Hay que tener más moral que el Alcoyano o haberse inyectado una sobredosis en vena de lecturas de Antonio Gramsci (su frase: “contra el pesimismo de la inteligencia está el optimismo de la voluntad”) para, tras la nefasta gestión del dúo Monteseirín-Marchena y los pésimos augurios que daban todas las encuestas, haber formado un equipo pensando en que iba a ganar las elecciones municipales en Sevilla y gobernar. Así se colige del intento de justificación dado por Espadas a la dimisión de uno de sus fichajes galácticos, el abogado independiente Suárez Palomares: “Se va porque su perfil no encajaba con el PSOE en la Oposición”. O sea, que unos nacen para el ERE y otros sólo para las mieles del poder. Y que peguen carteles y se chupen las jornadas electorales como apoderados en las mesas los militantes de base. Cuando se dio la noticia del fichaje-estrella, Palomares habló de un compromiso de cuatro años con Sevilla. No ha durado ni uno. En el PSOE vuelve a haber síndrome Luis Yáñez. En política, como en la vida, hay que saber estar a las duras y a las maduras.
Archivo por meses: febrero 2012
El portazo
Al igual que el también alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, el líder de la Oposición municipal, Juan Espadas, tiene sus semanas ‘horribilis’, y una de ellas está siendo ésta. Primero se dejó engatusar y apostó a caballo perdedor en el congreso del PSOE y luego, casi sin solución de continuidad, dimite uno de sus fichajes galácticos –el abogado Eugenio Suárez Palomares- y abandona el palomar de Plaza Nueva diciendo que falta cohesión en el partido. “El ya me había trasladado su decisión en otras ocasiones –confiesa Espadas- y ha decidido hacerlo ahora. Está en su perfecto derecho”. Pues si le había trasladado su intención de largarse desde hacía tiempo y lo ha hecho ahora y no antes ni después, el momento no ha podido ser más inoportuno, con Espadas proyectando una imagen de derrotado dentro y fuera del PSOE. Aparte de evidenciar el error estratégico en la confección de la lista electoral, plagada de independientes, este portazo demuestra que Espadas o no sabe manejar su banquillo o no sabe administrar uno de los aspectos clave en política: los tiempos.
Ojo clínico
El resucitado Viera, que fue quien lo puso de alcaldable, divulgó que su ya exprotegido Espadas le había dicho que iba a dar su voto a Rubalcaba en el congreso del PSOE. Pero en las vísperas, el portavoz municipal socialista se pasó con armas y bagaje al bando de Carmeli Chacón y se retrató como su palmero en la famosa foto de la Buhaira. Dijo Juan que dio su apoyo a la oriunda de Olula porque “conecta mejor con la imagen de renovación que debe transmitir el PSOE”. ¡Qué gran ojo clínico!, porque resultó que el partido, donde se cuecen las habas y los cargos, conectaba mejor con Rubalcaba. Y Espadas, con esos pelos, sin enterarse. Quizás porque como se rodeó de una cohorte de independientes, alguno de los cuales ya ha volado del palomar, se trata poco con las bases y no capta, como Alfonsito R.G. Celis, por dónde sopla el viento, que no era de cambio precisamente. A Espadas se le nota demasiado que pisa poco el fango y que, contrariamente a su apellido, no se pone el cuchillo en la boca porque es un político de moqueta. De la moqueta de la Junta de Andalucía.
Vivos y coleando
Pues resultó, como en la canción de Peret, que no estaban muertos. O si lo estaban, se alzaron de sus tumbas y protagonizaron una película de terror para los ‘griñaninis’ y ‘susanistas’ del PSOE de Sevilla en el XXXVIII congreso federal del partido, convertido en un ‘remake’ de ‘La noche de los muertos vivientes’. Así los había adjetivado Villalobos, el ‘cortijero’ de la Diputación según Toscano. Lo que nunca podía imaginar el presidente por invitación del partido en Sevilla y la cohorte de partidarios de Carmeli Chacón por decreto del ‘aparato’ y de las instituciones por ellos controladas, es que los ‘zombies’ iban a perpetrar una ‘vendetta’ bajo la bandera de un Rubalcaba al que, como los mercados la quiebra de Grecia, daban por descontado. A los chaconistas sevillanos se les aparecieron los fantasmas de Viera, Caballos, Toscano, Limones…. y hasta de Alfonsito Rodríguez Gómez de Celis. Y han acabado con los pelos de punta, sobre todo de cara al 25M. A Villalobos hay que decirle la frase atribuida al Tenorio: “los muertos que vos matáis gozan de buena salud”.
La margarita de Zoido
El debate sobre la torre Pelli, que algunos, como José Luis Manzanares en las páginas de El Mundo, tratan de reorientar a su terreno, me recuerda la historia de los campesinos a cuenta de un burro:
-¿Eh? ¡Oiga! ¡Que ese burro se ha metido en mi trigal!
-Pero…. ¡si está capado!
-¿Y qué tienen que ver los c…. con el trigo?
A Sevilla han venido los inspectores de Icomos y han dicho:
-Hay que frenar las obras del rascacielos y revisar su altura porque al afectar al paisaje histórico, la Catedral, el Alcázar y el Archivo de Indias pone en peligro la declaración de la ciudad como Patrimonio de la Humanidad.
-Pero…¡si da de comer a Sevilla! (replica el presidente de Ayesa).
Desvía así la atención sobre la cuestión de fondo, pero aunque es muy fácil hacer demagogia con un tema tan delicado como el pan de las personas, veamos la auténtica realidad. Los 600 trabajadores en la torre y los 1.000 a los que indirectamente ocupa, según las cifras de Manzanares, equivalen al 0,17% de la población activa de Sevilla. Esta ‘ración alimenticia’ supone su construcción, a pesar de la cual el paro no deja de crecer (8.075 desempleados más en enero, con la torre a toda máquina).
LA SEGURIDAD JURÍDICA
A Manzanares, al igual que a mí, le parece absolutamente digna tanto la postura del partidario como la del detractor de la torre, porque “todo el mundo tiene derecho a expresar su opinión”. Y añade: “Lo provinciano no es eso, sino pretender que un proyecto, una inversión con licencia, se pare, con el riesgo de que aquí no venga un inversor nunca jamás sin otra sustentación que la de una opinión”. E insiste: “una vez que se da la licencia, el proyecto debe ir a misa….¿hay algún ayuntamiento del mundo democrático que pararía una obra con licencia por miedo al vacío?”.
Respuesta: Sí. ¿Dónde? En la misma Sevilla. ¿O es que ya no recuerda que apenas llegado Monteseirín a la Alcaldía en 1999 lo primero que hizo (y sin polémica previa como la de Zoido con la torre, ni debate, ni aviso, ni nada de nada), sólo por, como diría Torrijos, “tufillo de venganza” contra Soledad Becerril, fue paralizar la obra recién iniciada del edificio de Moneo en el Prado?
Y Moneo era premio Pritzker, equivalente al Nobel en Arquitectura. Y Dragados, la constructora más importante del país. ¿Alzaron la voz entonces Manzanares y la CES contra aquella quiebra de la seguridad jurídica? Silencio, como en la frase de Bertolt Brecht, que aún no han venido por mí y no es cuestión de señalarse ante el Poder.
Y SIGUIERON INVIRTIENDO
Y, ¿no vino un inversor nunca jamás a Sevilla? Hagamos memoria de todas las empresas que han invertido desde 1999 hasta hoy, empezando por la propia Dragados, involucrada desde 2003 en el Metro. Una gran empresa prefiere llegar a acuerdos extrajudiciales con la Administración y no enfrentársele, porque sabe que a la larga pierde. Basta con que no la contrate más.
Ahora que se cumple el XX aniversario de la Expo, las cinco sociedades de servicios que crearon bancos y constructoras para el 92 me confesaban que no tenían interés en acometer muchos de los ‘marrones’ a que las obligaba Pellón, pero que no tenían más remedio porque así funciona el sistema: hazme tal infraestructura y por este dinero en Sevilla por el supremo interés del Gobierno en quedar bien ante el mundo, que ya te daré una autopista, un pantano, un aeropuerto, un Metro…. en otra parte.
¿O es que acaso a Manzanares no le han dado la obra de la torre Pelli para compensarle por haberle frustrado su inicial proyecto de Puerto Triana, que además chocaba contra el PGOU entonces vigente al demandar más edificabilidad comercial de la permitida? El principio de la seguridad jurídica se invoca o cuestiona según convenga.
LUZ Y TAQUÍGRAFOS
Zoido le ha ‘comprado’ a Manzanares su argumento de que la torre “no se puede parar porque costaría un dineral” al decir que el Ayuntamiento no tiene fondos para indemnizar a Cajasol. ¿Y cómo sabe el alcalde –y Manzanares- que el Consistorio no tiene dinero para frenar el rascacielos si aquí nadie ha cuantificado objetivamente, partida por partida y concepto por concepto, el coste de la presunta indemnización? Zoido, que prometió ser el alcalde de la “luz y taquígrafos”, no ha dado cifra alguna. ¿Por qué?
No hace falta dinero. Se puede compensar en suelo. Recuérdese el antecedente del traslado de la edificabilidad a la Buhaira para compensar por la paralización de la torre diseñada por Pérez Escolano en la Plaza de Armas. Otro ejemplo también de Sevilla.
La plataforma ‘Túmbala’, que tiene recurrida la licencia urbanística de la torre Pelli, sostiene que el coste de frenarla ahora es de cero euros, porque como la parcela sobre la que se alza mide 41.400 m2 permitiría sobradamente que en otras zonas de la misma se pudiera materializar la edificabilidad que se ‘perdiera’ en la torre si se recortara su altura. Y da una solución gratis: incrementar en dos plantas la altura de los dos ‘edificios podio’ que se construyen a sus pies y así no habría lucro cesante ni perjuicio para Cajasol.
Según Icomos, la torre pone en peligro la Sevilla Patrimonio de la Humanidad. La ciudad no está obligada a permanecer en el exclusivo club del Patrimonio Mundial, pero si quiere seguir ha de cumplir sus reglas. Si, por el contrario, valora más el pan para hoy que significa la torre y no sufrir publicidad negativa como el reportaje del ‘Guardian’, que se salga. Zoido no puede perder más tiempo y oportunidades deshojando la margarita. Debe optar entre el rascacielos y la Unesco, entre el ladrillo y el patrimonio, porque gobernar es elegir.
El tufillo
Antonio Rodrigo Torrijos y la Unión de Actores de Andalucía califican de “tufillo a revancha” la decisión de Zoido de quitarle el nombre de la actriz Pilar Bardem a una calle del barrio del Tiro de Línea para rotularla como ‘Avenida Nuestra Señora de las Mercedes’ a petición, que uno y otros sospechan inducida, de la Hermandad de Santa Genoveva, casualmente de fundador innombrable. Aparte de que la madre de Javier Bardem alardeó de que, como Dustin Hoffman héroe en la película del mismo título, ella era sevillana por accidente, su incorporación al nomenclátor en perjuicio del general Merry por decisión de Monteseirín y del propio Torrijos tuvo el mismo tufillo a venganza que ahora denuncia el edil izquierdista. Y con una agravante: PSOE e IU agraviaron a un héroe de la guerra de Cuba al confundirlo, en su incultura, con un general golpista de Franco por coincidencia de apellidos. Al general prusiano Clausewitz se le olvidó añadir en su famosa frase que el nomenclátor, al igual que la política, también es la continuación de la guerra por otros medios.
El landismo (2)
Landa pide disculpas por haber expulsado del Pleno a un fotógrafo de El Mundo. El gesto le
honraría, porque errar es humano, pero…. Pero, y por eso hablaba en condicional, aquí entra
otra faceta del landismo político: fabricarse, por la soberbia de no admitir una equivocación, una
coartada que justifique la metedura de pata como algo exógeno. A pesar de que el expulsado
mostró su acreditación periodística cuando Landa decretó que abandonara el Pleno y de que los
portavoces de la Oposición -y hasta el alcalde- le señalaron a éste su error, el delegado de
Relaciones Institucionales se escuda ahora en que “malinterpretó” (vaya, siempre la dichosa
palabreja) que el fotógrafo era un espontáneo salido de entre el público y que no pudo identificar
bien que se tratara de un reportero gráfico. Para avalar la coartada del presidente del Pleno, el
Ayuntamiento va a obligar a partir de ahora a que los foteros lleven “acreditaciones más
visibles”. Y digo yo: en vez de cambiar toda la logística de prensa ¿no habría sido más fácil y
barato que Landa hubiera ido al oculista?
El landismo
El fichaje estrella de Zoido, Javier Landa, ordenó desalojar del Pleno a un fotógrafo de El Mundo que realizaba su trabajo –permitido por el Reglamento- con el argumento de que los reporteros gráficos sólo deben captar imágenes al inicio de la sesión y luego quitarse del medio porque estorban. Con la doctrina Landa, no existiría, por ejemplo, la foto que ilustra en los libros de Historia el golpe de estado de Tejero el 23-F ocupando la tribuna del Congreso brazo en alto y pistola en mano y con la que Manuel Pérez Barriopedro ganó el World Press Photo. Tampoco habría testimonio gráfico del ataque de risa contagiosa de los parlamentarios andaluces que en 1994 fue reproducido en todo el mundo. Y no habría imágenes del fútbol, porque los fotógrafos se tendrían que ir apenas comenzados los partidos tras haber inmortalizado a los equipos formando sobre el césped. Landa se convierte así en el exponente del landismo, ese hábito de la clase política de amordazar cada día más a los medios de comunicación con ruedas de prensa sin preguntas y, ahora, con Plenos sin fotos.
Rectora
Antonio Ramírez de Arellano, futuro rector de la Universidad Hispalense y aún mano derecha de Joaquín Luque, que tan poca mano izquierda ha tenido con la ilegal biblioteca en el Prado de San Serbastián, presentó su equipo de gobierno, continuista de la actual etapa. De sus catorce componentes –incluido el rector en ciernes-, nueve (el 64%) ya están gobernando la universidad con Joaquín Luque. Segundo rasgo característico: la mayoría de sus miembros proceden de carreras científicas y técnicas. Y es que son malos tiempos para la lírica. Y el tercer aspecto subrayable: hay el doble de mujeres (nueve) que de hombres (cinco), sin que nadie haya abogado por las listas-cremallera o hable de discriminación feminista, al contrario de lo que, con la demagogia habitual, habría hecho la clase política en esas circunstancias. Esta mayoría refleja el creciente poder y la valía de las féminas universitarias. Por cierto: el Vicerrectorado de Infraestructuras lo ocupa una mujer, de lo que se infiere, conforme a la tradición de esta universidad, que más pronto que tarde habrá por fin una rectora pastoreando el rebaño de la Hispalense.
El tapado
Cuenta la leyenda que antes de Miguel Florencio hubo otros rectores en la Universidad Hispalense, y que también hubo alcaldes en Dos Hermanas antes de Kiko Toscano. Quizá Miguel Florencio fue vicerrector de Infraestructuras antes que rector, si no es que nació ya con este título bajo el brazo en vez de con un pan. Infraestructuras es a la Hispalense lo que Urbanismo al Ayuntamiento: la clave de bóveda del poder. Por eso, cuando Monteseirín ganó sus únicas elecciones por minoría mayoritaria y se quitó del medio a los andalucistas del PA, los sociatas, y especialmente Manuel Marchena, daban saltos de alegría gritando aquello de “¡Urbanismo, Urbanismo!”. Joaquín Luque, actual rector, fue vicerrector de Infraestructuras con Florencio antes de que éste abdicara en él de su cargo perpetuo. Antonio Ramírez de Arellano es el vicerrector de Infraestructuras de Luque y, ahora, como candidato único, va a ser rector. Pero ésto no es noticia. La noticia saltará cuando nombre al vicerrector de Infraestructuras. Entonces ya sabremos quién será el rector en el año 2016.