Archivo de la etiqueta: monteseirín

Regeneración

De la sociedad civil con encefalograma plano de Sevilla ha nacido un regeneracionista Foro Al-Andalus, que se ha presentado con un simbólico concierto de la refundada Orquesta Bética de Cámara, heredera de Falla. Yo le deseo larga vida a este Foro y que sea fiel al espíritu del 27 con el que se identifica, para lo cual hay dos condiciones ‘sine qua non’. La primera, que no se eche en brazos de los políticos, para que no le pase como al Ateneo mendicante de   Monteseirín y Marchena por un plato de lentejas a cambio de que el valido saliera en la Cabalgata, vileza evitada de forma indirecta por la juez Alaya al imputarlo; la segunda, que no se deje fagocitar por los noveleros, que primero desprecian cualquier innovación y luego, si ven que triunfa, se infiltran cual caballo de Troya y acaban apoderándose de ella o desnaturalizándola. Recuerde Al Andalus, como el alma dormida de Jorge Manrique, que así empezó también la Biacs y mire cómo ha acabado tras cobijar a políticos en su seno. ¿Qué es, pues, regeneración? ¿Y tú me lo preguntas? La ausencia de subvención.

Hernando Colón

No sólo en el PSOE hay una corriente oficialista y otra crítica que le lleva la contraria, aunque con el tiempo se van turnando y trocándose en lo opuesto a lo que eran para así no aburrirse, sino que también en Aprocom pasa lo mismo. En todos lados cuecen habas.  La doctrina oficial de la Asociación Provincial de Comerciantes es que los coches deben entrar hasta la cocina, pero hete aquí que ha surgido una rama disidente: los comerciantes de Hernando Colón que, hartos de CO2, exigen con vehemencia al Ayuntamiento que su calle sea peatonalizada. En la bulla se ha colado, con todo el oportunismo del mundo, Monteseirín, el cual les ha mostrado su apoyo en Twitter después de que, como le han replicado los afectados, en su época de (sin) alcalde tanto él como Fran Fernández rechazaran sus pretensiones, él, que pasaba por ser el campeón de las peatonalizaciones. No sólo no peatonalizó Hernando Colón, sino que acabó convirtiéndola en una calle Baños bis, la calle de salida de buena parte de los coches que circulan por el Centro. Si no queríais Baños, dos tazas.

El canon

El arquitecto Francisco Granero ha acuñado una nueva unidad de medida de los derroches y obras faraónicas de Sevilla: el canon de Santa Catalina. Granero, que es como el médico de cabecera del templo y ha declarado que cabe la posibilidad de que amanezca y se haya derrumbado, destaca que el coste de salvar este centenario monumento nacional sevillano es de 3 millones de euros, “un fleco de un modificado de cualquier obra de cierto nivel de las que se han hecho en Sevilla”, y que la factura de las ‘Setas’ de Monteseirín equivale a treinta y tantas restauraciones de esta iglesia. Aplicando el canon de Granero, los 29 millones que ha sacado Zoido para hacerle la SE-35 a Ikea equivalen a casi diez restauraciones de Santa Catalina. Y con el dinero de la torre Cajasol se habría podido arreglar el templo de cabo a rabo cada año durante más de un siglo. Si se hubieran convertido sus presupuestos al canon de Santa Catalina antes de ejecutarlas, probablemente  por vergüenza nos habríamos ahorrado obras como el Metropol y el paseo marítimo de Islantilla en la Alameda.

Dónde estaban

Zoido se pregunta dónde han estado PSOE e IU estos 12 años, porque parece como si no hubieran gobernado mediante Monteseirín/Torrijos. Planteaba la interrogante por críticas como la de Espadas que, oportunista, se ha enganchado a la polémica por la dimisión de Bami Unido a cuenta de los ‘gorrillas’ y le exige que dé a conocer su estrategia global para atajar este problema histórico de la movilidad. No se trata de echarle un capote al alcalde, que se pasó tres pueblos emulando a Adolfo Suárez con el “puedo prometer y prometo”  y que se extraña por que le pidan el cumplimiento de la palabra dada, pero no parece lógico que si, según reconoce Espadas, el problema de los ‘gorrillas’ es histórico y PSOE e IU estuvieron doce/ocho años y no fueron capaces de resolverlo, ahora venga él instándole a que lo liquide de la noche a la mañana. Si Zoido fuera más astuto, aparte de incluir a los ‘gorrillas’ en la herencia recibida, podría pedirles a los electores que le den el mismo plazo en el Poder que a Monteserín para acabar con ellos: doce años, igualdad de oportunidades.

Ser o estar

Dicen que el gran ausente en el Pleno del Parlamento andaluz donde Griñán pronunció su discurso de investidura presidencial fue su antecesor y excompañero de butaca en los cines del fin de semana, Manuel Chaves. Para compensar tan significativa ausencia y chupar cámara en su defecto, allí estaba él, Alfredo Sánchez Monteseirín. El enchufado por cagalástima de María Jesús Montero en el Instituto de Salud Carlos III de Madrid se aplicó a sí mismo el lema del proyecto docente que desarrolla (o desarrollaba, vete a saber) en la capital de España, ‘Salud en todas las políticas’, y, haciendo de tripas corazón, acudió a aplaudir en el antiguo hospital de las Cinco Llagas al que lo defenestró de la Alcaldía de Sevilla mediante el famoso teletipo de Europa Press. Hay que tener poca dignidad y estar mendigando un carguillo para ir a rendir pleitesía a tu verdugo, por si te premia con una migaja y dejas así de ser un cesante, un mero ‘ex’. Y con su habitual torpeza política, apareció en la foto de los periódicos junto a Ramón Díaz. El que a un mal ERE se arrima…..

Bolis caídos

Ahora que la torre Pulido o Monteseirín, que como padres intelectuales (es un decir) o financieros del rascacielos merecen dar el título antes que Pelli, el cual hace de ‘albañil’ como Pellón en la Expo, ahora que -decía- supera la Giralda, Urbanismo se percata de que imita a la de Pisa y se inclina más de la cuenta. Vamos, que la han movido un metro y ha invadido el viario público. Pulido se lo ha puesto a huevo a Zoido para que le pare las obras sin costarle ni 200 millones ni un solo euro al Ayuntamiento sino gratis total hasta que no la retranquee un metro para dentro, lo que equivaldría a tener que derribarla para rehacerla de nuevo fuera del dominio público, y encima ponerle un multazo de Icomos y señor mío para que se entere de lo que vale un alcalde con un par. Pero, pelillos a la mar.  El Consistorio dice que, total, por un metro (ojo, a multiplicar por 178 de alto más la anchura) que le quite la torre al suelo, unido a lo ya quitado a los cielos que perdimos, no va a sancionar a Caixasol. No son sólo los policías quienes están en huelga de bolis caídos.

Lenguaje

Honoré de Balzac decía que el nombre es la cosa misma. Shakespeare se preguntaba si una rosa olería igual de bien si la llamásemos con otra palabra distinta a rosa. Cuando usamos términos que construyen falsas imágenes en la mente, ésta interpreta la realidad tal como es designada y no conforme a lo que es. Esta Semana Santa, Tussam repartió un pliego con la información sobre sus líneas afectadas por las procesiones, con los cambios de recorrido y de horarios. Y entre la relación de autobuses figuraba textualmente ‘el Metrocentro’. No el tranvía, lo que es realmente, sino esa denominación en el lenguaje inventado por Monteseirín para hacernos creer a vecinos y turistas que Sevilla cuenta con un Metro que nos transporta al centro de la ciudad en vez de un sucedáneo en forma de tranvía en superficie. Zoido se ha gastado 40.000 euros en cambiar el diseño y los colores del sello del Ayuntamiento para simbolizar su cambio político, sin reparar en que allí dentro el idioma oficial sigue siendo el vigente durante la era de Monteseirín. Al principio era el Verbo….

Las ‘Setas’ no resucitan la Encarnación

La Semana Santa ha confirmado la tendencia iniciada durante la Navidad en el Metropol Parasol: contrariamente al triunfalista discurso de Monteseirín durante el acto inaugural (27 de marzo de 2011) de lo que calificó como ‘hito arquitectónico’, la “sevillanía rancia” (sic) se ha impuesto a la “Sevilla del siglo XXI” y ha asaltado con sus tradiciones este presunto icono de la modernidad.
Si en Navidad la plaza fue un trasunto de la calle del Infierno, con sus tiovivos, dromedarios, ponies, tenderetes y gitanas ofreciendo  romero, en esta Semana Santa los turistas que instintivamente acudían a guarecerse de la lluvia bajo las ‘Setas’,  en vano por las oquedades de la cubierta, han visto en la plaza elevada otra muestra de la Sevilla clásica abominada por Monteseirín: seis tenderetes de lona (uno de ellos triple) albergando churrerías, chocolaterías, freidurías, heladerías, cervecerías, chucherías y montaditos.

SIN KIOSCOS DE CRISTAL

Nada que ver con aquellos kioscos de cristal y de diseño ultramoderno que iban a insuflar vida a este complejo de 140 millones de euros destinado, según el exalcalde, a resucitar la Encarnación y su deteriorado entorno.
El zoco navideño, las churrerías por Semana Santa, las botellonas similares a las del Salvador (hay vídeos grabados por los vecinos), los corros hasta altas horas de la madrugada y los turistas mochileros con el torso desnudo al menor rayo de sol han dado la razón a Monteseirín pero en el sentido contrario a sus deseos cuando profetizó que el Metropol sería “uno de los lugares más sevillanos de Sevilla”. “Estoy seguro –afirmó- de que harán este espacio suyo, igual que hay gente que cree que la Avenida peatonal o la Alameda siempre estuvieron así”.
Así ha estado el icono este primer año, cumplido en vísperas de la Semana Santa, con una imagen muy alejada de la publicitada por el exalcalde,  que en sus ensoñaciones aventuró que Sevilla lo exportaría al resto del mundo: “Las ciudades se disputan ya los diseños (de Jürgen Mayer, al que calificó de “macareno de Berlín”), cuyo estilo evoca el barroco sevillano”.

EL CUENTO DE LA LECHERA

Queda por ver si se ha cumplido el objetivo económico invocado por Monteseirín para justificar el gasto de 140 millones de euros. En la ceremonia del 27-3-2011, dijo: “Inauguramos hoy un magnífico espacio en el centro histórico de Sevilla que abre las puertas al progreso económico y al desarrollo de un sector de la ciudad que estaba en franca decadencia. Este proyecto, concebido en época de bonanza económica y concluido en una de crisis, es una excelente herramienta para la creación de actividad económica y empleo. Los beneficios económicos que el Metropol Parasol va a traer a la ciudad superarán en un solo año la inversión acometida”.
Esos beneficios para la Encarnación y su entorno sólo en este primer año deberían haber sido, según el entonces delegado de Urbanismo, Manuel Rey, de 369 millones de euros (61.396 millones de pesetas), cifra cinco veces superior a lo que costó construir Isla Mágica.
Si hubiera entrado este río de dinero (más de un millón de euros/día) gracias al Metropol lo lógico sería que no hubiera hoy un solo metro cuadrado de local comercial vacío, ni edificios en ruinas o abandonados en derredor.

ALREDEDORES

Basta con darse un paseo para comprobar cómo la realidad no refleja las previsiones de Monteseirín. Accediendo por Imagen a la calle lateral Este colindante con el Parasol se puede observar el hotel Ducal, de 51 habitaciones, que cerró a los ocho meses de inauguradas las ‘Setas’  por falta de clientes. ¿No es acaso este cerrojazo el símbolo del mayor fracaso de la operación urbanística? Monteseirín la ‘vendió’ como el eje del proyecto ‘Cardo’ para crear un nuevo itinerario turístico hacia la Encarnación y captar así el flujo de turistas del Alcázar, el Archivo de Indias y la Catedral-Giralda, para lo cual también se incluyó la visita a las ‘Setas’ y el ‘Antiquarium’ en la entrada al palacio almohade.  El nuevo emporio turístico que iba a ser el Metropol ha sido incapaz de garantizar la supervivencia del único hotel existente junto al mismo, cerrado por falta de turistas.
Al lado del hotel, otro inmueble cerrado, el Nº 17, en venta por BNP Paribas. Por el Norte, al inicio de Regina, de ocho locales comerciales existentes en la parte izquierda, seis están cerrados, al igual que dos edificios vecinos, ya con el síndrome de la piqueta. Y a lo largo de la calle, hasta la embocadura de Feria hay al menos otros cinco locales abandonados.

INTERIOR

Veamos por dentro del Metropol. De los 38 placeros que se trasladaron al mercado, tres han echado ya el cierre y sólo quedan 35 (un 8% menos en sólo un año). Los locales exteriores sí registran una buena ocupación, sobre todo con bares de copas, cervecerías, heladerías y similares, si bien hasta el punto de convertir en espacio comercial el que en el proyecto básico figuraba como una calle de conexión con el mercado. Los locales del pasillo interior siguen vacíos, con la única excepción de una empresa de telefonía en ciernes.
Monteseirín se ufanó de que hasta que él decidió levantar el Metropol, la Encarnación era “un nido de ratas, un parking de coches y un estacionamiento de autobuses”. Un año después, el parking de coches ha vuelto, los autobuses también (aunque aún no aparcan, todo se andará) y las ratas tienen un foco de atracción en los pestilentes restos del mercado (el mal olor se extiende por la zona cercana a la calle José Gestoso) del ángulo Noroeste y que a mediodía del Lunes Santo (sin huelga a la vista) aún estaban por recoger.

La chanson de Griñán

Los cantares de gesta son esos poemas épicos en los que se narran las hazañas de un héroe legendario. Si los franceses tienen ‘La chanson de Roland’, nosotros tenemos ‘La Chanson de Griñán’, pues no en vano el candidato socialista califica de “gesta” sus resultados el 25M. Algún día, los trovadores y juglares del siglo XXII cantarán las hazañas hercúleas de este nuevo héroe del socialismo hispano, sin precedentes en la historia de Andalucía y de la Humanidad. Apostó a caballo perdedor en el congreso del PSOE y salió del mismo como presidente nacional del partido. Ha sido el primer socialista en 30 años en perder las elecciones en nuestra tierra, tras dejarse 654.000 votos y nueve diputados por el camino, y aun así seguirá siendo presidente de la Junta, sin haber ganado jamás una convocatoria electoral. ¿Hay alguna heroicidad superior a éstas? Si Monteseirín, otro que tal baila, tenía una flor en salva sea la parte, Griñán tiene la piedra filosofal de la política. El rey Midas convertía en oro todo lo que tocaba. Griñán convierte en triunfo todas las derrotas.

La pareja

Tras mirar en los cajones y debajo de las alfombras del Ayuntamiento y de las empresas y organismos municipales durante ocho meses, Zoido ha encontrado de la era Monteseirín facturas pendientes de pago a proveedores por valor de 59.683.446 euros. La cifra en pesetas da más cabal idea de hasta dónde llegó la marea del despilfarro con el inspector médico metido a alcalde: unos 10.000 millones en números redondos. Cada año de Alfredo en la Alcaldía la deuda se engordaba en 827 kilos de media. Visto de otra manera, Monteseirín le ha dejado a cada sevillano como recuerdo de su paso por Plaza Nueva una lápida de 85 euros. Del conjunto de entes municipales, el más moroso con los proveedores ha sido la Gerencia de Urbanismo, con 17,5 millones de euros, un tercio del total de los impagados del Consistorio. Como se recordará, Monteseirín puso la Gerencia en manos de su valido, Manuel Marchena, con el argumento de que era tan buen gestor que el sueldo que cobraba le parecía poco. O sea que Marchena ha cobrado 170.740 euros por hacerle el mayor agujero al Ayuntamiento.