( José Luis Sanz critica que en Sevilla lleven 10 años sin rematar proyectos y no repara que en cuatro de esos años gobernó Zoido
Verónica Pérez destacó la oferta menos ventajosa de Marín por Palmas Altas para Ciudad de la Justicia, que al final ahorra dinero a los andaluces )
….muere el pez, expresa el refrán español en alusión a quienes por no pensar lo que dicen o por ser lenguaraces acaban poniéndose en evidencia a sí mismos o, como vulgarmente se dice, metiendo la pata. Veamos algunos ejemplos protagonizados por políticos sevillanos.
El recién designado candidato del PP a la Alcaldía de Sevilla, el senador y ex alcalde de Tomares, José Luis Sanz, está desde el principio en pre campaña electoral, como demuestran las entrevistas que ha concedido a diversos medios de comunicación.

En Canal Sur no se sabe bien si habló todavía como alcalde del municipio aljarafeño o como alcaldable de Sevilla capital, ya que contrapuso una y otra vez las supuestas bondades de Tomares -coligiéndose que eran debidas a su gestión como alcalde- a las supuestas deficiencias de la metrópoli, que ahora aspira a gobernar.
Tras destacar que el pueblo en el que vive y cuyos destinos ha dirigido durante los últimos catorce años tiene una de las mayores rentas per cápita de Andalucía -y la mayor de la provincia de Sevilla, dicho sea de paso https://www.manueljesusflorencio.com/2021/10/tomares-continua-siendo-el-pueblo-mas-rico-de-sevilla-y-pruna-el-mas-pobre/– puso el contraste de que Sevilla capital alberga los cinco barrios más pobres de España.
PROYECTOS SIN EJECUTAR
Y añadió: “En Sevilla se llevan casi diez años hablando de proyectos que no se rematan, con déficit de infraestructuras, con degradación de espacios públicos, falta de limpieza, abandono de zonas verdes y parques y jardines….”
Casi un decenio, según Sanz, hablando aquí de proyectos que nunca se rematan. Estamos en 2021, luego esos diez años de bla, bla, bla sin acabar haciendo algo se extienden hasta 2011, año en que, miren por dónde, empezó el mandato como alcalde del correligionario y gran valedor político del señor Sanz, o sea Juan Ignacio Zoido, al que los sevillanos otorgaron la mayoría más absoluta de los últimos tiempos para que transformara Sevilla conforme a tal ingente cantidad de proyectos que había prometido durante la campaña electoral que los otros partidos evaluaron su ejecución al coste de entre 3.500 y 4.000 millones de euros ¡en plena recesión económica tras la crisis financiera de 2008!

Entre esos proyectos bla, bla, bla criticados por Sanz porque nunca se materializaron habría que citar el equivalente al museo francés Pompidou en el antiguo mercado de la Puerta de la Carne; un nuevo Palacio de los Deportes, con pistas de nieve artificial para poder esquiar sin necesidad de irse a Sierra Nevada, en Los Bermejales; el campo de golf en el mismo barrio; un complejo de ocio con piscinas en el río por la parte de Torneo, cerca del puente de la Barqueta; un segundo Ikea en San Nicolás Oeste; el centro comercial y de ocio Sevilla Park, con un auditorio para que actuaran megaestrellas como Beyoncé, junto al puente de las Delicias….
Todos esos conejos sacados en plan ilusionista de la chistera por Zoido y el PP han sido ahora dejados en evidencia por José Luis Sanz al criticar ese periodo de casi un decenio de proyectos que acabaron en el limbo del olvido.
Así pues, queriendo atacar a Espadas resulta que Sanz ha acabado atacando también la gestión de su padrino político Zoido y la de su propio partido, el PP, que gobernaron Sevilla durante cuatro de esos últimos diez años de inoperancia.
EL CASO DE TOMARES
Item más, Sanz habla de proyectos que no se remataron en la capital durante el último decenio cuando él no fue capaz de rematar en Tomares su proyecto-estrella del teleférico, que planteó antes de las elecciones municipales de 2007, es decir hace catorce años, más tiempo todavía del período por él elegido para referirse al estancamiento de Sevilla.
Según la oposición tomareña, entre dimes y diretes Sanz se habría gastado al menos 300.000 euros de las arcas municipales en su proyecto de conexión aérea desde la cornisa con la metrópoli, que generó ríos de tinta y cuyo coste, del orden de 20 millones de euros, asumiría una empresa constructora a cambio de que la Junta de Andalucía le otorgara la concesión administrativa para su explotación durante una serie de años.
Otro de los grandes proyectos enterrados por Sanz en Tomares ha sido el del parque empresarial Zaudín, del que dijo en su día que estaba llamado a convertirse en “el gran centro de actividad, negocio y empresarial de la provincia” y que luego, para tratar de justificar la recalificación de 10,18 hectáreas del mismo para que el presidente del Betis, Ángel Haro, pueda dar un pelotazo con la construcción de un ‘ecobarrio’ de lujo, ha dicho que era “inviable en escala, uso y concepto” y constituía “un lastre” para el desarrollo de Tomares: https://www.manueljesusflorencio.com/2021/05/sanz-alcalde-de-tomares-y-candidato-in-pectore-del-pp-para-sevilla-firma-un-acuerdo-que-permitiria-al-presidente-del-betis-dar-un-pelotazo-urbanistico-en-el-aljarafe/
¿Y bajo qué gobierno local se concibió lo que ahora resulta que es “inviable en escala, uso y concepto”? Pues con él de alcalde de Tomares, con lo cual Sanz ha acabado por desdecirse y enmendarse a sí mismo.
Por tanto, al alcaldable del PP carga sobre sus espaldas similares proyectos no rematados como para dedicarse a lanzar piedras sobre Zoido y Espadas, los alcaldes sevillanos del último decenio.
Su inicio de precampaña electoral a 600 días vista no está siendo muy afortunado que digamos, por sus alusiones a la dedicación de Espadas a sus diversos cargos y a tiempos pretéritos sin tener en cuenta que así también pone el foco sobre sí mismo, su dedicación y su gestión y la de su partido.
LA CIUDAD DE LA JUSTICIA
Y del candidato del PP a la Alcaldía de Sevilla a la, al menos cuando escribo estas líneas, todavía secretaria general del PSOE sevillano (tal como está su partido nunca se sabe) y diputada autonómica, Verónica Pérez, conocida por su impulsividad y vehemencia, rasgos de su carácter que la llevaron a proclamarse “la única autoridad en el PSOE” hace cinco años, durante la operación de acoso y derribo de los susanistas contra el luego renacido, tras su travesía por el desierto, Pedro Sánchez.

Verónica Pérez tuvo el mal tino de preguntar en el Parlamento de Andalucía sobre la Ciudad de la Justicia en Palmas Altas y de acusar al vicepresidente del Gobierno andaluz y consejero del ramo, Juan Marín, de mentir a los sevillanos sobre la compra del campus de Abengoa para la sede judicial justo el mismo día en que ABC publicaba la noticia de que la multinacional, o lo que quede de ella, había decidido vender sus instalaciones a la Junta de Andalucía.
Para congraciarse con su nuevo jefe, Verónica Pérez afirmó que el proyecto de ubicación de la Ciudad de la Justicia en la hasta ahora sede de Abengoa había sido liderado por el también aún alcalde de Sevilla, secretario regional del PSOE y candidato socialista a San Telmo, Juan Espadas, cuando ni el Ayuntamiento sevillano tiene las competencias para poder realizar una operación de este tipo ni nunca ha consignado en sus Presupuestos cantidad alguna, ni mucho menos los más de 70 millones de euros que costará materializar el traslado de los jueces al Sur de la ciudad.

Por lo que se ve, Verónica Pérez tampoco había leído en anuncio insertado en Viva Sevilla el 9 de septiembre, en el que, como es preceptivo, se solicitaban ofertas empresariales para la ubicación de la Ciudad de la Justicia, anuncio que no insertó precisamente Espadas ni el Ayuntamiento, sino Juan Marín como titular de la Consejería de Justicia. Un anuncio público al que únicamente contestó en tiempo y forma Abengoa y que era condición “sine qua non” para poder ejecutar el proyecto respetando los plazos y los procedimientos en una empresa declarada además en concurso de acreedores, circunstancias que en su vehemencia e impaciencia la lideresa del PSOE sevillano no tuvo en cuenta en su argumentación.
LA FACTURA
Y, atención, Verónica Pérez destacó en el Parlamento que Abengoa tenía ofertas más ventajosas que la de la Junta de Andalucía, como la del fondo de inversión internacional PSP Investments.
En su ceguera opositora, doña Verónica se estaba lamentando inconscientemente de que el Gobierno andaluz no hubiera presentado una oferta de mayor cuantía, con lo cual la Ciudad de la Justicia habría costado más cara a los contribuyentes andaluces.

Su queja ha acabado convirtiéndose en el mayor elogio a la gestión del vicepresidente de la Junta y consejero de Justicia, ya que Juan Marín ha conseguido comprar el campus de Palmas Altas a un precio inferior al que estaba dispuesto a pagar el fondo de inversión extranjero y por lo tanto le ha ahorrado algún que otro millón de euros a los andaluces al no caer en la tentación de subir la oferta, cuando lo fácil habría sido poner más dinero sobre la mesa y disparar con “pólvora del Rey”.
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gobernado el PP andaluz durante el interregno tras la dimisión de Javier Arenas aún se lame las heridas de un fiasco que, por ende, acaba con su vitola de triunfadores que como un aura les acompañaba desde las pasadas elecciones municipales.
Si Rajoy confió casi hasta el final en convencer a Zoido para que éste cambiara de opinión y por éso no apuntó con el dedo a Moreno Bonilla hasta en la víspera del día ‘D’ y volando ya camino de Turquía, o si Zoido no supo interpretar el hieratismo del líder máximo y sus dos frenos a la operación de encumbramiento de Sanz como su sucesor, el caso es que el alcalde de Tomares ha acabado siendo la víctima de la batalla política librada en el seno del partido, a cuenta del nombramiento para Andalucía, entre partidarios y rivales del dúo Cospedal/Arenas para que no se impusiera la persona apoyada por el otro clan o facción.
Sanz y el silencio del PP de Sevilla. En horas veinticuatro, como en aquellos dramas de Lope de Vega concebidos desde las musas para el teatro, José Luis Sanz pasaba de ser el número dos y número uno ‘in pectore’ del PP en Andalucía a la condición de ‘outsider’ en su propia formación. Ni los desesperados intentos de Cospedal por convencerlo, para no aparecer aún más desautorizada tras la apuesta política de Rajoy, lograron que sanz diera finalmente un paso al frente. Habría sido suicida enfrentarse a Rajoy y a un partido de tradición y obediencia presidencialistas, por lo que tiró la toalla antes que subir al ring.
Aunque el alcalde siempre ha sostenido que debe ser diputado en el Parlamento de Andalucía para defender en ese foro los intereses de la ciudad de Sevilla, el jueves pasado, primer día de Pleno en las Cinco Llagas tras el terremoto interno en el PP (A), hizo rabona y se fue de viaje particular. Antepuso la devoción familiar a la obligación política. Al margen de comprobar si en su grupo parlamentario tienen arrestos para imponerle algún tipo de sanción, su voluntaria ausencia sirvió para que los cronistas parlamentarios ratificaran la impresión que tenían desde hacía ya bastante tiempo: el portavoz parlamentario, el motrileño Carlos Rojas, daba mucho mejor la réplica que Zoido, el aún líder oficial, a Susana Díaz en todos los sentidos.
permanecer de diputado raso (sería lo más probable) para intervenir sólo en los temas que afecten a Sevilla. Pero como toda moneda tiene su anverso y su reverso, el nombramiento de Moreno Bonilla en lugar de su lugarteniente José Luis Sanz se proyecta ante la opinión pública como su fracaso personal y político, por cuanto ha quedado en evidencia su incapacidad para pilotar su propia sucesión, su pérdida de influencia ante Rajoy y en el partido, el menor peso específico del alcalde de Sevilla en cuanto capital de Andalucía y la pérdida de poder del PP de Sevilla dentro del PP regional, ya que el núcleo duro pasa de la dupla sevillana formada por Zoido y Sanz al PP de Málaga con Moreno Bonilla al frente.
proyección nacional, pero la política, como el fútbol cada domingo, da una nueva oportunidad con cada cita en las urnas, que a la postre es donde se forjan y mantienen los liderazgos.
Por éso Rajoy ha abortado en dos ocasiones la operación diseñada por su secretaria general, María Dolores de Cospedal, y su presidente regional en Andalucía y alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, para la designación del alcalde de Tomares y mano derecha de aquél, José Luis Sanz, para disputarle la Presidencia de la Junta de Andalucía a una emergente Susana Díaz, la nueva estrella rutilante en el PSOE andaluz y nacional.
El legado político de Arenas es incuestionable a ojos de Rajoy, ya que el PP tiene 50 diputados en el Parlamento autonómico y gobierna en cinco Diputaciones y en 23 de los 29 municipios más poblados de la comunidad. Con ese balance, no es de extrañar que Arenas le mantenga el pulso al dúo Cospedal/Zoido en lo que entiende ‘su’ feudo político, ya que esos resultados se deben en gran parte a los miles de kilómetros que él se hacía cada año para no dejar sin visitar ninguno de los 787 municipios que componen Andalucía.
La historia ha vuelto a repetirse hace unos días, cuando tras la convención nacional del PP en Valladolid Cospedal ‘bajó´a Sevilla para anunciar al alimón con Zoido a los presidentes provinciales del partido en una cena convocada a tal efecto el nombre de José Luis Sanz, alcalde de Tomares, como el elegido. Sin embargo, la cena hubo de ser cancelada sobre la marcha por, otra vez, orden de Rajoy y, según los oficialistas de Zoido, por interferencias de Arenas, que quiere controlar la sucesión tras el distanciamiento habido con el alcalde sevillano, su otrora protegido. Se trata de una historia paralela a lo sucedido en el PSOE entre Griñán y Chaves: los delfines acaban orillando a sus padrinos, como temía Saturno con sus hijos.
puede faltar) y de una circunscripción, Sevilla, que sigue siendo la única en la historia de España en democracia donde el PP no ha sido capaz de ganar unas elecciones, sea del signo que sea. Además, tiene en su contra que está fuera del Parlamento de Andalucía al no ser diputado autonómico y por tanto no podría contrarrestar a Susana Díaz en la cámara autonómica (a Arenas en su día le ocurrió lo mismo respecto de Chaves y Monteseirín fue elegido candidato a la Alcaldía de Sevilla un año antes y estando fuera del Ayuntamiento). Por otra parte, tiene a tres de sus ediles imputados judicialmente por la denuncia de la oposición municipal en un caso de presuntas facturas falsas.
El alcalde de Tomares y secretario general del PP (A), José Luis Sanz, ha mantenido en el espacio ‘Aquí en la Onda’, de la cadena Onda Cero, una entrevista con Manuel Prieto que me recordó, salvando las distancias, a las de Jesús Quintero con el ‘Risitas’ en la tele. Rememoren la escena. Juan Joya el ‘Risitas’ cuenta un chiste con su gracia proverbial y estalla en carcajadas esperando ser secundado por el presentador, pero casi de inmediato queda sumido en el desconcierto. Quintero, imperturbable, no hace ni una mueca. El ‘Risitas’, al ver que su interlocutor no capta su sevillano y andaluz sentido del humor, le espeta indignado: “Jesús, ¿tú eres de aquí?”. Sanz, con la misma seriedad en el semblante que Quintero, ha declarado ante los micrófonos que el PP es poco menos que una balsa de aceite porque “ningún dirigente coge el teléfono y me hace críticas en persona, ni se escuchan en los órganos de dirección del partido”. ¿Será ingenuo? Oído lo cual en la tierra de la ojana, Manolo Prieto tendría que haberle hecho la misma pregunta del ‘Risitas’: “José Luis, ¿tú eres de aquí?”.
El alcalde de Tomares y secretario general del PP (A), José Luis Sanz, ha mantenido en el espacio ‘Aquí en la Onda’, de la cadena Onda Cero, una entrevista con Manuel Prieto que me recordó, salvando las distancias, a las de Jesús Quintero con el ‘Risitas’ en la tele. Rememoren la escena. Juan Joya el ‘Risitas’ cuenta un chiste con su gracia proverbial y estalla en carcajadas esperando ser secundado por el presentador, pero casi de inmediato queda sumido en el desconcierto. Quintero, imperturbable, no hace ni una mueca. El ‘Risitas’, al ver que su interlocutor no capta su sevillano y andaluz sentido del humor, le espeta indignado: “Jesús, ¿tú eres de aquí?”. Sanz, con la misma seriedad en el semblante que Quintero, ha declarado ante los micrófonos que el PP es poco menos que una balsa de aceite porque “ningún dirigente coge el teléfono y me hace críticas en persona, ni se escuchan en los órganos de dirección del partido”. Oído lo cual en la tierra de la ojana, Manolo Prieto tendría que haberle hecho la misma pregunta del ‘Risitas’: “José Luis, ¿tú eres de aquí?”.
de líder de la oposición a Griñán, le plantearon si se veía como candidato al sillón de San Telmo. Contestó que su preferencia era la Alcaldía de Sevilla. Su razonamiento era sencillo pero contundente: él es alcalde porque los sevillanos lo han elegido con sus votos en las urnas, mientras que es presidente del PP (A) porque así lo han querido sus compañeros de partido. El mensaje implícito era obvio: tiene un compromiso con los votantes sevillanos mayor que con sus correligionarios, lo cuales habían acudido a él como solución de emergencia tras la dimisión de Javier Arenas y para evitar un vacío de poder interno.
Quizás para acallar esas voces y poner freno a cualquier movimiento interno para tomar posiciones de cara a la batalla por el control del partido, José Luis Sanz concedió una entrevista a Canal Sur en la que dejó abierta la candidatura de Zoido a la Presidencia de la Junta. El también alcalde de Tomares, que sufre en el seno de su Ayuntamiento la polémica por las facturas de las mariscadas cargadas a las arcas municipales en plena crisis económica, afirma que aunque Zoido ha expresado su deseo de seguir siendo alcalde de Sevilla, “también ha afirmado que está a disposición del partido”.
Se está dibujando un escenario político cada vez más fragmentado y con la posible necesidad en el horizonte de recurrir a coaliciones de dos e incluso más de dos fuerzas políticas para obtener una mayoría parlamentaria suficiente para gobernar. Un panorama a la italiana, con los movimientos alternativos, como les ha demandado María Dolores de Cospedal, pensando en concurrir a las elecciones para tratar de repetir el fenómeno de Beppe Grillo en Italia capitalizando el descontento popular con los políticos y la vieja política.
Así, sólo el 18,8% de los andaluces califica de buena/muy buena la gestión de Griñán al frente de la Junta de Andalucía y tan sólo un 14,07% opina lo mismo de la labor del Gobierno autónomo; el presidente de la Junta inspira poca/ninguna confianza al 62,6% de los andaluces y el 40,01% de ellos cree que la situación política en nuestra comunidad es peor que la de España, y un 55,3% estima que la situación económica es peor/mucho peor que la del conjunto del país.
Esto significa que hay un voto vergonzante que ya no se reconoce en el PP, como ocurría a los simpatizantes socialistas en la última etapa de Zapatero, un votante que quiere olvidarse del apoyo otorgado al PP hace poco más de un año, en parte por las políticas de Rajoy y en parte por el bajo perfil de Zoido como sustituto de Arenas. Además, un 46,1% de los encuestados asegura que jamás votará al partido que preside Zoido en Andalucía, frente a un 25,9% que dice lo mismo del PSOE. Por tanto, el grado de rechazo visceral al PP supera en 20 puntos al que inspiran los socialistas.
