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Caducidad

El Ayuntamiento ha ordenado a los policías locales que  sigan cursando multas  de tráfico pese a que los boletines estén caducados. Al parecer, se imprimieron con referencias a unas normas que ya han perdido su vigencia, por lo que a juicio de los agentes las multas podrían ser recurridas al ser nulas de pleno derecho: invocan una normativa prescrita. Por esta vez, y sin que sirva de precedente, creo que el Consistorio es quien tiene razón. Verán por qué. ¿No está acaso funcionando –es una licencia periodística- el Ayuntamiento con un alcalde al que Pepe Griñán declaró caducado, como los yogures, a finales del año 2009? Sabemos que el (sin) alcalde ya no pinta nada, aunque todos disimulamos y hacemos el paripé como si se creyéramos lo contrario, para no darle más sofocones al pobre, que por eso necesita viajar tanto, para huir de su depresión. Y, que se recuerde, Griñán ni siquiera utilizó un boletín homologado del PSOE, ni esperó a los tiempos reglamentarios del partido para enseñarle tarjeta roja a Alfredo. Le bastó un simple teletipo de Europa Press.

Macabeo

Monteseirín  dice que, como  es médico, a él que lo registren. Su delegado Manuel Rey, queriendo ser más papista que el Papa y emular a su jefe, expidió una receta a Zoido y a sus concejales en el Pleno sobre las setas. Al observar el enojo de Juan Ignacio y sus gavioteros por la desviación presupuestaria superior al 70% del Parasol sin Metro(pol), que cuesta  ya como el Estadio Olímpico, el aprendiz de médico garabateó: “Contra el cabreo, pastillas Macabeo”. Todos sabemos, a excepción de Rey, que el dicho es: “Contra el cabreo (o el mosqueo), pastillas Timoteo”. Incluso existe una web en Internet (pastillastimoteo.blogspot.com), con el siguiente lema: “Lo que te cabrea, te enfada, te molesta, dilo en el Foro”. A partir de ahora, habrá que redireccionar el blog a la Gerencia de Urbanismo, donde Rey verá los partidos del Macabbi por su fijación macabea. La confusión de Rey demuestra lo alejada que está esta clase política de la calle. Parafraseando un dicho popular mexicano, cabe decir: ‘¡Pobre Manuel Rey, tan lejos del pueblo y tan cerca de Monteseirín!’.

SE-40

Mal de muchos…..Hay suspiros  de alivio porque el ministro de Fomento, Pepiño Blanco, no le ha metido en demasía las tijeras de trasquilar kilómetros a Andalucía y ha prometido que las obras de la SE-40 van a seguir, aunque con más retrasos que los aviones por las enfermedades imaginarias de los controladores. El eufemismo se llama ‘reprogramación’. Significa que las obras públicas se van a demorar de uno a cuatro años….más del retardo acumulado. Es el sino de Sevilla. Y, ojo, Blanco ha dicho vagamente –las rebajas las concretará en septiembre- que va a seguir lo que está en ejecución (24 kilómetros), no lo que falta, englobable en la categoría del ‘sine die’ o las calendas griegas. Y también ha dicho que hay viaductos que parecen obras de arte en vez de ingeniería; vamos, que podrían hacerse de catálogo. Mucho me temo que los Atlantes en forma de túnel diseñados por el ingeniero trianero José Luis Manzanares para salvar el Guadalquivir pueden poner sus barbas a remojar. Más que al ralentí, Blanco ha puesto la SE-40 en cuarentena. Acabará siendo la SE-50.

Enchufes

El (sin) alcalde ha firmado un acuerdo con Endesa para empezar a llenar de enchufes Sevilla en primavera, dentro de su estrategia de movilidad eléctrica global. Sí, hay que moverse eléctricamente en la ciudad con gobierno ‘de progreso’ porque, contrariamente a lo que dijo el Guerra –no el torero, sino Alfonso-, el que no se mueve por los entresijos del Poder sociata no sale en los papeles. Que hablen de mí, aunque sea mal. O ande yo caliente y ríase la gente. Es el caso del sobrino arquitecto de Felipe González, que ha obtenido un contrato a dedo por 63.956 euros de vellón a la sombra de las setas. Anteriormente, otro dedazo municipal lo benefició con 146.740 euros, también en el Parasol sin Metro(pol). Y todavía antes, el valido del (sin), Manuel Marchena, le dio digitalmente y sin concurso público otro contrato. Van tres.Y el Colegio de Arquitectos,  como quien oye llover. ¿Comprenden ahora la importancia del plan de enchufes de Monteseirín? Algunos ni siquiera tienen que esperar al cambio de estación para disfrutarlo. Ya es primavera en la Encarnación.

Más madera

El (sin) alcalde se retrató y decidió con su voto “de calidad” –en Laponia hace frío, y yo, me río- darle otro mangazo de 30,4 millones a los dineros del PGOU para las setas, su particular Estadio Olímpico. Hasta los arqueólogos han perdido la cuenta del dinero enterrado en el Alfredarium de la modernidad. Monteseirín dice que este segundo modificado del primer modificado de la parte modificante no era por necesidades sobrevenidas, sino por mejoras añadidas y el “interés general”. ¿Mejoras añadidas? ¡Pero si el proyecto del alemán no había por dónde cogerlo y llevan años dándole a la mollera para hacer viable lo inviable, según el informe de los técnicos de Urbanismo, ocultado por Monteseirín, Marchena y Celis?  ¿Interés general? ¿Quién lo define? Pues Alfredo. El decide que gastar 100 millones de euros para envolver un simple mercado a costa de privatizar durante 40 años la Encarnación en beneficio de Sacyr es de gran interés para Sevilla. El (sin) pasa de los técnicos, del secretario y del Consejo Consultivo. El ya sólo responde ante Dios y la Historia.

Tres en uno

El (sin) alcalde es un mar de contradicciones: unas veces Alfredo desmiente a Sánchez; otras, es Sánchez el que lleva la contraria a Monteseirín y, las más, Alfredo deja en ridículo a Sánchez y a Monteseirín. Alfredo, Sánchez y Monteseirín, uno y trino. Recordarán que Alfredo dijo que no alegaría al proyecto del Metro por coherencia,  al haberlo pactado previamente todo con la Junta. Sin embargo, ahora Monteseirín  dice a los empresarios lo opuesto a las tesis de Alfredo: que cómo iba a haberse pactado el trayecto de las líneas 2, 3 y 4 si resulta que provocan una especial afección a avenidas como la de Juventudes Musicales y Montes Sierra, y que la mejor estación en el Centro no sería la del Duque, como sostiene Rosa-Rosae Aguilar, sino la de la Encarnación. Sólo falta saber si, con tal de darle en la cabeza a Alfredo y a Monteseirín, el señor Sánchez decide  alegar al proyecto ‘in extremis’,  para pedir al menos una parada en el Metropol Parasol, aunque sea en superficie porque aún no se ha enterado de que la impiden los cimientos de sus propias setas.

Floreros

Al (sin) alcalde de Sevilla habría que hacerle una pregunta equivalente a la del pescadero de Triana en la casa-hermandad de la Esperanza: “¿Usted cree en el Consejo Consultivo de Andalucía?”. Porque si se precia de demócrata que dice hasta creer en la libertad de prensa (¡ja, ja,ja!) y que un día fantaseó con que había corrido delante de los grises, debería atenerse al demoledor dictamen del Consejo en contra de las setas de la Encarnación, su particular Estadio Olímpico. Pero si se pasa olímpicamente por el arco del triunfo ese informe, lo mismo que las peticiones de información del Defensor del Pueblo sobre la peatonalización de San Jacinto escudándose en que ninguno de los dos son vinculantes, entonces habrá vuelto a demostrar que ambos organismos son lo que son: floreros que sirven de coartada al sistema político y que a la hora de la verdad aquél utiliza según le convenga. Si el (sin) alcalde desobedece al Consejo y al  Defensor del Pueblo y aquí no pasa nada, ¿para qué nos sirve en tiempos de crisis y de recortes mantener los floreros del sistema?

Agenda oculta

El (sin) alcalde ha dicho más de una vez que Zoido tenía una agenda oculta. Yo no sé si Juan Ignacio tendrá una agenda o un cuaderno azul, pero lo que toda Sevilla ya sabe es que las setas son  la agenda oculta de Monteseirín. Él, Marchena y el resto de la peña política de los ultra-Sur(Africa) han tapado con sus mentiras durante años la inviabilidad del Parasol sin Metro(pol), los errores de todo tipo cometidos en el particular Estadio Olímpico del (sin) alcalde, las causas de su paralización y el multimillonario desvío presupuestario a costa de los sevillanos y de los señores del ladrillo. Éstos, tras pagar la derrama del PGOU y las ‘pinceladas’ al centro, ahora se percatan de que de nada les ha valido hacerle la pelota durante años al ídem. Todo ha sido ocultación y mentira en las setas, y como lo que mal empieza mal acaba y la cabra siempre tira al monte, el Ayuntamiento se inventa  que el Consejo Consultivo recomienda en su demoledor –nunca mejor dicho- informe mantener el contrato para acabar la faraónica obra. A Monteseirín pronto le crecerá la nariz.

Mercaderes

La Ciencia descubrió que el ojo humano realiza unos 100.000 enfoques diarios y que sólo una pequeña parte se perciben de forma consciente. El resto se deposita en el inconsciente, por lo que las visualizaciones actúan con efecto retardado, pero actúan, e incluso se reciclan como material de los sueños. Este descubrimiento fue la base teórica para la propaganda subliminal. Los políticos, sin embargo, han pasado de los mensajes subliminales al descaro más absoluto. Dos ejemplos. El ciudadano particular Juan Espadas, presunto candidato del PSOE a la Alcaldía, realiza una visita privada –pero convertida ‘de facto’ en electoralista- a una escuela de verano municipal y no con la vista gorda del Ayuntamiento, sino hasta con alfombra roja. Y el (sin) alcalde, fervoroso dador de medallas a las Vírgenes para atraerse el ‘voto morado’, usa la casa hermandad de la Esperanza de Triana para celebrar un acto político en vez de la sede del Distrito u otras dependencias municipales. Estos son los nuevos mercaderes: mancillan con su partidismo el templo de la Democracia.

Verdades del pescadero

‘Es de Ronda y se llama Cayetano’. Corrochano inmortalizó así al  ‘Niño de la Palma’ tras su presentación en Madrid. Si yo tuviera su misma pluma,  escribiría ahora: ‘Es de Triana y se llama Jesús’. Jesús Estela es el pescadero que, tras oírle a Monteseirín su rollo sobre la peatonalización de San Jacinto, tuvo el valor de romper el silencio de los corderos para espetarle: “¿Usted cree en el Defensor del Pueblo?”. Cuentan las crónicas que Alfredo empezó a sudar, expresión somática de su angustia. Pero Jesús no calló: “Se lo digo porque llevamos este asunto al Defensor y el Ayuntamiento no le ha contestado, pese a que se lo ha pedido en tres ocasiones, hasta el punto de que el Defensor califica su postura de hostil y entorpecedora”. Por dejar en evidencia al (sin) alcalde, un pesebrista del Ayuntamiento le amenazó en plan matón, al peor estilo marchenero: “¡Cuidadito con lo que dices!”. Rindo homenaje a quien no se dejó intimidar y le cantó al (sin) las verdades del barquero y las del pescadero. Ojalá hubiera en Sevilla muchos en la estela de Jesús.