El portavoz del PP en el Ayuntamiento de Sevilla, Beltrán Pérez, lanzó tras la celebración de las recientes elecciones generales del 10 de noviembre el siguiente mensaje en la rede social Twitter: “Los resultados del 10N suman una Mayoría del Cambio en Sevilla capital liderada por el PP de Sevilla, igual a lo que hizo Presidente de la Junta a JuanMa Moreno. La remontada de los populares ha empezado con pablo casado. Ilusión de seguir trabajando duro por Sevilla”.
Acompañaba el tuit con estos supuestos datos de los resultados electorales en Sevilla capital:
-PP + Vox + Ciudadanos: 183.179 votos = 16 concejales.
-PSOE+ Unidas Podemos: 179.569 votos = 15 concejales.

Nos hallamos ante el típico juego político y periodístico de las extrapolaciones y de la mezcla de churras con merinas o de peras con manzanas, a pesar de que, como decía el antiguo presidente del PP y del Gobierno, Mariano Rajoy, “un vaso es un vaso y un plato es un plato”.
SITUACIÓN IDÉNTICA
Parafraseando al político gallego, unas elecciones generales son unas elecciones generales y unas elecciones municipales son unas elecciones municipales, evidencia o perogrullada que se resisten a aceptar los políticos empecinados en tratar de hacernos ver que la situación ha variado en favor de sus intereses, cuando en verdad tras las elecciones del 10 de noviembre de 2019 la situación en el Ayuntamiento sevillano es la misma que antes.
Hay que recordar la obviedad de que las elecciones municipales, que deparan el gobierno de la ciudad, se celebraron el pasado 26 de mayo, hace menos de medio año; que Espadas tomó posesión como alcalde el 15 de junio, hace cinco meses y que hasta 2023 no se renovará la actual Corporación Municipal.
Por tanto, a la vista del tiempo que queda por delante y de lo mucho que puede acaecer hasta entonces parece un tanto prematuro que tras los resultados de unas elecciones generales, que sólo afectan al gobierno de la nación y no al de la ciudad de Sevilla, Beltrán Pérez hable ya de que aquí hay una mayoría por el cambio.
El problema añadido para el portavoz del grupo Popular en el Ayuntamiento es que sus afirmaciones no concuerdan con la realidad.
RESULTADOS
Empecemos por el bloque de centro-derecha. Respecto de las anteriores elecciones generales de abril del año en curso, el PP ha ganado 11.863 votos al obtener 84.042 en total; Vox, 14.435, al lograr 67.424, y Ciudadanos ha perdido nada menos que 37.111, al caer hasta 31.713. El balance global de estos tres partidos es una pérdida de 10.813 (183.179 sufragios en conjunto frente a los 193.992 del pasado abril), que son los que en Sevilla capital han abandonado al partido naranja pero que no han recaído ni en el PP ni en Vox y que lo más probable es que hayan engrosado la abstención.
Veamos ahora el bloque de la izquierda, en el que hábilmente Beltrán Pérez omite de su ecuación a Más País, la facción desgajada de Unidas Podemos, con el pretexto de que no ha obtenido un porcentaje suficiente como para aspirar al menos a un edil. En este grupo el PSOE ha perdido 10.576 votos al obtener en total 123.016; Unidas Podemos, 9.854, al lograr 56.553, y los errejonistas de Más País que se separaron de las huestes de Pablo Iglesias, 10.031.
Si se contabilizan los sufragios de Unidas Podemos y de Más País, el resultado (66.584 votos) supera, por poco, pero al fin y al cabo es superior, a los 66.407 sufragios obtenidos por Unidas Podemos en las elecciones generales de abril. Y la suma de votos de las tres formaciones de izquierda es de 189.600, con una pérdida global de 10.399, que es inferior a los 10.813 perdidos por el bloque de centro-derecha.
Por tanto, no hay, diga lo que diga Beltrán Pérez, una mayoría del cambio en Sevilla capital. Esa supuesta mayoría es todavía más minoritaria si se cuentan los votos de otras formaciones que no parecen de centro-derecha precisamente, como el Partido Animalista Contra el Maltrato Animal (Pacma), incompatible con Vox por el apoyo de éste a las corridas de toros, Andalucía por Sí, Por un Mundo Más Justo, Recortes Cero, etcétera.
SISTEMA D’ HONDT
En su afán por verse ya como alcalde al frente del Ayuntamiento, Beltrán Pérez tampoco acierta al extrapolar los resultados de las elecciones generales a un número de concejales en vez de a diputados, pese a que ambos se rigen por el sistema (más que ley) de D´Hondt. La aplicación ideada por el jurista y politólogo belga Víctor D’ Hondt al número de votos obtenidos por cada partido en la ciudad de Sevilla en las pasadas elecciones generales arrojaría el siguiente número de concejales en este juego de las extrapolaciones: PSOE, 11 ediles; Unidas Podemos, 5. Total bloque de izquierdas, 16. PP, 7 ediles; Vox, 6; Ciudadanos, 2. Total bloque de centro-derecha: 15.
Conclusión: en una corporación municipal con 31 concejales como la de Sevilla, con unos resultados como los del pasado 10 de noviembre la izquierda retendría el gobierno de la ciudad y, contrariamente a lo afirmado por Beltrán Pérez, no se ha producido ni una mayoría por el cambio ni una remontada del centro-derecha. El panorama no variaría ni aunque los errejonistas de Más País volvieran al redil de Unidas Podemos, ya que sus 10.000 votos no le reportarían un edil más a los seguidores de Pablo Iglesias.
Es más, el pacto de gobierno nacional entre PSOE y Podemos contribuye a reforzar la alianza alcanzada en el Ayuntamiento entre Espadas y el grupo de Adelante Sevilla para los Presupuestos de 2020 y que podría extenderse para el resto del mandato. Más que una mayoría del cambio en Sevilla capital, como afirma Beltrán Pérez, nos hallamos ante una mayoría para la consolidación del statu quo.
Extrapolación de los resultados del 10N al Ayuntamiento de Sevilla
Partido Votos % Ediles Faltan Margen
PSOE 123.016 33,91 11 0 6.732
PP 84.042 23,17 7 5.424 10.045
Vox 67.424 18,59 6 10.857 3.996
U. Podemos 56.553 15,59 5 10.542 3.700
Ciudadanos 31.713 8,74 2 1.836 10.572
Faltan: Votos que se necesitarían para conseguir el último edil o, en su caso, llegar al límite necesario. El partido que ha conseguido el último edil tiene valor cero.
Margen: Votos que tendría que perder para quedarse sin el último edil. No tiene por qué ser idéntico al que tiene que ganar otro partido para superarlo.
Evolución del voto en las elecciones generales Sevilla capital 2019
Partido 28 Abril 10 Noviembre Balance
PSOE 133.592 123.016 -10.576
U. Podemos 66.407 56.553 – 9.854
Más País – 10.031 +10.031
(Total Izquierda 199.999 189.600 -10.399)
PP 72.179 84.042 +11.863
Vox 52.989 67.424 +14.435
Ciudadanos 68.824 31.713 – 37.111
(Total centro-derecha 193.992 183.179 – 10.813)

















Landa ha calificado esta pretensión de “reivindicación histórica”, ya que todas las viviendas ubicadas en el Patio de Banderas están incluidas en el Plan Especial de Protección del Sector 6 del Conjunto Histórico de la ciudad, el cual, dicho sea de paso, aún sigue pendiente de aprobación a estas alturas del siglo XXI.
Estas viviendas estaban claramente vinculadas a las murallas del palacio real sevillano y el anuncio de subasta por parte del Gobierno central motivó que el portavoz del grupo municipal socialista, Juan Espadas, recordara el viejo litigio que mantiene la ciudad de Sevilla con el Ejecutivo de la nación, haya sido del color político que haya sido, desde que durante la II República el ministro de Hacienda, el socialista Indalecio Prieto, le cedió mediante un Decreto el Alcázar y sus jardines.
Como un hecho insólito y excepcional, los cuatro alcaldes democráticos citados han remitido una carta a Juan Ignacio Zoido en la que le instan a que solicite al Gobierno presidido por Mariano Rajoy que ceda de forma gratuita a la ciudad de Sevilla las casas que históricamente estuvieron vinculadas al Alcázar y que incluyó en el mes de julio entre los bienes que se pretende sacar a subasta antes de que acabe el año.
1) No fue capaz en su momento de frenar la inclusión de los inmuebles en las subastas del Ministerio de Hacienda, pese a que el ministro, Cristóbal Montoro, es diputado del PP por Sevilla y el alcalde alardea de tener hilo directo con él.
presentar con sus responsables el proyecto (cuarto ya), que había estado paralizado desde hacía 13 años por los problemas financieros y de otra índole de todos los promotores anteriores.
Una de las paradojas del gobierno Zoido que da mucho juego a los periodistas es que siendo de derecha autoriza significativos giros del tráfico a la izquierda, como el del puente de San Telmo al Paseo de Colón y el de éste a Triana. Aquí la consecuencia ha sido que los coches han vuelto a invadir la calle Betis, cuya circulación estaba restringida sólo a los residentes. Y estalla la polémica. Espadas aboga por que se peatonalice la emblemática calle que discurre en paralelo al Guadalquivir, mientras que el ‘alcalde’ trianero, Francisco Pérez, le ha recordado al líder de la oposición que la peatonalización de tan popular vía no figuraba en el programa electoral del PP. Vale, Curro, pues ahora ve y explícales a los vecinos de la Alameda y su entorno por qué el Ayuntamiento se ha empecinado en levantar de nuevo el histórico bulevar para construir un aparcamiento subterráneo que dé servicio a un futurible centro comercial en la antigua comisaría de la Gavidia, si el susodicho parking tampoco estaba incluido en el programa de Zoido para las elecciones municipales.
“Por entre unas matas,/ seguido de perros,/ no diré corría,/ volaba un conejo./ De su madriguera/ salió un compañero/ y le dijo: “Tente,/ amigo, ¿qué es ésto?”/ “¿Qué ha de ser?”, responde;/ “sin aliento llego…;/ dos pícaros galgos/ me vienen siguiendo”./
Juan Ramón Jiménez le pedía a la Inteligencia que le diera el nombre exacto de las cosas. Parafraseando al andaluz universal, podríamos empezar por el principio y preguntarnos a qué responde el término ‘sobresueldo’. La Real Academia de la Lengua lo define como ‘retribución o consignación que se añade al sueldo fijo’.
“(…..) Todas las acciones llevadas a cabo por un empresario o trabajador (normalmente el director de Recursos Humanos o Relaciones Públicas) cuyo destino sea exclusivamente la obtención, conservación o mejora de la confianza del cliente respecto de la sociedad, deben correr a cuenta de la sociedad mediante la correspondiente facturación de gastos a la misma. En la práctica, suele destinarse una tarjeta de empresa para sufragar tales gastos, aunque también puede ser el trabajador quien pague inicialmente el importe. En tal caso, se facturará en concepto de suplido.
Y, atención al dato: el alcalde refleja como ingresos íntegros de explotación los 24.840 euros que le abonó el PP durante el año 2011, pese a que desde el 11 de junio ya ejercía como regidor de la ciudad. Ahora bien, el apartado de ‘Gastos fiscalmente deducibles’ está completamente en blanco. No aparece ni un solo gasto deducible en la realización de esos supuestos ‘gastos de representación’ en nombre o a beneficio del PP: viajes dentro o fuera de Sevilla, teléfono, comidas, material de oficina, material informático, toner de la impresora….. Zoido no se ha deducido un solo céntimo por esos pretendidos gastos de representación por los que el PP le abonaba religiosamente 2.070 euros brutos mensuales, prueba inequívoca de que en realidad no había gasto alguno por su parte, sino sólo ingresos, y unos ingresos fijos además, siempre los mismos durante 72 meses consecutivos.
los medios de comunicación del pasado viernes tras el Consejo de Ministros. El motivo no era otro que la presentación al Gabinete por parte de la ministra del proyecto de ley de Rehabilitación, Regeneración y Renovación Urbana y del Plan Estatal de la Vivienda 2013-2016, iniciativas dotadas con un total de 2.241 millones de euros y que tienen por objeto reanimar el hundido sector de la construcción tras el estallido de la burbuja inmobiliaria.
Este programa de mejora de la eficiencia energética es aún más significativo si se tiene en cuenta que, por exigencia de Bruselas, España deberá implantar a partir del 1 de junio la certificación energética de los edificios. Todo ciudadano o empresa que quiera alquilar o vender una vivienda deberá presentar al arrendador o comprador un certificado -se estima que su expedición por un profesional acreditado costará en torno a 200 euros- sobre el consumo de energía del inmueble, de forma que este indicador pueda ser comparado con el resto de las viviendas colocadas en el mercado inmobiliario. De esta manera, en caso de viviendas equiparables, el potencial comprador o arrendador se decidirá por la más eficiente energéticamente, ya que logrará un ahorro en el gasto de energía.
El proyecto del PSOE insistía en rehabilitar de manera integral las 3.500 viviendas del Polígono de San Pablo, cuyos bloques fueron construidos a finales de los años 60: se mejorarían las fachadas con un envolvente térmico y acústico, además de las terrazas y balcones, las canalizaciones y cubiertas y las zonas comunes con instalación de ascensores, nueva iluminación y cambio de instalaciones eléctricas. Las reformas no implicaban que los vecinos tuvieran que irse de sus casas, ya que todas se producían en las fachadas y en las zonas comunes, y tenían como consecuencia la creación de empleo en el sector de la construcción, un ahorro de al menos un 30% en la factura de la luz y la revalorización de las viviendas así mejoradas.
El portavoz del grupo municipal socialista y senador, Juan Espadas, ha tachado de “irrisoria” la cifra de 350.000 euros destinada en los Presupuestos Generales del Estado al museo Arqueológico de Sevilla y ha anunciado que el PSOE presentará una enmienda para que se eleve a 1,5 millones. Espadas, que visitó hace unos días el edificio diseñado por Aníbal González en la Plaza de América como primigenio pabellón de las Artes de la Gran Exposición Iberoamericana de 1929, describió un cuadro de su situación similar al de Santa Catalina: “riesgos evidentes de daños irreversibles y problemas no sólo de mantenimiento, sino también de seguridad”. Y, claro, no perdió la ocasión de atacar a Zoido: “No le he escuchado -dijo – ni una palabra sobre esto, pero sí sobre iglesias y otros lugares, y este museo se merece el mismo interés por parte del alcalde”. Hablando de intereses: cuando el Gobierno de Zapatero consignó para el Arqueológico en sus últimos años de mandato la aún más “irrisoria” cantidad de 317.000 euros, el que no dijo ni una palabra fue el propio Espadas.