El alcalde, futbolísticamente de color palangana, ha reaccionado al escándalo suscitado por el contrato de 680.000 euros que le ha regalado al Betis para compensarle por si le da por pagar su deuda tributaria – jibarizada a menos de un millón de euros a base de quitas- filtrando que desde el 17 de junio existe una orden de embargo de la ciudad deportiva del Sevilla F. C., el cual debe al Ayuntamiento 2,8 millones de euros y tampoco paga. ¡Qué callado se lo ha tenido Zoido, cuando habría sido noticia de portada en todos los periódicos! La medida no tiene mérito porque la ciudad deportiva ya estaba embargada preventivamente desde los tiempos de Monteseirín, bético por más señas futboleras, en la Plaza Nueva. Esto demuestra que los alcaldes se pasan unos a otros la patata caliente pero que ninguno la coge y se quema. No hay bemoles. Dos años ha tardado Zoido en redactar su orden de embargar lo ya embargado, pero sigue corriendo el reloj y el embargo de esta corporación tampoco se ejecuta. Hay cartas que se escriben pero que al final nunca se echan al buzón.
Zoido ha confesado que el Ayuntamiento prepara un convenio similar al redactado para el Betis con el fin de cobrarse las deudas tributarias que el otro equipo de la ciudad (¿o el otro es el otro?, y ustedes ya se entienden), o sea el Sevilla F. C. mantiene aún vigentes con el Consistorio ( Zoido debería contar las que han dejado que prescriban para cada uno) y que dice la Fley rondan los 2,8 millones de euros. Y en esto oigo a colegas de Deportes cantar alabanzas a Del Nido porque ha ingresado este verano por la venta de jugadores 60 millones de euros o incluso más. Calculadora y regla de tres: las deudas tributarias del Sevilla suponen tan sólo el 4,66% del dinero que ha obtenido por el traspaso de Jesús Navas, Álvaro Negredo, Luis Alberto y compañía. Y yo me pregunto si no es hasta una ridiculez que el alcalde tenga que estar detrás de Del Nido con un convenio a la carta en plan cobrador del frac. Si hay una entidad en la ciudad que hoy por hoy no necesita acogerse a un convenio para pagar ‘ad calendas graecas’ ésa es el Sevilla F. C. Le sobra liquidez.
A pesar de que, según José Antonio Bosch, el Real Betis Balompié ha obtenido en su último ejercicio económico unos beneficios ordinarios, “sin maquillaje”, de 2,4 millones de euros más 30,8 millones de extraordinarios, la entidad verdiblanca y el Sevilla F. C. son dos de los grandes morosos de la ciudad: entre ambos adeudan al Ayuntamiento, por diversos conceptos tributarios, unos 4 millones de euros. Y, sin embargo, Espadas ha descubierto en los Presupuestos municipales para 2013 que el Ayuntamiento ha reservado 340.000 euros para un convenio con estas dos sociedades anónimas deportivas, que no clubes a la antigua usanza. El portavoz socialista va a presentar una enmienda a las Cuentas para que el Consistorio suprima esta partida y la dedique a programas de apoyo al deporte base y a compensar el efecto que está teniendo sobre las entidades deportivas la subida de tarifas decretada por el gobierno local. Creo que Espadas, con esta iniciativa, le ha metido al populista Zoido, el mismo de las visitas a los barrios y la micropolítica, un gol por toda la escuadra.
En pleno siglo XXI, la única opción que nos da la empresa municipal de transportes, Tussam, para distinguir entre un bonobús con transbordo y otro sin transbordo es pintarles encima con bolígrafo o rotulador una señal diferencial que, dadas las características del plástico con que están fabricados, acaba emborronándose con el tiempo para dejarte las manos (y por extensión la ropa) manchadas de tinta. Protesté por el ‘teléfono rojo, volamos hacia Moscú’ que sólo uso para casos de emergencia y me contestaron que era técnicamente inviable hacerlas bicolores. Pero hete aquí que ahora Juan Ignacio Zoido ha presentado junto a José María Del Nido y Miguel Guillén un bonobús verdiblanco y otro rojiblanco, destinados a los hinchas de los dos equipos futboleros de la ciudad, que así no tendrán necesidad de pintarraquearles encima una señal con el rotulador además de no utilizar el coche. Mientras el ciudadano de a pie ha de fastidiarse, está claro que para este Ayuntamiento, como para los anteriores y los que vendrán, el Sevilla y el Betis tienen un color especial.
La delegada de Hacienda, Asunción Fley, ha logrado terminar el proyecto de Presupuestos municipales justo a tiempo para que Zoido los pudiera presentar el martes ante el Consejo Económico y Social y luego elevarlos a un Pleno para su aprobación antes del fin de 2011, en cumplimiento de su promesa electoral y en contraste con los tradicionales retrasos de Monteseirín, que los estiraba hasta primavera como mínimo. Sin embargo, con ser extraordinario para lo que se acostumbraba por estos lares, este éxito no tiene mérito al lado de otro no bien ponderado y que ha pasado prácticamente inadvertido. Hace un mes, cobró la primera multa de que se tiene noticia a un gorrilla, al amparo de la Ordenanza aprobada en 2008 y que hasta ahora era papel mojado porque todo el mundo sostenía que cobrarle a un guardacoches era imposible, dada su acreditada insolvencia. Sólo han sido 30 euros, pero menos da una piedra y más importante aún es su valor simbólico. Ahora, para que yo la tenga en un pedestal, sólo le falta un tercer milagro: cobrarle algún tributo al Sevilla y al Betis.