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La escoba de Zoido

Zoido denuncia que Lipasam, una de las ‘tontas’ del (sin) alcalde (ya saben, esas  empresas municipales sanguijuela del Presupuesto por causas como las que siguen), ha eliminado 76 barrenderos mientras creaba 8 nuevas jefaturas a las que adscribía 31 enchufados a dedo. En el PSOE se dice que el (sin) utiliza las ‘tontas’ –y también las ‘listas’, como Emasesa- para colocar a sus afines del sector crítico antes del final de la mamela. Ninguno de estos jefecitos barre, porque a mayor graduación más lejos del cañón, pero como todos trincan, Sevilla está más sucia y la deuda de Lipasam va ya por  72 millones. ¿Y qué piensa hacer Zoido? Se inspira  en ‘Si yo tuviera una escoba’, una canción de Los Sirex de sus años mozos y cuyo estribillo rezaba: si yo tuviera una escoba, ¡cuántas cosas barrería!. “Si yo tuviera (la escoba d)el bastón de mando –ha dicho Zoido- tengo claro que en Lipasam va a haber más gente limpiando y ningún carguete mandando’. Y resuenan Los Sirex: Muchachos, os voy a comprar una escoba a cada uno. Venga, barred, otra vez, con la escoba”.

A plena luz

Calles del Centro como Tetuán cuentan con alumbrado especial aunque Torrijos las había excluido del plan municipal con tal de  fastidiar a Aprocom. Se publica que la AIE que dirige Marchena  apoquinará 30.000 euros, pese a la quiebra de Tussam y Lipasam,  para que no ocurra como el año pasado, cuando el Centro se salvó ‘in extremis’ de quedarse sin luces de Navidad. Sin novedad en el frente. Pocos saben que el Ayuntamiento ya pagó, imputándolo a otras partidas o mediante el consorcio municipal, el alumbrado en 2009, camuflado como parte de un aniversario en la Fleet Street local de quienes no podían permitirse tal alarde por sus deudas multimillonarias y sus EREs encubiertos. La estratagema preveía que el camuflaje de este año lo asumiera el otro medio marchenero con la coartada de su traslado de sede, luego abortado por la crisis. Como a Monteseirín lo defenestraron mediante el teletipo de Europa Press, que no el de las amapolas, ya da igual todo y el Consistorio no necesita de sus lacayos externos. Lo que ayer hizo bajo cuerda hoy puede hacerlo a plena luz.

El principio de Cela

El querido colega Javier Rubio se pregunta qué habría ocurrido si se hubieran empezado a construir en Tablada las 15.000 viviendas preconizadas por los señores del ladrillo, cuando sin poner un solo ídem en la antigua dehesa el pinchazo de la burbuja inmobiliaria ha dejado 4.000 pisos sin vender en Sevilla y 20.000 en la provincia. La respuesta es que ahora habría 35.000 pisos vacíos más que añadir a los 113.248 igual de hueros (censo del INE, 2001) comprados durante la fiebre especuladora con el único fin de dar un pelotazo; o, casi peor aún, a medio construir como esas promociones a las que les invito pasen y vean entre Gelves y La Puebla o junto a Las Pajanosas. Cela tenía una máxima: esperaba diez años antes de comprar un libro de moda, por si para entonces había pasado la prueba del tiempo. Al urbanismo, donde se necesita un decenio para convertir el suelo rústico en ladrillo, habría que aplicarle el mismo principio del nobel gallego: dejar una década en el congelador las megalomanías de los PGOU y sin PGOU, a fin de ahorrarnos indeseados barquinazos.

Vergüenza ajena

Centenares de trabajadores municipales protestan en la calle  por el desvío de 7 millones de los presupuestos del Ayuntamiento para las ‘tontas’ en quiebra del (sin) alcalde (Tussam, Lipasam y Giralda Tv), mientras en centros cívicos y colegios no hay dinero para papel higiénico ni lejía. La degradación ha llegado a tales extremos que las limpiadoras, por vergüenza ajena, están comprando de su bolsillo hasta los guantes, mientras que los padres denuncian que la suciedad se acumula en las escuelas. En paralelo, leo que la excursión del (sin) alcalde con los cineastas de su ceja particular  costará al contribuyente unos 40.000 euros. Repaso mis últimas listas de la compra en el súper y apunto: un rollo de papel de WC, 28,75 céntimos; un litro de líquido limpiador con PH neutro, 135; unos guantes protectores de las manos, 160. Conclusión: con el coste del viaje del (sin) and company se podrían haber comprado para centros cívicos y colegios 139.130 rollos de papel, 29.692 botes de lejía y 25.000 pares de guantes. Monteseirín, en Argentina, y Sevilla, sin barrer.

El ‘puente’ de Alfredo

Zapatero, al igual que en Brasil, ha vuelto a dejar en evidencia al (sin) alcalde de Sevilla, que pese a la que está cayendo en España se larga de ‘puente’ a Argentina a costa del contribuyente con una coartada de película y, de paso, huye de la ola de frío polar y del temporal, porque allí es verano austral y hace calorcito. Vamos, que Alfredo hasta puede poner en la maleta el traje de baño y la toalla de playa, mientras que aquí 70.000 sevillanos en paro tiritan de frío y para llegar a fin de mes. En contraste, ZP ha cancelado su viaje oficial a la Cumbre Iberoamericana de Argentina, para quedarse y abordar las nuevas medidas ante la delicada situación económica del país. Si Humphrey Bogart dijo en ‘Casablanca’ aquello de “siempre nos quedará París”, ZP también podría decir que siempre le queda Monteseirín para que viaje al extranjero en su lugar y proclame lo mismo que cuando fue de gañote al Mundial de Suráfrica: “He venido en representación de quienes no han podido hacerlo por la crisis”. A alcalde que huye, Río de la Plata. No llores por él, Sevilla.

El apagón

Comenta Olavide de buena tinta el apagón informativo del (sin) alcalde, que lleva varias semanas sin comparecer ante los medios porque –dice- se ha impuesto la ley del silencio y que le espeta a los periodistas: “Acostumbraos, acostumbraos”. Hay un pequeño pero definitivo detalle: no es que Monteseirín se haya impuesto a sí mismo la ley del silencio por una promesa a la Hiniesta o para no ser esclavo de sus palabras, sino que se la han impuesto. ¿Y saben qué es lo mejor del caso, o lo peor para él, según se mire? Que quien fue a ponerle la mordaza en la boca en su propio despacho de la Plaza Nueva como mandado de Viera y Susana Díaz fue ¡oh, cielos, Celis!, su antiguo delfín, que de ser el sucesor ‘in pectore’ y el hijo político bien amado de Alfredo se ha pasado con armas y bagajes al sector oficialista, hasta el punto de alardear de que va a ser el encargado de ir a la copistería a encuadernar el programa del PSOE para las elecciones municipales. Cría cuervos para que luego te coman la lengua en vez del gato. No hay peor cuña que la de la misma madera.

La escapada

Cada 52 días, un viaje al extranjero en el peor año de la crisis. Ese es el promedio del (sin) alcalde, émulo del capitán Tan en sus periplos a lo largo y ancho de este mundo. Ahora se ha empotrado en una expedición a Argentina organizada por la Cámara de Comercio para que los productores audiovisuales acudan a un encuentro de cine. De cine se lo monta el (sin) para largarse de la Sevilla de los 70.000 parados. ¿No le ordenó el PSOE un apagón informativo? Pues si Viera y Susana no quieren caldo, que tomen dos tazas. Ya van siete escapadas al extranjero en este curso, con cualquier motivo, porque el (sin) es tan jaranero que toca todos los palos. Lo mismo aterriza en Río, por más que a ZP le diera corte por aquello de la crisis, que en Suráfrica por el Mundial de fútbol o en Turquía la de las tuberías (de Marchena) por el Mundobásquet. El caso es viajar a costa del contribuyente, aunque en Buenos Aires cante para disimular el ‘No llores por mí, Argentina’: “Debéis creerme,/ mis lujos son sólo un disfraz,/ un juego burgués nada más/, las reglas del ceremonial”.

Asilo

El alcalde perpetuo de Dos Hermanas, Kiko Toscano, ha dado asilo político a Marchena, imputado en el caso Mercasevilla, al nombrarlo rey mago en su Cabalgata.  Según el del perpetuo socorro, el veto del Ateneo a Marchena es indigno y, además, lo normal es que la mayoría de los cargos públicos acaben tan imputados como él, más temprano que tarde. Lo indigno es que un matón como el valido de Monteseirín, caracterizado por sus vetos a la prensa, hubiera ‘comprado’ a cambio de los favores de Emasesa (patrocinio de libros a la Docta Casa, entre otras prebendas) el título de rey Melchor. Ahora ha probado sólo una pequeña dosis de su propia medicina: quien a veto mata, a veto muere. Y como para el nazareno lo normal es que la clase política acabe en los tribunales, por eso mismo en las encuestas del CIS los políticos aparecen como uno de los principales problemas del país. Ya puestos, Toscano se ha quedado corto. Podría  haber nombrado rey Melchor a Marchena; Gaspar, a Rivas, y Baltasar, a Mellet, con los falsos prejubilados de Mercasevilla haciendo de beduinos.

Cuchillo de Herrero

Santiago Herrero

Santiago Herrero

En esta Sevilla de las falsas apariencias tenemos un (sin) alcalde y un (sin) empresario presidente de la CEA, lo más alejado de la figura del emprendedor, pues su modelo siempre fue el funcionariado en la patronal, al modo Cuevas. Herrero ha dicho con su sonrisa profidén que hay que corregir el “problema de la actitud de los parados, que no buscan trabajo hasta dos meses antes de la pérdida de la prestación”. Yo, prueba viviente de la falsedad de tal aserto, digo que eso es una forma fina de llamar vagos al millón de parados andaluces y de hacerle el juego a los Puigcercós de turno. ¿Sabe el (sin) empresario presidente algo del drama de ese millón de parados? ¿Ha vivido la humillación de verse en el paro? ¿Ha ido acaso a los comedores sociales o a Cáritas a solidarizarse con ellos y con sus penas, no precisamente de San Vicente? Con su mismo desparpajo y frivolité alguien podría volverle la oración por pasiva y decirle que los empresarios no invierten si no trincan de la Junta. Me remito a Griñán: “en Andalucía está instalada la cultura de la subvención”.

Penúltimo de la fila

Mediante un sondeo nacional con un universo nueve veces superior al de muchas encuestas de esas que publican algunos  periódicos como churros un domingo sí y otro también sobre intención de voto, un día porque es lo de Cataluña y otro porque no es, se ha sometido a examen de los ciudadanos la gestión de los alcaldes de las 81 urbes más importantes del país. El (sin) de Sevilla, Sánchez Monteseirín, casi ha logrado emular a uno de esos grupos rockeros a los que es tan aficionado, al quedar en la clasificación como el penúltimo de la fila, tan sólo por delante de su homóloga de Jerez, otra que tal baila. Dicen los sociólogos y politólogos tras analizar la encuesta que los escándalos y los casos de corrupción, como Mercasevilla y las facturas falsas, le han pasado ídem. En Sevilla sabíamos cómo era Monteseirín; ahora ya lo saben en toda España, aunque hayan tardado doce años en darse cuenta. Y es que, como dijo Lincoln, “puedes engañar a todo el mundo algún tiempo; puedes engañar a algunos todo  tiempo; pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo”.