El (sin) alcalde dijo en vísperas de la campaña electoral que “sin dejar un solo día de ejercer mi responsabilidad, estoy dando un paso atrás en el debate político porque quiero que los ciudadanos se fijen en el candidato socialista a alcalde”. En su particular baile de la yenka, Monteseirín sólo ha dado un paso atrás a tres semanas de las elecciones, pese a que Viera le instó hace meses a que permaneciera en un segundo plano. En este tiempo, el (sin) se ha hecho todas las fotos posibles, ha protagonizado el paripé inaugural de las setas, la ampliación del tranvía y lo que fuera y se ha apuntado a más viajes al extranjero a costa de los sevillanos que los jubilados del Imserso, con lo que le ha quitado foco a Espadas. Luego irá al partido con carita de cordero degollado pidiendo un cargo en política si es fuera de Sevilla o fuera de la política si es en Sevilla. ¿Y si lo dejaran tal como era, acorde con la canción de Barbra Streisand? Al fin y al cabo, cuando se quitaba del medio ante los problemas, él siempre ha proclamado eso de “yo (sólo) soy médico”.
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Cada cual hace su juego
La Feria ha provocado que, casi sin percatarnos, hayamos rebasado con creces el ecuador de la campaña electoral y nos hallemos a sólo una semana del 22-M. ¿Qué queda en la memoria de los días transcurridos entre tantas promesas? Lo único, probablemente, la polémica tras la propuesta de Zoido de que los alcaldables firmen un documento ante notario en el que se comprometan a que gobierne Sevilla la lista más votada.
Todos han acabado entrando al trapo de la propuesta de Zoido y convirtiéndose en sus altavoces, con lo que el candidato del PP, que sabe perfectamente que la ley electoral permite pactos ‘a posteriori’, ha logrado multiplicar en el inconsciente colectivo la imagen de que, para que no gobierne la lista más votada (y se presupone que será la encabezada por él mismo), Espadas y Torrijos acabarán pactando, de lo que se inferiría que votar a Espadas equivale a votar a Torrijos.
Al agitar el nombre del líder de IU, Zoido pretende una doble jugada: desmotivar al votante socialista moderado, que repudia el extremismo de Torrijos, para que no acuda a las urnas o que le dé a él su voto.
PUGNA POR EL MISMO ESPACIO
En línea con esa estrategia, durante el debate mantenido en la cadena SER entre Espadas y Zoido, los oyentes se sorprendieron al escuchar que ambos pedían para sí el voto de los socialistas, aunque la petición del alcaldable del PP fuera la de un sufragio prestado: “Pido –dijo- el voto prestado de los socialistas que saben que no se ha gobernado bien o que están descontentos. Que confíen en mí. No hay ningún riesgo. Todos podemos conseguir ese cambio tranquilo”.
Curiosamente, Zoido usaba una variante del lema que hace 30 años llevó al socialista Mitterrand al poder en Francia: ‘la fuerza tranquila’.
La segunda estrategia de la campaña del PP, sabedor del rechazo que aún suscita su marca en los barrios que son tradicionales graneros de votos del PSOE, está siendo la ocultación de sus siglas para que emerja únicamente la figura de su candidato: Zoido. Donde el PP provocaría inquina, Zoido suscita adhesiones o, al menos, no es rechazado. Ya no se trataría de votar al PP, sino a la persona de Zoido, quien va por los barrios descorbatado y con una cazadora lo mismo retirando basura del Vacie con una pala que restos de caramelos de las cabalgatas en Su Eminencia.
El spot electoral protagonizado por el frutero de este barrio, en que, como en Las Meninas, Zoido no aparece en el cuadro, es la perfecta plasmación de esta política: un vecino de una zona afín al PSOE que nunca se atrevería a pedir el voto para el PP no tiene reparo alguno en pedirlo para Zoido como “independiente zoidista”.
Definitivamente, el zoidismo ha tomado carta de naturaleza.
PUERTA A PUERTA
Espadas y el PSOE, por su parte, han recibido un inesperado balón de oxígeno con el sondeo del CIS, que refleja que aunque Zoido es el favorito para la victoria no tiene aún garantizada la mayoría absoluta.
En la creencia de que o Zoido la logra o no gobernará porque nunca podrá pactar con Torrijos, los socialistas han tocado a rebato e, imitando a las vendedoras de Avon, ha enviado a 4.200 agentes electorales a llamar puerta por puerta en los cinco distritos más proclives (Cerro-Amate; Este-Alcosa-Torreblanca; Macarena; Macarena Norte y Nervión) para movilizar a los desmotivados simpatizantes a fin de evitar que Zoido obtenga los 17 ediles que le darían la Alcaldía.
A quien quiera escucharles, los socialistas repiten como un mantra que Zoido nunca va a sumar 15.000 votos más que los que el PP obtuvo en las últimas elecciones municipales (128.776 por los 124.534 del PSOE) para alcanzar tal objetivo.
Sin embargo, esa hipótesis es factible. Aunque con mayor participación, que dio la victoria al PSOE (209.515 votos) en las elecciones generales posteriores (mayo de 2008), el PP logró 153.839 sufragios en la capital, y entonces aún no había crisis, ni cerca de 100.000 parados, ni habían estallado escándalos como el de Mercasevilla y los ERE…..
DESMARQUE
Espadas, para no ahuyentar a los socialistas moderados, necesita contrarrestar el mensaje de Zoido de que votarle a él equivale a votar a Torrijos, de ahí que haya proclamado que no es etapa para coaliciones y que prefiere no gobernar antes que ceder la parcela de Economía y Empleo –la joya de la corona de Torrijos en su alianza con Monteseirín- a IU.
Ya lo reveló Rosamar Prieto: Espadas no piensa reeditar el pacto con Torrijos, sino gobernar en solitario mediante acuerdos puntuales, como Manuel del Valle en su última etapa.
Torrijos, mientras, está como en el proverbio árabe: sentado a la puerta esperando a verlas venir. La encuesta del CIS le augura que mantendrá sus tres ediles, y en un escenario sin mayorías absolutas volvería a tener la llave del Ayuntamiento. No sintoniza con Espadas, del que dijo en su día que “le faltaba un hervor”, y ahora le ha advertido que no trate a IU como a “un primo menor”.
Sabe que, llegado el momento, si tiene la sartén por el mango puede obligar a Espadas a tragarse todas sus palabras o a entregarle muchas más parcelas de poder a cambio de darle la Alcaldía y la Delegación de Economía y Empleo para que no se desautorice a sí mismo. Urbanismo, por ejemplo, podría ser para IU como moneda de cambio. Y el 70% del presupuesto de inversiones, como le impuso Rojas Marcos a Monteseirín cuando la coalición PSOE-PA.
Siempre en la hipótesis de un escenario con mayoría simple, Espadas comprobaría que Torrijos no es ese “primo menor” sino, como en la famosa campaña publicitaria, más bien “el primo de Zumosol”.
‘Il Braghettone’
Daniele Ricciarelli, pintor y escultor manierista italiano más conocido como Daniele da Volterra por su lugar de nacimiento, ha pasado a la historia no por sus méritos artísticos, sino por haber cumplido el encargo de la Curia vaticana de velar las desnudas figuras pintadas por Miguel Angel en los frescos (200 m2 de superficie) del Juicio Final, en la Capilla Sixtina. Aquella labor de tapavergüenzas le valió el sobrenombre de ‘Il Braghettone’ (puede leerse un corto relato novelado al respecto en http://eldibujante.com/2011/03/09/il-braghettone/).
A pesar de que en una tabla conservada en el museo Capo di Monte (Sicilia) se reproduce exactamente la escena del Juicio Final tal como la plasmó Miguel Angel, calificado como ‘el artista de Dios’ (diseñó la cúpula de San Pedro como arquitecto; decoró la Capilla Sixtina como pintor, y como escultor esculpió ‘La Piedad’), en la restauración acometida por Colalucci a finales del pasado siglo se decidió no eliminar todas las veladuras de los desnudos, por razones técnicas e históricas, y parte de los postizos de ‘Il Braghettone’ perdurarán para siempre en esa maravilla que es la Sixtina (para una visita virtual en 3D, pulse http://www.vatican.va/various/cappelle/sistina_vr/index.html y mueva el ratón del ordenador en todas direcciones).
EMULACIÓN
En los estertores de su mandato, Monteseirín ha emulado a ‘Il Braghettone’ al encubrir sus propias vergüenzas políticas con unas enormes lonas en diversos puntos de la ciudad y, de matute, hacer campaña.
Hace al menos cuatro años que el Ayuntamiento prometió la rehabilitación y reutilización para nuevos fines del mercado de la Puerta de la Carne (destinado a albergar el ICAS) y los kioscos del Paseo Catalina de Ribera (alguno iba a ser sede de la Unidad Ciclista de la Policía Local), sin que en este tiempo haya hecho nada. Para ocultar el lamentable abandono de estos edificios, Monteseirín ha cubierto las deterioradas fachadas y las rotas ventanas con, entre otras, gigantescas fotografías de las setas de la Encarnación y de la torre Eiffel de París, a fin de parangonar ambas como iconos de la modernidad y de similar categoría artística..
Al tiempo que ocultaba el estado de los inmuebles en plan ‘Il Braghettone’, Monteseirín reeditaba con sus lonas publicitarias su campaña de autobombo ‘Sevilla se ve’, pese a lo dispuesto en la nueva normativa. Al final, la Junta Electoral de Zona ha tenido que requerir al Ayuntamiento para que retire de inmediato esta publicidad encubridora. Es la segunda vez que Monteseirín es sancionado o amonestado por vulnerar la ley electoral, ya que hace cuatro años buzoneó revistas hagiográficas de su propia figura.
VERGÜENZAS POLÍTICAS
Monteseirín no sólo ha actuado como ‘Il Braghettone’ tapando las vergüenzas de una parte del patrimonio, sino también las de su socio de gobierno, IU, en la Fundación DeSevilla, uno de los chiringuitos que se reservó Torrijos en el reparto de parcelas de poder. En tan sólo cuatro años, la fundación a través de la cual el grupo de Torrijos canaliza dinero de los sevillanos hacia proyectos de cooperación en países de regímenes políticos afines, como Cuba y Nicaragua, ha acumulado un desfase patrimonial de 1,6 millones de euros.
Es un ‘agujero’ del suficiente diámetro como para que hasta pudieran exigírseles responsabilidades a los patronos de la Fundación y, por tanto, la coalición PSOE-IU tenía urgente necesidad de taparlo como fuera en la última oportunidad posible antes del 22-M: un pleno extraordinario en el que, para obstaculizar aún más a la Oposición, el expediente fue entregado al PP poco antes de su inicio.
El informe de la Intervención ha sido demoledor, al haberse detectado un cúmulo de irregularidades como justificantes sin la documentación original; justificantes emitidos por terceros en vez de por la fundación; justificantes escritos en árabe; justificantes registrados en ejercicios distintos al de su emisión; transferencias bancarias sin justificación o justificados con simples ‘recibí’….
La conclusión del interventor a la luz de tal cantidad de anomalías es que no sólo no procedía tapar el agujero de 1,2 millones de euros, sino que tampoco se debían abonar otros dos millones pendientes.
COMO CON LOS ERE
El Ayuntamiento ha hecho al informe de la Intervención General el mismo caso omiso que la Junta de Andalucía a su interventor en relación con la creación del ‘fondo de reptiles’ que ha propiciado el escándalo de los ERE y los falsos prejubilados, y eso que en este caso no podrá alegar el Consistorio que no ha recibido suficientes ‘códigos rojos’ de alerta sobre el chiringuito de IU.
El desprecio del Ayuntamiento y la Junta, ambos en manos del PSOE, a entes supervisores como la Intervención, la Cámara de Cuentas y el Defensor del Pueblo denota su concepto totalitario del Poder y la inutilidad de este tipo de organismos, convertidos en meros floreros del sistema por la Administración para aparentar una fiscalización que a la hora de la verdad es papel mojado.
Y para rizar el rizo de los despropósitos, Monteseirín ha tapado el ‘agujero’ de DeSevilla desviándole partidas del Instituto Municipal de Deportes asignadas al pago de la luz, el agua, el gas, el teléfono…pese, de nuevo, a la advertencia de la Intervención sobre el riesgo de no poder pagar las facturas por falta de fondos.
No existen antecedentes de que un Ayuntamiento propicie que se le corten los servicios básicos por impago, pero con Monteseirín al frente cualquier situación es posible, porque ha antepuesto el encubrimiento de las vergüenzas de IU en plan ‘Il Braghettone’ al interés del Ayuntamiento y de los sevillanos.
Los Madriles
La reciente encuesta de Sigma Dos para El Mundo ha revelado un secreto a voces: el alcaldable del PSOE, Juan Espadas, es menos conocido todavía que Torrijos y está a casi veinte puntos de distancia de Zoido en grado de conocimiento por los electores sevillanos y a entre cuatro y cinco concejales. A falta de tan sólo días para la cita con las urnas, parecería elemental que Espadas echara el resto con una febril actividad por los barrios y en todos los ámbitos posibles, para hacerse notar en la opinión pública. Pues ha sido el revés. El candidato del PSOE ha ido a hacer campaña no a Los Remedios precisamente, sino a Madrid (¿?), donde ha perdido una jornada en dar en el Fórum Europa una conferencia sobre Sevilla que no le interesaba para nada a los madrileños. En contraste, Zoido, también invitado al mismo ciclo, ha hecho mutis por el foro, nunca mejor dicho, consciente de que en los Madriles no se le ha perdido nada y que, al contrario, donde hay que ganarlo todo es aquí. Quien se va de Sevilla corre el riesgo de perder el 22-M algo más que una silla.
‘Yo sigo’
Como tengo memoria histórica, también tengo presente el caso de Demetrio Madrid. El primer presidente democrático de Castilla y León fue procesado por un asunto ajeno a su cargo, pese a lo cual, sin respetar su presunción de inocencia, fue empujado por sus adversarios a la dimisión y al ostracismo político y personal. Cuando años más tarde fue declarado inocente, no sirvió de nada y ni recuperó su cargo ni le compensaron por aquella injusticia. Han sido los propios políticos los que han pervertido la figura de la imputación hasta convertirla en el equivalente a una condena; y Torrijos uno de los más activos en esa línea al pedir en su día la expulsión de la vida pública de catorce políticos del PP imputados en otras tantas causas, sin esperar a ver si eran declarados culpables o inocentes. Ahora, cuando el imputado es él, no dimite, sino que, por seguir con la memoria histórica, hace suya la muletilla del humorista Felipito Takatún (Joe Rígoli) en la Transición: ‘Yo sigo’. Torrijos ha creado una variante de la caridad: la excepción comienza por uno mismo.
La prueba del algodón
Imagine que es el consejero delegado de una empresa con unos 500 millones de euros de deuda y que entre sus activos figuran unos terrenos a nombre de una filial de la que su compañía es accionista mayoritaria y por los que recibe dos ofertas: una por más de 158 millones y la otra por 106 millones. ¿Cuál aceptaría?
El sentido común le dictaría la aceptación de la más alta, pero como en el Ayuntamiento, equivalente en el símil a esa empresa con 500 millones de deuda cuya filial –Mercasevilla- recibió esas ofertas de Noga y Sanma (filial de Sando), no impera el sentido común, sino intereses presuntamente espurios, los suelos del Merca fueron adjudicados a la más baja.
Y esa decisión fue adoptada con Torrijos como vicepresidente de la sociedad pública. Esta es una de las ramificaciones del caso Mercasevilla, por el que la juez Alaya ha imputado al alcaldable de IU. Su auto dice que del resultado de las pruebas practicadas “se deduce la responsabilidad y activa participación de Torrijos de modo especial en el proceso de adjudicación de la totalidad de los terrenos (de Mercasevilla) a Sanma”.
CLÁUSULA ‘AD HOC’
La magistrada sospecha que se convocó un concurso público para la venta del suelo con un pliego de condiciones que favoreciera claramente a Sanma frente al resto de aspirantes aunque su oferta fuese inferior.
Para ello se incluyó una cláusula que penalizaba las ofertas que excedieran del 10% de la media aritmética de todas las presentadas, cláusula que la juez calificó en su día como “antieconómica, contraria al interés general y no contemplada en la ley”.
Sando estaba pagando a Mercasevilla 58.738 euros/mes por un derecho de superficie sobre los terrenos pese a que aquél no estaba legalmente constituido, de ahí que, en supuesta correspondencia, el concurso fuera presuntamente amañado mediante esa cláusula que otorgaba siete puntos de ventaja a su filial Sanma por haber suscrito previamente el citado derecho.
Torrijos ha reconocido que fue él quien impulsó el concurso para la venta del suelo en lugar de la subasta porque pretendía evitar la especulación si se encarecía el precio. Este argumento no sólo choca con la opinión de la juez, sino también con una circular emitida recientemente por la Intervención General del Estado en el sentido de que en los concursos públicos debe primar el precio sobre cualquier otra consideración.
Pero tal como expresó en otro auto la juez, el “hecho delictivo” que persigue no es el concurso público utilizado para la adjudicación en lugar de la subasta, por mucho que no fuese el idóneo, sino demostrar que se eligió con la idea de favorecer a una empresa determinada (Sanma).
EXCEPCIÓN A LA REGLA
Torrijos ha sido imputado en vísperas de la presentación por IU del ‘Compromiso Ético por la Regeneración Democrática’, un decálogo contra la corrupción según el cual sus candidatos dimitirán de forma “cautelar” en caso de ser imputados o procesados por corrupción política o urbanística, supuesto este último en que se halla ahora el alcaldable, que corre el riesgo de una segunda imputación por un presunto delito de coacciones y contra la integridad moral de los trabajadores de Sevilla Global.
Torrijos se ha caracterizado por su cruzada contra los políticos en la misma situación procesal que él. Así, el 15 de octubre de 2008 ofreció una rueda de prensa en la que divulgó las mociones que IU llevaría al Pleno. Destacó una propuesta para exigir a la dirección del PP la dimisión “inmediata” de hasta 14 de sus cargos que estaban imputados en causas judiciales. El alcaldable de IU subrayó que pretendía “apartar de la vida pública a personajes que se encuentran o imputados o condenados o con implicación notoria y evidente en casos de todo tipo”.
Torrijos retó al PP a incluir en otra propuesta a cargos de IU en la misma situación. Pues bien, ahora es el alcaldable de la coalición de izquierdas quien se ve reflejado en su propio espejo y, por tanto, para ser consecuente consigo mismo debería dimitir, por más que su correligionario Llamazares trate de dilatar la situación en espera de si es procesado o no. Nada de eso dice el código ético de IU, que de no ser aplicado en el caso de Torrijos quedará como papel mojado. El propio Torrijos ya ha anunciado que no dimite porque se considera inocente y porque su caso no entra en los supuestos del código ético. Osea, que él es la excepción a la regla. ¿Acaso no se proclamaban también inocentes los otros políticos imputados, pese a lo cual él exigía su expulsión de la vida pública sin contemplaciones?
EL PACTO CON EL PSOE
La imputación de Torrijos deja en una posición injustificable a IU y lastra al alcaldable socialista, Espadas, a la hora de repetir un hipotético acuerdo postelectoral si el candidato de IU se obceca en mantenerse en la carrera por el Ayuntamiento. El PP, raudo, ya pregunta públicamente a Espadas si va a pactar con un Torrijos imputado en un caso de presunta corrupción urbanística. El candidato del PSOE guarda por ahora un significativo silencio.
Cuando Torrijos presentó su propuesta de expulsión de la política de cualquier imputado y cayó en la cuenta de que en su lista no estaba incluido ningún edil del PP sevillano, ironizó diciendo que “la vida es larga” y destacó que su moción al Pleno era la “prueba del algodón” del supuesto compromiso de los concejales de Zoido contra la corrupción. Poco podía imaginar que, como efectivamente la vida es larga, iba a ser él mismo quien se erigiera en “la prueba del algodón” de IU.
Monteseirín se hizo su foto
El Boletín Oficial del Estado del pasado 29 de enero publicó la reforma de la Ley Electoral, por la que se regirán las elecciones municipales del 22 de mayo y los sucesivos comicios autonómicos y generales dentro de aproximadamente un año. El objetivo declarado por el legislador para esta modificación normativa es, por una parte, evitar la incidencia de los poderes públicos en las urnas mediante la realización de campañas institucionales e inauguraciones de obras; y, por otra, reducir la publicidad y la propaganda al limitarla estrictamente al periodo (15 días) de la campaña electoral.
Para comprender la fiebre de primeras piedras e inauguraciones de obras más inacabadas que la famosa sinfonía de Schubert de los últimos días en Sevilla hay que remitirse a la introducción de estos dos apartados clave en el artículo 50 de la Ley Electoral reformada:
1) Desde la convocatoria de las elecciones y hasta la celebración de las mismas queda prohibido cualquier acto organizado o financiado, directa o indirectamente, por los poderes públicos que contenga alusiones a las realizaciones o a los logros obtenidos, o que utilice imágenes o expresiones coincidentes o similares a las utilizadas en sus propias campañas por alguna de las entidades políticas concurrentes a las elecciones.
2) Durante el mismo periodo queda prohibido realizar cualquier acto de inauguración de obras o servicios públicos, o proyectos de éstos, cualquiera que sea la denominación utilizada, sin perjuicio de que dichas obras o servicios puedan entrar en funcionamiento en dicho periodo.
ROZANDO EL LÍMITE LEGAL
Como Alfredo Sánchez Monteseirín ha calculado que la convocatoria oficial de las elecciones municipales del 22-M se iba a publicar en el Boletín Oficial del Estado el día 28 de marzos o, a lo sumo, el 29, se apresuró a anunciar para el domingo 27 de marzo la ‘inauguración’ de su particular estadio olímpico o mausoleo político de las setas de la Encarnación, cuyo coste global estimamos en su día en unos 140 millones de euros (valorando, además de las obras actuales, las indemnizaciones por la paralización del primer proyecto, que se elevaron a nueve millones de euros, y la aportación en especie del edificio de la Hacienda Municipal para que Sacyr lo explote durante cuarenta años y que fue tasado en más de 32 millones de euros por el Ayuntamiento).
La ‘inauguración’ del icono de la era alfrediana es una metáfora del personaje y de su política, ya que todo aquí hoy es pura fachada con el fin de que, antes de que entrara en vigor la prohibición legal de inaugurar nada, Monteseirín pudiera hacerse la foto oficial del paripé del fin de las obras, que acumula cuatro años de retraso sobre la fecha inicialmente prevista de mayo de 2007 (para las anteriores elecciones municipales), pese a lo cual el alcalde, cómplice de la situación con tal de vez alzadas las setas y dejar su huella para la posteridad en la trama urbana de la ciudad, ha sido incapaz de imponer sanción alguna a la empresa constructora.
EL PRECEDENTE
La impostura de Monteseirín le lleva a ‘inaugurar’ unas obras inacabadas y hasta por fases, como ya hizo con el mercado, cuya actividad se ha desarrollado durante meses en un escenario plagado de andamios y con un trasiego de operarios trabajando a triple turno (¿quién ha pagagado este sobrecoste y por qué no se aplica para rematar otras obras menos electoralistas?), con el riesgo que ello implicaba para los clientes de la plaza de abastos.
Ni la autoridad (¿?) laboral ni Torrijos, tan aparentemente preocupado por la seguridad laboral, han alzado la voz. Como tampoco la Policía Municipal, encargada de velar por que se cumplan las Ordenanzas contra el Ruido en horario nocturno, el mismo en que se han hecho todo tipo de trabajos en el Metropol Parasol sin importar las molestias que estuvieran causando al vecindario.
La compañera Ana Sánchez Ameneiro hizo un estupendo trabajo de campo periodístico al indagar sobre el terreno de la Encarnación y en las cuadrillas de operarios que estaban trabajando contra el reloj en las setas. El testimonio recogido de un jefe de cuadrilla deja en evidencia las mentiras de Monteseirín: “No sé a quién quiere engañar –aseveró el operario- el Ayuntamiento. Nosotros tenemos aquí trabajo para dos o tres meses más. Los alrededores de los parasoles sí puede que estén urbanizados a tiempo para que pase el alcalde y se haga la foto, pero no así los demás elementos del proyecto”.
DOS O TRES MESES MÁS
Según el inventario de mi colega, para poder dar por finalizadas las setas quedan por rematar al menos siete tareas todavía, entre ellas pintar con poliuretano las copas de dos parasoles, revestir de hormigón y de metal la base de dos setas, acabar el restaurante-mirador y abrirlo, equipar el Antiquarium y probar su equipamiento multimedia…. Una labor para la que harán falta dos o treses meses más de trabajo, lo cual no es óbice para que Monteseirín haya protagonizado otra de sus farsas: el paripé de inauguración de su faraónico proyecto, con, probablemente, hasta una placa en cualquier parte que empiece por la manida fórmula de “siendo alcalde….”.
Pero, muy a su pesar y tal como nos enseñaron en la Facultad de Periodismo, la noticia no es que un perro muerda a un hombre, sino al revés. Y la noticia que ha desmontado la farsa ha sido, a partir del lunes 28 de marzo, ver la foto de los operarios rematando por dentro y por las alturas unas setas que, según la versión oficial y el aparato de propaganda del alcalde, ya están terminadas desde hace una semana.
En evidencia
Recordarán que el alcaldable del PSOE, Juan Espadas, chupó cámara junto a los consejeros de Economía y Empleo y el salvador malagueño de La Cartuja Pickman como supuesto mediador en la operación de salvamento de la fábrica. Ha bastado con que la canallesca indague sobre la trayectoria empresarial del nuevo dueño y arroje algunas sombras sobre su capacidad de gestión y solvencia para que Espadas se desmarque de la compra-venta. Ahora, como en la novela de Juan Bonilla, nadie conoce a nadie. Según se ha apresurado a declarar el propio alcaldable, él no ha tenido nada que ver en la selección del comprador, al que conoció el mismo día del acto de presentación ante la prensa. Bien, y si no tuvo arte ni parte en la historia, de la que responsabiliza a la Agencia de Innovación de la Junta, ¿por qué se prestó a hacerse la foto y a aparecer como uno de los artífices del reflotamiento de Pickman? Es una verdadera lástima ver cómo Espadas acaba preso de esos mismos vicios que han dejado a la clase política a la altura del betún. Antes se coge a un mentiroso que a un cojo.
El secreto
El sector alfredista del PSOE está que trina tras haber sido laminado para las municipales a cuenta de los fichajes ‘galácticos’ del florentino Espadas, así que ha jurado venganza eterna. Instigados por el (sin) alcalde, algunos de sus miembros avanzaron a la canallesca que iban a desvelar algunos de los secretos mejor guardados del vierismo. Los plumillas se frotaban las manos pensando en que la ‘vendetta’ de los críticos se iba a traducir en la revelación de nuevos intrusos en los EREs o de más trinques a cuenta del ‘fondo de reptiles’ del director general que, como el personaje de Molière, hablaba en prosa sin saberlo. Pero hete aquí que, para desilusión del gremio, la montaña ha parido un ratón o una seta de la Encarnación. El secreto de Fátima que, según los alfredistas, guardaban bajo siete llaves en un cajón de Luis Montoto Viera y Susana era una encuesta que augura 18 ó 19 concejales al PP, osea la mayoría absoluta, con lo que Espadas se va a dar con sus ‘galácticos’ en los dientes. Para que luego digan que era Zoido el que tenía una agenda oculta
Espadas y el techo de Zoido
A menos de tres meses ya de las municipales (22 de mayo), el ambiente preelectoral se caldea aún más con las encuestas. En la última semana se han divulgado las de Cepes-Andalucía, Gesta y Commentia. Las dos primeras, de alcance regional, aunque para las autonómicas quede aún un año; la tercera, sobre Sevilla capital.
Los tres sondeos auguran la victoria del PP. En dos casos, por mayoría absoluta, y en otro, rozándola. Son ya, pues, una docena de sondeos los que desde hace un año reflejan una tendencia cada vez más acentuada a un vuelco político en Andalucía y Sevilla que, de producirse finalmente, tendría una dimensión histórica.
Algún observador político que ha escrutado el sondeo de Cepes ha destacado un dato que ha pasado inadvertido pero de vital importancia: el PP ganaría también ahora al PSOE unos comicios en la provincia de Sevilla.
Por su parte, Commentia augura que, también por primera vez, el PP con Zoido al frente obtendría la mayoría absoluta (17 concejales) en Sevilla capital.
INTERPRETACIÓN INVERSA
La reacción del alcaldable socialista, Juan Espadas, ante el sondeo es insóilita, ya que interpreta lo contrario de lo que muestran los datos: “El PP, tanto en España como en Andalucía y Sevilla –ha dicho- ha tocado techo, porque aunque tiene una masa de votantes perfectamente definida, ese electorado no le permite lograr una mayoría absoluta que le deje gobernar. En el PSOE estamos acostumbrados a trabajar en otros escenarios”.
Esos otros escenarios a los que alude son las coaliciones –primero, con el PA; luego, con IU-, que han permitido al PSOE hacerse con la Alcaldía, pero al coste de entregar a sus socios, con autonomía plena, importantes parcelas de poder y del presupuesto.
Espadas no quiere enterarse de que a la luz del sondeo da igual que aluda a una nueva coalición con IU, porque el PP obtendría ahora mismo la mayoría absoluta. Y según expertos en demoscopia, Zoido aún no ha tocado techo: en función del grado de participación podría lograr 18 e incluso 19 concejales.
VOTO VERGONZANTE
Parafraseando a Javier Cercas, recién conmemorado el XXX aniversario del 23-F, un sondeo no es más que la anatomía de un instante, de ahí que Zoido no deba lanzar todavía las campanas al vuelo. Y es que Commentia desvela la existencia de un voto vergonzante socialista en Sevilla. ¡Quién lo habría dicho hace tan sólo unos años! Antes, los simpatizantes de la Derecha se avergonzaban de revelar sus inclinaciones políticas. Ahora, las tornas han cambiado y por los antiefectos Zapatero y Monteseirín un 23% de quienes otrora votaban al PSOE están deshojando la margarita de la duda: votar, no votar o cambiar su sufragio.
Si a ellos se les une otro 20% de indecisos, resulta que esta foto instantánea que son los sondeos a menos de tres meses del 22-M no ha captado aún nítidamente a casi la mitad de los electores. Por esta circunstancia, basta con que en el último minuto un significativo porcentaje de ellos decidan votar incluso con la nariz tapada para hacer trizas la imagen que hoy proyectan las encuestas.
Hechas estas salvedades, habría que estar ciego sin embargo para ignorar que desde hace 14 meses los sondeos dibujan constantemente la victoria del PP.
EN CLAVE DE PACTO
Este hipotético triunfo ya está asumido en el inconsciente del alcaldable socialista desde hace tiempo, por más que Espadas proclame que su lista, que lleva por delante sus fichajes ‘galácticos’ como independientes, va a ser el revulsivo que los indecisos y los simpatizantes avergonzados necesitaban para salir de su atonía.
A su alusión de que el PSOE contempla otros escenarios que no son su propia mayoría absoluta ni la del PP, hay que unir la polémica que mantuvo con Torrijos acerca de que nunca le entregaría la Delegación de Economía, en un intento de distanciamiento y de congraciarse con los empresarios, máxime tras la declaración del titular de la Delegación como persona ‘non grata’ por la hostelería a raíz de participar en un piquete durante la huelga general. Expresarse en tales términos denota por parte de Espadas la interiorización de la necesidad de un pacto postelectoral con Torrijos como consecuencia, obviamente, de una victoria de Zoido o una casi improbable mayoría relativa socialista.
EL TIEMPO VUELA
Zoido, por su parte, también ha proyectado inconscientemente que no confía en la mayoría absoluta, pues en tal caso no se hubiera empeñado en el debate a tres en Giralda Tv en que Espadas y Torrijos se comprometieran a respetar la lista más votada y no pactar entre ellos. Olvidaba Zoido que Becerril y Rojas Marcos pactaron en su día contra la lista más votada de Yáñez para arrebatarle la Alcaldía.
Tras veinte años de gobiernos de coalición de casi todos los colores en la ciudad, Zoido se ha impuesto cautela, pues ya sufrió una amarga experiencia en las últimas elecciones pese a haber sido el ganador.
Ahora bien, quien no puede permitirse el lujo de ser cauteloso, sino osado en pos de la victoria es Espadas. La herencia de Monteseirín es un lastre difícilmente olvidable, y ahí están las ‘setas’ para recordarlo de forma permanente; su lista con independientes en puestos de privilegio puede tener un efecto ‘boomerang’ desmovilizador entre las bases y simpatizantes del PSOE en los barrios; es el candidato más desconocido; los sondeos están en su contra y sólo le quedan 84 días para revertir la situación.
Espadas dice que ésta es una carrera de larga distancia y que él es “un corredor de fondo”. Todavía no se ha percatado de que, en su caso y máxime por haber salido el último, es una carrera contra el reloj.

