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El edil Nº 21

Los relucientes pivotes de diseño bajo las ‘setas’ de la Encarnación han sido desplazados para que el espacio así recortado a los peatones lo ganen los vehículos y, en especial, los autobuses. Lo más llamativo es que la medida se ha adoptado no porque la pidiera la Delegación de Movilidad o Tussam, sino Aprocom. Voy a tener que darle la razón a Espadas cuando se hace la clásica pregunta de la Roma antigua: “qui prodest? (¿a quién beneficia?”. Sí, porque buena parte de las decisiones del gobierno local del PP  benefician en último extremo a los comerciantes del Centro, desde la eliminación del Plan ídem de tráfico hasta la reinstauración de los autobuses a la Encarnación, el Duque y la Magdalena, pasando por el gasto de 300.000 euros en flores de Pascua para exornar las plazas y calles del Casco Antiguo. Alien era el octavo pasajero; Aprocom parece el concejal número 21 de Zoido, con más poder que los otros 20 porque gobierna desde la sombra. Si en el Betis de antaño era “lo que diga don Manué”, en la Sevilla de hogaño se hace “lo que diga don José. (Cañete)”.

DeSevilla

El Ayuntamiento, basándose en un informe “interno” sobre la situación económica (agujero de 1,5 millones de euros) y laboral (pesebre para enchufados) de la fundación DeSevilla en la era Monteseirín, ha decidido elevarlo a la Fiscalía por haber detectado indicios de hasta cinco delitos. Nada que objetar, sino todo lo contrario. Se ha comprobado que se borraron datos informáticos contables el 28 de julio a las 22 horas, en vísperas de la llegada del nuevo gerente. Muy grave tendría que ser el asunto como para que alguien dependiente del Ayuntamiento estuviese trabajando a tales horas en pleno período estival. Me llama la atención que tratándose de un informe “interno” sobre una fundación municipal aparezca en las referencias que lo ha elaborado una consultora privada y externa como Garrigues, no barata precisamente, ignorándose (al menos yo, por torpe), cuándo se sacó el contrato a concurso público y a qué precio pese a contar el Consistorio con sus propios Servicios Jurídicos y Financieros. ¿No decía Zoido que éste iba a ser el gobierno de los funcionarios?

 

 

 

Listillo

Cuando estalló la polémica sobre Ikea y Max Vílchez pretendió darle lecciones de Urbanismo a Espadas diciendo que el tema lo despachaba él con una mera modificación puntual del PGOU, el portavoz municipal del PSOE le reconvino con argumentos de autoridad y justificó sus conocimientos de los procedimientos administrativos por su condición de exconsejero de la Junta. Ahora, Espadas recoge firmas entre los vecinos de Pino Montano para que insten a Zoido a que concierte cita con la consejera de Obras Públicas y le pida que las obras del Metro empiecen ya y por ese barrio. ¿Y por qué tiene que mover ficha el alcalde si la competencia sobre el Metropolitano es de la Junta? Espadas no puede ignorar con el Metro los procedimientos sobre los que alardeaba con Ikea, pero, listillo él, se hace el tonto (útil) para que a ojos de los sevillanos parezca que la culpa de que no se reanude el Metro es de Zoido y no de Griñán o la Villalón. Espadas, como Monteseirín, se pliega a su partido y a la Junta. Sigue pensando en clave de consejero antes que como concejal de Sevilla.

 

 

Las rendijas de Zoido

Ahora que el humorista José Mota ha vuelto a la televisión y que en su día aplicamos a Monteseirín su ‘gag’ sobre el dinero inexistente que Rubalcaba se daba trazas de encontrar rebuscando entre las rendijas del sofá, también podemos extrapolar la humorada a Zoido, el cual se ha revelado un consumado maestro en sacarse de la chistera fondos de donde antes no había nada.

La cantinela del PP desde que llegó al Ayuntamiento con sus veinte concejales por banda es que Monteseirín no sólo había dejado una deuda de 700 millones de euros, sino que también había casi agotado los Presupuestos para todo el año 2011. A título de ejemplo, la nueva corporación citó dos casos sangrantes: sólo había 8.000 euros en caja para afrontar el arreglo de los colegios antes del inicio del curso y 200.000 euros para todos los parques, una cifra tan insuficiente que algunos como el del Tamarguillo, Miraflores y Guadaira quedarían abandonados a su suerte en pleno verano.

Sin embargo, tan sólo dos meses y medio después el gobierno municipal ha metido la mano por las rendijas del Presupuesto y, ¡eureka!, ha encontrado la forma  de gastarse casi 300.000 euros (algo menos de la mitad de lo que le exige a la Junta como contribución a la final de la Copa Davis) en plantas y árboles: 104.000 en flores de Pascua  y casi 200.000 en la restauración de árboles singulares. Si no había dinero ni para arreglar los colegios ni atender los nuevos parques en los barrios, ¿de dónde salen ahora estos 300.000 euros para exornos florales en Navidad? ¿Qué partidas presupuestarias se han modificado y qué otros capítulos se han desatendido para liberar estos fondos? ¿Tienen más importancia las macetas que las aulas de los colegios?.

Y es que Zoido va a comprar 54.060 macetas de flores de Pascua (en realidad lo que llamamos flores son las hojas de intenso color rojo que rodean a aquéllas, de diminuto tamaño), un tipo de ‘euphorbia’ cuya savia es tóxica aunque la gente suele ignorarlo; crisantemos, pensamientos, alhelíes y otras especies para adornar casi únicamente el Centro, el parque de María Luisa “y otras zonas emblemáticas y concurridas de la ciudad”, según el Consistorio.

 

FACTURA MULTIPLICADA

 

El PSOE ha incidido en que el nuevo alcalde destina a adornos vegetales una partida 25 veces superior a la de la Navidad de 2010, cuando por la crisis sólo se habrían gastado 12.000 euros merced a una política de recorte aplicada ya desde 2009, cuando la partida floral navideña ascendió a 42.000 euros.

El gobierno ha respondido a estas críticas diciendo que el gasto en árboles y flores responde a “mejoras de la sostenibilidad y la estética, no sólo de cara a las Navidades, sino al resto del año”.

Al margen de que en una situación de crisis económica de la gravedad que estamos sufriendo este dinero podría haberse destinado a atender otras necesidades más perentorias y que se trata de un gasto prescindible por haber otras prioridades, el argumento de la sostenibilidad ecológica es injustificable, pues se trata justamente de lo contrario: flores de usar y tirar. Este tipo de plantas son forzadas en los invernaderos para poder crear en la época navideña los denominados ‘jardines móviles’, pirámides de macetas con las que decorar cualquier punto seleccionado al efecto, y que una vez pasadas las fiestas quedan inservibles.

Por tanto, este dinero no contribuye a la sostenibilidad porque no queda ninguna planta viva. Al contrario, es un gasto suntuario, un lujo en las actuales circunstancias. Y no sólo  el nuevo Ayuntamiento ha incurrido en esta práctica, sino también la corporación anterior con Eva Patricia Bueno al frente de Parques y Jardines, cuando se gastaron grandes partidas en plantas y en siembras efímeras. Esta tendencia  que aún se mantiene entre nosotros y aumentada por el nuevo Ayuntamiento ha sido ya corregida en otras ciudades europeas y, en España, en Barcelona, por su elevado coste, insostenible en un escenario de crisis y cuando la política generalizada es la de ahorrar como sea para reducir el déficit público.  En congresos de jardinería se está constatando que los expertos abogan  por trabajar a favor de la Naturaleza y no forzando su ritmo con la implantación de flores fuera de temporada u obtenidas en invernaderos a un elevado coste, por lo que propugnan la siembra en los jardines públicos de especies vivaces. Estas permanecen en el terreno tras su floración habitual, que ofrecen de nuevo a la temporada siguiente, por lo que así no hay que gastar dinero año tras año en la compra de macetas que sólo duran unas semanas.

Plantas ya tan típicas entre nosotros como rosales, cannas, agapantos….embellecen los espacios públicos durante todo el año con su verdor después de su floración, porque es imposible encontrar en la Naturaleza una especie que se mantenga florida todo el año.

Ojalá esta polémica sobre la compra masiva de flores efímeras a un elevado coste para las arcas públicas sirva para plantearnos por qué no se potencian los viveros municipales (tenemos dos en Los Remedios) para, con la antelación suficiente, programar la producción abundante no sólo de flores de Pascua, sino también de cualesquiera otras que embellezcan aún más Sevilla a lo largo de las cuatro estaciones.

Quizás no se plantea esta cuestión porque la respuesta sería que Parques y Jardines carece de suficientes medios para actuar a largo plazo. Y, como es sabido, los políticos siempre piensan a corto, por eso la mayoría de ellos acaban siendo en nuestra memoria flor de un día.

 

 

Axioma

El Diccionario de la Academia define ‘axioma’ como “cada uno de los principios fundamentales e indemostrables sobre los que se construye una teoría”.  Uno de los principios fundamentales del movimiento socialista es que el PP nunca puede lograr la victoria en Sevilla. Alfonso Guerra lo repitió en su conferencia en el Foro Antares ante un auditorio repleto de viejas glorias del partido (Del Valle, Caballos, Montaner, García Garrido…), casi tan viejos como él: “Es difícil concebir que el PP gane en Sevilla al PSOE”. Este mantra socialista es parangonable a ese otro económico según el cual la vivienda nunca bajaba de precio. Estos mitos han saltado hechos añicos, como demuestran el estallido de la burbuja inmobiliaria por una parte y los veinte concejales de Zoido en Sevilla tras una barrida histórica al PSOE por otra. El problema de Alfonso Guerra es, como el de aquellos soldados japoneses de la II Guerra Mundial perdidos durante 40 años en la jungla, que no se ha enterado de que los tiempos están cambiando y de que en política tampoco hay ya verdades inmutables.

 

Sevilla pura

Los comerciantes del mercado de Triana, al que tan asiduo era Zoido cuando iba repartiendo abrazos por las calles como líder de la Oposición, han optado ahora por enviarle un vídeo con el título ‘Zoido, no nos falles. Confiamos en tus promesas”, para recordarle cuanto les dijo ‘in illo tempore’ sobre las goteras, los charcos, la falta de aparcamientos y demás problemas y carencias de la plaza de abastos. Lo más demoledor, con serlo, no es el vídeo –visible en Vimeo-, sino la frase del presidente de los placeros sobre el alcalde: “Desde que gobierna ya no viene por aquí”. Súper Zoido, que en la misma noche de su clamorosa victoria prometió no ser un regidor de despachos y seguir tomándole el pulso a la ciudad en la calle, está perdiendo el contacto con la realidad y olvidándose de las bases y descontentos que le auparon al poder. Esto no es Triana pura, es Sevilla pura. Z está tan ocupado en la alta política como parlamentario y presidente de la FEMP que no tiene tiempo para el arrabal. Peligrosamente está evolucionando de la micropolítica a la macropolítica.

 

De la FEMP a la FAMP….

…y tiro porque me toca, ha dicho Zoido. Si el PSOE denunció que el Ayuntamiento dejó de pagar la cuota anual de 46.000 euros a la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) justo en vísperas –hay que tener poco ojo clínico- de que el alcalde fuera elegido su presidente, ahora el PP ha revelado que Monteseirín nunca pagó la cuota de la filial andaluza de la FEMP, la FAMP, en sus doce años de mandato. Y no podía alegar ignorancia de sus obligaciones porque venía de ser su presidente antes de acabar como alcalde de Sevilla. Lo más significativo es que la FAMP guardó silencio sobre esos impagos durante cuatro trienios justo hasta un mes antes de las pasadas elecciones municipales, cuando ya se preveía el relevo en la Alcaldía y la deuda acumulada ascendía a casi 400.000 euros de vellón. En las facultades de Periodismo se enseña que la noticia no es que un perro muerda a un hombre, sino que un hombre muerda a un perro. Con Monteseirín, igual: la noticia no es que no pague nunca, sino que alguna vez haya pagado algo (premio Pulitzer al que lo descubra).

La cuota

Campmany sostenía que los errores/erratas mejoraban un texto porque le daban nuevos e insospechados sentidos que se prestaban a todo tipo de interpretaciones. ¿Cómo cabe interpretar que en vísperas de la elección de Zoido como presidente de la FEMP el gobierno local decidiera no pagar la cuota anual de 46.000 euros? ¿Es presentable que el presidente de la FEMP sea un moroso de su propia institución? Zoido, que en la Oposición pedía una escoba para barrer el Ayuntamiento, se escuda en que ha habido un error humano en el barrido de las partidas suprimibles y se coló la de la FEMP. El PSOE exige explicaciones de por qué con Zoido ya presidente el gobierno local ha preparado una resolución restitutoria de la cuota suprimida, en la que figura “modificada con una anotación hecha a mano”. Anotaciones a mano para darse de baja o de alta de la cuota sin o tras percatarse de que Zoido iba a ser propuesto para presidente. Pero, ¿quién (des)coordina aquí? Al alcalde, al contrario que a Campmany, no le cabe la coartada de echarle la culpa a los duendes de la imprenta.

IBI

El secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, y las terminales mediáticas del Gobierno han montado una escandalera tras denunciar que el Ejecutivo de Castilla-La Mancha, presidido por María Dolores de Cospedal, debe el IBI de decenas de edificios públicos, una deuda que según Granado puede provocar retrasos en el abono de las pensiones. El Gabinete  manchego levantó las alfombras dejadas por Barreda tras 30 años del PSOE en el poder y vio que las facturas pendientes por IBI como herencia recibida ascendían a 1.176.488 euros. Granado, apocalíptico e integrado, tronó que no existen antecedentes de esta dimensión y que estos impagos no tienen justificación alguna. ¿Que no hay antecedentes de esta dimensión? Hace tan sólo unos días, Zoido desglosó en el Parlamento la deuda de la Junta de Andalucía, sus empresas y entes con el Ayuntamiento en concepto de IBI, sello del coche, tasa de basuras y otros: 8,6 millones de euros. Osea, siete veces más que Castilla-La Mancha. Si las pensiones están en peligro no será por el IBI impagado en Toledo, sino en Sevilla.

La primera evaluación

Zoido ha cruzado su primer Rubicón como alcalde, esa frontera artificial convenida entre políticos y periodistas de los 100 días de mandato y que sirve para poner fin al periodo graciable otorgado a los mandatarios y empezar a hacer balances.
Cien días en un mandato de 1.460, equivalentes a cuatro años (hasta casi mediados de 2015) no son muchos pero son más de lo que parece si se considera que ya han supuesto casi el 7% del tiempo para Zoido en la Plaza Nueva.
El análisis de esta primera etapa ha de tener en cuenta la situación heredada de Monteseirín, ciertamente desastrosa; el cumplimiento de las promesas y del programa electoral y el grado de cambio, a mejor o peor, experimentado por la ciudad.
Se ha acusado a Zoido de ser una especie de Jano bifronte que lo mismo ejerce de alcalde que de opositor, tanto al gobierno de Monteseirín por inercia como a la Junta. En el primer caso, por denunciar públicamente al menos una vez cada tres días (y serían por tanto más de 30) algún despilfarro, desmán, escándalo, irregularidades…. de la corporación anterior. En el segundo, por recordar a Griñán en la famosa carta de los siete folios al menos 16 ó 17 asuntos en los que la Junta no ha cumplido aún con Sevilla.
Zoido no puede hacer borrón y cuenta nueva cuando cada día descubre partidas inexistentes o agotadas, facturas multimillonarias sin pagar (en algunos casos desde hace años), sobrecostes en todas las obras pendientes de rematar (desde los pasos subterráneos hasta Fibes), fundaciones y entidades en bancarrota, el 90% del presupuesto de inversiones gastado…. porque esa herencia recibida condiciona su margen de maniobra, mucho más limitado de lo que él preveía.
Cien días después de su aterrizaje en el Consistorio, el alcalde dice que aún no ha tenido tiempo de evaluar la auténtica situación financiera existente porque cada día se topa con una sorpresa, pero estima que la deuda real de la corporación y sus empresas será de unos 700 millones de euros.
Ahora anuncia que en un año habrá contenido el gasto y saneado las arcas públicas, justo en un escenario de crisis, caída de los ingresos y promesa de bajada de impuestos y de, por ejemplo, reinstaurar desde enero la gratuidad del bonobús para los mayores de 65 años (más gasto municipal por transferencias a Tussam).  Este tipo de promesas, como la de que iba a resolver en julio el caso Ikea (y ya estamos en septiembre) pueden tener un peligroso efecto ‘boomerang’.

CASCADA DE PROMESAS

La Oposición le ha contabilizado 714 promesas. Se recordará que el hoy alcalde incluso llegó a calcular el coste en tiempo y dinero de los proyectos a que daría prioridad en cada uno de los once distritos de la ciudad. En la mayoría de los casos se trataba de obras y medidas ejecutables en un plazo de entre mes y medio y dos meses y a un coste de entre unos 40.000 euros  y 330.000.
El alcalde sólo ha materializado uno de estos proyectos en los barrios, el más barato: la desratización del parque Luca de Tena (Nervión), a un coste estimado de 5.000 euros. El resto tendrá que esperar a que con los nuevos Presupuestos  para 2012 haya dinero. Este dato da idea de que gran parte de los planes de choque elaborados cuando estaba en la Oposición se han dado de bruces contra a falta de recursos  y de que gobernar no va a ser tan fácil como podía pensar merced al masivo apoyo recibido y a los veinte concejales del PP.

‘LOW COST’ POLÍTICO

En esta situación Zoido está cumpliendo promesas de bajo coste, como la supresión del Plan Centro de tráfico, la vuelta de la Oposición (ahora PSOE e IU) a los consejos de las empresas municipales, la constitución de la Mesa del Empleo, la reducción de altos cargos en los organigramas, la supresión de chiringuitos partidistas como la fundación DeSevilla…..
Y está supliendo la falta de medios y de otras iniciativas de mayor calado con sus clásicos ‘zafarranchos’, para los que le basta con la movilización general del personal y de la maquinaria municipales, infrautilizados en la etapa de Monteseirín: de limpieza (desde el Vacie hasta las murallas de la Macarena, pasando por los parques y jardines), contra los ‘gorrillas’, contra las prostitutas, contra la doble fila…..
Ha sabido recitificar errores, como el de la retirada de los bancos de la Alameda y la expulsión de asociaciones de consumidores (ejemplo, Facua) de las empresas municipales. Ha incurrido en otros, como la falta de alternativa al Plan Centro, que iba a presentar en septiembre; la eliminación de la Oficina de la Bicicleta, el nombramiento de un cuestionado Defensor del Ciudadano y el viaje ‘promocional’ a Madrid por la visita del Papa. Y ha sido incapaz aún de devolver las prometidas fianzas de 1.000 euros por las plazas de los parkings nunca construidas, resolver el bloqueo de Ikea y la paralización de Fibes (en aras, todo sea dicho, de la transparencia de las cuentas), y de atraer o generar proyectos para lo que ha proclamado es su máxima prioridad: crear empleo.
Será en enero, con los nuevos Presupuestos y al cabo de seis meses, cuando Zoido ya no podrá ampararse por más tiempo en la herencia recibida. Aunque aún le condicione, los sevillanos ya no querrán oír apelaciones al pasado, sino soluciones para el presente y el futuro. Le quedarán entonces unos 1.250 días de mandato para cumplir sus más de 700 promesas: una cada menos de dos días.
En esta primera evaluación podría decirse que progresa adecuadamente pero que en algunos aspectos necesita acelerar.