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Insuficiente

Si Beltrán Pérez, otrora ‘enfant terrible’ del PP y martillo de Zoido contra los primos de Monteseirín y Lolo Silva, pide disculpas por el escándalo de los primos, novias y cuñados peperos enchufados en los talleres de distrito y dice que se ha producido “una mínima grieta en el procedimiento” nos hallamos no ante un caso de estética, argumento dado para justificar el sacrificio de cinco cabezas de turco, sino de ética. Beltrán ya ha admitido explícitamente al hablar de grietas (coladeros más bien cuando hay unos 30 contratados a dedo) que ha habido irregularidades en el proceso de selección (¿?), o sea, trato de favor, tráfico de influencias, clientelismo o como quiera llamarse, y entonces eso debe implicar necesariamente la exigencia de responsabilidades políticas. Con el maquillaje de las dimisiones “estéticas” no basta. Ahora han caído algunos de los recomendados que cursaron las solicitudes, si las cursaron siquiera para cubrir el expediente, pero no se pueden quedar impunemente de rositas los que otorgaron el trato de favor a este lado de la ventanilla.

Primos, hermanos, hijos, novias, cuñados

Buceando en la Hemeroteca, encuentro una noticia del 13 de mayo de 2008 sobre la campaña ‘Todos queremos ser el primo de Monteseirín’. Fue presentada por los entonces presidente y secretaria de Nuevas Generaciones (NNGG) del PP, José Manuel Luque y Virginia Pérez, respectivamente. Aludía a Félix Alfredo Sánchez, primo del entonces alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín, que había sido contratado para realizar la página web del Plan Estratégico Sevilla 2020 a cambio de 5.500 euros y pese a que, según los populares, no tenía experiencia informática previa.

La campaña estaba ilustrada con un vídeo en la que se parodiaba la entrevista de selección de personal a la que supuestamente se había presentado Félix Alfredo y con unas sevillanas con letra alusiva al escándalo. NNGG repartió más de 30.000 folletos en los campus universitarios y centros de FP para condenar “la obtención de empleo por amistad o influencia política”.

Esta acción formó parte de una serie de iniciativas sostenidas en el tiempo por el PP para destacar el clientelismo y el enchufismo que, según denunciaba, imperaban en el Ayuntamiento de Monteseirín y Torrijos. Así, registró una propuesta para el Pleno del día 16 de mayo en la que reclamó que el alcalde compareciera ante la Corporación para “aclarar” la polémica suscitada por el contrato adjudicado por Emasesa a su primo hermano Félix Alfredo Sánchez Tavira; que se aprobara una declaración institucional condenatoria de “este tipo de prácticas”; que se rescindiera el contrato suscrito en su momento y que se “desterraran” las contrataciones “de esta naturaleza” porque “ponen en tela de juicio” la objetividad, transparencia y claridad de las contrataciones vinculadas a la Administración.
Y tras el primo del alcalde, el de Francisco Manuel Silva, concejal de IU. El PP consideró escandaloso que David  Domínguez Silva, primo segundo del delegado de Deportes, hubiera sido contratado como asesor del IMD, del que era vicepresidente el edil, y que además fuera secretario de la entidad  ‘Club Deporte Sur’, que había sido beneficiaria de convenios con el Ayuntamiento para la organización de actividades de senderismo y de las Olimpiadas Escolares.
El hoy  concejal de Participación Ciudadana y Coordinación de Distritos de Zoido, Beltrán Pérez, exigió “la dimisión de inmediato” del concejal Silva porque, a su juicio, el trato de favor a su familiar era evidente. Y lanzó el siguiente mensaje a Torrijos: “Se pasa el día dando lecciones con altas dosis de incontinencia verbal, pero cuando se habla del primo del alcalde y del primo de Francisco Manuel Silva se queda más callado que el mudo de los hermanos Marx en la escena del camarote lleno de primos en que están convirtiendo este Ayuntamiento”.

VUELTA A LA TORTILLA

Cuatro año después de aquellas acusaciones de enchufismo, y con el PP en  el Ayuntamiento desde hace ocho meses, la Oposición socialista ha descubierto que en los talleres de al menos siete de los once distritos municipales hay ya colocada una más que significativa muestra (una treintena) de parientes, militantes y simpatizantes del nuevo gobierno local y/o del partido que lo sustenta como coordinadores (sueldo de 18.000 euros) o monitores (pagos de entre 7,5 y 10,5 euros la hora) de los talleres de distrito, a saber:

-La prima del delegado del distrito Sur, José Luis García, y la novia de éste.
-La hermana del presidente de Nuevas Generaciones de Andalucía, Luis Paniagua.
-El responsable de Actos Públicos de Nuevas Generaciones de Sevilla, Saulo Fraga.
-El vicesecretario general de Nuevas Generaciones de Sevilla, Alberto Galbis.
-El cuñado del delegado del distrito Norte, Juan García Camacho.
-La hija de un miembro de la Junta Municipal del distrito Norte.
-La exprimera teniente de alcalde de Cazalla.
-Candidatos del PP que fueron en las listas de Zoido, militantes y simpatizantes del partido.

El gobierno local y el propio alcalde trataron en primera instancia de minimizar el escándalo diciendo:

1)   Que la mayoría de los contratados ya estaban trabajando en los distritos antes de que se constituyera el nuevo Ayuntamiento, obviando que todos los coordinadores habían cesado en sus puestos al tiempo que la corporación anterior.

2)   Que el Ayuntamiento no había efectuado de forma directa ninguna de esas contrataciones, sino las empresas a través de las cuales está externalizado este servicio desde 2005. O sea, el mismo procedimiento por el que fue contratada como portera de la piscina de San Pablo la madre del edil de IU Silva y que escandalizó tanto a Zoido  cuando era líder de la Oposición que declaró: “Si mi nombre  o el de alguno de mis concejales estuviera en tela de juicio, yo mismo pedía una comisión de investigación y firmaría el decreto de creación si fuera el alcalde de Sevilla”.
Los argumentos defensivos eran tan endebles y el escándalo iba tan ‘in crescendo’ a medida que el PSOE escudriñaba distrito a distrito y revelaba nuevos casos de clientelismo político que, finalmente, el Ayuntamiento no ha tenido más remedio que forzar la dimisión de varios coordinadores que son familiares de cargos electos del PP.

Naturalmente, al contrario que en el caso de los primos de ediles de PSOE e IU, aquí, según Beltrán Pérez, otrora fustigador del enchufismo, no ha habido irregularidad alguna y estas dimisiones “voluntarias” han sido sólo por una mera cuestión de “estética”.

Y es que, como dijo Zoido, para trabajar en su Ayuntamiento el único carnet que se pide es el de identidad.

Perfiles

Hay que tener más moral que el Alcoyano o haberse inyectado una sobredosis en vena de lecturas de Antonio Gramsci (su frase: “contra el pesimismo de la inteligencia está el optimismo de la voluntad”) para, tras la nefasta gestión del dúo Monteseirín-Marchena y los pésimos augurios que daban todas las encuestas, haber formado un equipo pensando en que iba a ganar las elecciones municipales en Sevilla y gobernar. Así se colige del intento de justificación dado por Espadas a la dimisión de uno de sus fichajes galácticos, el abogado independiente Suárez Palomares: “Se va porque su perfil no encajaba con el PSOE en la Oposición”. O sea, que unos nacen para el ERE y otros sólo para las mieles del poder. Y que peguen carteles y se chupen las jornadas electorales como apoderados en las mesas los militantes de base. Cuando se dio la noticia del fichaje-estrella, Palomares habló de un compromiso de cuatro años con Sevilla. No ha durado ni uno. En el PSOE vuelve a haber síndrome Luis Yáñez. En política, como en la vida, hay que saber estar a las duras y a las maduras.

La margarita de Zoido

El debate sobre la torre Pelli, que algunos, como José Luis Manzanares  en las páginas de El Mundo, tratan de reorientar a su terreno, me recuerda la historia de los campesinos a cuenta de un burro:

-¿Eh? ¡Oiga! ¡Que ese burro se ha metido en mi trigal!

-Pero…. ¡si está capado!

-¿Y qué tienen que ver los c…. con el trigo?

A Sevilla han venido los inspectores de Icomos y han dicho:

-Hay que frenar las obras del rascacielos y revisar su altura porque al afectar al paisaje histórico, la Catedral, el Alcázar y el Archivo de Indias pone en peligro la declaración de la ciudad como Patrimonio de la Humanidad.

-Pero…¡si da de comer a Sevilla! (replica el presidente de Ayesa).

Desvía así la atención sobre la cuestión de fondo, pero aunque es muy fácil hacer demagogia con un tema tan delicado como el pan de las personas, veamos la auténtica realidad. Los 600 trabajadores en la torre y los 1.000 a los que indirectamente ocupa, según las cifras de Manzanares, equivalen al 0,17% de la población activa de Sevilla. Esta ‘ración alimenticia’ supone su construcción, a pesar de la cual el paro no deja de crecer (8.075 desempleados más en enero, con la torre a toda máquina).

LA SEGURIDAD JURÍDICA

A Manzanares, al igual que a mí, le parece absolutamente digna tanto la postura del partidario como la del detractor de la torre, porque “todo el mundo tiene derecho a expresar su opinión”. Y añade: “Lo provinciano no es eso, sino pretender que un proyecto, una inversión con licencia, se pare, con el riesgo de que aquí no venga un inversor nunca jamás sin otra sustentación que la de una opinión”. E insiste: “una vez que se da la licencia, el proyecto debe ir a misa….¿hay algún ayuntamiento del mundo democrático que pararía una obra con licencia por miedo al vacío?”.
Respuesta: Sí. ¿Dónde? En la misma Sevilla. ¿O es que ya no recuerda que apenas llegado Monteseirín a  la Alcaldía  en 1999 lo primero que hizo (y sin polémica previa como la de Zoido con la torre, ni debate, ni aviso, ni nada de nada), sólo por, como diría Torrijos,  “tufillo de venganza” contra Soledad Becerril, fue paralizar la obra recién iniciada del edificio de Moneo en el Prado?
Y Moneo era premio Pritzker,  equivalente al Nobel en Arquitectura. Y Dragados, la constructora más importante del país. ¿Alzaron la voz entonces Manzanares y la CES contra aquella quiebra de la seguridad jurídica? Silencio, como en la frase de Bertolt Brecht, que aún no han venido por mí y no es cuestión de señalarse ante el Poder.

Y SIGUIERON INVIRTIENDO

Y, ¿no vino un inversor nunca jamás a Sevilla? Hagamos memoria de todas las empresas que han invertido desde 1999 hasta hoy, empezando por la propia Dragados, involucrada desde 2003 en el Metro. Una gran empresa prefiere llegar a acuerdos extrajudiciales con la Administración y no enfrentársele, porque sabe que a la larga pierde. Basta con que no la contrate más.
Ahora que se cumple el XX aniversario de la Expo, las cinco sociedades de servicios que crearon bancos y constructoras para el 92 me confesaban que no tenían interés en acometer muchos de los ‘marrones’ a que las obligaba Pellón, pero que no tenían más remedio porque así funciona el sistema: hazme tal infraestructura y por este dinero en Sevilla por el supremo interés del Gobierno en quedar bien ante el mundo, que ya te daré una autopista, un pantano, un aeropuerto, un Metro…. en otra parte.
¿O es que acaso a Manzanares no le han dado la obra de la torre Pelli para compensarle por haberle frustrado su inicial proyecto de Puerto Triana, que además chocaba contra el PGOU entonces vigente al demandar más edificabilidad comercial de la permitida? El principio de la seguridad jurídica se invoca o cuestiona según convenga.

LUZ Y TAQUÍGRAFOS

Zoido le ha ‘comprado’ a Manzanares su argumento de que la torre “no se puede parar porque costaría un dineral” al decir que el Ayuntamiento no tiene fondos para indemnizar a Cajasol. ¿Y cómo sabe el alcalde –y Manzanares- que el Consistorio no tiene dinero para frenar el rascacielos si aquí nadie ha cuantificado objetivamente, partida por partida y concepto por concepto, el coste de la presunta indemnización? Zoido, que prometió ser el alcalde de la “luz y taquígrafos”, no ha dado cifra alguna. ¿Por qué?
No hace falta dinero. Se puede compensar en suelo. Recuérdese el antecedente del traslado de la edificabilidad a la Buhaira para compensar por la paralización de la torre diseñada por Pérez Escolano en la Plaza de Armas. Otro ejemplo también de Sevilla.
La plataforma ‘Túmbala’, que tiene recurrida la licencia urbanística de la torre Pelli, sostiene que el coste de frenarla ahora es de cero euros, porque como la parcela sobre la que se alza mide 41.400 m2 permitiría sobradamente que en otras zonas de la misma se pudiera materializar la edificabilidad que se ‘perdiera’ en la torre si se recortara su altura. Y da una solución gratis: incrementar en dos plantas la altura de los dos ‘edificios podio’ que se construyen a sus pies y así no habría lucro cesante ni perjuicio para Cajasol.

Según Icomos, la torre pone en peligro la Sevilla Patrimonio de la Humanidad. La ciudad no está obligada a permanecer en el exclusivo club del Patrimonio Mundial, pero si quiere seguir ha de cumplir sus reglas. Si, por el contrario,  valora más el pan para hoy que significa la torre y no sufrir publicidad negativa como el reportaje del ‘Guardian’, que se salga. Zoido no puede perder más tiempo y oportunidades deshojando la margarita. Debe optar entre el rascacielos y la Unesco, entre el ladrillo y el patrimonio, porque gobernar es elegir.

El tapado

Cuenta la leyenda que antes de Miguel Florencio hubo otros rectores en la  Universidad Hispalense, y que también hubo alcaldes en Dos Hermanas antes de Kiko Toscano.  Quizá Miguel Florencio fue vicerrector de Infraestructuras antes que rector, si no es que nació ya con este título bajo el brazo en vez de con un pan. Infraestructuras es a la Hispalense lo que Urbanismo al Ayuntamiento: la clave de bóveda del poder. Por eso, cuando Monteseirín ganó sus únicas elecciones por minoría mayoritaria y se quitó del medio a los andalucistas del PA, los sociatas, y especialmente Manuel Marchena,  daban saltos de alegría gritando aquello de “¡Urbanismo, Urbanismo!”. Joaquín Luque, actual rector, fue vicerrector de Infraestructuras con Florencio antes de que éste abdicara en él de su cargo perpetuo. Antonio Ramírez de Arellano es el vicerrector de Infraestructuras de Luque y, ahora, como candidato único, va a ser rector. Pero ésto no es noticia. La noticia saltará cuando nombre al vicerrector de Infraestructuras. Entonces ya sabremos quién será el rector en el año 2016.

Marcha atrás

El también alcalde de Sevilla, súper Zoido, anunció entre trompetas del Apocalipsis que paralizaría la torre Cajasol si ponía en peligro la declaración de la ciudad como Patrimonio de la Humanidad. Pues, como habría dicho Caracol el del Bulto, esos cojones en Despeñaperros, ya que a la hora de la verdad Zoido ha acabado pasteleando con Pulido y diciendo que hay que compaginar todos los intereses en juego: el patrimonio de la Caja y el Patrimonio de la Humanidad. A eso se le llama freno y marcha atrás, como a lo que tan aficionado era Monteseirín, con lo que va a tener razón el Barómetro de Pascual de que aquí no ha cambiado nada. Porque a ver cómo se conjuga (el verbo usado a su vez por Pulido) la exigencia del Icomos de detener la obra y recortar la torre con el desafío de Cajasol de rematarla hasta el final. Preso de sus contradicciones, Zoido ha acabado creando una comisión para escaparse por la tangente, conforme al consejo de Napoleón: “Si quieres que algo se haga, nombra un responsable; si quieres que algo se demore eternamente, nombra una comisión”.

El congresillo

El congresillo del PSOE de Sevilla ha confirmado la validez de aquella frase del recién fallecido Manuel Fraga de que “la política hace extraños compañeros de cama”. Veamos. Viera se cargó hace ocho años a Caballos; y hace cuatro a Monteseirín y su cohorte de críticos (Celis, Evangelina, Demetrio…) con el apoyo como fieles ejecutores de Susana Díaz y Fernando Rodríguez Villalobos. Sin embargo, las cañas se han tornado lanzas –y viceversa- y ahora resulta que Susana y el ‘cortijero’ (Toscano ‘dixit’) de la Diputación han querido ejecutar a Viera, a cuyo toque de socorro han acudido, en plan Séptimo de Caballería, gente otrora víctima del aún secretario general sevillano (un ‘muerto viviente’, según la jerga de su ‘invitado’ como presidente de la Ejecutiva y que, pasando por cordero, ha hecho honor a su apellido de lobo múltiple) como Caballos, Celis y Evangelina, mientras que Carmelo Gómez ya no se sabe si es represaliado o represor de los dos bandos indistintamente. En el PSOE de Sevilla uno puede acabar como (que no con) Julia Roberts: durmiendo con su enemigo.

El dedo de Zoido

Monteseirín disponía de su particular ‘fondo de reptiles’ asignado a la Alcaldía para repartir a diestro (más bien nada) y siniestro (más bien todo), y aunque es cierto que Zoido se ha cargado la discrecional partida de su antecesor, también lo es que, como compensación, ha casi triplicado en los Presupuestos los dineros destinados a las denominadas subvenciones nominativas. De los 162.000 euros de la era Monteseirín se ha pasado ahora a más de 300.000 con el nuevo alcalde, de forma que si antes se beneficiaban de estos fondos cuatro asociaciones, ahora lo hacen doce. Todas son muy respetables y hacen una encomiable labor en sus ámbitos respectivos, pero ¿por qué no compiten con el resto de entidades de la ciudad por las ayudas públicas en un concurso abierto, en que se valore objetivamente cada proyecto que se presente en vez de ser incluidas en la lista discrecional de Zoido? Cierta película pregonaba que ´lo llaman amor cuando quieren decir sexo´. En el Ayuntamiento llaman a las subvenciones nominativas porque no quieren decir lo que realmente son: a dedo.

Perplejo

Antonio Rodrigo Torrijos ha mostrado su perplejidad  ante los primeros presupuestos municipales de la era Zoido por haberse incluido en los mismos la venta de la antigua comisaría de Policía de la Gavidia, “que –ha afirmado- no sólo depende del mercado, sino que ni siquiera está clara su legalidad, por sus implicaciones urbanísticas”.  El razonamiento de Torrijos sobre esos ingresos que en plan cien pájaros volanderos y todavía ninguno en mano ha contabilizado ya Asunción Fley sería impecable si el portavoz de IU no incurriera en una flagrante contradicción. Y es que el gobierno de coalición PSOE-IU de Monteseirín, del que él formaba parte como primer teniente de alcalde, también incluyó la venta de la Gavidia en sus Presupuestos desde al menos el año 2008, con el consiguiente fiasco ejercicio tras ejercicio. ¿Cómo es posible, pues, que un mismo proyecto de venta no tuviera ninguna salvedad a ojos de Torrijos cuando él lo apadrinaba como socio de Monteseirín y que ahora lo incluya en el  ‘urbanismo bajo sospecha’ cuando el que trata de venderlo es Zoido?

Parches

Hace cinco años, cuando Zoido ni siquiera sabía que era el candidato ‘in pectore’ de Arenas para la Alcaldía, Raynaud ya quería ir con un notario levantando acta de las losetas defectuosas colocadas a toda prisa por Monteseirín en la Avenida y la calle San Fernando para llegar a tiempo a las elecciones municipales con su presunta peatonalización. Por ironías del destino, tiene hasta gracia que ahora sea Espadas el que denuncie no las chapuzas de su correligionario, sino los parches sor Virginia de cemento de Zoido para rellenar los huecos dejados por las frágiles baldosas monteseirinescas, pese a que en su día la constructora de las cuatro letras adjudicataria de las obras las presentó como el no va más de la dureza granítica. Cierto es que los rellenos provisionales son antiestéticos, pero más antiestéticas y peligrosas aún eran las losas rotas heredadas del anterior mandato. El cemento postizo de la Avenida es una metáfora de lo que le sucede a Zoido, condenado a ir parcheando cuanto halla a su paso para taparle a Sevilla los agujeros legados por Monteseirín.