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Setas de la Encarnación, la factura interminable

Administradores concursales exigen el dinero desviado a las Setas en vez de a los sistemas generales de Santa Bárbara

Casi medio millón de euros pagados a Sacyr por la promesa de Monteseirín de subida “gratis” al mirador

 

El pasado 27 de marzo de 2019 se cumplió el octavo aniversario de la inauguración oficial del Metropol Parasol, vulgo Setas de la Encarnación, el símbolo del despilfarrador mandato de Monteseirín, en el cual enterró allí del orden de 120 millones de euros que en buena parte fueron detraídos del dinero que los promotores entregaron al Ayuntamiento con cargo al nuevo PGOU para financiar los sistemas generales de los nuevos barrios de la ciudad.

Monteseirín inauguró las Setas antes de que estuvieran acabadas y con tal de hacerse la foto en vísperas de las elecciones municipales de aquel año, en las que el PSOE lo apartó como candidato a la reelección tratando de evitar lo que al final pasó: el desastre en las urnas de Espadas, imputable a la gestión de su correligionario, y la arrolladora victoria del PP de Zoido (20 concejales) hasta con los votos prestados de barrios tradicionalmente socialistas, hartos de los escándalos de aquella etapa.

La prueba evidente del afán de Monteseirín por retratarse para la posteridad como el artífice de las Setas es que la concesión de su explotación por Sacyr expira el 28 de abril (la fecha de su recepción oficial, y no el 27 de marzo, de su inauguración) del año 2051, por lo que faltan 32 años para que reviertan al Ayuntamiento tras esta privatización, que incluye también la plaza de la Encarnación y que decretó el gobierno de coalición PSOE-IU.

 

TRIUNFALISMO

 

En su triunfalista discurso inaugural, el entonces alcalde dijo que Metropol abría las puertas “al progreso económico y al desarrollo de un sector de la ciudad que estaba en franca decadencia”. Aludió también a supuestos análisis de unos desconocidos expertos, según los cuales “los beneficios económicos, directos e indirectos, que Metropol Parasol va a traer a la ciudad superarán, en sólo un año, a la inversión acometida, en turismo, comercio, hostelería, imagen y proyección exterior”.

Así pues, según las particulares cuentas de la lechera de Monteseirín, las Setas iban a generar  anualmente más de los 120 millones de euros (cifra generalmente admitida sobre su coste final, oficialmente nunca revelado) que costaron, por lo que si le diéramos crédito en estos ocho años su impacto debe haber sido de 960 millones de euros (¿?).

Casi coincidiendo con el octavo aniversario, al arquitecto, profesor de la Universidad Hispalense y principal experto en patrimonio industrial, Julián Sobrino, le recordaron en ABC que Monteseirín hablaba de que a rebufo de las Setas llegarían las grandes firmas de moda a Sevilla. El profesor dijo lo siguiente: “Recuerdo que hablaba de Tiffany`s y no sé cuál otra y de que se iba a formar una especie de Quinta Avenida neoyorquina, cuando lo único que llegó allí fueron bares de franquicias que venden cubos de cerveza a cinco euros. Es obvio que se rehabilitó el espacio, pero era lo menos que podía ocurrir en un espacio que estaba cerrado y degradado. El resultado no justifica, ni de lejos, la inversión del Metropol Parasol, cerca de 120 millones de euros”.

 

PLATILLOS VOLANTES

 

Según Julián Sobrino, Metropol Parasol es, sin duda, el paradigma de lo que no se debe hacer en una ciudad. Por varios motivos. El primero, en relación con el lugar en que se encuentra, porque no era aceptable “que aterrizaran allí -ha dicho- unos platillos volantes. En segundo lugar, porque esos platillos volantes no se corresponden con el volumen, la trama, la altura o la textura de la Encarnación y el centro histórico”.

Para el profesor universitario, las Setas no han producido un “efecto Guggenheim” como el del museo del mismo nombre de Bilbao. En su opinión no son arquitecturas comparables: “La de Gehry (el arquitecto americano autor del museo bilbaíno) es de calidad, y la de Mayer (el arquitecto alemán autor del Metropol Parasol) no lo es. Ni lo que albergaba: el Guggenheim contiene un espacio cultural que supuso un gran revulsivo para Bilbao. Estos parasoles (en alusión a las Setas) no tienen ningún contenido”.

 

CASCO ANTIGUO

 

Si las Setas hubiesen tenido ese impacto económico multimillonario del que hablaba Monteseirín en su promesa de que supondrían el progreso y desarrollo para un sector de la ciudad que estaba en decadencia, al cabo de ocho años se habría dejado notar su efecto en los indicadores del Casco Antiguo, pero en el tiempo transcurrido no ha sido así.

 

En el año 2015 el distrito tenía 59.277 habitantes; en 2018, 58.693. Se han perdido, pues, 584 vecinos, el 1% de la población en el último trienio.

 

En el periodo entre 2012 (año siguiente a la inauguración de las Setas) y 2016, la edad media de la población ha pasado de 43,29 años a 44,45 años. Se ha incrementado el envejecimiento. El saldo migratorio por cada mil habitantes ha pasado de 3,24 a 6,39: se ha duplicado el éxodo poblacional. Y si nacían 1003 niños por cada mil vecinos que fallecían, en 2016 la cifra se ha reducido de forma preocupante a 968.

 

Y eso que según dijo Monteseirín en aquel acto inaugural, los allí presentes entonces tenían el privilegio de asistir a “la inauguración de la Sevilla del siglo XXI”, como si no hubiese existido previamente la Exposición Universal de 1992 o el tiempo se hubiera detenido durante once años para ver alzarse el faraónico icono de sus mandatos.

 

LA SUBIDA

 

También se ha conocido en coincidencia con el octavo aniversario del Metropol Parasol que el Ayuntamiento y la constructora que lo explota, Sacyr, han llegado a un acuerdo en virtud del cual ésta podrá cobrar hasta 10 euros a los turistas que quieran subir al mirador de las Setas a cambio de que el Consistorio deje de pagarle la compensación económica que ha venido abonando (se habló de entre uno y tres euros) por cada sevillano o empadronado en la ciudad que accediera a lo alto de los parasoles, y por el mantenimiento de la plaza de abastos.

 

Este acuerdo es la demostración de que la factura de las Setas, pleitos aparte, no ha dejado de incrementarse en estos ocho años, de manera que cada vez es más difícil averiguar cuánto han costado ya a la ciudad realmente.

 

Con tal de hacer más digerible la faraónica obra de los 120 millones de euros y de atraer visitantes que proyectaran una imagen de éxito, Monteseirín anunció que la visita de los sevillanos sería gratuita y así, en palabras de su valido Marchena, se democratizarían las vistas sobre la ciudad y se acabaría con el supuesto privilegio del que únicamente gozaban las clases acomodadas desde sus balcones y miradores.

 

El mensaje no podía ser más demagógico. Por una parte, porque los sevillanos han pagado a través de sus impuestos y de su Ayuntamiento por la subida a las Setas, aunque ingenuamente creyeran que lo estaban haciendo gratis. Por otra, porque raramente un sevillano, por mucho dinero que tenga, dispone de un mirador exclusivo de 28,50 metros de altura, como el de las Setas. Y tercero porque cualquier sevillano goza del privilegio, otorgado por el Arzobispado, de subirse gratis de verdad a la Giralda y divisar Sevilla desde sus 97,5 metros de altura (casi 3,5 veces más que las Setas). ¿Qué necesidad, pues, había de gastarse 120 millones en el Metropol Parasol con el argumento de que así se democratizaban las vistas sobre la ciudad?

Sólo por un periodo de cuatro años en números redondos (del 1 de junio de 2013 al 30 de abril de 2017) el Ayuntamiento ya compensó a Sacyr con 480.407 euros por la subida de los sevillanos a las Setas. A esa cifra tuvo que añadir 227.688 euros por servicios no cobrados a los titulares de los puestos del mercado de abastos. Y es que con tal de que los placeros aceptaran trasladarse desde el antiguo mercado provisional (una provisionalidad que duró más de 30 años) al construido bajo el Metropol Parasol, Monteseirín les anunció unas cuotas inferiores a las que realmente debían pagar a Sacyr, y para evitar su rebelión cuando las conocieran acabó por endosarle al Ayuntamiento el abono de la diferencia con el dinero de todos los sevillanos, su práctica habitual. Nadie debía estropearle la fiesta inaugural, con concierto de la banda sinfónica municipal incluido.

 

Con tal de librarse de estas facturas interminables, el Ayuntamiento autoriza ahora a Sacyr a que cobre hasta 10 euros a los ingenuos turistas por subirse a las Setas, un precio superior a los 9 euros que cuesta toda la visita a la Catedral, la Giralda y el Salvador.

 

RECLAMACIÓN

 

Pero no acaba aquí la pesadilla de las Setas. Los administradores concursales de los promotores que en su día entregaron 42.778.672 euros a la Gerencia de Urbanismo para financiar los sistemas generales del desarrollo urbanístico de Santa Bárbara (en Torreblanca) conforme al convenio firmado el 25 de julio de 2003, exigen ahora al Ayuntamiento la devolución de ese dinero, no empleado para aquella finalidad porque acabó financiando en parte la construcción del Metropol Parasol, y han llevado al Consistorio a los tribunales.

Así pues, Espadas o quien le suceda si es que éste no renueva en la Alcaldía se enfrentará al riesgo de una nueva hipoteca por las faraónicas Setas de Monteseirín.

Sin premio

Los premios de arquitectura contemporánea ‘Mies van der Rohe’ de la Unión Europea, así denominados en honor al arquitecto alemán que erigió el pabellón de su país en la Exposición Internacional de Barcelona 1929, distinguen cada dos años la mejor obra por su calidad conceptual, técnica y constructiva, y reservan una mención especial a un arquitecto emergente. En la edición recién fallada, la XIII, ha sido galardonado el Centro de Conciertos y Conferencias ‘Harpa’, de Reykjavik (Islandia), diseñado por Henning Larsen, el artista (que no arquitecto) Olafur Eliasson y el estudio Batreríio;  y la mención especial ha recaído en la Nave de Música del Matadero de Madrid, de María Langarita y Víctor Navarro. Así pues, no han pasado de la condición de finalistas las ‘Setas’ de la Encarnación, diseñadas por Jürgen Mayer pero cuya autoría intelectual es de Monteseirín & Marchena. Si le hubieran dado el premio Van der Rohe al Metropol Parasol ello habría equivalido a elevar a Monteseirín a la misma categoría que el Cid: lograr una victoria después de muerto políticamente.

 

Revuelto

Las ‘Setas’ de la Encarnación están propiciando un revuelto de demandas cruzadas. Sacyr, la empresa constructora y adjudicataria de la privatización por 40 años de ese espacio de todos los sevillanos decretada por el socialista Monteseirín (ríanse de las privatizaciones del PP, la cantinela del PSOE), le exige 35 millones al Ayuntamiento porque el supuesto negocio que iba a cambiar el destino del sector Norte del Casco Antiguo y democratizar las vistas de la Giralda  es una ruina. Más lo es aún para el Consistorio, que tras ver incrementada la factura del engendro hasta los 102 millones de euros (pero, ¿de verdad éso puede costar 102 millones?) le va a pedir al arquitecto alemán Jürgen Mayer, que le coló un dibujo en un papelito pero  técnicamente inviable sin que los tropecientos en nómina de la Gerencia de Urbanismo se percataran de nada, 4,2 millones de indemnización. Y, mientras, Monteseirín, el auténtico promotor del ente faraónico, se ha ido de rositas pese a ese principio jurídico que reza así: “El causante de la causa es el causante del daño causado”.

Las ‘Setas’ no resucitan la Encarnación

La Semana Santa ha confirmado la tendencia iniciada durante la Navidad en el Metropol Parasol: contrariamente al triunfalista discurso de Monteseirín durante el acto inaugural (27 de marzo de 2011) de lo que calificó como ‘hito arquitectónico’, la “sevillanía rancia” (sic) se ha impuesto a la “Sevilla del siglo XXI” y ha asaltado con sus tradiciones este presunto icono de la modernidad.
Si en Navidad la plaza fue un trasunto de la calle del Infierno, con sus tiovivos, dromedarios, ponies, tenderetes y gitanas ofreciendo  romero, en esta Semana Santa los turistas que instintivamente acudían a guarecerse de la lluvia bajo las ‘Setas’,  en vano por las oquedades de la cubierta, han visto en la plaza elevada otra muestra de la Sevilla clásica abominada por Monteseirín: seis tenderetes de lona (uno de ellos triple) albergando churrerías, chocolaterías, freidurías, heladerías, cervecerías, chucherías y montaditos.

SIN KIOSCOS DE CRISTAL

Nada que ver con aquellos kioscos de cristal y de diseño ultramoderno que iban a insuflar vida a este complejo de 140 millones de euros destinado, según el exalcalde, a resucitar la Encarnación y su deteriorado entorno.
El zoco navideño, las churrerías por Semana Santa, las botellonas similares a las del Salvador (hay vídeos grabados por los vecinos), los corros hasta altas horas de la madrugada y los turistas mochileros con el torso desnudo al menor rayo de sol han dado la razón a Monteseirín pero en el sentido contrario a sus deseos cuando profetizó que el Metropol sería “uno de los lugares más sevillanos de Sevilla”. “Estoy seguro –afirmó- de que harán este espacio suyo, igual que hay gente que cree que la Avenida peatonal o la Alameda siempre estuvieron así”.
Así ha estado el icono este primer año, cumplido en vísperas de la Semana Santa, con una imagen muy alejada de la publicitada por el exalcalde,  que en sus ensoñaciones aventuró que Sevilla lo exportaría al resto del mundo: “Las ciudades se disputan ya los diseños (de Jürgen Mayer, al que calificó de “macareno de Berlín”), cuyo estilo evoca el barroco sevillano”.

EL CUENTO DE LA LECHERA

Queda por ver si se ha cumplido el objetivo económico invocado por Monteseirín para justificar el gasto de 140 millones de euros. En la ceremonia del 27-3-2011, dijo: “Inauguramos hoy un magnífico espacio en el centro histórico de Sevilla que abre las puertas al progreso económico y al desarrollo de un sector de la ciudad que estaba en franca decadencia. Este proyecto, concebido en época de bonanza económica y concluido en una de crisis, es una excelente herramienta para la creación de actividad económica y empleo. Los beneficios económicos que el Metropol Parasol va a traer a la ciudad superarán en un solo año la inversión acometida”.
Esos beneficios para la Encarnación y su entorno sólo en este primer año deberían haber sido, según el entonces delegado de Urbanismo, Manuel Rey, de 369 millones de euros (61.396 millones de pesetas), cifra cinco veces superior a lo que costó construir Isla Mágica.
Si hubiera entrado este río de dinero (más de un millón de euros/día) gracias al Metropol lo lógico sería que no hubiera hoy un solo metro cuadrado de local comercial vacío, ni edificios en ruinas o abandonados en derredor.

ALREDEDORES

Basta con darse un paseo para comprobar cómo la realidad no refleja las previsiones de Monteseirín. Accediendo por Imagen a la calle lateral Este colindante con el Parasol se puede observar el hotel Ducal, de 51 habitaciones, que cerró a los ocho meses de inauguradas las ‘Setas’  por falta de clientes. ¿No es acaso este cerrojazo el símbolo del mayor fracaso de la operación urbanística? Monteseirín la ‘vendió’ como el eje del proyecto ‘Cardo’ para crear un nuevo itinerario turístico hacia la Encarnación y captar así el flujo de turistas del Alcázar, el Archivo de Indias y la Catedral-Giralda, para lo cual también se incluyó la visita a las ‘Setas’ y el ‘Antiquarium’ en la entrada al palacio almohade.  El nuevo emporio turístico que iba a ser el Metropol ha sido incapaz de garantizar la supervivencia del único hotel existente junto al mismo, cerrado por falta de turistas.
Al lado del hotel, otro inmueble cerrado, el Nº 17, en venta por BNP Paribas. Por el Norte, al inicio de Regina, de ocho locales comerciales existentes en la parte izquierda, seis están cerrados, al igual que dos edificios vecinos, ya con el síndrome de la piqueta. Y a lo largo de la calle, hasta la embocadura de Feria hay al menos otros cinco locales abandonados.

INTERIOR

Veamos por dentro del Metropol. De los 38 placeros que se trasladaron al mercado, tres han echado ya el cierre y sólo quedan 35 (un 8% menos en sólo un año). Los locales exteriores sí registran una buena ocupación, sobre todo con bares de copas, cervecerías, heladerías y similares, si bien hasta el punto de convertir en espacio comercial el que en el proyecto básico figuraba como una calle de conexión con el mercado. Los locales del pasillo interior siguen vacíos, con la única excepción de una empresa de telefonía en ciernes.
Monteseirín se ufanó de que hasta que él decidió levantar el Metropol, la Encarnación era “un nido de ratas, un parking de coches y un estacionamiento de autobuses”. Un año después, el parking de coches ha vuelto, los autobuses también (aunque aún no aparcan, todo se andará) y las ratas tienen un foco de atracción en los pestilentes restos del mercado (el mal olor se extiende por la zona cercana a la calle José Gestoso) del ángulo Noroeste y que a mediodía del Lunes Santo (sin huelga a la vista) aún estaban por recoger.

Fanfarronada

expo92Si para Jürgen Mayer de lo que estaba pendiente aquel domingo el mundo era de las setas de la Plaza Mayor (así ha rebautizado el ‘sin’ alcalde la Encarnación, como si fuera un vulgar remedo de la de Madrid o Salamanca), Monteseirín no quiso ser menos que su arquitecto de cámara (mortuoria) y bajo las grúas de su inacabado mausoleo faraónico  (140 millones de euros lo contemplan) dijo esta fanfarronada para la posteridad: “Estamos teniendo el privilegio de asistir a la inauguración de la Sevilla del siglo XXI”. No, mire usted, señor (sin) alcalde: el siglo XXI entró en Sevilla con ocho años de adelanto cuando el 20 de abril de 1992 el Rey  inauguró en la Cartuja la Exposición Universal. Esa Expo, aparte de convertir un erial donde había sólo un árbol en el evento que registró 42 millones de visitas, trajo el AVE, los ocho nuevos puentes, la liberación del tapón de Chapina, el nuevo aeropuerto, las nuevas rondas y tanta Modernidad, con mayúscula, que a su lado sus setas como presunto icono de una nueva era suena, aparte de a despilfarro, sencillamente a ridículo.

Mundo mundial

mayerNo de que la radiación en el entorno de las centrales nucleares de Fukushima fuera cien mil veces superior a lo normal; ni de que los rebeldes y los leales a Gadafi se estuvieran matando en Misrata tras los bombardeos de la coalición internacional; ni de la rebelión popular en Siria y la quema de sedes del partido Baaz que sustenta a El Asad; ni de las elecciones en el ‘land’ alemán de Baden-Württemberg, que podrían dar a Los Verdes el primer Gobierno de su historia; ni de los graves disturbios en Londres durante la concentración en protesta por los recortes de David Cameron; ni de la propuesta de ETA sobre una verificación “informal” de su alto el fuego; ni siquiera de la primera carrera de la nueva temporada de la Fórmula 1 en Australia. Nada de eso. Según Jürgen Mayer, el arquitecto alemán autor de su diseño, de lo que el mundo estaba pendiente el domingo era de la ‘inauguración’ de las setas de la Encarnación por el (sin) alcalde. Ahora se comprende mejor por qué Monteseirín lo eligió como su arquitecto de cámara (mortuoria). Ninguno de los dos tiene abuela.

Ridículo

Jurgen MayerEl (sin) alcalde no quiere irse de este mundo de la política -en que tan bien ha vivido con coche oficial, móvil de última generación, viajes a lo largo y ancho de este mundo, hoteles de cinco estrellas y comilonas a cargo del contribuyente- sin ver que quede perfecto para su gusto su faraónico mausoleo olímpico: las setas de la Encarnación. Al escándalo por su retraso de casi cuatro años y su coste mayúsculo, hay que unir el de su escasa fiabilidad, hasta el punto de que por miedo al colapso de los materiales se ha prohibido el paso por la pasarela y la seta llamada ‘Pellón’. La querida colega Ameneiro ha revelado que en su reciente visita a Alemania, Monteseirín abroncó al arquitecto Jürgen Mayer y su equipo por haber hurtado a los nativos y turistas el conocimiento completo de su mausoleo con esa prohibición. Mayer, estupefacto, le aclaró que la decisión fue de la Gerencia de Urbanismo en tiempos de Celis, el delfín de Monteseirín. No cabe mayor ridículo: el (sin) alcalde tuvo que enterarse en Alemania de lo que se había acordado en su propio Ayuntamiento.

Las ‘setas’, un negocio de 100 millones

Los compromisos del Ayuntamiento ascienden a 80 millones por privatizar la plaza durante 40 años

El Consistorio carga con el alquiler del edificio de Hacienda y de parte de los puestos del mercado y subvención a las visitas

El coste para las arcas públicas se incrementa con el Antiquarium y las indemnizaciones por desechar el proyecto de PSOE y PA

Visita de Monteseirín y Celis a las setas de la Encarnación

Visita de Monteseirín y Celis a las setas de la Encarnación

Sacyr podría hacer un negocio de al menos 100 millones de euros por la construcción y explotación comercial de las setas y la plaza de la Encarnación,  tras comprometerse en el concurso que le fue adjudicado en su día a invertir tan sólo unos 25 millones de euros y haber obtenido ya del Ayuntamiento durante estos años aportaciones de fondos públicos por valor superior a los 63 millones, que sumarán más de 80 millones (sin contar aportaciones en especie) al cabo de 40 años.

Las estimaciones pueden empezar a hacerse a la luz de las cifras de negocio que se van concretando en las distintas áreas del Metropol Parasol y su entorno y en las previsiones contenidas en el Plan de Financiación elaborado en su día (2005) por la propia compañía.

Recordemos someramente que el Ayuntamiento presidido por Monteseirín valoró la ejecución del proyecto de la Encarnación en 51,2 millones de euros. A cambio de la construcción del Metropol Parasol, el Consistorio permitirá a Sacyr la explotación de todo el conjunto durante 40 años.

La constructora desembolsaría unos 25.778.834 euros y el Ayuntamiento, además de permitirle rentabilizar comercialmente las setas, le aportaba de entrada una subvención a fondo perdido de unos 25.421.166 euros, que con el tiempo y por ahora se han convertido en al menos 63 millones, más  la cesión también por esos cuatro decenios del edificio de la Hacienda Municipal, tasado por Tinsa en 32,3 millones de euros.

Vamos a ir desglosando cada uno de los activos explotables por Sacyr en la Encarnación con sus previsiones de negocio y las variaciones surgidas desde 2005 a la fecha:

EDIFICIO DE LA HACIENDA MUNICIPAL

Se trata en realidad de dos edificios de dos plantas unidos entre sí y con un parking subterráneo, con 6.797 m2 de superficie sobre rasante y 1.113 m2 de aparcamiento. La estimación de negocio de Sacyr era alquilarlo como oficinas a razón de 12 euros por m2 y mes y con un 90% de ocupación, de lo que resultarían unos ingresos  de 73.408 euros al mes; 880.896 al año y 35.235.840 euros en los 40 años de concesión.

El plan de negocio prevé alquilar las 41 plazas de estacionamiento con una ocupación plena y a razón de 150 euros mensuales por plaza. Resultaría una renta mensual de 6.150 euros; anual de 73.800 y de 2.952.000 en los 40 años.

El Ayuntamiento, propietario del inmueble, previó el traslado de los funcionarios a la antigua Comisaría de la Gavidia, que adquirió al Ministerio del Interior a cambio de 9 millones de euros más la entrega de cinco solares para que construyera Comisarías de Policía, pero hasta  la fecha Interior sólo ha construido una comisaría, y el Consistorio ni ha rehabilitado la Gavidia ni trasladado a los funcionarios para dejarle libre a Sacyr la sede de Hacienda y que aquélla, conforme al compromiso adquirido con la Corporación Municipal, la demoliera para alzarla de nuevo o la rehabilitara a sus expensas.

Desechada la idea de la demolición y nueva edificación por razones de ahorro para Sacyr, la constructora estimó el coste de la rehabilitación a razón de 360 euros/m2 en las oficinas y de 250 euros/m2 en el garaje. Total, 2.725.170 euros.

Por su parte, el Ayuntamiento se comprometía a indemnizar a Sacyr con unos 21.000 euros periódicamente si cuando estuvieran acabadas las setas no había liberado el edificio. Las setas no se han terminado aún, tras un retraso de varios años, y pese a ello y sin que haya mediado concurso público, Monteseirín ha decidido que los funcionarios municipales continúen al menos cinco años más en la Encarnación y convertirse en inquilino de su propio edificio, a cambio de una renta mensual para Sacyr de 60.000 euros. Así pues, en esta época de hundimiento del mercado inmobiliario, el Ayuntamiento garantiza a Sacyr el alquiler de los próximos cinco años con una cifra de 3.600.000 euros. Y por ende la constructora se ahorra el coste de la rehabilitación, esos 2,7 millones citados.

METROPOL PARASOL

La cubierta del Metropol Parasol

La cubierta del Metropol Parasol

Por niveles, desde el subsuelo hasta la coronación de las setas, hay los siguientes elementos:

-Antiquarium (Cota: – 5 metros)

El Consistorio ha anunciado que invertirá 8,5 millones de euros en la construcción de este gran espacio museístico bajo el suelo de la Encarnación y que acogerá todos los restos arqueológicos hallados durante las excavaciones. De momento no está claro si el museo será de entrada libre. El alcalde anunció su propósito de que fuera gestionado por el Patronato del Alcázar, aunque Sacyr también ha sacado tajada, ya que el alcalde le ha adjudicado aquí obras por valor de 4,7 millones de euros.

-Nivel Plaza Cero (Cota: – 5 metros)

Servicios del mercado, que se encuentran bajo rasante. Aquí Sacyr proyecta explotar 376 m2 con una renta mensual de 15 euros/m2, lo que arrojaría 5.640 euros mensuales; 67.680 euros al año y 2.707.200 euros en todo el periodo.

Nivel Plaza Uno (Cota: 0,00 / 10,25 metros)

La seta sobre la plaza de la Encarnita

La seta sobre la plaza de la Encarnita

Este es el nivel del mercado y de toda la Plaza de la Encarnación, con una superficie de 4.500 m2. Aquí se ha construido el mercado para los 39 placeros supervivientes del primitivo mercado derruido en 1973, si bien la previsión de Sacyr es la de recuperar toda esta zona dentro de unos 20 años, cuando calcula que los placeros se habrán ido retirando, abandonando o desapareciendo físicamente, una previsión que ha indignado a aquéllos. El plan de negocio de la constructora consistía originalmente en cobrarles 360 euros por puesto y mes, lo que arrojaría 168.480 euros/año, pero ahora se ha descolgado con una tarifa de 680 euros, según el delegado de Urbanismo (Manuel Rey), para recaudar 318.240 euros al año.

Así pues, de una proyección de 6.739.200 euros de ingresos totales en 40 años, Sacyr pasará a ingresar 12.729.600 euros, gracias a que Monteseirín, otra vez, se ha comprometido a abonar con cargo a los contribuyentes la diferencia que se niegan a pagar los comerciantes privados, un total de 5.990.400  euros en 40 años y que suponen otra aportación extra municipal para las arcas de la compañía.

El Ayuntamiento incurrirá en otro coste en este sentido, al destinar 179.700 euros para indemnizar a seis placeros que teniendo derecho no se podrán trasladar al nuevo mercado desde las actuales instalaciones provisionales porque bajo las setas sólo caben 39 puestos en vez de los 45 que habrían hecho falta, por lo que aquéllos renunciaron a la mudanza a cambio de este dinero.

En este mismo nivel, aunque en el lado contrario (fachada a calle Imagen, para entendernos) al de los puestos de los placeros, se halla la galería comercial. En el Plan financiero inicial de Sacyr figuraban 836 m2 de locales alquilables a razón de 30 euros/m2/mes.

Sin embargo, al final la constructora ha estirado al máximo para obtener un total de 1.040,45 m2, divididos en principio en diez módulos que incluso podrían modificarse en función de las demandas de los clientes: siete con medidas inferiores a los 100 m2 (el más pequeño, de 16,19 m2) y los otros de 100,83 m2, 148,87 m2 y 394,02 m2. Los precios de alquiler oscilan entre 18 y 54 euros mensuales el m2 y la estimación (no se dan cifras oficialmente) de ingresos sería ahora de 40 euros/m2/mes, lo que reportaría a Sacyr 499.416 euros/año y un total de 19.976.640 euros a lo largo de 40 años.

-Nivel Plaza 2 (Cota: + 5 metros)

Este es el nivel de la plaza elevada. En principio Sacyr proyectaba una especie de kiosco que le reportaría 3.000 euros mensuales. Sin embargo, con el fin de incrementar la facturación, en la parte noroeste piensa habilitar un restaurante-terraza y dos bares. No hay datos oficiales, pero si se multiplicaran esos 3.000 euros por los tres negocios, los ingresos podrían ascender a 108.000 euros/año y un total de 4.320.000 en todo el periodo de la concesión.

-Nivel Plaza 3 (Cota: + 21,50 metros)

Imagen virtual de un bar en el mirador

Imagen virtual de un bar en el mirador

El nivel del café panorámico en el mirador de los parasoles. El plan inicial de negocio consistía en autorizar un restaurante de 844 m2, con un alquiler de 12 euros/m2/mes, pero ahora Sacyr está pensando en colocar dos restaurantes en uno de los extremos, aun a costa de incrementar el número de puertas de un muro cortina de separación y control de acceso. Quizás no duplicará la superficie alquilable, pero sí la incrementará en buena medida para seguir haciendo caja. Si nos atenemos al plan inicial de un solo restaurante, la estimación de ingresos sería de 10.128 euros/mes; 121.536 euros/año y 4.861.440 euros en 40 años.

La previsión de Sacyr es ingresar un millón de euros anualmente por las visitas turísticas (estimación de 400.000 clientes) a la cima de los parasoles, de lo que se deduce que cobraría por la entrada 2,5 euros. El Plan financiero no las tiene todas consigo sobre la realización de este objetivo, que sería el más rentable, ya que supondría unos ingresos de 40 millones de euros en todo el periodo.

El Ayuntamiento, en su campaña de propaganda en pro de las setas y de “democratizar” las vistas sobre Sevilla y la Giralda, prometió que los sevillanos subirían gratis a lo alto del Parasol, pero esa promesa no era de la incumbencia de Sacyr, que ha exigido a la Corporación Municipal el pago de 180.000 euros anuales para permitir a todos los que aporten el DNI de vecinos de la ciudad el paso libre al mirador. En los 40 años de este régimen de concesión, esa indemnización municipal por el lucro cesante le reportaría a la constructora 7.200.000 euros. El resto, hasta los 40 millones, deberían aportarlo los forasteros.

ESPACIOS PUBLICITARIOS

En su Plan financiero, Sacyr prevé el cobro de 10 euros/m2 por la publicidad que se coloque en el conjunto de la Encarnación. De momento, su idea es aprovechar como soportes propagandísticos en el nivel Plaza Cero los muros que delimitan los itinerarios peatonales, las escaleras y las rampas; y en el nivel Plaza Uno habrá una zona publicitaria específica. Carecemos de datos para hacer una estimación de este tipo de ingresos a lo largo de 40 años.

Como se recordará, el proyecto de las setas de la Encarnación, sin contabilizar todos los costes de deshacer el anterior empezado a ejecutar durante el gobierno de coalición PSOE-PA entre Monteseirín y Rojas Marcos, tenía un presupuesto inicial de 51,2 millones de euros, de los que el Ayuntamiento aportaba como subvención a fondo perdido 25.421.166 euros. Por tanto, el desembolso correspondiente a Sacyr era de 25.778.834 euros (cifras aproximadas, dado el oscurantismo existente al respecto).

El sobrecoste de las obras ha obligado al Ayuntamiento a aprobar posteriormente dos modificados, el primero por valor de 8,4 millones de euros y el segundo, por 29,9 millones de euros. De momento, las cuentas de las setas salen así: la factura para el Ayuntamiento hasta ahora y por sus compromisos futuros asciende a más de 80 millones de euros (sin contar los costes del proyecto PSOE-PA desechado en su día, ni los 8,5 millones del ‘Antiquarium’, cargados al Plan 5.000 de Zapatero) para privatizar la plaza de la Encarnación a favor de Sacyr, que podría mover  al menos 100 millones de euros en números redondos, sin contabilizar los ingresos por publicidad.

LAS FACTURAS DEL AYUNTAMIENTO

(Estimación. Cifras en euros, sin contabilizar actualización por IPC)

-Aportación inicial en líquido                                                   25.421.166

-Primer modificado                                                                               8.400.000

-Segundo modificado                                                                         29.900.000

-Alquiler durante 5 años del edificio                                           3.600.000

de la Hacienda Municipal

-Subvención de la tarifa de Sacyr a los                                       5.990.400

placeros durante 40 años

-Indemnización a 6 placeros por no                                                           179.700

poder trasladarse al nuevo mercado

bajo las setas

-Subvención de la visita de los sevillanos                                                  7.200.000

al mirador del Parasol durante 40 años

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TOTAL                                                                                                80.691.266

Y ADEMÁS

-Obras del Antiquarium cargadas a los planes                            8.500.000

del Gobierno y/o la Junta

-Indemnizaciones al constructor del mercado y parking

iniciados durante la coalición Monteseirín/Rojas Marcos:                      9.000.000

-Mantenimiento de pantallas en torno a los restos

arqueológicos hallados durante las obras del mercado

y parkings en la coalición Monteseirín/Rojas Marcos                5.300.000

-Honorarios de Jürgen Mayer                                                    5.000.000

-Honorarios del coordinador                                                                      30.000

-Valor del edificio de la Hacienda Municipal cedido                32.300.000

(aportación en especie) a Sacyr para que lo explote

durante 40 años

EL NEGOCIO  DE SACYR

(Estimación según Plan Financiero para los 40 años de concesión. Cifras en euros, sin contar actualización por IPC)

GASTOS                                INGRESOS TOTALES

-Aportación inicial                   25.778.834                                         –

-Rehabilitación de la

Hacienda Municipal                            –                                              –

-Alquiler de oficinas en

la Hacienda Municipal                       –                                              35.235.840

-Alquiler del parking de

la Hacienda Municipal                       –                                                2.952.000

-Servicios comerciales

Nivel Plaza Cero                               –                                                2.707.200

-Placeros de la Encarnación                 –                                              12.729.600

Nivel Plaza Uno

-Galería comercial                               –                                              19.976.640

Nivel Plaza Uno

-Bares Nivel Plaza Dos                       –                                                4.320.000

-Restaurante(s) Mirador Parasol

en Nivel Plaza Tres                                                                             4.861.440

-Visitas turísticas al Parasol                  –                                              40.000.000

-Espacios publicitarios             –                                                         ¿?

-Obras del Antiquarium                       –                                                4.700.000

TOTAL                                   25.778.834                                      127.482.720

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NOTA.- No ha acometido la rehabilitación de la Hacienda Municipal a que se obligaba ante el Ayuntamiento, con un coste estimado de 2.725.170 euros.

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Monteseirín manipula la historia

para ocultar que votó cinco veces

a favor de un parking

Restos arqueológicos hallados en el solar de la Encarnación

Restos arqueológicos hallados en el solar de la Encarnación

Alfredo Sánchez Monteseirín, que durante su coalición de gobierno con el PA votó en los órganos municipales cinco veces a favor del proyecto de construcción de un parking subterráneo de cuatro plantas y un mercado diseñado por Carvajal en la Encarnación, manipula en su blog (http://smsevilla.wordpress.com/2010/09/09/antiquarium-2/) la historia reciente para ocultar este hecho.

Según dice Monteseirín en su blog, en el mandato 1991-1995, los dos partidos (PA y PP) que gobernaban en coalición en el Ayuntamiento trataron de convertir el inmenso solar de la Encarnación en un gran aparcamiento subterráneo. “Cuando fui elegido alcalde (1999) aquella idea desapareció del debate político y las excavaciones que se empezaron a realizar dieron a la luz el mayor yacimiento arqueológico romano de toda la ciudad”, añade el alcalde en su blog.

Monteseirín oculta deliberadamente que esas excavaciones se acometieron en el marco del proyecto de su gobierno de coalición con el PA (1999-2003) de construir un mercado en superficie más cuatro plantas de parking subterráneo y que él apoyó cinco veces en los organismos municipales con su voto ese plan del Ayuntamiento que presidía como alcalde.

Tras coligarse con IU a partir de 2003 para mantenerse en el poder y tratar de desvincularse de la etapa anterior, tuvo que pagar con dinero público 9 millones de euros en indemnizaciones a los adjudicatarios de aquellas obras y 5,3 millones por mantener las pantallas en torno a los restos arqueológicos, condición ‘sine qua non’ para poder convocar el concurso del que surgieron las setas de la Encarnación, diseñadas por el alemán Jürgen Meyer.

La serpiente del verano

Monteseirín ha recurrido a Europa Press para contestar a Torrijos y deslizar más sofismas sobre las setas, que está convirtiendo en la serpiente informativa del verano. Torrijos ha cuestionado el 31 de diciembre como fecha de su terminación y  vaticinado que no se concluirán hasta primavera y con más dinero..

Monteseirín afirma desconocer de dónde sale la estimación de su socio de gobierno. Éste ha sido muy claro al decir que se basa en su información “como primer teniente de alcalde” y que se atiene al “sentido de la realidad, de la responsabilidad y el conocimiento”.

Si Torrijos dispone de información reservada de la que carece el alcalde, pondría de manifiesto que Monteseirín  no se entera o cada vez pinta menos en el Ayuntamiento. Torrijos habría organizado un poder paralelo y sus propios circuitos informativos conforme a la tesis de Del Valle de que ocupa el espacio dejado vacío por Alfredo. Y si los dos disponen de la misma información pero cada uno da fechas distintas, uno estaría falseando la realidad, aunque después de que el Ayuntamiento ocultara desde 2007 el informe sobre la inviabilidad técnica del Parasol cualquier cosa es ya esperable de este gobierno.

SOBRECOSTES

Monteseirín alega que la mayor parte del sobrecoste se debe “a las mejoras planteadas en relación a las peticiones de los placeros…”

Urbanismo tramitó en enero a la petición del arquitecto de un segundo modificado, por la necesidad de rehacer los cálculos de los parasoles, compuestos por unas 5.000 láminas de madera, después de que en Alemania se derrumbara por el peso de la nieve un polideportivo y de que se decidiera recubrir la madera de las setas por miedo al calor.

Aprovechando esa circunstancia fue el Ayuntamiento el que, para evitarse problemas con los quejumbrosos placeros, pidió mejoras en los puestos de abasto,  por valor de 4,2 millones. ¿Cree alguien que Sacyr habría incrementado el coste sólo para atender a los comerciantes? No, la petición fue del Ayuntamiento, pero Monteseirín la presenta al revés.

INSUFICIENTE

Los comerciantes reclamaban puestos más de al menos 20 m2 frente a los 12 m2 diseñados por Mayer y que las instalaciones se hicieran de obra y no de acero. Pese a ser presuntamente inoxidable, un puesto-piloto montado como demostración acabó acumulando herrumbre y, tal como expresó el secretario de la cooperativa, “para colgar una estantería hay que llamar a un chapista”.

Otra queja de los placeros ha sido la reducción a 40 del número de puestos de venta, cuando hace casi cuatro decenios ellos eran 300 en activo, de los que ahora quedan unos 70.

Precisamente, cuando se debatió sobre el Parasol en la Comisión de Patrimonio, el jefe de Protección señaló que el proyecto era “bastante deficitario en lo referido al mercado de abastos y a la creación de una plaza pública” y que “con apenas 40 puestos aislados de 12 m2 cada uno, resulta a todas luces insuficiente para las futuras necesidades de una plaza de abastos de la centralidad de la Encarnación”. “Sin posibilidades de crecer –continuaba-, su capacidad de transformación y por tanto su supervivencia me parece exigua. Basta señalar que otros mercados que han sorteado con soltura la crisis de los mercados tradicionales, como La Boquería (Barcelona) y San Miguel (Madrid) tienen un mínimo de 60 puestos”.

Y según el pliego de condiciones, los puestos del mercado vacantes a medida que se vayan jubilando los actuales placeros pasarán a la galería comercial anexa gestionada por Sacyr, con lo que será sólo cuestión de tiempo que el antiguo mercado público, cuya recuperación ha servido de coartada para la operación de las setas, acabe convertido en un centro comercial privado, como otros grandes almacenes. Y recuérdese que Sacyr llegó a barajar imponer una renta de 500 euros/mes a los placeros.

PREVISTO DESDE 2004

Monteseirín también achaca el sobrecoste de las setas a la habilitación de un museo arqueológico, como si no hubiera estado previsto desde el principio en el diseño de Mayer de 2004. La referencia del concurso de ideas decía: “El proyecto, con sus grandes estructuras parecidas a setas, ofrece un espacio arqueológico, un mercado, una plaza elevada, múltiples bares y restaurantes debajo y en el interior de los parasoles, así como una terraza panorámica en el parasol más alto”.

Y se abundaba aún más: “Hace bastantes años, durante la excavación del aparcamiento subterráneo, fueron descubiertos restos arqueológicos. La ciudad de Sevilla decidió entonces convertir la zona en un museo y una plaza para atraer a los residentes y turistas. El museo arqueológico está emplazado por debajo del mercado, marcándose su presencia mediante una entrada dentro de la columna más gruesa del parasol”.

VIGILANTE

Monteseirín también ha incluido en los sobrecostes la urbanización del entorno, un reconocimiento implícito de que el Ayuntamiento habría asumido la reforma de la plaza, rebautizada como ‘la Encarnita’ y cuya ejecución correspondería teóricamente a Sacyr.

El alcalde proclama que vigilará para que la empresa en cuyo beneficio ha privatizado la Encarnación durante 40 años cumpla acabe las setas el 31 de diciembre, pero tras haber incumplido las cuatro fechas comprometidas anteriormente sin que el Ayuntamiento le haya aplicado la penalización prevista de 3.000 euros por cada día de retraso (en septiembre se cumplirán 1.095 días de demora),  los anuncios del alcalde tienen tanta credibilidad como los del pastor del cuento de que viene el lobo.

El papel lo aguanta todo

Una de las puertas de la Expo se llamaba Puerta de Triana. ¿Por qué con los años pasó a denominarse aquella zona Puerto Triana, en masculino, en vez de Puerta Triana, en femenino? No, no fue por aquello de que Sevilla ha sido puerto y puerta de Indias, sino por algo más prosaico.

Agesa convocó un concurso internacional de ideas para el reaprovechamiento del sector Sur de la Cartuja. Lo ganó un proyecto denominado Puerto Triana porque incluía un gran puerto deportivo circular excavado en la margen derecha de la dársena, entre el puente del Cristo de la Expiración y la torre Schindler.

La simulación gráfica era una preciosidad. Allí se veían, como si se pudieran tocar con los dedos, maravillosos yates con unos enormes mástiles que proyectaban la idea de que Sevilla se convertiría en la nueva meca del turismo náutico de lujo. Lo gordo iba detrás del puerto: su complejo comercial, su torre diseñada por Ricardo Bofill…..pero ésa es otra historia.

Al cabo de unos días, un colega se dio en la Redacción un tortazo con la mano en la frente y gritó: “¡Pero si esto es imposible!”. Nadie, ni siquiera los miembros del jurado, había reparado en que ninguno de aquellos yates podía atracar junto a la Cartuja, porque con sus mástiles no podrían haber pasado jamás bajo los puentes fijos de Los Remedios, San Telmo, Triana y El Cachorro. Pero la simulación gráfica coló y fue vital para la adjudicación del concurso.

El papel lo soporta todo.

LA HISTORIA SE REPITE

En mayo de 2007, a poco de las municipales, la Gerencia de Urbanismo, dirigida por  Manuel Marchena,  ocultó el descubrimiento de sus técnicos y de  Sacyr: el dibujo de las setas con el que el arquitecto alemán Jürgen Mayer había ganado en marzo de 2004  el concurso internacional sobre la Encarnación era inejecutable.

El posterior delegado de Urbanismo, Celis, confesó luego que se trataba de “un proyecto imposible cuya ejecución ha sido incierta desde que comenzó y que se adjudicó sin que existiera la tecnología necesaria para poder ejecutarlo”. Nadie sabía entonces cómo se ensamblaban cada uno de los 5.000 cruces de las láminas de madera que debían componer los parasoles, pero el jurado quedó obnubilado por los dibujos presentados por Mayer y cuando se descubrió el pastel  el arquitecto puso como coartada “la ausencia de antecedentes similares en el mundo”.

LA FACTURA

El coste de haber asumido un simple boceto lo están pagando con creces los sevillanos –unos 116 millones de euros-, pero ¿qué fallos de supervisión han dado lugar a esta situación?

El decano de los arquitectos, Angel Díaz del Río, ha salido en defensa de Mayer con  la tesis de que “no hay ningún proyecto inviable técnicamente”. Según Del Río, al que se le vincula con el jurado que falló el concurso, la construcción de las setas nunca debió adjudicarse a partir del proyecto básico, como hizo Urbanismo, sino una vez redactado un proyecto de ejecución. ¿Cuál es la diferencia? El proyecto básico establece valores, estimaciones y previsiones genéricos, mientras que el proyecto de ejecución obliga a hacer cálculos detallados de estructura y a fijar un presupuesto desglosado por partidas y cerrado.

El secretario municipal, Luis Flores, dijo en su informe sobre las modificaciones presupuestarias para seguir sufragando las setas que los problemas técnicos debieron detectarse en el proyecto de ejecución, “lo que hubiera permitido una toma de decisiones con mayor conocimiento de causa y no encontrarnos ahora ante lo irreversible de la situación”.

DISEÑADOR Y EJECUTOR

Una situación propiciada además por que Sacyr, la constructora, encargó el proyecto de ejecución al propio Jürgen Mayer, justamente el menos interesado en desvelar las deficiencias técnicas de su diseño, hasta que ya no fue posible ocultarlas por más tiempo.

Tal como ha señalado el decano de los arquitectos, el Ayuntamiento perdió gran parte de su capacidad de control sobre las setas al permitir una situación “poco recomendable”: que Mayer acabara convertido en director facultativo de la obra al firmar un contrato a sueldo de Sacyr.

El informe del secretario municipal es aún más tajante, cuando dice: “Sería necesario extremar los controles para evitar situaciones como ésta, en la que falló el proyecto del arquitecto, no fue debidamente controlado por la empresa concesionaria que presentó el proyecto y tampoco encontró reparo alguno en la Oficina de Supervisión”. ¿Y quién era el máximo responsable de esta oficina en su calidad de gerente de Urbanismo? Pues Marchena, cuya nómina era  tan sólo 20.000 euros menor que la del gobernador del Banco de España.

HACIA EL OLVIDO

El secretario instó a que se depuraran responsabilidades por el quebranto económico sufrido por las arcas públicas a consecuencia de la enorme desviación presupuestaria  de las setas, pero en vez de atender el deictamen del funcionario municipal y abrir un expediente en tal sentido, Monteseirín, al decidir con su voto de calidad aportar otros 30,4 millones de euros y diferir la apertura de un expediente a la conclusión de la obra, ha asumido implícitamente que toda la responsabilidad por los fallos es del Ayuntamiento y no del arquitecto ni de la constructora.

Si llega el día en que se sustancie esta responsabilidad, probablemente tras pleitos y recursos en los tribunales, Alfredo ya hará años que no estará en el Ayuntamiento y los errores de su gestión no le pasarán factura ni a él ni a su partido en las urnas. Al fin y al cabo, es ya un político amortizado.