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Las pérdidas de Tussam con Monteseirín, como tres estadios ‘olímpicos’

El alcalde cogió la empresa con el contador de pérdidas a cero
y en diez años acumula 384 millones en números rojos

Los gastos se dispararon a partir del convenio colectivo de las
35 horas semanales y las nuevas líneas internas de barrio

El menor número de horas trabajadas obligó a incrementar la
plantilla con hasta 69 personas en un solo año

A los 5 años de la llegada de Monteseirín los ingresos sólo
daban para pagar algo más de la mitad de las nóminas

Tussam debía 12 millones a los bancos hace diez años. Hoy
la deuda por todos los conceptos asciende a 130 millones

La empresa municipal de transportes urbanos (Tussam) ha perdido durante la era de Monteseirín al frente del Ayuntamiento un total de 384.964.610 euros, dinero equivalente al coste de tres estadios como el ‘Olímpico’ de la Cartuja, y después de que durante la era de Soledad Becerril el Consistorio hubiera puesto a cero el contador financiero de Tussam. Los datos que aparecen en este informe son el resultado del cruce de informaciones, muchas veces contradictorias, entre los balances de la compañía, las memorias, la página web, las auditorías y los presupuestos municipales, incluyendo conversiones de pesetas de antiguos balances a euros para poder realizar una comparativa homogénea, por lo que podrían haberse deslizado errores por los que de antemano pedimos disculpas, aunque creemos que lo más importante no son las cifras consideradas de forma aislada, sino la visión de conjunto que ofrecen sobre  Tussam y las razones por las que ha desembocado en su actual situación.Cuando Monteseirín asumió la Alcaldía de la ciudad a mitad del año 1999 en sustitución de Soledad Becerril estaba finalizando el plan 1996-1999 orientado a la consecución del saneamiento financiero de Tussam. En la memoria de la empresa correspondiente a este último ejercicio (1999) se decía que “por primera vez desde su constitución, una vez adoptado el acuerdo de aplicación de resultados que el Consejo eleva a la Junta General, la sociedad inicia un ejercicio libre de pérdidas acumuladas de ejercicios anteriores”. Se destacaba que también por primera vez la empresa no estaba incursa en causa de disolución por la cuantía de sus pérdidas (artículo 260 de la Ley de Sociedades Anónimas) y que por la exclusiva disposición de los fondos propios de la compañía las pérdidas generadas en el ejercicio serían íntegramente saldadas, sin necesitar de la inyección de nuevos fondos por el Ayuntamiento. La idea era que Tussam se financiara con fondos propios (un 48,10%) y con un endeudamiento a largo plazo en torno al 50% del capital social.
Se constituyeron unas provisiones por valor de 1.685 millones de pesetas ( 10 millones de euros) para proporcionar a la empresa municipal una cobertura razonable frente a futuras contingencias. “En consecuencia –puede leerse en la memoria-, la sociedad se inscribe en un marco de solidez financiera. Esta situación ha sido posible por el apoyo financiero del Ayuntamiento, que ha venido canalizando un flujo de fondos superior a los recursos aplicados en cada ejercicio, y para mantenerse en lo sucesivo será necesario no relajar el apoyo financiero de la Corporación (municipal) y contener los desequilibrios que se apuntan en la cuenta de resultados”.
Las pérdidas de aquel ejercicio se habían incrementado en un 14,08% y habían roto la tendencia sostenida de estabilidad en torno a 3.000 millones de pesetas (18 millones de euros). Se atribuyó el mayor desequilibrio al mismo tipo de razones que se irán esgrimiendo a lo largo del decenio posterior:  crecimiento de la oferta (los autobuses acumularon 15.353.511 kilómetros frente a los 14.749.009 del año precedente), incremento del 4,93% en los costes salariales y subida del carburante (repercusión del 8,11% de la subida de los costes de explotación). Tussam ya piensa en diversificar sus fuentes de ingresos y ese mismo año se activa la puesta en marcha de Aussa, filial para la gestión de las zonas reguladas de aparcamientos, servicio de la grúa municipal, parkings de la Feria….., que había constituido el 16 de noviembre de 1998 con un capital social de 4.808.096 euros.

VUELTA A LAS ANDADAS

En la memoria de 2000 se vuelve a reconocer  que en 1999, por primera vez en su historia,  la empresa había cerrado un ejercicio dando paso al siguiente libre de pérdidas acumuladas por la exlusiva disposición de los fondos propios, pero a partir de este año empieza a consolidarse una tendencia imparable: incremento de los costes por encima de los ingresos y ruptura del saneamiento de la compañía. Los números rojos superan los 23 millones de euros (+ 13,94%). En el primer año completo de la era Monteseirín, Tussam está otra vez en situación de disolución por exceso de pérdidas, como será habitual ejercicio tras ejercicio, y es preciso disponer de los fondos corrientes del Presupuesto de 2001 para cancelar las pérdidas de 2000. El número de viajeros transportados cae (un 0,92%) pese a que se hacen más viajes (15.353.511 Kilómetros, con un sobrecoste de 505.811 euros) y se gasta más combustible (1.116.728 euros más de gasto). Pero la clave empiezan a ser las ventajas laborales conseguidas por la plantilla: se reduce la jornada en 38 horas por trabajador, con lo que hay que contratar a más personas (70 ese año) y el coste salarial se va disparando (incremento del 4%, con una repercusión de 3.250.423 euros sobre la masa salarial previa).
Ante la situación, se dice que se van a adoptar medidas para corregir los desequilibrios: 1º) un contrato-programa con el Ayuntamiento que resuelva de forma convincente la aportación de fondos públicos marcando criterios de rigor para Tussam; 2º) un proyecto de mejora de productividad para reducir los costes de operación una vez firmado un convenio colectivo por tres años (2001-2003).

IMPACTO DE LAS 35 HORAS

Este convenio colectivo, sin embargo, va a tener un efecto demoledor en los balances de Tussam,  porque el equipo de Monteseirín, siguiendo el ejemplo de Francia apenas aplicado en ninguna otra parte, obliga a la empresa  a la implantación paulatina de las 35 horas semanales y a ajustar la jornada diaria a la jornada media. La situación fue definida luego por una exdirectiva de la compañía como “la barra libre sindical”, una barra libre en virtud de la cual el comité de empresa ha conseguido de forma sistemática con amenazas de huelga en fechas clave (Semana Santa, Feria) y merced al miedo del Ayuntamiento que la subida salarial superara cada año la inflación. A partir de ese convenio colectivo la dirección debe hacer juegos malabares para coordinar el trabajo de la plantilla de conductores, lo que obliga a seguir incrementado las contrataciones (32 más en 2001, con lo que se pasa de 1.121 operarios en 1999 a 1.234 en 2001), y a más gastos de personal, que se elevan ya a 37,8 millones de euros, cuando los ingresos de explotación sólo llegan a 27,6 millones. Sin el salvavidas de las inyecciones económicas del Ayuntamiento en los Presupuestos anuales de la ciudad, Tussam habría tenido que echar el cierre al final de cada ejercicio.
Monteseirín justifica en declaraciones a una emisora de radio la jornada de 35 horas en Tussam y los sueldos de los conductores con el argumento de que la Administración Pública debe dar ejemplo de protección social a los trabajadores y pagar más que el sector privado por ese mismo afán ejemplarizante.
El segundo elemento que más afecta al balance es la implantación de líneas de autobuses de barrio, como la B1 (Triana-Los Remedios-La Encarnación) y la B2 (Distrito Este), y otras igualmente de deficitarias como el Bus Noche (junio 2002), que funciona los viernes de 3 a 6 de la madrugada y los sábados y vísperas de festivos de 3 a 7 horas para atender a los jóvenes de la movida, el segmento que más apoyo electoral ha dado siempre a Monteseirín. Estos vehículos incorporan equipos de sonido y monitores que emiten videoclips musicales. Las fuertes pérdidas tampoco son óbice para que se proceda a un cambio de imagen corporativa: la flota se pinta de carmesí y oro viejo para identificarla con los colores del pendón. En línea con la política de Monteseirín en las empresas municipales, Tussam también acabará creando una Fundación, otro lastre en su organigrama. Es curioso observar cómo en la memoria de Tussam se repiten año tras año las mismas quejas por la pérdida de viajeros derivada de las calles cortadas por obras municipales, el incremento del tráfico privado, falta de carriles-bus  y la persistencia de la doble fila, aun cuando el delegado de Tráfico, al que competen muchas de estas cuestiones, está en el Consejo de Administración de la compañía.

UN CIRCULO VICIOSO

Y este es el círculo vicioso en que cae Tussam. Año tras año se  incrementan los gastos de personal (+ 6,25% en 2002; + 12,17% en 2003) y la plantilla (17 trabajadores más en 2002; 69 más  en 2003; en 2004 se llega a una plantilla de 1.339 personas, 218  más de las existentes en 1999, si bien con 54 eventuales) como consecuencia de la aplicación del convenio colectivo de las 35 horas para los conductores, por lo que ya sólo la masa salarial y sin contar otros gastos (materiales, combustible, financieros) se va disparando de forma continua (40 millones de euros en 2002; 45 millones en 2003), muy por encima de todos los ingresos de explotación (27 millones en 2002;  28 millones en 2003), por lo que como las aportaciones del Ayuntamiento son insuficientes para equilibrar la cuenta de resultados (por ejemplo, incluye en el Presupuesto de 2002 una asignación de 21,6 millones de euros en concepto de transferencias corrientes y de ampliación de capital en las habituales ‘operaciones acordeón’), la empresa municipal debe recurrir a créditos bancarios y engorda cada vez más su deuda, con la agravante de que los créditos a corto plazo (23, 5 millones en 2002; 34,5 millones en 2003) pesan más que los de a largo plazo (19,2 millones en 2002 y 2003).
Por ende, hasta la Tesorería de la Seguridad Social tiene que otorgar un aplazamiento del pago de las cuotas patronales del verano de 2003 (2,8 millones de euros), que Tussam se compromete a abonar en doce mensualidades. La empresa cierra el período del convenio de las 35 horas con 36,4 millones de euros de pérdidas en 2003, cuando hasta 1999 los números rojos se movían en el entorno de los 18/20 millones de euros,  y ve también frustrada su esperanza de dar un gran ‘pelotazo’ con las cocheras del Porvenir al arrepentirse el Ayuntamiento de subastarlas y forzar su compra a la baja por la Gerencia de Urbanismo para construir VPO.

ESPEJISMO

Sorprendentemente, el balance de 2004 arroja unas pérdidas de tan sólo 14,8 millones de euros, pero ello es debido a la aplicación del beneficio extraordinario de 24,5 millones obtenido por la venta de las antiguas cocheras del Porvenir a la Gerencia de Urbanismo para la construcción de VPO tras haber renunciado el Ayuntamiento a una oferta de 43 millones para alzar viviendas de renta libre y previa anulación de la subasta convocada a tal efecto.
Las cuentas de 2004 son, pues,  un espejismo, porque al año siguiente ya no hay extraordinarios que aplicar y se vuelve a la situación anterior con unos números rojos superiores a los 37 millones de euros. En 2006 se supera la barrera de los 40 millones en pérdidas y desde 2007 a la fecha no hay año en que no bajen de 50 millones anuales. El diámetro del círculo vicioso anteriormente descrito se va ampliando año tras año. Cae la velocidad media, desciende el número de viajeros y la divergencia entre los ingresos de explotación y los gastos salariales es cada vez mayor. El Ayuntamiento no cubre todo el ‘agujero’ por su magnitud y el recurso al endeudamiento bancario asfixia cada vez más a la empresa de transporte. En 2004 las deudas con las entidades financieras ascienden a 27,4 millones tras el alivio que supuso la inyección de dinero por las cocheras del Porvenir, pero a partir de ese año las cifras no mejoran: 35,5 millones en 2005; 41,1 millones en 2006; 60,2 millones en 2007; 56,5 en 2008. A estas cantidades hay que sumar  deudas por el ‘leasing’ de autobuses, otros pasivos financieros y hasta los impagos a las Administraciones Públicas (Seguridad Social, por ejemplo), que alcanzan un pico de 5 millones de euros en 2007. Según han confesado los gestores de la compañía, 2009 se ha cerrado con una deuda acumulada de 130 millones de euros, de los que 88,7 millones son exigibles a corto plazo. El año en que llegó Monteseirín a la Alcaldía la deuda de Tussam con los bancos era de sólo 12 millones de euros: 8 millones a corto plazo y 4 millones a largo plazo. En el balance de 2008 aparecían deudas bancarias por 56,5 millones.
Expertos independientes que han analizado los balances de estos diez años y medio de la era Monteseirín  coinciden en señalar que la situación de Tussam es insostenible: estructuralmente los gastos superan con creces a  los ingresos, gran parte del pasivo es exigible a corto plazo, el negocio es intensivo en personal, hay una plantilla muy elevada que tiene unos derechos adquiridos consolidados súper gravosos para la empresa y de rebote para las arcas municipales, el número de pasajeros crece muy poco cuando lo hace y luego desciende por efecto de las obras y otras causas y gran parte de las rutas son deficitarias aunque deben mantenerse por tratarse de  un servicio público.
En esta explosiva situación, con la empresa en bancarrota, el comité que convocó la huelga el Viernes de Dolores y ahora la Feria de Abril ya sólo quiere  negociar con Monteseirín y no con la directiva de la empresa,  para que aquél pare el conflicto laboral mediante alguna nueva concesión como las que han disfrutado en estos diez años de ‘barra libre sindical’ por la debilidad política del alcalde.

 

LOS INGRESOS NO CUBREN LOS GASTOS DE PERSONAL


AÑO   IMPORTE NETO DE LA        GASTOS                  PORCENTAJE DE LOS
CIFRA DE NEGOCIOS           PERSONAL             GASTOS DE PERSONAL
QUE CUBREN LOS
INGRESOS

1999    24.469.420                             31.117.101                                78,63

2000    24.823.825                             34.367.524                             72,23

2001    25.875.077                             37.800.244                             68,45

2002    24.775.778                             40.161.895                             61,68

2003    25.791.678                             45.049.597                             57,25

2004    26.792.141                             48.140.470                             55,65

2005    31.698.671                             51.187.680                              61,92

2006    34.752.414                             54.848.887                             63,36

2007    36.411.127                             60.788.573                               59,89

2008    41.274.117                             63.135.377                                65,37

Nota.- Cifras en euros.
EVOLUCION DE LA PLANTILLA

AÑO          TRABAJADORES

1999                                1.121

2000                               1.191

2001                               1.234

2002                               1.251

2003                               1.320

2004                               1.339      (54)

2005                               1.348      (49)

2006                               1.434      (200)

2007                               1.519       (96)

2008                               1.483       (65)

Notas.- Los datos no siempre son coincidentes entre las Memorias de Gestión,  los Balances y la página oficial de la compañía en Internet.. Entre paréntesis figura el número de eventuales.

 

VIAJEROS TRANSPORTADOS

AÑO                VIAJEROS

1999                 88.200.000

2000                86.500.000

2001                 88.200.000

2002                 84.200.000

2003                 83.900.000

2004                  83.010.000

2005                   83.000.000

2006                    81.400.000

2007                     81.500.000

2008                     80.700.000

2009                      78.700.000*

Nota.- .- Los datos no siempre son coincidentes entre las Memorias de Gestión,  los Balances y la página oficial de la compañía en Internet y además Tussam introduce un elemento de confusión según agregue o no las líneas subcontratadas. En algunas memorias no se da cifra alguna, sino meros porcentajes de crecimiento sobre algún dato previo, por lo que nos movemos muchas veces con estimaciones aleatorias. A título de ejemplo, en la memoria de 2002 se dice que se han transportado 84,2 millones de viajeros. En la de 2003, que son 83,9 millones, “prácticamente en el mismo volumen del año anterior, con un ligero aumento del 0,36%”, lo cual es imposible. En la memoria de 2007 se atribuye la caída de viajeros en 2006 y 2007 respecto de 2005 “a las obras de envergadura en la ciudad”. Todas las cifras son en números redondos. El dato de 2009 es una estimación a partir de la declaración de los directivos al presentar el balance del último año de que se han perdido dos millones de viajeros.

 

VELOCIDAD COMERCIAL MEDIA

AÑO                          Kms/hora

2000                               12,50

2001                               12,47

2002                               12,36

2003                               12,15

2004                               12,01

2005                               12,04

2006                               11,70

2007                               ¿

2008                               *

2009                               11,2*

Notas.- Las memorias no suelen reflejar este dato en los últimos años. Tussam dice respecto de 2008 simplemente que ha habido “un ligero incremento”. El dato de 2009 es estimativo.

KILÓMETROS RECORRIDOS

AÑO                          KILÓMETROS

1998                               14.749.009

1999                               15.353.511

2000                               15.513.198

2001                               15.400.000*

2002                               15.020.000*

2003                               14.960.000*

2004                               15.050.000*

2005                               14.970.000*

2006                               14.670.000*

2007                               15.100.000*

2008                               15.600.000*

Notas.- Los datos no siempre son coincidentes entre las Memorias de Gestión,  los Balances y la página oficial de la compañía en Internet y además Tussam introduce un elemento de confusión según agregue o no las líneas subcontratadas. El asterisco indica que se trata de un número redondeado.El incremento de kilómetros de 2007 se atribuye por la propia empresa a la inclusión de las líneas 37 y B5 y al fin de obras de “bastante envergadura”. Las quejas por el impacto de las obras municipales son una constante en los documentos oficiales de la empresa. Cómparese la evolución de la plantilla con el de kilómetros recorridos.

 

NUMERO DE AUTOBUSES

AÑO               AUTOBUSES

2004                               384

2005                               377

2006                               378

2007                               394

2008                               400

Nota.- Cómparese el número de autobuses con el de kilómetros recorridos y el de viajeros transportados.

 

UNA DECISIÓN POLÍTICA DEL ALCALDE
PRIVÓ A TUSSAM DE 17 MILLONES DE EUROS

Monteseirín anuló la subasta de las cocheras del Porvenir, por las que había una oferta de 43 millones, y forzó a Urbanismo a comprarlas por 25,8

El Ayuntamiento sobrevaloró el solar del Prado y el edificio de Diego de Riaño transferidos a la empresa de transportes

Tussam tuvo que hipotecar los activos transferidos y pedir a la Seguridad Social una moratoria de cinco años

El Ayuntamiento y/o Tussam han tratado de incrementar los ingresos de la empresa municipal de transportes y de evitar su declaración de quiebra con operaciones como la venta de las antiguas cocheras del Porvenir o la transferencia de edificios del patrimonio del Consistorio.
En diciembre de 2002, la Comisión de Contratación de Tussam convocó concurso para la enajenación por al menos 38 millones de euros de las antiguas cocheras y edificios de talleres ubicados en la calle Ramón Carande (El Porvenir) ante el traslado a las nuevas instalaciones del antiguo cuartel de San Fernando en la carretera de Málaga. Las ofertas presentadas superaban el tipo establecido. Dada su privilegiada situación en la nueva ‘milla de oro’, varias empresas pujaron por el solar. Umbella 4  presentó la mayor oferta en vísperas de las elecciones municipales de 2004: 43 millones de euros, dinero con el que casi se podría haber puesto de nuevo a cero el contador de la deuda de Tussam, que por entonces tenía créditos pendientes por valor de 53,7 millones de euros (19,2 millones a largo plazo).
En una de sus características marchas atrás (el frenazo al edificio de Moneo, en el Prado, inauguró la serie) Monteseirín decidió, sin embargo, anular el proceso de venta (el 14 de agosto de 2003, Tussam declaró desierto el concurso de venta) para anunciar la construcción de VPO en vez de pisos de renta libre. El caso acabó en un pleito en que el juez impuso una condena mínima al Ayuntamiento en una sentencia que fue todo un varapalo para el alcalde. Dijo el magistrado en su fallo que se había producido  “una falta de lealtad y quiebra de la buena fe” por “la ruptura unilateral provocada de forma consciente por la entidad demandada, quien primero quiere acudir al mercado a hacer caja con sus terrenos, convoca a los interesados en la adquisición, y luego modifica las condiciones de la cosa que se ofrece en venta para provocar precisamente el efecto contrario, es decir, su salida del mercado”.
Urbanismo  tuvo que salir al rescate del alcalde tras su frenazo y marcha atrás: rediseñó el solar del Porvenir en el PGOU para permitir 233 pisos de VPO y  el 11 de noviembre acordó comprarle a Tussam las antiguas cocheras para su incorporación al patrimonio municipal de suelo, estableciéndose como precio de la compraventa la valoración efectuada por la Sección de Adquisición y Gestión Municipal de Suelo, con fecha 4 de noviembre de 2004, ascendente a 25.802.448 euros (más IVA).  Por tanto, la decisión política del alcalde le costó a Tussam  17,20 millones de euros, aunque se apuntara en libros un beneficio extraordinario de 24,5 millones.
El 15 de diciembre de 2004 se suscribió la escritura de compraventa, procediéndose en el mismo acto y al objeto de efectuar la transmisión libre de cargas, a cancelar la hipoteca constituida sobre la finca a favor del Banco Santander en garantía de la devolución del préstamo de 19.201.135 euros para construir su nueva sede en el antiguo cuartel de San Fernando.

APORTACIÓN EN ESPECIE

El pasado 30 de marzo, Tussam aprobó las cuentas de 2009 y, según la información facilitada por directivos de la compañía a los medios,  los auditores hicieron constar que se había quedado a unos 40 millones de euros de incurrir en causa de disolución, evitada gracias al traspaso que en su día le hizo el Ayuntamiento del edificio de Diego de Riaño y de un solar en el Prado de San Sebastián, con una tasación de más de 30 millones de euros. Sorprende esta cifra de tasación, cuando en su momento fue muy inferior e incluso fue objeto de salvedades por parte de Deloitte.

La Junta General de Tussam acordó el 27 de febrero de 2003 efectuar una ampliación de capital social por 7.431.344 euros que suscribió el Ayuntamiento mediante la transmisión como aportación no dineraria de la titularidad de la propiedad del edificio de la estación de autobuses del Prado de San Sebastián y de la parte de la propiedad municipal del edificio de Diego de Riaño. La valoración de estos inmuebles se efectuó conforme a la tasación pericial realizada al efecto, por 5.050.000 euros y 2.381.344 euros, respectivamente.

Cuando en el año 2004 Deloitte empieza a auditar las cuentas anuales de Tussam en lugar de KPMG, refleja en su informe que Tussam es consciente de que el Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas  ha manifestado en situaciones análogas a ésta, en las que la operación de ampliación de capital se ha realizado en el entorno de entidades vinculadas, que no resultaría adecuado el registro contable de los activos materiales objeto de transmisión a un coste superior al valor previamente atribuido en las cuentas del Ayuntamiento de Sevilla. Dicho de otro modo: se sobrevaloraron esos activos. No obstante, Tussam contestó que  ante la disparidad del tratamiento contable, había adoptado el criterio de acogerse al procedimiento establecido en la norma de mayor rango, que en ese caso era la Ley de Sociedades Anónimas.

El 27 de diciembre de 2004, Tussam tuvo que constituir una hipoteca unilateral sobre estos dos activos sitos en el Prado de San Sebastián -en garantía del aplazamiento de pago de las cuotas patronales de la Seguridad Social desde los meses de febrero a diciembre de dicho año-, por valor de 11.107.646 euros (en la memoria de 2005 esta cifra se eleva a 11.816.962 euros) . El 28 de febrero de 2005, Tussam se vio obligada a pedir a la Tesorería General de la Seguridad Social un aplazamiento de pago durante  60 mensualidades (cinco años) de la deuda pendiente, solicitud que le fue aprobada el 25 de abril de 2005.

 

EL COSTE DE LA NUEVA SEDE DE TUSSAM


El coste total de la sede de Tussam en el antiguo cuartel de San Fernando ha sido de 20.852.344 euros. Con fecha 16 de marzo de 2001, Se suscribió un crédito con el Banco Santander por valor de 19.201.135 euros para financiar las obras de la nueva sede social. Se aportó como garantía real la hipoteca de los terrenos del Porvenir. La operación se concertó por un plazo de cuatro años, con interés variable y reembolso del principal al vencimiento en 2005.

Tussam adjudica el 20 de febrero de 2001 las obras de la primera fase (a FCC, por 7.819.408 euros ) de su nueva sede en el antiguo cuartel de San Fernando, con el fin de agrupar todas sus dependencias en un único centro operativo y hacer caja con las cocheras del Porvenir.

 

EL ALCALDE ASCENDIÓ
EN TUSSAM A SU EXCOLEGA
DE CASTILLEJA

La historia de Francisco Carrero Fernández es un ejemplo de cómo Tussam es instrumentalizada en función de los intereses políticos del Ayuntamiento y de Monteseirín. Este antiguo conductor de la empresa municipal de transportes hizo carrera política dentro del PSOE, partido al que se afilió en 1970 y por el que fue elegido concejal del Ayuntamiento de Castilleja de la Cuesta en 1979. Entre 1983 y 1997 fue alcalde de este municipio de la cornisa, y entre 1983 y 1995, diputado provincial.
Tras su relevo al frente de la Alcaldía por Carmen Tovar, acaba de director gerente del Teatro Imperial en la calle Sierpes, actualmente reconvertido en una librería de la cadena Beta después de su cierre por falta de expectativas, por lo que pidió el reingreso en Tussam. Fue readmitido conforme a lo que era antes de que diera el salto a la política: conductor de autobús.
Sin embargo, según fuentes bien informadas de Tussam, Monteseirín presionó para que lo quitaran del volante y le dieran un puesto más cómodo. Al regidor sevillano le parecía poco que le dieran un puesto meramente administrativo y forzó para que lo nombraran director de Recursos Humanos y de Gestión de Personal. Este caso fue descrito internamente en la compañía como un ejemplo de que “el sindicato de alcaldes tenía todavía mucha más fuerza que el de conductores”.
Pero ésta no fue una excepción. Antes que Carrero quien fue designado para otro alto cargo en el departamento de Recursos Humanos fue Antonio Gómez, actual asesor de la Diputación, y que en su momento estuvo alineado con la facción política proclive al alcalde en sus batallas orgánicas dentro del PSOE.

 

 

Semana de Pasión política

No crean que la Semana Santa  supone una interrupción en las hostilidades políticas, como antiguamente suponía un alto el fuego en las guerras. Hasta tal punto ha avanzado el laicismo, que Samaranch intentó como presidente del Comité Olímpico Internacional que durante los Juegos los combatientes en cualquier conflicto aceptasen la ‘tregua olímpica’, de tres semanas, a fin de que pudieran ver tranquilamente por Tv las hazañas de los atletas, aunque luego se mataran en las trincheras con más saña aún  que antes.

No hay tregua política porque, al menos entre nosotros, todo cuanto gira en torno al mundo cofradiero se convierte en una escuela de aprendizaje para el desempeño de un cargo público. Si el general prusiano Clausewitz acuñó la famosa frase de que ‘la guerra es la continuación de la política por otros medios’, en Sevilla el universo semanasantero es la cantera donde se forjan, entre candidaturas para juntas directivas y pactos para reparto de puestos, muchos de los que luego dan el santo a la política, de ahí la enorme atención con que siguen la vida interna de las cofradías muchos gerifaltes de la Administración  a pesar de proclamarse ajenos al hecho religioso.

MUCHO ANTES DEL ‘TSUNAMI’

No hay tregua porque en la Semana Mayor el Ayuntamiento ha procurado siempre recoger el fruto de su estrategia del ‘urbanismo morado’, en busca del voto de los más de cien mil sevillanos que, según estimaciones, pagan religiosamente la cuota de su hermandad aunque luego muchos de ellos se olviden de estar al día con la Hacienda municipal, y los casi 50.000 que, según el informe ‘Cíngulo’ patrocinado por la Fundación Cofrade se visten de nazarenos. Es curioso comprobar el ‘tsunami’ (Barbeito ‘dixit’) por las declaraciones del pregonero –“ni voy a misa, ni me confieso (etcétera)”– cuando el susodicho informe ya revelaba hace nueve años –imagínense ahora- que sólo la mitad de los nazarenos confesaban ser católicos practicantes, una cuarta parte decía que procesionaba por afición en vez de por convicción y un 20% reconocía que no iba nunca a misa.

Y no hay tregua  porque en los palcos y  sillas de la Carrera Oficial y en otros cenáculos se van a hacer más que nunca variaciones, combinaciones y permutaciones entre el Ayuntamiento, la Junta y puede que hasta la Delegación del Gobierno a cuenta de la fecha de salida de Monteseirín, de si los ediles nombrados a dedo se van o se quedan, de si Juan Espadas corre por fuera o por dentro su particular carrera electoral y con dorsal o no de delegado del Gobierno, de si alguna de las intoxicaciones periodísticas de Celis va a fructificar por fin en la pedrea de algún cargo autonómico tras haber perdido el tren de la Ejecutiva socialista primero y del nuevo Gobierno de Griñán después, de si Viera va a dejar algún superviviente del sector crítico en la Casa Grande para que pueda contarlo o los va a liquidar a todos…..

MARCADA POR LA POLÍTICA

La política no descansa ni en Semana Santa, y los políticos tampoco descansan de conspirar. El Domingo de Ramos pasado ya estuvo marcado por la salida de Chaves de la Junta, y éste lo está por la salida de Monteseirín de la Alcaldía tras el famoso teletipo de Europa Press, de ahí que estos siete días serán la particular Semana de Pasión del alcalde, ya interino. Alfredo, por mucho que porte la vara en la procesión de la Hiniesta, es consciente de que los sevillanos ya saben que no pinta nada y lo más probable es que se salga de la carrera oficial a la altura del Ayuntamiento para no exhibir más su caída en desgracia.

Si hoy, conforme al dicho popular  ‘Domingo de Ramos, quien no estrena no tiene manos’, Sevilla no ha estrenado alcaldesa con Rosamar Prieto  y Monteseirín no ha tomado las de Villadiego es, probablemente, por mor de Torrijos y su recordatorio de que legalmente él sería el alcalde en cuanto dimitiera el defenestrado Alfredo y  hasta que él mismo convocara un Pleno para elegir el sucesor. Y aunque Torrijos declarara que, por su  condición de agnóstico, no tenía intención de presidir procesiones ni palcos, no parece que el PSOE estuviera por la labor de facilitarle el cargo de alcalde provisional justo en Semana Santa.

EVITARLE LA FOTO A TORRIJOS

De lo cual se infiere que Monteseirín deberá dimitir el lunes de Pascua, y aun así los plazos estarían ajustadísimos, si no quiere continuar de alcalde interino hasta mayo, pues en caso de que siguiera deshojando la margarita de la duda o con el regateo de un cargo de consolación, no habría ya margen de maniobra para que Torrijos convocara  un pleno extraordinario para la elección antes de Feria de Rosamar Prieto como alcaldesa de transición.

El PSOE no quiere que Monteseirín deje pasar más de un día tras esta Semana Santa para irse, pues basta un retraso para que quien se pasee por el Real  como alcalde, presida  las recepciones en la caseta municipal y salga chupando cámara  en las televisiones y  periódicos sea Torrijos como alcalde accidental, ya que no daría tiempo a celebrar el Pleno de la sucesión antes del ‘alumbrao’.

La última carta que le queda a Monteseirín es manejar el tiempo de su sucesión, ya que no la elección de su sucesor, y puede jugar esa baza aunque sin arriesgar demasiado so pena de volverse de médico a San Lázaro con las manos vacías. El PSOE nunca le perdonaría que le diera a Torrijos la oportunidad de disfrutar del bastón de mando, si no en las palmas del Domingo de Ramos, sí al menos en los farolillos de la Feria.

El espejo de Zoido

A falta de 14 meses para las elecciones municipales, el PSOE parece en una situación muy difícil para revalidar la Alcaldía: Monteseirín es un cadáver político que quiere un cargo para dejar la Casa Grande; no se conoce el nombre del alcaldable, aunque se impone la idea de que sea un desconocido como Juan Espadas; y el partido se da de plazo hasta julio para designar el candidato. Entonces faltarán entre 10 y 11 meses para la cita con las urnas.

La pregunta del millón es si da tiempo para ‘fabricar’ un candidato ganador, con la dificultad añadida, en caso de que fuera Espadas, de su desconocimiento por los electores. La respuesta es afirmativa, y el mejor ejemplo lo tiene el PSOE justo en el PP. Es curioso comprobar la historia paralela de socialistas y populares respecto de la Alcaldía y cómo incluso el PP lo tuvo en su momento peor que el PSOE ahora.

Por estas fechas de 2006, los populares aún no habían despejado la incógnita de su alcaldable, aunque apareciera como candidato ‘in pectore’ el portavoz municipal, Raynaud. Hoy, el PSOE ya ha despejado al menos una de sus incógnitas: Monteseirín no se sucederá a sí mismo. Ha resuelto, pues, la mitad del problema. Sólo le queda la otra mitad: decidir su sustituto, aunque sea desconocido (Espadas ‘suena’ sólo al 9% del electorado).

UNA ENCRUCIJADA

Hagamos un viaje en el túnel del tiempo hasta la primavera de 2006.. Al igual que por entonces el PSOE, en un intento que habría vuelto a repetir ahora sin resultado aún  con Alfonso Guerra, el PP trataba de convencer también a una no tan vieja gloria, Soledad Becerril, para que aceptara volver desde el Senado a la lucha municipal y encabezara su lista. Los sondeos indicaban que Becerril aportaba un plus que no ofrecían otros posibles candidatos, dado que por su perfil y el buen recuerdo de su gestión era capaz de atraer el voto del elector moderado de centroizquierda y robarle sufragios al PSOE, por el   rechazo que siempre ha suscitado Monteseirín.

Javier Arenas primero y Mariano Rajoy después trataron de convencer a la antigua alcaldesa, pero al cabo de un tiempo de meditación su respuesta fue negativa. Como ella misma ha dicho años después, consideró que su tiempo para la política  municipal ya había pasado y que el partido debía buscar caras nuevas. Salvando las distancias (no es lo mismo sacrificar un alcalde que un portavoz municipal), Arenas se vio en la misma tesitura de Griñán: relevar como cabeza de cartel a Raynaud, el líder del grupo en el Ayuntamiento y que había liderado durante años la oposición contra Monteseirín, para lanzar como alcaldable a un hombre de su plena confianza pero, pese a ser secretario regional,  tan desconocido para la opinión pública como hoy Juan Espadas y, curiosamente, hasta de cierto parecido físico: el juez Juan Ignacio Zoido.

JUAN IGNACIO ¿QUÉ?

Ese fue el factor más llamativo y que más subrayó la prensa en su momento al hacerse eco de la decisión: Zoido –decían los medios- parte con la clara desventaja de ser poco conocido. Cuando el entonces presidente provincial del PP, Ricardo Tarno, dio cuenta de la decisión, la pregunta que hubo de responder fue si el partido iba a realizar una campaña para promocionarlo. La respuesta de Tarno fue que  la campaña que tenían  en mente era “para ganar las elecciones, no para dar a conocer al candidato”, de lo que, según dijo, “ya se encargarán los propios medios por su cuenta”.  Y Javier Arenas, al que le insistieron con lo mismo, llegó a afirmar sobre el desconocimiento de Zoido: “Eso se arregla”.

Aquella decisión la adoptó el PP un 29 de junio, es decir, prácticamente con el mismo calendario (julio) que ahora se plantea el PSOE para nombrar a su alcaldable y con el paréntesis del verano por delante. El PSOE atacó a Zoido por ese punto que presuponía más vulnerable, el de ser un desconocido que además ignoraba los aspectos de la política municipal. Así, por ejemplo, el delegado de Cultura, Marset, se preguntó irónicamente “qué conocimiento indirecto tendrá el candidato popular de la vida y la política cultural sevillana, porque directo me consta que no tiene ninguno”. Marset le animaba con sorna  a “seguir por esta tarea de buscar información y formación para poder apreciar la cultura debidamente”, y hasta se ofreció a “ayudarle a esta introducción, de la cual está muy necesitado”.

VICTORIA FINAL

Zoido hizo como Soledad Becerril en la etapa previa a su elección como alcaldesa: patearse Sevilla, con la diferencia de que no rehuyó cruzar la Ronda del Tamarguillo para darse a conocer en los barrios, considerados hasta entonces por populares y socialistas como un coto vedado de la izquierda. A falta de seis días para las elecciones del 27 de mayo de 2007, un sondeo del Instituto Opina decía que Monteseirín rozaba la mayoría absoluta. A la hora de la verdad, el recién llegado Zoido se impuso al alcalde de los dos mandatos consecutivos por más de 4.000 votos de diferencia y sólo el pacto PSOE-IU le arrebató la Alcaldía. Poco antes, otro sondeo realizado por Insomer revelaba que sólo el 54,8% de los sevillanos conocía a Zoido cuando llegó la hora de votar, mientras que Monteseirín era conocido por el 92,5%.

Quién le iba a decir al líder del PP sevillano que su ejemplo puede servir de estímulo al PSOE para colocarle de rival a alguien  tan desconocido hoy como lo era él entonces y que puede imitar su metodología de la ‘micropolítica’ en los barrios para echarle el pulso por la Alcaldía.

El sexto sentido

El valido del alcalde, que se quedó mudo al ver cómo su jefe recibía el acta de defunción política de manos de Griñán mediante el teletipo de Europa Press, ha vuelto a tocar el tam-tam digital en forma de envíos masivos de correos electrónicos con panegíricos a Monteseirín. ‘Tócala otra vez Sam’, dicen que dijo  Humphrey Bogart en la película ‘Casablanca’ (no fue en esta cinta, pero así ha quedado para la historia). ‘Tócalo otra vez, Manolo’, le habrá dicho Alfredo a su mano derecha para consolarse con las alabanzas de su fiel vasallo. El valido, en plan Manolo el del bombo,  atruena  ahora la selva de Internet  con su tambor hasta a sevillanos anónimos, que pensaron ingenuamente que cuando desde Emvisesa les pidieron sus e-mails era para informarles sobre sorteos de viviendas, no para ser sometidos a la tortura de ‘la voz de su amo’ ante la sordera de la Agencia de Protección de Datos. ¡Qué más da que inunde el éter con sus loas al alcalde!. Marchena es como el personaje de la película ‘El sexto sentido’: un cadáver político que aún se cree que está vivo.

El S.O.S. de Monteseirín

El alcalde interino que se despidió por carta antes de irse a Nápoles hasta que escampara en Sevilla, deja caer a través de los últimos de Filipinas del sector crítico que no tiene prisa por irse. Al menos hasta que lo reubiquen. Dicen las gacetas que ha pedido una empresa pública o algún ente de la Junta que sirva de enlace a su historial municipal y que dé cobijo a un inspector médico acostumbrado a la vida pública. ¿Que le den cobijo? Pero, Alfredo ¿qué es, un médico o un ‘sin techo’? ¿Un cargo que enlace con su historia municipal porque está acostumbrado a la vida pública? Ya le dieron una salida: el Parlamento Europeo, pero lo rechazó. No puede quejarse ahora. Y por esa regla de acogerse a la costumbre yo me podría pedir la Dirección General de Radio Televisión Española y hasta me quedaría corto. Si al alcalde le quedara un resto de dignidad, ya se habría ido a su casa. Lo que está haciendo es peor que patético: usa Sevilla en su negociación personal. Veremos ahora si se cumple el aserto de Griñán de que  el PSOE no es ni una empresa ni una ONG.

Reina por un día

Como todos los niños de su época, supongo que Torrijos vería en la televisión franquista un concurso llamado ‘Reina por un día’, en el que la ganadora cumplía el sueño de Cenicienta y era coronada para ejercer como simbólica primera dama de un reino virtual durante 24 horas. Torrijos reeditó ayer ese tiempo de su infancia cuando proclamó que, en caso de que Monteseirín dimita antes de agotar su mandato, él también sería ‘reina por un día’, vamos, alcalde en lugar del alcalde, aunque luego deba convocar un pleno extraordinario para elegir a Rosamar Prieto, que sería ‘reina por más de un día’. Torrijos quiere fardar sugiriendo que sería así el primer alcalde comunista de la historia de Sevilla, pero donde él habla de “asumir la Alcaldía”, el Real Decreto dice “desempeñar las funciones del alcalde (que no es ser alcalde) hasta que tome posesión el nuevo”. Por más que se empeñe, Torrijos sería sólo un alcalde accidental, aunque sin Monteseirín de por medio cumpliría al menos el dicho de Andy Warhol: todo el mundo debería tener derecho a 15 minutos de gloria.

El caballo de Troya

Las gacetas cuentan que Celis deja entrever que con su conversión al vierismo  no ha apostatado de Monteseirín y que se trata de una jugada táctica consensuada con aquél. ¡Y yo pensando que Celis había sabido cambiar de caballo en mitad de carrera para dejar plantado a Alfredo al proclamar  su fidelidad al Papa de Roma, papel encarnado por Viera, en vez de a la reforma luterana que quería representar Monteseirín! También creía que, igual que para Enrique IV París bien valía una misa, para Celis la perspectiva de un cambio en el Gobierno autonómico, una vez dada por perdida la Alcaldía, bien valía reeditar la parábola del hijo pródigo con su vuelta al redil de la ortodoxia socialista. Pero, ¿y si Celis es un agente doble? ¿O incluso un triple agente? Ya en diciembre demostró su afición a las historias de espías al calificar de “política-ficción propia de las novelas de Assimov y Le Carré la posible renuncia de Monteseirín”. Si vuelve a nadar entre dos aguas, lo peor que puede pasarle es que críticos y oficialistas lo consideren ahora un caballo de Troya.

Prietas las filas

La Democracia ha enseñado desde UCD que si hay algo que no perdonan los electores son las divisiones en los partidos. Por eso Griñán hizo  en el congreso extraordinario del PSOE de Sevilla un llamamiento a la unidad. La de Sevilla es la agrupación socialista más importante de Andalucía y de España, el granero de votos del PSOE y con el valor simbólico de ser la cuna de Felipe González y de Alfonso Guerra, que llevaron al partido desde las catacumbas del franquismo hasta la Moncloa.

Sevilla es mucho más que la capital, por más que ésta sea la única gran urbe donde gobiernan los socialistas, merced al apoyo de IU, dado que Monteseirín perdió las municipales frente a un desconocido aspirante del PP llamado Zoido. Sevilla tiene 700.000 habitantes; el conjunto de los 105 municipios, 1.900.000. El peso de la capital es sólo el 37% del total de la provincia, y la provincia vota no sólo en las municipales, sino también en las generales, autonómicas y  europeas.

Sevilla provincia le ha dado al PSOE en las elecciones generales el 58,1% de los votos frente al 31,5% al PP (26,6 puntos de diferencia); en las elecciones autonómicas, el 54,33% frente al 31,72% al PP (una diferencia de 22,61 puntos); y en las municipales, un 18% más de votos que al PP, 496 concejales más que los populares y el gobierno de 74 pueblos frente a los 6 del partido de Arenas.

UN CONTRAPODER

Desde hace años y por la guerra de guerrillas de Monteseirín y su facción, los votantes están recibiendo el mensaje de que en Sevilla hay dos PSOE: el de la capital, donde manda el alcalde con su propio estatuto de autonomía funcional, y el de la provincia, donde el alcalde habría confinado a Viera.

Los críticos, además, han cultivado la imagen de que eran  el griñanismo,  ‘los hombres del presidente’ frente a la vieja guardia que representaría el chavismo de Viera, Pizarro y compañía. Por ende, Griñán es un militante de la agrupación de Nervión, dirigida por Celis, el joven cachorro de Monteseirín y hombre encargado por éste de crearle en las agrupaciones de la capital un poder paralelo al de Viera.

Sin embargo, en la semana previa a su elección como secretario general y cuando más necesitado estaba de contar con un escenario de unidad de todo el partido tras él, Griñán vio cómo Monteseirín y su facción han tratado de condicionarle el futuro en Sevilla capital. En vez de asumir la decisión del presidente de relevarlo de candidato, oficialmente a petición del propio alcalde, y de agotar disciplinadamente el mandato para dar tiempo al PSOE a buscar y promocionar a su sucesor, Monteseirín y los críticos han agitado el ambiente con tácticas como éstas:

-Amagar con una salida inmediata del Ayuntamiento con una carta de despedida a los sevillanos.

-Condicionar la permanencia de Monteseirín  en el cargo a la designación de Celis como nuevo alcalde primero y como candidato en las elecciones de 2011 después, al margen de la Ejecutiva Provincial y de la mayoría que ésta representa y de cualquier órgano de dirección del partido.

-Presentar a Celis como el hombre que debe autorizar cualquier operación en Sevilla por ser quien controla la mayoría de las agrupaciones de distrito, proyectando así la imagen de que hay “un partido (Celis), dentro de otro partido (Monteseirín), dentro del PSOE (Viera)”.

-Calificar de “disparate” tener tres referentes en un año (Monteseirín, su sustituto transitorio en caso de que no agote el mandato y el candidato), sin percatarse  de que fue la misma situación que provocó Monteseirín hace doce años. En 1998, aquél, siendo presidente de la Diputación, ganó las primarias a Borbolla, y el PSOE estuvo un año con tres referentes: Borbolla,  perdedor de las Primarias; Carmelo Gómez, que hizo las veces de nuevo portavoz socialista, y Monteseirín, el candidato a un año vista. Aquel ‘disparate’, como lo calificaría hoy Monteseirín, se tradujo paradójicamente en que el PSOE pasó del 28,94% de los votos en 1995 al 35,99% en 1999 y estuvo en posición de pactar con Rojas Marcos la Alcaldía para Monteseirín.

-Amenazar con pedir unas primarias a la Ejecutiva Federal contra las directrices de Viera y Griñán e incurriendo en contradicción con la exigencia anterior, pues el proceso podría desembocar en una situación similar a la de la época de Borbolla. En su obcecación, el alcalde estaba dispuesto a provocar la situación que él mismo denunciaba.

AVISO A NAVEGANTES

A la vista de la peligrosa deriva del sector crítico, el que se presentaba como alineado con Griñán frente al chavismo,  el presidente de la Junta de Andalucía decidió zanjar la cuestión a mitad de semana con un aviso a navegantes: “El PSOE de Sevilla (Viera) logró unanimidad en el último congreso…Yo no tengo candidato (para la Alcaldía); el PSOE de Sevilla sí puede tenerlo. Viera es mi interlocutor y con él hablo”. Y, en un gesto inusual, reforzó su figura nombrándolo presidente del congreso extraordinario del PSOE-A, para demostrar quién le merecía su confianza en Sevilla.

En horas veinticuatro, Celis, el hasta entonces ‘delfín’ de Monteseirín y ariete en la operación de los críticos contra la Ejecutiva Provincial, entendió el mensaje y declaró públicamente su fidelidad a Viera, con otro aviso de su cosecha para el alcalde: “No debe actuar por intereses personales”. Celis se convertía así en el nuevo Emilio Carrillo y con su defección ha liquidado el intento del alcalde de mandar vicariamente en el Ayuntamiento y de perpetuar un Monteseirinato.

El coche oficial

El alcalde lanzó el mensaje de que quiere un cargo, por su vocación política. En horas veinticuatro, como Lope de las musas al teatro, Monteseirín pasó de anunciar en su carta que iba a dirigir esa vocación por la cosa pública “a otras tareas”, a verse acreedor de otro nombramiento en virtud de su natural inclinación a la mamela oficial. Repite dirigiéndose a Griñán el ancestral grito del pueblo al cacique alpujarreño Natalio Rivas: “¡Colócanos a tós!”. Monteseirín revela así su concepción de la política no como un servicio transitorio en que uno es ave de paso y luego se reintegra a su anterior función, sino como una profesión, y a ser posible a perpetuidad para seguir disfrutando de las prebendas del Poder. ¿Le darán un cargo para que cuando surjan los problemas repita que él no entiende porque es médico? Lo quiere para seguir, como en los últimos 15 años, sin bajarse del coche oficial. Ya que alardea en su autobiografía de haber sido galeno en San Lázaro, cabría exigirle que emulara la historia del santo con Cristo: “¡levántate (de la poltrona) y anda!”.

Calendas de marzo

Millares de sevillanos recibían a diario en su correo electrónico  las  intoxicaciones de Marchena con sus interpretaciones edulcoradas de la realidad de Sevilla, siempre a mayor gloria de Monteseirín. Si Marchena perdía las mañanas y parte de las tardes en estas campañas, ¿quién gestionaba entonces Emasesa? ¿Serían los de siempre en el Ayuntamiento, osea, los técnicos que cometen los ‘errores mecánicos’, o es que Emasesa ha acabado convertida también en la Oficina municipal de Propaganda?  Ahora que todos esperaban con expectación la exégesis del valido sobre cómo se cargó Griñán al alcalde, resulta que el tam-tam digital de Marchena se ha quedado tan mudo como lívido su jefe en Alcosa cuando le llegó el teletipo de Europa Press, al igual que antaño llegaban con el cese los motoristas de Franco. ¿Quién les iba a decir a M&M que tras mis calendas de abril llegarían, menos de un año después, sus calendas de marzo? Como declamó Castelar, grande es la religión del poder, pero es más grande la religión de la justicia implacable. Quien a hierro mata, a hierro muere.