El alcalde inició el año, que no el curso político, convocando una conferencia de prensa en la que compareció flanqueado por Juan Bueno y Francisco Pérez. El anuncio suscitó cierta expectación, sobre todo porque Zoido había dicho con motivo de su segundo aniversario en la Alcaldía que “lo mejor está por llegar” y porque pocos meses después habló de importantes proyectos en ciernes para la ciudad que aún no podía desvelar. Se pensó, pues, en que había llegado el momento decisivo, con las elecciones municipales de 2015 en lontananza, de anunciar a los sevillanos la inminente ejecución de algunos de esos magnos proyectos mantenidos en la reserva hasta ahora por aquello, quizás, de los famosos ‘flecos’, pero la montaña volvió a parir un ratón.
Zoido se presentó ante los medios para divulgar una carta a la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, en versión corregida y aumentada de la remitida a Griñán cuando apenas había tomado posesión como alcalde (hace de ello dos años y siete meses) con las reivindicaciones del Ayuntamiento de Sevilla a, o más bien contra, la Junta de Andalucía.
TRES ERRORES
Además de sobre la misiva a la presidenta, en ese acto o en declaraciones posteriores a los medios de comunicación, el alcalde aún también presidente del PP andaluz habló de otros temas, y cometió tres errores. Uno de ellos fue cuando en referencia al proyecto de reforma de la ley del Aborto declaró que en su partido había libertad de voto y ausencia de consignas, para a continuación reconocer que alguna vez se había dado el caso de una llamada de atención por haber pulsado el botón de voto equivocado en el Parlamento. Si hay libertad de voto en el PP no puede haber botón equivocado, porque lo uno implica lo contrario y es la confesión inconsciente de que existen consignas previas.
El segundo error fue evaluar en “cientos de miles” los empleos que se crearían en Sevilla en caso de desbloquear la Junta los supuestos proyectos pendientes. Una exageración típicamente andaluza pero que no cabe en la boca de un político serio que se precie. Esos pretendidos centenares de miles de empleos no se crearon ni con la Expo.

Y el tercero, simbolizar en la Ciudad de la Justicia la lista “interminable” de proyectos supuestamente bloqueados por la Junta en Sevilla, para a continuación añadir que enviaría el sábado siguiente (por el 11 de enero) su propuesta de (re)ubicación de la misma. Si el Ayuntamiento no ha propuesto aún ninguna alternativa, ¿cómo puede sostener desde hace dos años y medio que la Junta bloquea la Ciudad de la Justicia? ¿No será más bien al revés? Porque el único proyecto realmente existente al respecto es el de la Junta en Los Gordales y el que lo cuestiona, empecinado en que no se haga allí, es el Ayuntamiento.
REVELACIÓN PÚBLICA
El mayor error de todos por parte de Zoido fue difundir públicamente el contenido de los 16 folios de su carta a la presidenta de la Junta. Tradicionalmente se entiende que una carta no es propiedad del remitente, sino del destinatario, y que además este medio de comunicación epistolar queda en la esfera de lo privado entre quien lo escribe y quien lo recibe.
El alcalde rompió todas las reglas no escritas de cortesía en materia epistolar al divulgar el contenido de la misiva antes siquiera de que llegara a manos de su destinataria, Susana Díaz. La presidenta no es que se tuviera que enterar por la prensa de su contenido, sino, para colmo, por las redes sociales. Y es que Zoido se dedicó a continuación a tuitear en los 140 caracteres extractos del escrito, en términos como éstos: “@_susanadiaz confío en el compromiso con sevilla del nuevo gobierno andaluz. Te acabo de enviar una carta con el objeto de vernos pronto”; “Los sevillanos me preguntan si sus hijos tendrán una red de metro completa @_susanadiaz tengo que trasladarte esta pregunta”…

Este comportamiento tan frívolo es más propio de un candidato de la oposición en campaña electoral (el papel en el que Zoido se siente más cómodo, siempre yendo a la contra y descargando en otros su responsabilidad) que el del alcalde de la capital de Andalucía desempeñando su rol institucional. Ello le dio pie a Susana Díaz a plantear ante los asistentes a su conferencia posterior en la antigua Audiencia que qué opinaría de ella Rajoy si se pusiera a enviarle tuits preguntándole cuándo iba a nombrar al candidato del PP a la Presidencia de la Junta de Andalucía.
El ejemplo sería extrapolable a cualquier alcalde de gran capital. ¿Quién actuaría con su presidente de comunidad autónomo como lo ha hecho Zoido con la presidenta de la Junta? Nadie se imagina al alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, imitando a Zoido en sus relaciones con la Junta, porque fundamentalmente basa su éxito en la discreción. Así consiguió llevarse el museo Pompidou tras varios años de negociación en secreto, mientras que a Zoido le pierde el populismo, salvo que entendamos esta actuación pública como una gran maniobra de distracción perfectamente diseñada.
ESTRATEGIA POLÍTICA
Al revelar públicamente la misiva, por más que supiera que su comportamiento acabaría irritando a la presidenta de la Junta, y tuitearla ‘urbi et orbi’, Zoido multiplicó los ecos, en su estrategia de volver a señalar al Gobierno autónomo como el responsable de la situación de Sevilla en vez de el Ayuntamiento por su propia inacción o por la falta de proyectos, para redirigir así hacia San Telmo en vez de a la Plaza Nueva a ese 80% de sevillanos que según el Barómetro de Antares piensa que la ciudad no ha cambiado o ha ido a peor bajo su mandato.
El alcalde se dispersa en exceso en su escrito. Le plantea a la presidenta medio centenar de reivindicaciones (16 folios) de todo tipo, aunque no sean de su competencia o las tenga compartidas con el Gobierno de la nación (al omitirlo en esos casos, por ser de su mismo partido, pierde credibilidad), en vez de concentrarse en pocas y sólo en las que tenga manifiestamente razón, como es el caso de la primera de ellas: qué pasa con las Atarazanas cuando se va a cumplir un año de la marcha de La Caixa tras entregar 10 millones de euros a la Junta para un proyecto alternativo al de Vázquez Consuegra del que sigue sin saberse nada.

Con tanta dispersión y confusión, sin un orden de prioridades, Zoido pierde eficacia y al final el bosque no deja ver los árboles. El alcalde dice entender en su escrito “la situación económica que atravesamos todas las Administraciones”, ante lo cual la Junta podría responderle que como justamente por éso el Gobierno le ha transferido 1.600 millones de euros menos y le obliga a recortar en todo tipo de capítulos, por ello no hay dinero para el Metro, la Ciudad de la Justicia y tantas demandas de la lista de Zoido, pero no por esta realidad el alcalde deja de insistir en sus reivindicaciones habituales, por lo que al final la imagen que proyecta es la de que la Junta bloquea Sevilla.
CONTRADICCIONES
El alcalde exige ayuda del Gobierno autónomo para los museos de Bellas Artes y Arqueológico, cuando son de titularidad compartida con el Estado, al que nada reclama. Curiosamente, dice poner todos sus recursos a disposición de Susana Díaz para recuperar el Arqueológico, cuando hubo que retirar el Tesoro del Carambolo porque ni pagaban a medias la factura del vigilante. Zoido también añade que “la restauración de Santa Catalina es una obligación de los responsables gubernamentales”. Se equivoca. Es responsabilidad legal de su propietaria, la Iglesia de Sevilla. Pero si así piensa, ¿cómo le pide dinero a la Junta si él mismo no ha presupuestado un solo euro para ese templo en las Cuentas del Consistorio? Donde sí tiene razón Zoido es en denunciar el abandono por la Junta del conservatorio Cristóbal de Morales. También reclama el pago de ayudas comprometidas ¡hace 10 años!, como 100.000 euros de la Copa del Mundo de golf.
De los 16 folios, seis y medio se centran en la denuncia de recortes, impagos y/o retrasos en las ayudas a programas de política social y empleo o carencias que afirma ha tenido que suplir el Ayuntamiento: dependencia, zonas de transformación social, ayudas a domicilio, alimentación infantil, inmigrantes, drogodependientes… Más que probablemente el alcalde tenga razón en sus reivindicaciones, máxime cuando la Junta no ha librado hasta hace poco una partida para parte de los atrasos en dependencia, pero siempre le cabe argumentar que son consecuencia de los recortes que sufre a su vez del Gobierno y que parte de las reivindicaciones del alcalde ya no tienen sentido conforme a la reforma de la Administración Local.
URBANISMO
El otro gran capítulo de la carta es el urbanístico, en el que Zoido culpa a la Junta del bloqueo de proyectos que ni siquiera ha presentado, como la Ciudad de la Justicia y Altadis, y la desafectación de vías pecuarias en casos como el de Ikea, cuando el propio Consistorio era el competente para iniciar los trámites de deslinde y lo hizo con años de retraso. El alcalde insiste en presentarle a la presidenta de la Junta proyectos urbanísticos pese a los dictámenes negativos previos de los organismos autonómicos por no atenerse al PGOU, como la Gavidia y los parkings rotatorios en el Centro y el Prado, con el argumento de que son necesarios ante la falta de Metro, pese a que ello no haya sido óbice para que sus potenciales beneficiarios, los comerciantes, hayan visto lleno el casco antiguo durante la Navidad.

Más que una carta en busca de comprensión y acuerdos, Zoido ha redactado un memorial de supuestos agravios que ha publicitado por todos los medios porque su fin último era seguir señalando a la Junta como la boicoteadora de proyectos que en algunos casos no existen aún (Altadis) y en otros chocan contra las disposiciones del PGOU porque Zoido no ha tenido el valor de modificarlo por completo para mostrar su modelo de ciudad o, a la vista de su trayectoria en este tiempo, su falta de modelo.
En efecto, la capital aragonesa es la única de las tres españolas (junto con Las Palmas de Gran Canaria y Málaga) que no pierde población en 2013, queda ahora con 682.004 habitantes y está a tan sólo 18.165 de igualar a Sevilla. Tiene muchas probabilidades de sobrepasarla demográficamente antes de que lleguemos al primer cuarto de este siglo XXI.
Cabe preguntarse si la configuración política de la corporación actual habría sido diferente con 31 que con 33 concejales. Dicho de otra manera: ¿a qué partido político beneficia y a cuál perjudica electoralmente que Sevilla tuviera 700.000 habitantes o menos y perdiera dos concejales? Es imposible saberlo, porque las circunstancias son distintas en cada elección y los votantes no se comportan de la misma manera.
Legalmente, Sevilla no perdería la condición de municipio de gran población, ya que esta figura se instauró en la Ley 57/2013, de 16 de diciembre, de Medidas para la Modernización del Gobierno Local, y en la misma se define como tales a los municipios con población superior a los 250.000 habitantes, las capitales de provincia de población superior a 175.000 habitantes, los municipios capitales de provincia, capitales autonómicas o sede de instituciones autonómicas y los municipios cuya población supere los 75.000 habitantes que presenten circunstancias económicas, sociales, históricas o culturales especiales. Y es evidente que Sevilla sigue cumpliendo todos estos parámetros.
Según Zoido, si en Sevilla vivía menos gente “es porque los sevillanos se van huyendo de una ciudad con más impuestos, con viviendas más caras y con peores servicios. Monteseirín ha conseguido hacer de Sevilla –añadió- una ciudad incómoda, cara y con una vivienda a la que sólo pueden acceder unos pocos”, por lo cual no había que quedarse cruzado de brazos, sino plantear un programa de medidas (su campaña ‘Me quedo en Sevilla’) que propiciara la vuelta de los sevillanos y el freno del éxodo’.
en régimen de compra. También abogó por la creación de centros residenciales destinados a un alquiler temporal, económico y con un tiempo de disfrute máximo de cinco años, “para que puedan rotar y así esta medida pueda llegar al mayor número de sevillanos; estos centros serían como residencias universitarias, que permitirían a los jóvenes emanciparse a bajo precio”.
que dirige la onubense Fátima Báñez. Así, Sevilla ciera el año con 88.377 parados, tras un descenso del 2,61%, mientras que en el conjunto de la provincia el paro también baja, al registrarse 3.289 desempleados menos, y queda ahora fijado en 250.799 desocupados.
siendo la gran lacra de la ciudad y el desafío para Zoido, que llegó a la Alcaldía con la promesa de convertirse en el alcalde del empleo. En sus dos años y medio de mandato, el paro ha seguido subiendo hasta afectar a 11.688 personas más (de 76.689 existentes en junio de 2011, el mes en que tomó posesión como alcalde, hasta 88.377).
En el Patronato se formaron dos grandes bandos: el de los partidarios de no enterrar los restos, cuya consecuencia sería la materialización del proyecto de exhibirlos al público en una especie de cripta cubierta, al modo del Antiquarium bajo el mercado de la Encarnación, y el de quienes, por el coste de materializar el proyecto y las restricciones impuestas por el Plan de Ajuste debido a la crisis económica, abogaban por esperar a tiempos mejores, por lo que la consecuencia lógica sería el enterramiento para preservar los testimonios del pasado y evitar su deterioro por las inclemencias meteorológicas y el riesgo de expolios.
En los últimos años, el Patronato del Real Alcázar ha promovido una intensa campaña de excavaciones arqueológicas en el Patio de Banderas, donde de hecho se ubicaría el primitivo acceso al recinto fortificado. En este enclave, pero en 1974, el arqueólogo Manuel Bendala Galán había descubierto unos restos arquitectónicos de época medieval que él atribuía entonces a una antigua basílica paleo cristiana.
«No hemos encontrado la basílica que Manuel Bendala Galán pensaba que estaba en este entorno», ha dicho no obstante el arqueólogo director del Real Alcázar. Las ruinas más recientes halladas en el yacimiento, según Tabales, corresponden al viario público y los alzados de un barrio de la antigua medina islámica, restos datados estos últimos en el siglo XI después de Cristo. En resumen, para el equipo arqueológico el valor de los vestigios hallados en el Patio e Banderas es que los estratos muestran restos de la historia de Sevilla en un mismo lugar desde el siglo IX antes de Cristo hasta el siglo XXI de nuestra era.
Según las fuentes consultadas, en Sevilla se han tapado anteriormente restos arqueológicos de igual o superior valor a los hallados en el Patio de Banderas, en cuyas excavaciones no se ha encontrado material que suponga un gran gancho para los visitantes, como sería el caso de los mosaicos romanos bajo el mercado de la Encarnación, sino sólo muretes y segmentos estratigráficos que no suponen una justificación taxativa para la fuerte inversión proyectada, máxime cuando el Ayuntamiento ni siquiera ha conseguido todavía del Gobierno de la nación la cesión de la casa del Patio de Banderas donde instalar el centro de interpretación y conectarla mediante un túnel a cinco o seis metros de profundidad con la futurible cripta. Ello equivaldría a empezar la casa por el tejado.
la Pescadería y preservada a modo de cripta. Aunque se dijo en su momento que sería uno de los hitos turísticos para enlazar el Alcázar con las ruinas halladas bajo la Encarnación, lo cierto es que la cisterna ha acabado abandonada a su suerte y sólo se abre al público en contadas ocasiones, como alguna Noche en blanco por la cultura.
Si, pese a ser el propietario de esa maravilla de la orfebrería, el Ayuntamiento no está dispuesto a sufragar siquiera el 50% de una factura de 145.000 euros, más difícil sería para Zoido justificar un gasto en tiempos de crisis de 3,5 millones de euros (daría para poder exhibir durante 24 años el Tesoro del Carambolo y 48 años si el coste de la vigilancia lo paga a medias la Junta de Andalucía) que podrían tener un uso alternativo más rentable turística y culturalmente para la ciudad.
El debate patrimonial sobre el proyecto de cripta en el Patio de Banderas se ha producido justo una semana después del desalojo de la iglesia de San Roque por la rotura del cordón inferior de las cerchas metálicas que soportan las cubiertas y que implican el riesgo de un derrumbamiento inminente. Salvar San Roque cuesta 500.000 euros, siete veces menos que mostrar los restos hallados en el Patio de Banderas.
Con los 3,5 millones de euros de la cripta del Patio de Banderas se podría multiplicar por siete la intervención en la rehabilitación de Artillería, que podría servir de inmenso contenedor cultural para la ciudad (desde museos a todo tipo de equipamientos) y convertirse en un foco de atracción lejos de los trillados circuitos habituales en torno a los tres monumentos Patrimonio de la Humanidad.
Sin embargo, por el conjunto de tasas y otros ingresos, el IMD recaudará realmente 2 millones de euros menos en números redondos (pasa de 6,7 millones en 2013 a 4,7 millones en 2014), una caída del 29,57%, debido a la política de privatizaciones de centros deportivos que está llevando a cabo el Consistorio y cuya consecuencia es la obtención de menos recursos (una muestra, el centro deportivo Fundición, en el Casco Antiguo, que reportará casi 400.000 euros menos en 2014).
Mientras la factura telefónica sube en un 474%, la compra de productos de limpieza y aseo baja de los 52.093 euros actuales a tan sólo 6.000, una caída del 868% que no se corresponde con la factura de las tareas de limpieza, que sólo baja en 33.995 euros al pasar de 961.748 a 927.752 euros. En resumen, el IMD va a gastar en teléfono 108 veces más que en productos para mantener limpios los centros deportivos.
debido esencialmente al proyecto de instalación de la cubierta de la Copa Davis en el Parque de Los Príncipes, que cuenta con un presupuesto de 550.000 euros. El desglose de las inversiones es el siguiente:
El alcalde se lamentó, no obstante, de que mientras el Ayuntamiento de Málaga ha sabido invertir en tiempos de bonanza económica, “nosotros estamos pagando aún proyectos de esa época, como las Setas o Fibes, que no se pueden destinar a uso museístico”. Zoido no desaprovechó la ocasión para culpar de nuevo a la Junta, de la que dijo “está aportando poco en Sevilla y mucho en Málaga”, y le pidió que desbloquee la construcción de un museo en las Atarazanas.
Cuando Zoido hizo este anuncio, las Setas de la Encarnación llevaban casi cinco años en obras, hasta el punto de que Monteseirín las inauguró ya casi acabadas el 27 de marzo de 2011 por aquello de que eran el icono de su último mandato, y el actual alcalde era consciente de las modificaciones presupuestarias que habían tenido que aprobarse en los Plenos municipales para rematarlas y que dispararon su coste a más de 100 millones de euros. Lo mismo cabe decir sobre las obras de Fibes. Por tanto, el alcalde no puede ahora llamarse a engaño sobre su promesa electoral de convertir el mercado de la Puerta de la Carne en el equivalente a un Pompidou, cuanto más de que albergara una sede del museo parisino. Esto denota una vez más la escasa seriedad de Zoido, por hacer promesas infundadas económicamente y por incumplir al menos el 70% del programa con que concurrió a las elecciones.
Y, sin embargo, ¿qué ha hecho el alcalde? Pues traicionar su programa electoral y en vez de invertir fondos municipales en la restauración, obrar al revés: privatizar el antiguo mercado de la Puerta de la Carne al sacarlo a concesión -tan sólo dos semanas antes de que Málaga anunciara el fichaje del Pompidou- para su reconversión en otro mercado gourmet y reservándose para usos culturales municipales tan sólo 200 m2 del espacio y únicamente durante 73 días del año. A eso ha quedado reducida la promesa de Zoido de un Pompidou sevillano, sin que haya influido nadie (¿o también va a echarle la culpa a la Junta de Andalucía?) en su decisión: ha preferido destinar el antiguo mercado a gastronomía para ricos en vez de al arte contemporáneo.
¿Y cuánto le cuesta traerse el Pompidou al Ayuntamiento de la Costa del Sol? Pues un millón de euros al año por un periodo de cinco, en concepto de canon, alquiler o como queramos llamarlo. Un millón de euros en una operación de esta envergadura, con los réditos que puede reportar a la ciudad al potenciar su ya amplia oferta museística (el Picasso y el Thyssen, entre otros), no es tan gravoso. Equivale al coste del alumbrado de Navidad de Sevilla más el de instalar en el Parque de los Príncipes la cubierta de la Copa Davis. Pero, claro, cada ciudad demuestra con sus obras y proyectos cuál es su modelo urbano y cuáles sus prioridades.
Contrastan las palabras de Zoido con las de Francisco de la Torre tras conocer las declaraciones de aquél: “Yo siempre me alegraré de cualquier avance en Granada, Sevilla o Córdoba, por decir alguna ciudad andaluza”. Antes eran los políticos sevillanos los que se mostraban con altura de miras hacia Málaga frente al victimismo de los malagueños y ahora empieza a ser al revés, lo cual no deja de ser significativo a la vez que preocupante.
A nadie se le escapa que pese a que las elecciones municipales se celebraron en mayo de 2011, tres años después del inicio de la crisis por el derrumbamiento del mercado inmobiliario, Zoido se presentó a aquellos comicios con un programa en muchos aspectos alejado de la realidad en que vivíamos y aún vivimos, ya que incluía la promesa de construir 4.000 nuevas viviendas de protección oficial, a un promedio de 1.000 VPO por cada uno de los cuatro años del mandato. Asimismo, Zoido, con la comprometida ayuda del Ministerio de Sanidad y Asuntos Sociales, prometió impulsar la rehabilitación de zonas degradadas (caracterizadas justamente por sus infraviviendas de hasta 30 m2 de superficie) como el barrio de Los Pajaritos, con sus 524 pisos municipales de alquiler.
En este marco de vaciamiento de Emvisesa por falta de actividad no es de extrañar el rocambolesco episodio de que haya sido embargada por la propia Agencia Tributaria del Ayuntamiento a consecuencia del impago de tributos municipales, justamente porque el Consistorio no se ha subrogado el crédito que aquélla asumió (indebidamente, según la Cámara de Cuentas) en el mandato de Monteseirín para la terminación de Fibes.
Una vez más se ha vuelto a sobrepasar el plazo, ya que nos adentramos en diciembre y a este paso nos plantaremos en 2014 sin concluir el traslado. En cualquier caso, se trata de tan sólo 66 familias de las 524 que se contabilizaban en Los Pajaritos, un 12,59% del total, con lo que nos hallamos en una situación parecida a la de las VPO: mínimo avance.
Ahora que la Junta de Andalucía ha denegado la ocupación de la Casa Tapón en el Corral de la Encarnación por tratarse de un Bien de Interés Cultural, el Ayuntamiento, que a buen seguro sumará esta decisión a la lista de agravios con el Gobierno autonómico, ya no tiene ningún pretexto para seguir manteniendo semivacío el inmueble.
Lo último, por ahora, ha sido el nuevo requerimiento de la nada sospechosa Defensora del Pueblo, la exalcaldesa popular Soledad Becerril, para que el Ayuntamiento le informe sobre las actuaciones que ha emprendido a fin de que no quede sin ocupar ninguna VPO en Sevilla, después de que Emvisesa contestara “sólo de forma parcial” a la carta que le envió en el mes de marzo en tal sentido. Han pasado nueve meses sin que el Consistorio haya sido capaz de aclararle a la Defensora si ha cumplido sus recomendaciones sobre viviendas protegidas vacías.
Este año, el contrato principal de la Gerencia asciende a los citados 447.750 euros. A esta cantidad hay que sumar los gastos en alumbrado que se realizan a través de los distritos y de los que hemos podido tener constancia oficial, sin descartar la posibilidad de que existan otras partidas aún no identificadas.
La factura de la Navidad se incrementará con el ‘mapping’ (sólo los costes eléctricos del espectáculo multimedia ascendieron en 2012 a casi 10.000 euros), para el que todavía el Ayuntamiento no ha anunciado un patrocinador oficial, belenes, árboles y actos de todo tipo que sufragan los distritos.
En plena crisis económica, con recortes a la inversión en obras públicas por doquier debido a las órdenes del Gobierno de España de reducir como sea el déficit público, el alcalde es perfectamente consciente de que exigir una inversión de 3.700 millones de euros de la Junta en Sevilla capital, cantidad que supera en diez veces el presupuesto de la Consejería de Fomento para las ocho provincias de Andalucía, equivale a pedir la Luna de Valencia. Todo da igual, en aras de mantener el discurso de que la Junta maltrata a Sevilla.
¡Qué casualidad! El oportunismo político de Zoido se demuestra una vez más cuando disfraza de prudencia y paciencia lo que no ha sido más que silencio calculado para no hablar del Metro a lo largo del casi año y medio en que ha ejercido también como presidente regional del PP y con el fin de no malquistarse con los alcaldes de Málaga y Granada, militantes del PP, que aspiran a ver concluidas las obras de sus primeras líneas de Metro. Si tan defensor de Sevilla se proclama ahora, cabe preguntarse cómo no ha tenido arrestos desde julio de 2012 de enfrentarse a Málaga hablando de discriminación a Sevilla por los dineros consignados en los Presupuestos para la capital de la Costa del Sol. Sólo recupera ese discurso una vez que ya se asume por él mismo, su partido y la opinión pública que deja la Presidencia regional del PP para centrarse en exclusiva en la Alcaldía de Sevilla y le da igual lo que puedan pensar en la zona oriental de la comunidad autónoma porque ya no tiene que obrar con disimulo alguno.
Lo que calla el alcalde de Sevilla es que son las partidas necesarias para acabar la primera línea del Metro malagueño, al igual que las destinadas a rematar también la obra de la primera línea del suburbano de Granada, mientras que Sevilla lleva disfrutando de su línea 1 desde el año 2009 y la Junta ha destinado 658 millones de euros a su construcción y 48 millones en cada ejercicio desde entonces (200 millones en números redondos) en subvencionar la explotación para que a los sevillanos les cueste más barato el billete de su Metro.
que se construya en nuestro término municipal. Así se respetó y así se plasmó en el acuerdo de septiembre de 2005 entre el Gobierno central y el autonómico, en virtud del cual el primero pagó el 100% del trazado de la línea 1 del Metro a su paso por Sevilla (176 millones de euros) y el 33% de los tramos que se extienden hasta Dos Hermanas y el Aljarafe (42 millones), sin contar el material móvil.
Tanta confianza suscita el Ayuntamiento entre los inversores privados que Zoido ha sido incapaz de encontrarlos para los concursos públicos que ha tenido que declarar desiertos en los casos de los aparcamientos subterráneos de Martín de Porres y el Prado de San Sebastián (unos 6 millones de euros cada uno), Museo de las Tradiciones (retirado), el Costurero de la Reina (25.000 euros anuales), la Plataforma Digital para Emprendedores (59.290 euros) y 220 VPO en la Hacienda del Rosario (3,8 millones de euros).
Sólo en la Industria se ha registrado una leve caída del desempleo, ya que los 6.276 parados actuales son 33 menos que los que había en octubre. En el resto de sectores el paro sube en todos, con la siguiente evolución: Agricultura, 1.300 (58 más que en el mes pasado); Construcción, que llevaba al menos un par de meses registrando una tendencia a la baja, experimenta un alza del paro, con 9.199 (+40); el sector Servicios, auténtico talón de aquiles de la economía sevillana por destrucción de empleo, no levanta cabeza y a cada mes que pasa añade nuevas hornadas de desempleados al cerrar noviembre con 61.416 (+250). Por último, también experimenta una subida el colectivo ‘Sin empleo anterior’, quienes aún no han hallado una oportunidad en el mercado laboral: 12.549 personas (150 más que en octubre).
El paro afecta a todos los sectores económicos salvo a la Construcción, donde baja, al contrario de lo que ocurre en la capital, donde ha subido. El desglose de cifras es el siguiente: Agricultura, 14.427 desempleados, con un alza de 463 personas. Industria, 21.110 parados, 47 más que en el mes anterior. Construcción, 35.299 desempleados, 170 menos. Servicios es, al igual que en Sevilla capital, el sector más castigado por la falta de trabajo y donde más se nota el incremento del desempleo en noviembre: 152.845 desempleados, con un alza de 835. Tampoco mejora, sino al contrario, la situación en el colectivo ‘Sin empleo anterior’, donde se registran 30.407 personas que no han podido acceder aún a un puesto de trabajo. Son 202 más que en el mes de octubre.