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Ausente

pregoneroCuentan las crónicas  que el (sin) alcalde no dijo ni una palabra tras el Pregón de la Semana Santa y que se marchó del Maestranza en silencio y sin que muchos se percataran de su ausencia. ¿Recuerdan el lema de la lacrimógena película ‘Love story’? ‘Amar es notar la ausencia’. Pues bien, es como un silogismo en Barbara: Sevilla no nota la ausencia de Monteseirín, luego la ciudad no ama a Alfredo. Ésta es la prueba del nueve de por qué hablamos de un (sin) alcalde: está y no se le siente, salvo para peor; se va y no se le echa en falta. No pinta nada. ‘A posteriori’ circularon varias versiones sobre la esfumación del (sin) alcalde etéreo, incluso una oficial sobre un alumbramiento que habría requerido su presencia conforme a su famosa expresión de que él es médico. Pero la que más crédito ha tenido en los mentideros cofradieros y políticos es la de que tenía mucha prisa porque debía preparar su próximo viaje a Nueva York. ¿Y van…? A costa del contribuyente, hasta el último minuto. Sevilla está sin alcalde porque Monteseirín lleva un año haciendo las maletas.

Un nudo más

Torrijos 2En el suelto ‘Cuerda de imputados’ hice un recuento de concejales, altos cargos y correligionarios del entorno más próximo al (sin) alcalde que acaban desfilando ante la Justicia por los numerosos escándalos que han enfangado los doce años de mandato de Monteseirín, la peor etapa de la reciente historia de Sevilla. Ahora, la cuerda tiene un  nudo más tras la imputación de Torrijos por la juez Alaya en el caso Mercasevilla, la madre de todos los corderos que han ido saltando después, EREs incluidos. El primer teniente de alcalde alardeaba entre calada y calada a su característica pipa de que en el Merca no se movía un solo papel sin que él lo supiera, pero a raíz de estallar el escándalo ha procurado ponerse de perfil. No ha colado. Fran Fernández y Torrijos han sido los dos últimos de Filipinas del (sin) alcalde en acabar en la lista negra. Monteseirín se mantuvo en el Poder merced a la campaña del ‘urbanismo bajo sospecha’. Ahora, deja el Poder no con el Urbanismo, sino con el Ayuntamiento entero sospechoso de corrupción. Este es su legado y no el de las setas.

Cuerda de imputados

Fran El último de Filipinas del (sin) alcalde, el hombre grande (que no al revés), Fran Fernández, también ha acabado imputado, por unos contratos ‘a dedo’ de  644.000 euros en sus tiempos de delegado de (in)Seguridad. Según el sindicato de  bomberos, presuntamente se habrían vulnerado procedimientos y saltado controles administrativos. ¿Les suena? ¿No es lo mismo que ha propiciado el escándalo de los EREs de la Junta? En la corte del faraón de las setas de la Encarnación, Monteseirín, no sólo sus fieles ejecutados políticamente por Susana y Viera (Fran y el valido Marchena) tienen que desfilar por la pasarela judicial del Prado de San Sebastián, sino también la edil Medrano, de la cuota de Torrijos, directivos de Mercasevilla y hasta el ‘sin papeles’ del gerente de Urbanismo, el cienmileurista Miguel Ángel Millán. Si a ellos se les suman los condenados Marín y Pardo, éste prófugo de la Justicia, por el caso de las facturas falsas, vemos que Monteseirín pasará a la historia como el único alcalde  cuya corporación se ha caracterizado por tener un horizonte penal.

Hasta el moño

faletePresentación del estreno de ‘Siempre Falete’  en el Teatro Quintero., el teatro del Centro de Sevilla. El cantante, con un cabreo de mil pares de c… bueno, o de lo que sea, se disculpa ante la prensa por su tardanza. Confiesa que se ha hartado de dar vueltas para llegar porque no sabía que la Encarnación seguía cortada por obras. ¿Obras? Pero, ¿no había inaugurado Monteseirín las setas hace ya bastantes días? Otro incauto que ha picado. No acaba aquí la cosa. Tras hablar largo y tendido de su espectáculo y elogiar a su bailaor, el artista se enciende cuando expresa su satisfacción por hallarse –dice- en el mejor momento de su vida personal y profesional y porque llegan las elecciones. ¿Qué ha dicho? ¿Un ‘lapsus linguae’? ¡Qué va! El cantante, que sin citarlo se muestra hasta el moño de Monteseirín,  se lanza a tumba abierta, hace un canto a la libertad de expresión en Democracia, recuerda cómo va la ciudad y aboga por echar el 22-M a los que están. Pero, ¿y si los que están resulta que no salen? Respuesta: pues a comer potaje, como nuestros padres y abuelos. Falete, siempre Falete.

Fanfarronada

expo92Si para Jürgen Mayer de lo que estaba pendiente aquel domingo el mundo era de las setas de la Plaza Mayor (así ha rebautizado el ‘sin’ alcalde la Encarnación, como si fuera un vulgar remedo de la de Madrid o Salamanca), Monteseirín no quiso ser menos que su arquitecto de cámara (mortuoria) y bajo las grúas de su inacabado mausoleo faraónico  (140 millones de euros lo contemplan) dijo esta fanfarronada para la posteridad: “Estamos teniendo el privilegio de asistir a la inauguración de la Sevilla del siglo XXI”. No, mire usted, señor (sin) alcalde: el siglo XXI entró en Sevilla con ocho años de adelanto cuando el 20 de abril de 1992 el Rey  inauguró en la Cartuja la Exposición Universal. Esa Expo, aparte de convertir un erial donde había sólo un árbol en el evento que registró 42 millones de visitas, trajo el AVE, los ocho nuevos puentes, la liberación del tapón de Chapina, el nuevo aeropuerto, las nuevas rondas y tanta Modernidad, con mayúscula, que a su lado sus setas como presunto icono de una nueva era suena, aparte de a despilfarro, sencillamente a ridículo.

Mundo mundial

mayerNo de que la radiación en el entorno de las centrales nucleares de Fukushima fuera cien mil veces superior a lo normal; ni de que los rebeldes y los leales a Gadafi se estuvieran matando en Misrata tras los bombardeos de la coalición internacional; ni de la rebelión popular en Siria y la quema de sedes del partido Baaz que sustenta a El Asad; ni de las elecciones en el ‘land’ alemán de Baden-Württemberg, que podrían dar a Los Verdes el primer Gobierno de su historia; ni de los graves disturbios en Londres durante la concentración en protesta por los recortes de David Cameron; ni de la propuesta de ETA sobre una verificación “informal” de su alto el fuego; ni siquiera de la primera carrera de la nueva temporada de la Fórmula 1 en Australia. Nada de eso. Según Jürgen Mayer, el arquitecto alemán autor de su diseño, de lo que el mundo estaba pendiente el domingo era de la ‘inauguración’ de las setas de la Encarnación por el (sin) alcalde. Ahora se comprende mejor por qué Monteseirín lo eligió como su arquitecto de cámara (mortuoria). Ninguno de los dos tiene abuela.

El veto

alcalde entrega premios (2)Sevilla, nodo entre Oriente y Occidente según la propaganda alfrediana, ha organizado para centenares de jóvenes de diversos países un ‘Modelo de las Naciones Unidas’, evento consistente en la emulación de la Asamblea General de la ONU. Pues ahora la juventud internacional ya sabe cuál es el modelo político del (sin) alcalde, que creyéndose él solito el Consejo de Seguridad y hasta Ban  Ki-Moon (el secretario general), ha vetado la entrega de un premio que había sido otorgado previamente a la Fundación Denaes por no ser de la cuerda del PSOE, so pena de dar un plantón a los organizadores y de retirarles la subvención. Así enseña al mundo su auténtica faz el que va por la vida con la piel de cordero de ser muy buena gente y dando hueros discursos sobre Democracia y Libertad, cuando en realidad es un fan del pensamiento y del partido únicos, como en la peor de las Dictaduras. Monteseirín, en una de sus muchas imposturas, alardea de que él llegó al socialismo procedente de los cristianos de base, pero  en el fondo no es más que un franquista reprimido. Y represor.

Monteseirín se hizo su foto

El Boletín Oficial del Estado del pasado 29 de enero publicó la reforma de la Ley Electoral, por la que se regirán las elecciones municipales del 22 de mayo y los sucesivos comicios autonómicos y generales dentro de aproximadamente un año. El objetivo declarado por el legislador para esta modificación normativa es, por una parte, evitar la incidencia de los poderes públicos en las urnas mediante la realización de campañas institucionales e inauguraciones de obras; y, por otra, reducir la publicidad y la propaganda al limitarla estrictamente al periodo (15 días) de la campaña electoral.

Para comprender la fiebre de primeras piedras e inauguraciones de obras más inacabadas que la famosa sinfonía de Schubert de los últimos días en Sevilla hay que remitirse a la introducción de estos  dos apartados clave en el artículo 50 de la Ley Electoral reformada:

1)      Desde la convocatoria de las elecciones y hasta la celebración de las mismas queda prohibido cualquier acto organizado o financiado, directa o indirectamente, por los poderes públicos que contenga alusiones a las realizaciones o a los logros obtenidos, o que utilice imágenes o expresiones coincidentes o similares a las utilizadas en sus propias campañas por alguna de las entidades políticas concurrentes a las elecciones.

2)      Durante el mismo periodo queda prohibido realizar cualquier acto de inauguración de obras o servicios públicos, o proyectos de éstos, cualquiera que sea la denominación utilizada, sin perjuicio de que dichas obras o servicios puedan entrar en funcionamiento en dicho periodo.

ROZANDO EL LÍMITE LEGAL

Como Alfredo Sánchez Monteseirín ha calculado que la convocatoria oficial de las elecciones municipales del 22-M se iba a publicar  en el Boletín Oficial del Estado  el día 28 de marzos o, a lo sumo, el 29, se apresuró  a anunciar para el domingo 27 de marzo  la ‘inauguración’ de su particular estadio olímpico o mausoleo político de las setas de la Encarnación, cuyo coste global estimamos en su día en unos 140 millones de euros (valorando, además de las obras actuales, las indemnizaciones por la paralización del primer proyecto, que se elevaron a nueve millones de euros,  y la aportación en especie del edificio de la Hacienda Municipal para que Sacyr lo explote durante cuarenta años y que fue tasado en más de 32 millones de euros por el Ayuntamiento).

encarnacion 4La ‘inauguración’ del icono de la era alfrediana es una metáfora del personaje y de su política, ya que todo aquí hoy es pura fachada con el fin de que, antes de que entrara en vigor la prohibición legal de inaugurar nada,  Monteseirín pudiera hacerse la foto oficial del paripé del fin de las obras, que acumula cuatro años de retraso sobre la fecha inicialmente prevista de mayo de 2007 (para las anteriores elecciones municipales), pese a lo cual el alcalde, cómplice de la situación con tal de vez alzadas las setas y dejar su huella para la posteridad en la trama urbana de la ciudad, ha sido incapaz de imponer sanción alguna a la empresa constructora.

EL PRECEDENTE

La impostura de Monteseirín le lleva a ‘inaugurar’ unas obras inacabadas y hasta por fases, como ya hizo con el mercado, cuya actividad se ha desarrollado durante meses en un escenario plagado de andamios y con un trasiego de operarios trabajando a triple turno (¿quién ha pagagado este sobrecoste y por qué no se aplica  para rematar otras obras menos electoralistas?), con el riesgo que ello implicaba para los clientes de la plaza de abastos.

Ni la autoridad (¿?) laboral ni Torrijos, tan aparentemente preocupado por la seguridad laboral, han alzado la voz. Como tampoco la Policía Municipal, encargada de velar por que se cumplan las Ordenanzas contra el Ruido en horario nocturno, el mismo en que se han hecho todo tipo de trabajos en el Metropol Parasol sin importar las molestias que estuvieran causando al vecindario.

La compañera Ana Sánchez Ameneiro hizo un estupendo trabajo de campo periodístico al indagar sobre el terreno de la Encarnación y en las cuadrillas de operarios que estaban trabajando contra el reloj en las setas. El testimonio recogido de un jefe de cuadrilla deja en evidencia las mentiras de Monteseirín: “No sé a quién quiere engañar –aseveró el operario- el Ayuntamiento. Nosotros tenemos aquí trabajo para dos o tres meses más. Los alrededores de los parasoles sí puede que estén urbanizados a tiempo para que pase el alcalde y se haga la foto, pero no así los demás elementos del proyecto”.

DOS O TRES MESES MÁS

Según el inventario de mi colega, para poder dar por finalizadas las setas quedan por rematar al menos siete tareas todavía, entre ellas pintar con poliuretano las copas de dos parasoles, revestir de hormigón y de metal la base de dos setas, acabar el restaurante-mirador y abrirlo, equipar el Antiquarium y probar su equipamiento multimedia…. Una labor para la que harán falta dos o treses meses más de trabajo, lo cual no es óbice para que  Monteseirín haya protagonizado  otra de sus farsas: el paripé de inauguración de su faraónico proyecto, con, probablemente, hasta una placa en cualquier parte que empiece por la manida fórmula de “siendo alcalde….”.

Pero, muy a su pesar y tal como nos enseñaron en la Facultad de Periodismo, la noticia no es que un perro muerda a un hombre, sino al revés. Y la noticia que ha desmontado la farsa ha sido, a partir del lunes 28 de marzo, ver la foto de los operarios rematando por dentro y por las alturas  unas setas que, según la versión oficial y el aparato de propaganda del alcalde, ya están terminadas desde hace una semana.

Veto de Monteseirín por razones ideológicas

El alcalde  vetó  un premio a la Fundación

Denaes por no ser afín al PSOE

Amenazó con no ir al acto de entrega y

retirar la subvención a los organizadores

“Siendo andaluz debes entender cómo se las gastan

estos políticos andaluces”, dijeron al delegado de Denaes

Los organizadores también querían reconocer a María San Gil por su lucha

alcalde entrega premioLa Fundación Denaes para la Defensa de la Nación Española, que preside Santiago Abascal y cuya sede está en Santander se ha quedado sin el premio que le había otorgado dos semanas antes la organización ‘Ciudadanos por una visión global’ tras el veto político impuesto a última hora por el alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, que amenazó con retirar la comprometida ayuda municipal a los organizadores. Desde la capital cántabra incluso se había enviado a la andaluza el discurso que iba a leerse en el acto de entrega de las distinciones.

Durante los días 17, 18 y 19 de marzo se ha celebrado en Sevilla un ‘Modelo de las Naciones Unidas’, evento consistente en emular una Asamblea General de la ONU por parte de estudiantes universitarios de los diferentes países que componen el máximo organismo internacional, y a tal efecto se desplazaron a la ciudad jóvenes procedentes de Estados Unidos, Francia, Alemania, la República Dominicana y otras naciones. La asociación organizadora del acto, ‘Ciudadanos por una Visión Global’, comunicó mediante un correo electrónico enviado el pasado 4 de marzo a Javier Cortés, delegado de la Fundación Denaes, que el día 19 se iba a celebrar una cena de clausura con todos los jóvenes (por entonces ya eran casi 200 los inscritos) y que en el transcurso de la misma se iban a entregar varios premios.

“Queremos premiar –decía el texto del correo- a la Fundación Denaes por la defensa de la nación, nuestra nación, y todo el trabajo realizado hasta el momento. También queremos entregarle un premio a María San Gil por su trayectoria profesional y su lucha por la libertad de expresión…..”.

Incluso se envió a la sede de Denaes en Cantabria un correo para que sus dirigentes supieran a dónde tenían que acudir a recoger la distinción. En la Fundación pidieron a su delegado en Sevilla que fuera al acto e incluso le prepararon un discurso de aceptación en que se resumían los objetivos y la labor que realiza Denaes.

ASI SE LAS GASTAN AQUÍ

Javier Cortés, el delegado de Denaes en Sevilla  denuncia que cuando ya estaba todo cerrado para acudir al acto de clausura y recoger la distinción recibió una llamada en su móvil de un miembro del comité organizador, el cual le dijo que estaban recibiendo presiones por parte de las instituciones que habían financiado el evento con una cantidad global de 20.000 euros para que no le diesen el premio a Denaes al no ser una fundación afín al PSOE. “Concretamente –afirma Javier Cortés- me comentó que el alcalde en persona, en la comida que habían mantenido el viernes día 18 de marzo les había amenazado con no aparecer por el acto si yo iba a recoger el premio”.

Recuperado de la sorpresa, Cortés llamó a su comunicante para ampliar la información, pues no daba crédito a lo que había oído, pero el miembro de ‘Ciudadanos por una visión global’ no quería hablar más del embarazoso asunto: “Me pidió perdón –recuerda el delegado de Denaes- diciéndome que yo tenía que comprender que no se podían negar a las presiones de Monteseirín, ya que tanto el Ayuntamiento de Sevilla como el Instituto Andaluz de la Juventud (Junta de Andalucía) habían financiado todo el evento. Se disculpó de mil maneras posibles y sólo era capaz de argumentarme que siendo yo andaluz tenía que entender cómo se las gastaban estos políticos andaluces. Me hizo mención varias veces –añade Cortés- del sectarismo político que él mismo había sentido con estos dirigentes del PSOE andaluz”.

Javier Cortés dice no poder entender “cómo se puede llegar a este nivel de mediocridad, sectarismo e incluso odio por parte de estos gobernantes a quienes no piensen como ellos” y cree que también María San Gil se quedó sin el premio, aunque su comunicante le dijo que intentarían hacer algo una vez pasado el acto y cuando Monteseirín ya no estuviera presente.

Chungos de lectura

Celis

Celis

El entonces delegado de Presidencia del Ayuntamiento, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, arguyó allá por 2008 que el escándalo de las facturas falsas en el Distrito Macarena se había producido porque los concejales firmaban de manera habitual los documentos sin leérselos previamente. Para evitar la repetición de nuevos casos como aquél, Celis propugnó que buena parte de las competencias de los ediles fueran asumidas por los técnicos municipales. La consecuencia de tal propuesta era obvia: los políticos podrían eludir siempre cualquier tipo de responsabilidad (la política, valga la redundancia, y la jurídica) al invocar la delegación de sus facultades en los tecnócratas.

Esta filosofía en plan ‘reina pero no gobierna’ fue resumida por Monteseirín en su famosa frase de por qué nunca se enteraba de ningún escándalo en el Ayuntamiento: “Yo soy médico”.

SÓLO UNO DE CUATRO

Parafraseando a ‘Salvi’ Domínguez (aquel director general de Canal Sur que, obligado a comparecer ante el Parlamento, se salió por la tangente con una frase memorable por su descaro: “Señorías, estoy chungo de papeles”), el gerente de Urbanismo, Miguel Angel Millán, se ha confesado, al igual que Celis, chungo de lectura.

Miguel Angel Millán

Miguel Angel Millán

Citado por la juez Alaya como imputado en la rama urbanística del caso Mercasevilla, el gerente ha declarado que él “no puede estudiar los expedientes”, y que aunque disponía de cuatro informes sobre el asunto sólo se leyó uno de carácter recopilatorio, cuya existencia, para colmo, niegan los técnicos de Urbanismo.

Ahora, ha testificado que “si hubiera conocido tales informes sobre la ausencia de obras e infraestructuras eléctricas, hubiera ordenado la caducidad de la licencia”. Pero, ¿acaso no deben constar todos los informes en el expediente? Con lo cual cabe darle la vuelta al argumento del gerente: si se hubiera leído el expediente y todos los informes…..

Millán es uno de los ‘cienmileuristas’ municipales, con unos emolumentos anuales que en aquellas fechas rondaban los 170.000 euros, pero, al parecer, leerse los papeles no entra dentro de su sueldo.

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LECTURA ENOJOSA

La consejera de Hacienda y mano derecha de Griñán desde hace años, Carmen Martínez Aguayo, en su afán de colocarse como escudo humano de su jefe en el escándalo de los EREs, tuvo la ocurrencia de fotografiarse hace unos días ante una pila de archivadores que supuestamente contendrían los ciento y pico de informes que anualmente envía a su Departamento la Intervención General.

Carmen Martínez Aguayo

Carmen Martínez Aguayo

Recordarán que Intervención alertó en  2005, 2006 y 2007 a la Consejería, cuyo titular era por entonces Griñán, de que la de Empleo y el IFA/IDEA tramitaban  subvenciones excepcionales –a cuenta del ‘fondo de reptiles’ de los 647 millones de euros- prescindiendo de forma total y absoluta del procedimiento administrativo establecido por la Ley de Subvenciones. En al menos uno de esos informes, según ha denunciado el PP, se hacía constar expresamente que se le diera traslado al consejero, hoy presidente, José Antonio Griñán, conforme a lo estipulado por la ley (ese tipo de documentos han de dirigirse al titular de la Consejería). Aguayo, por entonces viceconsejera, ha tratado de actuar de cortafuegos de Griñán diciendo que era ella la que los recibía “de oficio”; que nunca se los entregó ni comentó porque no alertaban de ninguna irregularidad (¿?) y que ni siquiera ella misma  se los leyó al detalle, porque eran demasiados: ese centenar.

Osea, que la hoy consejera con fama entre las filas socialistas de altamente eficaz desde sus tiempos de gerente del SAS, también confiesa estar chunga de lectura y desbordada por el papeleo. Cien informes al año suponen uno cada tres días y aún sobran 65 jornadas. Un folio de esos informes redactados con un procesador de textos Microsoft Word –el más habitual- está compuesto por unas +/- 682 palabras según el número de párrafos, en familia tipográfica Times New Roman, cuerpo 12.

Un universitario normal lee al ritmo de 240 palabras/minuto. Una persona entrenada en la lectura de  papeles, como es el caso de Martínez Aguayo, debe ser capaz de leer a un ritmo de entre 800 y 1.500.

Suponiéndole tan sólo un ritmo de un folio por minuto, la consejera debería poder leerse en un día de trabajo 420 folios, pues para eso le pagan los contribuyentes. Dedicando sólo un día de cada tres a examinar documentos (el 27% de su tiempo laboral), podría leer al cabo del año 42.000 folios, y a buen seguro que habría tenido tiempo y capacidad sobrados para abarcar todos los informes, aunque fueran cien, de la Intervención, los más importantes para un alto cargo de la Hacienda autonómica.

‘CÓDIGO ROJO’

En línea con Celis y Millán, Aguayo también sostiene que en la Junta sólo se leen los documentos de Intervención si los técnicos los marcan con una especie de ‘código rojo’ o ‘informe de actuación’ sobre fraude o irregularidades contables, y que como no venían marcados con esa clave por tratarse sólo de una cuestión de procedimiento, acabaron en el Archivo.

Esa omisión del procedimiento a la que Aguayo no dio la más mínima importancia es la que, de momento, ha propiciado el escándalo de los EREs, con su secuela de prejubilaciones falsas y un desfalco de millones a la Hacienda andaluza.

Cabe preguntarse:

Si los informes de la Intervención no se los leen los consejeros que han de gobernar, ¿para qué sirve ese Departamento?

Si los consejeros sólo se leen los informes que expresamente tienen que indicarles los interventores y demás funcionarios en cada campo para que adopten decisiones de gobierno, ¿por qué no gobiernan los técnicos  y nos ahorramos a los políticos?