Archivo por meses: septiembre 2011

La casa de Pin y Pon

Viaje en el tiempo. Junio de 1991. El PSOE, que presume de haber regalado a Sevilla una Exposición Universal cuya inauguración está prevista en diez meses, no se explica cómo los sevillanos no le han dado en las municipales el apoyo suficiente para que Luis Yáñez revalide la Alcaldía ostentada por Manuel del Valle.

Aun siendo el partido más votado, la suma de sus ediles con los de IU (14, tras  perder uno cada uno) queda lejos del bloque PA (9) y PP (8), y Rojas Marcos-Soledad Becerril se hacen con la Casa Grande. El primero será el alcalde en la Expo, un ‘agravio’ inconcebible para el partido de González y Guerra en la cuna del nuevo socialismo español.

Al poco de tomar posesión, el gobierno local saca del parque de María Luisa 40 camiones con basura y despojos vegetales, los mismos que miles de familias que iban a pasear los domingos a uno de los símbolos de la ciudad habían visto acumularse semana tras semana. Mientras el PSOE construía durante ocho años al otro lado del río una Expo invisible hasta que se levantara el telón, se olvidaba de la Sevilla real, la misma que por el estado del viario urbano rebautizaba a Manuel del Valle como ‘Manuel del Bache’.

 

PEQUEÑECES

 

Rojas-Marcos, un ‘soñador para un pueblo’ cuyo carácter visionario ha tratado de remedar de mala manera Monteseirín, mientras impulsaba la candidatura olímpica y el Parque Temático no comprendía la preocupación de Soledad Becerril por las ‘pequeñas cosas’ de la ciudad, y que cuando cuatro años después renovara el pacto de gobierno con más concejales -lo que le permitió sucederle como alcaldesa- dejara en sus manos Urbanismo y otras delegaciones clave en su afán por conservar el control de ‘marrones’ como los parques y jardines, el tráfico, la recogida de basuras…. cuyo funcionamiento anómalo implicaría ‘ipso facto’ la repulsa ciudadana en las urnas.

Rojas-Marcos calificó esta obsesión de Soledad Becerril como política de ‘la casita de Pin y Pon’, en alusión a un juguete de Famosa que por aquella época hacía furor entre las niñas y que las obligaba a ‘lucir cada cosa de la casa en su sitio’ y a mantener el orden y la limpieza.

Iba yo a comprar no el pan, como Francisco Umbral, sino el periódico este verano en mi barrio cuando me sorprendí al ver un gran solar contiguo tomado por una legión de operarios de Lipasam. En los 12 años de mandato de Monteserín jamás había parecido por allí brigada alguna de limpieza, por lo que la vegetación había alcanzado una altura considerable y el sitio se había convertido en refugio idóneo para las ratas, mingitorio y defecadero de perros, basurero, vertedero…. En un solo día el solar fue desbrozado y limpiado completamente y la imagen de los camiones llevándose la maleza me retrotrajo a la de los camiones que Soledad Becerril sacó con hojarasca y ramajos del Parque en vísperas de la Expo.

 

ZAFARRANCHO

 

 

Este solar no ha sido la excepción. En sólo tres semanas de verano, Lipasam ha realizado 14 intervenciones especiales y ha desbrozado una superficie de 80.000 m2 cubiertas de maleza en distintos barrios y parques, el equivalente a ocho campos de fútbol y reveladora del abandono en que Monteseirín tenía sumido estos espacios mientras alardeaba de puertas para afuera de ‘ciudad verde’. Con esta simple medida de ordenar un zafarrancho de limpieza, Zoido visualizaba ante los ojos de los sevillanos el cambio político en el Ayuntamiento.

Otra visualización del cambio: la ofensiva policial contra ‘gorrillas’ y prostitutas en las  calles, para cuya causa el nuevo alcalde se ha ganado a la Policía Local simplemente con talante, la receta de Zapatero que Monteseirín no supo aplicar porque ha quedado retratado por estas declaraciones de un miembro de un sindicato policial: “En cinco años, Monteseirín no me contestó una sola carta, y Zoido, en un mes, me ha recibido. Y eso que soy el secretario general de UGT en el Ayuntamiento, en teoría afín al PSOE. De gestión aún no puedo hablar, pero el talante de uno y otro está bien claro.

Zoido -continuó- sabe cómo funciona el Ayuntamiento porque ha vivido algunas informaciones con nosotros. Monteserín nunca fue concejal en la Oposición; ni siquiera saludaba a sus trabajadores y desconocía ciertas informaciones. Y cuando lo supo, el orgullo lo mató”.

 

‘GORRILLAS’ Y PROSTITUTAS

 

El nuevo alcalde ha prometido a la Policía que sus denuncias no van a caer en saco roto y que si los ‘gorrillas’ son insolventes, pagarán con trabajos comunitarios. Así, en tan sólo una semana se han triplicado las multas a los ‘aparcacoches’, se ha detenido a uno que amenazó a una conductora en Reyes Católicos y la Policía se ha desplegado por Bami, la Macarena, Nervión, Adriano, Marqués de Paradas…, donde hasta ahora era imposible aparcar sin pagar el ‘impuesto revolucionario’.

La ‘tolerancia cero’ de Zoido con los ‘gorrillas’ se ha extendido a la prostitución, que ha desaparecido ya de Nervión ante la actuación disuasoria de la Policía, la cual deberá complementarse, al igual que con los ‘aparcacoches’, con medidas sociales para abordar la raíz de estas prácticas y no sólo sus consecuencias.

Hace unos días se supo que Monteseirín ha dejado en los cajones más facturas, por valor de 52 millones de euros, que se suman al déficit ya reconocido de 51 millones y a los más de 600 de deuda del Ayuntamiento y sus empresas. Zoido no tiene margen para soñar con equivalentes a ‘estadios olímpicos’ y ‘setas’. No es tiempo de obras emblemáticas ni de ‘grandeur’, sino de poner orden y de emular la ‘casa de Pin y Pon’, eso que ahora llaman ‘micropolítica’.

‘Nihil novus sub sole(dad Becerril)’.

 

La ciudad verde

Malmoe es la tercera ciudad de Suecia y con su área metropolitana tiene una población cercana a la de Sevilla: unos 650.000 habitantes. Si Sevilla dice ser nodo entre Oriente y Occidente, Malmoe lo es realmente entre el Norte y el Sur escandinavos por el puente de Oresund, un alarde de ingeniería que salva los 18 kilómetros que la separan de Copenhague mediante una combinación de puente  (7,5 kilómetros de longitud, con pilares de hasta 204 metros y vanos centrales de 490 metros), una isla artificial de 4 kilómetros y un túnel de 3,5 kilómetros bajo el Báltico.
La ciudad tiene hasta su particular torre Pelli, en este caso de  Calatrava. Cuando, por la crisis de los astilleros  (otra similitud con Sevilla), desapareció la gigantesca grúa que era  el símbolo de la  ciudad industrial, el Ayuntamiento decidió sustituirla por un rascacielos en el mismo puerto pero un kilómetro más lejos, a modo de icono de la nueva urbe en transformación: el ‘Turning Torso’, así llamado porque representa un torso humano en giro. Complejo residencial con oficinas en la zona inferior de sus 54 plantas, mide 190 metros. 

Esta ciudad tan sueca como Ikea afrontó el reto de reinventarse al sufrir la crisis de la construcción naval y la industria pesada. Su Plan Estratégico fue convertirse en una ciudad verde, con construcción,  energía y  transporte sostenibles. Si la UE se marcó el objetivo del 20-20-20 (lograr en 2020 un 20% de energías renovables y reducir en un 20% la emisión de CO2), el de Malmoe es conseguir para entonces  el 100% de la reducción de gases de efecto invernadero y que en 2030  la energía generada y consumida en la ciudad sea 100% limpia.
Todo  en Malmoe es en función de su Plan Estratégico verde, no propagandístico como aquí, sino un compromiso real de habitantes y empresas. Así, tanto la iniciativa priva como la Administración se comprometen a destinar un 50% de la superficie de cualquier nuevo proyecto constructivo a zonas verdes en las que incrementar la biodiversidad con todo tipo de plantas, y no sólo en el suelo, sino también en los edificios: trepadoras en las fachadas y jardines en las azoteas y/o cubiertas, dotadas de sistemas para recoger el agua de lluvia.
El Ayuntamiento ha recalificado grandes zonas del puerto, pero antes de ponerse un ladrillo  se analizan lo suelos para  eliminar cualquier posible resto contaminante, y se han llegado a cubrir con dos metros de tierra para que tengan la misma calidad que la de los parques.
El modelo de actuación fue un nuevo barrio, el ‘Bo01’, con 350 apartamentos, donde se ha llegado a cero emisiones de CO2 mediante la profusión de zonas verdes en que las plantas sembradas eran elegidas en función de su producción de néctar para la atracción de abejas y otras especies polinizadoras, amén de la instalación de casetas y nidos artificiales para aves y murciélagos. Un aerogenerador produce la energía para el vecindario.

ENERGÍA LIMPIA

Generar energía limpia es obsesión. Las cubiertas de los colegios, museos, oficinas públicas, guarderías, residencias de ancianos….se aprovechan para placas fotovoltaicas, colectores solares y miniaerogeneradores.
El Ayuntamiento lanzó una campaña sobre la necesidad de separar los residuos orgánicos en la basura para producir energía con ellos. La idea-fuerza era que 10 kilos de restos de comida podían convertirse en combustible para recorrer 10 kilómetros. Ahora la basura se aprovecha tanto que parte de la calefacción se nutre de la energía obtenida de la incineración de residuos orgánicos: el biogás.
Cuando Calatrava diseñó su rascacielos, tuvo que instalar un tanque especial de almacenaje de los restos de comida que molían los residentes en cada apartamento con las trituradoras con que fueron dotados, a fin de transformarlos  en biogás o fertilizantes.
No sólo se produce energía verde;  también se fomenta su ahorro. El Ayuntamiento ha creado un servicio gratis  de auditores energéticos que chequean las viviendas, comercios y empresas y aconsejan cómo reducir el gasto de electricidad y calefacción.

BICICLETAS

Los autobuses funcionan con gas natural desde hace un decenio. Han sido progresivamente adaptados  para que usen una mezcla de biogás al 50%, y ahora el reto es que consuman únicamente biogás. También los taxis.
La red de carriles bici se extiende ya a lo largo de casi 500 kilómetros y se han arbitrado todo tipo de medidas para favorecer el transporte en bicicleta: aparcamientos vigilados, bombas en las calles para inflar las ruedas y sensores en semáforos que detectan a los ciclistas y los ponen en verde para darles prioridad.
El Ayuntamiento regala bonos para bicicletas a quienes dejan los coches e incentiva a los fucionarios para que se muevan en bici. También lanzó la campaña ‘Business on bikes’, gracias a la cual los empleados de medio centenar de empresas han cambiado el coche por la bicicleta para acudir al trabajo.
Alrededor de las estaciones de tren y de autobús se han construido aparcamientos para bicicletas y se han creado billetes de transporte que incluyen el parking-bici.
El resultado de esta política es que, hoy, un 30% de los desplazamientos se hacen en bicicleta y que el uso del automóvil para trayectos urbanos inferiores a los cinco kilómetros ha caído al 38%.
No hay viento favorable para el que no sabe a dónde va. Malmoe sabe su destino  porque tiene un modelo definido: la ciudad verde. ¿Cuál es el de Sevilla,  aparte de ser la difusa ‘ciudad de las personas’?

Tempelhof y Tablada

En  1909, en una explanada que con el tiempo sería rodeada por Berlín, el francés Armand Zipfel realizó la primera exhibición aérea de la historia, a la que siguió otra de Orville Wright. Aquellos vuelos marcaron el destino de los terrenos, donde se construyó la primera pista de lo que sería el aeropuerto de Tempelhof.
Un decenio más tarde accedió al poder en Alemania el nazi Hitler, el cual convirtió Tempelhof en otro símbolo del poderío del Tercer Reich. Al concluir las obras encomendadas entre 1937 y 1941 a Erns Sagebiel bajo la planificación y supervisión del arquitecto del régimen, Albert Speer, la terminal aeroportuaria era el edificio más grande del mundo, sólo superado luego por el Pentágono, en Washington.
Esta imponente terminal y las alas adyacentes que formaban un cuarto de círculo y permitían a los aviones llegar casi al pie de los pasajeros, causan aún la admiración de arquitectos como Norman Foster, que calificó Tempelhof como “la madre de todos los aeropuertos”. 

EL PUENTE AÉREO

Como es sabido, tras la derrota nazi en la II Guerra Mundial, Alemania y su capital, Berlín, fueron repartidas entre las cuatro superpotencias victoriosas (Estados Unidos, Unión Soviética, Francia e Inglaterra), y el aeropuerto de Tempelhof quedó, providencialmente, bajo el control aliado, en concreto de Estados Unidos.
El 26 de junio de 1948, en pleno auge de la denominada ‘guerra fría’, la Unión Soviética del genocida Stalin bloqueó  las rutas terrestres y fluviales de acceso a Berlín como medida de presión para que los aliados le cedieran el control de los sectores bajo su mando.
Completamente aislados y rodeados por la zona ‘roja’  en manos de los soviéticos, dos millones y medio de berlineses no tenían forma alguna de abastecerse de alimentos, medicinas y otros productos básicos, pero tan sólo una semana después de establecido el bloqueo Estados Unidos comenzó a usar el céntrico aeropuerto de Tempelhof como base de despegue y aterrizaje de aviones solidarios, que lanzaban en paracaídas las provisiones sin las que los habitantes de Berlín Oeste habrían muerto de hambre.
Aviones de todos los países aliados se sumaron al que ha sido el mayor ‘puente aéreo’ de la historia, mientras en el aeropuerto se trabajaba sin descanso para construir dos nuevas pistas en tiempo récord (tres y cinco meses). En los dos años que duró el bloqueo hasta que Stalin se dio por vencido, gracias a los 280.000 vuelos realizados desde Tempelhof y dos pequeños aeródromos complementarios se lanzaron sobre la población de Berlín 2,3 millones de toneladas de alimentos, carbón para cocinar y calefacción y medicinas. Particularmente famosos se hicieron entre los niños los aparatos Douglas DC-3 llamados ‘Candybombers’, que les lanzaban golosinas y chocolate. La foto de las criaturas con las manos alzadas al cielo esperando las chocolatinas es considerada un documento histórico de la ciudad.

ABOCADO AL CIERRE

El aeropuerto de Tempelhof salvó Berlín y quedó convertido para siempre en un símbolo heroico de resistencia y en la memoria sentimental de los berlineses, pero su misma ubicación estratégica en el centro de la capital acabó progresivamente trocándose en la causa que abocó a su cierre.
Por la proximidad de los edificios a las pistas, los nuevos y cada vez más grandes aviones comerciales no podían aterrizar en él y tenían que ser desviados a aeródromos del extrarradio. Su explotación devino en ruinosa y se decretó su cierre para 2004.
La oposición de los berlineses a tal medida por todo lo que significaba para ellos el aeropuerto lo impidió, pero el déficit era insostenible. En 2007, de los 20 millones de pasajeros de los aeropuertos berlineses, tan sólo 350.000 tuvieron como destino Tempelhof, reservado únicamente a vuelos chárter y avionetas.
La clausura del complejo aeroportuario, de 380 hectáreas de superficie (la dehesa del aeródromo sevillano de Tablada mide 367), no pudo lograrse hasta el 31 de octubre de 2008,  previo referéndum no vinculante en que 580.000 ciudadanos de un censo electoral de 2,4 millones votaron a favor de su supervivencia.

PRESIONES INMOBILIARIAS

Inmediatamente, el Ayuntamiento del Berlín reunificado y capital del, otra vez pese a todos los fantasmas históricos,  país más poderoso económicamente de Europa recibió todo tipo de presiones para convertir Tempelhof en el mayor negocio inmobiliario de todos los tiempos en Alemania. Ahí es nada: 380 Has.  de suelo libre en pleno centro de la ciudad.
Sin embargo….

Hace ahora poco más de un año, 200.000 berlineses se dieron cita en las pistas y terminales del aeropuerto más antiguo de Europa para festejar por todo lo alto, con cometas y fuegos artificiales, su reconversión en el mayor parque público de la ciudad.
Seis kilómetros de pistas de despegue y aterrizaje de aviones son desde entonces circuitos para ciclistas, patinadores y deportistas urbanos. Se han habilitado 2,5 hectáreas de terreno para encender barbacoas y cuatro para que los berlineses paseen sus perros con plena libertad.
La terminal aeroportuaria, que en su día fue el mayor edificio del mundo (1.200 metros de longitud y 290.000 m2 de superficie), es ahora escenario de todo tipo de actividades, como el festival de moda ‘Bread & Butter’ y el ‘Berlin Music Week’, que cada septiembre congrega en la capital germana a miles de jóvenes europeos.
Al leer la historia del mítico aeropuerto berlinés me acordé, no sé por qué, de otro aeródromo sevillano no menos mítico.
Tempelhof, verde. ¿Y Tablada?

El cameo

El entorno del alcalde ha jaleado mucho el amago de cameo de Zoido en la película ‘El dictador’ al irrumpir en el rodaje en la Plaza de España y lograr hacerse una -dicen- muy publicitada foto en Internet con el protagonista, Sacha Cohen, mientras éste se encasquetaba un sombrero con el lema ‘Ven a Sevilla’. Según las crónicas,  mientras el actor se quitó del medio, el alcalde se convirtió en el centro de todos los flashes a falta de algún astro del cine que se dejara ver. No sé si el oficio de alcalde, que habría dicho Cesare Pavese, obliga a estos gestos, si son exigencias del guión de Plaza Nueva o Sevilla bien vale una instantánea, pero nunca habría imaginado a Luis Uruñuela, Manuel del Valle y Soledad Becerril yendo a chupar cámara a un rodaje sino, en todo caso, recibiendo con la solemnidad del cargo y en su despacho de la Alcaldía al director y al actor principal de la película como gesto de cortesía institucional y sin incurrir en un populismo mediático que ha merecido de un lector este mordaz comentario: “Pronto empieza Zoido a hacer de Monteseirín”.

Muerto el perro

La versión oficial de la delegada del distrito municipal Casco Antiguo, Amidea Navarro, sobre la polémica retirada de los bancos colindantes con un parque infantil en la Alameda de Hércules es que se ha debido a las quejas de otros vecinos, motivadas porque aquéllos eran utilizados durante las noches para la celebración de botellonas y juergas musicales, con lo que los residentes más cercanos necesitaban hasta ingerir pastillas para poder dormir. Insólito. La idea de Amidea es que el causante del problema es el mobiliario urbano y el parque donde juegan los niños en vez de los niñatos de la movida, así que muerto el perro (retirados los bancos), se acabó la rabia. Como el Ayuntamiento de Zoido es incapaz de obligar a cumplir la ley antibotellona aprobada por el Parlamento andaluz en tiempos de Evangelina Naranjo de consejera de Gobernación (Zoido empieza a parecerse en esto peligrosamente a Monteseirín) y de imponer el orden público en la Alameda, la toma contra los objetos en vez de contra los incívicos y los vándalos. Como  los bancos no votan, son botados.

Zoido y Mr. Hyde

El gran novelista  Robert Louis Stevenson narró en ‘El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde’ un caso de desdoblamiento de personalidad: cómo pueden convivir extremos antitéticos en  una misma persona. Recordé a Stevenson y su alegoría moral al leer la noticia de que el Ayuntamiento ha provocado un conflicto vecinal al retirar unos bancos de la Alameda. El Consistorio presidido por quien inició la carrera a la Alcaldía haciendo bandera de un banco en una plaza de Bellavista ahora quita los bancos  en otra plaza. El mundo al revés, como en el poema de José Agustín Goytisolo, o ‘El extraño caso de su señoría don Juan Ignacio y el señor Zoido’. Si Zoido fuera consecuente, emplazaría al alcalde a que repusiera los bancos de la Alameda en 48 horas so pena de hacerlo él mismo con sus propias manos. De paso, daría satisfacción a Espadas, que le acusa de seguir pensando como líder de la Oposición en vez de como primer edil. Zoido, alcalde y jefe de la Oposición simultáneamente, y volviendo a sus orígenes con los bancos. Todo en uno. La cuadratura del círculo.

Una es poco

El Ayuntamiento presidido entonces por Monteseirín adjudicó en enero de 2010, por 956.926 euros, el sistema de cámaras de vigilancia  de los automóviles que accedieran al Casco Antiguo, fundamental para la aplicación a partir de diciembre del Plan Centro.

Tras la llegada de Zoido, el área de Movilidad ha descubierto que Monteseirín, con claros fines electoralistas, dejó de tramitar multas desde finales de marzo de 2011, cuando ya se habían impuesto en los tres meses de vigencia del Plan un total de 7.285 sanciones y, peor aún, que el máximo índice de fiabilidad alcanzado por el sistema de vigilancia -y en una sola cámara- era del 86,5%, cuando el pliego técnico exigía un mínimo del 97%.

Esta es sólo una de las 18 irregularidades detectadas en el sistema, que podrían obligar al Ayuntamiento a devolver en torno a medio millón de euros por multas ilegales, con el coste añadido en tiempo y dinero para subsanar los efectos de tal cúmulo de despropósitos.

Según el contrato, la empresa operadora del sistema es responsable de cualquier fallo durante dos años (el plazo expira dentro de cinco meses), pero mientras los servicios municipales estudian cómo proceder, el Pleno ya ha acordado por unanimidad la creación de una comisión de investigación sobre “un fraude de principio a fin”, en palabras del portavoz del gobierno, Francisco Pérez.

PSOE e IU, los partidos gobernantes en la etapa anterior y como tales promotores del Plan Centro y contratantes del sistema presuntamente fraudulento, han votado a favor de la comisión propuesta por el PP pero, paradójicamente, denostando su creación, lo cual es un contrasentido.

Espadas y Torrijos subrayan con asombro que es la primera vez que un gobierno impulsa una comisión de investigación (su asombro quizás provenga de que esa práctica democrática lleva años vetada por el rodillo socialista en el Parlamento andaluz) y que con ella Zoido demuestra que aún no se ha quitado el ‘chip’ de oposición, porque se empeña en seguir controlando lo que hizo el Consistorio anterior en vez de pasar página y gobernar el presente pensando en el futuro.

Sorprende que dos formaciones empeñadas en remover la guerra civil con la ley de la Memoria Histórica y las últimas medidas de Griñán al cabo de 75 años de aquella contienda fratricida felizmente superada con la reconciliación  que supuso la  Democracia, exijan ahora que no se someta al escrutinio del nuevo Ayuntamiento la nefasta gestión plagada de sombras y despilfarro de Monteseirín, cuando continuamente saltan nuevos escándalos y va ‘in crescendo’ el ‘agujero’ económico dejado con su política de tierra quemada, tal como ya anticipamos conforme a sus antecedentes en la Diputación.

Al dar cuenta durante el traspaso de poderes de que en tan sólo cinco meses se había gastado ya el 90% del presupuesto, Monteseirín dijo con total cinismo que era “la costumbre” en un año electoral. Ahora se descubre que no sólo casi agotó el dinero disponible para todo 2011, sino que también dejó un remanente negativo de tesorería de 31,4 millones de euros en 2009 y de 50,9 millones en 2010. ¿Acaso no sería conveniente investigar la forma en que Monteseirín generó este ‘default’ municipal?

El penúltimo (a poco que se escarbe a buen seguro saldrán más) escándalo conocido ha sido el del cobro por personal de confianza (¿?) de PSOE e IU a vecinos del Sur y San Pablo-Santa Justa de una ‘tasa de reserva’ en los autobuses que los llevaban de excursión a la playa, pese a que todos los gastos corrían previamente por cuenta de las respectivas Juntas de Distrito.

A esa ‘tasa’ se unía otra, cobrada a escote en el interior de los autocares, para pagar sobre la marcha el peaje de la autopista Sevilla-Cádiz, pese a que también estaba incluido en los gastos. Con estas prácticas irregulares se habrían recaudado a lo largo de los últimos años varias decenas de miles de euros de los que no existe asiento contable y tan sólo en estos dos distritos. ¿Acaso no sería conveniente crear otra comisión para investigar si este ‘modus operandi’ era generalizado en todos los distritos y no sólo en los viajes recreativos, sino también en la prestación de otros servicios gratuitos?

¿Qué decir del escándalo de las cuentas de Giralda TV, la ‘caja tonta’ creada por Monteseirín a su mayor gloria  y que en su corta existencia ya ha precisado de una inyección de casi 7,8 millones de euros para tapar un ‘agujero’ contable al que, según denunciaba el PP cuando estaba en la oposición, habrían contribuido los costes artificialmente inflados y las duplicidades de gastos en beneficio de ciertas productoras ‘patas negra’ afines ideológicamente a Monteseirín?

¿Sabemos realmente cuánto han costado a la ciudad las ‘setas’ de la Encarnación? Recuérdese que el Consejo Consultivo de Andalucía no avaló que el Ayuntamiento asumiera el último sobrecoste (más de 30 millones de euros) y que había informes del secretario municipal planteando la exigencia de responsabilidades, pero el Consistorio aprobó ese pago merced al voto de calidad (¿?) de Monteseirín. Este prometió abrir una investigación cuando se acabaran los trabajos para no interferir en su ejecución y…..hasta hoy.

Por mucho que Espadas y Torrijos sostengan que con la  comisión de investigación sobre el Plan Centro el nuevo Gobierno se dedica a hacerle oposición al anterior, su creación está más que justificada.

La cuestión de fondo no es ésa, sino por qué, a la vista de tantos escándalos, sólo se ha creado una.