Archivo por meses: noviembre 2011

Eleuterio Población Knappe

Ha muerto Eleuterio Población Knappe. Nacidos en nuestra misma tierra onubense, por la diferencia de edad y los avatares del destino él no pudo honrarme con su amistad hasta que coincidimos en Sevilla años después de la Expo, para la que construyó el Auditorio. Lo diseñó, al igual que más de 20.000 edificios a lo largo de su fecunda vida, caracterizada por su luminosa andalucidad y la sobriedad germánica que denotaba su segundo apellido. Cuñado del torero Manolo Vázquez y con casa en Sevilla, nunca una ciudad como la suya adoptiva maltrató tanto esa obra señera que  fue el Auditorio de la Muestra Universal. Pellón, por falta de dinero, le impidió rematarlo con la cubierta que tenía proyectada. A lo largo de estos casi veinte años diseñó varios proyectos más –y baratos- de reutilización, pero los políticos los echaron al cajón. Tenían otras prioridades, como impulsar la torre Pelli, a la que él, pese a ser uno de los primeros vanguardistas españoles,  calificaba de símbolo del brutalismo arquitectónico porque rompía la silueta de Sevilla, empequeñecía las chimeneas de la Cartuja y convertía la Giralda en un “forúnculo”.

El descanso

Quien no se consuela es porque no quiere. Las elecciones siempre ofrecen algún dato al que los políticos se agarran como un clavo ardiendo para no reconocer una derrota o alimentar las expectativas de una recuperación o victoria. A pesar de que Zoido dice que no se pueden mezclar churras con merinas (y que lo perdone Carmen Calvo por utilizar tal expresión, que en su incultura de exministra de Cultura consideraba soez) ni peras con manzanas, Espadas compara estas elecciones no con las generales de 2008 (el PSOE pierde en Sevilla capital entre una y otra 69.996 votos y el PP gana 16.099), sino con las municipales de mayo. E interpreta entonces las consolaciones de Listz: le ha recuperado al alcalde 40.000 votos en sólo cinco meses. Eufórico tras aliñar este gazpacho electoral, el portavoz del grupo municipal Socialista proclama ‘urbi et orbi’ que su partido “sólo está en el descanso”. Lo malo para ti, Juan, es que en tu caso el descanso no va a durar 15 minutos ni los cuatro meses hasta las elecciones autonómicas, sino cuatro años de travesía por el desierto.

De la crisis de la deuda a la crisis de la moneda

Por su interés para comprender qué está pasando realmente con el euro y la deuda de los países europeos reproducimos a continuación el artículo publicado por Antonio España el día 15/11/2011 en El Confidencial:
Imagínense por un momento que forman parte de una investigación sociológica que estudia un grupo de pastores que comparten un pequeño prado con pastos. En esta situación, ¿cómo creen que se comportará un pastor que actúe racionalmente en su propio interés? Lo más normal es que éste tienda a incrementar su cabaña, pues pronto descubrirá que puede capturar el beneficio en su totalidad de la mayor producción que le supone tener más cabezas de ganado, mientras que el coste en términos de menos pasto disponible se diluye proporcionalmente entre todos los pastores.
Ya se ve que si todos los pastores son sensatos, el pastizal tiene los días contados, dado que todo el grupo actuará de igual manera. Y así se produce la tragedia: se acaban los pastos, las ovejas perecen de hambre y los pastores se van al paro. Este ejemplo, que no es mío sino de Garrett Hardin, ilustra lo que se conoce como la tragedia de los comunes, o más correctamente de los bienes comunales, y es justo lo que está pasando con el euro y la crisis de deuda, que va camino de convertirse en una crisis de divisaen toda regla.
La tragedia de los bienes comunales fue descrita por Hardin en 1968 en un artículo que publicó en la revista Science y viene a ilustrar una situación en la que un grupo de individuos que comparten un recurso limitado, actuando de forma independiente y buscando racionalmente su interés individual terminan por destruir el recurso comunal pese a que eso es lo que menos les conviene a todos.
Pues bien, otro tanto ocurre con el euro, tal y como explica Philipp Bagus en su libro The Tragedy of the Euro*, publicado hace un año y que harían bien los políticos europeos en leérselo, subrayarlo y aprendérselo de memoria. Porque pese a la rapidez con que se desarrollan los acontecimientos, esta obra está hoy más que de actualidad con el caso no sólo de Grecia sino de Italia, que de momento se ha puesto por delante de nosotros en la cola de los rescates, pese a que, según anunciaba el viernes pasado el FT y ayer mismo McCoy en estas mismas páginas, en España seguimos siendo firmes candidatos al bail out.
Según la teoría que desarrolla Bagus, el euro permite que se produzca un efecto de redistribución involuntaria de la renta desde los países más serios en la gestión de sus cuentas hacia los países más díscolos y con tendencia a incurrir en mayores déficits. Esta redistribución ofrece a los políticos de estos países un poderoso incentivo a seguir gastando y retrasar sine die los impopulares ajustes y reformas que son necesarios, pues disfrutan de todos los beneficios electorales de este curso de acción.
Sin embargo, ese comportamiento fiscalmente irresponsable se traduce en déficits que han de ser financiados mediante la emisión de deuda pública. Deuda pública que esos estados no son capaces de pagar por sí mismos porque no generan caja suficiente. Y entonces debe intervenir el BCE, ya sea explícitamente mediante un rescate, ya sea sotto voce mediante compras de bonos soberanos en el mercado secundario —o incluso primario, pues con Mario Draghi uno puede esperarse cualquier cosa visto su estreno a los mandos del BCE.
Son pues los países más díscolos fiscalmente hablando, los más beneficiados por el paraguas común del sistema monetario fiduciario que es el euro, creándose en opinión de Bagus, y que yo comparto, una especie de carrera por imprimir más dinero que puede llevarnos a que la moneda única estalle en mil pedazos, tal y como estamos viendo.
Pues las intervenciones del BCE suponen en el fondo una monetización de la deuda que han contraído los países periféricos pero que pagan todos los ciudadanos que cobran sus nóminas y tienen sus ahorros en unos euros que valen cada vez menos. Entre ellos los alemanes, claro, que ven cómo merman sus ahorros para que los españoles, los italianos y los griegos mantengamos nuestro tren de vida. En esta tesitura, y por mal que nos caiga Angela Merkel, no es de extrañar que los alemanes estén un poco hasta las narices de los simpáticos vecinos del sur, cuando con el Bundesbank y el marco no les iba nada mal y el euro, sin embargo, no les está trayendo más que dolores de cabeza.
¿Cuál es entonces el camino que llevamos? Pues bien, vayámonos por un momento al origen de la crisis. Como ya he mencionado aquí en otras ocasiones, ésta se origina en la expansión del crédito no respaldado por el ahorro que causan los gobiernos y sus aliados, los bancos, reduciendo artificialmente los tipos de interés y multiplicando los préstamos merced al privilegio de la reserva fraccionaria.
Esto generó una fase de boom bien conocida que se materializó en una burbuja inmobiliaria. Cuando estalló la burbuja, en lugar dedejar que las fuerzas espontáneas del libre mercado actuaran para liquidar las malas inversiones y así poder volver a crecer de manera sana, el estado intervino cortocircuitando el proceso de ajuste y originando mayores problemas a futuro —futuro que ya está aquí.
No sólo se evitó una rápida recuperación tras un brusco pero breve ajuste que permitiera reubicar los recursos productivos allí donde eran realmente demandados, sino que además se hipotecó el futuro, al dilapidar el gobierno cualquier superávit acumulado en la fase expansiva y endeudarse hasta la ceja para salvar a los sectores de la construcción y del automóvil con sendos planes de estímulo fiscal, para luego tener que salvar al sector financiero, con especial protagonismo de las cajas de ahorros.
Resulta pues que la deuda generada —y multiplicada— en la fase de expansión previa, ha ido pasando de las familias y las empresas (crisis de la economía real) a los bancos, de los bancos (crisis financiera) a los estados, de los estados (crisis de la deuda soberana) al BCE  y del BCE (crisis de la divisa) a… ¿a dónde?
Y en esas estamos. O sea, que se masca la tragedia, sí.
Me cuesta pensar que el euro, que fue una decisión política y no económica, se deshaga para que cada país vuelva a su divisa inicial. Con respecto al euro de dos velocidades, tampoco veo claro que a alemanes y franceses les interese quedarse prácticamente solos en un euro A de primera división. Sería un equilibrio político demasiado complicado para ambos países sin el contrapeso de países del tamaño de Italia o España y no veo que les reportara grandes ventajas con respecto a la vuelta a sus divisas originarias.
Por otro lado, el euro B con toda probabilidad, con Grecia o sin Grecia, se vería devaluado casi inmediatamente. Esto supondría un alivio para estos países pero en la práctica representa un default de su deuda pública —que devolverían en una moneda devaluada—, y tendría un importante impacto sobre los países del euro A, a los que a corto plazo les serviría de poco la doble velocidad.
¿Qué debería pasar? Que se tomaran medidas de ajuste en serio, reduciendo drásticamente el gasto público, recortando donde haya que recortar y privatizando lo que se pueda, que es mucho todavía. Bajando impuestos todo lo que el déficit permitiera para no incurrir en más deuda. Reduciendo el tamaño del sector público para liberar recursos y crédito para las empresas privadas. Dejando actuar las fuerzas espontáneas del mercado para que se terminen de liquidar los errores de inversión del pasado, sin rescates y sin medidas para salvar supuestamente ninguna empresa ni sector. Y flexibilizando y liberalizando la economía para que los recursos productivos puedan reubicarse sin trabas allí donde son necesarios y hoy no están llegando.
¿Qué va a pasar? Honestamente, creo que es impredecible, pues con estos políticos nunca se sabe. Miren ustedes el resultado de la última cumbre. Aunque ya nos lo anticipaba el dicho popular: reunión de pastores, oveja…

Tortuga

El Consejo Andaluz del Patrimonio Histórico es el máximo órgano consultivo en esta materia de la Junta de Andalucía y sus decisiones, aunque no vinculantes, deben ser tenidas “muy en cuenta”. Este organismo se articula en seis comisiones, una de las cuales, la Andaluza de Bienes Inmuebles, ha tenido a bien abrir un debate interno para decidir “antes de Navidad” si emite o no un informe sobre el impacto de la torre Pelli. Informe que, en caso de ser emitido, se supone deberá elevar primero al plenario para que lo haga suyo, o no.  Osea, que meses después de iniciada la construcción del rascacielos, cuyo proyecto se dio a conocer hace tres o cuatro años;  al cabo de casi dos semanas de la visita a Sevilla de la misión de la Unesco;  con la cuarta parte de la torre ya erigida y con el plan de ir levantando una planta cada semana de las 30 pendientes, los señores de la Junta de Andalucía deciden pensar si van a decidir algo algún día. Si algún día se deciden a comunicar su decisión, la torre probablemente estará ya terminada. ¿Y para esto queríamos ser una Autonomía?

El perro del…

…hortelano, que ni come ni deja comer. A esa figura se asemeja ahora Espadas con lo del túnel bajo la confluencia de la Avenida de Andalucía y la ronda del Tamarguillo. Juan lleva desde el regreso de las vacaciones machacando como un martillo pilón sobre las dos mismas piedras. “¡Metro por Pino Montano y túnel del Tamarguillo YA!”. Zoido, harto de que le zumben los oídos por idéntica cantinela día tras día, le ha concedido al fin uno de sus dos deseos y decretado que le abran el paso subterráneo, a ver si se calla. Pero, en vez de alegrarse y de festejarlo, el portavoz del grupo municipal socialista brama contra el alcalde: “¡Cinco meses tarde y a tres días de las elecciones!”. Si, tal como insinúa Espadas, abrir un túnel acabado una vez subsanadas las chapuzas y omisiones de Monteseirín es electoralismo, la puesta en servicio de un solo tramo de la ronda SE-40, a la que le faltan por rematar diez más y 66 kilómetros de asfalto, ¿qué es entonces? Pues la adaptación al siglo XXI y a Sevilla de la parábola bíblica de la paja (el túnel) y la viga (la SE-40).

El retrovisor

La otrora ministra de Fomento, la insoportable malagueña Magdalena Alvarez (se fundió a cinco jefes de Prensa en un santiamén porque ninguno era capaz de aguantarla) anunció en 2006 que la SE-40 estaría lista para finales de 2011. Hablaba entonces de los 77 kilómetros y al completo, con sus cuatro túneles proyectados bajo el río Guadalquivir. Un retraso de cinco años después, dos túneles menos por el recorte de la crisis, con 67 kilómetros pendientes aún de rematar y abierto sólo un tramo de una decena de kilómetros, a Viera y otros gerifaltes del PSOE en Sevilla se les ha ocurrido, en vez de quitarse discretamente del medio, montar en lo alto de un puente un remedo de inauguración prohibida por la Ley Electoral y que tuvo que desarrollarse bajo la vigilancia de la Guardia Civil para que no se metieran aún más en contramano de la normativa. Llegado su turno de palabra, el alcalde perpetuo de Dos Hermanas, Kiko Toscano, dijo solemnemente:  “Esta obra se adelanta al futuro”. El problema de perspectiva del nazareno es que mira el tiempo por el espejo retrovisor.

‘Invictus’

Alfonso Guerra, a sus 71 años de edad, le ha salvado algo más que los muebles al PSOE en Sevilla y ha dejado esta provincia convertida  en el equivalente a la aldea gala de Astérix cercada por las gaviotas, que no las águilas, de las legiones ‘romanas’ del PP de Arenas.  El Guerra puede alardear de ser el único que es único: el único diputado electo en todas las legislaturas de la Democracia (también los leones de las Cortes fueron fundidos en Sevilla, muy cerca de su casa natal) y el único invicto, pues ha noqueado a once contrincantes en otras tantas convocatorias electorales a lo largo de 34 años. Un récord digno del libro Guinness, pero todo lo que dice  en su favor  ofrece una lectura inversa sobre su propio partido: durante siete lustros, el PSOE sevillano ha sido incapaz de fabricarle un relevo. Hasta Viera, que en realidad  es entrenador de fútbol y político en sus ratos libres, miró el banquillo y no vio aún a nadie con garantías de sustituirlo. Dentro de cuatro años, Guerra tendrá 75 y no es eterno. ¿Qué hará el PSOE el día en que le falte el ‘Canijo’?

La juez Alaya investiga los ERE de la Cuenca Minera

La juez titular del Juzgado de Instrucción Nº 6 de Sevilla, Mercedes Alaya, que invetiga las variadas ramificaciones del escándalo Mercasevilla (petición de comisiones ilegales a unos empresarios; adjudicación de unos terrenos a una empresa cuando había una oferta de otra superior en 60 millones de euros…), y dentro de las mismas los expedientes de regulación de empleo (ERE) presuntamente fraudulentos, ha dictado un nuevo auto en el que exige al Instituto Nacional de Empleo el código de ocupación y los coeficientes reductores de la edad de jubilación (y en este caso de prejubilación) de los antiguos mineros de Riotinto y de otras explotaciones de la Franja Pirítica de Huelva, en atención a la penosidad y peligrosidad de su trabajo y aplicables a cada uno de los incluidos en una extensa lista de nombres que llena más de 22 folios.

La juez pide las pólizas de seguro que permitieron financiar las prejubilaciones de los mineros de Almagrera, Navan Resources, Herrerías, Nueva Tharsis y Minas de Riotinto. En este último caso, la magistrada exige los datos referidos además a veintiún mineros pensionados por invalidez absoluta. He aquí el auto completo de la juez:

* Auto Juez Alaya

Agente 007

Como Espadas no está dispuesto a bajarse de la burra del Metro, que coge en Pino Montano y suelta en el Prado, yo tampoco. No hay día en que Espadas no hable del Metro y en que  ‘Kodak’ Zoido no salga en alguna foto en los periódicos, en competencia con Luismi. Pues bien, dice ahora el portavoz del PSOE que Zoido no pacta un acuerdo con la Junta sobre la línea de Metro que debería acometerse primero porque desde que se convocaron las elecciones se quitó el gorro de alcalde y se puso el de agente electoral de Javier Arenas. ¿Quién es más agente de quién, Zoido de Arenas o Espadas de Griñán? Porque Espadas ha cantado la gallina al añadir que si el alcalde accede y decide lo que debe decidir la Junta en cuanto es su competencia y no del Ayuntamiento, entonces él, el propio Espadas, garantiza que el Gobierno andaluz librará dinero en los Presupuestos  para las obras del suburbano. ¿Y quién es él, un simple concejal, para hablar en nombre del Gobierno andaluz, salvo que sea un infiltrado de San Telmo en Plaza Nueva? Espadas, agente 007, con licencia para prometer.

Sevilla paga todas las crisis

El 17 de octubre de 2019, dentro de ocho años, se conmemorará el centenario del Metro de Madrid, que desde aquella lejana fecha no ha parado de crecer en kilómetros y en líneas en servicio. Actualmente su red se extiende a lo largo de 293 kilómetros, distribuidos entre doce líneas subterráneas y un ramal. Como apéndice tiene un Metro ligero en superficie, con una longitud de 27,78 Kms. Al año siguiente, en 2020, la efemérides centenaria será la del Metro de Barcelona, la segunda ciudad de España. El suburbano catalán se compone de once líneas, tres de ellas totalmente automatizadas, y sus vías cubren un total de 123,661 kilómetros. Lo lógico en esta secuencia cronológica es que en 2021 se festejara el centenario del suburbano de la que tantos años fue la tercera ciudad más importante del país, Sevilla, pero no será así porque aunque su ley del Metro fue aprobada por las Cortes el último día del año 1975, en el tiempo transcurrido desde entonces la han adelantado por la derecha y por la izquierda Valencia, Bilbao y hasta Palma de Mallorca.

El Metro de la capital del Turia data de 1988 y lo conforman seis líneas (más el tranvía), con un total de 146,77 Kms.  y la mitad de ellas parcialmente automatizadas. El suburbano de Bilbao es, por sus vicisitudes, el más parecido al de Sevilla, ya que su proyecto constructivo se aprobó en 1977 (sólo dos años después que la ley del Metro sevillano), pero las obras no comenzaron hasta 1988 después de agrias polémicas y la primera línea no se inauguró hasta 1995. Aun así, los bilbaínos no han perdido el tiempo en estos dieciséis años y ya disfrutan de tres líneas con un recorrido total de 43,31 Kms.; tienen una de 5,88 Kms. en construcción; otra de 6 Kms. con el estudio totalmente redactado y otra más de 6,6 Kms. en avanzada fase de redacción, por lo que a medio plazo podrán utilizar una red de 65,98 Kms.

También se le adelantó a Sevilla la capital balear, Palma de Mallorca: su única línea, de 7,2 Kms., se proyectó a finales del año 2002 y se inauguró en abril de 2007.

Y por fin llegamos a nuestra ciudad en este recorrido histórico por los ferrocarriles metropolitanos. Desde la citada ley del Metro, de 1975, se ha tardado 34 años en abrir una sola línea, de 18 kilómetros. ¿Cuántos años tardaremos en abrir la siguiente? ¿Será plena o en gran parte subterránea o quedará reducida a un Metro ligero para seguir ahorrando costes?

Alguna de las previsiones atribuidas a la Junta de Andalucía indicaban una apertura parcial de alguna línea nueva para el año 2017, pero este hipotético calendario ha quedado en el aire con los ‘Presupuestos de la crisis’ presentados por el Gobierno andaluz, en los que no se concreta partida alguna para nuevos desarrollos del Metro en la capital de la comunidad autónoma y tampoco cuánto dinero se invertirá en la provincia por todos los conceptos. Es la primera vez en la historia reciente que la Junta no ‘provincializa’ los Presupuestos, obviamente con el fin de no agraviar al electorado con el recorte de inversiones productivas que ha practicado (aunque el monto total se haya incrementado en un 1,1% merced a mayores gastos sociales) cuando están en juego las elecciones generales del 20 de noviembre y las autonómicas de la próxima primavera.

Los astros siempre se alinean de forma tal que Sevilla acabe pagando con tijeretazos a sus nonatas infraestructuras las facturas de las crisis económicas. Le ocurrió tras las dos Exposiciones (la Iberoamericana de 1929 y la Universal de 1992) , que habían creado ‘a priori’ las condiciones para su definitivo despegue como la gran metrópolis del Sur de Europa; le pasó con la crisis del petróleo, la de los años 80 y ahora con la de las hipotecas-basura y la de la deuda soberana de la Eurozona.

Siempre hay una causa sobrevenida que paraliza algo o casi todo, ya sea el canal Sevilla-Bonanza, la Ciudad de la Justicia, las nuevas líneas del Metro, el túnel del AVE al aeropuerto, el eje ferroviario…..

Con la tesis de que hay que priorizar el gasto en educación y sanidad, la Junta ha convertido la otrora consejería clave de Obras Públicas en una de las ‘marías’ del organigrama al asignarle sólo 609 millones de euros en los Presupuestos, con un recorte del 25,3%. Si a ello le sumamos la reducción del 9,9% en Medio Ambiente (788 millones), los dos brazos inversores en infraestructuras apenas tienen capacidad de maniobra en una región con más de un millón de parados y necesitada más que nunca de estímulos keynesianos en forma de obra pública.

En los Presupuestos se contempla la continuidad de las obras ya en marcha y hasta el inicio del proceso de licitación de las tres líneas pendientes del Metro, pero hay truco. No aparecen detalladas las partidas específicas para el suburbano hispalense, los Metros de Granada y Málaga y el tranvía de la Bahía de Cádiz, sino un ‘totum revolutum’ de algunos centenares de millones de euros que se manejará según convenga o allí  donde haya que apagar fuegos por intereses políticos.

De momento, el mayor incendio está en Granada, donde las empresas que tienen la ciudad cortada por las obras del Metro (¿nos suena?) no han cobrado a la fecha ninguna certificación del año 2011 (la deuda de la Junta asciende ya a 55 millones de euros) y ya se reconoce oficialmente un retraso de un año como mínimo en la inauguración del suburbano.

Con este precedente, la invocación a la colaboración público-privada para iniciar al menos los trabajos en sólo un tramo de la línea 3 del Metro sevillano (Pino Montano-Prado) suena a brindis al sol. Salvo que recojan el guante las grandes constructoras del país, parece improbable que empresas andaluzas se embarquen en una operación de alto riesgo, por la morosidad de la Junta. Fadeco, la patronal andaluza de la construcción, estima que el Gobierno de Griñán le debe 1.000 millones de euros.

Si además el grifo del crédito está cada vez más cerrado  por la necesidad de la banca de recapitalizarse, los recortes aplicados por la Junta a la obra pública con estos Presupuestos van a darle la puntilla a un sector que hasta hace tan sólo tres años aportaba el 17% del PIB regional.

Con este panorama, la movilidad seguirá siendo la gran asignatura pendiente en la ciudad. Es probable que Madrid y Barcelona conmemoren los centenarios de sus respectivos Metro antes de que en Sevilla se abra aunque sólo sea un tramo de cualquiera de las tres líneas pendientes.