Archivo por meses: abril 2012

Proboscidios

Los medios divulgan que el Rey cazó en Botsuana elefantes o paquidermos, de lo que se colige que los periodistas somos más antiguos que las cucharas de palo y legos en Zoología. Como nadie lo precisa, deberé hacerlo en este humilde rincón. Paquidermo (del griego ‘paqús’, en libre transcripción tipográfica del alfabeto helénico, que significa grueso, y ‘derma’, piel) remite a un antiguo orden de mamíferos, en desuso desde la era posterior al Catón, por lo que el sinónimo correcto de elefante es proboscidio, por el (nuevo) orden en que se clasificó esta especie y que no deriva del griego, sino del latín ‘proboscis-idis’, que significa trompa. ¿A que ahora está clarísimo? Pues así lo aprendí en el instituto, de profesoras como Margarita Ramírez Montesinos, a la que rindo homenaje. Cuando les hagan la clásica pregunta de para qué sirve estudiar griego y latín, ya tienen una respuesta: para saber que el Rey no mataba rinocerontes (perisodáctilos), ni hipopótamos (artiodáctilos), o sea animales con pezuña, en Africa, sino proboscidios (con trompa), vulgo elefantes.

El nudo gordiano de Zoido

Ahora que para la Feria la Policía Local amenaza con una huelga de celo, y hasta puede que algo más, se puede decir que con Zoido se cumplen las tradiciones de las fiestas primaverales al igual que con sus antecesores: los sindicatos de las empresas y/o servicios municipales convocan huelgas o protestas en las estratégicas fechas de Semana Santa y Feria y el Ayuntamiento, tras amagar una resistencia numantina a ceder a las pretensiones de los huelguistas, acaba claudicando.
La última vez que se intentó romper esta tradición fue durante la penúltima Feria de Monteseirín, el cual, incapaz de mantenerle el pulso a los sindicalistas de Tussam respaldados por Susana Díaz y el PSOE de Sevilla, se les rindió con armas y bagajes y dejó desautorizada a la plana mayor de la empresa municipal, con la consiguiente dimisión de Guillermo Gutiérrez “por dignidad”.

BAUTISMO DE FUEGO

Zoido ya ha sufrido su bautismo de fuego con la convocatoria de huelga de Lipasam en Semana Santa, y cumpliendo el guión habitual, tras tensar la cuerda hasta el límite, en el último minuto plegó velas y los sindicatos volvieron a salirse con la suya. En esta ocasión las circunstancias eran aún más críticas que en años precedentes, con el Ayuntamiento en estado de excepción económica (“intervenido”, según Espadas) tras acogerse al Plan de Ajuste para poder pagar los casi 60 millones de euros dejados como deuda con los proveedores por Monteseirín, amén de 600 millones con los bancos.

Este Plan obliga al Consistorio a reducir gastos al máximo. En síntesis, iba a recortar en un 5% los salarios en Tussam, Lipasam, IMD, Emvisesa y Emasesa; incrementar la jornada laboral a 37,5 horas semanales conforme al acuerdo de la FEMP; ‘congelar’ las plantillas, sin reponer las plazas que pudieran quedar vacantes por jubilaciones; reducir las horas extra y revisar los calendarios laborales.
Como el Plan ha sido aprobado por el Pleno, jurídicamente debe ser de obligado cumplimiento en todos los ámbitos municipales, pero…. Pero el comité de empresa de Lipasam se declaró en rebeldía y le convocó a Zoido huelga en su primera Semana Santa como alcalde. El final de la historia es
conocido: el presidente de la FEMP ha sido incapaz de cumplir en su Ayuntamiento el ajuste comprometido con el Gobierno, y en Lipasam se mantendrá vigente el último convenio colectivo de la era Monteseirín, firmado para el periodo 2009-2011 y que irritó al equipo del nuevo alcalde tras poner las empresas municipales bajo la supervisión de Jesús Maza.

PRECARIEDAD O EXCESO

Mientras que los sindicatos de Lipasam sostenían que el Plan de Ajuste les suponía un retroceso de 26 años en los derechos laborales adquiridos, para el equipo de Zoido Monteseirín les había hecho tan generosas concesiones que les había dotado de un estatus poco acorde con la imagen de precariedad que el comité de empresa ha divulgado en los días previos al Miércoles Santo.
Así,  la tasa de reposición cero será imposible de aplicar en Lipasam, porque en virtud del convenio prorrogado de facto la empresa debe mantener el nivel de empleo estable, con una plantilla mínima de personal fijo indefinido de 1.372 operarios, mediante la inmediata ocupación del número de plazas que queden  vacantes. Todo trabajador jubilado anticipadamente será sustituido por otro contratado al efecto y la empresa se obliga a aceptar cuantas solicitudes de jubilación a tiempo parcial se le formulen, contratando en su lugar a otro trabajador a tiempo parcial y por la jornada restante.
Las retribuciones de los trabajadores se incrementan con doce complementos salariales distintos. Al gobierno le sorprendió que existiera hasta una prima de compensación por no pedir anticipos. Al salario base se le añade un 20% en concepto de plus de convenio y, por cada día trabajado, otro 20% como plus de penosidad. También se paga una prima de actividad en las fiestas primaverales que asciende a unos 634 euros, amén de pluses de transporte por acudir al trabajo en coche (0,25 euros/Km) o en moto (0,15 euros/Km).

LA PAGA ANTIABSENTISMO

Además de tres pagas extra (primavera, verano y Navidad), el equipo de Zoido comprobó que Monteserín, para combatir el elevado absentismo y que llegó a ser del 9,5%, aprobó una cuarta paga extra de carácter lineal para todas las categorías, conocida como ‘Incentivo de no absentismo’ y que asciende a 1.400 euros. O sea, que en vez de controlar y sancionar al absentista, se le prima con más dinero por cumplir con su mera obligación. El dinero detraído por faltas al trabajo no se lo ahorra la empresa ni le revierte, sino que se reparte proporcionalmente entre toda la plantilla a modo de hucha común.
Lipasam paga además 5,61 euros por día laborable que coincida con las vacaciones del personal, concede 25 días naturales de permiso por matrimonio y 5 para preparar exámenes finales en caso de estudios, y hasta paga las tasas, el montaje y el desmontaje de la caseta de la Feria, entre otras ventajas.
Por todo ello, el equipo de Zoido creía que tenía fuerza moral para exigir a la plantilla un sacrificio del 5% en sus retribuciones, pero al final al alcalde le entró el mismo miedo escénico que a sus antecesores y frenó el ajuste para evitarse la primera huelga. Aunque Espadas diga que Zoido está atado de pies y manos por Rajoy, en realidad todos los alcaldes de Sevilla están atados por los sindicatos cuando llega la Semana Santa y la Feria de Abril, y ninguno se atreve a desatarse o a romper ese nudo gordiano.

El borrador

Es absolutamente falso que el Ayuntamiento no haya hecho nada para preparar el aniversario de la Exposición Universal, que se cumple el viernes. La semana pasada inició su particular homenaje a la Muestra imitando las prácticas de (in)comunicación de Pellón. Recuerdo que cada vez que publicaba un documento comprometedor para la Organizadora, inmediatamente sus asesores de la Burson Marsteller saltaban diciendo que aquel papel no era nada definitivo, sino sólo un borrador previo y sin importancia. Pues el Consistorio, igual. El jueves anunció mediante nota oficial el nuevo horario de cierres de las terrazas y las sanciones por los veladores, y tras la bronca de vecinos afectados por los ruidos y de los hosteleros que quieren más madera, reculó en 24 horas con la excusa de que se trataba sólo de un borrador, de “un punto de partida y un proceso que se acaba de iniciar”. ¿Y desde cuándo se envían notas oficiales sobre los borradores? Zoido lleva diez meses liado con el borrador de su proyecto para cambiar Sevilla. A ver cuándo lo acaba de pasar a limpio de una vez.

Bolis caídos

Ahora que la torre Pulido o Monteseirín, que como padres intelectuales (es un decir) o financieros del rascacielos merecen dar el título antes que Pelli, el cual hace de ‘albañil’ como Pellón en la Expo, ahora que -decía- supera la Giralda, Urbanismo se percata de que imita a la de Pisa y se inclina más de la cuenta. Vamos, que la han movido un metro y ha invadido el viario público. Pulido se lo ha puesto a huevo a Zoido para que le pare las obras sin costarle ni 200 millones ni un solo euro al Ayuntamiento sino gratis total hasta que no la retranquee un metro para dentro, lo que equivaldría a tener que derribarla para rehacerla de nuevo fuera del dominio público, y encima ponerle un multazo de Icomos y señor mío para que se entere de lo que vale un alcalde con un par. Pero, pelillos a la mar.  El Consistorio dice que, total, por un metro (ojo, a multiplicar por 178 de alto más la anchura) que le quite la torre al suelo, unido a lo ya quitado a los cielos que perdimos, no va a sancionar a Caixasol. No son sólo los policías quienes están en huelga de bolis caídos.

Wally

Mientras la Policía Local se declara en huelga de bolis y blackberries caídos, todo el personal
municipal anda rebrincado con el plan de ajuste del Ayuntamiento y la mayor crisis económica de los últimos tiempos deja el 20% de las oficinas
y el 15% de los locales comerciales vacíos en una ciudad que va camino de los 90.000 parados, Zoido,
que otrora iba de barrio en barrio, va ahora del fútbol a lo toros y de los toros al fútbol, de una
reunión para ponerle una calle al futbolista Antonio Puerta a la presentación de un libro sobre
Diego Puerta. ¿Cuándo sacará tiempo para el prometido cambio de Sevilla si está en todos los
saraos? ¿O es que el Ayuntamiento marcha con piloto automático? Cada día se comenta más
en la calle la inveterada propensión del alcalde a salir en la foto, hasta en aquella en que chupó
cámara robándole el protagonismo a un niño con síndrome de Down que tenía la ilusión de
patrullar en un coche de la Policía Municipal. Con Zoido como en la canción de Cecilia, hay que
hacerse al revés la clásica pregunta de los populares libros de adivinanzas gráficas de Martin
Handford: ¿dónde no está Wally?

El pisotón

La delegada del Gobierno en Andalucía, Carmen Crespo, y la subdelegada en Sevilla, Felisa Panadero, convocaron una rueda de prensa el martes en la torre Sur de la Plaza de España sobre los Presupuestos Generales del Estado para nuestra provincia. Se la podían haber ahorrado, porque el lunes ya se las había reventado el alcalde de Mairena del Aljarafe y parlamentario, Ricardo Tarno, el cual dio la primicia de las inversiones estatales en Sevilla en otra rueda de prensa, con Mª Eugenia Romero como telonera, celebrada en la sede provincial del PP. Tarno le dio un pisotón periodístico a Carmen Crespo, sin respetar su papel institucional, con tal de chupar cámara el primero. Así funciona la coordinación partido-Gobierno: que tu mano derecha nunca sepa lo que hace la izquierda. Para remate, en la web oficial del PP de Sevilla se da la referencia de la rueda de prensa de Tarno calificándolo como diputado autonómico, cuando lo es en la Carrera de San Jerónimo y no en las Cinco Llagas. Decididamente, el PP tiene en Andalucía lo que se llama un problema de comunicación.

Plaza Mayor

Segunda muestra de la huella monteseirinesca en el lenguaje, fruto de sus doce años (casi una generación) en el Ayuntamiento. Caso verídico, como los que narraba Gandía. Escenario, el Arco del Postigo. Hora, la del crepúsculo. Una pareja de turistas se acerca a un vecino y tras el intercambio de saludos de cortesía pregunta dónde queda la Plaza Mayor. El nativo, sorprendido, les aclara que en Sevilla no hay Plaza Mayor como en Madrid y que o bien se están refiriendo a la cercana Plaza Nueva, que hace la misma función que la madrileña, o a la algo más alejada Plaza de España. Entonces, los turistas, sin mediar palabra, despliegan un plano delante de sus ojos y señalan un punto con el dedo. Y, efectivamente, al lado de un dibujito de las ‘Setas’ figura la leyenda ‘Plaza Mayor’. No Plaza de la Encarnación, ni siquiera Metropol Parasol, sino ‘Plaza Mayor’, conforme a la terminología acuñada por Monteseirín. No se sorprenda si a partir de ahora cualquier día se le acerca un guiri preguntándole no por la Plaza del Salvador de toda la vida, sino por ‘La piel sensible’.

Lenguaje

Honoré de Balzac decía que el nombre es la cosa misma. Shakespeare se preguntaba si una rosa olería igual de bien si la llamásemos con otra palabra distinta a rosa. Cuando usamos términos que construyen falsas imágenes en la mente, ésta interpreta la realidad tal como es designada y no conforme a lo que es. Esta Semana Santa, Tussam repartió un pliego con la información sobre sus líneas afectadas por las procesiones, con los cambios de recorrido y de horarios. Y entre la relación de autobuses figuraba textualmente ‘el Metrocentro’. No el tranvía, lo que es realmente, sino esa denominación en el lenguaje inventado por Monteseirín para hacernos creer a vecinos y turistas que Sevilla cuenta con un Metro que nos transporta al centro de la ciudad en vez de un sucedáneo en forma de tranvía en superficie. Zoido se ha gastado 40.000 euros en cambiar el diseño y los colores del sello del Ayuntamiento para simbolizar su cambio político, sin reparar en que allí dentro el idioma oficial sigue siendo el vigente durante la era de Monteseirín. Al principio era el Verbo….

Las ‘Setas’ no resucitan la Encarnación

La Semana Santa ha confirmado la tendencia iniciada durante la Navidad en el Metropol Parasol: contrariamente al triunfalista discurso de Monteseirín durante el acto inaugural (27 de marzo de 2011) de lo que calificó como ‘hito arquitectónico’, la “sevillanía rancia” (sic) se ha impuesto a la “Sevilla del siglo XXI” y ha asaltado con sus tradiciones este presunto icono de la modernidad.
Si en Navidad la plaza fue un trasunto de la calle del Infierno, con sus tiovivos, dromedarios, ponies, tenderetes y gitanas ofreciendo  romero, en esta Semana Santa los turistas que instintivamente acudían a guarecerse de la lluvia bajo las ‘Setas’,  en vano por las oquedades de la cubierta, han visto en la plaza elevada otra muestra de la Sevilla clásica abominada por Monteseirín: seis tenderetes de lona (uno de ellos triple) albergando churrerías, chocolaterías, freidurías, heladerías, cervecerías, chucherías y montaditos.

SIN KIOSCOS DE CRISTAL

Nada que ver con aquellos kioscos de cristal y de diseño ultramoderno que iban a insuflar vida a este complejo de 140 millones de euros destinado, según el exalcalde, a resucitar la Encarnación y su deteriorado entorno.
El zoco navideño, las churrerías por Semana Santa, las botellonas similares a las del Salvador (hay vídeos grabados por los vecinos), los corros hasta altas horas de la madrugada y los turistas mochileros con el torso desnudo al menor rayo de sol han dado la razón a Monteseirín pero en el sentido contrario a sus deseos cuando profetizó que el Metropol sería “uno de los lugares más sevillanos de Sevilla”. “Estoy seguro –afirmó- de que harán este espacio suyo, igual que hay gente que cree que la Avenida peatonal o la Alameda siempre estuvieron así”.
Así ha estado el icono este primer año, cumplido en vísperas de la Semana Santa, con una imagen muy alejada de la publicitada por el exalcalde,  que en sus ensoñaciones aventuró que Sevilla lo exportaría al resto del mundo: “Las ciudades se disputan ya los diseños (de Jürgen Mayer, al que calificó de “macareno de Berlín”), cuyo estilo evoca el barroco sevillano”.

EL CUENTO DE LA LECHERA

Queda por ver si se ha cumplido el objetivo económico invocado por Monteseirín para justificar el gasto de 140 millones de euros. En la ceremonia del 27-3-2011, dijo: “Inauguramos hoy un magnífico espacio en el centro histórico de Sevilla que abre las puertas al progreso económico y al desarrollo de un sector de la ciudad que estaba en franca decadencia. Este proyecto, concebido en época de bonanza económica y concluido en una de crisis, es una excelente herramienta para la creación de actividad económica y empleo. Los beneficios económicos que el Metropol Parasol va a traer a la ciudad superarán en un solo año la inversión acometida”.
Esos beneficios para la Encarnación y su entorno sólo en este primer año deberían haber sido, según el entonces delegado de Urbanismo, Manuel Rey, de 369 millones de euros (61.396 millones de pesetas), cifra cinco veces superior a lo que costó construir Isla Mágica.
Si hubiera entrado este río de dinero (más de un millón de euros/día) gracias al Metropol lo lógico sería que no hubiera hoy un solo metro cuadrado de local comercial vacío, ni edificios en ruinas o abandonados en derredor.

ALREDEDORES

Basta con darse un paseo para comprobar cómo la realidad no refleja las previsiones de Monteseirín. Accediendo por Imagen a la calle lateral Este colindante con el Parasol se puede observar el hotel Ducal, de 51 habitaciones, que cerró a los ocho meses de inauguradas las ‘Setas’  por falta de clientes. ¿No es acaso este cerrojazo el símbolo del mayor fracaso de la operación urbanística? Monteseirín la ‘vendió’ como el eje del proyecto ‘Cardo’ para crear un nuevo itinerario turístico hacia la Encarnación y captar así el flujo de turistas del Alcázar, el Archivo de Indias y la Catedral-Giralda, para lo cual también se incluyó la visita a las ‘Setas’ y el ‘Antiquarium’ en la entrada al palacio almohade.  El nuevo emporio turístico que iba a ser el Metropol ha sido incapaz de garantizar la supervivencia del único hotel existente junto al mismo, cerrado por falta de turistas.
Al lado del hotel, otro inmueble cerrado, el Nº 17, en venta por BNP Paribas. Por el Norte, al inicio de Regina, de ocho locales comerciales existentes en la parte izquierda, seis están cerrados, al igual que dos edificios vecinos, ya con el síndrome de la piqueta. Y a lo largo de la calle, hasta la embocadura de Feria hay al menos otros cinco locales abandonados.

INTERIOR

Veamos por dentro del Metropol. De los 38 placeros que se trasladaron al mercado, tres han echado ya el cierre y sólo quedan 35 (un 8% menos en sólo un año). Los locales exteriores sí registran una buena ocupación, sobre todo con bares de copas, cervecerías, heladerías y similares, si bien hasta el punto de convertir en espacio comercial el que en el proyecto básico figuraba como una calle de conexión con el mercado. Los locales del pasillo interior siguen vacíos, con la única excepción de una empresa de telefonía en ciernes.
Monteseirín se ufanó de que hasta que él decidió levantar el Metropol, la Encarnación era “un nido de ratas, un parking de coches y un estacionamiento de autobuses”. Un año después, el parking de coches ha vuelto, los autobuses también (aunque aún no aparcan, todo se andará) y las ratas tienen un foco de atracción en los pestilentes restos del mercado (el mal olor se extiende por la zona cercana a la calle José Gestoso) del ángulo Noroeste y que a mediodía del Lunes Santo (sin huelga a la vista) aún estaban por recoger.

Autocrítico

Mientras el aparato de propaganda del PSOE trabaja a destajo para enmascarar la derrota electoral de Griñán y presentarla como un triunfo, hay un socialista que no se ha caído del guindo: el presidente de la Diputación. Villalobos, quizás por ser -a mucha honra- de pueblo y no dominar el críptico lenguaje de Griñán y sus ‘griñaninis’, sigue llamando al pan, pan; y al vino, vino. Según el de La Roda, el PSOE debe hacer autocrítica y reflexionar sobre la “tarjeta amarilla” que le han sacado los andaluces, so pena de que el castigo sea mayor si no aísla y ataja prácticas deleznables, en clara alusión a los ERE. Autocrítica, castigo en las urnas, prácticas deleznables en la Junta…. son palabras mayores en un partido que ha preferido estar ciego, sordo y mudo durante todo este tiempo y que ahora hace de la necesidad de formar con IU ‘pinza’ contra Arenas la virtud de aceptar una comisión de investigación parlamentaria por primera vez en muchos años. Al contrario que en el poema de Neruda, Villalobos gusta cuando habla, porque demuestra que no está como ausente.