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Un tercio de las familias realojadas no podrán volver a Los Pajaritos

La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Sevilla ha encomendado a la Empresa Municipal de la Vivienda (Emvisesa)  la realización de las actuaciones necesarias para el realojo de las primeras familias residentes en la barriada de Los Pajaritos que han sido incluidas en la operación de rehabilitación del barrio, si bien se prevé que más de un tercio de las mismas no retornen allí al cabo de tres años y medio.

El Consistorio es el propietario de 524 viviendas de alquiler repartidas entre 66 bloques en Los Pajaritos. Por sus escasas dimensiones (podría hablarse de infraviviendas) y el elevado nivel de deterioro que sufren, se planteó hace ya años un proceso de remodelación de la barriada, que implica la demolición por fases de los bloques existentes y la construcción en su lugar de otros nuevos, acordes con los tiempos actuales, previo desalojo de las familias que residen en ellos, las cuales serán realojadas en otras zonas de la ciudad mientras duren las obras. Una vez terminadas las nuevas viviendas, estas familias deberían volver a la zona en que hasta la fecha se ha desarrollado su existencia.

Sin embargo, tanto del expediente de la encomienda de la operación a Emvisesa por parte de la Junta de Gobierno municipal como de las cifras manejadas hasta ahora se comprueba que 34 familias (un 35%) de las incluidas en la primera fase de la operación, que podría iniciarse a lo largo del mes de julio con tres años y medio de retraso sobre la previsión inicial, no podrán volver a su actual emplazamiento, “por lo que -puede leerse- el Ayuntamiento, en su caso, adjudicará a estas personas viviendas fuera del ámbito de actuación, en las condiciones y requisitos que en su momento se convengan”.

Así se colige, además, de los planes de esta primera fase de actuación, que se prevé que a partir de julio y hasta el año 2017 afecte a 96 viviendas de Los Pajaritos, distribuidas entre las calles Gavilán, Tordo y Estornino. En su lugar se construirán dos bloques con 31 viviendas cada uno. En total, pues, 62 viviendas, cuando las familias que se realojen fuera del barrio por Emvisesa serán 96. No habrá pisos para 34, que tendrán que cambiar de lugar de residencia.

Para la operación de realojo de los vecinos mientras se derriban sus bloques y se construyen los nuevos, Emvisesa ofrece, tras la encomienda municipal, 66 viviendas en la Avenida de Andalucía, 16 en Nuevo Amate, 9 en Torreblanca y 2 en Aeropuerto Viejo.

Emvisesa, que no firmará ningún tipo de contrato con estos inquilinos,  no asumirá tampoco compromiso u obligación alguna con las personas realojadas una vez finalizado el realojo temporal y concluida la encomienda. En el caso de que por parte de los ocupantes de las viviendas se produjera un incumplimiento de las obligaciones impuestas por la empresa municipal, se podría producir su desalojo en cualquier momento y los desalojados perderían el derecho a ser realojados en pisos de nueva construcción.

El presupuesto de la operación de realojo es de 930.000 euros en números redondos y se estima que las nuevas viviendas no estarán disponibles hasta dentro de tres años o de tres años y medio. Si se sobrepasara ese plazo, el Ayuntamiento asumiría los gastos hasta que retornaran  o se les adjudicaran nuevas viviendas definitivas. Los inquilinos tendrán que aportar 2.750 euros.

Sevilla queda con 87.381 parados tras un descenso de 611 en junio de 2014

En el último año hay 1.596 desempleados menos en la capital

Las personas de edad madura, las más golpeadas por la crisis

El repunte en 308 parados eleva el paro en la provincia a 245.775

 

El paro disminuyó en Sevilla capital durante el mes de junio en 611 personas y se sitúa ahora en 87.381, según los datos oficiales registrados en las oficinas del Servicio de Empleo (antiguo Inem) y divulgados por el Ministerio de Empleo que dirige la onubense Fátima Báñez. Es el tercer mes consecutivo, tras abril y mayo, en que baja el número de parados en la capital de Andalucía, aunque no de forma tan acusada como el mes pasado. El descenso en la capital contrasta con el repunte registrado en la provincia, donde el paro vuelve a subir levemente (+308 personas) al figurar inscritos en las oficinas del SAE 245.775 desempleados.

El descenso del número de parados en Sevilla capital supone apenas un -0,69%, mientras que el ascenso en la provincia es de un +0,12%. En comparación con el mismo mes del año 2013, la caída del desempleo en la capital es un poco mayor que entonces, cuando 520 personas salieron de las listas de parados y la cifra global se situó en 88.977.

Así pues, en la evolución interanual, entre junio de 2013 y junio de 2014 el número de parados ha descendido en la ciudad en 1.596 personas, lo que significa un -1,79%. Dado que Zoido llegó a la Alcaldía con un paro oficial de 76.689 personas, los 87.381 actuales significan un incremento de 10.692.  Sin embargo, desde el pasado mes de marzo, en que se alcanzó el peor dato de paro en el mandato del actual alcalde, con un pico de 91.925 desempleados, la tendencia se ha invertido en positivo y en tan sólo tres meses se han registrado 4.546 parados menos, números demostrativo de lo importante que para la ciudad es lo que podría llamarse el ‘efecto primavera’, la estación del año en que gracias a sus fiestas mayores el tirón del turismo supone un gran alivio y su impacto económico se traduce en creación de empleo, siquiera temporal.

Tras los datos facilitados por el Ministerio de Empleo, el número de mujeres inscritas en las oficinas en demanda de un puesto de trabajo asciende en Sevilla capital a 47.566 (descenso de 207 en comparación con mayo), y el de hombres a 39.815 (caída de 404).

Por sectores productivos, el paro ya no baja en todos, como ocurrió durante el mes de mayo, sino sólo en Industria, Construcción y el colectivo de Sin empleo anterior, y sube en Agricultura y, de nuevo, en Servicios. Ahora queda distribuido de la siguiente manera: Agricultura, 1.450 parados (+62); Industria, 5.539 (-267); Construcción, 8.627 (-102); Servicios, 59.869 (+29), y Sin empleo anterior, 11.896 (-333).  Llama poderosamente la atención que de nuevo se haya invertido la tendencia en un sector clave para la capital cual es el de los Servicios, en que ha vuelto a subir el paro, levemente, tras las buenas cifras del mes de mayo, que turísticamente fue el mejor de la historia reciente, cuando este sector acumuló el 67% del descenso del paro en la ciudad. Ahora no llega a superar la cota de los 60.000 desempleados pero se queda a las puertas.

 

GRUPOS DE EDAD

Por grupos de edad, el número de parados sube en cuatro segmentos: los menores de 20 años; los que tienen entre 40 y 44 y los dos colectivos de mayor edad, los de entre 55 y 59 años y los mayores de 59. En el resto de grupos se registra una caída. Prácticamente se compensan el mayor incremento, los 380 parados más entre los menores de 20 años, con el mayor descenso, los 348 parados menos entre quienes tienen de 20 a 24 años.

En junio, el número de parados por edad queda de esta manera:

Menores de 20 años, 1.423 parados; de 20 a 24 años, 6.527; de 25 a 29 años, 8.971; de 30 a 34 años, 9.981 desempleados; de 35 a 39 años, 11.249; de 40 a 44 años, 11.310; de 45 a 49 años, 12.413; de 50 a 54 años, 10.885; de 55 a 59 años, 9.073; y mayores de 59 años, 5.549.

Según la estadística, el paro juvenil (hasta 29 años de edad) afecta en la ciudad a 16.921 personas, un 19,36% del total. En el lado contrario, el número de parados mayores de 50 años asciende a 25.507, lo que supone el 29,19% del total. En ambos colectivos ha crecido levemente el paro en el mes de junio, mientras que ha caído en los grupos de edad madura, salvo entre quienes tienen de 40 a 44 años, donde ha subido ligeramente.

El colectivo con mayor número de desempleados es el de 45 a 49 años, donde hay 12.413 parados. En general, la franja de edad con más parados en Sevilla capital es la de las personas entre 35 y 54 años, donde se registra un total de 45.857 desempleados (el 52,47%). En cada subgrupo de edad en esa franja hay más de 10.000 parados, un dato que no se registra en ningún otro. Por tanto, más que a los jóvenes, el paro está golpeando en la ciudad a las personas de entre 40 y 50 años sobre todo y a los escalones inmediatamente anteriores y posteriores.

LA PROVINCIA

Por lo que se refiere al conjunto de la provincia de Sevilla, se ha invertido la buena tendencia del mes de mayo, cuando se registró un descenso de 4.935 parados, ya que el paro ha subido en junio, levemente pero incremento al fin y al cabo, en 308 personas, con lo que afecta a  245.775.

Esta subida se ha debido sobre todo al ascenso experimentado entre las mujeres, donde hay 609 paradas más que en el mes anterior (129.858), mientras que el descenso de parados masculinos en 301 hasta quedarse en un global de 115.917 no ha servido para compensar en el balance general por sexos.

Si en mayo el descenso del paro se registró en todos los sectores salvo en el grupo de Sin empleo anterior, ahora es éste en el que baja, pero sube en Agricultura y en los Servicios, con lo que la distribución sectorial queda de esta manera:

Agricultura, 15.492 parados (+ 1.215); Industria, 19.189 (-552); Construcción, 32.372 (-411); Servicios, 149.381 (+ 819), y Sin empleo anterior, 29.341 (-763).

 

Puente o pasarela

El gobierno municipal acordó en el Pleno ordinario de junio la aprobación provisional de la modificación puntual del PGOU para la construcción de un puente que, en lugar de la pasarela peatonal prevista en el Plan General, canalice el tráfico rodado que genere la futura puesta en servicio (año 2015) de la torre Pelli. El punto contó con el voto a favor del PP, el negativo de IU y la abstención del PSOE.

En el transcurso del debate, el delegado de Urbanismo, Maximiliano Vílchez, insistió en que el puente en vez de la pasarela peatonal es la única solución para el problema del tráfico que generará el rascacielos, mientras que el portavoz de IU, José Manuel García, defendió que se acometan las soluciones previstas en el PGOU, las cuales pasan por el transporte público (prolongación del tren de cercanías hasta Torretriana y, luego, Blas Infante; dos nuevas líneas de Metro y extensión del tranvía hasta Plaza de Armas), dos puentes para el tráfico rodado pero no al Sur de la Cartuja, sino al Norte, y aparcamientos públicos en la calle Guadalquivir y el Canal de la Expo.

Maximiliano Vílchez espetó a García, para finalizar el debate, que si no se construye el puente, “a ver cómo se lo dicen a los sevillanos cuando estén en el atasco”. Pues en el caso de que se produjera tal hipótesis, que está por demostrar después de que por causa de la crisis y en paralelo a la construcción de la torre Pelli el tráfico haya descendido casi un 20% en Sevilla, el gobierno local de turno debería decirles a los sevillanos que ésa es la consecuencia de la política urbanística de ‘grandeur’ preconizada por Monteseirín durante su mandato, simbolizada por el rascacielos de la Cartuja, las ‘Setas’ de la Encarnación, la derruida -por ilegal- biblioteca universitaria sobre la zona verde de los jardines del Prado (más de 9 millones de euros tirados a la basura) y la conversión de la Alameda de Hércules en el equivalente al paseo marítimo de Islantilla.

ADVERTENCIA DESOÍDA

Si la hipótesis del atasco con más intensidad aún que el existente antes del inicio de la crisis se convirtiera en realidad, no haría más que dar la razón, fundamentalmente a los ecologistas y conservacionistas, que ya cuando se lanzó el proyecto del rascacielos alertaron de la irresponsabilidad que supondría construirlo justo en el punto más saturado de tráfico de la ciudad, la entrada a Sevilla desde la autovía que la conecta con el Aljarafe, Huelva y Portugal.

Cuando en febrero de 2008 se empezó a vallar el solar cercano a Torretriana en el que se iba a construir la torre Pelli y centenares de funcionarios de la Junta que allí aparcaban sus vehículos expresaron su protesta por que debían buscarse un estacionamiento alternativo y empezaban a tomar consciencia del problema que se les avecinaba, el entonces alcalde y promotor político del rascacielos en la Cartuja como supuesto símbolo de modernidad, Monteseirín, prometió redactar un plan de tráfico concreto para su entorno.

Atención al dato: se promovió la torre Pelli y se iniciaron las obras hace seis años (licencia, 16 septiembre de 2008) ¡sin un plan previo de movilidad sobre sus efectos y con sólo una promesa ‘a posteriori’ de redactarlo pero del que nunca más se supo! Monteseirín no hacía más que ratificar lo que en su día ya habían dicho los entonces responsables de Cajasol durante la presentación del rascacielos: desconocían los planes de tráfico existentes para la zona y remitían al Ayuntamiento, en la confianza de que éste tendría previsto su impacto en la Cartuja.

MÁS QUE LA TORRE

Ese impacto, según dijo Monteseirín en marzo de 2008, sería “positivo”. En su opinión, la solución (hablar de solución ya equivalía a reconocer un problema y por tanto un impacto negativo) no consistía en hacer más viales porque al final todos desembocarían en el mismo puente, el del Cristo de la Expiración, sino en “apostar por el transporte público, la política de aparcamientos, las rondas de circunvalación y ofrecer más alternativas al vehículo particular”.

Pero ese impacto no medido, pese a lo cual se autorizó el rascacielos en una política de hechos consumados, no sólo iba a derivar de la torre Pelli, sino también de otros proyectos existentes entonces y que fueron tumbados por la crisis. Recuérdese que en el entorno de la torre se había planeado la construcción de una nueva sede para la Gerencia de Urbanismo que sustituyera a las caracolas, con un coste de 70 millones de euros y para dar cobijo a más de 600 funcionarios, y una nueva macroconsejería de la Junta, Torretriana II, en la parcela de las banderas de la Expo, con una edificabilidad de 68.000 m2, equivalente a la posteriormente autorizada para la torre Pelli.

Y todo elllo cuando el Plan de Transporte Metropolitano de la Junta ya reflejaba que el tráfico con destino al centro de Sevilla superaba en un 5% la capacidad de absorción de la demanda por las infraestructuras existentes en hora punta. La previsión para 2020 era de que se superaría en un 25% la capacidad de absorción de ese embudo citado por Monteseirín del puente del Cristo de la Expiración.

PROBLEMA HEREDADO

Este problema en ciernes, muy aliviado por la caída de tráfico causada por la crisis económica, es el que ha heredado Zoido. El alcalde lo pretende solucionar antes de que hipotéticamente se plantee construyendo un puente para el tráfico rodado, en vez de una pasarela peatonal, desde Torneo a la Cartuja, embutido entre los bienes patrimoniales como el pabellón de la Navegación de la Expo y el monasterio de Santa María de las Cuevas, y a un coste mínimo de 11,3 millones de euros. De este dinero, sólo dispondría de los 4,8 millones comprometidos en su día por la promotora del rascacielos para la pasarela peatonal.

Zoido se ha empecinado en esta batalla urbanística contra los dictámenes hasta ahora negativos de la Junta, que visó el PGOU de Monteseirín, con lo cual estaría liberando al Gobierno andaluz y al central del elemento de presión que supuestamente tendría -la amenaza del terrible atasco permanente- para exigir a esas Administraciones que construyan las infraestructuras previstas en el PGOU para evitarlo o paliarlo: cierre del anillo ferroviario, nuevas líneas de Metro, puentes al Norte de la isla, aparcamientos públicos, etcétera.

Al contrario: en vez de presionar a la Junta para que ejecute las alternativas que avaló con el PGOU de Monteseirín, Zoido se echa sobre sus hombros y sobre las arcas del Ayuntamiento la solución al hipotético problema en beneficio de una iniciativa privada y que le obligaría a desembolsar 6 millones de euros (la diferencia entre el coste de la pasarela que sufragaría la promotora del rascacielos y el del puente), más otro millón de euros en la convocatoria de un concurso arquitectónico para el puente, cuya construcción y entrada en servicio se demoraría hasta 2018, tres años después de la prevista inauguración de la torre Pelli.

COMPÁS DE ESPERA

Por tanto, con estos plazos el puente no va a solucionar de entrada el hipotético problema de los atascos que provocaría el rascacielos y que parecen demasiado magnificados por los técnicos municipales para justificar su construcción: ¡un 46% de incremento del tráfico, casi el doble de todo lo previsto en el Plan Metropolitano para el año 2020!. Si de todos modos habría un lapso de tiempo de tres años, ¿no sería mejor esperar a ver cómo evoluciona el tráfico sin puente para obrar en consecuencia?

Si al tráfico rodado se le crean nuevas infraestructuras a su servicio, nunca se darán las condiciones para que el problema se aminore, sino al contrario, ya que se entraría en una espiral sin fin: un efecto llamada para más coches, que a su vez demandarían nuevos puentes, con lo que se incrementaría de nuevo el tráfico, y así sucesivamente. La solución, pues, consistiría en crear alternativas al tráfico privado -que no se han hecho todavía- en vez de potenciarlo con un nuevo puente. A su impacto paisajístico sobre los bienes patrimoniales de la Cartuja (no es el mismo que el de una liviana pasarela peatonal) habría que añadir el hecho de que contravendría lo dispuesto no ya sólo en el PGOU vigente, sino también en la LOUA, el Plan de Transporte Metropolitano, el POTAUS y la Estrategia Andaluza de Movilidad, los cuales abogan por potenciar el transporte público en vez de potenciar el privado.

IMPACTO EN TORNEO

Hay otro elemento apenas considerado en este debate: el puente canalizaría  el tráfico rodado hacia y desde la Cartuja a través de la calle Torneo, de relativa circulación rápida y que discurre en paralelo al río sin obstáculo más allá de algunos semáforos en el itinerario.

La construcción del puente en perpendicular a Torneo rompería la continuidad del tráfico, por la necesidad de abrir paso al proveniente o con destino a la isla  a través del puente, con rotondas de acceso, con lo que se ralentizaría aún más el tráfico, con efectos hasta la zona de Arjona y del Paseo de Colón.

Y, por ende, el Ayuntamiento acaba de aprobar un parking de 180 plazas para dar servicio al Paseo del Arte, también con obligado acceso/salida desde Torneo.

Así, mientras trata de adelantarse a un problema en la Cartuja va sentando las bases para crear otros equivalentes en esta orilla del río.

El problema azul

Zoido no ha tenido mejor ocurrencia que conmemorar su tercer aniversario al frente del Ayuntamiento y a tan sólo once meses de las elecciones municipales que incumpliendo una de las reglas no escritas de la política, aquella que prescribe adoptar las decisiones impopulares en los primeros meses, o a lo sumo el primer año del mandato (por ejemplo, Rajoy con la subida de los impuestos), para que el tiempo mitigue sus efectos y el recuerdo que de ellas quede en el electorado.

Pues bien, el alcalde ha hecho justamente lo contrario con la extensión de la zona azul a todo el barrio de Bami (1.767 plazas), Macarena (229), Pirotecnia (772) y Luis Montoto (786) con la excusa, sobre todo en el primero, de acabar con los gorrillas. Como no ha podido con ellos, ha acabado castigando a sus víctimas allí donde más les duele, sus bolsillos, con el predecible efecto de acabar provocando la rebelión de éstas.

Así que mientras aún está por ver que los gorrillas desaparezcan de los barrios con nueva zona azul, Zoido ha conseguido el efecto contrario de soliviantar a una parte de los vecinos y comerciantes, a los más de 6.000 trabajadores de la ciudad sanitaria Virgen del Rocío, a la infinidad de enfermos y sus familiares que se ven obligados a estancias de larga duración en el complejo médico, a los mismos colectivos de las clínicas privadas (por ejemplo, la del Sagrado Corazón) radicadas en Bami y sus aledaños, a los centenares de estudiantes allí asentados por la proximidad del campus de Reina Mercedes y a las plantillas de las consejerías de Medio Ambiente y de Agricultura, sitas en el área de influencia del centro sanitario y también por tanto de la nueva zona azul.

NO HAY CONSENSO

El final del curso ha paliado las protestas estudiantiles en el campus de Pirotecnia y la inminencias de las vacaciones de verano hará lo propio en julio y agosto con los trabajadores del complejo sanitario, por lo que la oposición podría radicalizarse aún más en septiembre, con el inicio del último curso político de este mandato. Además, al Ayuntamiento se le ha abierto otro frente entre los trabajadores del área de Luis Montoto, con los 800 empleados de Telefónica a la cabeza, los cuales han recabado en tan sólo unos días 500 firmas en contra de la zona azul y proyectan una manifestación conjunta de todos los colectivos afectados.

Estas protestas, el sabotaje de parquímetros en Bami y el mismo anuncio de los delegados de Movilidad, Juan Bueno, y del distrito Sur, José Luis García de crear mesas de diálogo con los afectados desmienten las afirmaciones oficiales de que la extensión del aparcamiento regulado en superficie se ha realizado por consenso y a petición de los propios vecinos.

El gobierno municipal, ya claramente a la defensiva, ha incurrido en flagrantes contradicciones al tratar de sofocar el descontento ofreciendo ahora bonos de descuento a quienes trabajan en Bami y en la ciudad sanitaria (en este caso, tan sólo unos 150) para que gocen de las mismas condiciones que los vecinos, los cuales deberán pagar 80 euros anuales para el derecho a aparcar en la zona azul, pese a que ya abonan cada año el sello del coche.

DECÍAN QUE ERA ILEGAL

En su momento, tanto la Confederación de Empresarios de Sevilla, como el PSOE, IU y el Consejo de Alumnos de la Universidad de Sevilla (Cadus) presentaron emiendas y/o alegaciones al proyecto de Ordenanzas Fiscales en las que, entre otros, pidieron al gobierno local bonificaciones, exenciones y reducciones para comerciantes, trabajadores y estudiantes afectados por la zona azul. IU incluso fue más lejos al plantear que los descuentos fueran mayores en función del Iprem.

La respuesta municipal entonces fue que no se podían conceder bonificaciones a los no residentes porque vulnerarían el mismísimo concepto de la zona azul, cuyo objeto era precisamente obligar a la rotación de vehículos en los aparcamientos, no a que éstos estuvieran ocupados la mayor parte del tiempo por los mismos coches.

La delegada de Hacienda, Asunción Fley, respondió lo siguiente: “Hemos de estar a lo previsto en la Ley General Tributaria, que dispone en su art. 8 que se regularán por ley: d) El establecimiento, modificación, supresión y prórroga de las exenciones, reducciones, bonificaciones, deducciones y demás beneficios e incentivos fiscales. De la norma se extrae -aseguró- que no existe habilitación legal para el establecimiento de los citados beneficios fiscales”.

Si, según la delegada, es ilegal ofrecer bonificaciones a los no residentes, no se comprende cómo ahora el Ayuntamiento recurre a ellas para tratar de sofocar el conflicto, aunque no es la primera vez que Asunción Fley tacha de ilegal propuestas de la oposición y que pasado el tiempo haya acabado haciéndolas suyas, olvidándose de sus propias palabras en sentido contrario.

La polémica jurídica no acaba aquí. Tanto los partidos de la oposición municipal como la asociación de consumidores Facua han anunciado la presentación de recursos contra la ampliación de la zona azul por el hecho de que el gobierno municipal no incluyó la lista de calles afectadas en la Ordenanza Fiscal reguladora, sino en una disposición muy posterior, lo que a juicio de los recurrentes vulneraría la ley de Haciendas Locales.

CIUDAD SANITARIA

El conflicto afecta especialmente a Bami, donde se han incluido todas y cada una de sus calles. Era previsible salvo, al parecer para el propio Ayuntamiento, que sólo ha tenido en cuenta la opinión favorable de una parte del barrio -esgrime varios miles de firmas a favor-, pero no se ha percatado de la existencia de millares de trabajadores de la sanidad pública y privada que allí acuden a diario y del gran número de pacientes y de sus familiares que requieren sus servicios y que también se ven afectados por la zona azul sin los beneficios paliativos del bono de residencia.

Por la propia naturaleza de la función médica y la condición de los enfermos y de los familiares que los acompañan, este gran colectivo no se puede permitir, aunque económicamente pudiera, salir del hospital cada dos horas a retirar el vehículo aparcado y dar vueltas en busca de un nuevo estacionamiento. Piénsese, por ejemplo, en un cirujano operando en quirófano o en un paciente en plena diálisis.

Se ha estimado que un trabajador de la ciudad sanitaria o de cualquier otro establecimiento sito en Bami necesitaría pagar 260 euros mensuales y estar saliendo de su trabajo cada dos horas para mover el coche si pretende aparcar en la zona azul dentro del barrio, una situación similar a la que sufrirían los familiares de enfermos de larga duración internados en el Virgen del Rocío, por lo cual la medida municipal acabará creando una onda expansiva por toda la ciudad a modo de recordatorio permanente de la política de movilidad del Consistorio.

INSOLVENTES

Zoido podría haber argumentado que hizo lo mismo e incluso más que sus predecesores para acabar con la lacra de los gorrillas y cumplir su promesa electoral al respecto. Incluso llegó a anunciar una Ordenanza que permitiera requisarles el dinero que llevaran en sus bolsillos, pero como jurídicamente habría sido muy difícil demostrar que todos sus fondos procedían de una actividad ilegal, desistió. También los ha acribillado a multas, pero con nulo efecto práctico. A título de ejemplo, a principios de año el BOP de Sevilla publicó más de 500 sanciones de entre 30 y 50 euros a gorrillas por su actividad como aparcacoches y a los que no se había podido notificar individualmente por hallarse en paradero desconocido. Y cuando se les localiza se declaran insolventes.

El alcalde, pues, podría haber demostrado que no se cruzó de brazos o haber adoptado medidas disuasorias y no probadas hasta ahora, como habría sido un despliegue permanente de la Policía Local en la treintena de calles de Bami, cumpliendo así la función añadida de Policía de proximidad, pero en vez de eso ha optado por la solución más impopular y aún más gravosa que la propina al gorrilla de turno: la ampliación de la zona azul, con lo que ha acabado proyectando la imagen de que en el fondo hay también un afán recaudatorio en beneficio de la empresa municipal Aussa.

La nueva tasa de basura se aplica a 15.000 locales vacíos

El número de expedientes ha pasado de 27.762 a 42.691

Recaudados casi 4 millones de euros en el primer trimestre de 2014

La factura de las empresas municipales asciende a 40.000 euros

El crecimiento en un 53,77% de expedientes por la aplicación de la nueva tasa de recogida de residuos sólidos conforme a la modificación de la Ordenanza, en virtud de la cual los inmuebles son dados de alta por los datos del Catastro aunque estén vacíos y no se ejerza actividad en ellos, es la demostración, a juicio del gobierno municipal, del fraude fiscal que existía antes del nuevo modelo.

La delegada de Hacienda, Asunción Fley, ha contestado en la Comisión de Ruegos, Preguntas e Interpelaciones a una serie de cuestiones planteadas por el Grupo Socialista en relación con la aplicación de la nueva tasa de basuras a los locales comerciales existentes según los datos del Catastro y aunque en parte de ellos, como consecuencia de la crisis económica, no se desarrolle actividad y por lo tanto no se generen residuos.

La delegada afirma que no es técnicamente correcto decir que hay nuevas altas de locales como consecuencia de la modificación de la Ordenanza, ya que todos los contribuyentes del año 2014 han cursado alta en la matrícula, aunque al menos puede inferirse a cuántos está afectando, por la diferencia de expedientes vigentes en los dos últimos ejercicios.

Así, en 2013, el número de expedientes para el pago de la tasa de basuras en Sevilla era de 27.762. En 2014, ha aumentado en un 53,77%, hasta elevarse a 42.691, lo que significa 14.929 más que antes. A juicio de Fley, estos datos ponen de manifiesto “el fraude fiscal existente anteriormente al presente modelo”.

Por la tasa de basuras de todo tipo de locales, la Hacienda municipal ha recaudado en el primer trimestre de este año 3.970.740,35 euros, aunque la delegada no ha ofrecido el dato del año pasado para poder establecer comparaciones recaudatorias.

Sí ha respondido al interés del Grupo Socialista en conocer el dinero abonado por este concepto por el Ayuntamiento y las empresas municipales, ya que es sabido que Emvisesa aún mantiene en su poder un buen número de locales vacíos. Según la delegada, al Ayuntamiento no se le han liquidado cantidades, por aplicarse el criterio de confusión de deudas entre acreedor y deudor, pero cinco entes municipales han abonado en conjunto 39.882 euros, conforme al siguiente desglose: Emvisesa, 22.690 euros; Sevilla Global (en liquidación), 11.375; Tussam, 3.273, 75; Emasesa, 2.029,55, y Lipasam, 515 euros.

GARAJES

Por otra parte, Asunción Fley afirma que ninguna entidad sin ánimo de lucro ha sido dada de alta en el pago de la tasa como consecuencia de su modificación, dado que tanto antes como ahora estaban y están sujetas al pago de la misma y no tenían derecho a beneficio fiscal alguno.7

En cuanto a los garajes que no aparecen en el Catastro con la calificación de uso residencial, Fley estima que figurarán normalmente con el uso de ‘almacén-estacionamiento’, de modo similar al de los trasteros, pero que no han sido incluidos en la base de expedientes iniciales de la nueva tasa de basuras, por lo que no se les ha liquidado ninguna cantidad.

De forma cautelar, hasta su cambio de uso catastral, se han excluido de oficio, para su análisis, las referencias catastrales en subsuelo (-1, -2…) de escasa superficie y en otras tipologías de uso. La delegada asevera que a los garajes cuyo uso figure de forma errónea en el Catastro se les excluye del pago de la tasa y se tramita su modificación catastral siempre que medie el oportuno recurso o declaración por parte del contribuyente.

Se han presentado 150 recursos de reposición

La delegada de Hacienda reconoce que en la actualidad se están presentando numerosos escritos ante el Ayuntamiento en relación con la nueva tasa de basuras, los cuales no califica estrictamente como reclamaciones.

En este sentido, afirma que se presentan declaraciones sobre inquilinos a efectos del cambio de sujeto pasivo, declaraciones de cambios de usos catastrales por errores, solicitudes de unificación de expedientes por referencias catastrales contiguas, declaraciones de superficie a efectos catastrales….

Sí reconoce que contra la propia liquidación de la tasa se han presentado, al margen de errores materiales o procedimientos reglados de gestión, unos 150 recursos de reposición.

La Ordenanza del Ruido lleva seis meses en vía muerta

El Ayuntamiento aún no ha respondido a todas las alegaciones presentadas

Arguye que la complejidad del tema requiere de un estudio riguroso

Anticipa que el texto aprobado inicialmente será finalmente modificado

El gobierno municipal lleva ya medio año estudiando las alegaciones presentadas por asociaciones de vecinos, colectivos y hasta partidos de la Oposición a uno de sus proyectos más polémicos por la fuerte contestación social que suscitó en su día: la nueva Ordenanza sobre Contaminación Acústica, Ruidos y Vibraciones. El equipo de gobierno expresó en una respuesta a la Comisión de Ruegos y Preguntas que la demora se debe a la complejidad del asunto y a la necesidad de extremar el rigor en el análisis.

El Pleno del Ayuntamiento aprobó inicialmente en julio de 2013 la nueva Ordenanza popularmente conocida como del Ruido, la cual contó únicamente con los votos a favor del grupo Popular y el rechazo de la oposición. A este rechazo político se le unió en la calle el de asociaciones de vecinos y diversos colectivos, como Juristas contra el Ruido y la Plataforma contra el Ruido.

El texto vio la luz con una fuerte polémica tras conocerse que el primer proyecto, redactado por técnicos municipales y que llegó incluso a ser tomado como modelo para su aplicación en toda Andalucía por la Federación Andaluza de Municipios y Provincias, fue desestimado por el gobierno municipal, el cual a continuación gastó 21.000 euros en contratar una asesoría externa para que elaborara un texto alternativo.

El nuevo proyecto fue objeto de un dictamen muy negativo por parte del catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Hispalense Jesús Jordano Fraga, tras un encargo en tal sentido realizado por asociaciones de vecinos y la Plataforma contra el Ruido. Entre las muchas deficiencias observadas, el dictamen destacaba fundamentalmente tres: no se consideraban los veladores como fuentes emisoras de contaminación acústica, vía libre a que se otorguen nuevas licencias en zonas acústicas saturadas y legalización de actividades emisoras de ruidos en el seno de las viviendas.

El dictamen del profesor Jordano fue tomado como base por entidades ciudadanas para la presentación de numerosas alegaciones antes del cierre del plazo establecido, que se cumplió el 14 de noviembre de 2013.

LENTITUD

Desde entonces ha pasado medio año y el gobierno local, con las elecciones europeas en puertas y las municipales en lontananza, mantiene ralentizado el proceso administrativo e aprobación de un texto que no satisface a los hosteleros, los cuales lo consideran demasiado restrictivo, ni a asociaciones vecinales, que lo ven demasiado permisivo.

Extrañado por esta tardanza, el Grupo Socialista elevó el asunto antes de Semana Santa a la Comisión de Ruegos, Preguntas e Interpelaciones del Ayuntamiento para saber por qué no se había respondido todavía a todos los alegantes, no se había comunicado si se había modificado el texto original y tampoco se había tramitado para su aprobación definitiva en Pleno.

Según la respuesta del delegado de Medio Ambiente, Maximiliano Vílchez, el Servicio de Protección Ambiental no ha podido atender a todos los alegantes debido a que tiene que compaginar sus tareas con el estudio de las alegaciones. El retraso se debe fundamentalmente al “estudio riguroso” de todas ellas. “Dada la complejidad de la materia objeto de la Ordenanza y la importancia que la misma tiene en la sociedad sevillana -afirma el delegado- están siendo (las alegaciones) analizadas y estudiadas para determinar su incorporación al texto….”.

Vílchez anticipa que “lógicamente, del resultado del estudio y estimación de muchas alegaciones, el texto aprobado inicialmente será modificado”.

 

De museo a mercado gourmet

 

El gobierno municipal ha culminado el proceso de adjudicación del antiguo mercado de la Puerta de la Carne a unión temporal (UTE) compuesta por varias empresas sin experiencia previa en la gestión cultural y sí en el sector del ocio y la hostelería y lideradas por Inversport 2010, sociedad de Jesús León, el empresario cordobés conocido por haberle comprado su paquete de acciones a José María del Nido antes de que éste ingresara en la cárcel por el caso Minutas.

Pomposamente rebautizado como ‘Centro de cultura, ocio y gastronomía’, el orden de esos factores no responde al del producto que se va a instalar allí y al que se espera obtener del mismo, ya que en realidad se trata de un mercado gourmet con un pequeño o mediano espacio acotado para actividades culturales, como demuestra la distribución de la zona de la antigua plaza de abastos realizada sobre el papel por los promotores: restaurantes, locales con veladores y puestos para la venta de productos ‘gourmet’ en la planta baja, y más restaurantes, terrazas y una sala multiusos en la planta superior. En medio de la planta inferior se reservaría un espacio para uso cultural, que los promotores han ofrecido al Ayuntamiento para la quinta parte del año.

PROMESA ESTRELLA

Recuérdese que la conversión de este edificio, un Bien de Interés Cultural protegido patrimonialmente, en el equivalente a un Centro Pompidou como, salvando las distancias de todo tipo, el de París fue una de las promesas estrella de Zoido durante su campaña electoral, en la que habló de habilitar allí “un nuevo espacio para creadores de arte contemporáneo andaluces, con talleres de formación, becas, seminarios y centros de estudios”.

“Aspiro -dijo Zoido el 27 de enero de 2011- a que, con el tiempo, Puerta de la Carne se convierta en el Centro de Arte Contemporáneo, con la misma filosofía que el centro Pompidou de París, porque tiene unas posibilidades de espacio y de ubicación increíble para la cultura más emergente y vanguardista de Sevilla”.

Lo que iba a ser el Pompidou sevillano ha acabado convertido en otro mercado gourmet más, a imagen y semejanza del proyectado en tiempos de Monteseirín como alcalde para el antiguo mercado del Barranco, con la única diferencia de que ese espacio/sala multiusos con capacidad para albergar 300 personas donde celebrar alguna actividad cultural que justifique su nueva denominación como ‘Centro de cultura, ocio y gastronomía’, cuando en realidad la palabra cultura debería ser la última de la triada, en proporción al número de m2 que se le reserva en el nuevo proyecto, cuyo encaje en el PGOU también es cuestionable (figura como un equipamiento público al 100%).

MÁXIMO Y MÍNIMO

De lo que iba a ser a lo que ha sido o será el mercado de la Puerta de la Carne es toda una metáfora del mandato de Zoido, que ilusionó a los sevillanos con un programa de máximos en todos los aspectos (de ahí, en parte, los 20 concejales que los electores le dieron en las municipales de mayo de 2011) pero que ha acabado convertido en un programa de mínimos.

La gran excusa invocada para acabar haciendo algo parecido a lo de Monteseirín en el Barranco en vez de materializar las ideas propias con el Pompidou sevillano ha sido la crisis económica y los recortes presupuestarios para reducir el déficit público. Sin embargo, este pretexto no se compadece con los informes de la Intervención municipal, tanto referidos al conjunto del Ayuntamiento como específicamente a la adjudicación del mercado de la Puerta de la Carne, que dejan en el aire la duda de por qué Zoido no acometió desde el Consistorio la recuperación para usos museísticos de la plaza de abastos en vez de entregarla a una UTE para su transformación en mercado gourmet para los próximos 35 años.

Por una parte, siempre según la Intervención municipal, el Ayuntamiento cerró el ejercicio de 2013 con un superávit de 61,2 millones de euros y una mejoría general en todos los parámetros económicos que permitiría incluso volver a disponer del crédito bancario en caso de necesidad. Por otra parte, merced al informe emitido por el interventor el pasado 28 de abril, en el que cuestiona que las empresas que componen la UTE de la Puerta de la Carne hayan acreditado su solvencia para ser adjudicatarias de su gestión y explotación, se ha sabido que para restaurar el inmueble cuentan con 1,48 millones de euros de fondos propios y que esperan beneficiarse de una ayuda de 3,5 millones de euros (aún no concedida) de la Unión Europea con cargo al programa Jessica.

FONDOS EUROPEOS

Jessica es el acrónimo de ‘Ayuda europea conjunta en apoyo de inversiones sostenibles en zonas urbanas’, un programa conjunto de la Comisión Europea, el Banco Europeo de Inversiones y el Banco de Desarrollo del Consejo de Europa, mediante el cual los países de la UE pueden optar por invertir parte de sus asignaciones de fondos estructurales en fondos reembolsables que permitan acelerar las inversiones en, entre otros capítulos, infraestructuras urbanas, patrimonio histórico o cultural para fines turísticos u otros usos sostenibles (donde podría haberse englobado el Pompidou sevillano) y reconversión de terrenos industriales abandonados (aquí habría cabido la recuperación de la fábrica de tabacos de Altadis).

Si los promotores privados tramitan la concesión de una subvención europea de 3,5 millones de euros para reconvertir el antiguo y abandonado mercado de la Puerta de la Carne (lleva dieciséis años sin uso) en un mercado gourmet, cabe preguntarse por qué no pudo solicitar el Ayuntamiento esa misma subvención para su transformación en un centro cultural de vanguardia tal como preconizaba Zoido. Aunque hubieran quedado 1,5 millones de euros por financiar, habría sido una cifra asequible para los presupuestos municipales, máxime prorrateada a lo largo de un par de ejercicios.

CÁNONES DIFERENTES

La operación económica por parte de la UTE adjudicataria del inmueble es sobre el papel magnífica, ya que sólo se le impone por parte del Ayuntamiento el pago de un canon inicial de 18.000 euros anuales a partir del cuarto año (gozará de tres de carencia), y aunque la cantidad irá subiendo progresivamente más tarde hasta pasar de 25.000 euros a 100.000 y se estabilizará en 150.000 euros más IPC a partir del vigésimo ejercicio, nunca llegará a los 230.000 euros/año que deben pagar los concesionarios de las naves del Barranco para otro mercado gourmet.

Si estas cifras bastante menores se han aprobado para la Puerta de la Carne era en consideración a que su rehabilitación por parte de la UTE costará 5 millones de euros (más de 2 millones costará restaurar el mercado del Barranco), pero hasta el informe del interventor no había trascendido que el plan de los empresarios consiste en que el 70% del dinero necesario para esa rehabilitación lo aporte la UE con cargo al programa Jessica.

En tal caso sólo tendrían que desembolsar 1,5 millones de euros, cuando según las condiciones del pliego la UTE podrían cobrar hasta un máximo de 918.820 euros/año a sus concesionarios de bares, restaurantes, kioscos….Así pues, en caso de lograr una plena ocupación podrían amortizar la inversión inicial en poco más de año y medio y todavía les quedarían 33 años y medio para seguir explotando el edificio, aunque también podría ocurrir lo contrario, ya que la oposición municipal ha mostrado sus dudas sobre la capacidad de la ciudad de absorber con el mercado gourmet en la Puerta de la Carne otro espacio más de gran superficie comercial y hostelería justo cuando se están poniendo en carga más de 150.000 metros cuadrados en distintos proyectos como Altadis, Estación de Cádiz, Naves del Barranco y Sevilla Park.

SATURACIÓN

Si hay tal saturación en ciernes, cabe preguntarse también cómo la oposición incurre en la contradicción de cuestionar el mercado gourmet en este inmueble mientras apoya Sevilla Park en el puerto, pese a ser inmensamente más grande.

Y si el Ayuntamiento acepta el ofrecimiento de la UTE de que el ICAS se quede durante el 20% del tiempo con la zona habilitada para usos culturales, aquélla conseguiría ahorrarse por añadidura la quinta parte del gasto que debería asumir para una realizar una programación de actividades culturales.

Ese ofrecimiento, que supondría trasvasarle el gasto a las arcas municipales, es lo que el excomisario general de la Expo-92, Emilio Cassinello, calificaba de ‘regalo envenenado’.

Espadas entró al trapo

Zoido decidió tras acceder a la Alcaldía nombrar como presidente de la Comisión de Sugerencias y Reclamaciones del Ayuntamiento, vulgo Defensor del Ciudadano, a una persona muy singular, con un sentido entre quijotesco y mesiánico de la vida y que para irritación de los políticos no tiene pelos en la lengua, porque dice lo que siente sin pensar en las consecuencias de lo que dice: el comandante de Caballería en la reserva, José Barranca.

Los grupos municipales de PSOE e IU decidieron boicotearlo de inmediato con medidas como no participar en la Comisión y ausentarse de los Plenos en que aquél estuviera institucionalmente presente, por considerarlo un “protogolpista”.

Y es que Barranca, con la impulsividad propia de su carácter y quizás más con un sentido de adhesión personal y lealtad militar al superior jerárquico que otra cosa, tuvo la ocurrencia de enviar a dos periódicos locales una carta para solidarizarse con el teniente general Mena tras ser éste destituido a raíz del discurso que pronunció durante la Pascua Militar del año 2006.

LA CARTA

Mena, general jefe de la Fuerza Terrestre del Ejército, advirtió de su discurso de las consecuencias que para aquélla podría tener la aprobación del nuevo Estatuto de Cataluña y dejó entrever, o más que entrever, que en el caso hipotético de que la Constitución fuera rebasada, el Ejército tendría vía libre para una actuación en defensa de la norma suprema.

Barranca reaccionó enviando la misiva, titulada ‘Mi respetado general’, a los periódicos y en la que, entre otras cosas, decía: “Hacía tiempo que me preguntaba cómo era posible que nadie dijera nada y mirase hacia otra parte ante la ruina moral en que este Gobierno ha sumido a nuestra nación….. Mi general, somos muchos los españoles que pensamos y estamos unidos a usted en estos momentos. Desde estas letras, mi respeto y mi apoyo más sincero….”. Barranca concluía su escrito con una petición de dimisión generalizada del Gobierno por “desleal” con la Constitución y la nación española, “la única hasta la llegada de los progresistas”.

QUEBRADERO DE CABEZA

En los tres años del mandato de Zoido, Barranca se ha convertido en un dolor de cabeza para el gobierno municipal, que lo ha visto más como un aliado de la oposición por el tono de las críticas a la gestión y al estado de la ciudad que como el mero florero que este tipo de cargos son para la clase y el sistema políticos con el fin de aparentar que los ciudadanos tienen valedores independientes y fuera del control del aparato de los partidos.

Barranca es un verso suelto que va por libre y no se somete a nada ni nadie. Además, interpreta de modo muy particular y ‘sui generis’ su función, hasta el punto de que no se limita a recibir, enumerar y transcribir las quejas de los sevillanos en el típico Informe anual que eleva y presenta ante el Pleno, sino que cámara de fotos en ristre se pasea con ojos escrutadores por la ciudad y va tomando notas y recogiendo pruebas sobre lo que ve, para así formarse su propia opinión sobre el funcionamiento de los servicios municipales. El ciudadano José Barranca acaba formulando al Defensor José Barranca sus propias quejas además de o al margen de las que le envían los sevillanos, y luego las incluye en su Informe anual.

Barranca entiende que de esa forma actúa de oficio como Defensor y que está legitimado y tiene autonomía para hacerlo. Sonados son sus enfrentamientos con la Policía Local, a una minoría de cuyos integrantes achaca un comportamiento arrogante, y los taxistas del aeropuerto.

UN PROBLEMA

Al principio, el Defensor del Ciudadano, por su propia rareza, cayó simpático en las filas de un gobierno cómodamente instalado en su mayoría absoluta, pero a medida que se acercan las elecciones municipales y sus quejas sobre el funcionamiento del Ayuntamiento y del estado de la ciudad podían suponer munición para la oposición y calar en los votantes, Barranca pasó a convertirse en un problema. Ha sido sobre todo para el primer teniente de alcalde y presidente del Pleno, Javier Landa, de quien institucionalmente depende y al que por ser un político al que se da por amortizado para las próximas elecciones el PP encomendó la difícil misión de domeñar al rebelde militar.

El catedrático Landa, Reglamento en mano, vetó en primera instancia el Informe anual del Defensor con el argumento de que refleja más, o además, sus opiniones personales que las quejas de los sevillanos. El enfrentamiento entre ambos provocó un retraso en la presentación del Informe anual al Pleno y un principio de crisis al filtrarse a los medios de comunicación. El alcalde se vio entre dos fuegos por no desautorizar a ninguno de los dos y se intentó una solución salomónica que no dejara desairado a nadie.

CAMBIO DE ESTRATEGIA

En este contexto se celebró hace unos días el Pleno en que el Defensor presentaba su Informe correspondiente a 2013. Los ediles de IU, coherentes con su posición de rechazo a Barranca, abandonaron sus puestos y se fueron. Sin embargo, en vez de hacer lo mismo en línea con lo acaecido en años anteriores, los socialistas de Espadas permanecieron en sus escaños. ¿Por qué modificaron su estrategia? Quizás porque esperaban contemplar -y sacar partido del mismo- el enfrentamiento entre Barranca y Landa.

Craso error. Espadas, en vez de quedarse sentado,  entró al trapo de las acusaciones de Barranca de que PSOE e IU actúan de forma conjunta con la Junta para boicotear a Sevilla. Y entonces el portavoz socialista continuó con una especie de cuerpo a cuerpo dialéctico con el Defensor del Ciudadano para acusarle de ejercer “un control político”  sobre la oposición pese a carecer de competencias para ello, recordarle que el PSOE no participaría en su Comisión y exigirle a Zoido su destitución.

El Pleno se convirtió, episodios con Landa aparte, en un rifirrafe entre Espadas y Barranca, para regocijo del PP, que pasó de presunto censor a presentarse como paladín de la libertad de expresión cuando Juan Bueno se permitió el lujo de acusar a Espadas de querer taparle la boca al Defensor mientras que el PP -dijo- escucha sus opiniones aunque no las comparta.

Los 265 expedientes de queja de los sevillanos por las multas, el ruido de los veladores, el vandalismo, la suciedad, etcétera, que habrían ocupado la sesión y los titulares de la prensa al día siguiente desaparecieron del debate y de la perspectiva de los sevillanos porque a Espadas se le ocurrió cambiar de estrategia política e ir al Pleno para decir que no cambiaría de estrategia pero entrando a la vez en un cuerpo a cuerpo con Barranca, por lo que los medios de comunicación transmitieron la imagen de un Pleno convertido en una bronca entre el Defensor y Espadas.

Así fue como Barranca dejó de ser el problema de Zoido y del PP para proyectarse como el problema de Espadas y del PSOE.

Tras la Feria

Se acabó la Feria más tardía en el calendario (6-11 de mayo), aunque nos faltan datos para aventurar si ha sido también la más tardía de la historia (otras cuatro se habrían celebrado íntegramente en mayo a lo largo de 168 años), pero sí muy probablemente la más calurosa de los últimos tiempos; y se ha acabado con un sabor agridulce de plenitud no alcanzada, al contrario que la pasada Semana Santa, y de objetivos no logrados, por más que el discurso oficial abunde en la calificación de ‘la Feria de la recuperación’ y se ampare en todo tipo de datos estadísticos para tratar de proyectar la imagen de un éxito total.

El optimista balance del Ayuntamiento no coincide con la percepción ni siquiera de los medios de comunicación situados en el espectro ideológico más afín a Zoido, en los cuales se ha hablado de ambiente de precrisis, poco ambiente, calor sofocante y tórrido en el que se desplomaban hasta los caballos y que los datos oficiales contradicen la impresión colectiva de que la Feria ha estado vacía.

Si la Feria hubiera transcurrido al gusto del Ayuntamiento, los ediles, especialmente Gregorio Serrano, no se habrían pasado hasta el ecuador del festejo justificándose con el argumento de que la Feria se ha celebrado en mayo y con estos calores (un periodista se llevó un termómetro al campo de Los Remedios y registró 35º a la sombra) por atender la petición del sector turístico de la ciudad. Es pura cuestión de psicología humana y política. Si la Feria hubiera sido el éxito que tratan de ‘vendernos’, el Consistorio no habría sentido la necesidad de justificarse ni de desviar la atención sobre el sector turístico, sino que había capitalizado el evento por sí solo y sin necesidad de invocar pretexto alguno.

ESTADÍSTICAS

Durante la segunda mitad de la Feria, la Corporación Municipal ha tratado de tirar de todo tipo de estadísticas para, con los grandes datos, construir una imagen triunfalista: desde el número de viajeros transportados por Tussam (no todos los usuarios del bus van necesariamente a la Feria) hasta los millones de impresiones del ‘hastag’ Feria de Abril en Twitter y los miles de descargas de aplicaciones en los teléfonos inteligentes.


Y cuando el dato habitualmente utilizado por el Consistorio como indicador económico y de consumo en la Feria, los kilos de basura recogidos por Tussam, eran inferiores a los del año pasado un día tras otro (salvo el viernes), Gregorio Serrano, el delegado de Fiestas Mayores, acuñó la peregrina teoría del embalaje: si había menos basura era porque los fabricantes habían hecho embalajes más livianos para las mercancías. La ocurrencia de Serrano, que debe tener más cintura política y no tomarse como cuestión personal toda opinión que le parezca crítica o negativa, es de las que se quedan en la memoria colectiva.

EL CALOR

La impresión general es que con temperaturas tan altas (superiores a los 30 grados durante todo el festejo), en el Real se ha registrado poca afluencia de público a lo largo del día, hasta que no refrescaba al caer la tarde/inicio de la noche. Ha habido menos Feria de día, con lo cual los sevillanos no han comido como antaño en las casetas. Eso se ha traducido en menor consumo y, por ende, en menor generación de residuos, cuando justamente se había justificado la fijación de la Feria en mayo para incrementar su impacto económico.

Por otra parte, aunque los hoteleros hablan de un 85% de ocupación (nadie tiene datos para rebatirles, como tampoco para verificar las cifras oficiales de otra índole), ‘sotto voce’ comentan que no han podido poner los altos precios que habrían deseado, por lo que se habría difuminado en parte el supuesto efecto de la Feria de mayo. Los indicadores de los medios de transporte que nos traen a los turistas de mayor poder adquisitivo  tampoco denotan que la Feria cambiada de mes haya tenido un extraordinario poder de atracción en los mercados emisores. La oferta del AVE se ha incrementado en 6.000 plazas (no significa que se hayan ocupado al 100%) en total para los cuatro días del jueves al domingo y en Renfe se constata que para otras Ferias ha habido mucha mayor demanda que para esta ocasión.

La Feria tampoco se ha notado en demasía en la actividad del aeropuerto, al ser considerada una fiesta de carácter muy local que no justifica un movimiento importante de pasajeros. Para este fin de semana de Feria había programados en San Pablo 280 vuelos (entre llegadas y salidas), frente a los 266 del fin de semana anterior.

POR EL TURISMO

Durante su mandato, Zoido ha adoptado al menos tres grandes iniciativas (intento del parking en la Alameda y recalificación de la Gavidia aparte) en beneficio del sector turístico y comercial. La primera fue la Copa Davis. El sector quedó tan contento con sus resultados (los suyos) económicos, que dijo estar dispuesto a pagar no una, sino tres Copas Davis, pero lo cierto es que el tenis se saldó con un déficit de un millón de euros que pagaron unas arcas municipales  que no tienen ni para abrir por las tardes bibliotecas públicas, mientras que el negocio se quedaba en el ámbito privado.

El segundo hito de Zoido fue el ‘mapping’ navideño, que tiene que patrocinar una multinacional como Telefónica porque el Ayuntamiento no ve que entre nosotros ninguna empresa dé un paso al frente. Y el tercero ha sido programar la Feria de Abril para el 6-11 de mayo, con más riesgo,  por simple estadística meteorológica y cálculo de probabilidades, de temperaturas calurosas, que han restado público durante gran parte del día y facturación a los feriantes, dentro y fuera de las casetas.

SIN RETORNO

Sevilla se ha subordinado con la Feria una vez más a los intereses del sector turístico, pero hay que preguntarse qué retorno obtiene a cambio la ciudad por facilitar la generación de un negocio privado. ¿Qué patrocina el sector turístico? ¿El Maestranza y/o la Sinfónica acaso? ¿Dónde están tres años después las tres Copas Davis o su equivalente que iba a pagar para que vinieran eventos a la ciudad?

¿Es tan estratégico el sector turístico? ¿Por qué hay que fijar la fecha de la Feria en función de sus deseos y no, por ejemplo, del sector tecnológico de la Cartuja, donde se facturan casi 2.000 millones de euros y trabajan unas 15.000 personas? ¿O del sector aeronáutico, que exportó por valor de 1.002 millones de euros -casi el doble de todo lo que genera la Feria- y que dentro de 23 días organiza con ADM 2014 el mayor evento aeroespacial de España, con profesionales y empresas de primer nivel mundial? ¿Y si el sector aeronáutico hubiera dicho que para sus intereses y como factor añadido de atracción habría sido mejor hacer coincidir ese evento con la Feria pero celebrándose ésta del 12 al 18 de mayo?

Aunque, parafraseando la Biblia, no se hizo el hombre para el sábado, sino el sábado para el hombre, y por tanto no debemos ser dogmáticos con la fecha del festejo abrileño, también hay que ponderar hasta dónde debe llegarse con esa elasticidad sin poner en peligro su esencia y su imagen de marca.

ESTRATEGIA DE CIUDAD

El aprovechamiento de la Feria como motor económico añadido a lo que ya supone por sí misma debe ser fruto de una estrategia de ciudad, plenamente consensuada por todos los grupos políticos y sectores económicos y aceptando los riesgos que ello puede suponer (el calor ha cambiado las costumbres y el aspecto del Real durante gran parte del día y tanta zona vacía  incluso puede haber afectado a la imagen de la Feria ante terceros), con capacidad de autocorrección y con beneficios compartidos también para lo público y no sólo siempre para un segmento determinado.

Si, como ciudad, la estrategia con la Feria consiste en tratar de rentabilizarla al máximo captando el mayor número posible de turistas de Madrid y aprovechando para ello la coincidencia buscada con las fiestas allí del 1 y 2 de mayo, entonces, en la medida de lo posible (factor Semana Santa), debería celebrarse siempre en los últimos días de abril (primera mitad) y principios de mayo (segunda mitad). De paso, ello permitiría disponer de  un festivo de por medio o al final (la fecha del 1 de mayo), se acabaría así con la anomalía de que la de Sevilla es la única Feria sin festividad local y se preservarían las dos fiestas locales actuales de San Fernando y el Corpus.

Queda el debate de la PreFeria. Gregorio Serrano ha estado más afortunado esta vez con la metáfora de que la Feria es como un organismo vivo que evoluciona con el tiempo. Pues bien, ese organismo vivo que es a la postre el pueblo de Sevilla ha creado la PreFeria, con igual o más ambiente aún que la propia Feria. En vez de perseguirla y de prohibir en simultáneo que funcione la calle del Infierno, ¿por qué no abre el Ayuntamiento el debate sobre la conveniencia de convertir la PreFeria en Feria?

Se haría oficial lo que ya es real.

Feria: el negocio por encima de todo

Los estudiosos de nuestras tradiciones no se acaban de poner de acuerdo sobre si la de 2014 será la primera Feria de la historia (168 años) que no haga honor a su nombre/adjetivo de Abril ni tan siquiera durante una hora, por celebrarse íntegramente en el mes de mayo, en unas fechas tan tardías como las del 5 al 11.Un poco más, y la fiesta no religiosa de Sevilla por excelencia, por diferenciarla de la Semana Santa, acaba enlazando con el día de San Isidro en Madrid (15 de mayo), cuando el objetivo ahora reconocido es el de atraer a nuestro festejo visitantes de la capital de España.

En otras circunstancias en que la fecha de finalización de la Semana Santa, cuando ésta se celebraba muy entrado el mes de abril, condicionaba el inicio de la Feria y se dejaba entre una y otra el mínimo lapso temporal de una semana pero se veía que el evento que ahora se celebra en Los Remedios ‘caía’ en buena parte en mayo, el alcalde que entonces dirigía la ciudad procuraba que arrancara al menos un día o unas horas del mes de abril, para ser fieles a la tradición.

Este año, esa fidelidad de al menos empezar en abril ha sido rota para satisfacer el afán lucrativo del sector turístico o de parte del mismo, ya que incluso en su seno hubo división de opiniones -y las ha seguido habiendo ahora- sobre la conveniencia y oportunidad de una alteración tan acusada del calendario habitual y de una tradición que se remonta al año 1846.

OBJETIVO, MADRID

Recuérdese que el debate ya surgió apenas concluida la Feria de 2013, cuando empezaron las presiones sobre el Ayuntamiento para que matara tres pájaros de un tiro a la hora de captar turistas para la ciudad sin solapar la Feria con el macropuente del 1 y 2 de mayo en Madrid, principal foco emisor de turistas hacia Sevilla.

El sector turístico local ya descontaba, como suele decirse en Bolsa, que los madrileños en particular y los turistas en general ya vendrían en masa a la Semana Santa y el puente de mayo, por lo que su objetivo desde el principio fue crear artificialmente un tercer motivo de visita poniendo la Feria lo más tarde posible para que no coincidiera con el puente y se erigiera por sí misma en polo de atracción turística. En su opinión, esto sólo era posible fijando su celebración después del puente, o sea, entre el 5 y el 11 de mayo, para que así los madrileños desembarcaran por tercera vez casi consecutiva en la ciudad, en el fin de semana del 9 al 11.

Como estas motivaciones puramente economicistas y ajenas a la tradición abrileña, en una ciudad tan oficialmente dada a preservar sus costumbres y que se declara guardiana de las esencias, eran digamos tan poco ortodoxas, hubo que construir un discurso justificativo que no las dejara en evidencia y que al tiempo sirviera para aparentar el mantenimiento de esos rasgos de la marca Sevilla. Había, pues, que inventarse una razón de fuerza mayor que tranquilizara las conciencias.

PROBLEMAS ORGANIZATIVOS

Y recuérdese que hace un año se alegó que si se fijaba como inicio de la Feria de Abril el 5 de mayo no era por razones puramente crematísticas, sino operativas, organizativas y hasta de seguridad. En la tradición sevillana de su Feria de Abril, la lógica habría impuesto como fechas del festejo del 28 de abril a las 24 horas (o el 29 a las cero horas) hasta el 4 de mayo, coincidiendo con el puente de mayo en su segunda mitad y dejando ocho días de margen de maniobra respecto de la Semana Santa.

Ese lapso de tiempo entre Semana Santa y Feria fue calificado de insuficiente por el Ayuntamiento para organizar el montaje del recinto este año, sin reparar en que así se ponía en evidencia frente a todos los ayuntamientos que a lo largo de la historia sí fueron capaces y con menos medios de organizarla con tan sólo siete días de margen y, de paso, ponía en duda su capacidad operativa y de reacción ante grandes eventos, otra de las señas de identidad de Sevilla hasta ahora.

La primera conclusión a que nos lleva la Feria de este año es que la fiesta ya no la decide el Consistorio en representación o pensando en los 700.000 sevillanos, sino el sector turístico empresarial. No es éste el que está al servicio de Sevilla, sino al revés, sin que se aprecie que aquél corresponde en justa contrapartida cuando se necesita su contribución para otras causas.

RECONOCIMIENTO OFICIAL

Así, un año después, ha acabado reconociéndolo el delegado de Fiestas Mayores, Gregorio Serrano, cuando hace unos días declaró que la decisión de retrasar la Feria se había adoptado a petición del sector turístico, “del que hoy por hoy -afirmó- vive esta ciudad en gran parte. No es una decisión -añadió- que ha tomado el Ayuntamiento de forma arbitraria, sino que hemos puesto las necesidades de las personas por encima de las tradiciones”.

Y esta polémica sobre el inicio de la Feria nos ha llevado a la segunda, sobre la celebración de la Preferia en el fin de semana previo, costumbre (su reiteración la convierte en tradición) de los últimos años y que en éste, nada más detectarse a través de las redes sociales mensajes llamando a congregarse en el Real, el Ayuntamiento trató de prohibir inicialmente mediante la movilización de los servicios municipales y el veto a los suministros de agua y electricidad en el recinto, unas disposiciones coercitivas que anuló en 24 horas al cambiar de criterio y activar el Plan de la Feria en previsión de que los sevillanos tomaran el campo de Los Remedios por la fuerza de los hechos consumados.

En ese contexto, Serrano no estuvo muy afortunado al declarar: “La Feria empieza el lunes y punto y pelota: los madrileños, que hagan lo que quieran”. ¿Por qué el Ayuntamiento, que incluso en años anteriores ofreció recepciones en el Real durante la Preferia, se ha mostrado este año tan hostil e incluso el delegado de Fiestas Mayores ha tenido palabras que los madrileños podrían considerar un tanto despectivas?

Pues por ese afán de convertir la Feria en un mero negocio para el sector turístico. Si los sevillanos le daban con su masiva presencia el aspecto de Feria a la Preferia, se corría el riesgo de que los turistas llegados a la ciudad durante el puente acabaran también en masa en el recinto y, por tanto, ya no tendrían motivo para volver durante la Feria oficial y llenar así los hoteles y los bares y restaurantes el próximo fin de semana.

APARECE EL CALOR

Pero al igual que Napoleón y Hitler se estrellaron en Rusia contra el ‘general invierno’, el ‘general calor’ de Sevilla se ha encargado este año de acabar con la Preferia antes de que pudiera materializarse y de que pudiera surtir efecto la prohibición municipal.

Al inicio del puente de mayo, termómetros exteriores marcaban 34º a las 10 de la noche. El intenso calor de estos días provocó un éxodo masivo de sevillanos a las playas, y todas las crónicas coinciden en señalar el escaso ambiente existente en las casetas y en la calle del Infierno, amén de en las vías del Centro, que ni mucho menos estaban abarrotadas como en el puente de la Constitución.

Por tanto, los turistas que se acercaron al Real, con temperaturas cercanas a los 40º, se llevaron una triste imagen del recinto, muy lejos de la festiva con que se identifica a la Feria y por más que el Ayuntamiento emitiera el mensaje de que la fiesta no comienza hasta este lunes. Habrá que ver si esos turistas tienen ganas de volver y fuerzas para hacerlo tras la Semana Santa, el puente y, en Madrid, con San Isidro en lontananza.

Los hoteleros no las tienen todas consigo para el próximo fin de semana, en Feria, con un volumen de reservas incluso inferior al de este puente. Habrá que esperar al balance, pero a la luz de las polémicas de los últimos días habría que reflexionar sobre quién organiza y celebra la Feria (si la ciudad, el Ayuntamiento o el sector turístico), para quién (si para los sevillanos o los turistas) y si por afán de estirar tantas fechas festivas aun a fuer de meternos casi en mitad de mayo podemos acabar entre todos matando la gallina de los huevos de oro.