Abengoa ha provocado una airada reacción del ministro de Economía, Luis de Guindos, y del de Industria, Juan Manuel Soria, tras acusar al Gobierno de haber producido un impacto de 1.500 millones de euros (el 35% de los beneficios de su filial Abengoa Solar, propietaria y operadora de trece plantas termosolares en España hasta su trasvase a Abengoa Yield, en EEUU) con sus recortes a las energías renovables al rebajar las primas y modificar el marco regulatorio que tanto la compañía sevillana como otras tomaron como referencia para ejecutar el plan nacional termosolar, con 50 plantas de este tipo.
Por ironías del destino, la agonía de Abengoa, gran parte de cuya actividad en el último decenio se ha centrado en la energías limpias (termosolar, biocombustibles, hidrógeno) para afrontar los efectos del cambio climático, se ha producido en vísperas y durante la celebración de la Cumbre Mundial del Clima en París, a la que también acudió Rajoy a pronunciar un discurso de corte ecologista, desmentido por la previa realidad de su política antirrenovable.

En el marco de la cumbre parisina y del lanzamiento de dos nuevas iniciativas internacionales, la Alianza Internacional Solar y el Consejo Global Solar, se han difundido informes que ratifican lo ocurrido en esta legislatura: España, cuyo gentilicio es el único del mundo que según el cantante Luis Aguilé rima con el sol (de ahí su canción Es el sol español), ha pasado en tan sólo cuatro años de liderar el sector de las energías renovables en general y de la termosolar en particular (el científico Valeriano Ruiz acuñó la frase de que España era campeona del mundo tanto en fútbol como en termosolar) a integrar el “pelotón de los torpes”.
Hundimiento
Sólo en fotovoltaica nuestro país ha pasado de ser el primero del mundo por potencia instalada en un año al puesto decimocuarto de Europa, con tan sólo 22 megavatios, y en la clasificación general del Viejo Continente ha bajado al quinto puesto, por detrás de Alemania, Reino Unido (países ni de lejos con nuestras horas de sol), Italia y Francia.

El estudio Impacto Macroeconómico de las Energías Renovables en España 2014, encargado por la Asociación de Energías Renovables, cifró en 22.665 puestos de trabajo los perdidos en el sector tan sólo el año pasado como consecuencia de los recortes del Gobierno a un sistema de primas ¡ideado por el propio PP ! (Aznar con la ley 54/97, RD 2818/98 y RD 436/04). En 2008, había 136.163 personas trabajando en las energías verdes; ahora, tras la moratoria aplicada, quedan 70.750, casi la mitad menos.
Al cambiar sobre la marcha las reglas del juego y provocar una enorme inseguridad jurídica, el Gobierno ha causado sensibles pérdidas a compañías, fondos de pensiones, fondos soberanos y fondos de inversión extranjeros que habían apostado por las energías renovables en nuestro país y que han acabado por demandarlo ante instancias internacionales. Por esta causa, España es la tercera nación que acumula más procesos abiertos ante el Tribunal de Arbitraje del Banco Mundial, sólo superada por Venezuela y Argentina. A ello hay que unir 350 recursos nacionales ante el Tribunal Supremo contra el nuevo sistema de retribución de las energías renovables.
Y por ende, hay que sumar la fuga al extranjero de cerebros, ingenieros y empresas especializadas españoles ( como la propia Abengoa y Sener, que arriesgaronen sus apuestas comerciales) que desarrollaron las tecnologías renovables, cortadas de raíz por el Gabinete sin darles tiempo a que alcanzaran su grado de maduración preciso para competir en condiciones ventajosas con las energías de origen fósil. España financió la investigación en sectores dormidos como la termosolar para que ahora, tras su paralización aquí, se aprovechen otros.
Biocombustibles
Para darse un barniz ecologista coincidiendo con la Cumbre del Clima en París, el Consejo de Ministros acaba de aprobar un Real Decreto para fomentar la utilización de biocombustibles (bioetanol y biodiésel) en el transporte (su adición a los carburantes), mediante el establecimiento de objetivos mínimos: deben suponer una media conjunta del 4,3% de la gasolina y el gasóleo en el año 2016; un 5% en 2017; un 6% en 2018; un 7% en 2019 y un 8,5% en 2020.
Apenas se dice que previamente (año 2013) había recortado los objetivos establecidos del 6,5% a tan sólo un 4,1%. Por tanto, vamos a tardar más de cinco años en recuperar la meta que nos habíamos marcado entonces.

Esta decisión ya supuso un golpe económico, no cuantificado, para la empresa sevillana Abengoa, que era uno de los líderes mundiales en biocombustibles, con una capacidad de producción en el año 2o12 de 3.175 millones de litros entre bioetanol (2.950 millones) y biodiésel (225 millones de litros), de los que 770 millones (el 24,25% del total) procedían de cuatro fábricas situadas en España: tres de bioetanol y una de biodiésel (en San Roque.
Tijeretazo
Cronológicamente, el primer y mayor golpe fue el que recibió por los recortes a la energía termosolar, propinado hace cuatro años y que Abengoa ha evaluado en una pérdida de 1.500 millones de euros, ratificada el pasado viernes en Sevilla por el exministro socialista José Borrell, que cobra al menos 300.000 euros anuales desde 2009 como miembro independiente de su Consejo de Administración, en otro ejemplo de “puertas giratorias” que le echó en cara Pablo Iglesias, el líder de Podemos, al del PSOE, Pedro Sánchez, durante el reciente debate televisivo a cuatro en Antena 3.

¿Hasta qué punto es exacta esta evaluación económica? Abengoa posee tres centrales termosolares en Sanlúcar la Mayor (Solnova 1, 3 y 4); dos en Écija (Helioenergy 1 y 2); dos en Ciudad Real (Helios 1 y 2) y cuatro en Logrosán, Extremadura (Solabén 1,2, 3 y 6). Todas son de tecnología canalparabólica y de 50 MW de potencia cada una. A ellas hay que sumar también en Sanlúcar la Mayor la PS10, de tan sólo 11 MW y que fue la primera de torre en explotación comercial del mundo, y su homóloga la PS20, de 20 MW. En total, pues, son trece centrales con una potencia instalada de 581 MW, que en sentido amplio podrían equipararse a doce centrales de 50 MW (le faltarían 19 para esa cifra exacta). Cada central supuso una inversión media de unos 300 millones de euros (unos 3.600 millones en total).

Según fuentes del sector, los recortes aplicados por el Ejecutivo han supuesto una reducción de los ingresos de las compañías de unos 5 millones de euros por central y año (como hay 50 en España, el tijeretazo anual asciende a 250 millones). Si se estima una vida media útil de 25 años por central, el beneficio que dejaría de percibir Abengoa por el recorte termosolar sería el resultado de multiplicar 5 millones x 12 centrales y x 25 años = 1.500, los millones que dice exactamente la compañía sevillana.
Presente y futuro
Sí, pero no, porque está contabilizando como actuales y en su integridad los beneficios recortados del próximo cuarto de siglo, cuando en realidad sólo han transcurrido cuatro años con el nuevo marco de retribución. En este periodo Abengoa habría dejado de percibir 5 millones x 12 centrales x 4 años = 240 millones de euros, que suponen sólo el 1,2% del pasivo total de la compañía, estimado en al menos 20.000 millones de euros.

Incluso esa cifra sería menor, ya que a la japonesa Itochu, propietaria del 30% de Solabén 2 y 3, habría que imputarle su parte alícuota en el recorte de las primas, al igual que el 50% a la alemana E.ON, propietaria hasta hace unos meses (en junio Abengoa habría ejecutado su opción de compra, señal de que el negocio termosolar no era tan malo) de la mitad de las Helioenergy de Écija. Por tanto, el impacto hasta la fecha del recorte termosolar en las cuentas de Abengoa sería de unos 208 millones de euros, una gota en el océano de su deuda.
La compañía sevillana no puede culpar de toda su crisis al Gobierno, por muy antirrenovable que haya sido, con el fin de eludir su propia responsabilidad. El Ejecutivo tiene su parte de culpa, pero por ahora es sólo una centésima de la culpa.
gobernado el PP andaluz durante el interregno tras la dimisión de Javier Arenas aún se lame las heridas de un fiasco que, por ende, acaba con su vitola de triunfadores que como un aura les acompañaba desde las pasadas elecciones municipales.
Si Rajoy confió casi hasta el final en convencer a Zoido para que éste cambiara de opinión y por éso no apuntó con el dedo a Moreno Bonilla hasta en la víspera del día ‘D’ y volando ya camino de Turquía, o si Zoido no supo interpretar el hieratismo del líder máximo y sus dos frenos a la operación de encumbramiento de Sanz como su sucesor, el caso es que el alcalde de Tomares ha acabado siendo la víctima de la batalla política librada en el seno del partido, a cuenta del nombramiento para Andalucía, entre partidarios y rivales del dúo Cospedal/Arenas para que no se impusiera la persona apoyada por el otro clan o facción.
Sanz y el silencio del PP de Sevilla. En horas veinticuatro, como en aquellos dramas de Lope de Vega concebidos desde las musas para el teatro, José Luis Sanz pasaba de ser el número dos y número uno ‘in pectore’ del PP en Andalucía a la condición de ‘outsider’ en su propia formación. Ni los desesperados intentos de Cospedal por convencerlo, para no aparecer aún más desautorizada tras la apuesta política de Rajoy, lograron que sanz diera finalmente un paso al frente. Habría sido suicida enfrentarse a Rajoy y a un partido de tradición y obediencia presidencialistas, por lo que tiró la toalla antes que subir al ring.
Aunque el alcalde siempre ha sostenido que debe ser diputado en el Parlamento de Andalucía para defender en ese foro los intereses de la ciudad de Sevilla, el jueves pasado, primer día de Pleno en las Cinco Llagas tras el terremoto interno en el PP (A), hizo rabona y se fue de viaje particular. Antepuso la devoción familiar a la obligación política. Al margen de comprobar si en su grupo parlamentario tienen arrestos para imponerle algún tipo de sanción, su voluntaria ausencia sirvió para que los cronistas parlamentarios ratificaran la impresión que tenían desde hacía ya bastante tiempo: el portavoz parlamentario, el motrileño Carlos Rojas, daba mucho mejor la réplica que Zoido, el aún líder oficial, a Susana Díaz en todos los sentidos.
permanecer de diputado raso (sería lo más probable) para intervenir sólo en los temas que afecten a Sevilla. Pero como toda moneda tiene su anverso y su reverso, el nombramiento de Moreno Bonilla en lugar de su lugarteniente José Luis Sanz se proyecta ante la opinión pública como su fracaso personal y político, por cuanto ha quedado en evidencia su incapacidad para pilotar su propia sucesión, su pérdida de influencia ante Rajoy y en el partido, el menor peso específico del alcalde de Sevilla en cuanto capital de Andalucía y la pérdida de poder del PP de Sevilla dentro del PP regional, ya que el núcleo duro pasa de la dupla sevillana formada por Zoido y Sanz al PP de Málaga con Moreno Bonilla al frente.
proyección nacional, pero la política, como el fútbol cada domingo, da una nueva oportunidad con cada cita en las urnas, que a la postre es donde se forjan y mantienen los liderazgos.
Por éso Rajoy ha abortado en dos ocasiones la operación diseñada por su secretaria general, María Dolores de Cospedal, y su presidente regional en Andalucía y alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, para la designación del alcalde de Tomares y mano derecha de aquél, José Luis Sanz, para disputarle la Presidencia de la Junta de Andalucía a una emergente Susana Díaz, la nueva estrella rutilante en el PSOE andaluz y nacional.
El legado político de Arenas es incuestionable a ojos de Rajoy, ya que el PP tiene 50 diputados en el Parlamento autonómico y gobierna en cinco Diputaciones y en 23 de los 29 municipios más poblados de la comunidad. Con ese balance, no es de extrañar que Arenas le mantenga el pulso al dúo Cospedal/Zoido en lo que entiende ‘su’ feudo político, ya que esos resultados se deben en gran parte a los miles de kilómetros que él se hacía cada año para no dejar sin visitar ninguno de los 787 municipios que componen Andalucía.
La historia ha vuelto a repetirse hace unos días, cuando tras la convención nacional del PP en Valladolid Cospedal ‘bajó´a Sevilla para anunciar al alimón con Zoido a los presidentes provinciales del partido en una cena convocada a tal efecto el nombre de José Luis Sanz, alcalde de Tomares, como el elegido. Sin embargo, la cena hubo de ser cancelada sobre la marcha por, otra vez, orden de Rajoy y, según los oficialistas de Zoido, por interferencias de Arenas, que quiere controlar la sucesión tras el distanciamiento habido con el alcalde sevillano, su otrora protegido. Se trata de una historia paralela a lo sucedido en el PSOE entre Griñán y Chaves: los delfines acaban orillando a sus padrinos, como temía Saturno con sus hijos.
puede faltar) y de una circunscripción, Sevilla, que sigue siendo la única en la historia de España en democracia donde el PP no ha sido capaz de ganar unas elecciones, sea del signo que sea. Además, tiene en su contra que está fuera del Parlamento de Andalucía al no ser diputado autonómico y por tanto no podría contrarrestar a Susana Díaz en la cámara autonómica (a Arenas en su día le ocurrió lo mismo respecto de Chaves y Monteseirín fue elegido candidato a la Alcaldía de Sevilla un año antes y estando fuera del Ayuntamiento). Por otra parte, tiene a tres de sus ediles imputados judicialmente por la denuncia de la oposición municipal en un caso de presuntas facturas falsas.
Zoido ha declarado que no iba a hablar ni de los ERE ni del caso Bárcenas, pero que como alcalde de Sevilla expresaba su apoyo al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. En las elecciones municipales de mayo de 2011 hubo diecisiete partidos distintos que obtuvieron votos de los sevillanos, aparte de los sufragios en blanco y los nulos, que también son opciones políticas, y muy respetables, como han preconizado José Saramago y Francisco Rubiales, sin ir más lejos. Los 166.000 votantes del PP supusieron el 48,39% de los sufragios emitidos, incluyendo los no válidos. No suponen, por tanto, la mayoría absoluta de los sevillanos, y hay que contar también los 99.000 del PSOE, los 24.000 de IU, los 16.000 andalucistas, los 11.000 de UPyD, los 4.000 ecologistas…..En definitiva, Zoido es muy libre de expresar su apoyo a Rajoy por el caso Bárcenas a título personal o como militante y presidente del PP (A) y hasta como diputado del Parlamento andaluz, pero no debe hacerlo como alcalde de Sevilla, ya que en calidad de tal está hablando en nombre de todos los sevillanos.
Dado que disfrutamos de Democracia desde hace 35 años y de que incluso en el antiguo régimen existía una amplia escolarización y también una razonable política de becas dentro de las posibilidades, no parece razonable atribuir a los 40 años de la Dictadura el hecho de que casi un tercio de los asesores nombrados a dedo por el presidente del Gobierno carezcan de la acreditación de los más elementales estudios primarios, por lo que cabría deducir que han hecho carrera en la política y de la política su carrera sin más mérito que haber militado desde temprana edad en los alevines del partido, pese a la recomendación de Ana Botella de que por lo menos los de la actual generación sería mejor que estudiaran o trabajaran en vez de dedicarse a pegar carteles o a conspirar contra sus mayores para entrar cuanto antes en las listas.
Sin embargo, Zoido no tuvo apenas tiempo ni motivos para celebrar este doble aniversario porque el pasado viernes se conoció el Barómetro anual del IESA (Instituto de Estudios Sociales Avanzados) sobre Andalucía, que arroja unos demoledores resultados para el PP (A) durante su, cada vez más cuestionado internamente, liderazgo regional. Según los resultados de este estudio demoscópico, el PSOE volvería a ganar las elecciones en Andalucía, con un 39,2% de los votos, seguido ya a notable distancia por el PP, que obtendría el 30,7%, y de IU, con un 16,1%.
-País Vasco: El PP ha pasado de un 14,1% de los votos y 13 diputados al 11,75% y 10 diputados. Ha perdido, pues, sólo un 2,35% de sus votos.
-El 84,2% de los andaluces califican la situación general de Andalucía como mala o muy mala.
Aunque el menor conocimiento propicie, paradójicamente, una mejor valoración personal de Zoido (4,4 puntos), aunque sin llegar a la de Griñán (4,6), los andaluces, como no tienen al alcalde de Sevilla como referente mental, en la comparación individual con Griñán éste supera a aquél en todo: ven al presidente de la Junta más dialogante, honesto, con más autoridad en su partido, inspirador de mayor confianza y más preparado para resolver la situación de Andalucía. Así, pese a la negativa visión inicial de la situación y de los deseos de cambio, al final es el PSOE (A), por mero derrumbamiento del PP (A) y de Zoido, quien emerge como el partido que más confianza inspira, mejor defiende los intereses de Andalucía frente al Gobierno central, se le ve más centrado frente a la derechización del PP con Zoido (cuando la obsesión de Arenas era ocupar el centro del espectro ideológico) y mantiene sus expectativas electorales.
Zoido ha roto, por fin, su voto de silencio en plan cartujano. Llevaba un mes callado y sin pronunciarse sobre los Presupuestos de Rajoy para Sevilla, por más que Torrijos y Espadas lo instaban una y otra vez a que se animara en tal sentido, pero apenas presentar los suyos Griñán ha roto en un torrente de palabras. El alcalde hasta ahora mudo y silente con el Gobierno de la nación ha dicho de las Cuentas de la Junta de Andalucía que “no hay en ellas ninguna partida que permita a Sevilla seguir creciendo, porque es muy difícil crecer en empleo sin nuevas obras” como el Metro, la SE-35 y Santa Catalina. Argumentos que se resumen en un “son muy perjudiciales para Sevilla” pero que son reversibles y aplicables a las políticas de Madrid para la capital andaluza, tanto con el Metro como con Santa Catalina. Basta sólo con trocar la SE-35 por la SE-40. Son increíbles los efectos que tienen los Presupuestos según cual sea su procedencia: los de Rajoy tienen la virtud de estimular la oratoria de Espadas, y los de Griñan, de devolverle la locuacidad reivindicativa a Zoido.
Imaginen que a Rajoy le preguntaran por Merkel y que dejara de morderse la lengua, como Mel, y se pusiera a largar: el grado de confianza es muy bajo; el descontento con ella es total; no hay ninguna interlocución; no atiende los intereses generales de la UE y, por detrás, se dedica con excesiva facilidad a los intereses particulares de ciertos países; penaliza la economía; es tan rígida que los inversores se nos van de Europa; tiene un equipo de iluminados alemanes que manejan estupendamente el Excel y que cuadran las cuentas subiéndole los impuestos a todo el mundo, con lo cual pueden causar un daño irreparable…E imaginen que en medio de la crisis formada por estas declaraciones va Soria, el ministro de Turismo de Rajoy, y declara: “¿Las relaciones con Merkel? ¡Fantásticas!. ¿Que cómo entonces Rajoy dijo ayer lo que dijo? ¡Ah, pues lo habrá dicho por él!”. ¿Qué ocurriría si un ministro desautorizara al presidente? Pues mutatis mutandi, esto es lo que ha hecho Sánchez-Cuerda con el presidente de la CES. Houston, digo Rus, tienes un problema. O un troyano.