Mientras la Policía Local se declara en huelga de bolis y blackberries caídos, todo el personal
municipal anda rebrincado con el plan de ajuste del Ayuntamiento y la mayor crisis económica de los últimos tiempos deja el 20% de las oficinas
y el 15% de los locales comerciales vacíos en una ciudad que va camino de los 90.000 parados, Zoido,
que otrora iba de barrio en barrio, va ahora del fútbol a lo toros y de los toros al fútbol, de una
reunión para ponerle una calle al futbolista Antonio Puerta a la presentación de un libro sobre
Diego Puerta. ¿Cuándo sacará tiempo para el prometido cambio de Sevilla si está en todos los
saraos? ¿O es que el Ayuntamiento marcha con piloto automático? Cada día se comenta más
en la calle la inveterada propensión del alcalde a salir en la foto, hasta en aquella en que chupó
cámara robándole el protagonismo a un niño con síndrome de Down que tenía la ilusión de
patrullar en un coche de la Policía Municipal. Con Zoido como en la canción de Cecilia, hay que
hacerse al revés la clásica pregunta de los populares libros de adivinanzas gráficas de Martin
Handford: ¿dónde no está Wally?
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La pareja
Tras mirar en los cajones y debajo de las alfombras del Ayuntamiento y de las empresas y organismos municipales durante ocho meses, Zoido ha encontrado de la era Monteseirín facturas pendientes de pago a proveedores por valor de 59.683.446 euros. La cifra en pesetas da más cabal idea de hasta dónde llegó la marea del despilfarro con el inspector médico metido a alcalde: unos 10.000 millones en números redondos. Cada año de Alfredo en la Alcaldía la deuda se engordaba en 827 kilos de media. Visto de otra manera, Monteseirín le ha dejado a cada sevillano como recuerdo de su paso por Plaza Nueva una lápida de 85 euros. Del conjunto de entes municipales, el más moroso con los proveedores ha sido la Gerencia de Urbanismo, con 17,5 millones de euros, un tercio del total de los impagados del Consistorio. Como se recordará, Monteseirín puso la Gerencia en manos de su valido, Manuel Marchena, con el argumento de que era tan buen gestor que el sueldo que cobraba le parecía poco. O sea que Marchena ha cobrado 170.740 euros por hacerle el mayor agujero al Ayuntamiento.
Zoido, del Corpus al Domingo de Ramos
El pasado mes de junio, recién investido como alcalde, Zoido se dio un baño de multitudes en la procesión del Corpus Christi, donde fue vitoreado, besado y abrazado de forma tan entusiasta que él no pudo contener las lágrimas de emoción. Nueve meses después (diez desde las elecciones municipales) llega a las procesiones del Domingo de Ramos con menos palmas de lo que podía imaginarse a la luz de aquellas adhesiones que parecían inquebrantables.
No ha habido ningún medio que no haya hablado del debilitamiento del ‘efecto Zoido’, aquella corriente de simpatía sin precedentes que, gracias al voto ‘prestado’ de barrios sociológicamente de izquierdas, impulsó al candidato del PP a la Alcaldía de una forma arrolladora al premiarlo con 20 concejales.
Por más que por su distinta naturaleza no deban compararse elecciones diferentes, ha sido inevitable que tanto en los partidos como en los medios se haya entrado en el juego de las extrapolaciones tras el 25-M. Los números reflejan que en los diez meses transcurridos entre las elecciones municipales que encumbraron a Zoido a la Alcaldía y las regionales en que ha sido cabeza de lista del PP por la provincia, su apoyo popular ha pasado en la capital de 166.040 a 150.897 votos. Ha perdido 15.143 sufragios.
LA IZQUIERDA SE RECUPERA
Por el contrario, el bloque PSOE-IU ha pasado de 123.234 votos (99.168 + 24.066) en las municipales, a 165.474 (132.338 + 33.136) en las autonómicas. Hace diez meses, el PP aventajaba en Sevilla capital a la izquierda en 42.806 sufragios; ahora se ha invertido la situación y PSOE e IU, sumando su fuerza electoral, obtienen 14.577 votos más que el PP. La extrapolación indica que, como ha pregonado un jubiloso Espadas, Zoido habría perdido virtualmente la mayoría absoluta (16 concejales) y que PSOE e IU la habrían recuperado (17) y podrían reeditar su coalición de gobierno.
Aunque faltan tres años para que las urnas ratifiquen tal posibilidad en las siguientes municipales, los resultados del 25-M denotan al menos una tendencia y deben ser interpretados por Zoido como un aviso para que no olvide que muchos de sus votos del 22 de mayo de 2011 fueron un préstamo y que sus dueños pueden retirárselos, máxime si el tiempo sigue pasando y no ven que la situación de la ciudad haya experimentado ninguna variación sustancial.
Ahora que los sondeos han vuelto a jugar una mala pasada al PP, por exceso de confianza en las expectativas creadas, cabe recordar que el realizado hace unos meses para la Fundación Antares reflejó la opinión de los sevillanos de que tras el ascenso de Zoido a la Alcaldía en realidad todo seguía igual.
MEMORIAL DE AGRAVIOS
El alcalde inició el curso político en septiembre con una carta de siete folios al presidente de la Junta de Andalucía, Griñán, que era todo un memorial de agravios por la desatención del Gobierno andaluz hacia Sevilla, y la exigencia de que contrajera un compromiso con la ciudad “para poner en marcha grandes proyectos olvidados y estancados”. En su larga lista, el mandatario sevillano enumeró la ley de Capitalidad, una red completa de Metro, la Ciudad de la Justicia, el pantano de Melonares, el museo de Bellas Artes, la iglesia de Santa Catalina, la conexión del AVE con el aeropuerto….
La carta, filtrada a los medios antes incluso de que llegara a su destinatario, fue interpretada como el inicio de la confrontación política con la Junta desde las capitales de provincia gobernadas por el PP, al modo de lo que había hecho el Gobierno andaluz contra el central en la era de Chaves y Aznar, y para preparar el terreno de cara a las autonómicas del 25-M, por entonces a seis meses vista, y el luego frustrado desembarco de Arenas en San Telmo.
En todo este tiempo Zoido ha esquivado pronunciarse sobre las opciones que la Junta ha puesto sobre la mesa en temas capitales como la ampliación del Metro y la Ciudad de la Justicia, con el claro propósito de que no se abordaran hasta que Arenas no ganara las elecciones para que así su partido pudiera rentabilizar políticamente la realización de los grandes proyectos. Nada nuevo bajo el sol. La Junta dio continuamente largas a Soledad Becerril sobre el Metro, cuya construcción no se inició hasta que, aun por la exigencia de Rojas Marcos, Chaves no se garantizó de que se acometería con un alcalde socialista (Monteseirín).
CAMBIO DE ESCENARIO
Pero los planes del PP y de Zoido se han convertido en humo tras el 25-M y la continuidad de Griñán en la Junta. Zoido se presentó como el alcalde del empleo pero durante su mandato hay 10.000 parados más. En plena recesión y con continuos recortes por parte del Gobierno central para reducir el gasto público, el alcalde difícilmente puede justificar un encastillamiento en su postura de que o red completa, simultánea y subterránea de Metro o nada, en vez de que se inicie de una vez el tramo Pino Montano-Prado, como ha preconizado y cuantificado económicamente la Junta. Tampoco se comprendería que siguiera mareando la perdiz sobre la ubicación de la Ciudad de la Justicia, un día en Los Gordales, otro en el Prado y al siguiente en el Buen Aire. Y así sucesivamente.
Son infraestructuras y equipamientos que suponen inversión y creación de empleo para la ciudad y sobre los que Zoido no puede mantener por más tiempo su indefinición con tal de ejercer de oposición a la Junta. En la disyuntiva entre confrontación y cooperación, de inclinarse por la primera corre el riesgo de aparecer como el paralizador de los grandes proyectos de Sevilla y de sufrir un serio desgaste entre quienes, prestándole su voto hace diez meses, le dieron la Alcaldía.
La perpetua
El Consejo de Ministros ha aprobado recientemente el proyecto de ley de Transparencia de las Administraciones Públicas, que incluye una modificación del Código Penal para incorporar el “delito contra el buen gobierno”. Una nueva pena de inhabilitación para el ejercicio de cargo público se aplicará a los gerifaltes que incurran en un gasto sin haberlo presupuestado antes. Tiro de hemeroteca. Poco antes de las elecciones que dieron la victoria a Zoido, Monteseirín aprobó el reconocimiento extrajudicial de pagos pendientes a proveedores desde los tiempos de Maricastaña por valor de 15 millones de euros, o sea, gastos para los que no había consignadas partidas en los Presupuestos del Ayuntamiento. Y en sus mandatos anteriores había ido acumulando otros 21 millones de euros en gastos a hurtadillas de las Cuentas y que afloraba de los cajones o de debajo de las alfombras cuando ya no tenía más remedio. De lo que se infiere que si esta norma hubiera estado vigente en su época, Alfredo haría años ya que habría sido condenado a inhabilitación perpetua.
Las tijeras
Finalmente he comprendido la razón del agravio comparativo de los políticos malagueños con Sevilla y su leyenda negra sobre el centralismo sevillano: el Ayuntamiento de la capital de la Costa del Sol, con 31 concejales, sólo tenía ocho coches oficiales, según las cuentas de María Rionegro; el de Sevilla, con 33 ediles, 27, más el equivalente en conductores cobrando horas extra. No es lo mismo apretujarse cuatro capitulares en un mismo coche que gozar prácticamente de uno ‘per cápita’ como en Sevilla. Supongo que Monteseirín atribuiría esta flota al ‘efecto capitalidad’; Zoido, al ‘efecto derroche’, más injustificable aún por la crisis. El alcalde le ha metido un recorte tal al parque móvil ministerial, perdón, quería decir municipal, que se va a ahorrar 900.000 euros en todo su mandato “racionalizando” el servicio, de lo que se colige que era manifiestamente irracional, en plan nuevos ricos. Recordarán que en la Oposición Zoido pidió una escoba para barrer debajo de las alfombras de Monteseirín. Por la poda que está haciendo en sobrecostes le van más unas tijeras.
Sin subvención
El carnaval de San Jerónimo es no sólo la fiesta más popular y vertebradora del barrio, sino también el referente sevillano en la materia. Monteseirín le dio en su último año una subvención de 25.000 euros. Como Zoido vino con las rebajas de la crisis, y tras el precedente de la Cabalgata, los carnavaleros pidieron al menos 9.000 eurillos para la carpa, el escenario y demás. A última hora, el delegado del Distrito les comunicó que 2.000 euros, y gracias. El barrio consideró “insultante” la cantidad, acusó al Consistorio de cargarse la fiesta y amenazó con montarle un circo a Zoido en la Plaza Nueva. Al final, por dignidad, el vecindario rechazó el dinero y, reutilizado material antiguo, con donativos, voluntarios y esfuerzo solidario de todos ha organizado su mejor carnaval pese al Ayuntamiento. O quizás gracias a él, porque lo han hecho desde la libertad y el orgullo y no pidiendo limosna en plan clientelar al Poder. Ya no le deben nada a nadie. Son dueños de sí mismos. Lo insultante, pues, era la subvención, no que no se la dieran. Que cunda el ejemplo.
Copión
Aunque cometieron sus pecados, justamente por haberlos cometido han pasado del gobierno a la oposición y los han expiado. Por eso ahora tienen derecho a tirar la primera piedra (más de una van ya) en la nueva era Zoido. IU ha criticado que el jovencísimo concejal del PP y líder de NNGG al que se augura una gran carrera por su celeridad en el aprendizaje de las malas artes políticas, el inefable José Luis García, ha ampliado su currículum de enchufador de parientes, afectos y colegas con la adjudicación de contratos en los que “se excluye la concurrencia competitiva por razones de interés público y social”. Este finolis y críptico lenguaje burocrático esconde, como la realidad de Al Gore, que los ha dado a dedo. El cachorro pepero le ha respondido a la edil Medrano, la misma que decía no saber quién era Foxá, que se ha limitado a copiar en el Distrito Sur lo que antes que él hacía Izquierda Unida. Si el PP de Zoido hace en el Poder lo mismo que en la Oposición le reprochaba a Monteseirín y Torrijos, ¿en qué ha consistido entonces el cambio político en Sevilla?
Pepelu
Políticos hay que se montan su particular Semana Fantástica. Es el caso de José Luis García, delegado del Distrito Sur y presidente provincial de Nuevas Generaciones del PP, más conocido en el partido como Pepelu. Al joven cachorro pepero le incoó un miércoles la Junta Electoral de Zona un expediente sancionador por el reparto en un instituto de Bormujos de ejemplares del Estatuto de Autonomía en versión cómic con el logotipo de su partido y la imagen de Javier Arenas. El mismo día tuvo una bronca con Torrijos al negarle el uso de la palabra en el Pleno del Distrito y luego pasar olímpicamente de responderle, pese al zoidiano lema de “luces y taquígrafos”. Y en el Pleno del Consistorio fue muy felicitado por Beltrán Pérez y Juan Belmonte después de que Zoido le hubiera ordenado que desenchufara de los talleres del Distrito a su novia y a su prima. Con semejante currículum en tan poco tiempo, a Pepelu se le augura una carrera política meteórica de la forma en que dijo Belmonte ( no su compañero de bancada, sino el Pasmo de Triana) de su banderillero: degenerando.
Escándalo
Yo creía que era una inocentada, porque el acuerdo lo llevaron a una Comisión Ejecutiva el 28 de diciembre, pero al final va a ser cierto que la quebrada Tussam, con 70 millones de euros de deuda, 40 de déficit y más agujeros que un queso gruyère firmó un patrocinio de la Davis, asunto de Estado para el alcalde, por 63.500 euros, más dinero que nadie. El objeto de tal dispendio pese a sus arcas vacías fue el transporte de los tenistas, los directivos o quien indicasen. Y, cuchillo de palo, ¡subcontrató los conductores y los vehículos a un tercero! ¿Dónde, pues, el retorno publicitario para (in)justificar la operación? Se trataba, claro, de no cantar la gallina mientras preparaba el plan de saneamiento y el recorte en un 5% de los sueldos del personal. Estas trampas en el solitario y camuflajes a través de la AIE se ve que no eran exclusivas de Marchena y Monteseirín y que, enchufados aparte, éstos ya están tan viciados como sus predecesores en sólo 8 meses. Zoido prometió un cambio y luces y taquígrafos, pero ahora sí pienso que se trataba de una inocentada.
La madeja
De acuerdo con que el Ayuntamiento ha sido un reino de taifas en que cada partido de las coaliciones gobernantes se ha esforzado en destacar sus propios chiringuitos por encima de la imagen unitaria del Consistorio. Ahora bien, con la que está cayendo y después de dejar hasta sin Cabalgata a muchos barrios por ahorrarse unos miles de euros, ¿es necesario gastarse 40.000 euros en cambiar el logotipo municipal y pintar de colorines el NO8DO para “unificar la identidad corporativa”? ¡Si ya sabemos que el PP tiene la mayoría absoluta con sus 20 ediles y que el Ayuntamiento goza de mando único! A ver si esto va a ser como los equipos de fútbol, que cambian cada año el ancho de las rayas o la tonalidad para vender más camisetas. Lo peor es que tras los 40.000 euros del nuevo logotipo habrá que gastarse otro pico, como si nos sobrara el dinero, en cambiar los sobres, las tarjetas, la papelería toda y mandar a la trituradora la antigua. Parafraseando a Juan Ramón, habría que decirle a Zoido: no la toquéis más que así (desde Alfonso X el Sabio) es la madeja de Sevilla.