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Siempre así

El 20 de abril de 2017 se cumplirá el XXV aniversario de la Exposición Universal de Sevilla-92. Y el 20 de abril de 2042, el cincuentenario. Podemos calcular cualquier aniversario y prever con la antelación suficiente cómo conmemorarlo para que el tiempo no se nos eche encima por falta de planificación. Una de las características de toda acción de gobierno consiste en prever, para poder anticiparse y no actuar contra el reloj o verse superado por los acontecimientos. Resumiendo, podríamos decir que la conmemoración de un gran evento pone también a prueba la capacidad de gestión de un gobierno.

Cuando Zoido tomó posesión como nuevo alcalde de Sevilla (junio de 2011) y con un equipo de 20 concejales que le permitía ‘a priori’ atender cualquier reto ordinario o extraordinario que tuviera por delante, se sabía que al cabo de diez meses en el calendario se cumpliría el vigésimo aniversario de la Exposición y que se le abriría a partir de entonces un abanico de medio año más (hasta el día de la clausura, el 12 de octubre) para poder realizar un programa conmemorativo.

Incluso cabía una tercera opción un poco heterodoxa para ganar más tiempo: considerar ‘año Expo’ hasta el 31 de diciembre de este 2012, con lo cual el nuevo gobierno local habría dispuesto de 18 meses de preparativos/ejecución, un plazo más que suficiente para haber articulado una propuesta atractiva con la que reactivar, al menos turísticamente, la ciudad tras el paréntesis del verano más caluroso de los últimos años.

MAS FACTORES

El gobierno local tenía a su favor otros factores para dar realce a la conmemoración si la hubiera centrado en torno al 12 de octubre:

1) El ‘puente’ con motivo de la fiesta nacional, íntimamente vinculada a la propia Exposición del 92 que, no se olvide, sirvió para conmemorar el V Centenario del Descubrimiento de América, el encuentro entre el Viejo y el Nuevo mundos. Si se celebró la Expo es porque antes se produjo uno de los mayores acontecimientos de la historia aquel 12 de octubre de 1492.

2) La vinculación a Sevilla del Tren de Alta Velocidad (AVE), del que también se conmemora este año el XX aniversario, motivo por el cual, y por la existencia de la Red de Ciudades con AVE, se podrían haber ofertado paquetes turísticos ferroviarios especiales con destino Sevilla.

3) La puesta en servicio del nuevo Palacio de Congresos y Exposiciones en Fibes, el más moderno de España, que podría haber acogido uno o varios grandes eventos relacionados directa o indirectamente con la Exposición en vez de una Feria Outlet, que se podría haber diferido a otra fecha.

4) La celebración en Los Venerables de la atractiva exposición ‘Murillo y Justino de Neve. El arte de la amistad’, que se podría haber promocionado dentro de ese gran paquete unificado del ‘año Expo’ ante el resto de España como una oportunidad única de contemplar los cuadros expoliados por los franceses hace 200 años en la ciudad donde y para la que los concibió el genial pìntor sevillano.

Todo esto, y más, se sabía con antelación más que suficiente y, sin embargo, el gobierno de Zoido ha sido incapaz no ya de ofrecer un programa conmemorativo propio y específico sobre la Expo-92, sino tampoco de, como se decía en el 92 y el post-92, establecer sinergias entre las ofertas existentes para al menos haber conformado un conjunto bajo una misma imagen que habría potenciado la ‘marca’ Sevilla.

DIECISÉIS MESES

Pero ni lo uno ni lo otro. En los dieciséis meses que han transcurrido desde su toma de posesión, al equipo de gobierno sólo se le ha ocurrido para conmemorar la Expo organizar un recital (pretenciosamente llamado concierto, palabra mayor que debe reservarse para la gran música) de sevillanas empotrado en el Encuentro de Casas Regionales y sacar de paseo a ‘Curro’, la mascota de la Expo, para que los nostálgicos y los niños pudieran hacerse unas fotos de recuerdo.

Nunca estuvo más en las antípodas de lo que fue y quiso ser la Expo, que supuso en infinidad de aspectos el salto de Sevilla a la modernidad del siglo XXI con un decenio de ventaja sobre las demás  ciudades (desde el AVE a la fibra óptica, pasando por la incipiente telefonía móvil), que esta celebración verbenera para salir del paso de forma impropia de una gran urbe, capital de Andalucía y sede de aquel magno acontecimiento en el que durante medio año el mundo se dio cita en Sevilla. Una conmemoración ésta de cantes por sevillanas sin vinculación alguna con la Muestra Universal y basada sólo en el argumento expresado por Beltrán Pérez y Juan Bueno de que en el 92 tuvo lugar el ‘boom’ de las sevillanas. Así mezcla el Ayuntamiento la velocidad con el tocino.

El gobierno local se ha puesto en evidencia a sí mismo con esta ocurrencia tópica y folklórica. Y ha sido dejado en evidencia además por las entidades que sin los medios del Ayuntamiento han querido rememorar la Exposición y su ‘leit motive’ de forma mucho más justificada y digna, caso de la asociación privada ‘Legado Expo’, con su exposición en el Círculo Mercantil y sus visitas guiadas al recinto de la Cartuja; Radio Sevilla, con su homenaje a Felipe González como artífice del evento; El Corte Inglés, con su muestra fotográfica, y hasta el Archivo de Indias, con la exposición de los fondos donados por un coleccionista privado.

FALTA DE INTERÉS

La tesis municipal de que se ha tratado de una conmemoración “digna y austera” por la falta de medios económicos no puede servir de excusa para este ridículo. Recuérdese, sin ir más lejos, cómo Zoido se movió, sin apenas tiempo, para captar patrocinios con los que sufragar la celebración de la Copa Davis en Sevilla. Ha tenido 16 meses para haber puesto el mismo empeño en hacer otro tanto para esta conmemoración, pero a la vista de los resultados parece que no ha movido un dedo para tal fin.

Con un poco de imaginación, recabando colaboraciones y sin incurrir en gastos desorbitados, quizás podrían haberse acometido retos como éstos:

1) En 1992, el mundo se mostró en Sevilla en la Exposición Universal. Veinte años después y utilizando el Pabellón del Futuro en la Cartuja y el nuevo Fibes, Sevilla podría haberse mostrado al mundo con una exposición sobre lo mejor de sí misma en todos los ámbitos, desde la cultura hasta la ciencia, en una Expo-Sevilla.

2) Al menos un gran día de puertas abiertas en los pabellones de la Tecnópolis para mostrar su reutilización y los resultados de la I+D+i (desde el Sincrotrón hasta las técnicas de restauración del IAPH) que se lleva a cabo en ellos, acabando definitivamente con la imagen de los jaramagos llenando la isla.

3) Circuitos turístico-culturales tomando como hitos los nuevos contenidos del Pabellón de la Navegación, el recuperado Jardín Americano, los Jardines del Guadalquivir, el Parque Temático Isla Mágica y el Alamillo en su XIX aniversario.

4) La Expo, merced a la operación ‘Raíces’, supuso la mayor operación de jardinería de la historia, con la introducción en Europa de nuevos árboles ornamentales como no se había hecho desde Cristóbal Colón y el descubrimiento para el mundo del potencial de las pérgolas para obtener grandes superficies sombreadas y del agua micronizada para refrigerar el ambiente, esa misma agua vaporizada que ahora se rocía en numerosas terrazas de los bares sevillanos para rebajar la temperatura. Un circuito botánico por la isla podría haberse complementado mediante la conversión, siquiera de forma temporal, del vacío Canal en el mayor jardín de plantas acuáticas (a partir de los nenúfares) del mundo.

5) Todas las grandes multinacionales que participaron en la Expo podrían haber sido invitadas a mostrar en el pabellón del Futuro o en el nuevo Fibes los avances tecnológicos que han desarrollado en estos veinte años: Sony, Fujitsu, Alcatel, Siemens, IBM, Telefónica….

6) El mismo día en que se anunció la conmemoración con el recital de sevillanas se conocía que Abengoa Solar es la primera empresa española en el ranking de patentes. Sevilla es, gracias a multinacionales como Abengoa y Sener, la mayor potencia termosolar del mundo, una industria que no existía comercialmente en el 92 y en la que España copa el 72% del mercado mundial. El Pabellón de la Energía en la Cartuja podría haber sido ahora el mayor escaparate del sector solar sevillano. Con una adaptación, se podría haber emulado sobre el terreno el funcionamiento de una central termosolar de torre usando para ello la torre panorámica. Y con un poco de vista se podría haber potenciado la imagen solar de la ciudad organizando aquí en vez de en Madrid la competición universitaria internacional ‘Solar Decathlon’, invitando a atracar en el puerto barcos solares  como el de Green Peace y a aterrizar en San Pablo el ‘Impuse solar’, el primer avión del mundo propulsado sólo por energía solar.

7) Sevilla, que está en varias redes de ciudades (desde las machadianas hasta las que tienen AVE), podría haber promovido con motivo de este aniversario la creación de la red de ciudades-sede de Exposiciones Universales, para así tener relaciones privilegiadas con megaurbes como Nueva York, París y Montreal (Milán albergará la próxima Expo, en 2015), y un congreso sobre el futuro de este tipo de eventos.

8) Haber materializado ahora lo que de forma absurda, como puede dar fe Miguel Villegas, no se remató en el 92 cuando estaba todo preparado para ello: el hermanamiento con Sendai, la ciudad japonesa de la que procedía el samurái Hasekura Tsunenaga (los descendientes de su expedición aún se identifican en Coria del Río por el apellido Japón), con el efecto solidario añadido de que es la que más sufrió los efectos del devastador maremoto que se llevó por delante la central nuclear de Fukushima. Así, Sevilla también tendría un puente con el país del Sol Naciente para los intercambios económicos y turísticos. Gregorio Serrano, que estuvo allí de tapadillo en septiembre, perdió la ocasión de haberlo concretado.

9) La organización de una ‘Magna Hispalensis’ bis en la Catedral podría haber sido la contribución de la Iglesia al aniversario, como prólogo del Año de la Fe y de ese Vía Crucis con catorce cristos.

10) La ciudad que ha inspirado cien óperas en la historia de la música y que disfrutó durante la Expo de solistas y orquestas maravillosos podría haber programado con la ROSS y la Barroca algún concierto conmemorativo que rememorara los programados en el 92.

De una ‘tormenta de ideas’ podrían haber emanado decenas de propuestas para haber enfocado el aniversario de la Exposición como una ocasión  para relanzar Sevilla ante España y el mundo y para abrirle nuevas  oportunidades a nuestras empresas y conciudadanos, pero a la hora de la verdad hemos reducido el recuerdo del mayor evento en nuestra historia reciente a unos cantes por sevillanas.
¿Por qué ha de ser siempre así?

Especial

Paracelso dijo que sólo la dosis determina que una cosa sea o no veneno. Veladores en su justa proporción incrementan el encanto de los espacios públicos. Exceso de veladores producen el efecto contrario. Y los 10.000 autorizados por el Ayuntamiento (más los ilegales) proyectan una imagen de casi zoco medieval. Ahora, Max Vílchez ha recalificado, el verbo más conjugado por los delegados de Urbanismo, una veintena de calles como de categoría especial a efectos del sablazo en el cobro de tasas. Arguye el hombre que proclama su desapego de los  campanilleros que se trata de una medida justa, debido al incremento de los servicios de limpieza y seguridad, entre otros. Aparte de ese cajón de sastre vacío llamado ‘entre otros’, ¿alguien ha visto algún policía los fines de semana velando, nunca mejor dicho, por las calles declaradas ahora como integrantes de la Champions League urbana? Pidamos a Max que se deje de eufemismos. El Consistorio, que ha propiciado el negocio dando permisos a mansalva, lo que en realidad quiere es su parte de la tarta. O del velador.

 

La alfombra roja de Zoido

La ‘fuga’ de Decathlon, de la que se culpan el Ayuntamiento y la Junta, pone en evidencia las contradicciones del gobierno local y ha dado munición al presidente de la CES, Miguel Rus, para su sonada andanada contra Zoido.

El alcalde y su delegado de Urbanismo, Maximiliano Vílchez, sostienen que si el Consistorio ha iniciado ahora y no antes la modificación puntual del PGOU para permitir en la Cartuja comercios como el ya dejado escapar de la multinacional francesa ha sido por:

1) La Junta lo tenía bloqueado porque debía darle luz verde.

2) El Gobierno autónomo no dijo anteriormente que aprobaría la modificación.

3) El proyecto había sido desechado por Monteseirín.

MODIFICACIÓN DEL PGOU

Argumentos inconsistentes. Conociendo al personaje, que  se dedica a enviar mensajes por las redes sociales reivindicando la paternidad de cuanto inaugura Zoido, es muy improbable que Monteseirín le hubiera dado largas a Decathlon cuando podía arrogarse un nuevo proyecto para Sevilla, de una marca con gran gancho popular y que habría reactivado el denostado Estadio pseudo Olímpico, otra de las grandes asignaturas pendientes de la ciudad y un reto para él como el Prado (biblioteca), la Encarnación (‘Setas’) y el rascacielos (torre Pelli).

Afirmar que la Junta bloqueó Decathlon porque debía autorizar la modificación del PGOU equivale a responsabilizarla también del bloqueo de Ikea, que se hallaba en una situación similar. Si el Ayuntamiento jamás vinculó la solución del problema de la multinacional sueca a la postura que pudiera tener el Gobierno autónomo, tampoco puede hacerlo en este caso. Si el Consistorio no tramita la modificación del Plan, la Junta no tendrá ocasión de darle luz verde o roja. Es elemental.

 

CONCESIÓN POR 40 AÑOS

 

Recapitulemos. La Sociedad Estadio Olímpico convocó en 2008 un concurso para la implantación de empresas en una parcela colindante a la instalación deportiva. No hubo ningún interesado, pero después  llegó Decathlon con un proyecto de una tienda complementada por una piscina climatizada, un gimnasio y pistas para el pádel y otros deportes, para lo que necesitaría 15.000 m2 de edificabilidad (la décima parte que Ikea). La inversión estimada era de 18 millones de euros y crearía 160 empleos.

En el verano de 2008, desde Urbanismo se le dijo que podía ser viable siempre que se ajustase a los requisitos del PGOU y a los de la Junta para las grandes superficies comerciales. En marzo de 2009, la Sociedad Estadio Olímpico adjudicó a Decathlon la explotación del terreno (un derecho de superficie por un plazo de 40 años), condicionada a la obtención de licencia de obras y al ‘nihil obstat’ del Gobierno autónomo. La compañía reservó el suelo en enero de 2010 mediante el pago de una fianza de 200 euros diarios. El convenio la obligaba al abono de 440.000 euros/año a la Sociedad Estadio Olímpico, a cuyo Consejo de Administración pertenece el Ayuntamiento, que por tanto ha estado informado desde el principio del tema. Ese mismo año, la Junta dictaminó que por incluir una gran superficie comercial el proyecto de Decathlon debía adaptarse al PGOU vigente.

DOBLE DISCURSO

Por tanto, al igual que con Ikea, o la empresa se adaptaba al Plan General o éste se modificaba para ajustarse a sus pretensiones mediante un procedimiento cuya tramitación debía incoar Urbanismo.

Hay constancia de al menos dos ‘cumbres’ en la Gerencia, ya con Zoido en la Alcaldía: diciembre de 2011 y febrero de 2012. Mientras nada trascendía a la opinión pública del proyecto de Decathlon, el de Ikea aparecía continuamente en los medios. El gobierno local insistía en la necesidad de no ponerle cortapisas urbanísticas a la multinacional sueca porque a los proyectos empresariales había que extenderles una alfombra roja.

Mientras, a Decathlon se le decía todo lo contrario: su proyecto era urbanísticamente irrealizable y no se le daba tampoco la opción de cambiarle el PGOU, como se ha hecho para Ikea, la Gavidia y el parking en la Alameda. En junio de 2012 Decathlon tiró la toalla, la Sociedad  Estadio Olímpico tuvo que devolverle los más de 100.000 euros que le había entregado como  reserva y perdió una expectativa de negocio de 18 millones de euros por el canon (sin IPC), y Sevilla a su vez una inversión de cuantía similar y 160 empleos.

EL MUNDOBASKET

 

En doce meses, el ‘desbloqueador’ Zoido fue incapaz de buscarle una solución a Decathlon. ¿Por qué? Atemos cabos. El 15 de enero de 2012, seis meses antes de que la firma francesa se fuera aburrida por el Ayuntamiento, un medio local publicó: “La Gerencia de Urbanismo lleva meses negociando, a través de la Federación Española de Baloncesto, un proyecto que permitiría a Sevilla contar con un nuevo pabellón para el Mundobasket de 2014 y que después de ese evento deportivo se convertiría en un espacio multiusos en el que se mezclaría la actividad deportiva y musical con la de ocio y comercial. Este nuevo edificio estaría ubicado en la Cartuja, junto al Estadio Olímpico…El solar cumple los requisitos del proyecto: tener unos 30.000 m2 para parking y en torno a 70.000 de superficie construida en el edificio. Urbanismo estaba de acuerdo……”.

Sí, de acuerdo con el proyecto de la Federación, que amadrinaba a una empresa israelí, mientras daba largas a Decathlon. Sin embargo, en agosto de 2012 el grupo inversor israelí renunció a su proyecto, por lo que el Mundobasket tendrá que jugarse en San Pablo, y sólo después de la espantá de los hebreos y de dejarse escapar Decathlon el Ayuntamiento ha movido ficha para modificar el PGOU.

Así ha sido cómo Zoido perdió la oportunidad de extender su alfombra roja.

 

Pandereta

Casi un año después de aquel Pleno en el que se acordó conmemorar el XX aniversario de la Expo, el Ayuntamiento ha parido con fórceps y en el último minuto un ratón en forma de cante por sevillanas y de ‘photocall’ de la mascota ‘Curro’ para las fotos nostálgicas, como apéndice impostado del IV Encuentro de Casas Regionales y Provinciales. Con la coartada de la austeridad, al Consistorio le ha salido la Sevilla de charanga y pandereta para celebrar de la forma más típica y tópica el evento que se presentó como su antítesis y como la incorporación a la modernidad. En vez de haber aprovechado la oportunidad para presentarle a España y al mundo nuestra evolución en estos veinte años, el aprovechamiento del legado de la Expo merced a la Tecnópolis de Cartuja-93 y nuestros proyectos para el futuro, hemos reducido el acontecimiento a una verbena de barrio con exhibición de folklore y al reparto de material de desecho de los almacenes municipales. Menudo ridículo ha hecho el gobierno de Zoido. Para este viaje no hacían falta alforjas: mejor no haber conmemorado nada.

 

Semana sin

Mucho se ha hablado del broncazo que Miguel Rus, presidente de la CES, le echó a Zoido, al Ayuntamiento en pleno y a la Junta de Andalucía aquel día en que acudió a los desayunos del Club Antares con gatos en la barriga, pero nada de una propuesta estupenda que lanzó en medio de la filípica: declarar una Semana sin confrontación entre San Telmo y la Plaza Nueva. Al igual que Samaranch pedía a la ONU que se instaurara la tregua olímpica en el planeta para que hubiera un alto el fuego obligado en todas las guerras durante la celebración de los Juegos, Rus plantea una solicitud muy razonable: tan sólo una semana de las 52 que tiene el año en que los chicos de Griñán y los de Zoido dejen de tirarse a la cabeza la iglesia de Santa Catalina, las líneas del Metro, la Ciudad de la Justicia, la SE-40, el Equipo Quirúrgico…. ¡Qué descanso sería una semana con voto de silencio por ambas partes! A la Semana Fantástica y a los Siete Días de Oro de El Corte Inglés habría que añadir en el calendario paralelo la Semana sin Confrontación de Miguel Rus. ¿Empezamos mañana?

 

El mensaje

Marshall McLuhan acuñó aquello de que el medio es el mensaje. En el Ayuntamiento de Sevilla,  el mensaje es Maximiliano Vílchez, al que todavía se le nota el pelo de la dehesa político a siete leguas. Presenta el delegado de Urbanismo el sablazo fiscal de su Departamento a los sevillanos por las puñeteras tasas de veladores, obras, sillas de Semana Santa y demás, y trata de justificar lo injustificable diciendo que nos clava un 6% después de que no subieran desde el año 2009 (gobernaba Monteseirín), ni siquiera de acuerdo con el IPC. El mensaje que lanza el ingenuo Max a los votantes en su candidez es que Monteseirín fue tan bueno para los contribuyentes que no les subía los impuestos cuando gobernaba y que el que los sube ahora el doble que la inflación y se inventa siete tasas nuevas (pagar hasta por tramitar un papeleo ante la Gerencia) es el alcalde que llegó a la Plaza Nueva prometiendo justo lo contrario: que iba a rebajarlos. Espadas y Torrijos tienen que estar encantados con este delegado: Zoido, a Maximiliano, como al pulpo del chiste, ni tocarlo.

 

Xerrano

He tenido que frotarme varias veces los ojos para comprobar que lo que estaba leyendo obedecía a la realidad y no se trataba de un engaño de mis sentidos, pero el titular en los periódicos era éste: Gregorio Serrano invita a los empresarios sevillanos a invertir en México. No, no era que Serrano había ido a Centroamérica e invitaba a las empresas mexicanas a invertir en Sevilla, sino al revés, tal como lo han leído. Con la que está cayendo y con los 90.000 parados que tenemos en la ciudad, Serrano va, le organiza al país azteca unas jornadas específicas e insta a una fuga de inversores locales: que en vez de invertir y creen riqueza y empleo aquí con los que mitigar la crisis, crucen el Charco. ¿Se tratará acaso de una indirecta directísima a Miguel Rus tras la bronca de éste a Zoido para que haga las maletas? Más que como delegado de Economía, Empleo y etcétera del Ayuntamiento de Sevilla, Goro ha actuado como el mejor embajador de México en España. Allí deben estar poniéndole ya un piso. No diga Gregorio Serrano, sino Xerrano, con equis de México.

 

En evidencia

Hay días en que a los políticos debe parecerles que algunas páginas de los periódicos las maqueta el diablo. Analicemos ésta de ayer en un medio de la competencia no precisamente desafecto a la causa encarnada por el alcalde de Sevilla.  Titular bajo una foto a tres columnas de Juan Ignacio Zoido aplaudiendo al representante de una de las asociaciones de jubilados sevillanas homenajeadas por el Ayuntamiento en plan populista con motivo del Día de los Mayores: “Los mayores sois una de las prioridades de este Gobierno (frase del alcalde refiriéndose al suyo propio)”. Titular de la información contigua en la misma página y a cinco columnas: ‘Zoido quiere ahorrar 900.000 euros al año a costa de los jubilados municipales’. Este es el poder del periodismo: dejar con el culo al aire a un político con la mera distribución de las informaciones. ¿Cómo pueden ser prioritarios para un alcalde los mayores si trata de rebañarles a sus jubilados el premio extraordinario por el que han cotizado un 8,5% a lo largo de sus vidas? Hay páginas que son editoriales sin palabras.

 

Alarma

Menos mal que, según el alcalde, las relaciones entre el Ayuntamiento y la patronal son “fluidas”, porque en caso contrario no sabríamos de qué magnitud en la escala de Richter habría sido la bronca a Zoido del ladrillero presidente de la CES, Miguel Rus, si la que le ha echado en Antares ha tenido el efecto de un terremoto en las hasta ahora plácidas aguas del Consistorio tras quince meses de ‘dolce far niente’.  Los poderes fácticos se han hartado de que Zoido no sirva a sus intereses y hasta todas las cartas publicadas al día siguiente en un periódico (al que hace poco aquél acudió a dejarse pelotear y a retratarse con los representados por Rus, que entonces sí le daban ojana) eran en su contra. Ya se sabe que en esta ciudad se conjuran todos los elementos para que algo que esté de moda y goce del favor del gran público pase de la noche a la mañana al olvido más absoluto, sin que nadie se explique muy bien por qué. Me huelo que a Zoido, como en el anuncio televisivo, está empezando a abandonarle su desodorante. Las flores de la suerte también se marchitan.

 

El parque móvil de Manuel Marchena

El íntimo amigo del alcalde se puso dos coches a su servicio tras desembarcar en Emasesa

Las dietas a conductores pasaron de 194 a 3.500 euros de un año para otro

Los gastos de viaje fuera de Sevilla más que se duplicaron en su primer año como gerente

Las dietas por servicios extraordinarios pagadas por Emasesa a sus conductores crecieron un 1704% entre el años 2007 y 2008, tras nombrar Monteseirín a su íntimo amigo, Manuel Marchena, gerente de la empresa municipal de aguas, la ‘joya de la corona’ de la corporación hispalense. Asimismo, los gastos en viaje sfuera de Sevilla de directivos se incrementaron en un 116% de un año para otro tras la llegada de Marchena, que acaparó la mayor parte de los desplazamiento, en una muestra de lo que haría a lo largo de los años siguientes hasta que salió de la compañía con la marcha del Ayuntamiento de su gran valedor y protector, tras ganar Zoido las elecciones municipales en mayo de 2011.

Manuel Marchena, que actuaba en la práctica como el valido del entonces alcalde, no tenía por aquellas fechas carné de conducir, pero alardeaba de que no lo necesitaba porque siempre se desplazaba en un coche oficial que, por los cargos para los que lo nombraba Monteseirín, ponía a su disposición el Ayuntamiento a través de sus organismos o empresas. Así ocurrió cuando hubo que comprar un vehículo que se asignó al Plan Estratégico, sin sentido alguno pero como tapadera para poder acabar poniéndolo a su servicio.

Donde Marchena batió todos los records fue a su paso por Emasesa como gerente. Allí desembarcó en el año 2008. El directivo que llegó a cobrar anualmente 168.392 euros de sueldo, unos emolumentos que Monteseirín calificó de baratos dada su valía profesional (¿?), puso a su servicio dos coches y otros tantos conductores, para cubrir el turno de mañana y el de tarde. En concreto se asignó un Renault Megane y un Opel Insignia.

AGITADA VIDA SOCIAL

Sólo en sueldos, los dos conductores dedicados en exclusiva a Marchena entre 2008 y 2011 le costaron a Emasesa 406.000 euros en números redondos. El gerente era un hombre de agitada vida social, que lo mismo decía que trabajaba en pro del Ayuntamiento en el estadio Sánchez Pizjuán que cenando en los reservados de los restaurantes de cinco tenedores, de ahí que en muchas ocasiones los conductores tuvieran que transportarlo o ir a recogerlo a horas poco habituales. Esos servicios extraordinarios se acababan traduciendo en el abono de dietas.

En el año anterior al nombramiento de Marchena como gerente, Emasesa había gastado en dietas para sus conductores tan sólo 194 euros. En 2008, con Marchena al mando, la cifra se disparó hasta los 3.500, y fue creciendo ejercicio tras ejercicio. Todavía en 2011, con menos de medio año en el cargo debido al triunfo de Zoido en las elecciones municipales de mayo, el desembolso por este concepto fue de 3.800 euros. En total, los conductores al servicio de Marchena facturaron por dietas a Emasesa 17.300 euros durante el periodo que aquél estuvo al frente de la empresa.

VIAJES FUERA DE SEVILLA

El tercer capítulo de los gastos imputables a los viajes de Marchena y que tuvo que soportar Emasesa durante su período como gerente fue el de los desplazamientos fuera de Sevilla, para lo que recurría a los servicios de una agencia muy conocida en la ciudad y fuera de ella. Antes del desembarco del íntimo amigo de Monteseirín en la empresa de aguas, el conjunto de los directivos sólo gastaron 67.000 euros en todo el año 2007 en salir extramuros de Sevilla.

Al primer año con Marchena en el cargo de gerente, los gastos por este concepto se dispararon hasta los 145.000 euros, un 116% más. En 2009, las facturas ascendieron a 237.000 euros, y todavía a en el medio año final de su mandato en 2011 se elevaron hasta 43.000 euros, cantidad que duplica los gastos totales por este concepto en un año normal en la compañía.

En total, bajo el mandato de Marchena, el coste en viajes fuera de Sevilla para Emasesa ascendió a 580.000 euros.

‘Agua de Sevilla’ como coartada viajera

Zaragoza, coincidiendo con los preparativos o el periodo de celebración de la Exposición Mundial del Agua; Nueva York, en casual coincidencia con la maratón -una prueba atlética a la que Manuel Marchena tiene en un aprecio tan grande que incluso se calza las botas para correrla- de la ‘Gran Manzana’; China, Londres…. fueron algunos de los escenarios, nacionales e internacionales, a los que viajó Manuel Marchena como gerente de Emasesa con la excusa de presentar en el mercado el agua embotellada y saborizada bajo la denominación  ‘Agua de Sevilla’.

Dado que este nombre coincidía con el de una marca sevillana de perfumería registrada desde los tiempos previos a la Expo, este lanzamiento y la utilización de una marca protegida y propiedad de otra empresa estuvo a punto de provocarle un conflicto judicial al Ayuntamiento, que finalmente no se llegó a plantear debido al fracaso de la iniciativa, pero prueba la falta de seriedad y el desparpajo con que obraba Marchena.

Apenas nombrado gerente de Emasesa por Monteseirín, Marchena emprendió el negocio del agua embotellada, ajeno por completo al objetivo social y a la tradición de la empresa municipal de abastecimiento y sin que exista constancia en la misma de que se hiciera previamente un estudio de mercado y de viabilidad. Al contrario, en el proceso de contratación hay ausencia de documentos oficiales, no consta que se debatiera previamente por la comisión correspondiente, y sí se ha comprobado el fraccionamiento de contratos para llevar a cabo las adjudicaciones y el continuo uso del procedimiento de urgencia con la excusa de que había que ejecutar cuanto antes el proyecto.

Pese a que, según Monteseirín, los 168.392 euros de sueldo que cobró Marchena era poco para su valía profesional, con el proyecto ‘Agua de Sevilla’ dio prueba fehaciente de cuál era su auténtica talla como gestor. En fabricar las botellas se gastó 284.000 euros. Destinó 261.000 a patrocinar eventos con la marca ‘Agua de Sevilla’ (en publicidad y propaganda, Emasesa gastó sólo en el primer año de Marchena como gerente 2,9 millones de euros). En otros gastos de promoción empleó 611.000 euros.

En enero de 2010 rescindió el contrato a la empresa distribuidora, con lo cual no había agua que vender en el mercado, pero Marchena siguió viajando y promocionando las botellas, que se fabricaron a decenas de millares pero de las que sólo se han vendido unas 2.000. La operación ‘Agua de Sevilla’ se ha saldado con las siguientes magnitudes: 10.771,92 euros ingresados por la venta de botellas; 1.156.000 euros gastados. Total de pérdidas para Emasesa y los sevillanos: 1.145.229 euros.

SUELDOS DE LOS CONDUCTORES

DESTINADOS A MARCHENA

AÑO   CANTIDAD

2008 105.000

2009 97.000

2010 101.000

2011 103.000

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DIETAS ABONADAS A LOS CONDUCTORES

AÑO DIETAS

2007 194

2008 3.500

2009 4.700

2010 5.300

2011 3.800

NOTAS.- La cifra de 2007 corresponde al año anterior a la llegada de Marchena y la de 2011 está referida al primer semestre de 2011, al final del cual dejó el cargo.

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GASTOS DE VIAJE FUERA DE SEVILLA

AÑO GASTO

2007 67.000

2008 145.000

2009 237.000

2010 155.000

2011 43.000

NOTA.-  La cifra de 2007 corresponde al año anterior a la llegada de Marchena y la de 2011 está referida al primer semestre de 2011, al final del cual dejó el cargo. Engloban a todos los directivos, si bien gran parte de los gastos son imputables al antiguo gerente.