El sindicato Comisiones Obreras presentó en vísperas del Día de Andalucía un estudio sobre el balance laboral del año 2012, basado en los datos del Servicio Andaluz de Empleo
(SAE) y de la Encuesta de Población Activa (EPA). Como es sabido, debido a su diferente metodología y a que el primero sólo registra los parados realmente inscritos como demandantes de trabajo y no a quienes estando en edad de trabajar no se han registrado por la falta de expectativas o han dejado de hacerlo tras haber tirado la toalla por la desesperanza, las cifras no suelen concordar: el SAE estimaba en 254.855 el número de parados en toda la provincia y la EPA, en 302.500 (sólo en Sevilla capital, 89.332). En cualquier caso, ambas cifras son de récord absolutamente negativo, hasta el punto de que el secretario general de CCOO de Sevilla, Alfonso Vidán, ha calificado 2012 como el ‘annus horribilis’ del paro.
Entre el conjunto de cifras abrumadoras que reflejan el drama de tantos miles de sevillanos afectados por la lacra del paro destacan especialmente dos:
-Prácticamente uno de cada tres desempleados (en concreto 92.632) es mayor de 45 años, y, tal como ha expresado Vidán, si ya en los tiempos de bonanza económica era difícil hallar ocupación para este colectivo, en las actuales circunstancias tienen escasas posibilidades de trabajar y su paro se convertirá en estructural. Su único horizonte son los lunes al sol.
-El 43% de los sevillanos en paro (entre 109.587 y 130.075 según la fuente que se tome como referencia) llevan tanto tiempo en el desempleo que han agotado las prestaciones y o carecen de ingreso alguno (dependen de la caridad de familiares y amigos y/o de las organizaciones asistenciales), o sólo cuentan con los 420 euros de ayuda que ha prorrogado ‘in extremis’ el Gobierno hasta que la tasa de paro nacional no baje del 20%.
Este es, pues, el telón de fondo, una situación de auténtica emergencia social, en que se desarrollan las negociaciones entre los grupos políticos del Ayuntamiento de Sevilla para acordar un Pacto por el Empleo a cuatro meses de que se cumplan los dos años de Zoido como alcalde.
LA PROPUESTA DEL PP
El grupo municipal del PP ha llevado a la mesa tripartita una propuesta que no sólo no afronta la urgencia del gravísimo problema socioeconómico que sufre la ciudad, sino que
trata de descargar en otras Administraciones Públicas, fundamentalmente la Junta de Andalucía, la responsabilidad de acabar con el paro y no ahora, mañana o dentro de unos meses, sino a varios años vista. Así, el equipo de Zoido promete la creación de 46.000 empleos siempre que se acometa la ejecución de los grandes proyectos pendientes, a los que el Ayuntamiento aportaría una financiación de 70 millones de euros.
El gobierno local sabe que en un sistema democrático y garantista de los derechos como el nuestro la ejecución de cualquier obra sólo es posible tras el cumplimiento de trámites administrativos y urbanísticos que requieren de unos plazos que no pueden saltarse a la torera (como apenas aterrizado en la Alcaldía pretendía Zoido con la segunda tienda de Ikea) y de una dotación presupuestaria inexistente en las actuales circunstancias socioeconómicas, máxime cuando el ministro de Hacienda y diputado por Sevilla, Cristóbal Montoro, acaba de anunciar que exigirá a la Junta de Andalucía más sacrificios y más recortes presupuestarios en aras del cumplimiento del déficit público.
Por tanto, el planteamiento de Zoido y de su equipo de que si la Junta construye la Ciudad de la Justicia y la red completa del Metro contribuiría a crear 46.000 empleos en Sevilla no deja de ser un brindis al sol al tiempo que una trampa política: mientras el alcalde le exige al Gobierno andaluz inversiones en infraestructuras y equipamientos, el Gobierno de la nación que es sustentado por el mismo partido de Zoido exige a la Junta de Andalucía que meta aún más las tijeras y ahorre más, que no gaste.
Por pedir la Luna de Valencia, los populares del Ayuntamiento sevillano también achacan al Ejecutivo de Rajoy la responsabilidad de reducir a casi la mitad el paro en Sevilla a medio plazo con la aprobación del polémico dragado del río, en la estimación no contrastada científicamente de que permitiría crear 20.000 puestos de trabajo. Se trata de otro proyecto ‘ad calendas graecas’, cuya materialización aún ha de superar los pertinentes trámites administrativos y la supervisión europea y sobre el que pende la amenaza de impugnación judicial por parte de ecologistas y arroceros, por su potencial impacto en Doñana y en las tablas del arroz.
EL PLAN DE CHOQUE
Frente a estas propuestas irrealizables a corto plazo por falta de presupuesto para acometerlas aunque hubiera voluntad política por parte de la Junta de Andalucía y del Gobierno de la nación, los grupos municipales de PSOE e IU tratan de, como se dice vulgarmente, bajar la pelota de las nubes de la irrealidad a que la ha lanzado el PP hasta el suelo, para tratar de pactar al menos un plan de choque que permita contratar a entre 3.600 (PSOE) y 4.000 (IU) parados, sobre todo de larga duración y que hayan perdido sus prestaciones y a los que habría que procurar “el pan nuestro de cada día” subveniendo a sus necesidades básicas.
Los socialistas plantean esencialmente:
1) Que el Ayuntamiento financie el salario mínimo interprofesional (634 euros) durante los seis primeros meses de las personas que sean contratadas de entre parados de larga duración sin prestaciones o mayores de 35 años con más de uno en el paro.
2) Que aplique una bonificación del 95% en impuestos y tasas municipales para aquellas empresas que acrediten un aumento de plantilla durante la segunda mitad de 2013.
3) Que asuma durante medio año los gastos de contratación de diez personas con el salario mínimo interprofesional en proyectos de innovación que se presenten en el marco de un convenio a tal efecto.
El coste de este plan para las arcas municipales sería de 10 millones de euros en subvenciones y la renuncia a ingresar 4,6 millones por las bonificaciones en impuestos y tasas.
RESPONSABILIDAD PROPIA
La ‘filosofía’ de IU es similar: dotar con 15 millones de euros un plan de choque que permita dar a entre 3.000 y 4.000 sevillanos excluidos del mercado laboral la oportunidad de hallar una ocupación, siquiera temporal, en obras menores y de embellecimiento de la ciudad, y así salvarlos de la marginación y el paro estructural.
Las propuestas de PSOE e IU centran el tiro en la responsabilidad del Ayuntamiento y de Zoido, que prometió ser “el alcalde del empleo”, en vez de lanzar balones hacia la Junta y el Gobierno. La respuesta del PP a este planteamiento ha sido la de que se trata de empleos efímeros que no solucionan el problema de fondo y que de dónde va a sacar el Ayuntamiento los 15 millones de euros que pide la oposición.
Los empleos así creados serían efímeros, obviamente -y nadie se llama a engaño al respecto-, pero al menos paliarían la situación de varios miles de familias sevillanas en riesgo de exclusión social, mientras que los 46.000 hipotéticos que promete el PP a años vista son de momento pura entelequia. Y en cuanto al dinero necesario para abordar el plan de choque, los populares incurren en una flagrante contradicción, ya que si el Consistorio no puede obtener 15 millones de euros, ¿cómo promete que librará 70 millones si la Junta y el Gobierno se pliegan a sus exigencias?
EXCEDENTES FINANCIEROS
El gobierno local dice no saber de dónde sacar 15 millones de euros, pero mantiene 20 millones de excedente de tesorería a plazo fijo y alardea de que el Ministerio de Hacienda ha estimado en 83 millones de euros el superávit obtenido por el Ayuntamiento en 2012 tras la aplicación del plan de ajuste, lo cual le permitiría pedir nuevos créditos por hasta un máximo de 30 millones de euros.
También en víspera del Día de Andalucía una señera empresa sevillana como Merkamueble presentó concurso de acreedores. Su presidente, Francisco León, explicó las razones con una frase que resume la situación en Sevilla: “Si no hay ahora ni para las necesidades primarias, ¿cómo va a haber para comprar muebles?”.
Noventa mil sevillanos en paro en la capital no tienen ni para las necesidades básicas, pero el Ayuntamiento, en vez de tratar al menos de paliar esta situación con medidas de urgencia propias, remite a lo que pudieran hacer en un futuro incierto otras Administraciones con el Metro, la Ciudad de la Justicia, el dragado del Guadalquivir…..
La respuesta de Zoido a los parados de Sevilla son castillos en el aire: ni pan para hoy ni para mañana.
No dice el PP que hasta el pasado 13 de febrero el Consejo de Gobierno de la Gerencia de Urbanismo no aprobó la propuesta de deslinde de los dos tramos de la vía pecuaria que discurren por el suelo urbanizable de San Nicolás Oeste, trámite administrativo sin el cual no se podrá aprobar el proyecto de reparcelación de los suelos para la tienda sueca. La ley debe ser aún más estrictamente cumplida en un ayuntamiento presidido por un juez como es Zoido, y si los suecos han elegido para instalarse unos suelos afectados por una vía pecuaria y no otro sin tal hipoteca ganadera, deben atenerse a las consecuencias de su libre elección.
El Ayuntamiento ya ha acordado la recalificación de la Gavidia para centro comercial, que necesita, cierto es, el plácet final de la Junta, aunque Bueno sólo contabiliza 150 empleos posibles de materializarse este proyecto. Si no ha tramitado aún el cambio de uso para la fábrica de Altadis en Los Remedios (a la que el PP asigna un potencial de 550 empleos, sin saberse en base a qué criterios, ni en éste ni en otros casos), técnicamente no puede imputarle bloqueo alguno al Gobierno autónomo. Ahora bien, antes de llegar a esa fase, lo que deberían hacer el Consistorio y la Junta es exigirle a la multinacional que cumpla la promesa que hizo de compensar el cierre de la fábrica de tabacos más antigua del mundo con la instalación de un centro logístico en el área metropolitana de Sevilla.
Si la ministra de Fomento se ha peleado con el alcalde de Granada, Torres Hurtado, de su mismo partido, para sacar del centro de la ciudad la futura estación del AVE con tal de ahorrar 600 millones de euros, ¿con qué fuerza moral puede demandar el Consistorio sevillano que se destinen en esta especial coyuntura al menos 3.000 millones de euros para las líneas de Metro pendientes?
La caída del paro en 3.400 personas en Sevilla es un mínimo consuelo ante la tragedia que aún sufren 254.855 sevillanos, víctimas de la crisis e inscritos en las oficinas del Inem. Lo peor que puede ocurrirnos es acostumbrarnos a la frialdad de las cifras sin darles cuerpo para que se materialicen ante nuestros ojos, ya que no podemos ponerles cara a todos y cada uno de ellos. Esos conciudadanos desempleados, puestos en fila india llegarían desde Sevilla hasta Córdoba y aun seis kilómetros más lejos. Para contenerlos a todos harían falta cuatro estadios y medio como el denominado ‘Olímpico’ de la isla de la Cartuja, y equivalen a dos veces los habitantes de Dos Hermanas, la población más importante de la provincia excluida la capital. Item más, entre las cincuenta capitales de provincia españolas, sólo trece tienen una población mayor que la del número de parados sevillanos, que constituirían la decimocuarta capital del país. Y aun así, ninguna de estas imágenes puede reflejar la magnitud de estos 254.855 dramas personales, ante los que nadie puede sentirse ajeno.
El mes de diciembre de 2012 se ha saldado con 3.400 parados menos en la provincia de Sevilla (-1,32%) en línea con el descenso del paro en el conjunto de España, según los datos facilitados por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, aunque el balance del año recién concluido sigue siendo enormemente negativo, ya que los 245.855 parados suponen que 27.124 sevillanos han pasado a engrosar las listas del paro a lo largo de los últimos doce meses y de que el desempleo ha crecido en un 11,91%, más aún que en el conjunto de Andalucía (un 11,83%) y de España (un 9,64%).
parados más en la provincia y, además, la inmensa mayoría de las contrataciones registradas son de carácter temporal, que no consolidan por tanto el empleo. Según los datos del Ministerio, de las 60.277 contrataciones registradas en el mes de diciembre, 58.375 (el 96,84%) han sido de carácter temporal y tan sólo 1.902 (el 3,15%) de carácter indefinido. La tendencia es similar a la de todo el año 2012, con un total de 765.086 contrataciones, de las que 735.984 han sido temporales (96,19%) y 29.102 (el 3,80%), indefinidas.
Más de 78.000 sevillanos en paro carecen de cualquier tipo de cobertura social y por tanto no reciben ninguna prestación económica, según se deduce de los datos facilitados al mes de noviembre de 2012 (no se han divulgado los de diciembre y cierre del año) por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social. De los 254.855 sevillanos desempleados, 176.546 gozan de algún tipo de prestación, lo que significa un 69,27%, proporción superior a la media nacional, que es del 64,30%. Los restantes 78.309 sin cobertura social representan el 30,72% de los parados de la provincia.
La ciudad de Sevilla ha sido la más beneficiada por el descenso del paro en la provincia durante el mes de diciembre de 2012, ya que de los 3.400 parados menos, 2.295 corresponden a la capital de Andalucía (el 67,5% de todos los que han hallado un empleo en el último mes del pasado año). Por tanto, en Sevilla capital se pasa de los 91.627 desempleados a 89.332, por debajo del límite de los 90.000, a modo de barrera psicológica, pues el continuo incremento del paro en los últimos meses hacía presagiar una carrera sin freno hasta los 100.000.
Item más, en muchos casos, de los que puedo dar fe, no había tal disyuntiva, sino una copulativa: jóvenes que trabajaban y estudiaban. Estudiantes que por la mañana se afanaban en las labores de una fábrica y que durante la otra mitad del día, por las noches, los fines de semana o incluso mediante cursos por correspondencia o a distancia, completaban a trancas y barrancas una carrera para mejorar sus expectativas. Estaban alentados por unos padres que veían en la educación, a la que ellos no pudieron acceder por falta de medios o por las consecuencias de la guerrra civil, el único ‘ascensor’ posible en la escala social.
Espadas ha anunciado que presentará en el Pleno un plan de choque contra el paro basado en pedir: 1) compensaciones para las familias que han agotado todas sus prestaciones, “casas donde no entra ningún salario”; 2) contratos para personas en situación de emergencia social en barrios donde el Presupuesto Municipal (el que hizo Monteseirín, el de las ‘setas’) ha contado con menos recursos. Sin embargo, cuando atacó a Zoido por la falsa noticia del desmantelamiento del Cecop, dijo que el ahorro de 700.000 euros que habría supuesto la medida ‘fantasma’ no estaba justificado en términos de austeridad. ¿Sabe Espadas cuánto cobra un parado que haya cotizado prácticamente lo máximo a la Seguridad Social durante 30 años? Mil euros/mes en números redondos. Así que con el dinero que teóricamente se iba a ahorrar en el Cecop habrían comido no ya 700 familias de otros tantos desempleados, sino hasta el doble. Que no olvide Juan Espadas que toda austeridad municipal -porque muchos pocos ahorros hacen un mucho- está más que justificada en la Sevilla de los 70.000 parados.




