El valido de Alfredo Sánchez Monteseirín y cuádruple imputado por la juez Alaya en los escándalos que investiga, Manuel Marchena, ha reaparecido con su natural desfachatez en una mesa redonda organizada por Gaesco para decir que en su época de gerente de Urbanismo convivió con la tensión y el conflicto (¿y quién no lo hace en su trabajo habitual, sea el que sea?), razón por la que se les paga “medianamente bien o bien” a quienes ocupan ese cargo. O sea, que no le han parecido suficientes los 168.392 euros que llegó a cobrar anualmente como hombre de confianza de Monteseirín en los puestos para los que fue nombrado a dedo, sin contar con la retribución en especie en forma de opíparas comidas en los reservados de los restaurantes y a cuenta, habitualmente, de los señores del ladrillo y de todos los que, queriendo hacer negocio en Sevilla, sabían que antes debían congraciarse y rendirle pleitesía al dueño del lápiz del Plan General de Ordenación Urbana, puesto que en sus manos estaba desde tramitar las recalificaciones hasta otorgar las licencias de obras.
Torrijos ha anunciado que preguntará en el Pleno por el coste, duración, acompañantes y motivos de los viajes realizados por Zoido y su equipo desde la toma de posesión del nuevo gobierno. Aunque Juan Bueno, portavoz del PP, haya reaccionado con indignación y se haya referido a los antecedentes turísticos (¿quizás alguna mariscada en Bruselas?) y oscurantistas del portavoz de IU, el alcalde debería responder con el clásico “me alegro de que me haga usted esa pregunta”, porque así, en aras de su promesa de luz y taquígrafos, podrá aclarar sus escapadas al torneo tenístico de Roland Garros, en París, y a los Juegos Olímpicos de Londres, de los que la opinión pública tuvo noticia por la canallesca y no por el Consistorio, y la repentina fiebre viajera de su delegado multiusos y chico para todo, Gregorio Serrano, por más que sea el titular de Turismo. A ver si va a resultar que sus concejales, en vez de llegar al cargo “comidos y viajados”, como prometió cuando estaba en la oposición, en realidad estaban tan ayunos de excursiones como los del gobierno de Monteseirín.
Detea le ha enviado un preaviso de demanda al Ayuntamiento por 17,1 millones de euros debido al ruinoso estado en que, con cuatro años de retraso (tres de ellos imputables a Monteseirín), le ha devuelto los edificios que cedió a la Policía Local en la isla de la Cartuja mientras le construía su nueva sede en la Ranilla. Como además plantea que el Consistorio se quede con las ruinas de Palmira en que le ha convertido los locales cartujanos y le devuelva los 23,7 millones que le pagó en su día, el pleito se sustancia por 40,8 millones de euros, más dinero que el que exige Sacyr por devolver las ‘Setas’ de la Encarnación, otra ruina, aunque sólo económica. Detea dice que se ha visto obligada a dar este paso tras tratar en numerosas ocasiones de contactar tanto con el alcalde como con el delegado de Urbanismo, siempre de forma infructuosa. Recordarán que Zoido dijo aquello de ponerle una alfombra roja a todo empresario que llamara al Ayuntamiento. Lo que omitió decir es que si le llamaban para plantearle un problemón como éste su teléfono estaría fuera de cobertura.
En el Telediario de la Primera Cadena de TVE conectan con Sevilla, donde junto a Zoido está el alcalde de Bilbao, al que han premiado como mejor edil del mundo. Y va Iñaki Azkurra y dice: “Yo pensaba que en Bilbao hacía frío, pero anda que en Sevilla…..”. Son ya muchos a los que, como a él, se les ha derrumbado el mito de que en nuestra ciudad sólo hace calor. El comisario de Noruega en la Expo, un diplomático que se había recorrido medio planeta, me confesaba en su piso con tabiques de Pladur de Ciudad Expo que no había pasado más frío en su vida que entre nosotros, no sólo por las bajas temperaturas invernales, sino también porque las casas no estaban preparadas para tal inclemencia meteorológica. La Organizadora de la Muestra Universal registró tres grados bajo cero en la isla de la Cartuja….¡en el mes de mayo!. Así que también aquí hace un frío que se las pela, como descubrió el alcalde de Bilbao justo el día en que a Asunción Fley le había estallado la polémica por la prohibición de los calefactores en los colegios. Otra que aún vive en el mito del calor.
Apenas llegar al Teatro de la Maestranza para asistir al Concierto de Año Nuevo que iba a ofrecer la Real Orquesta Sinfónica, sorpresa: casi me doy de bruces con Alfonso Guerra que, si no me equivoco, iba acompañado por su hijo ‘Pincho’. Me sorprende la asistencia de ‘El Canijo’ a un concierto cuyo programa se basaba íntegramente en composiciones de la familia Strauss -aunque Pedro Halffter dirigió entre las propinas una magnífica obertura de ‘La fuerza del destino’, de Verdi, por su bicentenario-, tan alejados estilísticamente los reyes de los valses de Gustav Mahler, del que Guerra pasa por ser su exégeta en España. Y sorpresa añadida porque cuenta la leyenda, no sé si negra o blanca, que Guerra se opuso a la construcción de un teatro de la ópera en la Expo -con diseño de Eleuterio Población- porque a su juicio era un espectáculo para señoritos, por lo que cuando al final se rectificó la única forma de hacerlo a tiempo fue recreciendo el Maestranza para convertirlo también en teatro lírico a costa de ese remonte que le confirió el mote de ‘la olla exprés’.
A pesar de que, según José Antonio Bosch, el Real Betis Balompié ha obtenido en su último ejercicio económico unos beneficios ordinarios, “sin maquillaje”, de 2,4 millones de euros más 30,8 millones de extraordinarios, la entidad verdiblanca y el Sevilla F. C. son dos de los grandes morosos de la ciudad: entre ambos adeudan al Ayuntamiento, por diversos conceptos tributarios, unos 4 millones de euros. Y, sin embargo, Espadas ha descubierto en los Presupuestos municipales para 2013 que el Ayuntamiento ha reservado 340.000 euros para un convenio con estas dos sociedades anónimas deportivas, que no clubes a la antigua usanza. El portavoz socialista va a presentar una enmienda a las Cuentas para que el Consistorio suprima esta partida y la dedique a programas de apoyo al deporte base y a compensar el efecto que está teniendo sobre las entidades deportivas la subida de tarifas decretada por el gobierno local. Creo que Espadas, con esta iniciativa, le ha metido al populista Zoido, el mismo de las visitas a los barrios y la micropolítica, un gol por toda la escuadra.
El delegado multiusos y chico para todo de Zoido, Gregorio Serrano, ha emulado al (sin) alcalde anterior haciendo lo que el PP decía cuando estaba en la oposición que jamás de los jamases haría: un viaje turístico-comercial a Nueva York. Y es que la política, como la muerte, los iguala a todos, ideología al margen: quítate tú que me pongo yo. Y no sólo ha imitado al (sin) cruzando el Charco, sino que, para colmo, en las notas de prensa oficiales el Ayuntamiento ha destacado que iba a la Gran Manzana a dar a conocer las nuevas posibilidades de la ampliación del Palacio de Congresos y Exposiciones y a presentar las ‘Setas’ de la Encarnación, “una obra que ha atraído la atención internacional por ser la mayor estructura de madera del mundo y cuya maqueta se encuentra expuesta desde hace tres años entre la colección del Museo de Arte Moderno (MOMA) de Nueva York”. Total, que yo no sé si Gregorio ha viajado a la ciudad de los rascacielos en calidad de delegado de Empleo, Economía, Turismo y etcétera del Ayuntamiento de Sevilla o como embajador de la marca Monteseirín.
El Gobierno amenaza con actuar contra los subterfugios que usan las Administraciones para que más de 80.000 funcionarios cobren paga extra por Navidad burlando el decreto de Rajoy con adelantos y pagos de complementos de productividad, que equiparan a sus beneficiarios a esos futbolistas a los que, al margen de su ficha y/o nómina, se les abona una prima por ganar o empatar los partidos, como si luchar por la victoria no fuera su obligación contractual. Zoido se ha comportado como esos manirrotos presidentes del fútbol que regalan primas a sus jugadores al repartir por Navidad un aguinaldo de 600.000 euros, camuflado como productividad, entre los policías por el mero cumplimiento de su deber. Será que recaudar 25,5 millones en multas para el alcalde debe ser un tarea agotadora. La Intervención ha señalado que esta productividad ‘a posteriori’, pagada linealmente y hasta a los liberados sindicales, es un fraude de ley, palabras mayores en el Ayuntamiento del alcalde-juez. Si en casa del herrero cuchillo de palo, en casa del magistrado Zoido, leyes papel mojado.