La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, intervino la semana pasada en un desayuno-coloquio del diario Sur, que aprovechó para defender la gestión de su Gobierno en la crisis de los Servicios de Urgencias que han sufrido y aún sufren desde la entrada del nuevo año especialmente los tres grandes hospitales de Sevilla capital -Virgen del Rocío, Macarena y Valme- y alguno de la provincia como el de Osuna.
Susana Díaz y la Junta vienen sosteniendo que en Andalucía se gobierna de otra manera, sin recortes en servicios básicos como la educación y la sanidad, cuando la plantilla de médicos de la salud pública se ha reducido entre 7.000 y 8.000 profesionales en estos años, una mengua equivalente a todo el Virgen del Rocío y que ha quedado en evidencia con el colapso de las Urgencias hospitalarias.

En Málaga, la presidenta insistió en ese mismo mensaje de la supuesta apuesta de la Junta por la sanidad pública, a la que calificó como “la parte más determinante del Estado del Bienestar porque es un servicio que, a diferencia de la educación, necesitaremos toda la vida”. Según Díaz, su Gobierno había sabido reaccionar al problema de las Urgencias realizando más de 300 contrataciones en cuatro días.
La cuestión no es la reacción, sino la imprevisión. Una reacción puede justificarse políticamente si se trata de una respuesta rápida un problema imprevisible, como habría sido, por ejemplo, un terremoto, hoy por hoy indetectable para los científicos. Pero gobernar no es reaccionar, sino prever, planificar, anticiparse y actuar.
EFECTOS PREVISIBLES
Y la realidad en los hospitales sevillanos ha dejado en evidencia la falta de previsión de la Junta de Andalucía en una situación de efectos previsibles, cual ha sido la intensa ola de frío con que el invierno ha presentado su tarjeta de visita desde que hizo su entrada oficial el 22 de diciembre pasados tres minutos desde la medianoche.
La Agencia Estatal de Meteorología y los meteorólogos de los telediarios que se guían por sus datos realizan pronósticos hasta a siete días vista; desde la llegada del invierno anunciaban para Andalucía mínimas muy bajas (se han registrado 2 grados en Sevilla y temperaturas inferiores a cero al pie de Sierra Morena), con heladas nocturnas y de madrugada, viento gélido que incrementaba la sensación de frío y ausencia de lluvias que despejaran la atmósfera: las condiciones climáticas en que podía esperarse un aumento del binomio catarros/gripe y empeoramiento de los enfermos crónicos.

En esa situación climatológica, recordada cada día por los meteorólogos desde el 22 de diciembre, el Servicio Andaluz de Salud deberían haber reaccionado de inmediato con un refuerzo del personal de las Urgencias en los grandes hospitales de Sevilla y del resto de Andalucía, pero no hizo nada, y no precisamente porque no necesitara de plan especial alguno debido a la ausencia de recortes en las plantillas.
Susana Díaz dice el 15 de enero que la Junta ha tardado sólo cuatro días en reaccionar al colapso de las Urgencias con la contratación de 300 profesionales para todos los hospitales de la comunidad, con lo cual situaba el origen del problema en el 11 de enero, cuando el desbordamiento se produjo mucho antes, con lo cual ni siquiera se ha producido una reacción relativamente rápida.
CON EL AÑO NUEVO
El problema estalla en el hospital Virgen Macarena el viernes 2 de enero y se propaga como reguero de pólvora encendida al resto de centros sanitarios de Sevilla. El lunes 4 de enero, el diario ABC publicaba una crónica acompañada de fotos ilustrativas en la que, entre otras cosas, se decía lo siguiente: “Quienes tuvieron que acudir el viernes a Urgencias del hospital Virgen Macarena difícilmente olvidarán la experiencia. Hasta tres horas de espera para ser atendidos por un médico y más de ocho en una camilla para ser ingresado tuvieron que esperar algunos enfermos ante la saturación del servicio”.
El SAS, según el mismo medio, reconoció que aquel viernes fue un día de mucha afluencia (sólo en el turno de tarde fueron atendidas 138 personas) “debido a que las bajas temperaturas de estos días provocan más demanda de asistencia sanitaria y a que era el día posterior a un festivo”. Así pues, el propio Servicio Andaluz de Salud ya establecía una relación causa-efecto entre el frío y el desbordamiento de las Urgencias, pero ese frío no había llegado en la víspera, sino diez días antes.

El Sindicato de Enfermería, Satse, añadió otro factor al frío, no corregido pese al empeoramiento climático: el descenso generalizado de las contrataciones para cubrir las contrataciones por descanso del personal en periodo navideño, al 50% en el caso de los enfermeros, así como de los servicios disponibles. Así, en el ala D de la planta 5ª, en vez de habilitar 14 camas para Urgencias se prepararon sólo 10, y en Navidad, fin de año y víspera de Reyes se abrieron sólo siete puntos de Urgencias pese al cierre de los centros de salud. El Satse, ante el colapso de las Urgencias el 2 de enero, ya anunció una denuncia ante el Defensor del Pueblo y la Inspección de Trabajo.
A PEOR
La situación no hizo más que empeorar día tras día, hasta el punto de que el martes 13 de enero los medios de comunicación publicaban amplias informaciones y fotos del colapso general de las Urgencias en el Macarena y Virgen del Rocío durante el fin de semana previo, con esperas de entre 15 y 30 horas, que obligaron a desviar enfermos al hospital de San Lázaro.
El problema no era exclusivo de Sevilla, sino de toda Andalucía, hasta el punto de que el Defensor del Pueblo Andaluz acabó abriendo dos quejas de oficio por la muerte de dos pacientes en las Urgencias del hospital de Jerez y del Juan Ramón Jiménez (Huelva), aunque algunos medios hablaron de un tercero en el Macarena de Sevilla.

Y frente a esta realidad tercermundista, con reflejo general en los medios de comunicación, la consejera de Salud, María José Sánchez Rubio, no tuvo mejor ocurrencia que convocar ese mismo día una rueda de prensa no para dar explicaciones sobre el colapso, sino para ‘vender’ la medicina de escaparate con que la Junta se adorna para aparecer a la vanguardia: contar la estadística de los trasplantes en 2014 y anunciar nuevos proyectos liderados o que va a liderar el Virgen del Rocío como hospital de referencia regional, ya sea contra la leucemia o alguna enfermedad rara.
PLENO DEL PARLAMENTO
El 23 de enero de 2014, Susana Díaz reconoció en el Parlamento andaluz como problema los colapsos en las Urgencias de los hospitales, derivados, según dijo, de las listas de espera en la atención primaria por los recortes en los salarios y horarios del personal. “Mi Gobierno no está ciego ante esa realidad”, afirmó asumiendo la preocupación de los profesionales y usuarios por la situación. “Soy plenamente consciente -añadió- de que los sacrificios exigidos han afectado tanto a su esfuerzo profesional, que ha aumentado notablemente, como a sus bolsillos”.

Anunció entonces que se reforzarían los dispositivos de apoyo “contratando los profesionales de refuerzo necesarios” para evitar las colas en las Urgencias de los hospitales. Fuentes de la Junta filtraron que la presidenta había visitado de incógnito varios hospitales en la Navidad de 2013 para conocer por sí misma su situación, algo a lo que hizo referencia en una entrevista concedida en abril de 2014, cuando le preguntaron por su aterrizaje en la Presidencia y respondió: “(…) cuando se tiene un millón de parados, cuando la gente te para por la calle y te dicen que con una pensión están manteniendo a hijos y a nietos…. o te cuentan lo que ocurre en las Urgencias y tú acudes y lo ves…”.
Estas declaraciones demuestran que Susana Díaz era consciente del problema de las Urgencias desde hace más de un año y, sin embargo, se han vuelto a colapsar en este mes de enero pese a aquellas promesas de refuerzo de la plantilla, acometidas sólo ‘a posteriori’, luego no cabe hablar de reacción para tapar parches, sino de imprevisión por no haberlos evitado.

1) Las actuaciones que tengan como objeto el realojo permanente o transitorio motivado por actuaciones urbanísticas, de rehabilitación o renovación urbana. Sería el caso, por ejemplo, de los implicados en las operaciones de regeneración urbanística de Regiones Devastadas (Nuevo Amate) y Los Pajaritos, en Sevilla. Los desalojados de sus casas por las demoliciones previstas para rehabilitar esos barrios pueden saltarse el Registro Municipal o el orden en el que figuren en el mismo.
corrala Utopía serían los siguientes: 12.352 personas/familias inscritas, de las que 800 necesitarían viviendas sociales de bajo precio y 388 estarían en un riesgo de exclusión social al menos similar al invocado como razón por los okupas de la corrala Utopía para dar la patada en la puerta del inmueble de Ibercaja en la Avenida Juventudes Musicales y ocuparlo ilegalmente durante casi dos años, hasta su desalojo policial por orden judicial y tras fracasar sus recursos ante la Justicia española y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo.
A raíz del desalojo policial y la acampada ante el Ayuntamiento, se inicia el baile de cifras. La Consejería de Fomento dice que son 22 las familias desalojadas (luego se hablará de 17), anuncia que cuenta con 6 viviendas disponibles para ofrecérselas y exige que el Ayuntamiento aporte 16 de las suyas para solucionar el problema. Ante la negativa del Consistorio a saltarse la lista de demandantes inscritos en el Registro, Fomento publicita la entrega de las llaves de diez viviendas a otros tantos okupas y el alquiler don fondos públicos de 12 viviendas en el mercado libre para los restantes.
también en riesgo de exclusión e inscritas en el Registro, sino, por extensión, a proporcionarles un techo o, como se dice ahora, una solución habitacional. En este sentido, el Ayuntamiento había ofrecido durante las negociaciones con Fomento e Ibercaja desde hostales hasta el albergue municipal, soluciones que fueron rechazadas, quizás porque el objetivo de los okupas fue siempre conseguir la victoria que significaba la obtención de una vivienda, no de un alojamiento.
urbanismo, que la presidenta invocó una norma y un artículo anticuados (decreto 149/2006, de 25 de julio y su artículo 12), superados por otro más reciente y que parecía ignorar (decreto 1/2012, de 10 de enero, artículo 13). Para justificar su decisión, Susana Díaz declaró: “Quien ocupa ilegalmente una vivienda no puede tener más derechos que quien pacientemente cumple con la ley, aunque a veces lo pase realmente mal”.
cargo de la Junta) y 8 se quedan con las llaves de las casas hasta que los Servicios Sociales del Ayuntamiento ratifiquen su situación y acrediten de forma fehaciente su riesgo de exclusión social.
también retroceso socialista ya con Susana Díaz al mando en su partido y en la Junta (36,70% en intención de voto, un -2,82%); con una mala opinión sobre su gestión por parte de los andaluces (el 69% estima que la labor del PP en la oposición ha sido mala o muy mala) y con un suspenso global en su calificación personal (un 3,6 frente al aprobado raspado de Susana Díaz, con un 5).

que está organizando durante dos meses un ciclo de conferencias, debates y participación ciudadana con el sugestivo título de ‘¿Quién está pensando en la Sevilla de los próximos 20 años?’. La respuesta en pura lógica es que debería ser el alcalde y su equipo, pero no parece que sea así, ya que hasta la presente ignoramos cuál es el modelo de ciudad de Zoido para Sevilla.
A José Luis Rodríguez Zapatero le empieza a pasar con el ‘Estatut’ de Autonomía de Cataluña lo mismo que a Alejandro Rojas Marcos con el estadio pseudo Olímpico de la Cartuja: todos los partidos votaron en el Ayuntamiento de Sevilla y en la Diputación Provincial a favor del faraónico proyecto, pero a la hora de presentar ante la opinión pública la escandalosa factura, equivalente a la de las Setas, le cargaron el mochuelo exclusivamente a él. Susana Díaz, en plan lanzada al moro muerto, ha despotricado en su puesta de largo en Madrid (en presencia de una amplia claque juntera, expresamente desplazada en AVE y con hotel incluido a la capital del Reino para arropar a la presidenta) contra el ‘error Zapatero’ con el Estatut catalán. Ha recibido loas generales de una clase política que olvida que cuando ella era diputada nacional del PSOE votó dos veces en las Cortes Generales a favor del texto avalado por el ya expresidente, de quien se proclamaba heredera política pero del que ha renegado antes de que el gallo cantara tres veces al alba. Desmemoria histórica.
Una de las primeras medidas de la Junta nada más llegar a la Presidencia Susana Díaz, la misma que, casualidad o coincidencia, hizo en Madrid aquel discurso contra las veleidades de Zapatero con el ‘Estatut’ de Cataluña, fue imponerle una sanción de 455.000 euros a la catalana Caixabank por infracciones muy graves en la comercialización “irregular” de preferentes. El Gobierno andaluz le abrió un expediente tras la denuncia de afectados de Sevilla y de cinco provincias más, por haberles colocado de cualquier manera 617 millones de euros en participaciones en esa ruina financiera. El rasgo diferencial, como dirían los catalanes y que es de justicia señalar, es que de los 47.400 afectados andaluces por este chanchullo ninguno lo ha sido a causa de Caixabank, sino de la sevillana Cajasol, absorbida por aquélla para evitar su quiebra, dados los agujeros de queso emmental que tenía en el balance. El pufo de las preferentes, como el de la torre Pelli, formaba parte de la herencia recibida, pero por aquello de las balanzas fiscales ahora la multa la pagarán en Barcelona.
A AJosé Luis Rodríguez Zapatero le empieza a pasar con el ‘Estatut’ de Autonomía de Cataluña lo mismo que a Alejandro Rojas Marcos con el estadio pseudo Olímpico de la Cartuja: todos los partidos votaron en el Ayuntamiento de Sevilla y en la Diputación Provincial a favor del faraónico proyecto, pero a la hora de presentar ante la opinión pública la escandalosa factura, equivalente a la de las Setas, le cargaron el mochuelo exclusivamente a él. Susana Díaz, en plan lanzada al moro muerto, ha despotricado en su puesta de largo en Madrid (en presencia de una amplia claque juntera, expresamente desplazada en AVE y con hotel incluido a la capital del Reino para arropar a la presidenta) contra el ‘error Zapatero’ con el Estatut catalán. Ha recibido loas generales de una clase política que olvida que cuando ella era diputada nacional del PSOE votó dos veces en las Cortes Generales a favor del texto avalado por el ya expresidente, de quien se proclamaba heredera política pero del que ha renegado antes de que el gallo cantara tres veces al alba. Desmemoria histórica.
Susana Díaz ha desvelado su declaración de la renta y la de su esposo para someterse a la malsana curiosidad (las cargas del cargo) de sus vecinos de Triana, correligionarios (sí, los mismos que antes la apodaban malévolamente ‘Gusana’ y ahora le rinden pleitesía, hasta la próxima puñalada trapera por la espalda), adversarios y andaluces en general. Aunque me llama la atención que la pareja presidencial tenga tres coches (aparte del oficial de ella) sólo para dos, cada uno es muy libre de coleccionar lo que quiera con su dinero. Más significativo me parece que después de que se haya destacado tanto de su biografía política que había llegado al PSOE desde el Humanismo Cristiano como catequista en su parroquia y que era devota del Rocío (¿de la romería o de la Virgen?) y de la Semana Santa, a la hora de cumplimentar la declaración del IRPF ha puesto la cruz no en la casilla de la Iglesia Católica, sino en la de ‘A fines sociales’, cuando hasta le cabía la opción salomónica de marcar las dos casillas solidarias. A ver cómo se lo explica ahora al cura de su barrio.
La presentación de la declaración de la renta de los consejeros de la Junta y sus cónyuges y ‘cónyugas’, todos y todas, sigue dando juego, y no sólo porque uno de cada tres miembros de nuestro Gobiernillo sea rico conforme a sus propios criterios. Sólo hay cuatro consejeros (atención, lobby feminista, que viene una discriminación de, como dicen, género), todas mujeres, menos Jiménez Barrios, que ganan menos que Susana Díaz. Todos los demás, más que la pobre presidenta. Y todos los consejeros sin excepción, independientemente de su profesión, sexo (que no género) o circunscripción, ganan más que sus parejas en el mercado laboral, que éste sí que es duro. Resalta la enorme diferencia salarial existente entre Susana Díaz y Diego Valderas y sus respectivas medias naranjas, que no pasan de mileuristas y gracias. ¿Qué rentas habría percibido Valderas si se hubiera quedado de repartidor de bombonas en su pueblo en vez de dar un salto adelante más aún que el de Mao? Los IRPF de la Junta demuestran que fuera de la política, como decía el otro del PSOE, hace mucho frío.
Diversos analistas coinciden en señalar que para la Junta de Andalucía rico es todo aquel que gana al año 60.000 euros o más. Por éso ha reducido en el tramo autonómico del IRPF la base imponible, a fin de incrementar el gravamen de las rentas que considera más altas, las cuales han pasado de un mínimo de 80.000 euros a los susodichos 60.000. Fíjense en el pequeño detalle de que el límite que para nuestro Gobiernillo autonómico separa al rico del pobre ha sido establecido con tal milimétrica precisión que no afecta para nada a Susana Díaz. La nueva lideresa andaluza no ha tenido por éso el menor empacho en revelar que, según su declaración de la renta, ha cobrado 58.894,44 euros. ¡Eureka! Por tan sólo 1.105,56 euros, Susana puede seguir manteniendo ese discurso solidario tan grato a los descamisados y desheredados de la fortuna, ya que ella, para envidia de Salvador Sostres, tampoco es rica, conforme a los criterios del Ejecutivo que preside. Así que, en términos fiscales, no falto a la verdad si me refiero a Susana como la pobre presidenta de la Junta.
Primer Gobierno formado por Susana tras su elección como presidenta. Aunque con la edad cada vez me han ido repateando más los localismos y todo eso de las cuotas territoriales en la Andalucía universal de Juan Ramón, contaminado por el ambiente no me resisto al morbo de escudriñar la cuna o la adscripción geopolítica de los ministrillos andaluces. Como cantaba Jeannette, el mundo me ha hecho así. Veamos. Son sevillanos, con permiso de Triana, la propia presidenta y María Jesús Montero, y pasa por asimilado a Sevilla Emilio Llera. Malagueños o asimilados a la circunscripción costasoleña son José Sánchez Maldonado, María José Sánchez Rubio, Rafael Rodríguez y Luciano Alonso. Resultado: Sevilla, 3 – Málaga, 4. ¿Agravio comparativo? ¡Qué va, todo lo contrario! ¡Es cojonudo! Después de treinta y tantos años soportando la leyenda negra del centralismo sevillano ya podremos, ¡por fin!, empezar a hablar a partir de ahora del centralismo malagueño desde la Junta contra o sobre el resto de Andalucía. Pero ¡qué lista eres (sin doble sentido, ¿eh?, que os conozco), Susana!