Alarma por el riesgo de inminente tala del ficus de la parroquia de San Jacinto aprovechando agosto

La Archidiócesis de Sevilla omitió el centenario árbol en sus presupuestos para conservación y funcionamiento, que ascendieron a 12 millones en 2021

Oídos sordos al ofrecimiento gratuito de la Asociación Multisectorial de la Jardinería de expertos para salvar el árbol

Campaña en la ciudad norteamericana de San Francisco para salvar de la tala a otros 200 ficus para ahorrarse gastos de conservación

Entidades ecologistas y defensoras del patrimonio están en estado de alerta ante el riesgo de que a partir del fin de semana del sábado 6 de agosto se proceda a la tala del centenario ficus existente junto a la trianera parroquia de San Jacinto, aprovechando para ello el menor flujo de tráfico y de viandantes por las vacaciones de verano. El gobierno local de Sevilla, que preside el socialista Antonio Muñoz, concedió a la parroquia el permiso para talar el enorme árbol a finales del mes de mayo de 2022.

Las 50.234 firmas contrarias a la tala recogidas hasta el momento de redactar estas líneas en la plataforma Change.org dentro de las campañas ‘No a la tala del ficus de San Jacinto’ y ‘Dejadlo vivir: ¡Ni un árbol menos!’ no parecen una razón convincente para que la Iglesia de Sevilla renuncie a su propósito de talar el ficus de la parroquia de San Jacinto, en Triana, con tal de no gastar dinero alguno en su conservación. Trata de que sea asumida por el conjunto de los sevillanos a través del Ayuntamiento.

El ficus de San Jacinto en su época de esplendor, antes de ser mutilado

El mensaje que transmite una y otra vez la parroquia es que carece de dinero para hacerse cargo del ficus https://www.manueljesusflorencio.com/2021/04/san-jacinto-60-000-euros-para-conservar-la-capilla-sacramental-cero-euros-para-el-ficus/. Sin embargo, el presupuesto consolidado de la Iglesia en Sevilla, que incluye los balances del Arzobispado y otras instituciones eclesiales de la Diócesis -Cabildo Catedral, Cáritas, parroquias, Seminario, etcétera-, ascendió en el ejercicio de 2021 a 42.717.433 euros, cinco millones de euros más (14%) que el año anterior. 

Las aportaciones de los fieles (14.840.826,57 euros, el 34,74% del total ingresado) se incrementaron en algo más de un millón respecto a 2020 (un 7% más). Lo mismo se puede decir de los ingresos por la vía de la asignación tributaria a través del Fondo Común Interdiocesano, un concepto por el que la Archidiócesis recibió 8.154.750 euros, 633.362 más que en 2020 (un 8%).

Monseñor Saiz Meneses, arzobispo de Sevilla

La cantidad destinada a la conservación de edificios y gastos de funcionamiento fue de 12.047.381 euros, casi un millón más que en 2020 (el 9% de incremento). Este último concepto es el que tiene asignada la mayor proporción de la cuenta de explotación, un 31,08% del total de gastos consolidados de la Archidiócesis, pese a lo cual la doctrina imperante es que no hay dinero para la conservación del patrimonio vegetal, como es el caso del ficus de San Jacinto.

OFRECIMIENTO GRATIS DE AMJA

En este sentido, Juan Manuel Ruiz, presidente de la Asociación Multisectorial de la Jardinería Andaluza (entidad que ha ofrecido sus técnicos para salvar el ficus), ha escrito un artículo titulado ‘Sevilla y sus árboles: ¿perderemos la fe?’, cuyo contenido es el siguiente:

«Días atrás, mi buen amigo Jacinto me enviaba en fresco la información de un diario a
la que yo le empataba con otra sobre el mismo asunto. Por desgracia no estábamos de
chistes. Chateábamos con inquietud ante la tozuda realidad reflejada en muchos
medios y que, en conclusión, nos llevaron hasta el verde: un ecosistema mitigador ante
el panorama climático que nuestra sociedad y nuestras urbes, en particular, han de
salvar.

Fueron escalofriantes para mí los datos que los medios de comunicación enmarcaban y
multiplicaban por cuatro las muertes del pasado año por mor del calor. Así, según el
Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria del Instituto de Salud Carlos III, en
algunas ciudades españolas había aumentado, de forma extraordinaria, un
importante número de fallecimientos directamente relacionados con las altas
temperaturas sumadas semanas atrás. Y, para colmo, además de las particularidades
climáticas, se dan cierres de parques y talas de arbolado. Muchas y sonoras talas.

Me duele mucho que Sevilla esté en ese ranking y sobre todo a pocas horas de que se
perpetre una nueva tala. Se trata del centenario Ficus macrophylla que fue a parar al
compás de la Iglesia de San Jacinto y del que se viene hablando mucho y arreglando
nada. En San Jacinto hemos estado buceando ante la incomprensión y obstinación más
absoluta por parte de la propiedad.

Juan Manuel Ruiz, presidente de la Asociación Multisectorial de la Jardinería Andaluza

Más empatía encontramos en Parques y Jardines, pero la realidad es que sus viejos cimales pronto serán seccionados porque la iglesia ha solicitado su tala, el Ayuntamiento la ha concedido y la Delegación de Cultura ha dado el visto bueno, con lo cual el Ficus está sentenciado, sin más oportunidad, esperando el día.

El árbol está mermado por anteriores malas praxis; sin embargo, su edad, ser un hito
verde en Triana y los beneficios ecosistémicos que ofrece, es motivo más que
suficiente para que opte a seguir presente en ese lugar. Desde Amja hemos ofrecido y
facilitado gratuitamente técnicos de reconocido prestigio para arrojar luz al conflicto
del que sabemos de antemano que, con su intervención, se garantizaría la pervivencia del ejemplar en unos parámetros viables, algo que de igual forma ya sabían.

Creo que la Administración Pública tendría que haber hecho más y mejor. No está el
Ayuntamiento para florituras con el arbolado público y es insoportable, con la que nos
cae, la nula cintura que viene mostrando y que con el Ficus de San Jacinto se vuelve a
coronar.

Curiosamente, en unos días, hace cinco años desde que, en una rocambolesca
operación para la tala de las palmeras de Parlamento de Andalucía, Amja se personó
denunciando una actuación totalmente incorrecta y carente de la menor seriedad.
Tal y como leía ayer de José Lindo, de ClimateTrade: “Las olas de calor se pueden y se
deben mitigar” y termina señalando: “hay que parar de reemplazar la vegetación por
cemento y plantar más árboles en las ciudades”.

Sevilla, como en cualquier otra ciudad en la que se trabaje de espaldas a la técnica,
debe saber que la arboricultura moderna depara soluciones serias a problemas
complejos. Lo hacen en Málaga, en Cádiz, en Huelva, … No podemos permitirnos
perder más árboles en las ciudades. La salud nos lo agradecerá, pero “Qué le digo yo a
Sevilla que no le haya dicho nadie…”

TAMBIÉN EN SAN FRANCISCO

Por otra parte, más de 9.500 personas han firmado también en la plataforma Change.org contra el anuncio de las autoridades de la ciudad norteamericana de San Francisco de eliminar 207 ficus sanos y maduros de sus calles y plazas.

La agencia principal para esta amenaza es la Oficina de Silvicultura Urbana / Departamento de Obras Públicas (DPW). Según el último censo de árboles, se estima que hay 7.000 ficus maduros plantados en la ciudad.

Imagen de una calle de San Francisco con ficus

Según los promotores contrarios a la decisión administrativa, la eliminación de estos 207 árboles, casi el 3% de los de su especie existentes, reduce los costes de mantenimiento a largo plazo para la Ciudad, pero también aún más el tamaño y el volumen de su dosel forestal urbano, que ya es el más pequeño (sólo un 13,7%) de los existentes en cualquier ciudad estadounidense importante.

En este caso, «la remoción de árboles -afirman- privará a diversos vecindarios de su carácter y hábitats de vida silvestre, contribuirá al cambio climático local al eliminar los sumideros de carbono, aumentará los problemas de salud respiratoria de los residentes causados ​​por la contaminación, eliminará el enfriamiento proporcionado por los árboles de sombra, exacerbará drenaje de aguas pluviales desviando agua hacia un sistema de alcantarillado anticuado y destruirá (el hábitat para) los nidos de una variedad de poblaciones de aves».

PRECINTOS Y VALLAS DE QUITA Y PON

Según testigos presenciales, el pasado jueves (4 de agosto de 2022) por la mañana «estaba todo rodeado del precintos y vallas, tanto por dentro de la zona de la iglesia como por fuera, por la calle, lo que dio claramente la sensación de que la tala era inminente; sin embargo, el sábado (6 de agosto) los precintos de fuera de la iglesia estaban quitados pero la zona de acceso a la misma estaba cerrada a cal y canto».

En la imagen se aprecian las vallas y precintos
Vista de la malla colocada en torno al árbol
Corte con vallas del acceso al templo

«Eran las 12,30 de la mañana y los precintos de dentro y las vallas estaban todas pero, claro, con el acceso cortado. Lo  que otras veces no se ha visto -continúan los testigos- y hoy sí ha sido mucha gente parándose, haciendo fotos del ficus y hablando del tema… Son muy listos, porque por dentro tienen las vallas y demás elementos situados dando la sensación de que hay peligro inminente de que caiga otra rama o varias, pero si se mira con detenimiento y ojo crítico es un montaje: son hasta capaces de tirar de algunas ramas para que caigan dentro, en la zona que no da a la calle sino en el recinto que tienen vallado».

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