Archivo de la categoría: Tráfico

Improvisación

Los últimos días de Pompeya del (sin) alcalde Monteseirín fueron un resumen, corregido y aumentado, de todos sus mandatos, en particular el de la víspera de la investidura de Zoido, en la que fue el gran ausente aunque nadie –ni siquiera Griñán, el teletipista honorario de Europa Press- lo echó en falta. Resulta que el (sin)  de las pastillas Macabeo  contra el cabreo (Manuel Rey dixit) por la debacle electoral socialista  intentó inaugurar todo lo inaugurable con tal de que Zoido no se hiciese la foto a su costa. Fracasó, por demasiado escandaloso ante la evidencia del retraso de las obras, en cortar la cinta de la nueva comisaría de la Ranilla y la de los jardines de (sin la ele, por favor) Cristina, así que concentró todos su esfuerzos en anunciar a bombo y platillo la apertura del túnel de Los Arcos aunque fuera a las 9 de la noche. Tras un final de suspense, fuese y no hubo nada. En su habitual improvisación marca de la casa no se percató de que le faltaba el acta de ocupación. ¡Qué gran metáfora como colofón a su gestión: el (sin) alcalde, sin papeles!

 

 

Costumbres

atascoEl hombre es un animal de costumbres. (In)Movilidad había acostumbrado a los conductores sevillanos a desviarse por el Puesto de los Monos hacia la avenida de La Raza (dicho a la usanza tradicional, sin las eses políticamente correctas de Sánchez Monteseirín)  para rodear las interminables obras del túnel de La Palmera/Bueno Monreal, un tapón que puede convertir el acceso a la Feria en la segunda calle del Infierno, si no la primera. Pues ahora, cuando llega la fiesta, el plan de tráfico de (In)Movilidad consiste en obligar a los sevillanos a que hagan lo contrario de la fuerza de la costumbre: quienes quieran acceder al Real desde la zona Sur tendrán ahora que desviarse por la avenida Manuel Siurot y orientarse, como los forasteros, por las rayas de colores pintadas en el suelo. El  plan ha sido elaborado tan a última hora, entre los ruidos de las excavadoras, que no dará tiempo a comunicarlo a los policías locales –y menos aún a los ciudadanos- hasta mañana, con la Feria ya empezada. La improvisación de este Ayuntamiento es marca de la casa, para no perder la costumbre.

Oídos sordos

tunelAntier fue el Día Mundial de la Concienciación contra el Ruido. Por tal motivo, ‘patrullas silenciosas’ de cierta firma de sonotones se pasearon por la Campana para  repartir protectores auditivos. Se equivocaron. Donde tenían que haber estado los héroes del silencio era con los vecinos del Porvenir y la Estrella. Hartos de los tres meses de estruendo nocturno de las obras interminables que Movilidad ejecuta desde hace años en el túnel de la Palmera a ver si las medio remata siquiera para la Feria, decidieron pasar la noche en vela (la iban a pasar de todos modos) junto a los obreros, las excavadoras, los martillos neumáticos y las hormigoneras. Cuentan que han llamado a la Policía un millón de veces y que la respuesta es siempre igual: para que van a ir si, total, cuando puedan dentro de tres o seis meses se supone que ya se habrá acabado la obra. Decía Churchill que en Inglaterra, cuando de madrugada suena algo, no es ruido de sables, sino el lechero. En Sevilla, cuando de noche el ruido no deja dormir al vecindario no es el lechero, sino Fran Fernández.

El verbo

tranvíaBalzac, el gran novelista de ‘La comedia humana’, sostenía que el nombre de la cosa es la cosa misma. Juan Ramón, nuestro poeta universal que vio en Moguer la luz con el tiempo dentro, pedía a la inteligencia que le diera el nombre exacto de las cosas. Al principio, según la Biblia, era el verbo, y en el verbo se libran las grandes batallas. No hay mayor triunfo que los otros hablen con tu lenguaje, porque a partir del lenguaje se construyen las imágenes mentales y se representa el mundo. Goebbels, el ministro nazi de Propaganda, decía que una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad. Monteseirín ha procurado siempre construir una falsa realidad  a través del lenguaje. Hacernos creer, por ejemplo, que el tranvía era el Metro al Centro. O que ganó tres veces las elecciones municipales cuando dice que los sevillanos avalaron tres veces sus políticas. Pensaba en todo ello al oír al (sin) alcalde hablar de la peatonalización de la Avenida. Falso. Una Avenida cruzada por un tranvía y por infinidad de ciclistas será cualquier cosa menos peatonal.

El sucedáneo del Metro

La Semana Santa ha estado marcada, por dos de los hitos que Monteseirín quería a toda costa que estuvieran en servicio como gran escaparate de su gestión: las setas y la prolongación del tranvía a San Bernardo.

Alcalde Metro Centro.previewEn ambos casos, la precipitación por cortar la cinta inaugural (con el tranvía no le dio tiempo a hacerse la foto oficial por haber entrado antes en vigor la nueva normativa electoral) ha sido la nota característica, hasta el punto de que Tussam hubo de reconocer que no tenía operativas todas las unidades el día señalado, Viernes de Dolores, por lo que los nuevos trenes circulaban a más velocidad de lo habitual para no perder la frecuencia de paso, aun en detrimento de la capacidad de frenada.

La empresa municipal también admitió que como los trenes no venían preparados para el clima de Sevilla -¡y eso que todavía no estamos en agosto!- había que someterlos a continuos reajustes, y que los fallos eran normales en un periodo de rodaje.

¿Imaginan que una aerolínea o cualquier otra compañía de transportes admita  que pone en servicio aviones o autobuses sin haber completado el proceso de rodaje? Como en la Sevilla de Monteseirín lo anormal es ya lo habitual, lo que sería motivo de escándalo en otra parte aquí se asume con resignación.

EL REPLICANTE

Del sucedáneo del Metro al Centro, el PA, en venganza por lo del ‘urbanismo bajo sospecha’, acuñó aquello de que iba “de ningún sitio a ninguna parte”. Ahora, una vez ampliado en 885 metros, ya sabemos a dónde va: al mismo sitio que el Metro, porque replica en superficie idéntico trayecto que bajo tierra realiza el suburbano. Nos hallamos así ante un despilfarro de recursos en la peor crisis económica reciente y que pone aún más en evidencia el sinsentido de la operación electoralista que fue el tranvía de cara a los comicios municipales de 2007.

Metro SevillaComo en el caso de las setas, el Ayuntamiento nunca ha revelado el coste de la ‘operación Metrocentro’. Generalmente se ha admitido como válida la cifra de más de 80 millones de euros para los 1,3 kilómetros iniciales entre la Plaza Nueva y el Prado, y de unos 15 millones de euros el coste de la prolongación  hasta los 2,2 kilómetros puestos en servicio el Viernes de Dolores.

En total, unos 100 millones, casi tanto dinero como el Metropol Parasol para tender una línea que se solapa con el Metro en todo su recorrido salvo en los 670 metros que distan de la Puerta de Jerez a la Plaza Nueva.

Ante la evidencia de que estando proyectado y en construcción el Metro por el mismo trazado (el 70% de la línea) que el tranvía,  éste carecía de sentido, Monteseirín trató alguna vez de justificar el ‘Metrocentro’ con el argumento de que tenía que ser el transporte de las personas mayores porque éstas tendrían miedo y/o dificultades físicas para bajar a tanta profundidad (-18 metros) por las escaleras mecánicas hasta el suburbano y se sentirían más seguras con un medio que se moviera en superficie (¿?).

POLÍTICA DE ‘GRANDEUR’

A finales del mes de marzo,  cuando hubo de improvisar una rueda de prensa dentro de una de las nuevas unidades del  tranvía para escapar del boicot del Sindicato Profesional de Policía y de los eventuales de Tussam, el alcalde adelantó que con la prolongación hasta San Bernardo se preveía incrementar la demanda en días laborables en un 15%, de forma que se capten 2.400 viajeros diarios más, hasta llegar a los 18.400 por jornada, mientras que para los festivos el incremento esperado es de un 10% . En total, los cálculos indican que se pasará de los actuales 4,6 millones de usuarios/año a 5,1 millones.

Así pues,  el Ayuntamiento se ha gastado 100 millones de euros en un tranvía de 2.200 metros que coincide en superficie con el Metro a lo largo de kilómetro y medio para transportar a 5.100.000 personas anualmente, a un promedio de 13.972 pasajeros diarios.

No hace falta, sin embargo, gastar 140 millones de euros para recuperar el mercado de la Encarnación, como ha gastado Monteseirín  con las setas y privatizando todo el espacio público para los próximos 40 años, ni 100 millones de euros para duplicar el itinerario del Metro y favorecer la movilidad hacia el casco antiguo. ¡Qué no se podría haber hecho en los barrios humildes y faltos de equipamiento de Sevilla con esos 240 millones de euros!

LOS CARRILES-BICI

En contraste con el tranvía, Torrijos, el socio de gobierno de Monteseirín, dio algunos datos en vísperas del Velocity 2011 sobre la red de carriles-bici que se ha construido en paralelo al ‘Metrocentro’ impulsado por el PSOE.

Torrijos biciEn este tiempo se han  trazado 127 kilómetros de carril-bici, a un coste estimado (cifra extraoficial) de unos 30 millones de euros; se ha pasado de 13.824 ciclistas diarios a 68.261 y el uso de la bicicleta ha evitado una emisión de CO2 equivalente a la cantidad que habría compensado la plantación de 36.000 árboles.

Gracias a esta red, un 70% más barata que el ‘Metrocentro’ y que da servicio a gran parte de la ciudad, por los Jardines de Murillo, punto de confluencia con el tranvía, circulan cada día laborable 4.903 ciclistas (el 35% de los pasajeros esperados para el ‘Metrocentro’), con la diferencia a favor de los usuarios de las bicicletas que no gastan en electricidad, ni en compra de trenes, ni en su mantenimiento y piezas de repuesto y tampoco en sueldos de conductores y revisores.

Schumacher sostenía que lo pequeño es hermoso, y es cierto: las humildes y ecológicas bicicletas impulsadas por Torrijos aportan mucha más movilidad a mucha más gente y a mucho menor coste que el sucedáneo de Metro de Monteseirín.

Sin autoridad

F._Fernandez_visita_obras_paso_B._Monreal_El último de Filipinas del (sin) alcalde, el hombre grande (que no al revés) Fran Fernández, amenaza con sancionar a Bruesa, la constructora del túnel bajo la Palmera, si no lo acaba a tiempo. ¿Y cuál es el calendario de esta obra, que es como el cuento del lobo pero en versión del delegado de (in)Movilidad? Yo, como Javier Rubio, ya he perdido la cuenta de las veces  que Fran ha anunciado que veía la luz al final del túnel. Creo recordar que la primera fecha que dio él o el Consistorio fue noviembre de ¡2009!. Pues la última (im)previsión  es de que, con suerte, a ver si se puede abrir un carril para mayo. Quien para mayo, a partir del 22-M, tiene abierto  no un carril, sino una autopista de salida entera, es el propio Fran, regalo de Susana y Viera. Me pregunto: si Sacyr no acabó las setas en 2007, según la obligaba el contrato con el (sin)alcalde, ni en 2008, ni en 2009, ni en 2010, ni en marzo de 2011, y le han puesto menos multas que a los conductores del Plan Centro, ¿con qué (sin)autoridad moral va a multar Fran a la empresa del túnel de la Palmera?

Demagogia

FranEl último de Filipinas del (sin) alcalde y delegado de (in)Movilidad, Fran Fernández, ha declarado en plan acto de fe por nuestra parte, ya que él solo es quien maneja los datos como manejaban la barca de la eurovisiva Lucía, que el Plan Centro ha reducido en un 24% el tráfico por el casco antiguo. Y ha añadido: “No sólo hemos ordenado el acceso al Centro. Hemos hecho un trabajo de humanización de la ciudad, porque ¿dónde jugaban antes esos niños que ahora se ven en la Plaza Nueva, la Alameda o la Plaza del Pan?”. Respuesta: en la Plaza Nueva, en la Alameda y en la Plaza del Pan. Porque con coches o sin coches, con autobuses o sin autobuses, con tranvía o sin tranvía, esas plazas no se han movido de sitio y son ahora tan peatonales como lo eran antes del Plan Centro. ¿O es que acaso pasaban los coches por medio de la Plaza Nueva? Aparte de por su pertenencia al sector alfredista, ahora se comprende mejor por qué Fran no repite en la lista del PSOE para las municipales. No se puede mantener un delegado de Movilidad que confunde la velocidad con el tocino.

Contramano


Ciclistas por Tetuán

Ciclistas por Tetuán

Lunes 21 de febrero. Pasan algunos minutos de las 19:30 horas. Calle Tetuán, tan frecuentada como casi siempre. O menos que casi siempre en versión de los eternamente quejumbrosos comerciantes (todo es según el color del cristal con que se mire). De pronto, en medio de la bulla se forma un revuelo. Algo está pasando. Se agolpan los curiosos al ver una bronca. Un policía local de paisano y tres de uniforme han trincado al abogado José Ignacio Aguilar García, que va por la vida presumiendo de militancia y compromiso de izquierdas, pedaleando en bicicleta como si tal cosa por esta vía comercial, con riesgo de atropellar a los transeúntes. De hecho parece que ha tenido sus más y sus menos con alguno y que hasta lo han retenido. Ante cierta actitud un tanto desafiante, los agentes se ven obligados a mostrar  sus placas identificativas. Todo un señor letrado metiéndose contramano de las Ordenanzas. Quien debería ser el primero en dar ejemplo de respeto a las normas es pillado ‘in flagranti’ haciendo su particular Ciclovida. Unos se creen que todo el monte es orégano y otros, que toda Sevilla es carril-bici.

Trasquilado

Torrijos dosTal como, en plan fray Luis de León, decíamos ayer, Antonio Rodrigo Torrijos se queja amargamente de que aun siendo primer teniente de alcalde – o eso se cree él- no se le facilitan los datos sobre Tussam que pidió por el conducto reglamentario del pacto de gobierno hace tres meses. En vez de vuelva usted mañana, vuelva en un semestre. Las cosas del palacio (de invierno) van despacio. El mini escándalo montado por el portavoz del grupo Izquierda Unida, de no ser una maniobra previamente acordada de distanciamiento cara a la galería ante la proximidad de las elecciones, se presta a una segunda lectura. Tiene gracia, o más bien ninguna para el (sin) primer teniente de alcalde, que quien al alimón con Monteseirín ha expulsado a la Oposición de los consejos de administración de las empresas municipales para ocultarle información sensible (pensemos, sin ir más lejos, en Mercasevilla) se queje ahora de que a él le hagan lo mismo sus socios del PSOE. ¿Qué tal sienta, Antonio, una ración de tu propia medicina a modo de purgante? Quien a hierro mata, a hierro muere.

El otro (sin)

Eran otros tiempos

Eran otros tiempos

Además del (sin) alcalde empezamos a tener también un (sin) primer teniente de alcalde. Resulta que Torrijos ha cantado él solito la gallina de que ya es menos socio del PSOE que ayer y aún menos que mañana al revelar públicamente que los últimos de Filipinas de Monteseirín en Tussam (Fran, el otro Troncoso y Arizaga) llevan tres meses haciendo oídos sordos a su demanda de información sobre la empresa municipal. ¿Cómo se llama ésto? ¿Insumisión, rebelión u objeción de conciencia en materia de IU? El (sin) primer teniente de alcalde ha dado una orden a sus subordinados y éstos le han hecho un corte de mangas político. No sólo hay silencios en la Maestranza; también en la marchenera AIE municipal. ¿No quería Torrijos distanciarse del PSOE ahora que se acercan las elecciones? Pues el que da primero da dos veces: es el PSOE el que ningunea a Torrijos. Y el muy tonto (sin ánimo de ofender), que pasaba por mandar más que Monteseirín, va y lo cuenta. Para mí que de primer teniente de alcalde, nada. El PSOE ha degradado a Torrijos a la condición de cabo de puerta.