concejal alguno.

 

CIRCUNSTANCIAS CAMBIANTES

Recalquemos que este ejercicio de ficción política no es más que una extrapolación de la que no pueden extraerse conclusiones orientativas, ya que las elecciones se producen en circunstancias diferentes siempre, como demuestra el hecho de que hace un año nadie podía imaginar el fenómeno de Podemos y su tremendo impacto en la sociedad española y en todos los sondeos posteriores tras su repentina irrupción en las elecciones al Parlamento Europeo. Incluso a tan sólo 137 días de las elecciones municipales tampoco se puede augurar su influjo en las votaciones, habida cuenta de que por el momento su estrategia consiste en no participar de forma directa en los comicios, si bien su recién elegido líder en Málaga ya ha abogado por separarse de esa línea oficial y concurrir con su sello en vez de dar su apoyo a agrupaciones electorales u otras formaciones de nuevo cuño que están formándose en el seno de la izquierda.

Asimismo, pueden influir otros factores, como la participación/abstención. Hace falta un edil menos (16) para obtener la mayoría absoluta, pero si por una polarización política u otras razones se registra una mayor participación electoral, harán falta muchos más votos que antes para la obtención de esos 16 concejales que permiten a un partido gobernar en solitario sin necesidad de coaliciones.

VISTA ATRÁS

¿Qué nos dice la historia?

Pues que el PP ha podido gobernar incluso con la mitad (10) de los concejales que ahora pero formando parte de una coalición con los andalucistas por dos veces (en una el alcalde fue Rojas Marcos y en la otra, Soledad Becerril), pero que una vez desaparecido el PA como partido bisagra, capaz de girar a la derecha o a la izquierda según las circunstancias, y dividido el Ayuntamiento en dos grandes bloques ideológicos (PSOE e IU a la izquierda; PP a la derecha), el PP ha necesitado romper su techo electoral con creces para poder gobernar en solitario, ya que en esa situación carece de potencial pareja de baile.

Esa fue la hazaña de Zoido en 2011, merced a ese voto que pidió prestado para acabar con la era de los escándalos que protagonizó Monteseirín, pero sin la ayuda de ese voto sociológico de izquierdas que le catapultó hasta los 20 ediles nunca antes el PP superó el umbral de los 15, que es uno menos de los 16 necesarios para gobernar en solitario, de ahí que ante la ‘a priori’ mayor posibilidad de juego de alianzas del PSOE en el espectro de la izquierda, Zoido se vea obligado a poner toda la carne en el asador en una campaña electoral que no va a empezar en el mes mayo, sino a partir de hoy mismo.

Las ‘ronchas’ de Monteseirín

La Comisión Ejecutiva de la Gerencia de Urbanismo ha acordado el acatamiento de dos nuevas sentencias del Juzgado de lo Contencioso Administrativo Número 5 de Sevilla, que le obliga al abono de 989.000 euros correspondientes a certificaciones y revisiones de precios e intereses de demora de contratos de obras realizadas en 2005 y 2006, durante el segundo mandato de Monteseirín como alcalde.

El ‘agujero’ para las cuentas de Urbanismo podría haber sido aún mayor si no hubiera decidido presentar un recurso contra otra sentencia condenatoria por valor de 436.000 euros y relativa a unas obras en la barriada Juan XXIII que datan de hace nueve años, por la misma época que las anteriores.

Así pues, sólo por estas tres sentencias estaban en juego 1.425.000 euros en concepto de facturas pendientes que al cabo de tres años y medio del mandato de Zoido no parece que vayan a ser todavía las últimas del ‘legado’ de Monteseirín a Sevilla y a su sucesor.

Según Urbanismo, en los tres últimos ejercicios presupuestarios ha tenido que afrontar el pago de “elevadísimas cuantías” como consecuencia de que en el gobierno anterior no se realizaron los pagos por certificaciones de obras ordinarias o finales, revisiones de precios, intereses de demora y, más sorprendente aún, intereses de intereses.

RISTRA DE FACTURAS

Las deudas derivan de los proyectos de ejecución de carriles-bici, reforma y acondicionamiento de la Alameda de Hércules, remodelación de las plazas del Pan, la Alfalfa y la Pescadería (el proyecto ‘La piel sensible’) y las relativas al Plan de Barrios. Se observa, pues, que el gobierno anterior no sólo se gastó, fundamentalmente en las ‘Setas’ de la Encarnación, el dinero de los convenios del PGOU destinado a la infraestructuras de los nuevos desarrollos urbanos -si el tema no ha estallado aún ha sido por el parón provocado por el estallido de la burbuja inmobiliaria-, sino que también dejó a deber parte de las obras de sus proyectos-estrella.

Sólo en los dos últimos años Urbanismo ha abonado 4.940.363 euros en obras impagadas (principal más intereses) y realizadas durante el anterior mandato.

Sin embargo, Monteseirín, con el desahogo que le caracterizaba, llegó hasta el extremo de declarar antes de abandonar el Ayuntamiento que él se iba sin dejar facturas en los cajones, al contrario de lo que le había ocurrido cuando accedió al poder en el año 1999, en directa alusión al gobierno de coalición PP-PA de Soledad Becerril y Alejandro Rojas Marcos.

Tanto los hechos posteriormente conocidos como la trayectoria política anterior del predecesor de Zoido no contribuyen a dar crédito a sus palabras, al menos en la parte correspondiente a su supuesto legado inmaculado a su sucesor.

ETAPA EN DIPUTACIÓN

Ya ocurrió lo mismo en la Diputación, de la que Monteseirín fue presidente hasta que dio el salto a la Plaza Nueva, impulsado por el aparato del PSOE, que ordenó a la militancia votar contra la candidatura de Borbolla y por tanto a favor del entonces titular de la corporación provincial como candidato del partido a la Alcaldía en las elecciones municipales.

Se produjo así una situación insólita durante el año que faltaba hasta los comicios, con Borbolla como político interino y amortizado y Monteseirín buscando protagonismo para darse a conocer ante los votantes de la capital con todo tipo de actos, aunque esa autopromoción apoyada fundamentalmente desde el Patronato Provincial de Turismo por su acólito Marchena supusiera una política presupuestaria de tierra quemada en la Diputación, que sufrió su sucesor al encontrar las arcas vacías.

‘VACAS GORDAS’

Monteseirín llegó al Ayuntamiento cuando la ciudad aún digería los excesos de gasto motivados por la Expo-92, pero de inmediato, con la suerte política que le ha acompañado a lo largo de su carrera, se encontró con la época dorada de la economía española (1999-2008), que no aprovechó para ponerse al día con los proveedores del Ayuntamiento.

Se recuerda que empresas constructoras reclamaron el pago por entonces aún pendiente de obras del paso inferior de la calle Arjona y desde su gobierno se les instó a que siguieran teniendo paciencia o que reclamaran por la vía judicial, pero con el recordatorio expreso de la típica tardanza de la Justicia en España y el mensaje implícito de lo que a la hora de contratar con el Ayuntamiento podía suponer mantener contra el mismo un pleito en los tribunales.

Pese a haber gozado de las ‘vacas gordas’ y de que gracias al PGOU y el ‘boom’ inmobiliario las arcas municipales ingresaron más dinero que nunca anteriormente, Monteseirín no dejó los cajones libres de facturas para Zoido, como alardeó antes de su marcha, sino todo lo contrario, ya que estuvo ocultando, camuflando o dejando de pagar deuda hasta el final.

CAJONES LLENOS

Un ejemplo paradigmático fue el de Emasesa, a cuyo frente había puesto a su hombre de confianza, Manuel Marchena. Al inicio del año en que Zoido ganó las elecciones, en la empresa de aguas sólo figuraba una deuda de 401.738 euros a proveedores. Diez días antes de la toma de posesión de Zoido como alcalde, afloró de pronto una deuda por valor de 10.110.154 euros que se había mantenido oculta hasta entonces.

Además, la corporación de empresas municipales (la Agrupación de Interés Económico) que dirigía también Marchena por encargo de Monteseirín, tenía unas deudas acumuladas por valor de otros 17 millones de euros: 13,5 millones en la red Hispalnet; 2,4 millones en la red de comunicación Secora; 1,5 millones en gastos comunes con Emasesa; 1,3 millones de los pasos subterráneos del Tamarguillo y la avenida Bueno Monreal….

No se había pagado la factura de la luz en los dos años anteriores, por lo que la deuda con Endesa ascendía a 5 millones de euros, y tampoco la parte correspondiente al Ayuntamiento por la bonificación a las tarifas del Metro, que ascendía a 17 millones de euros, más obras por arreglo de calles y demás que todavía ahora está pagando Urbanismo y con intereses.

Si a ello se le suma el pago de la certificación teóricamente final por las obras de las ‘Setas’ de la Encarnación y que ascendió a 11.619.047 euros, el coste de la ‘lápida’ dejada por Monteseirín y que ha debido afrontar el gobierno de Zoido ha superado los 40 millones de euros.

Esta cantidad duplica con creces los 18,9 millones de euros de la partida prevista para inversiones reales en el Presupuesto del Ayuntamiento para el próximo año 2015.

Metro a precio de kilóMetro

La Cámara de Cuentas ha divulgado un informe sobre el coste de obras públicas en Andalucía bajo la fórmula de la colaboración público-privada. Concluye que las desviaciones presupuestarias han oscilado entre un 70% y un 200%, y que la Junta debería realizar un análisis previo que compara la alternativa de la financiación exclusivamente pública con la fórmula mixta público-privada, que se ha revelado excesivamente gravosa.

El informe ha provocado una tormenta política, ya que una semana antes IU había registrado en el Parlamento una proposición no de ley en la que se instaba a la Junta a realizar una auditoría de todos los contratos de colaboración público privada existentes, a fin de poner coto a lo que califica de “hipoteca abusiva”. El otro socio del Gobierno, el PSOE, que siempre se ha mostrado abierto a cualquier fórmula de financiación de las infraestructuras, ha afirmado que estudiará en profundidad el documento.

El PP, más cercano ideológicamente a la iniciativa privada, ha aprovechado para cargar contra la Junta “por su incapacidad de gestionar el dinero de los andaluces” y exigido a la presidenta que dé explicaciones en el Parlamento sobre esta enorme desviación presupuestaria. Por su parte, los empresarios afirman que los proyectos son elementos “vivos” y, por tanto, sujetos a cambios e incidencias a los que hay que dar respuesta “siempre que se respete la legalidad”.

LA LÍNEA 1

El caso del Metro de Sevilla, uno de los analizados por la Cámara de Cuentas, podría arrojar alguna luz sobre el debate. Según el órgano fiscalizador, la construcción de la línea 1 ha costado realmente 730 millones de euros, 72 millones más de la cifra oficial anunciada en su día por la Junta (658 millones) y 301,5 más que la cantidad en que fue adjudicada: 428,5 millones. Por tanto, se ha producido un sobrecoste sólo en la construcción del 70,36%.

Al mismo hay que añadir el de la explotación, ya que la Junta subvencionará hasta el año 2040 una parte del billete que pagan los usuarios, billete que no cubre los costes reales  del servicio. El Gobierno autónomo calculó una aportación por este concepto de 1.318 millones de euros. La Cámara de Cuentas estima que la aportación será realmente de 2.161 millones de euros, un 63,96 % más.

El balance global pasa de un coste estimado de 1.746,5 millones de euros (entre construcción y explotación) a uno real de 2.891 millones, un 65,53%. Por tanto, el coste final de la línea 1 se aproxima al de construcción de las tres líneas que faltan para completar la red de Metro de Sevilla (se ha hablado de entre 3.000 y 3.700 millones de euros), aunque la factura todavía podría elevarse, dado que hay varios litigios pendientes entre la Junta y la empresa concesionaria por valor superior a los 20 millones de euros.

CÁLCULOS ERRÓNEOS

¿A qué se han debido estos sobrecostes?

En primer lugar, a la pésima estimación de la Junta, que calculó el coste de la línea en 360 millones de euros, cifra superada por los tres grupos que se presentaron al concurso  convocado para su construcción y que lideraron Dragados, FCC y Ferrovial. Estas fueron las ofertas:

-Dragados: Valoró en 382 millones el coste de la infraestructura y en 41,85 millones el del material móvil (total, 423,85 millones de euros), más 433 millones de subvención al billete por parte de la Junta a lo largo de 35 años.

-FCC: Presupuestó la infraestructura en 393 millones y en 68,40 el material móvil (total, 461,40 millones), y estimó en 755 millones la subvención de la Junta al billete.

-Ferrovial: Presentó un coste de 445,7 millones para la infraestructura y de 63,80 millones para el material móvil (Total: 509,5 millones), más una subvención al billete de 1.015 millones.

La oferta más aproximada a la estimación de la Junta por todos los conceptos (1.746,5 millones entre construcción y explotación, aunque según la Cámara de Cuentas ascenderá a 2.891 millones) es la de Ferrovial (1.524,5 millones, ‘sólo’ 222 millones de desviación sobre la estimación del Gobierno andaluz), pero la mesa de contratación, en vez de premiar la oferta más realista, la penaliza y adjudica el contrato a la más barata y alejada de la realidad, la de la UTE compuesta por Dragados, Sacyr, CAF, Gea 21, Tuzsa y Rus, finalmente por un precio de construcción de 428,5 millones.

Tan irreal es esta propuesta, que también se componía de la tarifa técnica (el coste real del billete) más barata, a partir de una estimación de 16 millones de viajeros/año, que al quinto se convertirían en 21 millones. El pasado abril el Metro cumplió cinco años, a una media redondeada de 13,5 millones de pasajeros/año. Las cifras hablan por sí solas. Han fallado, pues, todas las estimaciones de partida, tanto de la Junta como las de Dragados-Sacyr, pero cabe preguntarse si en este caso no se trató de una táctica para adjudicarse el contrato a la baja.

SIN PROYECTO PREVIO

El segundo error consistió en que el contrato de adjudicación se basó en un mero anteproyecto, por lo que a la empresa ganadora le correspondía redactar el proyecto constructivo final con detalle. Las obras se iniciaron a ciegas, sin conocimiento previo o suficientemente detallado de aspectos como la geología del subsuelo, posible existencia de restos arqueológicos y trazado de las conducciones subterráneas de agua, electricidad y telefonía, entre otros factores. El resultado de esta imprevisión y de la realización de los estudios sobre la marcha fueron continuas incidencias e imprevistos que encarecieron los trabajos y los retrasaron, desde la aparición de una grava de tal dureza que desgastó literalmente la cabeza de la tuneladora hasta el hundimiento del terreno en la Puerta de Jerez.

La ejecución de la obra fue desastrosa, con el episodio del deslizamiento de la viga del puente sobre la SE-30 que pudo haber causado una catástrofe entre los automovilistas, hasta las fisuras provocadas en inmuebles colindantes con el trazado del túnel. A todo ello se unió el cambio de criterio de la Junta sobre la marcha, al exigir, entre otras mejoras no previstas, la introducción del sistema automático de puertas de seguridad en los andenes para evitar caídas accidentales a las vías.

Al margen de estos cambios imputables al Gobierno andaluz, la inmensa mayoría de los ¡46! expedientes de modificación del contrato fueron presentados por el consorcio adjudicatario, que jugó con las típicas prisas electoralistas de los políticos, los cuales querían cortar como fuera la cinta inaugural del Metro antes de una cita con las urnas.

PAGA EL CONTRIBUYENTE

Como es habitual en nuestro país pero inadmisible en el extranjero, donde como en Panamá con las obras del Canal Sacyr provocó un conflicto internacional al pretender una revisión al alza de los costes tras adjudicarse a la baja las obras, las modificaciones y revisiones posteriores de costes que admiten las Administraciones Públicas convierten en papel mojado los concursos, ya sea el del Metro o el de las Setas de la Encarnación, e inducen a las empresas a presentar bajas temerarias. Saben que al final van a colocar sus modificados de obra.

El informe de la Cámara de Cuentas revela el incumplimiento del contrato tanto por la UTE liderada por Dragados, con sus continuas modificaciones, como por la Junta de Andalucía  a la hora de imponer la letra del mismo. Según la cláusula número 33 del pliego de condiciones, la construcción, explotación, conservación y financiación del Metro, o sea todo, se debía desarrollar “a riesgo y ventura del concesionario”.

Ha ocurrido al revés: ha sido la Junta la que ha pagado todos los errores de cálculo, reales o tácticos, y sobrecostes del adjudicatario, saltándose incluso la Ley de Contratos de las Administraciones Públicas al no pedir el preceptivo dictamen al Consejo Consultivo cuando las modificaciones de obra superaban el 20% del contrato original, pero nadie ha asumido la más mínima responsabilidad, ni política ni de ningún otro tipo, por bendecir una desviación sólo en este caso de 1.144,5 millones de euros.

El Metro refleja que el problema de fondo no radica tanto en el modelo de financiación de la obra pública como en la falta de control por la Junta, denominador común que aparece también en los escándalos de los ERE y los contratos de formación.

 

Libertad y proteccionismo

A principios de diciembre, la patronal del comercio sevillano, Aprocom, con el apoyo del Ayuntamiento y de la CES, consiguió una de sus recientes reivindicaciones: que el Consejo Andaluz de Comercio ampliara a todo el casco histórico la declaración de Zona de Gran Afluencia Turística (ZGAT), a efectos de horarios comerciales en diversos periodos temporales desde 2015 a 2018, año en el que se evaluarán los efectos de la medida.

La delimitación de estas ZGAT responde, según el Gobierno andaluz, a la imposición que establecen varias normativas del Gobierno central en la materia, sobre las que la Junta de Andalucía ha presentado dos recursos ante el Tribunal Constitucional, por entender que invaden competencias exclusivas recogidas en el Estatuto de Autonomía sobre regulación y ordenación del sector comercial, entre otros motivos.

En el caso de la capital hispalense, los períodos de ZGAT serán Semana Santa (desde Domingo de Ramos al Sábado Santo, ambos incluidos), así como el domingo anterior a esta celebración y los dos domingos siguientes a la misma.

El área incluida en esta declaración es el casco antiguo, delimitado por  Glorieta Los Marineros, Avenida María Luisa, Glorieta de San Diego, Avenida El Cid, Plaza Don Juan de Austria, Avenida Menéndez Pelayo, Calle Recaredo, Calle María Auxiliadora, Ronda de Capuchinos, Calle Muñoz León, Calle Parlamento de Andalucía, Calle Resolana, Calle Torneo, Calle Arjona, Paseo Cristóbal Colón y Paseo de las Delicias.

GIRO COPERNICANO

La declaración de la ZGAT sólo afecta a los establecimientos que actualmente no tengan autorización de apertura, ya que, una vez reconocida como tal, estos comercios podrán abrir sin limitación alguna durante los periodos establecidos. En este sentido, la Ley autonómica fija plena libertad para los locales de menos de 300 metros cuadrados, tiendas de conveniencia y establecimientos de estaciones y aeropuertos, entre otros.

La presión en el seno de la patronal por parte del sector agrupado en la entidad Alcentro ha provocado un giro copernicano de la posición oficial de Aprocom, ahora favorable a la flexibilización de horarios para todos y en todo el casco antiguo en nombre de la libertad de mercado, cuando hasta hace dos años defendía justamente lo contrario.

Así, el entonces presidente, José Cañete, recordaba que la normativa vigente permite ya al pequeño comerciante libertad “absoluta” para abrir “cuando quiera”. Y su sucesor en el cargo, Tomás González, apostillaba: “La ley permite al pequeño comercio con superficie inferior a 300 metros abrir ya los 365 días del año y las 24 horas del día, y si no usan esta posibilidad eso significa que no es necesario”. Y añadía: “No es el momento de abordar la declaración de Zona de Gran Afluencia Turística para el centro a efectos de horarios comerciales. Hay muchos argumentos que demuestran que es inviable. El consumo es el que es y no aumentará por abrir más horas. Para reactivar el consumo, la única solución es recuperar los microcréditos, para que los clientes compren a plazos, pero eso depende de los bancos”.

EFECTO LLAMADA

Los comerciantes del Centro han inclinado la balanza a su favor con el argumento añadido de que la autorización a abrir durante los festivos previos a la Semana Santa y la Feria a todos los comercios supone que abran también los establecimientos de más de 300 m2, como los grandes almacenes, y que éstos harán de locomotoras para atraer al casco histórico una gran afluencia de público, con lo que así también los pequeños y medianos comercios tradicionales podrán beneficiarse de su efecto de arrastre.

Así pues, el mensaje ha consistido en argumentar que aunque los establecimientos de menos de 300 m2 (la inmensa mayoría) pueden abrir las 24 horas del día durante los 365 días del año, no lo hacen porque en esos días festivos carecen de público comprador y necesitan del estímulo de las grandes firmas y superficies mercantiles con su poder de convocatoria.

CERRADOS POR EL PUENTE

La gran paradoja es que en el puente de la Constitución el centro de la ciudad, según reflejaron todas las crónicas periodísticas y los datos oficiales de ocupación hotelera (94%), estuvo a rebosar de nativos y de turistas pero que el pequeño y mediano comercios no abrió ni el día 6 ni el día 7 de diciembre y sólo lo hizo, en su seguidismo habitual, el 8, cuando las grandes firmas tenían permiso para abrir dentro de su limitado cupo anual y ya los visitantes preparaban las maletas para irse o se estaban yendo.

Quienes se beneficiaron de la avalancha turística fueron los hosteleros (bares y restaurantes), cuyas ventas, según el alcalde, se incrementaron en un 10% en esos días.

El Ayuntamiento adelantó el encendido del alumbrado de Navidad, en que ha gastado 447.750  euros, al jueves 4 de diciembre con el declarado fin de darle más ambiente y animación al Centro de la ciudad, pero ni siquiera ese sobreesfuerzo presupuestario municipal para llevar público al casco antiguo fue aprovechado por el comercio tradicional, que dio una vez más muestra de su miopía y de su espíritu de contradicción.

En nombre de la libertad de mercado se pide flexibilidad de horarios para todos, grandes y pequeños, con el fin de conseguir público al que vender,  pero cuando el público acude de forma masiva como ocurrió el 6 y 7 de diciembre, el comercio cerró sus puertas.

FIN DE LA MORATORIA

El discurso de la libertad se troca en un canto al proteccionismo por los mismos protagonistas cuando ven que se acerca el 31 de diciembre y vence la moratoria de 20 años dada en 1994 por el Gobierno socialista de entonces, con Borrel como ministro de Fomento, para que el comercio se adaptara a la ley de Arrendamientos Urbanos, una moratoria gracias a la cual buena parte de los comerciantes han pagado hasta ahora los llamados alquileres antiguos. Han tenido unas condiciones ventajosísimas, de las que no se han podido beneficiar el resto de los sectores económicos ni los ciudadanos que vivían y viven de alquiler y a los que les han subido año tras año la renta en función de las condiciones del mercado. Quienes vivían en el centro y no ha podido pagar las rentas exigidas han tenido que irse a los barrios o a otra parte, sin que a nadie le importara.

Aprocom invoca la libertad de mercado para que no se impongan restricciones horarias ni limitaciones de apertura en festivos, pero quiere ahora el proteccionismo del Gobierno y de la Junta de Andalucía para no pagar alquileres conforme a esa misma libertad de mercado. Y la Consejería de Turismo y Comercio la secunda al exigir a Rajoy una prórroga de diez años más para que los comerciantes tengan tiempo suficiente para adaptarse a los precios actuales.

VACAS GORDAS

¿Es que veinte años no ha sido un periodo suficiente? ¿Qué sector de la economía ha gozado del privilegio de una moratoria de 20 años con los precios de las naves industriales, de las oficinas o del suelo congelados para darles tiempo a prepararse para competir en un escenario sin proteccionismo? ¿Se les ha dado acaso una moratoria a los productores e inversores en las energías renovables con  el recorte de primas? ¿A las constructoras, inmobiliarias o  a cualquier sector afectado por el cambio de ciclo económico?

El comercio sabía desde 1994 que en 2014 acababa la moratoria. Ha gozado de la época dorada de la economía española hasta el año 2008, cuando estalló la crisis (seis años de vacas flacas frente a catorce de vacas gordas), años dorados en que los propietarios de locales bien situados no podían alquilarlos a grandes cadenas a precios sin parangón por tenerlos ocupados por sus inquilinos de renta antigua.

DESPREOCUPACIÓN

En todo ese tiempo, los comerciantes tradicionales pudieron haberse preocupado y negociado con los propietarios una actualización progresiva de los alquileres; invertido en la compra de locales alternativos cuando había abundancia de liquidez y créditos bancarios con bajos tipos de interés; modernizado sus prácticas mercantiles (desde centros comerciales abiertos hasta el envío gratuito del género a domicilio para competir con el comercio electrónico y paliar la falta de aparcamientos en el Centro), y adoptado otras medidas preventivas y paliativas, pero ha estado a verlas venir, esperando a que, una vez más, se acuda en su rescate desde las Administraciones con otra moratoria de diez años (serían 30 acumulados) y presentándose como víctimas de la especulación inmobiliaria.

El comercio tradicional, en vez de aprender a competir en pie de igualdad y de saber explotar sus factores diferenciales frente a la impersonalidad de las grandes cadenas, pretende pagar alquileres a los precios de 1994 pero repercute al público en sus mercancías precios de 2014.

La comisión

La Ejecutiva local de IU  ha acordado que su grupo municipal solicite la creación de una comisión de investigación sobre todas las contrataciones del Ayuntamiento con la empresa Fitonovo, presuntamente la principal implicada en la trama de corrupción del caso Madeja/Enredadera, por el que la juez Alaya ha imputado a, entre otros, el hasta ahora portavoz de la propia IU, José Manuel García, ya dimitido; el exedil del PSOE Manuel Gómez Lobo, y el exconcejal del PP y exdirector del área de Medio Ambiente, Joaquín Peña.

IU, que reconoce que se ha visto seriamente perjudicada por las acusaciones e imputaciones, en éste y otros casos -aunque afirma que no se sostienen-, pretende que salga a la luz toda la verdad “caiga quien caiga”; que se depuren las responsabilidades políticas, “tanto la que pudieran afrontar el anterior gobierno local como el actual”, y que se adopten medidas encaminadas a evitar en el futuro un nuevo escándalo de estas características y a garantizar un mayor control en las contrataciones públicas.

Según la coalición de izquierdas, se debe aprobar esta comisión de investigación “por responsabilidad y por coherencia”, como “un ejercicio de higiene democrática”, ya que hay intranquilidad y alarma social entre los ciudadanos.

Sostiene que no hay ninguna interferencia con el procedimiento judicial existente ni son incompatibles, ya que la comisión de investigación puede funcionar en paralelo y, cuando finalice su trabajo, aportar sus conclusiones a la Justicia. Para IU, es probable que el procedimiento judicial dure varios años y que en ese periodo abandonen la vida municipal muchos de los actuales concejales, por lo que la comisión “es absolutamente imprescindible para despejar dudas e incertidumbres sobre lo ocurrido en torno a los contratos de Fitonovo y para elevar conclusiones que mejoren nuestra capacidad de reacción ante casos como éste”.

APOYO DEL PSOE

¿Cuál ha sido la respuesta del resto de grupos municipales?

El portavoz socialista, Espadas, la ha apoyado aun reconociendo la “complejidad” de su creación y funcionamiento ante el desarrollo en paralelo de un proceso judicial. El líder de la oposición estima que el objetivo de la comisión sería poner “luz y taquígrafos” en los contratos municipales con Fitonovo en los distintos mandatos, porque “hay que aclarar cualquier tipo de responsabilidad en el Ayuntamiento, tanto anteriores como en la etapa actual”.

Para los socialistas, que subrayan la necesidad del consentimiento del PP por tener la mayoría absoluta en el Ayuntamiento, de crearse la comisión debería estar presidida por el presidente del Pleno municipal y concejal de Relaciones Institucionales, Javier Landa, que a su juicio “ha dado muestras de tener una actitud de equilibrio y de respeto a los distintos grupos en las sesiones plenarias”.

Y ha añadido Espadas: “No vamos a consentir que se reedite la comisión de investigación del Plan Centro, en la que el portavoz del equipo de gobierno, Francisco Pérez, actuaba como juez y como parte”.

RECHAZO DEL PP

Precisamente el aludido, Francisco Pérez, es quien ha dado la respuesta del grupo municipal del PP, y se ha agarrado para ello a la investigación judicial en curso para rechazar la propuesta de IU. Afirma el portavoz del gobierno local que esta iniciativa es una “argucia personal” de su hasta ahora portavoz, José Manuel García, con el fin de “distraer la atención”, y que la comisión de investigación ya está abierta en el Prado de San Sebastián: “Esa es la mejor comisión de investigación”, concluyó Pérez, en clara alusión a la sede del Juzgado cuya titular es Mercedes Alaya.

Una vez más, se observa el doble discurso de los partidos políticos según se hallen en el gobierno o la oposición, en una institución o en otra o que los afectados en cualquier causa o escándalo sean sus propios militantes o los de terceros.

El argumento de Francisco Pérez para rechazar una comisión de investigación política sobre el caso Madeja en el Ayuntamiento porque ya hay abierta una judicial choca frontalmente con la postura del PP en el Parlamento de Andalucía, donde sostiene todo lo contrario.

INICIATIVAS PARLAMENTARIAS

El PP presentó a finales de septiembre en la Cámara autonómica una propuesta de creación de una comisión de investigación sobre el presunto fraude en los cursos de formación de la Junta de Andalucía, que en aquel momento investigaban no uno, sino cinco jueces en otras tantas provincias andaluzas.

La entonces secretaria general, Dolores López Gabarro, lamentó el “pacto de silencio” de PSOE e IU sobre este escándalo y los acusó de estar “compinchados” contra los andaluces si no votaban a favor de que se creara la comisión.

Los populares andaluces han exigido en el Parlamento autónomo la creación de decenas de comisiones de investigación sobre los más variados casos, a pesar de que estuvieran abiertas causas judiciales: los expedientes de regulación de empleo (EREs), Mercasevilla, venta fraudulenta de suelos en Atarfe, Astapa (desfalco de 60 millones de euros), la Faffe, los cursos de formación….

En 2009, el entonces secretario general, Antonio Sanz, declaraba que el Parlamento tenía “la obligación” de crear comisiones de investigación sobre los escándalos, y recordaba que en 15 años no se había creado ninguna, a pesar de que el PP había solicitado más de cien.

El pasado 17 de febrero, el PP (A) registró una petición de comisión de investigación sobre las subvenciones a la formación con unos argumentos similares a los que ahora emplea IU para propugnar la de Fitonovo en el Ayuntamiento: “Sería bueno llegar al fin de la verdad -declaró Ana María Corredera, vicesecretaria de Organización-, y ahí es donde se va a retratar el Gobierno del bipartito, y si quiere transparencia o todo queda en palabrería y marketing”.

EL PLAN CENTRO

Francisco Pérez tendrá difícil justificar el porqué la doctrina del PP es pedir continuamente comisiones de investigación en el Parlamento andaluz, incluso sobre casos bajo investigación judicial, mientras se niega ahora a que se constituyan en el Ayuntamiento,  cuando Zoido, que se ha presentado a sí mismo ante los sevillanos como el paladín de las “luces y taquígrafos”, no tuvo inconveniente en que se creara la comisión sobre el Plan Centro.

¿Cómo explicarles a los sevillanos que la contratación de una veintena de cámaras de videovigilancia para el plan de tráfico de Monteseirín merecía la creación de una comisión de investigación y no las contrataciones, bajo sospecha de soborno, a Fitonovo, a la que se habrían adjudicado al menos 29 millones de euros en el actual Ayuntamiento y cuando el dueño de la compañía ha declarado que uno de los imputados también le pidió comisiones para, presuntamente, pagarle la campaña electoral a los populares?

La propuesta de IU pone a prueba el discurso de Zoido y del PP sobre la transparencia en el Consistorio, esa transparencia que le exige a Susana Díaz en el Parlamento cuando le reprocha sus negativas a comisiones de investigación, y máxime cuando el PP no tiene nada que perder porque los imputados en el caso Fitonovo están en las filas de IU y del PSOE. Insistir en el rechazo colocaría al grupo municipal de Zoido en la incómoda posición de aparecer como el único interesado en la estrategia de la ocultación.

Cuando una fuerza política no tiene nada que temer no le importa que otras enchufen el ventilador.

El paro da un respiro a Sevilla y su provincia en noviembre de 2014

El paro ha dado un leve respiro a Sevilla capital y provincia en el mes de noviembre de 2014, con descensos del 0,61% y del 0,30%, respectivamente, pero descensos al fin y al cabo, según los datos oficiales difundidos por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social que dirige la onubense Fátima Báñez. En sevilla capital hay ahora 554 parados menos y la cifra global queda en 88.931. En el conjunto de la provincia hay 762 parados menos que en octubre y el total se sitúa en 247.198.

La leve caída del paro en la capital de Andalucía durante el mes de noviembre rompe una racha negativa que se prolongaba desde el pasado mes de agosto y también la tendencia de los últimos años en que dicho mes siempre acababa con mayor número de desempleados que en el precedente. Al margen de la leve mejoría de la situación general, que se ha notado en los indicadores, hay un factor diferencial respecto de épocas anteriores y que ha podido tener un peso importante en el cambio de tendencia, ya que entró en vigor el Plan Emple@ Joven de la Junta de Andalucía, al que se acogió finalmente el Ayuntamiento gobernado por Juan Ignacio Zoido y  por el que 1.213 desempleados de la ciudad podían aspirar a un contrato de trabajo de medio año de duración.

Los 554 desempleados menos suponen una caída del 0,61%, el doble que la registrada en la provincia. El balance interanual en el periodo comprendido entre noviembre de 2013 y noviembre de 2014 también es positivo, ya que se ha pasado de 90.740 personas sin trabajo a 88.931, lo que supone 1.809 parados menos en un año. En los tres años y medio del mandato de Juan Ignacio Zoido como regidor el saldo global es de 12.242 parados más, a falta de seis meses para las elecciones municipales, el margen de tiempo que le queda a Zoido para cumplir su promesa de convertirse en el alcalde del empleo.

No obstante, la estadística revela que diciembre en Sevilla suele ser un buen mes para el incremento de la actividad laboral, tanto por el habitual puente festivo de la Purísima y la Constitución que atrae a muchos turistas a la ciudad, como por la campaña navideña y el mayor gasto de las familias. Así, en los últimos años se han llegado a registrar hasta dos mil parados menos al finalizar el año por las contrataciones en el sector Servicios (comercios y hostelería, fundamentalmente).

DESGLOSE

El análisis de la estadística de noviembre de 2014 refleja que el desempleo ha bajado tanto en los hombres como en las mujeres, cuando generalmente solía incrementarse entre las féminas aunque bajara el dato general, ya que únicamente se beneficiaba la mano de obra masculina. Ahora hay menos parados entre ellos y ellas. Los 40.404 hombres parados son 226 menos que en octubre, mientras que las 48.527 mujeres sin empleo suponen 328 menos que en el mes anterior.

Por sectores productivos, vuelve a llamar la atención el cambio de tendencia en la Agricultura, que venía siendo hasta ahora el sector-refugio y absorbiendo desempleados pero donde desde octubre está destruyéndose empleo por el final de algunas campañas de recolección, un fenómeno similar al del conjunto de la provincia.

La distribución del número de parados es la siguiente en Sevilla capital: Agricultura, 1.467 parados (+58); Industria, 5.529 ( -99); Construcción, 8.360 (-68); Servicios, 60.717 (-465), y el colectivo Sin empleo anterior, 12.858 (+ 20).  Así pues, Agricultura y Sin empleo anterior son los dos únicos sectores que no se han beneficiado de la mejoría general en el mes de noviembre, sobre todo por el pequeño tirón del sector Servicios, esencial para la economía de la ciudad y que suele inclinar la balanza en un sentido u otro.

Por grupos de edad, la leve mejoría se ha dejado notar en todos salvo en las personas de 50 a 59 años, mientras que se rompe el dato habitualmente negativo en el caso de los mayores de 59 años, donde esta vez sí baja el paro.

La distribución de parados por edad queda así en noviembre: menores de 20 años, 1.626 parados (-12); entre 20 y 24 años, 7.146 (- 104); entre 25 y 29 años, 9.019 (- 207); entre 30 y 34 años, 9.975  (+ 165- 115); entre 35 y 39 años, 11.220 (- 158); entre 40 y 44 años, 11.393  (-8); entre 45 y 49 años, 12.426 (- 15); entre 50 y 54 años, 11.162 (+14); entre 55 y 59 años, 9.349 (+62), y mayores de 59 años, 5.615 (- 11).

Si se agrupan los parados en tres grandes franjas de edad, jóvenes, maduros y mayores, la situación es la siguiente:

-Paro juvenil, de menores de 29 años: un total de 17.791 personas, lo que supone el 20% del total.  Esta franja es donde más se ha notado la disminución del paro dentro de la leve mejoría registrada en noviembre: hay 323 desempleados menos que en octubre.

-Paro entre las personas maduras, de 30 a 49 años: hay 45.014 parados en esta franja de edad, lo que equivale al 50,61%. Segundo gran grupo que experimenta una leve mejoría, con 296 parados menos que en el mes anterior. No obstante, sigue habiendo un colectivo donde se registran más de 12.000 parados, en concreto 12.426, que es el de quienes tienen entre 45 y 49 años. Sigue siendo la franja de edad más golpeada por la crisis.

-Paro entre las personas mayores, cuyas edades han rebasado los 50 años:  Hay 26.126 parados, que suponen el 29,30%. Es la única franja de edad donde globalmente el paro ha crecido en noviembre en vez de bajar, con un balance de 65 desempleados más que en octubre. La excepción, los mayores de 59 años, donde se registran once parados menos que antes, cuando habitualmente en este colectivo hay más parados un mes tras otro.

DATOS DE LA PROVINCIA-

Al igual que en la capital, el paro ha disminuido en el mes de noviembre en el conjunto de la provincia, al pasar de los 247.960 a 247.198, con lo que hay 762 desempleados menos. Esta vez, al contrario que en otros meses, proporcionalmente el paro baja en la provincia menos que en la capital: un -0,30% frente a un -0,61%.

Por sexos, que no por género, la caída del paro beneficia tanto a hombres como a mujeres: hay 114.793 hombres sin empleo (-408) y 132.405 (-354).

El desempleo vuelve a subir en la Agricultura, aunque no tanto como en octubre, cuando se registraron 2.009 parados. Esta vez el incremento es de 516 desempleados. El incremento durante dos meses consecutivos acaba con la idea extendida en los últimos tiempos de que el campo se había convertido en el refugio contra la crisis y vuelve a poner de manifiesto que como suele ser tradicional el sector se mueve al ritmo que marcan las cosechas.

Afortunadamente esta vez, en noviembre la caída del paro en el resto de sectores compensa con creces la estacionalidad agrícola para que al final el dato sea mejor que el del mes de octubre en el conjunto de la provincia.

La estadística provincial se distribuye así por sectores: Agricultura, 15.489 parados (+ 516); Industria, 18.301 (- 34); Construcción, 30.101 (-435); Servicios, 152.528 (-780) y colectivo Sin Empleo anterior, 30.779 (- 29).