Recursos de alzada contra la ampliación del tranvía

La iniciativa de Adelante Sevilla y de varios colectivos ciudadanos obligará a debatir de nuevo el proyecto en el seno del Ayuntamiento

Dos entidades ciudadanas podrían intervenir en el Pleno municipal según el nuevo Reglamento, aprobado en Abril de 2019

Es falso que la ampliación esté amparada por el Plan General de Ordenación Urbana

El Ayuntamiento miente sobre la demanda real de viajeros del tranvía

Hay tramos de Nervión en los que se perderían más de 8 metros de acera, en contra de la normativa urbanística

La destrucción de los árboles se remite a un futurible e ignoto Apéndice Paisajístico

La ampliación del tranvía no está incluida en el vigente Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS)

Diversos colectivos sevillanos, al igual que hace unos días decidió el grupo político Adelante Sevilla, han presentado recursos de alzada contra la desestimación por parte del gobierno local de Juan Espadas (PSOE) de las alegaciones que hicieron el pasado mes de septiembre al proyecto de ampliación de la línea del tranvía:

http://www.manueljesusflorencio.com/2020/09/analisis-del-documento-en-que-el-ayuntamiento-desestima-las-alegaciones-al-proyecto-de-ampliacion-del-tranvia/

Las entidades recurrentes son Tranvía Verde Sevilla, Red Sevilla por el Clima, ADICI grupo de investigación de la Universidad de Sevilla, A Contramano, Plataforma Sociedad Civil de Sevilla y Asociación Parque Vivo del Guadaíra.

Representantes de entidades sevillanas muestran sus recursos de alzada ante el Registro Municipal del Prado

La presentación de estos recursos provocará un nuevo debate político sobre el proyecto de prolongación de la línea tranviaria, ya que el Pleno del Ayuntamiento deberá decidir sobre los mismos. Por otra parte, según el artículo 28.3 del nuevo Reglamento Orgánico de Organización y Funcionamiento del Pleno del Ayuntamiento de Sevilla (publicado en Boletín Oficial de la Provincia el 20 de Abril de 2019, página 29 y siguientes) podrían intervenir en el debate hasta dos entidades ciudadanas que tengan la condición de “interesadas” en el asunto, por lo que es muy probable que se produzca esta circunstancia por primera vez en el seno del máximo órgano del Consistorio.

Artículo 28 del Reglamento del Pleno Municipal publicado en el Boletín Oficial de la Provincia de Sevilla

En líneas generales, los recurrentes se basan en los siguientes argumentos:

1.-El proyecto no está amparado por el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) vigente: La Gerencia de Urbanismo y Medio Ambiente afirma que “la actuación queda amparada por el Plan General de Ordenación Urbana, donde se establece la conexión entre los distintos centros intermodales como objetivo”. Según los recurrentes, “no es cierto que el PGOU establezca la conexión entre San Bernardo y Santa Justa a través de Nervión. Basta con atender a la memoria de ordenación del Plan General donde se plantea una red de tranvías para el área central de Sevilla, pero en los siguientes términos:

“La primera línea de tranvía en superficie conectará con la línea 1 de Metro en El Prado de San Sebastián, continuando hasta el interior del Centro Histórico, llegando a Plaza Nueva por la calle San Fernando,  Avenida de la Constitución, y continuando hasta la Puerta Osario a través del interior del Centro Histórico…

El esquema final consistiría en dos líneas de tranvías Norte-Sur y Este-Oeste cruzándose entre sí, y prolongando sus extremos hasta conectar con la estación de Santa Justa por el Este, y con la estación de autobuses de Plaza de Armas por el Oeste, como dos de los principales intercambiadores metropolitanos que deben tener conexión entre sí…”

En el Plano de Ordenación Estructural o.e.06 “Accesibilidad y movilidad: transporte colectivo” del PGOU queda manifiestamente claro cual es el trazado que se plantea para el ‘Metrocentro’. Por lo tanto, la actuación no queda amparada por el Plan General de Ordenación Urbana”.

2.-Datos parcialmente falsos de demanda de viajeros: El Ayuntamiento sostiene que la curva de flujos de viajeros del tranvía se ha recuperado a partir de 2015 tras el descenso sufrido en los dos años previos debido al impacto de la fuerte crisis económica. Según los recurrentes, que toman los datos de explotación de Tussam, sólo existe un ligero repunte en el año 2016, pero la caída de usuarios ha continuado desde entonces, tal como se demuestra en el siguiente cuadro y gráfico y hemos visto de forma reiterada en este blog:

3.-Incumplimiento de la normativa urbanística sobre itinerarios peatonales: La Gerencia de Urbanismo niega que el proyecto vaya a suponer una reducción de los acerados y un empeoramiento de los itinerarios peatonales de la zona afectada por la ampliación del tranvía. Según los recurrentes, en la hoja 01 del Plano 2.5 del proyecto de ampliación la acera se reduce en un 50% y pasa de más de cinco metros a dos metros y medio. Esta situación también se ve refrendada en la hoja 02 del citado plano, donde se pierden más de ocho metros de acerado. En este sentido, el artículo 2.2 de la Normativa Urbanística General de la ciudad estipula que la anchura mínima de las aceras será de 8 metros en las calles pertenecientes a la Red de Itinerarios Peatonales Principales. En el mismo artículo, se recomiendan anchuras de acera de 10 metros y mínima de 7 metros para el Viario Urbano Principal, al que pertenece el viario del proyecto. Asimismo, en el Artículo 3.4 de las citadas Normas se indica que “los proyectos de reurbanización de vías urbanas o los planes de adaptación del viario del casco histórico o áreas consolidadas tenderán a ampliar los itinerarios peatonales principales existentes y conectarlos con las zonas limítrofes”, lo cual tampoco se desarrolla convenientemente en el proyecto recurrido.

4.-Oscurantismo sobre el arbolado: La Gerencia de Urbanismo ha contestado a algunos alegantes que “para mayor claridad de compresión de lo proyectado, se incluirá apéndice paisajístico dentro del Anejo 13 Análisis Ambiental, donde se integrarán todos los apartados relativos al arbolado existentes en el proyecto”. En este caso, a juicio de los recurrentes no entra en el fondo de la cuestión ni se está motivando el rechazo a su alegación y únicamente se habla de una futurible inclusión de un nuevo apéndice, con lo que se incumple el requisito recogido en el artículo 35 de la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas.

Protestas ciudadanas contra la tala de árboles motivada por la ampliación del tranvía

Tampoco se da información sobre ese nuevo apéndice “para mayor claridad de compresión”, por lo que se atenta contra el principio general de transparencia, tal y como recoge el apartado c del artículo 3.1 la Ley 40/2015, de 1 de octubre, de Régimen Jurídico del Sector Público.

5.-La ampliación del tranvía no está incluida en el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS): Ante la alegación sobre la falta de un Plan de Movilidad Urbana Sostenible que ampare la ampliación del tranvía se afirma que  “actualmente existe Plan de Movilidad Urbana Sostenible vigente, así como que la implantación del Metro Ligero del Centro de Sevilla, se recoge en la nueva revisión del mismo en redacción”.

Proyecto de Espadas para ampliar la línea del tranvía hasta El Corte Inglés y luego Santa Justa

El Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) vigente es el aprobado en el año 2012 (número de expediente 652/12), durante el mandato de Juan Ignacio Zoido (PP), y en el mismo no se recoge la ampliación en cuestión del denominado ‘Metrocentro’.

http://www.manueljesusflorencio.com/2020/09/espadas-quiere-que-se-admita-pulpo-como-animal-de-compania-da-validez-al-pseudo-plan-de-movilidad-de-zoido-con-tal-de-ampliar-el-tranvia/

http://www.manueljesusflorencio.com/2020/06/no-es-el-tranvia-sino-el-plan-de-movilidad-estupidos/

Además, según los recurrentes que se afirme que el proyecto objeto del proceso de exposición pública se basa en dicho PMUS es contradictorio con la solicitud presentada al IDAE para el Programa de subvenciones a proyectos singulares de entidades locales que favorezcan el paso a una economía baja en carbono en el marco del programa operativo FEDER de crecimiento sostenible 2014-2020, ya que, por ejemplo, en el “Estudio energético ligado al PMUS” se afirma lo siguiente:                                                                       

En el Plan de Movilidad Urbana Sostenible de Sevilla (PMUS) se incluye la ampliación del tranvía del centro de Sevilla (Metrocentro) como una de las actuaciones prioritarias.

También en el Capítulo 3: “ESTRATEGIAS RELACIONADAS CON LA MOVILIDAD”, Apartado 3.1.2 “Estrategias específicas”, Subapartado 3.1.2.5 “Transporte Público”, página 41 en la estrategia de transporte público se incluye: “Ampliación del Metrocentro hasta Santa Justa y hasta Plaza del Duque”

En el PMUS vigente ni existe dicho capítulo, ni ese apartado, ni esa página, ni se incluye -obviamente- esa propuesta de ampliación.

El martirio de cada año: la renovación de títulos de viaje de Tussam (2ª parte)

Este artículo es la continuación del primero del mismo título, que estuvo dedicado a la imposibilidad de renovar a través de la página web de Tussam la Tarjeta Estudiante anual: http://www.manueljesusflorencio.com/2020/10/el-martirio-de-cada-ano-la-renovacion-de-titulos-de-viaje-de-tussam/

La historia continúa desde el momento en que ante tal situación, y como a la fuerza ahorcan, ya sólo te dejan la opción de acudir en persona a la oficina que la compañía municipal de transporte tiene en el Prado de San Sebastián. No desespero (quizás peco de optimista) de que “a quien corresponda” tome cartas en el asunto para corregir las insuficiencias/deficiencias/errores del procedimiento y que, mejor aún, los experimente por sí mismo.

Oficina de Tussam en el Prado de San Sebastián

En la anterior entrega conté que el contestador del número de teléfono municipal 010 me había dado la opción durante una de mis llamadas de tomar nota de mi teléfono para que un agente, como les denominan ahora, me llamara a su vez cuando ya no estuvieran tan ocupados. Y al respecto escribí lo siguiente: “Todavía estoy esperando la llamada”. Esa conversación, por calificarla de algún modo, acaeció, si mal no recuerdo, el martes 6 de octubre por la mañana. Ya me había olvidado de la historia cuando el domingo 11 de octubre hacia las 22 horas, si la memoria no me falla, un familiar me tendió mi teléfono móvil al tiempo que me decía con gran extrañeza:

-Una llamada del Ayuntamiento.

¿Una llamada del Ayuntamiento a las 10 de la noche de un domingo? Al otro lado de la línea alguien me preguntó si se había resuelto la incidencia pendiente con Tussam. Como habíamos tomado una cita previa para tramitar presencialmente la renovación de la tarjeta de viaje el viernes 9 de octubre (y ya estábamos en el domingo 11) la respuesta fue que la incidencia se había resuelto. Lo que no imaginaba en aquel momento era que debí haber añadido “supuestamente”.

Lectura positiva de la devolución de la llamada un domingo a las 10 de la noche: el 010 municipal acabó respondiendo porque, como me dijo uno de mis varios interlocutores telefónicos a lo largo de esta historia, el sistema está operativo las 24 horas del día, los 365 días del año.

Lectura negativa: si tardan cinco o seis días en responder a un usuario eso puede significar al menos dos cosas:

1.-Que Tussam ha registrado una gran cantidad de incidencias, quejas, llamada, solicitudes…..

2.-Que esa avalancha ha desbordado la capacidad normal de respuesta de la empresa municipal, hasta el punto de tardar cinco o seis días en devolver una llamada a la que se había comprometido.

Desde el punto de vista que se mire la conclusión es la misma: es necesario reforzar el servicio de atención a los ciudadanos, especialmente en épocas de alta demanda como el inicio del nuevo curso.

El martes 6 de octubre acabé aceptando la sugerencia de Tussam de resolver la renovación de la Tarjeta Estudiante mediante una cita previa en la oficina del Prado de San Sebastián, que fue concertada para el viernes 9 a las 17:22 horas. Como con cada conversación con un “agente” se acababa uno enterando de algo nuevo, se me dijo entonces que el/la solicitante debía llevar consigo un documento acreditativo que tuviera el sello original de la Universidad, para acreditar así su autenticidad. O sea, que Tussam no consideraba suficiente el digamos impreso validado mecánicamente de la matriculación en la Facultad, por carecer de un estampillado e instaba a aportar incluso un certificado de matriculación expedido por la Secretaría.

De este requisito no enteramos el martes por la mañana y la cita previa con Tussam había sido fijada para el viernes por la tarde. En plena pandemia del Covid 19, y aún con todo el proceso de resolución de problemas ligados a las matriculaciones universitarias, a duras penas pudimos lograr que nos hicieran un hueco el jueves por la mañana en la Facultad para obtener un papel sellado que mostrar a la empresa municipal de transportes. Reflexionemos: si Tussam va a exigir un impreso sellado originalmente (nada de validaciones mecánicas ni de fotocopias) por las universidades sevillanas a la hora de tramitar un título de viaje estudiantil, ¿por qué no se coordina previamente con la Hispalense, la Pablo de Olavide y la Loyola para que éstas, DE OFICIO Y POR SISTEMA, sellen el impreso de matriculación o/y un duplicado del mismo que se pueda presentar así en las oficinas de la empresa municipal de transportes? ¿Tan difícil es que aquélla y las universidades dialoguen entre sí y se coordinen?

Si resulta que miles de universitarios que ya se han matriculado deben presentar luego ante Tussam un certificado o impreso con sello original de su Universidad para acreditar la veracidad de la matriculación, eso supone que de nuevo han de pedir cita en Secretaría o ponerse en cola ante la ventanilla para repetir prácticamente el proceso, con la correspondiente sobrecarga de las labores administrativas al inicio del curso y con los riesgos añadidos en plena pandemia del coronavirus.

Sello de la Universidad Hispalense

Aunque el/la titular de la Tarjeta Estudiante no iba a pedir un nuevo título de viaje sino que iba a seguir utilizando la misma del curso anterior, acudió en la tarde del viernes 9 al Prado con todo tipo de papeles, “por si las moscas” (fotos de carné, fotocopias del DNI, certificado de matriculación…). Y, por fin, tuvimos en nuestro poder un impreso con el sello de la Corporación de Empresas Municipales, fechado el 9 de octubre y con la leyenda ‘Recibido en PAC Prado’, acreditativo de haber cursado la solicitud de renovación conservando la tarjeta de viaje del curso anterior. A partir de ese momento, según la información recibida, sólo quedaba esperar a que llegara al correo electrónico la carta de pago con la que ingresar el dinero en la cuenta de Tussam y, finalmente, validar de nuevo la Tarjeta Estudiante en una máquina en la misma oficina.

Formulario para solicitar la Tarjeta Estudiante de Tussam

Día 20 de octubre. Han pasado once desde la tramitación de la solicitud de renovación y seguimos sin noticias de Tussam, por lo que a última hora de la mañana vuelvo, como Sísifo, a la condena de llamar al 010 para preguntar qué ocurre. El diálogo transcurre más o menos de la siguiente forma:

-Mire, llamo porque presentamos la solicitud el día 9 y nos dijeron que en tres o cuatro días recibiríamos la carta de pago, pero han transcurrido ya once y nada.

-¿Tres o cuatro días? ¡Imposible que le dijeran eso! ¡Si el proceso tarda por lo menos diez! A ver, déme usted de nuevo los datos del/la solicitante de la tarjeta para comprobar si se ha cursado ya.

(Tras un tiempo de espera)

-¿OIga? Mire, el sistema me informa de que la solicitud se vio y fue aprobada y que ya le fue enviada la carta de pago al correo facilitado. ¿Es éste, no?

-Sí, señorita, pero le repito que no nos ha llegado nada.

-Quizás el correo lo haya derivado a ‘Spam’. Debería usted mirar en el ‘Spam’ (correo basura, para entendernos, porque el sistema interpreta que se trata de, por ejemplo, una publicidad no deseada). De todos modos voy a intentar enviarle un duplicado de la carta de pago pero, ya le digo, cerciórese de que no ha acabado en la papelera.

Tras esta conversación indagué en el ‘Spam’ del correo electrónico, así como en los correos calificados como Principal, Social y Promociones, con el mismo infructuoso resultado que antes. Así que, de nuevo en plan Sísifo, vuelta a llamar al 010 y a contar la misma película que anteriormente.

-Pero, ¿mi compañera le ha enviado el duplicado de la carta de pago?

-Si la ha enviado no la hemos recibido. En realidad no sé si la iba a remitir o no, ya que habló de intentarlo, y me parece que el asunto ha quedado como en el limbo.

-Bueno, voy a intentarlo yo.

-¿Y no podría remitirme a mi correo copia del duplicado para así tener más posibilidades y comprobar que el envío ha llegado?

-No puedo. Sólo podemos enviarla al correo del solicitante de la tarjeta. Bueno, pues ya he enviado el duplicado de la carta de pago.

(Se supone que el correo electrónico es instantáneo, pero pasan los segundos y nada).

-Seguimos sin recibir duplicado alguno.

-Pues el sistema me da como enviado. Probablemente esté en cola para salir. Si no le llega en un par de horas como mucho, nos vuelve a llamar. Aquí estamos las 24 horas.

Pues más de 24 horas después el dichoso duplicado sigue sin llegar, pero en el ínterin alguien más ducho que yo en informática logra averiguar que, efectivamente, en el ‘spam’ se había almacenado un correo electrónico en el que se remitía a un enlace desde el que descargarse una carta de pago a nombre del/la titular de la tarjeta, con sus datos personales y un código de barras.

Y, atención, ¿no dijo una de las agentes que era imposible el envío de la carta de pago en tres o cuatro días porque se necesitaban al menos diez? Pues ese correo fue recibido el día 9 de octubre a las 17:51 horas, es decir ¡el mismo día de la cita previa, concertada para las 17:22 horas!. Hagámonos, pues, algunas preguntas:

-¿Tiene sentido que hablen de tres o cuatro días para la recepción del documento por correo electrónico -diez, según el 010- cuando ha quedado demostrado que podían cursarlo en tan sólo 30 minutos?

-¿Tiene sentido que Tussam sepa que sus correos pueden acabar en el ‘Spam’ pero que no alerte previamente a sus usuarios de tal posibilidad sino sólo cuando éstos, preocupados, llaman para tratar de averiguar qué está pasando?

-¿Tiene sentido que un solicitante que ha realizado todos los trámites presencialmente en la oficina del Prado no tenga allí mismo la posibilidad de abonar el dinero y validar directamente el título de viaje en vez de que se le siga complicando el procedimiento con la espera del correo notificador y de lo que viene después?

Publicidad de Tussam de la Tarjeta Estudiante

Y lo que viene después del ‘Spam’ (diez días de retraso, tiempo en que el/la titular podría haber usado la Tarjeta Estudiante en vez de bonobuses ordinarios, con el correspondiente gasto añadido) es que hay que imprimirse la carta de pago por duplicado e ir con la misma a una oficina de Caixa Bank (no se permite otra, para que así Tussam y este banco hagan su negocio aun a costa de complicarle la vida a los usuarios en cuyo entorno no haya una oficina de dicha entidad y tengan que ir a buscarla a otro barrio).

¿Saben en Tussam el horario de apertura de Caja o/y de pago de recibos de los bancos? Desde hace tiempo se limita, al menos en las entidades que conozco, a un par de horas al día o incluso en días alternos por la mañana, es decir en el horario habitual de clase de los estudiantes, con lo cual éstos pueden verse necesitados de enviar a un familiar para que en su nombre y lugar vaya al banco a hacer cola para pagar por ventanilla o por el cajero automático, si es que logra enterarse de cómo valida éste los documentos.

¡Y todavía no hemos acabado!

Una vez abonado el dinero de la renovación el estudiante debe volver a validar el título de viaje en una máquina existente en la oficina del Prado de San Sebastián, ante la cual a cierta hora “a priori” favorable había al menos catorce personas en cola. Y me pregunto: ¿no podría activarse automáticamente la tarjeta -renovada “de facto” una vez hecho el abono en Caixa Bank- en cualquier autobús, ya que la maquinita del mismo es capaz de detectar si un bonobús normal tiene saldo o no?

En resumen, el SISTEMA de Tussam, que parece ideado por el Gran Burócrata a modo de Gran Hermano, no sólo bloquea la renovación por Internet, sino que también obliga a las siguientes gestiones si se pretende hacerla de forma presencial:

1.-Petición de un certificado de matriculación con sello original de la Facultad de turno.

2.-Tener que ir en persona a la oficina del Prado u otra de Tussam.

3.-Tener que ir a pagar de forma obligada a una sucursal de Caixa Bank, entidad a la que ha otorgado el monopolio.

4.-Tener que ir a validar la tarjeta renovada en la oficina del Prado u otra.

Así juega Tussam con el tiempo de los sevillanos.

El barrio más rico de Sevilla es cinco veces más pobre que el más rico de España

La diferencia entre el barrio con más renta de la capital andaluza (Casco Antiguo) y el de menor renta (Bellavista/Cerro-Amate/Este) es de 26.187 euros

La Moraleja, barrio/distrito perteneciente al municipio madrileño de Alcobendas, es el que tiene mayor renta bruta de toda España, con una media de 214.276 euros por habitante, cantidad que prácticamente quintuplica (4,77 veces) la renta bruta de la zona más pudiente de Sevilla capital, comprendida dentro del Casco Antiguo y cuyos habitantes disponen de 44.894 euros antes de impuestos. Así se desprende del informe de la Agencia Tributaria ‘Estadística de los declarantes del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas de los mayores municipios por código postal’, elaborado a partir de los datos fiscales del ejercicio de 2018.

La selección de los municipios se ha hecho según tres criterios de los que ha de cumplirse al menos uno de ellos: tamaño de la población (más de 200.000 habitantes según el Censo de Población), tamaño fiscal (más de 100.000 declaraciones de IRPF en el ejercicio fiscal) y renta bruta total (tener una renta bruta agregada superior a los 2.200 millones de euros). En la mayoría de los casos los tres criterios se cumplen simultáneamente, pero hay unos pocos casos en los que es válido solo alguno de ellos. 

Los distritos y barrios de La Moraleja (Alcobendas, en Madrid), Vallvidrera-Tibidabo i Les Planes (Barcelona), junto a Somosaguas-Humera (Pozuelo de Alarcón), Salamanca-Goya y Aravaca (Madrid), son las zonas que presentan las mayores rentas brutas medias de todo el país.

Códigos postales de Sevilla capital

El estudio de la Agencia Tributaria toma como base los códigos postales, siendo el 41001 (que abarca parte del Casco Antiguo) el de mayor renta bruta de Sevilla capital, con los citados 44.894 euros de media por habitante. En esta zona están calles y/o plazas tan conocidas como Adriano, Albareda, Alfonso XII, Almansa, Almirantazgo, Arfe, Arjona, Barcelona, Bobby Deglané, Campana, Canalejas, Carlos Cañal, Castelar, Avenida de la Constitución, Dos de Mayo, Federico Sánchez Bedoya, Julio César, Magdalena, Méndez Núñez, Molviedro, Monsalves, Plaza Nueva, O´Donnell, Patio de Banderas, Puerta de Jerez, Rioja, Sierpes, Velázquez y Zaragoza.

En el lado opuesto, como código postal más pobre de la capital de Andalucía aparece el 41016, situado en parte de los distritos municipales de Bellavista-La Palmera, Cerro-Amate y Este y con una renta bruta por cada habitante de tan sólo 18.707 euros, con lo cual la diferencia de renta bruta entre el barrio más rico de Sevilla y el más pobre es de 26.187 euros. En el código postal menos pudiente de la ciudad aparecen calles como Acebo, Alanís, Alcolea del Río, Badolatosa, Cervera, Escapulario, Linotipia, Litografía, Machichaco, Madre de la Iglesia, Medina Azahara, Parque Sevilla Industrial, Parsi, Pero Mingo, Pino Albar, Badolatosa, Somosierra, Tabarca, Tipografía, Torrecilla, Torres del Río, Torres Quevedo, Tres Avemarías, Vía Latina, Virgen de las Aguas y Virgen de la Soledad.

La clasificación de los barrios por su grado de riqueza (renta bruta) y de mayor a menor figura en el siguiente cuadro. Para ver las calles comprendidas dentro de cada código postal se puede consultar el siguiente enlace (parte inferior de la pantalla que le aparezca):http://distritopostal.es/sevilla/sevilla

Seis años después del arboricidio de Zoido en la calle Almirante Lobo

En este 2020 se han cumplido seis años desde la tala de la mayor parte de los plataneros de Indias de la calle Almirante Lobo de Sevilla por el gobierno local de Juan Ignacio Zoido:

http://www.manueljesusflorencio.com/2014/09/tropiezo-con-los-mismos-arboles/

Esos plataneros se sembraron, según algunas fuentes, con motivo de la Gran Exposición Iberoamericana de 1929, por lo que si Zoido los hubiera dejado vivir, dentro de nueve años habrían sido centenarios. Hoy, con la mentalidad existente y ante la amenaza del cambio climático, ¿qué ciudad avanzada no hubiera hecho todo lo posible, con los tratamientos selvícolas adecuados, para salvar ejemplares con casi un siglo de antigüedad y de tal porte que juntando sus ramas y hojas entre una acera y otra creaban una botánica nave gótica catedralicia de sombra y frescor?

En primer plano, el tocón de uno de los plataneros cortados en la calle Almirante Lobo, frente a la Torre del Oro
Aspecto de Almirante Lobo tras el arboricidio de Zoido

Cualquier otra ciudad lo hubiera intentado (de hecho no hacía falta intentar nada; hubiera bastado con no tocarlos, como la rosa de Juan Ramón) salvo esta Sevilla de alcaldes arboricidas. Sin remontarnos más allá en el tiempo, la Soledad Becerril que se encadenó a unos eucaliptos existentes junto a la antigua Catalana de Gas para que no los talaran, luego nos salió rana porque ordenó o permitió la tala de los plataneros existentes en la Avenida de Roma delante del Palacio de San Telmo por el cateto motivo de que estorbaban la visión del monumento, aunque oficialmente se arguyó que todos estaban enfermos. Tan “enfermos” como los restantes de la misma Avenida y de su entorno pero que casualmente no fueron eliminados porque quedaban fuera del ángulo de visión de la sede de la Junta de Andalucía: http://www.manueljesusflorencio.com/2013/07/la-arboleda-perdida/

Como luego vendrá el que bueno te hará (es un decir), el arboricida por excelencia, Monteseirín, hizo de Atila desde el Prado hasta la Plaza Nueva con la coartada de la pseudopeatonalización de la Avenida y el gran despilfarro del tranvía redundante hasta el Prado de San Sebastián. Y tras Monteseirín, Zoido en Almirante Lobo y ahora Espadas con su arboricida tranvía por Nervión: http://www.manueljesusflorencio.com/2018/05/el-93-de-los-arboles-seran-eliminados-en-la-ampliacion-del-tranvia/

Como se ve, cada alcalde sevillano ejecuta su propio arboricidio “emblemático”, para dejar su “huella” de carbono y ser recordados por la posteridad, como aquel que quemó el templo de Éfeso (Artemisa).

Contraste de los plataneros supervivientes con los árboles plantados por Zoido en la calle Almirante Lobo

Al cabo de seis años del arboricidio de Zoido en Almirante Lobo se aprecia de forma visible la diferencia de altura y de copa entre los plataneros supervivientes que indultaron delante del edificio Cristina (sus ramas sobrepasan la última planta del inmueble), los naranjos y bauhinias rosáceas sembrados por orden del entonces alcalde (apenas sobrepasan la planta baja del Cristina) y los denominados “maceárboles” sobre las aceras, en la demostración de que con la “reurbanización” de Zoido no se logró dotar de suficiente verde a la vía pública y hubo que recurrir a la colocación de macetones para crear más biomasa.

Zoido estará contento de haber logrado otro objetivo tan falso como la peatonalización de la Avenida por Monteseirín (reino de todo lo semoviente menos de los peatones, que andan siempre con el temor a ser atropellados por algo o por alguien o de chocar contra veladores o mupies), cual era, según proclamaba, que desde la Puerta de Jerez se pudiera ver la Torre del Oro, “obstaculizada por los plataneros”. Como se ve, la historia se repite. Soledad Becerril quería ver la fachada de San Telmo sin árboles y Zoido, la Torre del Oro. ¿Será este complejo digamos escurialense de edificios a la vista sin árbol alguno propio de los alcaldes del PP? Si en el futuro resulta elegido otro de este partido habrá que echarse a temblar de pensar con qué arboleda acabará con tal de que se divise algo por detrás. ¿Talará los árboles de la Plaza Nueva para que se vea la fachada del Ayuntamiento? ¿Qué será lo siguiente?

Almirante Lobo, sin apenas plataneros que le hagan sombra a la Torre del Oro, tal como quería Zoido

Y digo falso objetivo porque la Torre del Oro no queda en línea con la Puerta de Jerez, tal como puede comprobar cualquiera yéndose a sentar en la mitad de la misma. En todo caso sólo es visible desde uno de los extremos, ya en línea con la fachada del hotel Alfonso XIII, pero para tan escaso número de bancos que no se justifica como coartada. En la mentalidad pepera de dar prioridad a la piedra o el ladrillo sobre la rama y la hoja, plataneros de Indias que pueden alcanzar una altura superior a los 30 metros (véanse los del Parque de María Luisa o, si tienen la posibilidad, los inmensos de los jardines del Palacio de Versalles, bajo los cuales uno se siente diminuto) eclipsaban los 36,75 de la Torre del Oro, no así estas bauhinias rosáceas, con un porte máximo de 7 a 10 metros y un diámetro de copa de tres a cuatro. Los plataneros daban sombra a toda Almirante Lobo y hacían sombra a la Torre del Oro porque eran auténticos monumentos vegetales, pero por mucho que Zoido la haya vestido de rosa con las bauhinias la calle no tiene el mismo empaque y solera de antaño.

La calle Almirante Lobo cuando todavía tenía la mayor parte de sus plataneros

Y ahora, como tras la Expo plantan bauhinias por doquier, Almirante Lobo pronto no se distinguirá de cualquier otra, cuando lo que la hacía especial eran sus plataneros cuasi centenarios. Zoido la ha convertido en una vulgar calle más.

Endesa en catalán: ¿por qué ahora? ¿por qué no también en euskera y gallego?

En este mes de octubre de 2020 me he visto obligado a llamar en diversas ocasiones a la compañía energética Endesa, por razones que prefiero no recordar. Por eso, después de más llamadas de las deseables, hoy, día 15, me ha sorprendido que la empresa de capital italiano (filial de Enel) haya cambiado el mensaje con que recibe a quien se dirige a su Centro de Atención al Cliente, bastante, pero que bastante mejorable por cierto, al igual que el trato general de la compañía a sus usuarios.

Ahora no sólo publicita una oferta de que si te pasas a Endesa te dan un mes gratis, sino que también te pregunta los dos primeros números del código (postal, se supone) de la provincia desde la que llamas (Sevilla, en mi caso) y si quieres ser atendido en castellano o en catalán, cuestiones que nunca antes me plantearon en los decenios que llevo de cliente de la compañía.

Logotipo de Endesa

No tengo nada en contra del catalán ni de ninguna otra lengua. Al revés: ojalá supiera comprenderlas y expresarme en todas ellas. En este sentido, me remito al artículo 3 de nuestra Constitución, que en su punto tercero proclama: “la riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección”.

Recuerdo que en vísperas de los Juegos Olímpicos de Barcelona (1992) estuve varios días en la capital de Cataluña para hacer un reportaje sobre el evento. Traté a bastante gente, vinculada o no a la Organizadora, y comprobé cómo los catalanoparlantes, en cuanto veían que su interlocutor no era nativo o bilingüe, automáticamente y sin mayor problema pasaban a hablarle en castellano. No había ningún conflicto idiomático y ese cambio sobre la marcha se operaba de forma digamos natural.

Aunque nunca se puede generalizar y hay gente de todo tipo, cada vez con mayor frecuencia me ocurre en viajes al extranjero que al coincidir con catalanes, éstos, cuando oyen hablar en castellano no sólo no tratan de hacerse comprender en la “lengua española oficial del Estado” (artículo 3 de la Constitución), sino que procuran por todos los medios no comunicarse en la misma e ignoran de forma más o menos deliberada a los castellanoparlantes. La diferencia entre el comportamiento lingüístico que observé en la época preolímpica de Barcelona y el que percibo en los últimos años refleja de manera evidente la evolución de Cataluña: de una sociedad abierta y universalista a otra cerrada y cada vez más localista y excluyente, causa y consecuencia del separatismo.

Anillo Olímpico de Barcelona-92

Volviendo a Endesa, cabe preguntarse lo siguiente:

-¿Por qué ahora ofrece a sus clientes, aunque llamen desde fuera de Cataluña, ser atendidos en castellano o en catalán y anteriormente nunca dio esta opción?

-¿Por qué entonces, siguiendo esa misma lógica, no ofrece la opción de ser atendidos en euskera y gallego, lenguas cooficiales en otras comunidades autónomas?

La línea rápida de Tussam que en vez de acercar a los estudiantes a Los Bermejales los alejará

El alcalde de Sevilla, Juan Espadas, ha presentado junto a varios de sus delegados y el gerente de Tussam, Rubén García, el denominado Plan de Mejora de la Movilidad en Macarena y Norte, según el cual a partir de marzo de 2021 la actual línea 3 Pino Montano-Bellavista se convertirá en una línea exprés o rápida y se modificarán además las líneas 1, 10, 11, 12, 13 y 16.

El primer hecho llamativo es que el alcalde presente un Plan de Movilidad por fascículos, limitado al eje Norte-Sur de la ciudad y cuando todavía no se ha aprobado el nuevo Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) general de Sevilla, del que debería colgar aquél. Un Plan general de Movilidad que previamente debería ser sometido a un proceso de información pública, participación ciudadana, alegaciones y aprobación por el Pleno del Ayuntamiento y en el que quizás el conjunto de los sevillanos podría proponer una movilidad distinta a la ahora presentada por Espadas para Macarena, Norte y también Bellavista-La Palmera, por lo que a éste le afecta.

Por tanto, Espadas está despreciando todo ese proceso y procedimiento de participación y aplicando una política de hechos consumados, al igual que ya hace con el tranvía y con ese subPlan que ha convenido en llamar ‘Plan Respira’ y que tampoco puede sustituir al Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS), como en urbanismo un Plan Parcial no puede sustituir a un Plan General (PGOU) ni entrar en contradicción con el mismo, sino someterse a sus determinaciones.

Este desprecio a la participación ciudadana, desprecio a la democracia en suma, contrasta con tantas promesas como hacía en sentido contrario cuando era el líder de la Oposición en tiempos de Zoido de alcalde. Será que el Poder acaba igualando a todos aquellos que lo ejercen.

Presentación del Plan de Mejora de la Movilidad en Macarena y Norte

Según se ha dicho en la rueda de prensa, la futura línea exprés Pino Montano-Los Bermejales (en realidad llegaría hasta Bellavista) se desviará por la avenida Manuel Siurot (a la que da la ciudad sanitaria Virgen del Rocío) y ofrecerá una conexión directa que reducirá en 28 minutos el tiempo de viaje actual entre ambos extremos, ofrecerá 2.000 plazas más diariamente y se plantea como una línea exprés que conecte Pino Montano con el Centro y con el campus universitario de Los Bermejales. Esta mayor velocidad de circulación y reducción del tiempo de viaje se logrará mediante la supresión de 35 de las 56 paradas actuales, que por lo tanto se quedarán en sólo 21.

Efectivamente, en el documento del Plan de Mejora de la Movilidad se dice sobre la línea rápida lo siguiente: “Se establecerá como una línea exprés Pino Montano-Centro-Campus Universitario de Los Bermejales, mejorando los tiempos y ofreciendo una conexión directa”.

Texto sobre la línea 3 exprés en el Plan de mejora de la Movilidad en Macarena y Norte

Sin embargo, el texto de este Plan de Movilidad en Macarena y Norte y el plano que lo acompaña contradicen al alcalde, sus delegados y el gerente de Tussam, por dos razones:

1.-En el plano se ve cómo la línea no se desvía por la avenida Manuel Siurot, sino que continúa como hasta ahora: por Reina Mercedes y La Palmera.

2.-El único “campus universitario” existente en Los Bermejales , si por tal puede entenderse, son las instalaciones deportivas de la Universidad de Sevilla (Sadus), sitas al final de la Avenida de Italia / principio de la Avenida de Dinamarca y colindantes con el extremo Oeste del Parque del Guadaíra. A mitad de la Avenida de Italia y con fachada también a la Avenida de Holanda y Ciudad Deportiva del Betis había un conjunto de caracolas para residencia de estudiantes universitarios (uso ilegal de las casitas suecas que se levantaron para alojar visitantes a la Expo-92), nunca reconocidas oficialmente por la Hispalense y que fueron desmanteladas por fin hace unos años.

Para ofrecer esa “conexión directa” de que habla el Plan de Movilidad de Macarena y Norte con el “campus universitario” del Sadus (Servicio de Actividades Deportivas de la Universidad de Sevilla), la futura línea rápida debería llegar hasta sus puertas o lo más cerca posible, pero va a ocurrir todo lo contrario. En vez de acercar los estudiantes al Sadus los va a alejar aún más.

Actualmente, la línea 3 tiene una parada en la mitad de la Avenida de Italia / esquina con la Ciudad Deportiva del Betis, desde la que se puede ir caminando a lo largo de 600 metros al Sadus. Con la línea 3 exprés esta parada quedará eliminada y los estudiantes tendrán que bajarse en la parada del Paseo de Europa/calle Bolonia, que queda a través de la calle Goleta unos 350 metros más lejos de la anterior y, por tanto, del Sadus.

En el plano del Plan se observa cómo la línea no pasa por Manuel Siurot y, con puntos rojos, las futuras paradas

Conclusión: la remodelación de la línea no cumplirá el proclamado objetivo de acercar el “campus universitario” del Sadus (y tampoco, si aún existiera, las caracolas “universitarias” frente a la Ciudad Deportiva del Betis) a los estudiantes.

ASI QUEDARIAN LAS PARADAS

Según el plano que acompaña a la futura línea 3 exprés, las paradas actuales quedarían de la siguiente forma en el entorno e interior de Los Bermejales:

Sentido Pino Montano-Bellavista:

-Doctor Fleming-Estadio del Betis. Parada Nº 753. Sí se mantendría.

-Avenida Holanda-Paraná (hotel Al Andalus). Nº 802. NO se mantendría.

-Avenida de Italia-Ciudad Deportiva del Betis. Parada Nº 812. NO se mantendría.

-Paseo de Europa/Bolonia. Nº 477. Sí se mantendría.

-Paseo de Europa-Avenida de Alemania. Nº 478. Sí se mantendría.

-Glorieta Letonia-Centro de Salud de Los Bermejales. Parada Nº 822. Esta denominación ya es engañosa de por sí, porque el centro de salud queda distante centenares de metros. Ahora bien, en el digamos plano nuevo da la impresión de que la línea cruzaría la Avenida de Jerez más allá de esta glorieta y llegaría hasta la ahora denominada María Galiana, junto al camino que construyó Zoido hasta el centro de salud y que cortaron el pasado verano para luego reponerlo tras mi denuncia. http://www.manueljesusflorencio.com/2020/09/el-sas-rectifica-en-el-centro-de-salud-de-los-bermejales-el-efecto-mariposa/ De una u otra forma esta parada se mantendría.

-Avenida de Jerez-Hospital Fremap. Parada Nº 807. NO se mantendría.

-Avenida de Jerez-Uralita. Parada Nº 506. Sí se mantendría.

Dejamos aquí el recorrido ya camino de Bellavista (en principio el objetivo de este artículo eran Los Bermejales) para abordar el sentido contrario:

Sentido Bellavista-Pino Montano

-Avenida de Jerez-Uralita. Parada Nº 517. Sí se mantendría.

-Avenida de Jerez-Polígono Pineda. Nº 1012. NO se mantendría.

-Glorieta Letonia-Santa María de la Cabeza. Nº 901. Sí se mantendría

-Avenida de Alemania-Estrasburgo. Nº 823. Sí se mantendría.

-Paseo de Europa-Lyon. Nº 849. Sí se mantendría.

-Avenida de Italia-Ciudad Deportiva del Betis. Nº 814. NO se mantendría.

-Avenida de Holanda-Paraná (hotel Al Andalus). Nº 811. NO se mantendría.

-Doctor Fleming-Estadio del Betis. Nº 797. Sí se mantendría.

El coronavirus ralentiza pero no frena las viviendas turísticas en Sevilla

En los últimos doce meses hay 1.106 más ( suben un 20,43%) y el total es de 6.519

Las plazas en hoteles y viviendas y apartamentos turísticos supera ya al número de vecinos del Casco Antiguo

El Ayuntamiento quiere frenar la expansión cambiando el PGOU para potenciar inmuebles de uso sólo turístico

La pandemia del coronavirus ha ralentizado pero no frenado el número de viviendas con fines turísticos (VFT) en la provincia de Sevilla inscritas en el Registro oficial de la Junta de Andalucía, hasta el punto de que entre septiembre de 2019 y septiembre de 2020 ha habido un crecimiento de las mismas de un 20,43%, al pasarse de 5.413 a 6.519 (+ 1.106).

El confinamiento decretado mediante el estado de alarma a mitad de marzo y que prolongó, tras seis prórrogas, hasta el 21 de junio de 2020 se tradujo casi de inmediato al mes siguiente, abril, en la menor cifra de altas de nuevas viviendas turísticas del periodo interanual analizado, con tan sólo 21. El ritmo se recuperó en mayo y aún más en junio (la cifra más alta de los últimos doce meses, con 196 nuevas inscripciones en el Registro de la Consejería de Turismo) ante el fin del confinamiento y la llegada del verano, pero ya en agosto fue evidente la caída de visitantes a la ciudad http://www.manueljesusflorencio.com/2020/09/tres-mil-empleos-menos-en-los-hoteles-de-sevilla-durante-el-agosto-del-coronavirus/

por lo que decayó de nuevo el número de altas, mientras que se registró previamente la cifra más elevada de bajas de viviendas inscritas en el Registro (27 tanto en junio como julio), como pone de manifiesto la estadística de evolución mensual de altas y bajas en el Registro de Turismo entre septiembre de 2019 y septiembre de 2020:

Evolución mensual de las altas y bajas de viviendas turísticas de Sevilla y su provincia en el Registro de la Junta

En el acumulado, no ha habido mes en que no se haya incrementado el número de viviendas con fines turísticos. Sin embargo, esto no significa que todas ellas estén manteniendo el uso turístico en medio de un mercado a la baja y sin expectativas de una pronta recuperación debido a la segunda ola de la pandemia y la falta, aún, de una vacuna que la contrarreste. El propietario de una vivienda turística puede optar por mantenerla vacía o por ofrecerla en alquiler tradicional en el mercado local a la espera de tiempos mejores y con el fin de obtener en el ínterin una renta, aunque sea inferior a la que en principio esperaba obtener con los turistas.

Fuentes de la Consejería de Turismo de la Junta de Andalucía indican que ya se han detectado movimientos en este sentido y también que algunos propietarios, no muchos de momento, están solicitando al Gobierno andaluz un cierre temporal de sus viviendas en vez de la baja, porque no quieren que desaparezcan del Registro oficial. El delegado territorial de la Consejería, Javier Millán, ha declarado en reiteradas ocasiones que los datos del Registro se pueden consultar libremente casi en tiempo real, lo que resulta muy útil en determinadas circunstancias. El enlace para la consulta es el siguiente: https://www.juntadeandalucia.es/organismos/turismoregeneracionjusticiayadministracionlocal/servicios/app/buscador-establecimientos-servicios-turisticos.html

Sevilla capital acapara 28.939 de las 31.929 plazas de alojamiento ofertadas en toda la provincia mediante viviendas turísticas al cierre de septiembre de 2020, lo que significa el 90,63% del total. El número de plazas en las viviendas con fines turísticos supera a las existentes en los hoteles de la capital andaluza (28.939 frente a 23.899 hoteleras), pero no en el conjunto de la provincia, incluida la metrópoli (33.522 plazas hoteleras frente a 31.929 en viviendas turísticas). Por tanto, la suma de plazas de alojamiento en VFT y hoteles asciende a 52.838 en la capital y a 65.451 en el conjunto de la provincia.

Ahora bien, a esta oferta hay que sumar la de los apartamentos turísticos, figura que en la terminología oficial sirve para denominar a los inmuebles con los mismos fines que las viviendas turísticas (VFT) pero que son propiedad o están gestionados por una empresa en vez de por un particular. Mientras que las VFT son autorizadas y supervisadas por la Junta de Andalucía, los apartamentos dependen a los mismos efectos del Ayuntamiento de cada municipio. En Sevilla capital hay, según aparece en la base de datos de Oferta Turística, de la Junta de Andalucía, 5.642 plazas de alojamiento en apartamentos turísticos al cierre del mes de septiembre, por lo que entre hoteles, viviendas y apartamentos las plazas de alojamiento turísticos que componen la oferta en Sevilla capital es de 58.480.

Esta cifra supera a la del número de habitantes de Los Remedios, Bellavista-La Palmera, Triana, Nervión y también, por poco, a los del distrito Casco Antiguo (58.120). Como la mayor parte de la oferta radica en el Centro, existe la generalizada percepción de que el turismo está fagocitando el núcleo histórico de la ciudad y provocando el éxodo de su población http://www.manueljesusflorencio.com/2020/10/la-relativa-leyenda-urbana-de-la-despoblacion-del-centro-de-sevilla-por-causa-del-turismo/

al transformarse inmuebles en VFT y/o encarecerse los alquileres tradicionales por la mayor rentabilidad que proporciona el acogimiento de visitantes foráneos a lo largo del año http://www.manueljesusflorencio.com/2017/11/el-casco-antiguo-se-moviliza-ante-el-anuncio-de-extender-el-turismo-a-la-mitad-norte/

La oferta turística se incrementará aún más cuando abran sus puertas la quincena (por no decir ya veintena, a la luz de las noticias que siguen apareciendo en tal sentido) de nuevos hoteles en construcción, que el coronavirus tampoco ha logrado paralizar, en la confianza de sus promotores de que más tarde o más temprano esta crisis sanitaria pasará y volverán los tiempos dorados para el sector turístico sevillano.

http://www.manueljesusflorencio.com/2019/09/sevilla-tiene-en-marcha-15-nuevos-hoteles-de-cuatro-o-cinco-estrellas-con-una-inversion-de-63-millones/

En este contexto, el Ayuntamiento de Sevilla, que anteriormente sacó a la palestra la posibilidad de imponer una tasa turística a los visitantes (tema que de momento parece aparcado), reabre el debate sobre la limitación de plazas de alojamiento no hoteleras, la cual podría hacerse mediante una modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), ya que actualmente se puede cambiar de uso una vivienda (residencial), e incluso todo un edificio de viviendas, para alojamiento de turistas, como si se tratara de un hotel sin mayores problemas.

En esa línea, propietarios, inversores y empresas de nuevo o viejo cuño han llegado a comprar edificios al completo, o no renovado, según los casos, los alquileres a vecinos de toda la vida para una vez desalojados aquéllos transformar las viviendas para uso turístico, con el consiguiente efecto en barrios tradicionales de la ciudad, donde al cambio de tipología de los residentes (turistas que van sustituyendo a los nativos) se ha unido la transformación del pequeño comercio, otrora orientado a satisfacer las necesidades de los vecinos y ahora convertidos en negocios de comida rápida y similares, con la finalidad de adaptarse a los visitantes foráneos.

La contención del desbordamiento de este fenómeno de las viviendas y apartamentos turísticos podría pasar por su reconsideración, ya que a juicio del gobierno local no estaríamos ante un uso residencial de los mismos, sino hotelero o terciario, que requeriría un tratamiento urbanístico distinto.

Ocho viviendas de este inmueble de la calle O’Donnell serán transformadas para uso turístico

La idea del Consistorio sevillano pasaría por la creación dentro del Plan General de una nueva figura, la del inmueble turístico (con posterior desarrollo mediante una Ordenanza específica), e incluso la definición de las zonas en que podrían autorizarse por saturación de las actuales, aunque se respetaría el actual “statu quo”. Se tendería así a facilitar la adaptación o creación de edificios enteros sólo para uso turístico (al modo de las residencias universitarias, ahora tan en boga), con lo que se evitarían conflictos entre vecinos y turistas dentro de un mismo inmueble por los diferentes hábitos y horarios de unos y otros.

Al tratarse de inmuebles por entero para uso turístico se frenaría también el desalojo de arrendatarios de toda la vida para que dejen su vivienda a los turistas, ya que todo el inmueble debería ser construido “ex novo” o readaptado para tal finalidad, lo que requeriría en el segundo caso la cancelación de todos los contratos de alquiler existentes y una inversión que quedaría fuera del alcance de muchos propietarios de viviendas aisladas, que actualmente sí tienen recursos para transformarlas en turísticas (VFT).

Actualmente habría en Sevilla capital un centenar largo de edificios de apartamentos turísticos, sin ningún vecino tradicional, cifra demostrativa de que el mercado también se orienta en esta dirección que quiere potenciar el gobierno de la ciudad.

El martirio de cada año: la renovación de títulos de viaje de Tussam

Hay épocas del año que ponen a prueba el funcionamiento y eficacia de las empresas y servicios públicos que, recuérdese, en su mayor parte por no decir toda están sostenidos por los contribuyentes, a cuyo servicio teóricamente están. Hay épocas del año en que se debe prever con la suficiente antelación una mayor demanda o presión sobre esas empresas y/o servicios. Es el caso, por ejemplo, de la Semana Santa y la Navidad, que obligan a Lipasam a reforzar sus brigadas de operarios y maquinaria para poder recoger la mayor cantidad de residuos que quedan en las calles.

Operarios de Lipasam tras el paso de la Cabalgata de los Reyes Magos

Todos sabemos que en septiembre/octubre se produce la “vuelta al cole” en los ámbitos educativos, más o menos en cascada, desde Preescolar hasta la Universidad. Por tanto, es previsible que en esta época del año se produzca una gran demanda de títulos de viaje de la empresa municipal de transportes (Tussam) más utilizables por quienes se matriculan en algún centro docente.

Como en mi familia somos usuarios “de toda la vida” de Tussam, he podido experimentar los problemas del proceso de obtención/renovación de algunos de sus títulos de viaje a la llegada del otoño y comprobar la, generalmente, tardía respuesta de la empresa a la avalancha de demandantes, especialmente en la oficina que tiene instalada en el Prado de San Sebastián, junto a los Juzgados y la parada del tranvía. Más de un año he guardado cola de incluso hora y media rodeado de universitarios y de otros padres que desbordaban el saturado interior de las instalaciones y se desparramaban por la escalinata exterior y las aceras. Y es que no había personal suficiente para atender a tanta gente.

Oficinas de Tussam en el Prado de San Sebastián

Tras algún inicio de curso tan caótico, por fin Tussam reaccionó y en los últimos tiempos incorporó más empleados en la atención al público -ya no se veían puestos vacíos- y hasta un vigilante jurado para mantener el orden y orientar a los solicitantes, entre los que también ha habido estudiantes extranjeros de Erasmus, con algun problema de comprensión, idiomática y del sistema de funcionamiento del proceso.

Este año, por la recomendación de evitar aglomeraciones debido a la pandemia del coronavirus aparecida en marzo, cabría suponer que Tussam habría tenido tiempo suficiente en los siete meses transcurridos desde entones para mejorar sus sistemas informáticos, a fin de atender el previsible aumento de la demanda de títulos de viaje a través de su página web.

Como cada uno cuenta la feria según le va, he de contar que mi experiencia a lo largo de 48 horas de fracasados intentos de renovar una Tarjeta Estudiante no ha podido ser más frustrante. Veamos. La página de la renovación se compone de tres apartados: 1) Datos de la tarjeta a renovar; 2) Confirmación de Datos; 3) Forma de pago. Una vez rellenada la primera página, al final de la misma, a la derecha, existen dos opciones: Volver y Continuar. Jamás he podido continuar a la segunda página (la de confirmación de datos) porque por más que pulsara encima del cuadro Continuar no sólo no podía avanzar, sino que la señal marcada en el cuadro inferior izquierdo de ‘No soy un robot’ se desactivaba a los pocos segundos. Total, que apenas pulsaba la opción de ‘Continuar’ ya tenía que estar haciendo lo mismo en la de ‘No soy un robot’.

Vista parcial de la pagina web de Tussam para renovar la Tarjeta Estudiante

Cansado de esta situación, llamé a Tussam a través del teléfono 010 municipal. En estos dos días he hablado con varios operadores o agentes, según la terminología empresarial, cada uno de los cuales me ha dado diferentes diagnósticos y posibles soluciones, que paso a exponer con espíritu constructivo a ver si “a quien corresponda” toma cartas en el asunto y resuelve los problemas detectados. Primero he de decir que en una de las llamadas, tras el típico “todos nuestros agentes están ocupados en estos momentos”, se me dio la opción de tomar nota de mi teléfono y llamarme a mí. Todavía estoy esperando la llamada. Primera conclusión: hay que reforzar también la atención telefónica a los usuarios.

Parte inferior de la página de Tussam, donde se desactiva en segundos la casilla de ‘No soy un robot’

Y ahora vienen los diagnósticos y soluciones ofrecidos, pero que no han funcionado:

1.-“El servidor estará colapsado porque habrá mucha gente conectada al mismo tiempo. Inténtelo en otro momento”. Pues lo he intentado hasta de madrugada, a medianoche, a la hora de comer y a diversas horas del día, sin resultado alguno. ¿Se han conectado todos los estudiantes de Sevilla al servidor de Tussam durante 48 horas seguidas o más bien es que el servidor no tiene suficiente capacidad para atender la demanda ‘online’ ?

2.-“Pruebe con otro navegador, por si el que está usando no sirve”. Probado no sólo con navegadores diferentes (al final sólo me ha faltado el Ópera), sino también con ordenadores con distinto sistema operativo (Apple y Windows, para entendernos). El mismo nulo resultado.

3.-“¿El número de la tarjeta a renovar tiene tan sólo cuatro dígitos? Debe tener seis. Si tan sólo tiene cuatro debe anteponerle dos ceros, para que el sistema funcione y no salte el error”. Aquí es cuando ya uno llega al punto de hervor de la indignación. Si hay que anteponer dos ceros al número de cuatro dígitos de las tarjetas que los tengan, ¿no tendría que aparecer en la pantalla, o en otra anterior a la del proceso de tramitación, un mensaje alertando de tal circunstancia? Pues, nada de nada, con lo cual el sufrido demandante se puede pasar toda la vida tratando de averiguar dónde radica el problema para no pasar de pantalla.

Sin embargo, no salta ningún mensaje de error por reflejar el número de cuatro dígitos en vez de con seis. Salta el mensaje si, por ejemplo, no se rellena el campo de la dirección, tipo de renovación o cualquier otro. ¡Si lo sabré yo, que me he hartado de rellenar todos los campos no sé cuántas veces! Y, por otra parte, los seis dígitos empiezan a partir del número 100.000. ¿Piensa acaso Tussam que habrá al menos cien mil estudiantes demandantes del título de viaje para todo el curso como para exigir ahora que se complete el proceso con seis cifras en vez de cuatro y encima sin alertar sobre ello?

Propaganda de Tussam para animar la compra de la tarjeta estudiantil

Tras 48 horas de pelea con la página web de Tussam sólo he conseguido que reaccionara en un par de ocasiones. En la primera apareció un mensaje de que estaba procesando los datos y una especie de rueda girando. La ilusión duró tan sólo unos segundos, porque siguió igual de bloqueada que siempre. En la segunda apareció otro mensaje diciendo que a Tussam no le constaba la existencia del título de viaje que trataba de renovar. ¡Pero si lo tenia por delante y había estado vigente hasta julio pasado! Es más, en la información general sobre la tramitación por Internet y la opción Renovación, se dice lo siguiente: “Ya ha tenido esta tarjeta en algún curso anterior aunque no la conserve”. Si el servidor de Tussam, o lo que sea, es incapaz de recordar la tarjeta del curso pasado, ¿cómo va a recordar la de “algún curso anterior”?

Así pues, el dichoso e impersonal “sistema” de renovación ‘online’ sólo dejaba una opción: que el titular de la tarjeta a renovar se desplazara a una oficina de Tussam (en nuestro caso, la situada en el Prado de San Sebastián) para tramitar la solicitud presencialmente y llevando a cuestas todo el papeleo (formularios, fotocopias, certificados, DNI, fotografías…).

Me malicio por qué el “sistema” de Tussam provoca tales problemas informáticos que fuerzan a la gente a abandonar el procedimiento por Internet y a acudir en persona al Prado. Eso debe de ser orden de Espadas para que suba la estadística de viajeros del tranvía, a ver si así puede justificar su ampliación hasta Santa Justa.

El Ayuntamiento de Sevilla se acabará gastando 148 millones en un tranvía que transportará sólo un 6% más de viajeros que la línea 2 de autobús (Barqueta-Heliópolis) de Tussam

La previsión es que el tranvía ampliado transporte 7,5 millones de pasajeros, mientras que la línea 2 del bus ya tiene una demanda de 7,06 millones al año

Seis líneas de autobús de Tussam tuvieron el año pasado más demanda que el denominado ‘Metrocentro’

El coste del kilómetro del tranvía sevillano supera con creces el del kilómetro del tren de alta velocidad (AVE)

( Nota previa: este artículo puede considerarse continuación del titulado ‘La irracionalidad económica del tranvía de Sevilla’, cuya lectura previa recomiendo a modo de introducción:

http://www.manueljesusflorencio.com/2020/06/la-irracionalidad-economica-del-tranvia-de-sevilla/ )

El ‘Estado de información no financiera de Tussam 2019’ revela que seis líneas de autobús transportaron el año pasado más viajeros que el tranvía. Camino de mediados de octubre de 2020 hay que recurrir a este documento porque pese a que las cuentas fueron formuladas por la auditora Deloitte el pasado 8 de junio (y ratificadas en la misma fecha por el alcalde y los consejeros de la empresa, salvo Raúl Morales, en su caso por “no estar consignadas reservas”), cuatro meses después aún no se ha publicado la Memoria Anual correspondiente al pasado ejercicio.

Como a este paso parece que aún estamos a tiempo, habrá que confiar en que se incluyan en la misma los datos estadísticos de todas y cada una de las líneas -44 diurnas y 9 nocturnas- de Tussam, ya que en el ‘Estado de Información no financiera’ sólo se ofrecen las cifras más positivas para la empresa pero no, por ejemplo, las líneas que perdieron viajeros de un año para otro, con lo cual no se cumple el declarado objetivo de las auditorías, pese a lo que cuestan: reflejar el estado real de la compañía.

Una empresa pública, sostenida por el dinero de los contribuyentes al igual que las Administraciones, debe ser tan transparente como una casa de cristal y ofrecer y facilitar toda su información, de forma que se pueda evaluar su situación en cada momento y la evolución en el tiempo de todos sus parámetros, con el fin de ver qué se puede mejorar para que alcance el máximo grado de excelencia. Lo contrario, el ocultismo, es un síntoma sospechoso de encubrir una gestión deficiente, contraria al interés general.

Pues bien, el citado ‘Estado de Información no financiera’ refleja que en el último año (2019) seis líneas de autobús transportaron más viajeros que el tranvía (línea T1) que construyó el gran despilfarrador Monteseirín entre la Plaza Nueva y el apeadero de San Bernardo por un trazado en superficie similar al que soterrado realiza el Metro y a un coste de entre 96 y 99 millones de euros.

Sólo la línea 2, la que une Barqueta con Heliópolis, transportó casi el doble de viajeros ( 7.060.568) que el tranvía de coste multimillonario (3.681.710). También tuvieron mayor demanda de viajeros las líneas 27 (Plaza del Duque-Sevilla Este, con 4,36 millones), 32 (Duque-Polígono Sur, con 3,96 millones), el circular exterior C2 (3,95 millones), el circular exterior C1 (3,90 millones) y la línea 13 (Duque-Pino Montano, con 3,73 millones de viajeros).

Se trata de líneas calificables de “baratas” porque los autobuses no circulan por ninguna plataforma reservada especialmente construida para las mismas y con prioridad de paso semafórico respecto de la circulación, al contrario que el tranvía construido por Monteseirín.

La estadística de esta media docena de sencillas líneas de autobús que sirven fundamentalmente a los barrios y no, como en el caso del tranvía, a la denominada ciudad consolidada” y con una ampliación proyectada pensando en el turismo y el gran comercio, demuestra que es posible satisfacer la demanda de gran número de sevillanos a bajo coste. Esa demanda de transporte público podría incrementarse aún más con sistemas BTR (autobuses de tránsito rápido) como el de San Sebastián

http://www.manueljesusflorencio.com/2020/06/san-sebastian-la-ciudad-que-no-quiso-metro-ni-tranvia/

y tan ecológicos como el tranvía pero muchísimo más baratos.

Monteseirín trató de justificar el nuevo gasto en la ampliación de la línea (835 metros más, hasta el apeadero de San Bernardo) en 2011 amparándose en un supuesto estudio de demanda, nunca revelado, según el cual el tranvía llegaría a transportar una media de 18.400 pasajeros diarios, lo que significaría 6.716.000 al año. La estadística ha demostrado que desde la ampliación el tranvía ha ido perdiendo viajeros prácticamente todos los años (salvo uno), hasta caer a los 3,68 millones el año pasado, o sea ¡ 3,03 millones menos de los estimados en el estudio invocado por Monteseirín!. Ello demuestra, una vez más, que “el papel lo soporta todo” y la escasa credibilidad de este tipo de informes, elaborados “a la carta”, a la medida de los deseos del cliente, sobre todo si éste es un político que juega con el dinero de los contribuyentes, no con el suyo propio.

Los nueve años transcurridos desde la entrada en servicio de la ampliación hasta San Bernardo (y con un 2020 en el que el coronavirus ha reducido en tan sólo seis meses la demanda del tranvía en 1,3 millones de viajeros

http://www.manueljesusflorencio.com/2020/09/el-tranvia-ha-perdido-13-millones-de-viajeros-en-seis-meses-de-pandemia/ ) es un periodo lo suficientemente largo como, a la luz de las estadísticas, haber llegado a la conclusión de que el tranvía redundante (replica en superficie similar trazado que el Metro en subterráneo) de Monteseirín ha sido un fracaso que, desgraciadamente, la ciudad tiene que asumir y procurando mitigarlo en la medida de lo posible.

Pero a continuación viene Espadas y por puro interés político y electoralista (él mismo confesó al respecto que “algo habría que hacer para las elecciones”), ya que no está avalado por razones económicas ni técnicas al haber otras opciones (autobuses de tránsito rápido en plataforma reservada o BTR) igual de ecológicas pero mucho más baratas, lanza el proyecto de ampliar la línea del tranvía desde San Bernardo hasta Santa Justa a un coste inicial estimado de 49 millones de euros y en dos fases (1ª, hasta el cruce entre Luis Montoto y Kansas City; 2ª, desde allí hasta la estación ferroviaria). Por de pronto, el coste de la primera fase ya se ha disparado debido a las obras complementarias de reurbanización que habrá que hacer para tapar el impacto de la ampliación en las infraestructuras de Nervión (aceras, alumbrado, arbolado, carriles bici…) aunque Espadas no quiera imputar al tranvía esa factura de 7,1 millones de euros y pretenda cargarla al presupuesto general de la ciudad o al de Urbanismo o Emvisesa:

http://www.manueljesusflorencio.com/2020/10/el-plan-complementario-para-tapar-el-impacto-del-tranvia-eleva-el-coste-de-la-ampliacion-en-mas-de-7-millones-de-euros/

Si a ello se une el coste (todavía estimado) de la segunda fase, esto es la posterior ampliación hasta la estación de Santa Justa, el proyecto de Espadas se eleva a 38,57 millones de euros, y eso sin sumar los 7 millones presupuestados para la adquisición de dos tranvías que den servicio a la línea cuando se amplíe.

Por tanto, si se suman los costes de la línea construida por Monteseirín y de la ampliación proyectada por Espadas, la factura final sería de entre 145 y 148 millones de euros en números redondos (sin contar los 7 millones de los dos trenes) para tan sólo 4,3 kilómetros

con lo cual el coste del kilómetro del tranvía sevillano será de 34,41 millones de euros, es decir ¡más caro el tranvía que el tren de alta velocidad!, ya que los costes por kilómetro de una línea AVE, a pesar de que se han ido encareciendo con el paso de los años, todavía no han llegado de media a esos 34,41 millones de euros del denominado Metrocentro. Veamos cómo han ido evolucionando los costes del kilómetro de AVE:

-Línea primera, Madrid-Sevilla para la Expo-92: 4 millones de euros el kilómetro.

-Córdoba-Málaga: 17,4 millones

-Madrid-Valladolid: 24,5 millones

-Madrid-Cataluña: 15,5 millones

-Madrid-Valencia: 13,54 millones

Véase al respecto el informe ‘¿Cuánto cuesta un kilómetro de alta velocidad?’, en el siguiente enlace:

http://www.ave-altavelocidad.es/avecedario/pdf/N/N002.pdf

( En la ciudad francesa de Nantes se consideró inadmisible el proyecto de una línea de tranvía (la 3Sur) que iba a ser similar a la de Sevilla ampliada, con una longitud de 4 kilómetros y un coste estimado de 135 millones de euros. Fue sustituida a plena satisfacción por una línea de autobús de tránsito rápido, el Busway: http://www.manueljesusflorencio.com/2020/06/nantes-el-caso-contrario-a-sevilla-cambio-un-tranvia-por-un-autobus/ )

Y por ende hay que tener en cuenta que gran parte de este dinero en Sevilla se emplea en una línea de tranvía redundante, que discurre en superficie por un trazado similar (el 85%) al que en subterráneo ya realizan el Metro y el Cercanías de Renfe, por lo que el contribuyente está pagando ¡para que se duplique una infraestructura! Un lujo asiático en la Sevilla de los 80.000 parados, por no decir un monumental despilfarro del dinero público, con la cantidad de cosas que se podrían hacer con esa cantidad en los barrios o en la mejora general de la flota de Tussam y en la red colectiva del transporte:

Hace unos días, el alcalde presentó el denominado “proyecto complementario” de reurbanización de las avenidas San Francisco Javier y Luis de Morales (para paliar los efectos de las obras de ampliación de la línea del tranvía), en un acto en el que volvió a salir a colación la estimación de que cuando el tranvía llegue hasta la estación de Santa Justa transportará 7,5 millones de viajeros al año, una cifra que nos recuerda a aquella de los 6,71 millones que auguró Monteseirín pero que casi un decenio después se ha quedado reducida a casi la mitad: 3,68 millones. ¿Será por vaticinar?

Suponiendo que se cumpla en el futuro la estimación de los 7,5 millones de viajeros transportados por el tranvía ¡se habrá hecho un gasto de entre 145 y 148 millones de euros para transportar tan sólo 439.432 pasajeros más que la línea de bus Nº 2 Barqueta-Heliópolis! Repito: entre 145 y 148 millones de euros en 4,37 kilómetros (el 85% de los mismos duplicados con el Metro y el Cercanías), para acabar transportando tan sólo un 6% más de viajeros que la línea 2 de Tussam!

¿Es o no es un escándalo?

La relativa despoblación del Centro de Sevilla achacada al turismo

Cuatro distritos han perdido aún más vecinos que el Casco Antiguo durante el ‘boom’ turístico

El Centro tiene ahora más habitantes que hace catorce años

El coronavirus ha puesto aún más de manifiesto la importancia del turismo para el Casco Antiguo, cuyo comercio pide un rescate tras perder el 55% de sus ventas

Medio centenar de comerciantes de las calles Francos, Álvarez Quintero, Chapineros, Chicarreros y Blanca de los Ríos, en pleno centro de Sevilla, han alertado de que el sector se está “desangrando” por la notable caída en el número de clientes y en las ventas, y reclaman un “plan de rescate” basado en nuevas medidas de “ayuda económica, rebajas fiscales o moratorias para las hipotecas de locales”.

En un escrito, los dueños o responsables de estos comercios exponen que meses después de finalizado el estado de alarma decretado contra la pandemia de coronavirus Covid-19 y las restricciones del mismo en materia de actividad económica y movilidad, su trasiego de clientes es “casi inexistente” (hasta el punto de haber perdido el 55% de sus ventas desde el mes de mayo, según fuentes del sector).

“El comercio del centro de Sevilla está muy afectado por la falta de turistas, tanto extranjeros como nacionales”, indican, al tiempo que señalan la drástica reducción del número de viajeros después de que no pocas voces avisasen de la expulsión de los habitantes del centro de la ciudad como consecuencia de la presión turística.

Numerosos locales vacíos en el Centro de Sevilla, sin clientela tras el coronavirus

Efectivamente, ya vimos cómo ha caído el turismo en la ciudad durante el mes de agosto:

http://www.manueljesusflorencio.com/2020/09/tres-mil-empleos-menos-en-los-hoteles-de-sevilla-durante-el-agosto-del-coronavirus/

Y también cómo más de 7 millones de usuarios de las líneas de Tussam que conectan los barrios con el Casco Antiguo han preferido quedarse en éstos en vez de desplazarse hasta el corazón de la ciudad:

http://www.manueljesusflorencio.com/2020/09/mas-de-7-millones-de-usuarios-han-dejado-de-ir-al-centro-en-los-autobuses-de-tussam-desde-el-coronavirus/

La pandemia está teniendo otro efecto añadido: demostrar, justamente por su ausencia, la importancia que para los negocios del Centro de Sevilla tienen los turistas, por más que algunos que se consideran a sí mismos la esencia de la ciudad los denostaran como una molestia innecesaria (se les ha llegado a calificar de “zarrapastrosos”) y despreciaran por su “número excesivo” (incluso haciendo chistes como el de los dos sevillanos que se abrazan al reconocerse en medio de una multitud de visitantes en la calle Sierpes), ya que en su opinión (compartida por buena parte del sector local) sólo habría que apostar por turistas “de calidad”.

Pisos turísticos en el Casco Antiguo de Sevilla

Habrá que recordar una vez más el aviso premonitorio de Antonio Távora en los albores de la Expo-92 -cuando la avaricia de quienes esperaban que el evento fuera Jauja disparó el precio de los hoteles- en el sentido de que no había en el mundo tantos ricos como para pagar el coste de las elevadas facturas que se pretendía cobrar….y que no se pudieron cobrar porque no hubo mercado, por lo que los precios se acabaron hundiendo. Pues bien, ahora, sin turistas “de calidad” ni tampoco en suficiente cantidad, para disgusto ya incluso de los guardianes de las esencias, el Centro se ve desierto y en ruina, al tiempo que se invoca la extendida leyenda de que los turistas han sido los causantes de la “expulsión” del vecindario del Casco Antiguo, por la conversión de viviendas tradicionalmente de alquiler en pisos turísticos y a una renta inalcanzable para vecinos habituales, que habrían acabado así condenados a emigrar a otros barrios de la ciudad.

Sin embargo, cuando se analizan los datos de población del Padrón Municipal de habitantes a fecha 1 de enero de cada año se observa que no es precisamente Casco Antiguo el distrito que más vecinos ha perdido en los años del ‘boom’ turístico, sino el quinto entre los once de Sevilla, tal como pone de manifiesto el balance 2012-2020. He tomado como referencia 2012 porque es el año más antiguo del que he logrado datos demográficos de todos y cada uno de los distritos sevillanos, lo que permite hacer una comparación general.

El Casco Antiguo ha perdido en estos ocho años un total de 2.317 vecinos; este número es superado por otros distritos que sufren mayor sangría demográfica pero que no son percibidos como afectados por éxodo poblacional al no estar vinculada su imagen al turismo como sí el Centro. Así, se han despoblado más que en aquél el distrito Sur (-3.440 habitantes), Macarena (-2.763), San Pablo-Santa Justa (-2.431) y hasta Triana (-2.366). Y es que en realidad sólo en cuatro de los once distritos de la ciudad la población ha aumentado en el periodo considerado: Este-Alcosa-Torreblanca (+5.993), Bellavista-La Palmera ( +2.519), Los Remedios (+677) y Nervión (220). En conclusión, a primera vista el Casco Antiguo se despuebla, pero lo hace en el contexto de una ciudad en la que el 60% de sus distritos sufre el mismo fenómeno de regresión demográfica.

QUINCE AÑOS

Ahora bien, el balance del Casco Antiguo es negativo sobre todo porque el año elegido como referencia (2012) es aquel en el que alcanzó su pico máximo poblacional (60.437 habitantes). A partir de entonces sufrió una pérdida progresiva que en conjunto ha sido del 3,83% de sus residentes. Pareciera como si los efectos de la crisis económica de 2008 no se hubieran dejado sentir hasta 2013 y años sucesivos.

Si analizamos una serie estadística más larga, concretamente hasta el año más antiguo en que he podido conseguir datos (2006):

Evolución de la población del Casco Antiguo entre 2006 y 2020

observamos que el Casco Antiguo incluso acaba el periodo con más habitantes que hace catorce años, ya que hay ahora 58.120 frente a 57.570 entonces. El balance final es de 550 vecinos más.

Si hiciéramos abstracción del ‘boom’ turístico y del fenómeno de los pisos turísticos, como si no hubieran existido ninguno de los dos, y viéramos la evolución demográfica del Casco Antiguo en estos catorce años sin ningún prejuicio ni apriorismo, sólo a través de los números desnudos, diríamos entonces que se trata de un distrito que crece ligeramente o que en el peor de los casos se halla estabilizado, en línea quizás con otros cascos viejos de grandes urbes, de poca movilidad demográfica y con un vecindario muy consolidado. No diríamos que está en regresión ni que como dicen los comerciantes, y no sólo los comerciantes, sufre la expulsión de habitantes por causa de la presión turística.

Vista aérea del Casco Antiguo hispalense

Por tanto, la conclusión depende del periodo que se analice, y en el de 2012-2020 es probable que parte de los pisos turísticos, señalados como uno de los causantes de la pérdida de habitantes del Centro en estos ocho últimos años, fueran de nueva oferta a partir de la restauración de inmuebles que de otra forma no hubieran salido al mercado inmobiliario tradicional de alquiler.

De persistir la pandemia, es probable también que al menos parte de esos pisos sean retirados del mercado turístico con el fin de captar arrendatarios tradicionales, no ocasionales y más estables que los turistas ahora desaparecidos y que estén dispuestos a vivir de alquiler en el Centro pero a unos precios acordes con la actual coyuntura económica, con lo que se abrirían nuevas oportunidades para atraer residentes que acaben incrementando de nuevo la población del Casco Antiguo, en un fenómeno de ida y vuelta, de tipo péndulo.