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Boliden: una catástrofe anunciada

El Supremo ha anulado la decisión adoptada en 2004 por la Junta de Andalucía de reclamarle 89.867.545 euros a la multinacional sueca Boliden, propietaria de las minas de Aznalcóllar, por los gastos de limpieza del vertido tóxico causado por la rotura de la balsa de residuos el 25 de abril de 1998.
Entiende el Alto Tribunal que la Junta carece de competencias  de “autotutela” y que la Ley de Minas en la que se basó para reclamar el dinero no la facultaba a exigir directamente ese resarcimiento sin necesidad de acudir a los tribunales.
Apenas conocida la sentencia, el consejero de Medio Ambiente, José Juan Díaz Trillo, declaró que el Gobierno andaluz “se peleará hasta el final para que se haga Justicia” y que, “como evitó una catástrofe ecológica pero costó mucho dinero, es justo que las arcas andaluzas se vean resarcidas con una sentencia que nos dé la razón”.

DENUNCIAS DESOÍDAS

No es cierto que la Junta evitara la catástrofe, sino que, con el dinero de los contribuyentes, palió luego sus efectos haciendo de la necesidad (62 kilómetros de cauce contaminados y casi 5.000 Has. arrasadas por la riada de 7 millones de m3 de metales pesados) virtud (con la creación del corredor verde en una zona muerta para siempre para la agricultura).
Resulta sarcástico que la Junta invocara la Ley de Minas para, como Administración competente, exigirle 89,8 millones a Boliden y que, sin embargo, no ejerciera esas competencias para haber evitado la catástrofe de haber atendido las denuncias sobre las deficiencias de la balsa, tal como recopiló la asociación ecologista Agaden.
Tan sólo dos años y medio antes del 25-4-1998, el ingeniero de Minas Manuel Aguilar Campos denunció ante la Agencia de Medio Ambiente de la Junta (hoy, Consejería de Medio Ambiente), la Consejería de Industria, el Ministerio de Obras Públicas y el Patronato de Doñana, con fotografías, planos y análisis de los vertidos, el alarmante estado de la presa.
Incluyó un informe técnico sobre la firmeza de la escollera de la balsa, permeabilidad, filtros, drenaje y ejecución de los recrecidos (medía originalmente 47,50 metros de altura y fue elevada sucesivamente hasta los 64,50 para ampliar su capacidad). Alertó de las filtraciones que se estaban produciendo (no se depuraba ni el 25% del agua) y que los vertidos cargados de metales pesados (cobre, plomo, zinc, arsénico, mercurio y floculantes diversos) desembocaban en Doñana vía Guadiamar y su afluente, el río Agrio, que pasaba al pie de la presa.
Asimismo, advirtió que la apertura de la corta de Los Frailes, que duplicaría la producción de mineral, incrementaría la evacuación de vertidos  contaminantes a la balsa, la cual no estaba en condiciones de recibirlos. Conclusión: si no se clausuraba, se corría el riesgo de provocar un desastre de incalculables consecuencias en Doñana, vía río Guadiamar.
‘ENEMIGO DEL PUEBLO’

Ni la Junta de Andalucía ni el Gobierno central, ni el Patronato de Doñana, hicieron el menor caso a la denuncia del ingeniero. Cuando trascendió a la opinión pública, la fachada de su casa en Aznalcóllar amaneció llena de pintadas amenazadoras de algunos de los que temían perder su empleo en Boliden si se le daba crédito; se le hizo el vacío en el pueblo, como si fuera un apestado; sus hijos fueron acosados en el colegio; se pidió al Ayuntamiento que lo declarara persona ‘non grata’ y, finalmente, la presión social consiguió que se fuera del municipio.
Este fue el altísimo precio pagado por un andaluz de Puente Genil  por decir la verdad, un drama personal similar a ‘Un enemigo del pueblo’, del nobel noruego Ibsen, cuya lectura debería ser obligatoria en Aznalcóllar y absolutamente recomendable para todo el mundo en este panorama de cobardía social y relativismo moral imperante.
Manuel Aguilar murió en el año 2000, dos después de la catástrofe que había augurado, sin haber recibido ninguna reparación moral por parte de los mismos que, instalados en sus poltronas, ni se molestaron en certificar la veracidad de su denuncia. No sólo Boliden, sino también la Administración española –la que con afectada indignación lleva 13 años rasgándose las vestiduras- se ha hecho la sueca en esta vergonzosa historia. Que al menos estas líneas sirvan de homenaje a su memoria.

DIEZ MÁS

La de Manuel Aguilar no fue la única denuncia. Agaden refleja que los ecologistas interpusieron al menos diez más: ante el Juzgado de Instrucción Nº 1 de Sanlúcar la Mayor, la Audiencia Provincial de Sevilla, el Consejo Provincial del Medio Ambiente, el Defensor del Pueblo y hasta a la UE, a la que el Gobierno español tranquilizaba con informes que descartaban cualquier tipo de peligro (¡!). Según los ecologistas, antes del vertido, Boliden –por acción- y la Administración –por omisión- incumplieron al menos diez leyes aplicables a la mina de Aznalcóllar y a los vertidos de la balsa.
Han pasado 13 años del desastre y a la incompetencia técnica de la Junta para haberlo evitado se une la jurídica de no haber sabido hallar la vía para resarcirse por el daño causado. Ha fracasado por la vía penal, la civil y la contencioso-administrativa.
El Supremo le ha recordado que ya hace 7 años el TSJA le señaló el camino que debía seguir: El Tribunal de Conflictos Jurisdiccionales. Caso omiso.
A este paso, como ha dicho Trillo, la Junta seguirá peleando, pero no hasta el final, sino hasta el Juicio Final. Y como además el Supremo la ha condenado a pagar las costas, la Junta ha propiciado que Andalucía sea el único sitio del mundo donde quien contamina no sólo no paga sino que, encima, cobra.

Las rendijas de Zoido

Ahora que el humorista José Mota ha vuelto a la televisión y que en su día aplicamos a Monteseirín su ‘gag’ sobre el dinero inexistente que Rubalcaba se daba trazas de encontrar rebuscando entre las rendijas del sofá, también podemos extrapolar la humorada a Zoido, el cual se ha revelado un consumado maestro en sacarse de la chistera fondos de donde antes no había nada.

La cantinela del PP desde que llegó al Ayuntamiento con sus veinte concejales por banda es que Monteseirín no sólo había dejado una deuda de 700 millones de euros, sino que también había casi agotado los Presupuestos para todo el año 2011. A título de ejemplo, la nueva corporación citó dos casos sangrantes: sólo había 8.000 euros en caja para afrontar el arreglo de los colegios antes del inicio del curso y 200.000 euros para todos los parques, una cifra tan insuficiente que algunos como el del Tamarguillo, Miraflores y Guadaira quedarían abandonados a su suerte en pleno verano.

Sin embargo, tan sólo dos meses y medio después el gobierno municipal ha metido la mano por las rendijas del Presupuesto y, ¡eureka!, ha encontrado la forma  de gastarse casi 300.000 euros (algo menos de la mitad de lo que le exige a la Junta como contribución a la final de la Copa Davis) en plantas y árboles: 104.000 en flores de Pascua  y casi 200.000 en la restauración de árboles singulares. Si no había dinero ni para arreglar los colegios ni atender los nuevos parques en los barrios, ¿de dónde salen ahora estos 300.000 euros para exornos florales en Navidad? ¿Qué partidas presupuestarias se han modificado y qué otros capítulos se han desatendido para liberar estos fondos? ¿Tienen más importancia las macetas que las aulas de los colegios?.

Y es que Zoido va a comprar 54.060 macetas de flores de Pascua (en realidad lo que llamamos flores son las hojas de intenso color rojo que rodean a aquéllas, de diminuto tamaño), un tipo de ‘euphorbia’ cuya savia es tóxica aunque la gente suele ignorarlo; crisantemos, pensamientos, alhelíes y otras especies para adornar casi únicamente el Centro, el parque de María Luisa “y otras zonas emblemáticas y concurridas de la ciudad”, según el Consistorio.

 

FACTURA MULTIPLICADA

 

El PSOE ha incidido en que el nuevo alcalde destina a adornos vegetales una partida 25 veces superior a la de la Navidad de 2010, cuando por la crisis sólo se habrían gastado 12.000 euros merced a una política de recorte aplicada ya desde 2009, cuando la partida floral navideña ascendió a 42.000 euros.

El gobierno ha respondido a estas críticas diciendo que el gasto en árboles y flores responde a “mejoras de la sostenibilidad y la estética, no sólo de cara a las Navidades, sino al resto del año”.

Al margen de que en una situación de crisis económica de la gravedad que estamos sufriendo este dinero podría haberse destinado a atender otras necesidades más perentorias y que se trata de un gasto prescindible por haber otras prioridades, el argumento de la sostenibilidad ecológica es injustificable, pues se trata justamente de lo contrario: flores de usar y tirar. Este tipo de plantas son forzadas en los invernaderos para poder crear en la época navideña los denominados ‘jardines móviles’, pirámides de macetas con las que decorar cualquier punto seleccionado al efecto, y que una vez pasadas las fiestas quedan inservibles.

Por tanto, este dinero no contribuye a la sostenibilidad porque no queda ninguna planta viva. Al contrario, es un gasto suntuario, un lujo en las actuales circunstancias. Y no sólo  el nuevo Ayuntamiento ha incurrido en esta práctica, sino también la corporación anterior con Eva Patricia Bueno al frente de Parques y Jardines, cuando se gastaron grandes partidas en plantas y en siembras efímeras. Esta tendencia  que aún se mantiene entre nosotros y aumentada por el nuevo Ayuntamiento ha sido ya corregida en otras ciudades europeas y, en España, en Barcelona, por su elevado coste, insostenible en un escenario de crisis y cuando la política generalizada es la de ahorrar como sea para reducir el déficit público.  En congresos de jardinería se está constatando que los expertos abogan  por trabajar a favor de la Naturaleza y no forzando su ritmo con la implantación de flores fuera de temporada u obtenidas en invernaderos a un elevado coste, por lo que propugnan la siembra en los jardines públicos de especies vivaces. Estas permanecen en el terreno tras su floración habitual, que ofrecen de nuevo a la temporada siguiente, por lo que así no hay que gastar dinero año tras año en la compra de macetas que sólo duran unas semanas.

Plantas ya tan típicas entre nosotros como rosales, cannas, agapantos….embellecen los espacios públicos durante todo el año con su verdor después de su floración, porque es imposible encontrar en la Naturaleza una especie que se mantenga florida todo el año.

Ojalá esta polémica sobre la compra masiva de flores efímeras a un elevado coste para las arcas públicas sirva para plantearnos por qué no se potencian los viveros municipales (tenemos dos en Los Remedios) para, con la antelación suficiente, programar la producción abundante no sólo de flores de Pascua, sino también de cualesquiera otras que embellezcan aún más Sevilla a lo largo de las cuatro estaciones.

Quizás no se plantea esta cuestión porque la respuesta sería que Parques y Jardines carece de suficientes medios para actuar a largo plazo. Y, como es sabido, los políticos siempre piensan a corto, por eso la mayoría de ellos acaban siendo en nuestra memoria flor de un día.

 

 

La ciudad verde

Malmoe es la tercera ciudad de Suecia y con su área metropolitana tiene una población cercana a la de Sevilla: unos 650.000 habitantes. Si Sevilla dice ser nodo entre Oriente y Occidente, Malmoe lo es realmente entre el Norte y el Sur escandinavos por el puente de Oresund, un alarde de ingeniería que salva los 18 kilómetros que la separan de Copenhague mediante una combinación de puente  (7,5 kilómetros de longitud, con pilares de hasta 204 metros y vanos centrales de 490 metros), una isla artificial de 4 kilómetros y un túnel de 3,5 kilómetros bajo el Báltico.
La ciudad tiene hasta su particular torre Pelli, en este caso de  Calatrava. Cuando, por la crisis de los astilleros  (otra similitud con Sevilla), desapareció la gigantesca grúa que era  el símbolo de la  ciudad industrial, el Ayuntamiento decidió sustituirla por un rascacielos en el mismo puerto pero un kilómetro más lejos, a modo de icono de la nueva urbe en transformación: el ‘Turning Torso’, así llamado porque representa un torso humano en giro. Complejo residencial con oficinas en la zona inferior de sus 54 plantas, mide 190 metros. 

Esta ciudad tan sueca como Ikea afrontó el reto de reinventarse al sufrir la crisis de la construcción naval y la industria pesada. Su Plan Estratégico fue convertirse en una ciudad verde, con construcción,  energía y  transporte sostenibles. Si la UE se marcó el objetivo del 20-20-20 (lograr en 2020 un 20% de energías renovables y reducir en un 20% la emisión de CO2), el de Malmoe es conseguir para entonces  el 100% de la reducción de gases de efecto invernadero y que en 2030  la energía generada y consumida en la ciudad sea 100% limpia.
Todo  en Malmoe es en función de su Plan Estratégico verde, no propagandístico como aquí, sino un compromiso real de habitantes y empresas. Así, tanto la iniciativa priva como la Administración se comprometen a destinar un 50% de la superficie de cualquier nuevo proyecto constructivo a zonas verdes en las que incrementar la biodiversidad con todo tipo de plantas, y no sólo en el suelo, sino también en los edificios: trepadoras en las fachadas y jardines en las azoteas y/o cubiertas, dotadas de sistemas para recoger el agua de lluvia.
El Ayuntamiento ha recalificado grandes zonas del puerto, pero antes de ponerse un ladrillo  se analizan lo suelos para  eliminar cualquier posible resto contaminante, y se han llegado a cubrir con dos metros de tierra para que tengan la misma calidad que la de los parques.
El modelo de actuación fue un nuevo barrio, el ‘Bo01’, con 350 apartamentos, donde se ha llegado a cero emisiones de CO2 mediante la profusión de zonas verdes en que las plantas sembradas eran elegidas en función de su producción de néctar para la atracción de abejas y otras especies polinizadoras, amén de la instalación de casetas y nidos artificiales para aves y murciélagos. Un aerogenerador produce la energía para el vecindario.

ENERGÍA LIMPIA

Generar energía limpia es obsesión. Las cubiertas de los colegios, museos, oficinas públicas, guarderías, residencias de ancianos….se aprovechan para placas fotovoltaicas, colectores solares y miniaerogeneradores.
El Ayuntamiento lanzó una campaña sobre la necesidad de separar los residuos orgánicos en la basura para producir energía con ellos. La idea-fuerza era que 10 kilos de restos de comida podían convertirse en combustible para recorrer 10 kilómetros. Ahora la basura se aprovecha tanto que parte de la calefacción se nutre de la energía obtenida de la incineración de residuos orgánicos: el biogás.
Cuando Calatrava diseñó su rascacielos, tuvo que instalar un tanque especial de almacenaje de los restos de comida que molían los residentes en cada apartamento con las trituradoras con que fueron dotados, a fin de transformarlos  en biogás o fertilizantes.
No sólo se produce energía verde;  también se fomenta su ahorro. El Ayuntamiento ha creado un servicio gratis  de auditores energéticos que chequean las viviendas, comercios y empresas y aconsejan cómo reducir el gasto de electricidad y calefacción.

BICICLETAS

Los autobuses funcionan con gas natural desde hace un decenio. Han sido progresivamente adaptados  para que usen una mezcla de biogás al 50%, y ahora el reto es que consuman únicamente biogás. También los taxis.
La red de carriles bici se extiende ya a lo largo de casi 500 kilómetros y se han arbitrado todo tipo de medidas para favorecer el transporte en bicicleta: aparcamientos vigilados, bombas en las calles para inflar las ruedas y sensores en semáforos que detectan a los ciclistas y los ponen en verde para darles prioridad.
El Ayuntamiento regala bonos para bicicletas a quienes dejan los coches e incentiva a los fucionarios para que se muevan en bici. También lanzó la campaña ‘Business on bikes’, gracias a la cual los empleados de medio centenar de empresas han cambiado el coche por la bicicleta para acudir al trabajo.
Alrededor de las estaciones de tren y de autobús se han construido aparcamientos para bicicletas y se han creado billetes de transporte que incluyen el parking-bici.
El resultado de esta política es que, hoy, un 30% de los desplazamientos se hacen en bicicleta y que el uso del automóvil para trayectos urbanos inferiores a los cinco kilómetros ha caído al 38%.
No hay viento favorable para el que no sabe a dónde va. Malmoe sabe su destino  porque tiene un modelo definido: la ciudad verde. ¿Cuál es el de Sevilla,  aparte de ser la difusa ‘ciudad de las personas’?

Tempelhof y Tablada

En  1909, en una explanada que con el tiempo sería rodeada por Berlín, el francés Armand Zipfel realizó la primera exhibición aérea de la historia, a la que siguió otra de Orville Wright. Aquellos vuelos marcaron el destino de los terrenos, donde se construyó la primera pista de lo que sería el aeropuerto de Tempelhof.
Un decenio más tarde accedió al poder en Alemania el nazi Hitler, el cual convirtió Tempelhof en otro símbolo del poderío del Tercer Reich. Al concluir las obras encomendadas entre 1937 y 1941 a Erns Sagebiel bajo la planificación y supervisión del arquitecto del régimen, Albert Speer, la terminal aeroportuaria era el edificio más grande del mundo, sólo superado luego por el Pentágono, en Washington.
Esta imponente terminal y las alas adyacentes que formaban un cuarto de círculo y permitían a los aviones llegar casi al pie de los pasajeros, causan aún la admiración de arquitectos como Norman Foster, que calificó Tempelhof como “la madre de todos los aeropuertos”. 

EL PUENTE AÉREO

Como es sabido, tras la derrota nazi en la II Guerra Mundial, Alemania y su capital, Berlín, fueron repartidas entre las cuatro superpotencias victoriosas (Estados Unidos, Unión Soviética, Francia e Inglaterra), y el aeropuerto de Tempelhof quedó, providencialmente, bajo el control aliado, en concreto de Estados Unidos.
El 26 de junio de 1948, en pleno auge de la denominada ‘guerra fría’, la Unión Soviética del genocida Stalin bloqueó  las rutas terrestres y fluviales de acceso a Berlín como medida de presión para que los aliados le cedieran el control de los sectores bajo su mando.
Completamente aislados y rodeados por la zona ‘roja’  en manos de los soviéticos, dos millones y medio de berlineses no tenían forma alguna de abastecerse de alimentos, medicinas y otros productos básicos, pero tan sólo una semana después de establecido el bloqueo Estados Unidos comenzó a usar el céntrico aeropuerto de Tempelhof como base de despegue y aterrizaje de aviones solidarios, que lanzaban en paracaídas las provisiones sin las que los habitantes de Berlín Oeste habrían muerto de hambre.
Aviones de todos los países aliados se sumaron al que ha sido el mayor ‘puente aéreo’ de la historia, mientras en el aeropuerto se trabajaba sin descanso para construir dos nuevas pistas en tiempo récord (tres y cinco meses). En los dos años que duró el bloqueo hasta que Stalin se dio por vencido, gracias a los 280.000 vuelos realizados desde Tempelhof y dos pequeños aeródromos complementarios se lanzaron sobre la población de Berlín 2,3 millones de toneladas de alimentos, carbón para cocinar y calefacción y medicinas. Particularmente famosos se hicieron entre los niños los aparatos Douglas DC-3 llamados ‘Candybombers’, que les lanzaban golosinas y chocolate. La foto de las criaturas con las manos alzadas al cielo esperando las chocolatinas es considerada un documento histórico de la ciudad.

ABOCADO AL CIERRE

El aeropuerto de Tempelhof salvó Berlín y quedó convertido para siempre en un símbolo heroico de resistencia y en la memoria sentimental de los berlineses, pero su misma ubicación estratégica en el centro de la capital acabó progresivamente trocándose en la causa que abocó a su cierre.
Por la proximidad de los edificios a las pistas, los nuevos y cada vez más grandes aviones comerciales no podían aterrizar en él y tenían que ser desviados a aeródromos del extrarradio. Su explotación devino en ruinosa y se decretó su cierre para 2004.
La oposición de los berlineses a tal medida por todo lo que significaba para ellos el aeropuerto lo impidió, pero el déficit era insostenible. En 2007, de los 20 millones de pasajeros de los aeropuertos berlineses, tan sólo 350.000 tuvieron como destino Tempelhof, reservado únicamente a vuelos chárter y avionetas.
La clausura del complejo aeroportuario, de 380 hectáreas de superficie (la dehesa del aeródromo sevillano de Tablada mide 367), no pudo lograrse hasta el 31 de octubre de 2008,  previo referéndum no vinculante en que 580.000 ciudadanos de un censo electoral de 2,4 millones votaron a favor de su supervivencia.

PRESIONES INMOBILIARIAS

Inmediatamente, el Ayuntamiento del Berlín reunificado y capital del, otra vez pese a todos los fantasmas históricos,  país más poderoso económicamente de Europa recibió todo tipo de presiones para convertir Tempelhof en el mayor negocio inmobiliario de todos los tiempos en Alemania. Ahí es nada: 380 Has.  de suelo libre en pleno centro de la ciudad.
Sin embargo….

Hace ahora poco más de un año, 200.000 berlineses se dieron cita en las pistas y terminales del aeropuerto más antiguo de Europa para festejar por todo lo alto, con cometas y fuegos artificiales, su reconversión en el mayor parque público de la ciudad.
Seis kilómetros de pistas de despegue y aterrizaje de aviones son desde entonces circuitos para ciclistas, patinadores y deportistas urbanos. Se han habilitado 2,5 hectáreas de terreno para encender barbacoas y cuatro para que los berlineses paseen sus perros con plena libertad.
La terminal aeroportuaria, que en su día fue el mayor edificio del mundo (1.200 metros de longitud y 290.000 m2 de superficie), es ahora escenario de todo tipo de actividades, como el festival de moda ‘Bread & Butter’ y el ‘Berlin Music Week’, que cada septiembre congrega en la capital germana a miles de jóvenes europeos.
Al leer la historia del mítico aeropuerto berlinés me acordé, no sé por qué, de otro aeródromo sevillano no menos mítico.
Tempelhof, verde. ¿Y Tablada?

Fraude

Lo ha dicho Pérez, no el que estuvo veraneando en Mallorca (acaso también), sino el que, siendo sevillano, vino de Huelva en plan cantes de ida y vuelta y que es ahora la voz a ti debida de Zoido: “El Plan Centro es un fraude de principio a fin”. Ni las cámaras de vigilancia habrían cumplido el pliego técnico (en algunos casos apenas superaban el 65% de fiabilidad) ni se habría sancionado a los conductores que se paseaban por el Casco Antiguo durante ¡más de 200 minutos!, cuando el límite eran 45. Fraude es, según la tercera acepción del Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, un delito. Palabras mayores. La defraudada en este caso sería la ciudad de Sevilla, que ha pagado 956.946 euros por el ‘Gran Hermano’ miope elegido por Monteseirín para vigilar a todo hijo de vecino sobre ruedas por el Centro. Ante las graves acusaciones del portavoz del gobierno municipal, a Zoido ya no le queda más opción que la de irse directamente al Juzgado de Guardia en defensa de Sevilla. Como juez que es se presupone que no se le ha olvidado el camino al Prado.

 

Sobrevenido

En la caja de sorpresas en que Monteseirín ha dejado convertido el Ayuntamiento, el equipo de Zoido se ha encontrado con que sólo hay 200.000 euros para mantenimiento de parques y jardines hasta fin de año, cuando se necesitan 3 millones. El delegado especialista en modificaciones, Max Vílchez, ha tratado de hacer unas ídem presupuestarias de emergencia para salvar las zonas verdes de la ciudad pero el secretario se le ha puesto tiquismiquis y le ha tumbado la iniciativa argumentando que la conservación de los parques debe estar prevista de antemano y no es un gasto sobrevenido. La tesis sería impecable si no fuera por que varios de los contratos de mantenimiento de parques firmados en la era Monteseirin caducaban expresamente al día siguiente (12 de junio) de la toma de posesión de Zoido. Osea, que el secretario mijita aceptó entonces o hizo la vista gorda ante unos contratos que no cubrían el cuidado de los jardines durante la mitad del año (un crimen ecológico) y que obligaban a que todos los gastos posteriores fueran igual de sobrevenidos que con el PP.

Jardín

La Universidad Pablo de Olavide ha inaugurado un jardín de plantas aromáticas, medicinales y culinarias de libre acceso a todos. Me recuerda, en pequeñito (1.000 m2 y unas 50 especies) al ‘Jardin des Plantes’ de París (23,5 Has. y 4.500 variedades sólo en su Escuela Botánica), con similar fin didáctico. Uno, a orillas del Guadaira; otro, a orillas del Sena. El consejero de Medio Ambiente, José Juan  Díaz Trillo, poeta al igual que su paisano Juan Ramón, no ha podido cantarlo mejor, con estas bellas palabras: “Un jardín que se lee, se estudia; un jardín que se huele, se saborea; y un jardín que cura”. Sí, el jardín de la UPO tiene efectos curativos sobre las heridas causadas por la otra universidad sevillana a todos los que amamos las plantas y los árboles, por haber mutilado los Jardines del Prado para construir una biblioteca que pudo erigir en cualquier otro sitio sin necesidad de hurtarnos un trozo de ese parque. Si no toda, al menos parte de la mancha de mora dejada por la Hispalense se ha quitado con esta  mora verde, que te quiero verde, de la Olavide.

 

 

elfrancotiradordesevilla@gmail.com

 

Silencios

Santiago Herrero, que pese a ser miembro de cierta Academia de Medio Ambiente aún se maneja en su particular ‘lucha de clases’ entre el desarrollo económico y la conservación de la Naturaleza sin percatarse de que la conservación es el desarrollo mismo, ha reconocido que “no tiene sentido económico haber hecho la esclusa sin haber resuelto el tema del dragado”. ¿Y por qué no lo dijo en el momento procesal oportuno? El Lazarillo de Tormes, maravillado de que su amo, ciego, supiera que se estaba comiendo las uvas de tres en tres, le inquirió por la razón de su gran sabiduría. Respuesta de aquél: “Porque yo me las estaba comiendo de dos en dos y tú guardabas silencio”. El presidente de la patronal nada dijo sobre este sinsentido económico mientras los empresarios se embolsaban  los más de 160 millones de euros que han costado las obras y de paso ponían a la opinión pública ante una política de hechos consumados para que la breva del dragado se les diera por añadidura. Una vez que se han comido el racimo de uvas, Santiago Herrero ya ha podido romper su silencio.

 

La maldición

Bela Guttman fue un exitoso entrenador, equivalente en su época a Mourinho o Guardiola hoy. Hizo campeones a equipos de diferentes países y forjó al gran Benfica de Eusebio, ‘la perla negra’, con el que ganó sendas Copas de Europa al Barcelona de Kubala y al Real Madrid de Di Stéfano. Pese a su hoja de servicios, su  mezquino presidente no le renovó el contrato y entonces lanzó una maldición: “Sin mí, el Benfica no ganará una copa europea en los próximos cien años”. Desde entonces ha pasado medio siglo, el Benfica ha disputado varias finales y la maldición se ha cumplido: ha perdido todas. Rafael Moneo es uno de los más laureados arquitectos del mundo. Catedrático, doctor honoris causa por numerosas universidades, premio Pritzker y Van der Rohe….Pese a su historial, en 1999 un mezquino Monteseirín le tumbó el nuevo Ayuntamiento que para Sevilla había proyectado en el Prado. Desde entonces, allí han intentado alzar desde un hotel a la Biblioteca universitaria, pero nada, todo se viene abajo. Para mí, sobre ese sitio pesa una maldición, la maldición de Moneo.

 

 

El cargo maldito de la Junta de Andalucía

La Dirección General de Gestión del Agua se ha

convertido en el puesto con más relevos

Alguno de los cinco titulares distintos en los últimos

dos años y medio  sólo ha durado cuatro meses en el puesto

Belén Gualda, la última titular del cargo

Belén Gualda, la última titular del cargo

La Dirección General de Gestión/Explotación de la Agencia Andaluza del Agua (que se fusionará  a partir de ahora con Egmasa pese a las protestas de los funcionarios) se ha convertido en el cargo con peor reputación del organigrama de la Junta de Andalucía, ya que en los últimos dos años y medio se han sucedido cinco titulares distintos, a un promedio de uno cada medio año, como si pesara una maldición político-administrativa sobre el puesto. Otra característica del puesto es que parece haber sido diseñado a la medida de las mujeres. Cuatro de sus seis titulares han sido féminas en un mundo aparentemente tan dominado por los hombres como el de los ingenieros de Caminos, Canales y Puertos.

María Emilia Sainz de Baranda Muñoz fue, en mayo de 2008, la primera cesante de la serie tras la creación de la Agencia Andaluza del Agua en enero de 2005 como organismo autónomo dependiente de la Consejería de Medio Ambiente encargado de materializar la gran apuesta de la Junta por el agua y las transferencias de las competencias sobre la cuenca hidrográfica del Guadalquivir. La Agencia se constituyó al tiempo que la antigua Confederación Hidrográfica del Sur pasaba a ser gestionada por el Gobierno andaluz como Dirección General de la Cuenca Mediterránea Andaluza. Un año más tarde, el 1 de enero de 2006, se constituyó la Dirección General de la Cuenca Atlántica Andaluza, que abarcaba las de los ríos Guadalete, Barbate, Tinto, Odiel, Piedras y Chaza.

Sainz de Baranda fue sustituida por otra mujer, dentro de la política de cuotas femeninas de la Junta, aunque la elegida no tuviera conexión alguna con el mundo hidráulico: Amparo Ramírez Espinosa. Esta licenciada en Filosofía y Letras por la Universidad de Granada estaba apadrinada políticamente por Gaspar Zarrías como miembro del clan socialista jiennense. Tras ser concejal en su pueblo natal (Higuera de Calatrava) y delegada del Instituto Provincial de Asuntos Sociales en Jaén, fue delegada provincial de Medio Ambiente desde 2003 a 2008, año en que fue catapultada por Zarrías a la Dirección General de Planificación y Gestión de la Agencia del Agua. Los ingenieros de Caminos no la tomaron para nada en serio, dada su falta de cualificación técnica, y apenas duró unos meses en el puesto.

DESEMBARCO DE EGMASA

Fue sustituida en noviembre de 2008 por Javier Serrano, hombre procedente de Egmasa y que llegó al cargo de la mano de Juan Jesús Jiménez y de Luis Pizarro. Antes de su incorporación a la Agencia del Agua, de la que pasa por ser el auténtico hombre fuerte como supervisor de los intereses socialistas en el sector,  ocupó los puestos de comisario de Aguas de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, jefe del Servicio de Protección Ambiental de la Consejería de Medio Ambiente, coordinador de la Oficina del Corredor Verde del Guadiamar y consejero delegado de Egmasa.

En enero de 2009, Javier Serrano cesa en el cargo para ocuparse de la Dirección General del Dominio Público Hidráulico y llega otra mujer para desempeñar sus mismas funciones dentro del equipo de Jaime Palop como nuevo titular de la Agencia: Mónica González Bueno. Al contrario que Amparo Ramírez Espinosa, Mónica González era funcionaria de carrera e ingeniera de Caminos, Canales y Puertos por la Universidad de Granada y había acumulado ya cierta experiencia. Había ocupado, entre otros cargos, los de jefa del Servicio de Explotación de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y del Servicio de Proyectos y Obras de la Demarcación de Costas de Huelva. Sin embargo, al igual que su predecesora, dura en el puesto tan sólo cuatro meses, cuando salta de la Agencia su gran valedor, Jaime Palop.

Palop fue destituido como director de la Agencia Andaluza del Agua apenas un año después (mayo de 2009) de su nombramiento, al cabo de cinco meses de la transferencia del Guadalquivir (el traspaso lo había negociado él mismo en la legislatura anterior en su calidad de director general de Aguas del Ministerio de Medio Ambiente)  y tres semanas después de la toma de posesión del nuevo Gobierno de José Antonio Griñán. Le sustituyó el malagueño Juan Paniagua, en un intento de la Junta de compensación política tras la polémica surgida por la pérdida de competencias de la Cuenca Mediterránea en la nueva configuración del organismo autónomo. Si Málaga había perdido peso en la política de aguas del Gobierno andaluz, Griñán trata de  reequilibrar la situación imitando a Chaves y nombra máximo responsable de toda la Agencia a un malagueño, el susodicho Paniagua.

Juan Luis Ramírez Vacas se convierte (26 de mayo de 2009) en el quinto director del área en tan corto periodo de tiempo, el titular con más amplia experiencia de todos los habidos hasta entonces. Ingeniero de Caminos, licenciado en Derecho y funcionario de carrera, había sido alto cargo en la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (comisario de Aguas) y en el Ministerio de Medio Ambiente. Dura en el puesto hasta el pasado 18 de enero de 2011, cuando cesa, según él, a petición propia, pero casualmente tras la última polémica sobre la gestión del agua en Andalucía: desembalses e inundaciones en Ecija y otros municipios de la cuenca del Guadalquivir.

CUARTA FÉMINA

Para sustituirle, el Consejo de Gobierno recurre de nuevo a una mujer: Belén Gualda. La nueva directora general de Infraestructuras y Explotación, granadina, es ingeniero de Caminos, Canales y Puertos. Inició su andadura profesional en la empresa pública Gestión de Infraestructuras de Andalucía (Giasa). En 2005 se incorporó a Egmasa y en 2008/2009 desempeñó las funciones de directora general de Transportes. Tras ese paréntesis, retornó a la empresa medioambiental como directora de la División de Infraestructuras Ambientales y Gestión del Agua.

Su desembarco supone la evidencia de la toma del poder en la Agencia Andaluza del Agua por parte de Egmasa antes de su liquidación y posterior fusión, propiciada por la reordenación de la función pública, en la ‘súper agencia’ Amaya (Agencia de Medio Ambiente y Agua). En el sector se la tiene por persona de la esfera política de Juan Jesús Jiménez y de Luis Pizarro.