Calle Zaragoza: Emasesa adjudicó las obras sin esperar a la Comisión de Patrimonio

Y formalizó el contrato pese a no haber obtenido el permiso del organismo de Cultura, que exigió nuevos datos y recomendó adoquín de Gerena

Tardó casi medio año en remitir una documentación que no ha satisfecho plenamente a la Comisión

Muñoz presionó con la Semana Santa para obtener un dictamen favorable a las obras, aunque sigue pendiente la cuestión del pavimento

El gobierno de Espadas, a través de Emasesa y de la Delegación de Hábitat Urbano, ha actuado primero con una política de hechos consumados y luego ha tratado de poner a los pies de los caballos a la Comisión de Patrimonio al responsabilizarla ante la opinión pública del posible retraso para Semana Santa de las obras que proyecta en la calle Zaragoza. De momento ya ha conseguido luz verde a la sustitución de las redes de abastecimiento y saneamiento y sólo tiene intención de colocar unas bandas de adoquines, pese a la renovada petición de la Comisión.

En diciembre de 2020 tuvo repercusión mediática el acuerdo que en su sesión del 25 de noviembre adoptó la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico, dependiente de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, en el punto 14 del orden del día, relativo al proyecto de sustitución de las redes de abastecimiento y saneamiento de la estratégica calle Zaragoza, una de las principales entradas a la Plaza Nueva y al Centro de la ciudad.

La Comisión acordó, por unanimidad de sus miembros, “solicitar documentación complementaria que refleje los detalles constructivos de los elementos singulares de la intervención ( encuentros con alcorques o tapas de alcantarillado, encuentros entre distintos tipos de pavimentos, etc…) dado que a la propuesta le falta definición, y este tipo de intervenciones afectan notablemente a la percepción del conjunto histórico. Se recomienda la reutilización de materiales provenientes de las canteras clásicas (Gerena), así como la recuperación del material que pueda obtenerse de esta intervención”. Véase al respecto: https://www.juntadeandalucia.es/sites/default/files/2021-07/ACTA%2025-11-2020_FDO.pdf

Así pues, la Comisión apostaba sin lugar a dudas por la repavimentación de la calle con adoquines tradicionales de Gerena, aunque la idea de Emasesa, como promotora de las obras, y de la Gerencia de Urbanismo, como su supervisora, era, según ha trascendido, colocar, como si se tratara de pasos de peatones, unas simples bandas testimoniales de dicho material, al modo de lo realizado en la plaza de la Magdalena con las losas de Tarifa o en la de san Julián, y poner círculos de adoquín en torno a las tapas de las alcantarillas.

Bandas de losas de Tarifa colocadas durante las obras de la plaza de la Magdalena

Cuando se sigue la pista al expediente de la licitación del proyecto por la Empresa Metropolitana de Aguas de Sevilla (Emasesa) se comprueba el desprecio o el exceso de confianza del gobierno de Espadas en relación con la Comisión de Patrimonio, ya que sin esperar siquiera a su informe o dictamen del proyecto que le había sometido previamente, aquélla adjudicó las obras de sustitución de redes de la calle Zaragoza.

En efecto, Emasesa había adjudicado las obras el 9 de noviembre de 2020, dieciséis días antes de la reunión de la Comisión, a la empresa Ullastres, como puede comprobarse en el siguiente enlace: https://www.infopublic.net/concursos/proyecto-sustitucion-redes-abastecimiento-saneamiento-calle-zaragoza-conservacion-distrito-casco-antiguo-sevilla-2705189

Una vez abiertos los sobres y valoradas las propuestas empresariales presentadas se llegó a la conclusión de que la mejor era la de Martín Casillas, pero ocurrió algo inesperado. Esta compañía, con amplia experiencia en contratos con el Ayuntamiento (se ha adjudicado recientemente parte del dotado con 30 millones de euros para la conservación de las calles de Sevilla), no aportó en plazo la documentación que se le requirió.

Y de nuevo ocurrió lo mismo cuando se trató de adjudicar el proyecto a la segunda empresa clasificada, Explotaciones Las Misiones, por lo que al final, por estos sucesivos descartes, el trabajo acabó en manos de Ullastres, la cual cumplió todos los requisitos exigidos y lo hará por 989.534,48 euros (IVA aparte).

En esa política de hechos consumados y/o desprecio a los dictámenes de la Comisión de Patrimonio, pese a la exigencia previa de ésta de obtener documentación complementaria y la recomendación de que la pavimentación de la calle se haga con adoquines tradicionales de Gerena, Emasesa no detuvo el procedimiento administrativo, sino que lo consumó y el 3 de diciembre de 2020 formalizó el contrato con Ullastres aunque tenía margen de maniobra suficiente, ya que el plazo de ejecución se ha calculado en 210 días.

Vista parcial de la céntrica calle Zaragoza

Y es que tanto Emasesa como la Gerencia de Urbanismo tenían como baza de presión sobre la Comisión si no aprobaba el proyecto, presentarla ante la opinión pública como la responsable de su paralización o bien, de iniciadas las obras, del posible retraso que pudiera amenazar el paso de cofradías durante la Semana Santa de 2022, cuya celebración está prevista del 10 al 17 de abril.

En esa línea argumental, cultivada previamente en los mentideros locales,  se expresó el delegado de Hábitat Urbano, Antonio Muñoz, quien justo en vísperas de la última reunión de la Comisión de Patrimonio, celebrada el pasado 28 de julio, declaró en una entrevista radiofónica que las obras de la calle Zaragoza debían estar listas para la “agenda social” de la ciudad, con sus fiestas de primavera.

Si el plazo de las obras estimado por la propia Emasesa es de 210 días, para que estén terminadas a tiempo para la Semana Santa deberían empezar como muy tarde el 11 de septiembre de 2021.

Había, pues, tiempo por delante antes de meterle prisas a la Comisión, pero el Ayuntamiento gobernado por Espadas jugó a dilatar los plazos para presionar al organismo de la Consejería de Cultura y que apareciera como responsable de lo que pudiera ocurrir en caso de no aprobarle el proyecto presentado. Por eso tardó casi medio año (hasta el 16 de mayo de 2021) en remitirle, según las fuentes consultadas, una insatisfactoria documentación complementaria.

La insatisfacción de la Comisión con la nueva documentación remitida por Emasesa se pone de manifiesto en el acta de la sesión celebrada el pasado 28 de julio, que reza así:

«Analizada la documentación presentada, esta Comisión Provincial de Patrimonio Histórico, conforme al artículo 33.3 de la LPHA, acuerda por mayoría de sus miembros informar favorablemente el Proyecto presentado sólo y exclusivamente en lo que se refiere a las actuaciones en él recogidas relativas a la sustitución de las redes de abastecimiento y saneamiento, para las que se establece una cautela arqueológica consistente en un control de los movimientos de tierra contemplados en el proyecto según lo establecido en el vigente Reglamento de Actividades Arqueológicas.

Con respecto a la pavimentación de la calle Zaragoza incluida en el mismo documento, ha de presentarse un modificado de proyecto que abarque la pavimentación en el que se resuelvan a nivel de proyecto el trazado y despiece de las distintas embocaduras, quiebros, incrustaciones y demás singularidades que se localizan a lo largo de la vía, incluidos todos los detalles necesarios para la adecuada definición de las
obras de pavimentación, entendiéndose que en ningún caso podrán iniciarse las mismas sin la correspondiente autorización de esta Administración.

En el modificado de proyecto a presentar han de ser aplicados los siguientes criterios, que se exponen a continuación:

a. Las tapas de los diversos registros, en la medida de lo posible, deberían contar con un sistema de ajuste final que permita su ubicación dentro de la superficie general de cualquiera de las tramas por la que quedarían absorbidos. Aquellos que finalmente quedaran ubicados afectando a líneas generales o en una situación comprometida debería resolverse con un detalle concreto de la solución de trazado. También cabria proponer que las tapas pudieran adaptarse en su material de acabado a los materiales
y despiece de la trama en la que se ubican.

Vista de la calle Zaragoza desde la mitad de la vía pública

b. Las tramas generadas por las distintas pavimentaciones deben ser lo más homogéneas y abstractas posible, de manera que ofrezca una superficie general sobre la que se desarrollasen los distintos sucesos, o bien, seguir la directriz marcada en cada caso por el eje acordado de la calle y responder, en la medida de lo posible, a una modulación única.

c. En su caso, los quiebros que puedan producirse dentro de una misma trama, generados por los giros en la directriz de la calle, han de resolverse buscando el acuerdo paulatino entre ambas partes, bien abanicando, bien quebrando piezas, o bien mediante piezas especiales que, manteniéndose dentro de las dimensiones de la trama, resuelvan dicho encuentro.

d. Las embocaduras de las calles han de continuarse hasta plantear un encuentro perpendicular con la directriz marcada por el eje de la calle que acomete, bien con un encuentro simple entre los distintos materiales, si esto fuera posible o, en todo caso, siguiendo la recomendación anterior.

e. También es importante fijar el inicio y el final del ámbito de actuación y cómo iniciar o finalizar los tratamientos, que deberían siempre adecuarse a las distintos encuentros que se plantean. En el presente caso de la calle Zaragoza, el proyecto extiende la trama del acerado hasta la calzada de la calle Puerta de Triana de manera que irrumpe en la linealidad del eje Reyes Católicos-Puerta de Triana-San Pablo, el cual se entiende que debe tener prioridad en el tratamiento, por lo que el acerado afectado en
este trozo debe reponerse con la solución ahora existente de loseta hidráulica, en tanto en cuanto no se plantee de nuevo una solución general del referido eje viario.

f. Las incrustaciones que sea necesario hacer deberán adecuarse al máximo a la trama en la que se incluyen, tanto en posición como en dimensiones, siempre que ello sea posible. En el caso de las señalizaciones exigidas para las personas invidentes, debe seguirse esta misma recomendación e intentar adecuar su localización, materiales y dimensiones al diseño general de la pavimentación, siempre en la medida de lo posible y sin desatender los objetivos primordiales de la normativa correspondiente».

El acuerdo coloca al gobierno de Espadas en posición ventajosa, ya que podrá iniciar las obras de sustitución de redes (su objetivo real), y a medida que vaya pasando el tiempo colocar a la Comisión en la tesitura de mantener la calle levantada para Semana Santa si se empecina en recomendar su plena pavimentación con adoquines, o, para no perjudicar a las cofradías y que éstas no se le echen encima, ceda y que el Ayuntamiento acabe colocando esas meras bandas testimoniales de adoquines porque así el proyecto le resulta más barato y pese a los acuerdos del Pleno municipal en favor del pavimento tradicional de Sevilla.

Y es que el criterio imperante en el seno del gobierno de Espadas es el económico, no el patrimonial.

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