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Arcas vacías

Zoido  ha anunciado una auditoría para averiguar cómo está el  Ayuntamiento, pese a que Monteseirín dijo en el Pleno del 23 de abril: “Dejaré las arcas municipales en infinitamente  mejores condiciones de lo que yo me las encontré”. Y añadió: “¿Han oído hablar de los bonos samurái, a los que yo llamaba bonos harakiri? ¿Y de la deuda con ACS por una importante infraestructura de esta ciudad?”

Al acabar la Expo, el Ayuntamiento presidido por Rojas Marcos sufrió la grave crisis post-92, que se prolongó hasta 1998 y que obligó a Felipe González a tres devaluaciones consecutivas de la peseta, por lo que los tipos de interés se situaron en el entorno del 15-20%..

Las arcas municipales estaban vacías, casi ni había dinero para pagar a los funcionarios y la deuda heredada del socialista Del Valle ascendía a 31.000 millones de pesetas (186 millones de euros).

Al prohibitivo precio que estaba el dinero en España, el Ayuntamiento optó por  lo mismo que hizo el Gobierno socialista para tapar el ‘agujero’ de 20.000 millones de pesetas como balance –no fue precisamente cero, como prometió Olivencia- de la gestión de Pellón: recurrir a los mercados internacionales, donde los tipos de interés eran bastante más bajos.

 

 

SIN SEGURO DE CAMBIO

 

Fue así como la banca japonesa prestó 10.000 millones de yenes, los bonos samurái citados por Monteseirín, al Consistorio hispalense, mientras que el Reino de España avaló un crédito multidivisas de una treintena de bancos internacionales para afrontar los nunca oficialmente reconocidos números rojos de la Expo.
Curiosamente, ambas Administraciones cometieron el mismo error, hasta cierto punto comprensible, tanto por la falta de liquidez como por el elevado coste de la medida, que hubiera disparado aún más la factura de ambas operaciones: no suscribieron un seguro de cambio en previsión de que una subida de tipos multiplicara el pago de los intereses. No parecía probable, pero ocurrió, de ahí que todavía en la recta final del primer mandato de Monteseirín (1999-2003)  quedaran por pagar 82,5 millones de euros, por lo que éste calificó los bonos japoneses como ‘harakiri’.

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ESCONDER LA MANO

 

La  gran infraestructura adeudada a  ACS era el Estadio Olímpico, con un coste de 20.500 millones de pesetas (123 millones de euros), inferior al de las ‘setas’ (140 millones incluyendo el valor de las cesiones en especie a Sacyr).

Aunque imputado en exclusiva a Rojas Marcos, la financiación de este coliseo para el Mundial de Atletismo de 1999, y de matute para la candidatura olímpica, fue acordada por todas las Administraciones,  incluida la Diputación  presidida entonces por Monteseirín, que el 20 de marzo de 1997 había defendido en Turín ante la IAF no sólo la candidatura para acoger la competición atlética, sino el estadio  en construcción como futurible núcleo del anillo olímpico para los deseados Juegos de 2004.

Monteseirín tiró la piedra del Mundial y del estadio y luego escondió la mano, al igual que hizo años después votando cinco veces a favor de que se construyera un parking subterráneo sobre los restos arqueológicos de la Encarnación pero, con esa extraordinaria habilidad del PSOE para el marketing y la manipulación, traspasó luego toda la responsabilidad y la factura política del proyecto de su gobierno de coalición con el PA exclusivamente a los andalucistas.

 

FIN DE LA ESTABILIDAD

 

Aun incluyendo los bonos samurái  pendientes de pago, en 2002 el Ayuntamiento tenía una deuda de unos 200 millones de euros (33.000 millones de pesetas), equivalente a la dejada por Del Valle a Rojas Marcos.

Así pues, en el primer decenio transcurrido desde la Expo y hasta avanzado el primer mandato de Monteseirín la deuda no crece, entre otras razones porque recibe una Tussam con el contador a cero tras el saneamiento practicado por las corporaciones del PP y del PA.

Sin embargo, en los posteriores ocho años de gobiernos de coalición con Torrijos, Monteseirín ha realizado una faraónica política de obras de dudosa utilidad o a su mayor gloria personal pensando en pasar a  la posteridad como el alcalde que modernizó Sevilla y rellenó sus vacíos urbanos (las ‘setas’ en la Encarnación, la biblioteca en los jardines del Prado) o duplicando infraestructuras (el tranvía que discurre sobre el mismo trazado del Metro); ha dado barra libre a los sindicatos con onerosos convenios colectivos muy por encima del IPC en empresas municipales (Tussam es el máximo exponente, al pasar del balance cero a deber más de 100 millones de euros, casi otras ‘setas’) y también manos libres a sus socios de IU para sus componendas en fundaciones (DeSevilla) y sociedades públicas (Sevilla Global).

 

CAJONES LLENOS DE FACTURAS

 

Sevilla está hoy en la lista negra del Tribunal de Cuentas por no haberle remitido aún sus datos de 2008, y la deuda acumulada por el Ayuntamiento y su consorcio asciende, que se sepa,  a 633 millones de euros. ¿Cuánto no se sabe aún? Eso es lo que pretende averiguar Zoido con la auditoría al Consistorio y a las empresas municipales, vedadas en estos años  a la fiscalización de la Oposición. Sólo en las semanas previas a las elecciones, Monteseirín sacó del cajón facturas pendientes de pago -incluso desde 2004- por valor de 15 millones de euros.

Monteseirín ha triplicado los números rojos a su paso por el Ayuntamiento y, parafraseándolo, deja a Zoido las arcas municipales en infinitamente peores condiciones de cómo él se las encontró.

Ya lo hizo en la Diputación y ahora lo repite: política de tierra quemada para quienes vengan detrás. Es un experto en hacerle el harakiri a las cuentas, y sin necesidad de irse a Japón.

 

Cada cual hace su juego

La Feria ha provocado que, casi sin percatarnos, hayamos rebasado con creces el ecuador de la campaña electoral y nos hallemos a sólo una semana del 22-M. ¿Qué queda en la memoria de los días transcurridos entre tantas promesas? Lo único, probablemente, la polémica tras la propuesta de Zoido de que los alcaldables firmen un documento ante notario en el que se comprometan a que gobierne Sevilla la lista más votada.

zoido_facebookTodos han acabado entrando al trapo de la propuesta de Zoido y convirtiéndose en sus altavoces, con lo que el candidato del PP, que sabe perfectamente que la ley electoral permite pactos ‘a posteriori’, ha logrado multiplicar en el inconsciente colectivo la imagen de que, para que no gobierne la lista más votada (y se presupone que será la encabezada por él mismo), Espadas y Torrijos acabarán pactando, de lo que se inferiría que votar a Espadas equivale a votar a Torrijos.

Al agitar el nombre del líder de IU, Zoido pretende una doble jugada: desmotivar al votante socialista moderado, que repudia el extremismo de Torrijos, para que no acuda a las urnas o que le dé a él su voto.

PUGNA POR EL MISMO ESPACIO

En línea con esa estrategia, durante el debate mantenido en la cadena SER entre Espadas y Zoido, los oyentes se sorprendieron al escuchar que ambos pedían para sí el voto de los socialistas, aunque la petición del alcaldable del PP fuera la de un sufragio prestado: “Pido –dijo- el voto prestado de los socialistas que saben que no se ha gobernado bien o que están descontentos. Que confíen en mí. No hay ningún riesgo. Todos podemos conseguir ese cambio tranquilo”.

Curiosamente, Zoido usaba una variante del lema que hace 30 años llevó al socialista Mitterrand al poder en Francia: ‘la fuerza tranquila’.

La segunda estrategia de la campaña del PP, sabedor del rechazo que aún suscita su marca en los barrios que son tradicionales graneros de votos del PSOE, está siendo la ocultación de sus siglas para que emerja únicamente la figura de su candidato: Zoido. Donde el PP provocaría inquina, Zoido suscita adhesiones o, al menos, no es rechazado. Ya no se trataría de votar al PP, sino a la persona de Zoido, quien va  por los barrios descorbatado y con una cazadora lo mismo retirando basura del Vacie con una pala que restos de caramelos de las cabalgatas en Su Eminencia.

El spot electoral protagonizado por el frutero de este barrio, en que, como en Las Meninas, Zoido no aparece en el cuadro, es la perfecta plasmación de esta política: un vecino de una zona afín al PSOE que nunca se atrevería a pedir el voto para el PP no tiene reparo alguno en pedirlo para Zoido como “independiente zoidista”.

Definitivamente, el zoidismo ha tomado carta de naturaleza.

PUERTA A PUERTA

Espadas y el PSOE, por su parte, han recibido un inesperado balón de oxígeno con el sondeo del CIS, que refleja que aunque Zoido es el favorito para la victoria no tiene aún garantizada la mayoría absoluta.

Juan_Espadas-polígono-surEn la creencia de que o Zoido la logra o no gobernará porque nunca podrá pactar con Torrijos, los socialistas han tocado a rebato e, imitando a las vendedoras de Avon, ha enviado a 4.200 agentes electorales a llamar puerta por puerta en los cinco distritos más proclives (Cerro-Amate; Este-Alcosa-Torreblanca; Macarena; Macarena Norte y Nervión) para movilizar a los desmotivados simpatizantes a fin de evitar que Zoido obtenga los 17 ediles que le darían la Alcaldía.

A quien quiera escucharles, los socialistas repiten como un mantra que Zoido nunca va a sumar 15.000 votos más que los que el PP obtuvo en las últimas elecciones municipales (128.776 por los 124.534 del PSOE) para alcanzar tal objetivo.

Sin embargo, esa hipótesis es factible. Aunque con mayor participación, que dio la victoria al PSOE (209.515 votos) en las elecciones generales posteriores (mayo de 2008), el PP logró 153.839 sufragios en la capital, y entonces aún no había crisis, ni cerca de 100.000 parados, ni habían estallado escándalos como el de Mercasevilla y los ERE…..

DESMARQUE

Espadas, para no ahuyentar a los socialistas moderados, necesita contrarrestar el mensaje de Zoido de que votarle a él equivale a votar a Torrijos, de ahí que haya proclamado que no es etapa para coaliciones y que prefiere no gobernar antes que ceder la parcela de Economía y Empleo –la joya de la corona de Torrijos en su alianza con Monteseirín- a IU.

torrijos-2011--478x270Ya lo reveló Rosamar Prieto: Espadas no piensa reeditar el pacto con Torrijos, sino gobernar en solitario mediante acuerdos puntuales, como Manuel del Valle en su última etapa.

Torrijos, mientras, está como en el proverbio árabe: sentado a la puerta esperando a verlas venir. La encuesta del CIS le augura que mantendrá sus tres ediles, y en un escenario sin mayorías absolutas volvería a tener la llave del Ayuntamiento. No sintoniza con Espadas, del que dijo en su día que “le faltaba un hervor”, y ahora le ha advertido que no trate a IU como a “un primo menor”.

Sabe que, llegado el momento, si tiene la sartén por el mango puede obligar a Espadas a tragarse todas sus palabras o a entregarle muchas más parcelas de poder a cambio de darle la Alcaldía y la Delegación de Economía y Empleo para que no se desautorice a sí mismo. Urbanismo, por ejemplo, podría ser para IU como moneda de cambio. Y el 70% del presupuesto de inversiones, como le impuso Rojas Marcos a Monteseirín cuando la coalición PSOE-PA.

Siempre en la hipótesis de un escenario con mayoría simple, Espadas comprobaría que Torrijos no es ese “primo menor” sino, como en la famosa campaña publicitaria, más bien “el primo de Zumosol”.

‘Il Braghettone’

Daniele Ricciarelli, pintor y escultor manierista italiano más conocido como Daniele da Volterra por su lugar de nacimiento, ha pasado a la historia no por sus méritos artísticos, sino por haber cumplido el encargo de la Curia vaticana de velar las desnudas figuras pintadas por Miguel Angel en los frescos (200 m2 de superficie) del Juicio Final, en la Capilla Sixtina. Aquella labor de tapavergüenzas le valió el sobrenombre de ‘Il Braghettone’ (puede leerse un corto relato novelado al respecto en http://eldibujante.com/2011/03/09/il-braghettone/).

miguelangelA pesar de que en una tabla conservada en el museo Capo di Monte (Sicilia) se reproduce exactamente la escena del Juicio Final tal como la plasmó Miguel Angel, calificado como ‘el artista de Dios’ (diseñó la cúpula de San Pedro como arquitecto; decoró la Capilla Sixtina como pintor, y como escultor esculpió ‘La Piedad’), en la restauración acometida por Colalucci a finales del pasado siglo se decidió no eliminar todas las veladuras de los desnudos, por razones técnicas e históricas, y parte de los postizos de ‘Il Braghettone’ perdurarán para siempre en esa maravilla que es la Sixtina (para una visita virtual en 3D, pulse http://www.vatican.va/various/cappelle/sistina_vr/index.html y mueva el ratón del ordenador en todas direcciones).

EMULACIÓN

En los estertores de su mandato, Monteseirín ha emulado a ‘Il Braghettone’ al encubrir sus propias vergüenzas políticas con unas enormes lonas en diversos puntos de la ciudad y, de matute, hacer campaña.

BraghettoneHace al menos cuatro años que el Ayuntamiento prometió la rehabilitación y reutilización para nuevos fines del mercado de la Puerta de la Carne (destinado a albergar el ICAS) y los kioscos del Paseo Catalina de Ribera (alguno iba a ser sede de la Unidad Ciclista de la Policía Local), sin que en este tiempo haya hecho nada. Para ocultar el lamentable abandono de estos edificios, Monteseirín ha cubierto las deterioradas fachadas y las rotas ventanas con, entre otras, gigantescas fotografías de las setas de la Encarnación y de la torre Eiffel de París, a fin de parangonar ambas como iconos de la modernidad y de similar categoría artística..

Al tiempo que ocultaba el estado de los inmuebles en plan ‘Il Braghettone’, Monteseirín reeditaba con sus lonas publicitarias su campaña de autobombo ‘Sevilla se ve’, pese a lo dispuesto en la nueva normativa. Al final, la Junta Electoral de Zona ha tenido que requerir al Ayuntamiento para que retire de inmediato esta publicidad encubridora. Es la segunda vez que Monteseirín es sancionado o amonestado por vulnerar la ley electoral, ya que hace cuatro años buzoneó  revistas hagiográficas de su propia figura.

VERGÜENZAS POLÍTICAS

Monteseirín no sólo ha actuado como ‘Il Braghettone’ tapando las vergüenzas de una parte del patrimonio, sino también las de su socio de gobierno, IU, en la Fundación DeSevilla, uno de los chiringuitos que se reservó Torrijos en el reparto de parcelas de poder. En tan sólo cuatro años, la fundación a través de la cual el grupo de Torrijos canaliza dinero de los sevillanos hacia proyectos de cooperación en países de regímenes políticos afines, como Cuba y Nicaragua, ha acumulado un desfase patrimonial de 1,6 millones de euros.

Es un ‘agujero’ del suficiente diámetro como para que hasta pudieran exigírseles responsabilidades a los patronos de la Fundación y, por tanto, la coalición PSOE-IU tenía urgente necesidad de taparlo como fuera en la última oportunidad posible antes del 22-M: un pleno extraordinario en el que, para obstaculizar aún más a  la Oposición, el expediente fue entregado al PP poco antes de su inicio.

El informe de la Intervención ha sido demoledor, al haberse detectado un cúmulo de irregularidades  como justificantes sin la documentación original; justificantes emitidos por terceros en vez de por la fundación; justificantes escritos en árabe; justificantes registrados en ejercicios distintos al de su emisión; transferencias bancarias sin justificación o justificados con simples ‘recibí’….

monty-torryLa conclusión del interventor a la luz de tal cantidad de anomalías es que no sólo no procedía tapar el agujero de 1,2 millones de euros, sino que tampoco se debían abonar otros dos millones pendientes.

COMO CON LOS ERE

El Ayuntamiento ha hecho al informe de la Intervención General el mismo caso omiso que la Junta de Andalucía a su interventor en relación con la creación del ‘fondo de reptiles’ que ha propiciado el escándalo de los ERE y los falsos prejubilados, y eso que en este caso no podrá alegar el Consistorio que no ha recibido suficientes ‘códigos rojos’ de alerta sobre el chiringuito de IU.

El desprecio del Ayuntamiento y la Junta, ambos en manos del PSOE,  a entes supervisores como la Intervención, la Cámara de Cuentas y el Defensor del Pueblo denota su concepto totalitario del Poder y la inutilidad de este tipo de organismos, convertidos en meros floreros del sistema por la Administración para aparentar una fiscalización que a la hora de la verdad es papel mojado.

Y para rizar el rizo de los despropósitos, Monteseirín ha tapado el ‘agujero’ de DeSevilla desviándole partidas del Instituto Municipal de Deportes asignadas al pago de la luz, el agua, el gas, el teléfono…pese, de nuevo, a la advertencia de la Intervención sobre el riesgo de no poder pagar las facturas por falta de fondos.

No existen antecedentes de que un Ayuntamiento propicie que se le corten los servicios básicos por impago, pero con Monteseirín al frente cualquier situación es posible, porque ha antepuesto el encubrimiento de las vergüenzas de IU en plan ‘Il Braghettone’ al interés del Ayuntamiento y de los sevillanos.

El fin del tabú

La Feria que ahora termina es la última que se ha regido a la antigua usanza, pues en sus vísperas el Ayuntamiento aún regido por Monteseirín aprobó una nueva Ordenanza que supone el fin de uno de los tabúes del festejo y, por tanto, de su espíritu actual: la prohibición de casetas comerciales.

la planchadora feria de abrilA partir de la próxima edición, el Ayuntamiento que surja de la cita con las urnas el 22-M tendrá vía libre para autorizar la implantación de este tipo de casetas, una posibilidad que, según Rosamar Prieto, ya era técnicamente factible pero que había pasado inadvertida o que nadie ha osado aprovechar todavía y que por tanto no se ha materializado, por el peso del tabú aún vigente en el inconsciente colectivo.

De hecho, cuando antaño trascendió que alguna firma del sector bodeguero había tanteado la posibilidad de incluir algún tipo de patrocinio sobre al menos la portada y en forma de varias andanas de bocoyes junto a sus pilares, la idea fue desechada de inmediato por considerarse poco menos que una herejía.

TAMBIÉN EL BARÇA

Pero la peor crisis económica se está llevando por delante principios que otrora parecían irrenunciables, y no sólo aquí. Hasta la camiseta del F.C. Barcelona dejará de llevar en exclusiva el logotipo solidario de UNICEF, a cuyo supuesto influjo sobre los árbitros atribuye Mourinho el poder de la entidad blaugrana, porque la directiva del club ha sucumbido a los petrodólares cataríes: 165 millones de euros por un contrato de patrocinio de cinco años.

El Barça era una de las entidades deportivas que más se había resistido a que en la zamarra de sus jugadores –la mayoría de ellos campeones del mundo- luciera patrocinio mercantil alguno. Al contrario: acordó con UNICEF, la agencia de Naciones Unidas para la infancia, incluir el símbolo de esta última no ya gratis, sino incluso pagándole 1,5 millones de euros anualmente como contribución solidaria y para hacer honor a su lema de que es ‘más que un club’ de fútbol.

Por eso, un holandés como Cruyf, que se permite el lujo de subrayar el aldeanismo de los vetos lingüísticos en Cataluña y proclama que es más importante aprender inglés que catalán, ha sido casi el único en criticar públicamente esta decisión de la junta de Sandro Rosell y decir que el Barcelona ha perdido su seña de identidad y ya no es más que un club, sino un club como los demás, que se venden al mejor postor.

NUEVA TIPOLOGÍA

La nueva Ordenanza de la Feria de Abril, que cada vez flirtea más con mayo porque está anteponiendo a su espíritu festivo el crematístico por querer captar como turistas a los madrileños que gozan de ‘puente’ el 1 y/o el 2 de mayo (este último día, fiesta local en Madrid), la nueva Ordenanza, decía, establece a partir de ahora varias categorías de casetas: privadas (familiares y de entidades), municipales y de acceso público y comerciales.

Estas últimas, cuya titularidad será de entidades mercantiles con ánimo de lucro, podrían incluso cobrar un precio por permitir el acceso a su interior. Dado que el Ayuntamiento ha impuesto un límite del 5%  en el número de casetas mercantiles respecto del total de las existentes en el campo de Los Remedios, ello significa que entre las 1.048 casetas podrá haber hasta 52 de este tipo desperdigadas por el Real.

Y si Juan Ignacio Zoido resulta elegido alcalde y materializa su plan de, retranqueando atracciones de la calle del Infierno y reorganizando la manzana colindante con el Club Náutico, incrementar en 212 el número de casetas, las mercantiles podrían ascender entonces a 83, con una presencia bastante llamativa en el recinto.

OCIO FRENTE A NEGOCIO

Podría argumentarse que con esta decisión de última hora del Ayuntamiento aún presidido por Monteseirín no se cambia el espíritu, la esencia o la tradición de la Feria de Abril, sino que en realidad se la devuelve a sus orígenes, pues no en vano el festejo tal como ha llegado a nuestros días es una versión evolucionada de la primitiva feria de tratantes de ganado creada hace 165 años por dos empresarios, con una clara finalidad comercial: el catalán Narciso Bonaplata y el vasco José María de Ybarra.

andres cortes feria de sevilla museo bbaa bilbaoPero también es cierto que la singularidad de Sevilla consiste en haber sabido convertir lo que era un simple certamen agroganadero en una impresionante ciudad efímera dotada de todos los servicios, y en la que hace muchísimo tiempo que ya no hay –o sólo de forma puramente simbólica- feria comercial propiamente dicha, al haber sido sustituida por una fiesta que, aun conservando el nombre primigenio, tiene su razón de ser en otros motivos muy diferentes: la diversión, la belleza, el glamour, la amistad y la expresión de una forma especial de entender la vida.

Que no se venda ganado no significa que la Feria  no sea un lugar donde no se hagan negocios o, aún más, que no sea el mejor lugar para propiciar encuentros empresariales y mercantiles donde se estrechan relaciones o se pactan acuerdos, pero siempre con la condición de que no se comercie explícitamente.

Vender sin que se note que se vende, porque el espíritu de la Feria es el de un alto en el trato mercantil. Es, durante un paréntesis de una semana, el triunfo del ocio sobre el negocio tal como fue definido por la cultura romana que heredamos a través de la Bética: la negación del ocio. Oficializar el negocio supone, pues,  la negación de la fiesta y, por tanto, la negación de la propia Feria.

Y tras las casetas mercantiles, ¿por qué no también una portada con nombre de fino o de manzanilla? Roto el tabú, ya ¿qué más da?

Setas versus Expo 92

Monteseirín  pronunció  durante la  ‘inauguración’ de las inacabadas setas un discurso articulado en torno a cuatro mensajes, según estas frases:

1) “Hoy terminamos muchas cosas: los parasoles, las pasarelas, la impresionante cripta arqueológica….. pero, sobre todo, terminamos con el sino de la Encarnación, con 30 años de indolencia y de frustraciones….y una demostración palmaria de incapacidad política”.

Así tachó de incapaces a los alcaldes anteriores, los mismos que no osaron hipotecar la ciudad con un gasto de 140.821.266 euros, y se puso a sí mismo como el mejor alcalde de la Democracia.

2) “Según los análisis de los expertos, los beneficios económicos que Metropol va a traer a la ciudad superarán, en sólo un año, la inversión acometida, en turismo, comercio, hostelería, imagen y proyección exterior”.

Ese aserto, por demostrar, equivale a atribuir a las setas la mitad del movimiento económico que genera  la Semana Santa por todos los conceptos (240 millones de euros).

3) “Sólo decirles (a los críticos) que no tengan miedo a cambiar, porque es cuestión de tiempo que Metropol Parasol sea cantado como uno de los símbolos seculares de la Sevilla eterna, como hoy es la Plaza de España”.

plaza mayorMonteseirín volvió a presentarse no como el alcalde de todos, sino como el permanente instigador de una división entre dos Sevilla, la supuestamente rancia por conservadora y la pretendidamente moderna por progresista, y como paladín de esta última. Pero en su, para él, momento de gloria, le traiciona el inconsciente y en vez de presentar su icono como una ruptura con la tradición, exhibe su deseo de que sea asumido por esa  denostada Sevilla eterna y equiparado a uno de sus símbolos, la Plaza de España (¿?).

4) “Tengo la sensación, que creo compartida, de que esta tarde, en la Encarnación, estamos teniendo el privilegio de asistir a la inauguración de la Sevilla del siglo XXI”.

Monteseirín comete el mayor pecado de soberbia al omitir que Sevilla entra en el siglo XXI con la Expo 92. ¿Acaso no ha sido  ése el motivo esgrimido por él mismo para dar el nombre  de Felipe González  a la biblioteca que en Torneo mira a la Cartuja, sede de la Exposición?

La Muestra dotó a la ciudad de unas infraestructuras y equipamientos (desde la  fibra óptica y el estreno de la telefonía móvil hasta el AVE) sin parangón en aquel entonces, una ventaja que no supo aprovechar.

FRENTE A FRENTE

La comparación entre el Parasol loado por Monteseirín como un canto a sí mismo y algunas magnitudes de la Expo  son esclarecedoras.

obras.jpg000Monteseirín ha tardado en construir –y aún están inconclusas, no se olvide- las setas tanto tiempo (6 años) como se tardó en levantar  los pabellones de los 108 países participantes en la Expo, de las 17 comunidades autónomas, de las 23 organizaciones internacionales y los temáticos, amén de los 471 kilómetros del AVE a Madrid, los 90 kilómetros de la autovía a Huelva, la ampliación del aeropuerto, el levantamiento del tapón de Chapina, los ocho nuevos puentes, las nuevas rondas, todos los hoteles de nueva planta, etcétera..

Si en vez de construir las setas, Monteseirín hubiera tenido que hacer la Expo y todo lo demás, ¿cuánto tiempo habría necesitado?

Con los 140.821.266 euros que oficiosamente  ha costado el proyecto de la Encarnación, la Expo habría tenido  dinero para estas opciones, a elegir:

-Dos puentes como el del Alamillo (la parte de Calatrava costó 60 millones de euros) más el Reina Sofía (costó 18,6 millones).

-Dos puentes como el del Quinto Centenario (57 millones), más el de Chapina o Cristo de la Expiración (11,5 millones) y también casi el de las Delicias (15 millones de euros).

alamillo-Toda la red ferroviaria del 92: la estación de Santa Justa (60 millones), la variante Norte a Huelva, ésa que ha permitido ahora implantar el Cercanías al Aljarafe (18 millones), el tramo Santa Justa-La Salud (24 millone), la estación de ordenación de Majarabique (9,7 millones), la estación de mercancías de La Negrilla (8,3 millones), el centro de tratamiento técnico de Santa Justa (7,9 millones) y actuaciones varias (7,2 millones). Y aún habrían sobrado 3,7 millones.

-La ampliación del aeropuerto (costó 91,8 millones de euros) y casi toda la autovía Sevilla-Huelva (60 millones).

-Todas las rondas de circunvalación: la Este (7,3 millones), la Sureste (25 millones),  la Suroeste (83 millones), la Oeste (20 millones) y hasta la Ronda Urbana Norte (7,8 millones de euros).

PRETEXTOS DISTINTOS

¿Para qué seguir? Esta muestra es suficiente para comprender que cualquiera de estos lotes de obras con que se preparó Sevilla para la Expo y con un coste similar al de las setas  han tenido un efecto dinamizador para su economía, o mejorado la vida de los sevillanos, de forma mucho más importante de lo que ‘a priori’ pueda tener el Metropol.

La Expo, como sostenían Felipe González y Alfonso Guerra, fue un gran pretexto para modernizar Sevilla y Andalucía y para que superaran el retraso secular que sufrían en materia de infraestructuras.

Por el contrario, en la Encarnación el mercado provisional de abastos, condenado a desaparecer a medio plazo conforme al pliego de condiciones impuesto por Sacyr a los comerciantes (sus gastos se han quintuplicado desde su traslado) con la connivencia municipal, ha sido el pretexto para erigir en la peor crisis económica de la historia reciente de Sevilla un costosísimo icono arquitectónico sin más función que la de perpetuar la huella de Monteseirín como‘faraón del siglo XXI’.

El sucedáneo del Metro

La Semana Santa ha estado marcada, por dos de los hitos que Monteseirín quería a toda costa que estuvieran en servicio como gran escaparate de su gestión: las setas y la prolongación del tranvía a San Bernardo.

Alcalde Metro Centro.previewEn ambos casos, la precipitación por cortar la cinta inaugural (con el tranvía no le dio tiempo a hacerse la foto oficial por haber entrado antes en vigor la nueva normativa electoral) ha sido la nota característica, hasta el punto de que Tussam hubo de reconocer que no tenía operativas todas las unidades el día señalado, Viernes de Dolores, por lo que los nuevos trenes circulaban a más velocidad de lo habitual para no perder la frecuencia de paso, aun en detrimento de la capacidad de frenada.

La empresa municipal también admitió que como los trenes no venían preparados para el clima de Sevilla -¡y eso que todavía no estamos en agosto!- había que someterlos a continuos reajustes, y que los fallos eran normales en un periodo de rodaje.

¿Imaginan que una aerolínea o cualquier otra compañía de transportes admita  que pone en servicio aviones o autobuses sin haber completado el proceso de rodaje? Como en la Sevilla de Monteseirín lo anormal es ya lo habitual, lo que sería motivo de escándalo en otra parte aquí se asume con resignación.

EL REPLICANTE

Del sucedáneo del Metro al Centro, el PA, en venganza por lo del ‘urbanismo bajo sospecha’, acuñó aquello de que iba “de ningún sitio a ninguna parte”. Ahora, una vez ampliado en 885 metros, ya sabemos a dónde va: al mismo sitio que el Metro, porque replica en superficie idéntico trayecto que bajo tierra realiza el suburbano. Nos hallamos así ante un despilfarro de recursos en la peor crisis económica reciente y que pone aún más en evidencia el sinsentido de la operación electoralista que fue el tranvía de cara a los comicios municipales de 2007.

Metro SevillaComo en el caso de las setas, el Ayuntamiento nunca ha revelado el coste de la ‘operación Metrocentro’. Generalmente se ha admitido como válida la cifra de más de 80 millones de euros para los 1,3 kilómetros iniciales entre la Plaza Nueva y el Prado, y de unos 15 millones de euros el coste de la prolongación  hasta los 2,2 kilómetros puestos en servicio el Viernes de Dolores.

En total, unos 100 millones, casi tanto dinero como el Metropol Parasol para tender una línea que se solapa con el Metro en todo su recorrido salvo en los 670 metros que distan de la Puerta de Jerez a la Plaza Nueva.

Ante la evidencia de que estando proyectado y en construcción el Metro por el mismo trazado (el 70% de la línea) que el tranvía,  éste carecía de sentido, Monteseirín trató alguna vez de justificar el ‘Metrocentro’ con el argumento de que tenía que ser el transporte de las personas mayores porque éstas tendrían miedo y/o dificultades físicas para bajar a tanta profundidad (-18 metros) por las escaleras mecánicas hasta el suburbano y se sentirían más seguras con un medio que se moviera en superficie (¿?).

POLÍTICA DE ‘GRANDEUR’

A finales del mes de marzo,  cuando hubo de improvisar una rueda de prensa dentro de una de las nuevas unidades del  tranvía para escapar del boicot del Sindicato Profesional de Policía y de los eventuales de Tussam, el alcalde adelantó que con la prolongación hasta San Bernardo se preveía incrementar la demanda en días laborables en un 15%, de forma que se capten 2.400 viajeros diarios más, hasta llegar a los 18.400 por jornada, mientras que para los festivos el incremento esperado es de un 10% . En total, los cálculos indican que se pasará de los actuales 4,6 millones de usuarios/año a 5,1 millones.

Así pues,  el Ayuntamiento se ha gastado 100 millones de euros en un tranvía de 2.200 metros que coincide en superficie con el Metro a lo largo de kilómetro y medio para transportar a 5.100.000 personas anualmente, a un promedio de 13.972 pasajeros diarios.

No hace falta, sin embargo, gastar 140 millones de euros para recuperar el mercado de la Encarnación, como ha gastado Monteseirín  con las setas y privatizando todo el espacio público para los próximos 40 años, ni 100 millones de euros para duplicar el itinerario del Metro y favorecer la movilidad hacia el casco antiguo. ¡Qué no se podría haber hecho en los barrios humildes y faltos de equipamiento de Sevilla con esos 240 millones de euros!

LOS CARRILES-BICI

En contraste con el tranvía, Torrijos, el socio de gobierno de Monteseirín, dio algunos datos en vísperas del Velocity 2011 sobre la red de carriles-bici que se ha construido en paralelo al ‘Metrocentro’ impulsado por el PSOE.

Torrijos biciEn este tiempo se han  trazado 127 kilómetros de carril-bici, a un coste estimado (cifra extraoficial) de unos 30 millones de euros; se ha pasado de 13.824 ciclistas diarios a 68.261 y el uso de la bicicleta ha evitado una emisión de CO2 equivalente a la cantidad que habría compensado la plantación de 36.000 árboles.

Gracias a esta red, un 70% más barata que el ‘Metrocentro’ y que da servicio a gran parte de la ciudad, por los Jardines de Murillo, punto de confluencia con el tranvía, circulan cada día laborable 4.903 ciclistas (el 35% de los pasajeros esperados para el ‘Metrocentro’), con la diferencia a favor de los usuarios de las bicicletas que no gastan en electricidad, ni en compra de trenes, ni en su mantenimiento y piezas de repuesto y tampoco en sueldos de conductores y revisores.

Schumacher sostenía que lo pequeño es hermoso, y es cierto: las humildes y ecológicas bicicletas impulsadas por Torrijos aportan mucha más movilidad a mucha más gente y a mucho menor coste que el sucedáneo de Metro de Monteseirín.

La política por otros medios

emilio_lledoEmilio Lledó, filósofo de Triana, declaró que le parecía “alucinante” que un alcalde ponga medallas a las vírgenes. Con Monteseirín, el intelectual trianero ha tenido ocasión de alucinarse más de una docena de veces, el mismo número que las  medallas concedidas por el alcalde a vírgenes de la ciudad a lo largo de su mandato para  ganarse el ‘voto morado’.

Como Lledó emigró a Alemania y se formó en aquella tradición filosófica, mantiene la clarividencia de ver que gestos de este tipo suponen “la utilización pública de la privacidad del fenómeno religioso” y que “tienen todos los defectos de la lucha ideológica”, movida únicamente por interés y no por sentimiento o convicción.

El filósofo, tan desapegado en su laicidad de las tradiciones religiosas, ha acabado comprendiendo que, al igual que decía Clausewitz sobre la guerra, la Semana Santa ha sido convertida en “la continuación de la política por otros medios”.

CALLEJERO MORADO

No sólo medallas a vírgenes, sino también rotulaciones de calles con nombres de los titulares de algunas cofradías. Para nuestros políticos todo vale, y vale aún más para los que se declaran de izquierdas, como si quisieran hacerse perdonar exhibiendo el entusiasmo de los neoconversos de ocasión.

Así, en esta campaña preelectoral hemos visto cómo seis concejales (cinco del PSOE y uno del PP) coincidieron en el acto de descubrimiento del rótulo de la calle Santísimo Cristo de las Tres Caídas, precisamente en Triana, el barrio del filósofo alucinado por este maridaje entre política y religión, para el que no se tuvo en cuenta el pequeño detalle de que en San Isidoro ya había una calle dedicada al Cristo de las Tres Caídas y que esa duplicidad puede inducir a más de una enojosa confusión.

MEDALLA DE SEVILLA A LA ESPERANZA DE TRIANA 27-03-2010  AVANCE COMPRIM (1) (Small)Pero, no, en el Ayuntamiento no estaban en absoluto confundidos, pues tenían muy claro el objetivo de tal honor: congraciarse con Triana (el 22-M está a la vuelta del calendario) a través de la Hermandad de la Esperanza, a la que la corporación ha otorgado la medalla de la ciudad, la rotulación de otra calle –ésta, para la Dolorosa- y la inevitable subvención para la casa de hermandad.

Hasta Torrijos, el alcaldable de IU, ha caído en la tentación y como no tenía a mano una hermandad de penitencia  en ‘su’ distrito Sur, pidió en la Junta Municipal que la medalla de la ciudad se le concediera al menos a la hermandad rociera.

¿QUIÉN DA MÁS?

Los alcaldables del PP, Zoido, y del PSOE, Espadas, han convertido también la Semana Santa en terreno abonado para la pugna y la puja políticas durante esta precampaña. Como se recordará, el Ayuntamiento había presentado en 2009 un Plan de Usos Culturales que preveía la conversión del antiguo convento de Santa Clara en un gran contenedor donde albergar el Festival de Música Antigua, la Orquesta Barroca, la Bética Filarmónica, la Casa de los Poetas, el legado de Cansinos Assens….

Ese plan fue convertido en papel mojado por Espadas, que se ha comprometido con el Consejo de Bandas de Música Procesional a incluir en su programa la transformación de Santa Clara en el gran centro de referencia y ensayos de las bandas de cornetas y tambores, que actualmente desarrollan su actividad en naves industriales y en los parques.

Zoido ha desechado la idea de su adversario con el argumento de que Santa Clara “no reúne las condiciones exigibles de espacio (a pesar de que en la segunda fase de la obra se podría disponer de 6.000 m2) y acondicionamiento”. El alcaldable del PP ha firmado un contrato-programa con el Consejo de Bandas para crear no un centro de ensayos, sino una red por toda la ciudad, distrito a distrito, y ya ha apuntado algunos: Hytasa, para Cerro Amate; el antiguo centro cívico de San Jerónimo y Arte Sacro, para la Macarena y la zona Norte.

Y no sólo de nombres de cristos y de vírgenes se alimentará el callejero si Zoido es alcalde, ya que anuncia que rotulará calles con denominaciones ligadas a las bandas que tocan durante la Semana Santa.

espadasEspadas ha ido aún más allá al proponer a continuación al Consejo General de Hermandades y Cofradías que la antigua iglesia de San Hermenegildo, en la plaza de la Gavidia y que el Parlamento quería recuperar –fue una de sus antiguas sedes- como escaparate cultural en el casco antiguo, sea un centro expositivo permanente sobre la Semana Santa y un punto de atracción turística, con lo que Sevilla tendría un sucedáneo de Semana Santa durante las 52 del calendario.

CARRERA PARALELA

Y Monteseirín no podía irse de alcalde sin dejar su huella en la Semana Mayor  con su Plan ‘Palio’: una ‘mini carrera’ paralela a la oficial, con 500 sillas gratis para mayores, discapacitados y turistas en Reyes Católicos, San Gregorio, el Polígono de San Pablo y  la Encarnación.

nazarenoCon su demagogia política habitual, el alcalde que decía querer democratizar las vistas sobre la Giralda con las setas, ha pretendido ahora ‘democratizar’ las sillas y los palcos impulsando esta medida desde el Cecop y a espaldas del Consejo de Cofradías y de la Delegación de Fiestas Mayores, como castigo a Rosamar Prieto por haberse ofrecido en su día a sustituirlo si se consumaba alguna de aquellas operaciones de acoso y derribo de su propio partido, el PSOE, contra el regidor. Ni siquiera hay tregua cristiana entre los correligionarios en estas fechas proclives al perdón.

Monteseirín ha conseguido lo que parecía imposible, hermanar a Sevilla y Málaga, ya que a partir de ahora nuestra Semana Santa tendrá lo mismo que la de la capital de la Costa del Sol: tribuna de los pobres.

La prueba del algodón

Imagine que es el consejero delegado de una empresa con unos 500 millones de euros de deuda y que entre sus activos figuran unos terrenos a nombre de una filial de la que su compañía es accionista mayoritaria y por los que recibe dos ofertas: una por más de 158 millones  y la otra por 106 millones. ¿Cuál aceptaría?

mercasevillaEl sentido común le dictaría la aceptación de la más alta, pero como en el Ayuntamiento, equivalente en el símil a esa empresa con 500 millones de deuda cuya filial –Mercasevilla- recibió esas ofertas de Noga y Sanma (filial de Sando), no impera el sentido común, sino intereses presuntamente espurios, los suelos del Merca fueron adjudicados a la más baja.

Y esa decisión fue adoptada con Torrijos como vicepresidente de la sociedad pública. Esta es una de las ramificaciones del caso Mercasevilla, por el que la juez Alaya ha imputado al alcaldable de IU. Su auto dice que del resultado de las pruebas practicadas “se deduce la responsabilidad y activa participación de Torrijos de modo especial en el proceso de adjudicación de la totalidad de los terrenos (de Mercasevilla) a Sanma”.

CLÁUSULA ‘AD HOC’

La magistrada sospecha que se convocó un concurso público para la venta del suelo con un pliego de condiciones que favoreciera claramente a Sanma frente al resto de aspirantes aunque su oferta fuese inferior.

AlayaPara ello se incluyó una cláusula que penalizaba las ofertas que excedieran del 10% de la media aritmética de todas las presentadas, cláusula que la juez calificó en su día como “antieconómica, contraria al interés general y no contemplada en la ley”.

Sando estaba pagando a Mercasevilla 58.738 euros/mes por un derecho de superficie sobre los terrenos pese a que aquél no estaba legalmente constituido, de ahí que, en supuesta correspondencia, el concurso fuera presuntamente amañado mediante esa cláusula que otorgaba siete puntos de ventaja a su filial Sanma por haber suscrito previamente el citado derecho.

Torrijos ha reconocido que fue él quien impulsó el  concurso para la venta del suelo en lugar de la subasta porque pretendía evitar la especulación si se encarecía el precio. Este argumento no sólo choca con la opinión de la juez, sino también con una circular emitida recientemente por la Intervención General del Estado en el sentido de que en los concursos públicos debe primar el precio sobre cualquier otra consideración.

Pero tal como expresó en otro auto la juez, el “hecho delictivo” que persigue no es el concurso público utilizado para la adjudicación en lugar de la subasta, por mucho que no fuese el idóneo, sino demostrar que se eligió con la idea de favorecer a una empresa determinada (Sanma).

EXCEPCIÓN A LA REGLA

pipaTorrijos ha sido imputado en vísperas de la presentación por  IU del ‘Compromiso Ético por la Regeneración Democrática’, un decálogo contra la corrupción según el cual sus candidatos dimitirán de forma “cautelar” en caso de ser imputados o procesados por corrupción política o urbanística, supuesto este último en que se halla ahora el alcaldable, que corre el riesgo de una segunda imputación por un presunto delito de coacciones y contra la integridad moral de los trabajadores de Sevilla Global.

Torrijos se ha caracterizado por su cruzada contra los políticos en la misma situación procesal que él. Así, el 15 de octubre de 2008 ofreció una rueda de prensa en la que divulgó las mociones que IU llevaría al Pleno. Destacó una propuesta para exigir a la dirección del PP la dimisión “inmediata” de hasta 14 de sus cargos  que estaban imputados en causas judiciales. El alcaldable de IU subrayó que pretendía “apartar de la vida pública a personajes que se encuentran o imputados o condenados o con implicación notoria y evidente en casos de todo tipo”.

Torrijos retó al PP a incluir en otra propuesta a cargos de IU en la misma situación. Pues bien, ahora es el alcaldable de la coalición de izquierdas quien se ve reflejado en su propio espejo y, por tanto, para ser consecuente consigo mismo debería dimitir, por más que su correligionario Llamazares trate de dilatar la situación en espera de si es procesado o no. Nada de eso dice el código ético de IU, que de no ser aplicado en el caso de Torrijos quedará como papel mojado. El propio Torrijos ya ha anunciado que no dimite porque se considera inocente y porque su caso  no entra en los supuestos del código ético. Osea, que él es la excepción a la regla. ¿Acaso no se proclamaban también inocentes los otros políticos imputados, pese a lo cual él exigía su expulsión de la vida pública sin contemplaciones?

EL PACTO CON EL PSOE

La imputación de Torrijos deja en una posición injustificable  a IU y lastra al alcaldable socialista, Espadas, a la hora de repetir un hipotético acuerdo postelectoral si el candidato de IU se obceca en mantenerse en la carrera por el Ayuntamiento. El PP, raudo, ya pregunta públicamente a Espadas si va a pactar con un Torrijos imputado en un caso de presunta corrupción urbanística. El candidato del PSOE guarda por ahora un significativo silencio.

Cuando Torrijos presentó su propuesta de expulsión de la política de cualquier imputado y cayó en la cuenta de que en su lista no estaba incluido ningún edil del PP sevillano, ironizó diciendo que “la vida es larga” y destacó que su moción al Pleno era la “prueba del algodón” del supuesto compromiso de los concejales de Zoido contra la corrupción. Poco podía imaginar que, como efectivamente la vida es larga, iba a ser él mismo quien se erigiera en  “la prueba del algodón” de IU.

Monteseirín se hizo su foto

El Boletín Oficial del Estado del pasado 29 de enero publicó la reforma de la Ley Electoral, por la que se regirán las elecciones municipales del 22 de mayo y los sucesivos comicios autonómicos y generales dentro de aproximadamente un año. El objetivo declarado por el legislador para esta modificación normativa es, por una parte, evitar la incidencia de los poderes públicos en las urnas mediante la realización de campañas institucionales e inauguraciones de obras; y, por otra, reducir la publicidad y la propaganda al limitarla estrictamente al periodo (15 días) de la campaña electoral.

Para comprender la fiebre de primeras piedras e inauguraciones de obras más inacabadas que la famosa sinfonía de Schubert de los últimos días en Sevilla hay que remitirse a la introducción de estos  dos apartados clave en el artículo 50 de la Ley Electoral reformada:

1)      Desde la convocatoria de las elecciones y hasta la celebración de las mismas queda prohibido cualquier acto organizado o financiado, directa o indirectamente, por los poderes públicos que contenga alusiones a las realizaciones o a los logros obtenidos, o que utilice imágenes o expresiones coincidentes o similares a las utilizadas en sus propias campañas por alguna de las entidades políticas concurrentes a las elecciones.

2)      Durante el mismo periodo queda prohibido realizar cualquier acto de inauguración de obras o servicios públicos, o proyectos de éstos, cualquiera que sea la denominación utilizada, sin perjuicio de que dichas obras o servicios puedan entrar en funcionamiento en dicho periodo.

ROZANDO EL LÍMITE LEGAL

Como Alfredo Sánchez Monteseirín ha calculado que la convocatoria oficial de las elecciones municipales del 22-M se iba a publicar  en el Boletín Oficial del Estado  el día 28 de marzos o, a lo sumo, el 29, se apresuró  a anunciar para el domingo 27 de marzo  la ‘inauguración’ de su particular estadio olímpico o mausoleo político de las setas de la Encarnación, cuyo coste global estimamos en su día en unos 140 millones de euros (valorando, además de las obras actuales, las indemnizaciones por la paralización del primer proyecto, que se elevaron a nueve millones de euros,  y la aportación en especie del edificio de la Hacienda Municipal para que Sacyr lo explote durante cuarenta años y que fue tasado en más de 32 millones de euros por el Ayuntamiento).

encarnacion 4La ‘inauguración’ del icono de la era alfrediana es una metáfora del personaje y de su política, ya que todo aquí hoy es pura fachada con el fin de que, antes de que entrara en vigor la prohibición legal de inaugurar nada,  Monteseirín pudiera hacerse la foto oficial del paripé del fin de las obras, que acumula cuatro años de retraso sobre la fecha inicialmente prevista de mayo de 2007 (para las anteriores elecciones municipales), pese a lo cual el alcalde, cómplice de la situación con tal de vez alzadas las setas y dejar su huella para la posteridad en la trama urbana de la ciudad, ha sido incapaz de imponer sanción alguna a la empresa constructora.

EL PRECEDENTE

La impostura de Monteseirín le lleva a ‘inaugurar’ unas obras inacabadas y hasta por fases, como ya hizo con el mercado, cuya actividad se ha desarrollado durante meses en un escenario plagado de andamios y con un trasiego de operarios trabajando a triple turno (¿quién ha pagagado este sobrecoste y por qué no se aplica  para rematar otras obras menos electoralistas?), con el riesgo que ello implicaba para los clientes de la plaza de abastos.

Ni la autoridad (¿?) laboral ni Torrijos, tan aparentemente preocupado por la seguridad laboral, han alzado la voz. Como tampoco la Policía Municipal, encargada de velar por que se cumplan las Ordenanzas contra el Ruido en horario nocturno, el mismo en que se han hecho todo tipo de trabajos en el Metropol Parasol sin importar las molestias que estuvieran causando al vecindario.

La compañera Ana Sánchez Ameneiro hizo un estupendo trabajo de campo periodístico al indagar sobre el terreno de la Encarnación y en las cuadrillas de operarios que estaban trabajando contra el reloj en las setas. El testimonio recogido de un jefe de cuadrilla deja en evidencia las mentiras de Monteseirín: “No sé a quién quiere engañar –aseveró el operario- el Ayuntamiento. Nosotros tenemos aquí trabajo para dos o tres meses más. Los alrededores de los parasoles sí puede que estén urbanizados a tiempo para que pase el alcalde y se haga la foto, pero no así los demás elementos del proyecto”.

DOS O TRES MESES MÁS

Según el inventario de mi colega, para poder dar por finalizadas las setas quedan por rematar al menos siete tareas todavía, entre ellas pintar con poliuretano las copas de dos parasoles, revestir de hormigón y de metal la base de dos setas, acabar el restaurante-mirador y abrirlo, equipar el Antiquarium y probar su equipamiento multimedia…. Una labor para la que harán falta dos o treses meses más de trabajo, lo cual no es óbice para que  Monteseirín haya protagonizado  otra de sus farsas: el paripé de inauguración de su faraónico proyecto, con, probablemente, hasta una placa en cualquier parte que empiece por la manida fórmula de “siendo alcalde….”.

Pero, muy a su pesar y tal como nos enseñaron en la Facultad de Periodismo, la noticia no es que un perro muerda a un hombre, sino al revés. Y la noticia que ha desmontado la farsa ha sido, a partir del lunes 28 de marzo, ver la foto de los operarios rematando por dentro y por las alturas  unas setas que, según la versión oficial y el aparato de propaganda del alcalde, ya están terminadas desde hace una semana.

Chungos de lectura

Celis

Celis

El entonces delegado de Presidencia del Ayuntamiento, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, arguyó allá por 2008 que el escándalo de las facturas falsas en el Distrito Macarena se había producido porque los concejales firmaban de manera habitual los documentos sin leérselos previamente. Para evitar la repetición de nuevos casos como aquél, Celis propugnó que buena parte de las competencias de los ediles fueran asumidas por los técnicos municipales. La consecuencia de tal propuesta era obvia: los políticos podrían eludir siempre cualquier tipo de responsabilidad (la política, valga la redundancia, y la jurídica) al invocar la delegación de sus facultades en los tecnócratas.

Esta filosofía en plan ‘reina pero no gobierna’ fue resumida por Monteseirín en su famosa frase de por qué nunca se enteraba de ningún escándalo en el Ayuntamiento: “Yo soy médico”.

SÓLO UNO DE CUATRO

Parafraseando a ‘Salvi’ Domínguez (aquel director general de Canal Sur que, obligado a comparecer ante el Parlamento, se salió por la tangente con una frase memorable por su descaro: “Señorías, estoy chungo de papeles”), el gerente de Urbanismo, Miguel Angel Millán, se ha confesado, al igual que Celis, chungo de lectura.

Miguel Angel Millán

Miguel Angel Millán

Citado por la juez Alaya como imputado en la rama urbanística del caso Mercasevilla, el gerente ha declarado que él “no puede estudiar los expedientes”, y que aunque disponía de cuatro informes sobre el asunto sólo se leyó uno de carácter recopilatorio, cuya existencia, para colmo, niegan los técnicos de Urbanismo.

Ahora, ha testificado que “si hubiera conocido tales informes sobre la ausencia de obras e infraestructuras eléctricas, hubiera ordenado la caducidad de la licencia”. Pero, ¿acaso no deben constar todos los informes en el expediente? Con lo cual cabe darle la vuelta al argumento del gerente: si se hubiera leído el expediente y todos los informes…..

Millán es uno de los ‘cienmileuristas’ municipales, con unos emolumentos anuales que en aquellas fechas rondaban los 170.000 euros, pero, al parecer, leerse los papeles no entra dentro de su sueldo.

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LECTURA ENOJOSA

La consejera de Hacienda y mano derecha de Griñán desde hace años, Carmen Martínez Aguayo, en su afán de colocarse como escudo humano de su jefe en el escándalo de los EREs, tuvo la ocurrencia de fotografiarse hace unos días ante una pila de archivadores que supuestamente contendrían los ciento y pico de informes que anualmente envía a su Departamento la Intervención General.

Carmen Martínez Aguayo

Carmen Martínez Aguayo

Recordarán que Intervención alertó en  2005, 2006 y 2007 a la Consejería, cuyo titular era por entonces Griñán, de que la de Empleo y el IFA/IDEA tramitaban  subvenciones excepcionales –a cuenta del ‘fondo de reptiles’ de los 647 millones de euros- prescindiendo de forma total y absoluta del procedimiento administrativo establecido por la Ley de Subvenciones. En al menos uno de esos informes, según ha denunciado el PP, se hacía constar expresamente que se le diera traslado al consejero, hoy presidente, José Antonio Griñán, conforme a lo estipulado por la ley (ese tipo de documentos han de dirigirse al titular de la Consejería). Aguayo, por entonces viceconsejera, ha tratado de actuar de cortafuegos de Griñán diciendo que era ella la que los recibía “de oficio”; que nunca se los entregó ni comentó porque no alertaban de ninguna irregularidad (¿?) y que ni siquiera ella misma  se los leyó al detalle, porque eran demasiados: ese centenar.

Osea, que la hoy consejera con fama entre las filas socialistas de altamente eficaz desde sus tiempos de gerente del SAS, también confiesa estar chunga de lectura y desbordada por el papeleo. Cien informes al año suponen uno cada tres días y aún sobran 65 jornadas. Un folio de esos informes redactados con un procesador de textos Microsoft Word –el más habitual- está compuesto por unas +/- 682 palabras según el número de párrafos, en familia tipográfica Times New Roman, cuerpo 12.

Un universitario normal lee al ritmo de 240 palabras/minuto. Una persona entrenada en la lectura de  papeles, como es el caso de Martínez Aguayo, debe ser capaz de leer a un ritmo de entre 800 y 1.500.

Suponiéndole tan sólo un ritmo de un folio por minuto, la consejera debería poder leerse en un día de trabajo 420 folios, pues para eso le pagan los contribuyentes. Dedicando sólo un día de cada tres a examinar documentos (el 27% de su tiempo laboral), podría leer al cabo del año 42.000 folios, y a buen seguro que habría tenido tiempo y capacidad sobrados para abarcar todos los informes, aunque fueran cien, de la Intervención, los más importantes para un alto cargo de la Hacienda autonómica.

‘CÓDIGO ROJO’

En línea con Celis y Millán, Aguayo también sostiene que en la Junta sólo se leen los documentos de Intervención si los técnicos los marcan con una especie de ‘código rojo’ o ‘informe de actuación’ sobre fraude o irregularidades contables, y que como no venían marcados con esa clave por tratarse sólo de una cuestión de procedimiento, acabaron en el Archivo.

Esa omisión del procedimiento a la que Aguayo no dio la más mínima importancia es la que, de momento, ha propiciado el escándalo de los EREs, con su secuela de prejubilaciones falsas y un desfalco de millones a la Hacienda andaluza.

Cabe preguntarse:

Si los informes de la Intervención no se los leen los consejeros que han de gobernar, ¿para qué sirve ese Departamento?

Si los consejeros sólo se leen los informes que expresamente tienen que indicarles los interventores y demás funcionarios en cada campo para que adopten decisiones de gobierno, ¿por qué no gobiernan los técnicos  y nos ahorramos a los políticos?