Extrapolando

Con los resultados de las elecciones andaluzas, Espadas perdería la Alcaldía en Sevilla

Y si el PP fuera coherente con su doctrina tendría que dar el bastón de mando a Ciudadanos

 

Ya sé que me dirán que es una heterodoxia, porque comparar elecciones municipales con autonómicas es como equiparar peras y manzanas, pero siquiera como ejercicio de política-ficción no me resisto a extrapolar los resultados en Sevilla capital de las recientes elecciones autonómicas del 2 de diciembre al ámbito local y  ver cómo podrían influir en las estrategias de cada partido pensando en las elecciones municipales de mayo.

 

Por mucho que traten de negarlo, los resultados de las andaluzas van a condicionar el panorama político sevillano, al igual que ya lo han hecho en el nacional obligando al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el mismo que hacía poco decía que no quería marear a los españoles presentando un proyecto de Presupuestos para el que carecía de apoyo mayoritario, a anunciar su presentación en enero para aparecer como desmarcado de los independentistas catalanes si éstos los rechazan o para que se los aprueben por miedo a que la irrupción de Vox acabe devolviendo el Poder a la derecha.

Las recientes elecciones andaluzas tienen al menos el valor de haber sido un chequeo real al electorado a falta de cinco meses para las municipales de mayo, un lapso demasiado corto como para no preocuparse de si hay tiempo suficiente para cambiar el sentido del voto de los ciudadanos el pasado 2D. Y adquieren más valor porque esta verificación en las urnas ha arrojado un resultado que prácticamente ningún sondeo previó, salvo parcialmente los realizados el mismo día a pie de urna.

 

NUEVO INVITADO

 

Y esas elecciones han dejado la presencia en las instituciones de un nuevo partido político del que pocos dudan ha llegado para quedarse: Vox. Según revelan sus dirigentes, está recibiendo mil peticiones diarias de afiliación tras el éxito obtenido y el enorme eco amplificado, ahora sí, por los medios de comunicación. Por tanto, es prácticamente seguro que Vox también concurra a las elecciones municipales y trate de estar representado en el Ayuntamiento, una representación que en tal hipótesis sería en detrimento de alguno de los cinco partidos políticos que actualmente componen el Consistorio.

Recordemos que en las elecciones municipales de 2015 el PSOE obtuvo el 32,16% de los votos y once concejales; Participa Sevilla, el 9,01% y tres concejales, e Izquierda Unida, el 5,97% y dos ediles. En total, el bloque de la izquierda sumó 151.633 sufragios (el 47,17%) y 16 ediles de una corporación de 31, lo que permitió la investidura de Espadas, el candidato socialista, como alcalde.

 

Por su parte, el PP logró el 33,05% de los votos y 12 ediles; Ciudadanos, el 9,29% y tres ediles, y Vox, el 0,46% de los sufragios y ningún representante. En conjunto, el bloque de centro-derecha obtuvo un total de 137.704 sufragios (el 42,80%) y 15 concejales, insuficientes para que Zoido revalidara la Alcaldía como candidato del PP.

 

UN VUELCO

 

Si extrapolamos los resultados de las autonómicas al escenario local, y los sevillanos, a falta de tan sólo cinco meses, votaran de forma similar en las elecciones municipales, se produciría un vuelco porque el bloque de centro-derecha sería en tal hipótesis el mayoritario, con un total de 167.384 votos (el 49,94%), y el de la izquierda quedaría en minoría al sumar en números redondos veinte mil votos menos: 147.742 (el 44,15%). La traducción en concejales sería la siguiente: PSOE, 9; Adelante Andalucía, 6. Total bloque de izquierda: 15. Por otra parte, Ciudadanos, 6; PP, 6; Vox, 4. Total bloque de centro-derecha: 16. La conclusión es obvia: un candidato de centro-derecha estaría en condiciones de arrebatar la Alcaldía a Espadas.

Tras los resultados de las elecciones andaluzas caben dos opciones: ignorarlos y pensar que no sirven de referencia para las municipales porque ni los candidatos ni los temas que se dilucidan son los mismos o, como ha hecho Pedro Sánchez, pensar que como han sido un termómetro que ha medido realmente la opinión de los votantes hay que ajustar estrategias por suponer un serio aviso de cara al futuro.

 

SITUACIÓN DE LOS BLOQUES

 

En Sevilla, Ciudadanos ha superado en el bloque de centro-derecha al PP (18,80% frente al 18,70% de los votos), por lo que conforme a la doctrina de este último de que debe gobernar la lista más votada tendría que entregar la Alcaldía al candidato de la formación naranja, aún no designado, en vez de al suyo propio, Beltrán Pérez. Y es que el PP, aunque ha ganado en cinco distritos sevillanos (Bellavista-La Palmera, Casco Antiguo, Los Remedios, Nervión y Triana) y Ciudadanos en ninguno (ha quedado segundo en Bellavista-La Palmera, Nervión y San Pablo-Santa Justa), en el cómputo global supera al partido de la gaviota, mientras que Vox, cuyo mejor resultado es el segundo puesto en Los Remedios, irrumpiría en esta extrapolación con cuatro ediles en la Casa Grande merced al 12,36% de los votos.

En el bloque de la izquierda, que dejaría de ser el más votado y de tener el mayor número de ediles, la confluencia de IU y Podemos en Adelante Andalucía ha funcionado en Sevilla capital bastante mejor que en el resto de la región, ya que aquí pasa a ser el segundo partido, por delante de Ciudadanos y del PP, con casi el 19% de los sufragios, cinco puntos más de los que cosechó en  las elecciones municipales de 2015, aunque todavía quedaría a más de 20.000 votos y de tres concejales del PSOE. Adelante Andalucía no gana en ningún distrito, sorprendentemente obtiene el peor resultado en Sur (gobernado por IU durante la coalición Torrijos/Monteseirín) y también en Bellavista-La Palmera, Los Remedios y Nervión, pero se alza con el segundo puesto en cinco distritos: Casco Antiguo, Cerro-Amate, Este-Alcosa-Torreblanca, Macarena y Norte.

 

El PSOE recuperaría el primer puesto entre los partidos de Sevilla capital, que tenía el PP de Zoido, pero sólo por perder bastantes menos votos que aquél, y aun así se habría dejado un 7% en el camino y dos de sus actuales ediles hasta quedarse en nueve, por lo que en tal hipótesis Espadas se quedaría sin opciones de ser reelegido alcalde.

 

LOS BARRIOS, CLAVES

 

El PSOE ha ganado en las autonómicas en seis distritos (Cerro-Amate, Este-Alcosa-Torreblanca, Macarena, Norte, San Pablo-Santa Justa y Sur), pero sólo supera un tercio de los sufragios en tres de ellos, debido a la desmovilización de su electorado tradicional, que en buena parte ha preferido abstenerse por su desencanto con las políticas de Susana Díaz y de Pedro Sánchez. ¿Seguirá castigándolas en la persona de Espadas en las elecciones municipales de mayo? Esta es la gran incógnita a despejar, pero no olvidemos que ya el pasado mes de octubre miles de vecinos pertenecientes a la plataforma ‘Interdistritos Barrios Hartos’ se manifestaron hasta las puertas del Ayuntamiento en protesta contra lo que calificaban como olvidos municipales y por que Espadas gobierne, a su juicio, para la Sevilla turística del Centro y margine al resto de la ciudad.

Si Espadas no consigue en estos cinco meses cambiar esa percepción existente en los barrios, donde buena parte de los votantes tradicionales del PSOE han preferido abstenerse en las autonómicas o incluso darle un voto de castigo a Susana Díaz, tendrá comprometida su reelección.

 

De momento, esa apuesta por la “Sevilla consolidada”, como la llamaba Monteseirín para justificar allí el despilfarro de las Setas en vez de invertir el dinero en los barrios, o la “Sevilla turística”, de la que hablan en la periferia, no parece haber dado mucho resultado al PSOE, ya que en las elecciones andaluzas sólo obtuvo el 14% de los votos y quedó el último en el Casco Antiguo, por detrás de todos los demás, desde Adelante Andalucía hasta Vox.

El paro determinó el voto de Sevilla en las elecciones andaluzas de 2018

CORRELACIÓN

Los distritos con más parados fueron los más abstencionistas, en perjuicio del PSOE

A LA INVERSA

En los distritos con menos paro subió la participación, en beneficio de CS y Vox

FALSO MITO

Vox no ganó en los barrios más pobres, donde obtuvo el 8% como máximo

 

El paro ha sido el factor determinante en los resultados de las elecciones autonómicas en Sevilla capital al provocar una fuerte abstención en los distritos con más desempleo y, a la postre, una caída de votos para el PSOE. Por otra parte, se ha creado el falso mito de que Vox ganó u obtuvo un enorme resultado en las Tres Mil Viviendas y otros barrios pobres de la ciudad, una percepción totalmente alejada de la realidad.

El PSOE ganó las elecciones andaluzas en Sevilla capital el pasado 2 de diciembre al imponerse en seis de los once distritos y obtener 84.358 votos (el 25,26% del total), pero con un importante desgaste respecto de las autonómicas de marzo de 2015, ya que en el balance comparativo ha perdido 29.272 votos y 5,57 puntos en los tres años transcurridos desde entonces.

En la sangría socialista ha influido de una manera fundamental el paro en cada distrito. En aquellos donde habitualmente más se vota al PSOE es donde más abstención se ha producido y ésta, a su vez, está claramente relacionada con el nivel de paro existente. La correlación entre desempleo, abstención y voto al PSOE es del 87% cuando se mide por distritos, y del 71% cuando se mide por mesas electorales, según un estudio realizado por los geógrafos Francisco Sánchez y J. M. Camarillo.

Aunque durante el mandato de Espadas como alcalde, y prácticamente el segundo de Susana Díaz como presidenta de la Junta de Andalucía, 14.855 sevillanos han encontrado un empleo, todavía hay 69.615 (datos oficiales de noviembre de 2018) cuya permanencia en las listas del paro no ha cambiado pese a los mensajes oficiales sobre el final de la crisis económica y la recuperación.

Y es justamente en los distritos con mayor paro donde menos gente ha ido a votar, gente que en su mayoría votaba al PSOE y que se ha instalado en el desánimo y la desmovilización al ver cómo su sufragio a los socialistas, en el poder durante 36 años en la Junta de Andalucía, no ha supuesto una mejora o un cambio en sus condiciones de vida.

Aun así, el PSOE ha sido el partido más votado en San Pablo-Santa Justa, Sur, Macarena, Este-Alcosa-Torreblanca, Norte y Cerro-Amate, pero sólo ha superado el 30% en la mitad de los mismos.

Por el contrario,. En los distritos con menor desempleo es donde menos abstención se ha producido y donde el bloque de centro-derecha, desde el PP a Vox, ha obtenido los mejores resultados y el PSOE prácticamente los peores suyos: Los Remedios, Nervión, Casco Antiguo, Triana y Bellavista-La Palmera.

 

EL CASO DE VOX

 

Por otra parte, el presidente de Vox, Santiago Abascal, ha alardeado en declaraciones a ABC del “excelente resultado en las Tres Mil Viviendas de Sevilla”, y ha augurado que se verá “cómo en el Sur de Madrid o en lugares depauperados y de gente muy modesta ya se está escuchando el discurso de Vox”. Incluso algunos medios de comunicación ha difundido la especie de que el partido de Abascal había ganado las elecciones en las Tres Mil Viviendas y otros barrios desfavorecidos de nuestra ciudad.

 

No es así. Se trata de un falso mito. El voto a Vox se ha concentrado en Los Remedios, Nervión, Casco Antiguo, Bellavista-La Palmera y Sur. Cuando se analizan los datos por barrios se ve que en Torreblanca, uno de los más desfavorecidos, sólo ha cosechado el 8,06% de los sufragios; el 6,64% en Los Pajaritos y el 6,72% en las Tres Mil Viviendas, donde se impuso el PSOE (47% de los votos), con la coalición de izquierdas Adelante Andalucía en segundo lugar. Asimismo, los socialistas se han impuesto en Torreblanca (45%) y en Los Pajaritos (47%).

Pero ¿por qué Vox obtiene en total el 15,12% de los votos en Sur, el distrito de las Tres Mil Viviendas? La respuesta es porque se trata de un distrito muy heterogéneo en el que hay barrios con un elevado nivel de renta y otros en el extremo contrario, y porque probablemente  los primeros habrían dado más apoyo al partido de Abascal, lo que se ha reflejado en el resultado global del distrito.

Entre los barrios que componen el distrito figuran El Prado-Parque de María Luisa, Huerta de la Salud, El Porvenir, Giralda Sur, El Plantinar, Felipe II-Los Diez Mandamientos, Tabladilla-La Estrella, Bami, El Tiro de Línea-Santa Genoveva, El Juncal-Híspalis, Avenida de la Paz, La Oliva, Las Letanías y Polígono Sur (los tres últimos, parte de las Tres Mil Viviendas).

El deseo de cambio influyó más que Cataluña en las elecciones andaluzas de 2018

SONDEO DEL CIS

El 58,4% de los andaluces no quería que el PSOE siguiera gobernando

POLÍTICA NACIONAL

Sólo una cuarta parte valoró más los temas de España a la hora del voto

LIDERES

Pedro Sánchez fue tan valorado como Susana Díaz

 

El sondeo preelectoral sobre Andalucía del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), denostado porque por mor de un “exceso de cocina” atribuyó al PSOE entre 45 y 47 diputados cuando luego obtuvo catorce menos, dibujó un panorama que en pura lógica tenía que conducir a los resultados que finalmente se han producido. En los mismos ha influido sobre todo el desgaste del gobierno de Susana Díaz y el cansancio de los andaluces tras 36 años de los socialistas en el poder y en menor medida Cataluña y la política nacional.

Si la política del Gobierno de la nación sobre Cataluña y las alianzas de Pedro Sánchez con los independentistas catalanes hubieran sido el factor esencial que explicara el resultado del PSOE en las elecciones andaluzas del 2D, el sondeo preelectoral del CIS, cuya recogida de datos concluyó un mes antes de la cita con las urnas, habría reflejado de alguna manera esa inquietud, salvo que los andaluces sean maestros en el arte del disimulo, pero no fue así.

Cuando se les preguntó qué sería más importante para ellos a la hora de votar, el 56,4% respondió que los temas propios de Andalucía, una cifra superior en más del doble a la de quienes daban prioridad a los temas generales de España (24,8%), mientras que un 13,8% valoraba ambos temas por igual.

La influencia del líder nacional del partido a la hora de votar era muy tenida en cuenta por el 23,7%; bastante, por el 39,1%; poco, por el 19%, y nada, por el 9,6%. En este capítulo se habría puesto de manifiesto, siquiera de forma indirecta, el rechazo a Pedro Sánchez por su gestión al frente del Gobierno y este factor podría haber tenido una influencia decisiva en la sangría de votos socialistas en Andalucía.

Sin embargo, cuando se pidió a los andaluces que valoraran la actuación política tanto de los líderes autonómicos como de los nacionales, Pedro Sánchez obtuvo prácticamente la misma puntuación que Susana Díaz (un 4 frente a un 4,1) y que Albert Rivera (otro 4), cuyo partido, Ciudadanos, ha pasado de 9 a 21 diputados en Andalucía.

 

CLAVE ANDALUZA

 

Es por tanto en la valoración por parte de los andaluces de la situación en/de Andalucía, reflejada con creces en el sondeo del CIS, donde hay que buscar las claves del resultado de las posteriores elecciones. Así, la situación económica fue calificada como buena o muy buena por sólo el 5%, frente a un 54,7% que la tachaba de mala o muy mala. Además, un 30,3% estimaba que era todavía peor o mucho peor que hace tres/cuatro años, frente a un 18,8% que la consideraba mejor o mucho mejor.

Similar valoración negativa se otorgaba a la situación política: sólo un 5,9% creía que era buena o muy buena, por un 58,9% que la veía como mala o muy mala. Y en comparación con hace tres o cuatro años, o sea el primer mandato de Susana Díaz como presidenta, sólo un 8,6% pensaba que había evolucionado a mejor o mucho mejor, frente a un 35% que pensaba que era peor o mucho peor.

Asimismo, el problema más importante de Andalucía no tenía nada que ver con cuestiones nacionales. El 62,8% citaba el paro en primer lugar, y el 14,9% la corrupción.

 

GESTIÓN DEL PSOE

 

Cuando se preguntaba por la gestión del PSOE en la Junta de Andalucía en los últimos cuatro años, es decir durante el reciente mandato de Susana Díaz, sólo un 13% la calificaba como buena o muy buena, mientras que un 43,1% la calificaba como mala o muy mala. Y a la pregunta directa sobre la gestión de Susana Díaz como presidenta, únicamente el 15,5% la consideraba buena o muy buena, en contraste con el 43,7%, que la estimaba como mala o muy mala.

 

Tras esta cascada de calificaciones negativas sobre la situación económica y política de Andalucía y la actuación del PSOE y de Susana Díaz, se llegaba a la pregunta clave, cuya respuesta parece la consecuencia lógica de las anteriores. A la cuestión de si tras las elecciones le gustaría que gobernase en Andalucía un partido distinto del que gobernaba entonces (el PSOE), un 58,4% expresó su deseo de cambio y de que gobernara otro partido, más del doble de quienes preferían la continuidad del PSOE en San Telmo (un 24,9%), mientras que a un 10,5% le daba igual.

 

Pues bien, en las elecciones del 2D, el PSOE obtuvo un 27,95% de los votos, apenas tres puntos más que ese 24,9% que confesó en el CIS su apuesta por los socialistas. El resto de los partidos obtuvieron en su conjunto (PP, CS, AA y Vox) un 66,17% de los sufragios, ocho puntos más que el 58,4% que abogó por el cambio tan sólo un mes antes de la cita con las urnas.

 

La conclusión es que el CIS hasta se quedó corto, porque fueron muchos más los andaluces que votaron por opciones distintas al PSOE y que podían acabar en un cambio de gobierno en Andalucía, un cambio motivado esencialmente por la situación de la región tras 36 años con el PSOE en el poder y en escasa medida (el sondeo no lo traslucía) por la situación en Cataluña o la política del Gobierno central.

http://datos.cis.es/pdf/Es3230mar_A.pdf

El PSOE de Susana Díaz se desangra por los cuatro costados

BALANCE DE UN LUSTRO

Tras la marcha de Griñán ha perdido más de medio millón de votos y catorce diputados

REPRESENTATIVIDAD

Ya no representa ni a un tercio de los andaluces, cuando tuvo la mitad de los votos (1982)

EXTREMOS

Debacle en el medio rural, donde se deja 219.753 votos, y las grandes urbes, con 155.287 menos

 

El PSOE de Felipe González y Alfonso Guerra, que se identificó a sí mismo con Andalucía al lograr en su año mágico de 1982 la mayoría absolutísima en las primeras elecciones autonómicas andaluzas con más de la mitad de los votos (el 52,60%) y 66 escaños en el Parlamento regional, cayó doce años después hasta los 45 diputados (la época de la “pinza” PP-IU), remontó sucesivamente hasta los 61 en 2004 para, a partir de entonces, iniciar un declive (47 en 2012 con Griñán) que Susana Díaz pudo contener manteniendo la cifra de escaños aun perdiendo votos en 2015 pero que ahora ya se desangra por los cuatro costados. En las elecciones del pasado domingo, 2 de diciembre, ha cosechado los peores resultados de su historia en todos los sentidos tras 36 años en el poder y afronta el riesgo cierto de perderlo frente a la mayoría absoluta que suma el bloque de centro-derecha.

Tras cinco años al frente del partido y del gobierno de la Junta de Andalucía, el balance de Susana Díaz es de 518.680 votos perdidos, catorce diputados menos y una representatividad que cae por debajo del psicológico límite del 30%. Con tan sólo un 27,95% de los votos, el PSOE va camino de representar a una cuarta parte de los andaluces, cuando inició la andadura autonómica mereciendo la confianza de más de la mitad.

La sangría de votos se produce en todo tipo de municipios, y más aún en los situados en los dos extremos. Contrariamente a lo que podría creerse, es la Andalucía profunda, la de los pueblos con menos de 20.000 habitantes asentados en el medio rural en su inmensa mayoría, la que más fe ha perdido en los socialistas. Entre estos 698 municipios del total de 778 existentes en la comunidad, el PSOE ha perdido 219.753 votos desde que está dirigido por Susana Díaz. Dicho de otro modo, el 42,36% de los sufragios que ya no cuenta el Partido Socialista estaban antes en el grupo de municipios menos poblados de la región. Y de esa cantidad, 176.741 se los ha dejado en las elecciones del pasado domingo.

 

La segunda gran sangría electoral socialista se produce en las ocho capitales de provincia más los cuatro municipios con una población superior a los 100.000 habitantes (Jerez, Dos Hermanas, Marbella y Algeciras), en los que en el quinquenio de Susana Díaz ha perdido el PSOE el apoyo de 155.287 votantes, prácticamente un tercio del total. Lo peor para el partido del puño y la rosa es que el desplome se ha agudizado en el último trienio: 95.896 votos menos en este conjunto urbano desde las elecciones de 2015 a las de 2018, que Susana Díaz adelantó con un resultado catastrófico y cometiendo un grave error de cálculo.

 

El partido hasta ahora gobernante ha obtenido una media del 27,95% de votos en el conjunto de Andalucía, pero no la alcanza en ninguno de los doce municipios más poblados de la comunidad. Sólo en su tradicional feudo de Dos Hermanas se aproxima a esos dígitos, con el 27,61%, seguida de Almería (25,32%) y Sevilla capital (25,26%). En el otro extremo se sitúan Cádiz (18,01%), Granada (18,62%) y Córdoba (19,80%). Además, los socialistas no son hegemónicos en siete de las grandes urbes andaluzas: son la tercera fuerza en Cádiz, Granada y Córdoba; y la segunda en Almería, Jaén, Algeciras y Jerez. Mantienen la supremacía en Sevilla, Dos Hermanas, Huelva, Málaga y Marbella.

 

CIUDADES MEDIAS

 

Las menores pérdidas de votos, si contabilizar 58.039 sirve de consuelo, las registra el PSOE en las ciudades medias, las que tienen entre 50.000 y 100.000 habitantes. Son un grupo de dieciséis entre las que están Utrera, Chiclana, Torremolinos, Linares y Roquetas de Mar. En este conjunto, los socialistas sólo son hegemónicas en cinco (un tercio del total), concretamente en Alcalá de Guadaíra, Utrera, La Línea de la Concepción, Linares y Motril. Son cuartos en El Puerto de Santa María, El Ejido y Roquetas de Mar; terceros en Mijas, Estepona, Benalmádena y Torremolinos; y segundos en San Fernando, Chiclana, Fuengirola y Vélez-Málaga.

 

Y un dato muy significativo: sólo superan su media regional del 27,95% en Utrera (33,04% de los votos). La peor proporción la obtienen en El Ejido (15,80%), Roquetas (17,35%) y El Puerto de Santa María (18,40%).

Por último, en el poco más de medio centenar de municipios de entre 20.000 y 50.000 habitantes el PSOE se ha dejado en las dos últimas elecciones, con Susana Díaz al frente, 85.601 votos, que suponen el 16,50% de todos los perdidos en los últimos cinco años. De esta cifra, la inmensa mayoría (76.554) han sido en las elecciones del 2 de diciembre.

 

A este grupo de municipios pertenecen Ayamonte, Moguer, Écija, Camas, Carmona, Barbate, Los Barrios, Cabra, Baena, Puente Genil, Armilla, Ronda, Nerja, Adra, Úbeda, Martos…Los socialistas mantienen la hegemonía en 39 de ellos, la inmensa mayoría, y obtienen los peores resultados en Conil (son la cuarta fuerza política); Rota, Alhaurín de la Torre y Rincón de la Victoria (son la tercera).

En este conjunto de municipios superan su promedio regional en 27 de ellos (casi la mitad del total), por lo que dentro del pésimo resultado general obtenido en el último quinquenio, podrían constituir la base desde la que empezar a recuperar el mucho terreno perdido.

El PSOE, de Griñán a Susana Díaz

-Pierde 518.680 votos

-Cae por debajo del 30% del total (-7,46%, hasta quedarse en el 27,95%)

-Catorce diputados menos

-De los 518.680 sufragios perdidos:

-155.287 (un 29,93% del total) corresponden a las capitales de provincia y ciudades con más de cien mil habitantes.

-58.309 (un 11,18%), a las ciudades con entre 50.000 y 100.000 habitantes.

-85.601 (un 16,50% del total), a los municipios de entre 20.000 y 50.000 habitantes.

-219.753 (un 42,36%), a los municipios con menos de 20.000 habitantes.

 

 

Las tres negaciones de Susana Díaz

La presidenta en funciones de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, hizo al menos tres significativas negaciones en su comparecencia ante los medios tras la reunión en que la Ejecutiva Regional del PSOE (A) analizó (se supone) los resultados electorales del 2D:

 

1.-”Todo el PSOE debe hacer una reflexión, porque éstas son las primeras del nuevo ciclo electoral y tenemos el papel de impedir que llegue la extrema derecha”. Negó por tanto todo lo que había dicho en la campaña en el sentido de que las elecciones andaluzas no eran la primera vuelta de las generales, unos comicios que ella adelantó justamente para que no coincidieran con los nacionales y para que se desarrollaran “con acento andaluz”. El resultado ha sido como darse un tiro en el pie: adelantar las elecciones para perder 400.000 votos y 14 diputados. ¿Cuál era entonces su conocimiento del estado de opinión de los andaluces?

2.- “Algo habremos hecho mal cuando tanta gente se ha quedado en casa. No hemos recuperado la agenda social al ritmo que la gente demandaba y no hemos sabido explicar las dificultades que nos hemos encontrado”. Si durante toda la crisis ha negado que hubiera habido recortes en sanidad, educación, dependencia, etcétera, “al contrario -proclamaba una y otra vez- que con el Gobierno de Rajoy”, entonces no habría habido que recuperar ninguna agenda social porque jamás estuvo perdida. El discurso oficial de la falta de recortes negaba la realidad de los padres pagando hasta los folios en los colegios, el desabastecimiento de centenares de medicinas en las farmacias y las primas a los médicos para que no recetaran o no hicieran analíticas, radiografías u otras pruebas y así ahorrarle gastos a la Junta.

 

3.-”Si eliminamos a la extrema derecha, está claro que en Andalucía ha ganado la izquierda y yo no voy a naturalizar a la derecha”. La izquierda sólo tiene 50 diputados de un Parlamento autonómico con 109 (no llega ni a la mitad) tras perder 684.554 votos y 17 escaños, pero Susana Díaz se niega a reconocer la existencia de 395.978 votantes  -ella, que decía que sería la presidenta de todos los andaluces- que le han dado 12 escaños a Vox, le guste o no le guste. Y como no le gusta la realidad, trata de negarla como el niño que cierra los ojos o el avestruz que mete la cabeza en un hoyo para no ver lo que tiene delante.

Las tres negaciones de Susana demuestran que, al contrario de lo que pregona, no ha entendido el mensaje.

Noviembre de 2018 deja 1.204 parados menos en Sevilla capital

El número total de desempleados asciende ahora a 69.615

Descenso también en la provincia, con 2.613 parados menos y un total de 191.850

 

El mes de noviembre de 2018 ha pasado dejando en Sevilla capital 1.204 parados menos que los que había en octubre, con lo cual ahora el número de desempleados en la capital de Andalucía se queda en 69.615, según los datos de las oficinas del Servicio Andaluz de Empleo (SAE) difundidos de manera oficial por el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, que dirige Magdalena Valerio. La situación también mejora en el conjunto de la provincia, donde se han registrado 2.613 parados menos, hasta un total de 191.850.

El número de desempleados ha evolucionado en Sevilla capital de los 70.819 en octubre a 69.615 en noviembre, lo que significa 1.204 parados menos (-1,70%). Con este resultado se rompe una racha negativa de tres meses consecutivos de subida del paro que se inició en agosto y que ha durado hasta octubre y se vuelve prácticamente al nivel que había en el mes de julio (69.894 desempleados entonces). Se trata además de la tercera mayor caída del paro de este año, tras los 1.486 de abril y los 1.271 de junio.

El dato del paro interanual es todavía mejor, ya que se ha pasado de los 74.169 desempleados existentes en noviembre de 2017 a los 69.615 de noviembre de 2018, lo que supone una caída de 4.554 (-6,14%).

En cuanto al mandato de Espadas, la evolución ha sido de 84.470 parados que había cuando el alcalde tomó posesión de su cargo a la cifra citada del pasado mes, por tanto el balance en este periodo ha sido de 14.855 parados menos (-17,58%).

 

DESGLOSE

 

El desempleo ha caído en noviembre en todos los sectores, especialmente en Servicios y el colectivo Sin empleo anterior, salvo en Agricultura y en Construcción, donde se incrementa levemente. La distribución por sectores económicos queda como sigue: Agricultura, 1.384 parados (+40); Industria, 3.714 (-64); Construcción, 4.959 (+12); Servicios, 50.197 (-679) y colectivo Sin empleo anterior, 9.361 (-513).

El descenso de noviembre beneficia esta vez más a las mujeres que a los hombres, tal como reflejan los siguientes datos: mujeres paradas, 40.975 (676 menos); hombres, 28.640 (528 menos).

Por grupos de edad, baja en todos, con la excepción de un leve repunte entre quienes figuran en el grupo de entre 40 y 44 años y los mayores de 59 años. La relación queda de esta manera: menores de 20 años, 1.006 (-241); de 20 a 24 años, 3.676 (-467); de 25 a 29 años, 6.463 (-101); de 30 a 34 años, 6.588 (-94); de 35 a 39 años, 7.365 (-56); de 40 a 44 años, 8.587 (+3); de 45 a 49 años, 9.738 (-93); de 50 a 54 años, 10.112 (-126); de 55 a 59 años, 9.195 (-38), y mayores de 59 años, 6.885 (+9).

Como se aprecia, ya sólo queda un grupo con más de diez mil parados, el compuesto por aquellos que tienen entre 50 y 54 años.

 

LA PROVINCIA

 

La caída del paro es proporcionalmente mayor todavía en el conjunto de la provincia que en Sevilla capital, ya que se ha pasado de 194.463 desempleados en octubre a 191.850 en noviembre, con un balance de 2.613 parados menos, más de doble que en la capital (-1,34%).

La caída en los Servicios y en el colectivo Sin empleo anterior es la que salva el balance del conjunto de los municipios de la provincia, ya que en todos los demás sectores ha subido el desempleo.

La distribución queda así: Agricultura, 10.963 parados (+545); Industria, 12.861 (+31); Construcción, 18.044 (+74); Servicios, 129.507 (-1.754), y colectivo Sin empleo anterior, 20.475 (-1.509).

Por sexos, el paro desciende tanto entre hombres como entre mujeres. Las féminas desempleadas son ahora 114.502 (-1.715), y los varones, 77.348 (-898).

Vox multiplica por 21 sus votos en Andalucía

MAYOR CRECIMIENTO

Crece proporcionalmente más en las ciudades medianas y en los municipios rurales

CAPITALES

El 41% de sus electores están censados en las grandes urbes de la región

VOTANTES

Más de 61.000 de sus nuevos votantes no proceden de trasvases del PP

 

Vox, la formación calificada de extrema derecha, ha protagonizado en las elecciones andaluzas un crecimiento sin precedentes en el panorama político regional e incluso nacional al haber multiplicado en tan sólo tres años (de las anteriores autonómicas  a éstas) los 18.422 votos que cosechó en las anteriores por 21,5 y logrado 395.978 sufragios (el 10,97% del total) que le otorgan doce escaños en el Parlamento, donde carecía de representación, y la llave de la gobernabilidad en Andalucía, salvo que medie un pacto entre el resto de partidos para privarle de ese factor diferencial.

Durante la campaña electoral se especuló con que la candidatura de Vox restaría votos única y exclusivamente al PP, que se convertiría en el gran perjudicado en su batalla con Ciudadanos por la supremacía del centro-derecha. El PP ha perdido al final 316.410 votos y siete diputados en comparación con las elecciones autonómicas de 2015. Vox ha ganado 377.556 sufragios (el resto ya los tenía), por lo que 61.416 no pueden proceder de ninguna manera del PP, sino ser fruto del trasvase desde otras formaciones políticas, probablemente de desencantados con el PSOE de Susana Díaz.

Aunque el 41% de los votantes del partido que lidera el ex juez Francisco Serrano radican en las grandes urbes andaluzas (las ocho capitales de provincia más Jerez, Dos Hermanas, Marbella y Algeciras), su mayor crecimiento se ha registrado en la quincena de municipios del escalón inmediatamente inferior, aquellos que tienen entre 50.000 y 100.000 habitantes, como Alcalá de Guadaíra, La Línea de la Concepción, Mijas, Linares….donde ha crecido en nada menos que un 3.330%, tras ganar en conjunto 59.577 (pasa de 1.844 a 61.241). De hecho, en este grupo es donde obtiene su victoria más sonada, al ser la primera fuerza en El Ejido (29,51% de los votos) y la segunda en Roquetas de Mar (22,55%), ambos en la provincia de Almería. También logra porcentajes superiores a su media regional (10,94%) en todos ellos salvo en Alcalá de Guadaíra (10,08%) y Utrera (10,29%). Son significativos el 14,77% en La Línea de la Concepción y el 14,20% en El Puerto de Santa María.

 

En las capitales y en los municipios más poblados (por encima de los 100.000 habitantes) únicamente baja del 10% en Cádiz (7,11%) y Huelva (9,75%), y se dispara en Algeciras (19,49% del total de los votos en esa población) y, en menor medida, en Almería capital (15,16%), Marbella (13,33%) y Sevilla capital (12,36%).

 

El segundo grupo de municipios donde más crece Vox (en un 2.385%) es el de los que podríamos calificar como rurales, los que tienen menos de 20.000 habitantes, donde se engloba la inmensa mayoría de los andaluces. En este grupo pasa de tener tan sólo 4.400 votos hace tres años a casi 105.000 ahora. Le aportan entre todos ellos más de la cuarta parte de sus sufragios.

 

Asimismo, crece también en los municipios de entre 20.000 y 50.000 habitantes, que son medio centenar en números redondos en la región, tales como Lepe, Tomares, San Roque, Montilla, Loja, Antequera, Andújar… En conjunto aportan a Vox casi un 17% de sus sufragios.

 

En veinticinco de ellos (casi la mitad) supera su media regional del 10,97% de votos, especialmente en Níjar (un 25,55%), donde se convierte en segunda fuerza política; Vícar (24,28%), donde es tercero; Adra (19,82%); Los Barrios (16,39%); Alhaurín el Grande (15,43%); Coín (15,14%) y Baza (14,10%).

En resumen, el terremoto político causado por Vox se ha sentido en toda Andalucía, pero especialmente en el litoral desde Almería hasta Cádiz y en el Aljarafe sevillano.

 

 

Los mejores resultados de Vox en los mayores municipios andaluces

(Proporción de voto)

 

Municipio                            %

 

El Ejido                                 29,51

Níjar                                      25,55

Vícar                                     24,28

Roquetas                             22,55

Adra                                      19,82

Algeciras                              19,49

Los Barrios                          16,39

Alhaurín Grande                15,43

Almería                                15,16

Coín                                       15,14

La Línea                                14,77

El Puerto                              14,20

Baza                                      14,10

Mijas                                     13,94

Almuñécar                          13,72

Ronda                                   13,59

Alhaurín Torre                   13,56

Torremolinos                      13,48

Lucena                                  13,36

Tomares                               13,29

Bormujos                             13,28

Armilla                                  13,27

San Fernando                     13,19

 

 

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Un jurista sevillano del Tribunal de Justicia Europeo dirá si el Brexit es reversible

MARCHA ATRÁS

Eurodiputados escoceses pidel al Tribunal que avale un

posible arrepentimiento británico

 

ABOGADO GENERAL

Sánchez-Bardona propondrá una solución jurídica al

TJUE el  martes 4 de diciembre

ANTELACIÓN

Su criterio, aunque no sea vinculante, condicionará al

Parlamento británico y al TJUE

El jurista sevillano Manuel Campos Sánchez-Bardona, en calidad de abogado general del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, será el encargado de proponer una semana antes de la decisiva votación en el Parlamento británico sobre el Brexit si la salida del Reino Unido de la Unión Europea es reversible en caso de que Londres se arrepintiera y quisiera mantenerse al lado de sus hasta ahora socios europeos.

Un grupo de eurodiputados pertenecientes al Partido Nacional Escocés (SPN) y contrarios a la salida del Reino Unido de la UE (de hecho en Escocia hubo mayoría de votos negativos al Brexit en el referéndum) ha solicitado, y conseguido, que el Tribunal de Justicia de la Unión
Europea (TJUE) aborde por el procedimiento de urgencia la cuestión de si sería viable jurídicamente que Gran Bretaña se mantuviera dentro de la Unión Europea si se arrepintiese en el último minuto, aunque la primera ministra, Theresa May, ya haya firmado las condiciones de salida y le hayan dado el visto bueno los jefes de Estado y/o de Gobierno de los restantes veintisiete países miembros.

Conforme al procedimiento jurídico establecido, un abogado general deberá proponer con absoluta independencia una solución jurídica al Tribunal de Justicia Europeo. El jurista elegido para pronunciarse sobre tan importante cuestión, sin precedentes, es el sevillano Manuel Campos Sánchez-Bordona, el cual deberá emitir su informe el próximo martes, 4 de diciembre, una semana antes de la decisiva votación de ratificación, o no, en el Parlamento británico al acuerdo firmado por Theresa May con el resto de socios de la Unión Europea.

Aunque la solución que proponga Manuel Campos Sánchez-Bordona no es vinculante para el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, tendrá suma importancia porque marcará una orientación a los jueces del alto organismo y condicionará en cualquier sentido el debate en el Parlamento británico, previsto para el día 11.

No es lo mismo que los parlamentarios británicos emitan su voto sabiendo que existe la posibilidad de mantenerse dentro de la UE porque el Brexit sería reversible, o todo lo contrario, en función de la interpretación orientativa del abogado general del Tribunal de Justicia Europeo, aunque éste tendrá la última palabra y emitirá su veredicto en el plazo más breve posible de tiempo, dada la urgencia del procedimiento abierto.

Nacido en el año 1950, Manuel Campos Sánchez-Bardona es licenciado en Derecho por las Universidades de Sevilla y Granada (1967-1972) y ha sido fiscal en las Audiencias Territoriales de Palma de Mallorca y Sevilla (1977-1982); magistrado de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, de la Audiencia Nacional y del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (1982-1989); presidente de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (1989-1994); letrado del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas (1995-1999); miembro del Consejo de Administración de la Asociación de Consejos de Estado y Jurisdicciones Administrativas Supremas de la Unión Europea (ACA-Europe) (2006-2014); vocal de la Junta Electoral Central (2012-2015) y magistrado de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo (1999-2015). Es  abogado general del Tribunal de Justicia de la Unión Europea desde el 7 de octubre de 2015.

Cuentas verdes

Para cumplir el mandato del PGOU harían falta 41.485 árboles

La mitad de los alcorques que se prometió plantar quedarán vacíos

 

El delegado de Parques y Jardines, David Guevara, anunció a mitad de noviembre el inicio de lo que calificó como “el mayor esfuerzo realizado nunca y un gran precedente para el futuro”, la plantación de un total de 5.100 árboles y 4.567 arbustos hasta el mes de abril de 2019 (casualmente, en la antesala de las próximas elecciones municipales), con una inversión de medio millón de euros.

Guevara recordó a los periodistas allí presentes que la ciudad cuenta actualmente con 200.000 árboles y 9 millones de m2 de zonas verdes. Remito al señor delegado al blog ‘Jardines sin fronteras’, del funcionario municipal jubilado, otrora adjunto a la Jefatura del Servicio de Parques y Jardines del Ayuntamiento y reconocido experto en la jardinería local, José Elías Bonells. Éste, en una entrada titulada ‘Inventario actualizado de las zonas verdes de la ciudad. Sevilla 2017’, demuestra metro a metro y parque por parque que contamos “con una superficie de zonas verdes, tanto de conservación municipal como privada, de 12.820.586 m2, con una distribución por distritos irregular”.

Así pues, si de entrada el delegado municipal de nuestros parques, jardines, zonas verdes y árboles en general reduce la superficie existente  en un 42,45%, es para alarmarse porque puede indicar desconocimiento, desfase estadístico o, peor aún, que el gobierno se ha olvidado de la existencia de casi 4 millones de m2 de zonas verdes a la hora de su cuidado o de su inclusión en el famoso macrocontrato externalizado y han quedado abandonadas a su suerte.

Habrá que proclamar que esos 4 millones también existen y son de Sevilla, aunque sólo sea a efectos estadísticos. La primera misión del delegado consiste en enterarse de qué tiene exactamente bajo su responsabilidad, ya que en caso contrario empieza a perder el crédito ajeno.

 

EL INVENTARIO DE 2015

 

El 1 de octubre de 2015, si mal no recuerdo, su predecesor y delegado de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo, Antonio Muñoz, presentó el Inventario elaborado por el Servicio de Parques y Jardines a raíz de que unos meses antes la caída de una rama de gran tamaño causara graves heridas a un viandante que caminaba cerca del hospital Virgen Macarena y saltaran todas las alarmas sobre el verdadero estado de los, durante años, abandonados árboles de nuestra ciudad.

Según dijo entonces Muñoz, se habían contabilizado 178.000 árboles en números redondos. Tres años después, David Guevara dice que hay 200.000, para lo cual tendrían que haberse plantado en este trienio 22.000 ejemplares. No salen las cuentas de ninguna manera porque según dijo el actual delegado, en lo que va de mandato (hasta antes del inicio de la campaña de este otoño) se han sembrado 3.360.

Y ahora volvamos de nuevo a Muñoz, a ver si somos capaces de enterarnos de las matemáticas municipales. El otro delegado declaró entonces que había casi 2.500 árboles (en concreto, 2.477) en nivel 4, o sea que entrañaban un serio riesgo para la seguridad de los transeúntes debido a un estado morfológico o estructural muy grave que podía provocar la caída de ramas y del propio árbol, por lo que requerían una actuación urgente. Traducido a román paladino, cortarlos. Eufemísticamente, apearlos, por más que se hayan escandalizado y sublevado mis amigos ecologistas.

 

TAMBIÉN MUEREN

 

Sin embargo, no soy un purista en tales cuestiones. Aprendí de mis mayores, que eran campesinos de toda la vida y hasta les hablaban con devoción a los árboles por considerarlos nutricios seres vivos, que a ellos también les llega su hora porque -afirmaban- son como las personas: nacen, crecen, dan fruto, envejecen y mueren. Sí, pese a que muchos urbanitas no quieran comprenderlo, los olvidados y maltratados árboles de nuestras calles y jardines también se hacen viejos, enferman y mueren; y se desploman cuando no pueden sostenerse en pie, con riesgo de que hieran o maten a alguien al perder sus ramas o caerse por entero, como desgraciadamente ya ha sucedido en Sevilla. Por eso no critico al gobierno, e incluso no descarto que  se haya quedado corto eliminando esos 2.500 en situación de riesgo 4, porque es probable que haya aún más en tal situación y no hayan sido todavía detectados.

Ahora Guevara ha declarado que tras el controvertido saneamiento realizado por el gobierno de Espadas como consecuencia de la penosa herencia arbórea recibida de Zoido y Monteseirín (éstos cortaron árboles no porque estuvieran podridos, sino para ejecutar, nunca mejor dicho, proyectos urbanísticos, algunos de ellos megalómanos y llevándose por delante además del dinero de los barrios cualquier obstáculo vegetal), ya no queda ningún ejemplar en riesgo 4.

De ello se colige que han sido cortados los 2.477 calificados en tal nivel. Como según Guevara se han plantado 3.360, el balance de Espadas hasta noviembre ha sido de 883 árboles a su favor, por lo que si nos remitimos al Inventario presentado hace tres años por Antonio Muñoz ahora habría 179.000 árboles en números redondos en toda la ciudad y no los 200.000 que dice Guevara.

LOS ALCORQUES

Volvamos a la rueda de prensa de Muñoz en 2015. Dijo entonces que además de los árboles en riesgo de desplome había 9.180 alcorques vacíos, en los cuales se sembrarían otros tantos ejemplares para que todos estuvieran ocupados y que se usarían los árboles para acabar con la falta de sombra en los barrios y en el centro, como ocurría con la deforestada Avenida de la Constitución.

Si había 9.180 alcorques vacíos y el balance de Espadas es de + 883 árboles, ello significa que para que no quede ninguno vacío Guevara debería plantar 8.297 ejemplares, sólo para cumplir la promesa de Muñoz. Pero si nos remitimos al PGOU de 2006, redactado en tiempos del arboricida Monteseirín, el texto estipula que por cada árbol cortado o perdido hay que sembrar cinco más. Una medida debida probablemente a la mala conciencia del exalcalde. Pues en tal caso y para cumplir ese mandato serían necesarios 41.485 árboles nuevos.

¿Y qué nos anuncia Guevara? Su plan consiste en 5.100 árboles y 4.567 arbustos. En total, 9.667. Pero un arbusto no es lo mismo que un árbol, por mucho que traten de convencernos de que son equivalentes. Como dice un jardinero, el árbol es la estructura/arquitectura del parque o jardín; el arbusto, el complemento. No es ya que se vaya a cumplir el mandato del PGOU de 5 x 1 (cinco árboles por cada uno perdido), sino que el 47% de lo que va a sembrarse ni siquiera son árboles, sino arbustos, supongo que más baratos de precio en los viveros, de menor esperanza de vida y que al ser por lo general menos frondosos darán menos sombra. Sombra, el objetivo pretendido en la soleada y calurosa Sevilla, según proclamó Muñoz hace tres años.

 

Que yo sepa, en los parques la mayor parte de los árboles no crecen en alcorques. Estos suelen hacerse en las aceras para los ejemplares que se siembran en calles y avenidas, con el fin de reservarles un mínimo (nunca mejor dicho lo de mínimo) espacio vital. Deduzco que cuando un urbanita como Antonio Muñoz hablaba de 9.180 alcorques vacíos se refería a huecos en las aceras faltos de árboles. En la lista de David Guevara, de sus 5.100 árboles (ojo, arbolitos en comparación con los perdidos o cortados y que tardarán bastantes años en alcanzar su porte) y 4.567 arbustos, en las calles se van a sembrar 3.117 árboles y 517 arbustos. El resto se destinará a parques, colegios y otros.

 

La suma arroja la cifra de 3.634 ejemplares, por lo que según mis cuentas todavía quedarían 4.663 alcorques vacíos en la vía pública, prácticamente la mitad de los que Muñoz prometió llenar de árboles, no de arbustos.

Cuentas verdes

Para cumplir el mandato del PGOU harían falta 41.485 árboles

La mitad de los alcorques que se prometió plantar quedarán vacíos

 

El delegado de Parques y Jardines, David Guevara, anunció a mitad de noviembre el inicio de lo que calificó como “el mayor esfuerzo realizado nunca y un gran precedente para el futuro”, la plantación de un total de 5.100 árboles y 4.567 arbustos hasta el mes de abril de 2019 (casualmente, en la antesala de las próximas elecciones municipales), con una inversión de medio millón de euros.

Guevara recordó a los periodistas allí presentes que la ciudad cuenta actualmente con 200.000 árboles y 9 millones de m2 de zonas verdes. Remito al señor delegado al blog ‘Jardines sin fronteras’, del funcionario municipal jubilado, otrora adjunto a la Jefatura del Servicio de Parques y Jardines del Ayuntamiento y reconocido experto en la jardinería local, José Elías Bonells. Éste, en una entrada titulada ‘Inventario actualizado de las zonas verdes de la ciudad. Sevilla 2017’, demuestra metro a metro y parque por parque que contamos “con una superficie de zonas verdes, tanto de conservación municipal como privada, de 12.820.586 m2, con una distribución por distritos irregular”.

 

Así pues, si de entrada el delegado municipal de nuestros parques, jardines, zonas verdes y árboles en general reduce la superficie existente  en un 42,45%, es para alarmarse porque puede indicar desconocimiento, desfase estadístico o, peor aún, que el gobierno se ha olvidado de la existencia de casi 4 millones de m2 de zonas verdes a la hora de su cuidado o de su inclusión en el famoso macrocontrato externalizado y han quedado abandonadas a su suerte.

 

Habrá que proclamar que esos 4 millones también existen y son de Sevilla, aunque sólo sea a efectos estadísticos. La primera misión del delegado consiste en enterarse de qué tiene exactamente bajo su responsabilidad, ya que en caso contrario empieza a perder el crédito ajeno.

 

EL INVENTARIO DE 2015

 

El 1 de octubre de 2015, si mal no recuerdo, su predecesor y delegado de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo, Antonio Muñoz, presentó el Inventario elaborado por el Servicio de Parques y Jardines a raíz de que unos meses antes la caída de una rama de gran tamaño causara graves heridas a un viandante que caminaba cerca del hospital Virgen Macarena y saltaran todas las alarmas sobre el verdadero estado de los, durante años, abandonados árboles de nuestra ciudad.

 

Según dijo entonces Muñoz, se habían contabilizado 178.000 árboles en números redondos. Tres años después, David Guevara dice que hay 200.000, para lo cual tendrían que haberse plantado en este trienio 22.000 ejemplares. No salen las cuentas de ninguna manera porque según dijo el actual delegado, en lo que va de mandato (hasta antes del inicio de la campaña de este otoño) se han sembrado 3.360.

 

Y ahora volvamos de nuevo a Muñoz, a ver si somos capaces de enterarnos de las matemáticas municipales. El otro delegado declaró entonces que había casi 2.500 árboles (en concreto, 2.477) en nivel 4, o sea que entrañaban un serio riesgo para la seguridad de los transeúntes debido a un estado morfológico o estructural muy grave que podía provocar la caída de ramas y del propio árbol, por lo que requerían una actuación urgente. Traducido a román paladino, cortarlos. Eufemísticamente, apearlos, por más que se hayan escandalizado y sublevado mis amigos ecologistas.

 

TAMBIÉN MUEREN

 

Sin embargo, no soy un purista en tales cuestiones. Aprendí de mis mayores, que eran campesinos de toda la vida y hasta les hablaban con devoción a los árboles por considerarlos nutricios seres vivos, que a ellos también les llega su hora porque -afirmaban- son como las personas: nacen, crecen, dan fruto, envejecen y mueren. Sí, pese a que muchos urbanitas no quieran comprenderlo, los olvidados y maltratados árboles de nuestras calles y jardines también se hacen viejos, enferman y mueren; y se desploman cuando no pueden sostenerse en pie, con riesgo de que hieran o maten a alguien al perder sus ramas o caerse por entero, como desgraciadamente ya ha sucedido en Sevilla. Por eso no critico al gobierno, e incluso no descarto que  se haya quedado corto eliminando esos 2.500 en situación de riesgo 4, porque es probable que haya aún más en tal situación y no hayan sido todavía detectados.

 

Ahora Guevara ha declarado que tras el controvertido saneamiento realizado por el gobierno de Espadas como consecuencia de la penosa herencia arbórea recibida de Zoido y Monteseirín (éstos cortaron árboles no porque estuvieran podridos, sino para ejecutar, nunca mejor dicho, proyectos urbanísticos, algunos de ellos megalómanos y llevándose por delante además del dinero de los barrios cualquier obstáculo vegetal), ya no queda ningún ejemplar en riesgo 4.

 

De ello se colige que han sido cortados los 2.477 calificados en tal nivel. Como según Guevara se han plantado 3.360, el balance de Espadas hasta noviembre ha sido de 883 árboles a su favor, por lo que si nos remitimos al Inventario presentado hace tres años por Antonio Muñoz ahora habría 179.000 árboles en números redondos en toda la ciudad y no los 200.000 que dice Guevara.

LOS ALCORQUES

 

Volvamos a la rueda de prensa de Muñoz en 2015. Dijo entonces que además de los árboles en riesgo de desplome había 9.180 alcorques vacíos, en los cuales se sembrarían otros tantos ejemplares para que todos estuvieran ocupados y que se usarían los árboles para acabar con la falta de sombra en los barrios y en el centro, como ocurría con la deforestada Avenida de la Constitución.

 

Si había 9.180 alcorques vacíos y el balance de Espadas es de + 883 árboles, ello significa que para que no quede ninguno vacío Guevara debería plantar 8.297 ejemplares, sólo para cumplir la promesa de Muñoz. Pero si nos remitimos al PGOU de 2006, redactado en tiempos del arboricida Monteseirín, el texto estipula que por cada árbol cortado o perdido hay que sembrar cinco más. Una medida debida probablemente a la mala conciencia del exalcalde. Pues en tal caso y para cumplir ese mandato serían necesarios 41.485 árboles nuevos.

 

¿Y qué nos anuncia Guevara? Su plan consiste en 5.100 árboles y 4.567 arbustos. En total, 9.667. Pero un arbusto no es lo mismo que un árbol, por mucho que traten de convencernos de que son equivalentes. Como dice un jardinero, el árbol es la estructura/arquitectura del parque o jardín; el arbusto, el complemento. No es ya que se vaya a cumplir el mandato del PGOU de 5 x 1 (cinco árboles por cada uno perdido), sino que el 47% de lo que va a sembrarse ni siquiera son árboles, sino arbustos, supongo que más baratos de precio en los viveros, de menor esperanza de vida y que al ser por lo general menos frondosos darán menos sombra. Sombra, el objetivo pretendido en la soleada y calurosa Sevilla, según proclamó Muñoz hace tres años.

 

Que yo sepa, en los parques la mayor parte de los árboles no crecen en alcorques. Estos suelen hacerse en las aceras para los ejemplares que se siembran en calles y avenidas, con el fin de reservarles un mínimo (nunca mejor dicho lo de mínimo) espacio vital. Deduzco que cuando un urbanita como Antonio Muñoz hablaba de 9.180 alcorques vacíos se refería a huecos en las aceras faltos de árboles. En la lista de David Guevara, de sus 5.100 árboles (ojo, arbolitos en comparación con los perdidos o cortados y que tardarán bastantes años en alcanzar su porte) y 4.567 arbustos, en las calles se van a sembrar 3.117 árboles y 517 arbustos. El resto se destinará a parques, colegios y otros.

 

La suma arroja la cifra de 3.634 ejemplares, por lo que según mis cuentas todavía quedarían 4.663 alcorques vacíos en la vía pública, prácticamente la mitad de los que Muñoz prometió llenar de árboles, no de arbustos.