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Arboles

Me he leído las 23 páginas de la nueva Ordenanza de Arbolado, Parques y Jardines Públicos en el municipio de Sevilla que ha redactado el gobierno de Zoido y que no han suscitado excesivo entusiasmo, sino más bien lo contrario, entre las asociaciones protectoras de las zonas verdes. El problema no son las Ordenanzas, donde teóricamente se protege todo lo protegible, se prohíbe todo lo prohibible y se sanciona todo lo sancionable, sino el desprecio al árbol innato en nuestro incivismo y que acabarán por convertirlas, como las anteriores, en papel mojado.

Hace unos años pudieron verse imágenes de una calle de París, cercana a la sede de la Unesco, toda levantada por obras. Lo que más me llamó la atención era que el tronco de todos y cada uno de los árboles había sido rodeado por un perímetro de tablones que llegaban hasta la cruz, desde donde partían las ramas, de forma que quedaban protegidos ante cualquier golpe accidental de los albañiles y/o de su maquinaria. Pues bien, similar protección del arbolado durante la ejecución de obras se decreta en el artículo 14 de las Ordenanzas de Sevilla, pero ¿ha visto alguien alguna vez que esta medida se haya aplicado durante la infinidad de obras acometidas en los últimos años en nuestra ciudad?

Durante el anterior mandato municipal se dio bula a los ciclistas, o si no ellos se la tomaron debido al interés político en fomentar el uso de la bicicleta para justificar la inversión (bien hecha, por otra parte) en la red de carriles bici, para que ataran sus vehículos de dos ruedas a cualquier tipo de soporte vertical en la vía pública. De las señales de tráfico y farolas se pasó sin solución de continuidad a  troncos de los árboles, especialmente de naranjos, que acabaron presos, y con la corteza dañada, de las cadenas antirrobo. Sobre el papel de la Ordenanza se trata de una práctica prohibida. ¿Quién la respeta y quién la hace respetar?

Monteseirín, que se las daba de progresista y moderno, fue tan bárbaro que en vez de trasplantarlos, como se habría hecho en una urbe civilizada, cortó a ras de suelo (lo vieron mis ojos) todos los naranjos de la Plaza Nueva, considerados un obstáculo durante los trabajos para el nuevo enlosado perimetral.

Así que yo, más que artículos sobre la tala y abatimiento en las Ordenanzas, le pediría a Zoido que cumpliera a rajatabla una de aquellas promesas que hizo cuando estaba en la oposición: para cortar un árbol en Sevilla será condición ‘sine qua non’ el permiso previo y por escrito del alcalde.

‘Bon vivant’

Monteseirín, a pesar de dárselas de humanista cristiano y de socialista de base, era en realidad un ‘bon vivant’ reprimido, represión de la que se liberó en cuanto se subió al coche oficial, primero en la Diputación y luego en el Ayuntamiento, y gozó de las mieles del poder a costa, naturalmente, de los contribuyentes. No sólo instauró la práctica de cobrar dietas de las empresas municipales para más que duplicarse así su sueldo, sino que se aprovechó al máximo del cargo de alcalde para alojarse en hoteles de cinco estrellas y apuntarse a todo tipo de viajes continentales y transoceánicos con cualquier pretexto, desde una presentación folklórica en Nueva York hasta para ver de gañote el Eurobasket de Polonia y, junto con Marchena,  el Mundial de Suráfrica. Ahora, con su innata torpeza política y defecto de la inoportunidad, sale en la foto de la cata de vinos en Madrid de ‘El club de la vida buena’. Monteseirín, de fiesta en su obligado exilio de la capital de España mientras los periódicos daban la noticia de la EPA de los seis millones de parados.

 

Valor y precio

El Tribunal de Cuentas ha constatado irregularidades en el 100% de las obras del Plan ‘E’ en Sevilla durante el fin de ciclo de la dupla Monteseirín-Torrijos. Dice, entre otras perlas, que el gobierno ‘de progreso’ en ningún caso tuvo en cuenta el precio como criterio de adjudicación en los contratos de obra. Naturalmente. El Tribunal sólo entiende de economía, pero no de política, y, al igual que en el flamenco-fusión, el arte del (sin) alcalde anterior consistía en hacer economía-política o en convertir la economía en pura política. Monteseirín se atuvo a la frase de Machado de que sólo el necio confunde valor y precio, típico error en que incurren los organismos fiscalizadores, que no tienen en cuenta los condicionantes de la vida política. Ya que disparaba con pólvora del Rey, de lo que se trataba con el Plan ‘E’  era de poner en valor el dinero público contratando el máximo número de operarios posible para hacer chapuzas en las aceras. En su inocencia el Tribunal cree que se trataba de inflar las cuentas cuando en realidad se trataba de inflar los votos.

 

El parque móvil de Manuel Marchena

El íntimo amigo del alcalde se puso dos coches a su servicio tras desembarcar en Emasesa

Las dietas a conductores pasaron de 194 a 3.500 euros de un año para otro

Los gastos de viaje fuera de Sevilla más que se duplicaron en su primer año como gerente

Las dietas por servicios extraordinarios pagadas por Emasesa a sus conductores crecieron un 1704% entre el años 2007 y 2008, tras nombrar Monteseirín a su íntimo amigo, Manuel Marchena, gerente de la empresa municipal de aguas, la ‘joya de la corona’ de la corporación hispalense. Asimismo, los gastos en viaje sfuera de Sevilla de directivos se incrementaron en un 116% de un año para otro tras la llegada de Marchena, que acaparó la mayor parte de los desplazamiento, en una muestra de lo que haría a lo largo de los años siguientes hasta que salió de la compañía con la marcha del Ayuntamiento de su gran valedor y protector, tras ganar Zoido las elecciones municipales en mayo de 2011.

Manuel Marchena, que actuaba en la práctica como el valido del entonces alcalde, no tenía por aquellas fechas carné de conducir, pero alardeaba de que no lo necesitaba porque siempre se desplazaba en un coche oficial que, por los cargos para los que lo nombraba Monteseirín, ponía a su disposición el Ayuntamiento a través de sus organismos o empresas. Así ocurrió cuando hubo que comprar un vehículo que se asignó al Plan Estratégico, sin sentido alguno pero como tapadera para poder acabar poniéndolo a su servicio.

Donde Marchena batió todos los records fue a su paso por Emasesa como gerente. Allí desembarcó en el año 2008. El directivo que llegó a cobrar anualmente 168.392 euros de sueldo, unos emolumentos que Monteseirín calificó de baratos dada su valía profesional (¿?), puso a su servicio dos coches y otros tantos conductores, para cubrir el turno de mañana y el de tarde. En concreto se asignó un Renault Megane y un Opel Insignia.

AGITADA VIDA SOCIAL

Sólo en sueldos, los dos conductores dedicados en exclusiva a Marchena entre 2008 y 2011 le costaron a Emasesa 406.000 euros en números redondos. El gerente era un hombre de agitada vida social, que lo mismo decía que trabajaba en pro del Ayuntamiento en el estadio Sánchez Pizjuán que cenando en los reservados de los restaurantes de cinco tenedores, de ahí que en muchas ocasiones los conductores tuvieran que transportarlo o ir a recogerlo a horas poco habituales. Esos servicios extraordinarios se acababan traduciendo en el abono de dietas.

En el año anterior al nombramiento de Marchena como gerente, Emasesa había gastado en dietas para sus conductores tan sólo 194 euros. En 2008, con Marchena al mando, la cifra se disparó hasta los 3.500, y fue creciendo ejercicio tras ejercicio. Todavía en 2011, con menos de medio año en el cargo debido al triunfo de Zoido en las elecciones municipales de mayo, el desembolso por este concepto fue de 3.800 euros. En total, los conductores al servicio de Marchena facturaron por dietas a Emasesa 17.300 euros durante el periodo que aquél estuvo al frente de la empresa.

VIAJES FUERA DE SEVILLA

El tercer capítulo de los gastos imputables a los viajes de Marchena y que tuvo que soportar Emasesa durante su período como gerente fue el de los desplazamientos fuera de Sevilla, para lo que recurría a los servicios de una agencia muy conocida en la ciudad y fuera de ella. Antes del desembarco del íntimo amigo de Monteseirín en la empresa de aguas, el conjunto de los directivos sólo gastaron 67.000 euros en todo el año 2007 en salir extramuros de Sevilla.

Al primer año con Marchena en el cargo de gerente, los gastos por este concepto se dispararon hasta los 145.000 euros, un 116% más. En 2009, las facturas ascendieron a 237.000 euros, y todavía a en el medio año final de su mandato en 2011 se elevaron hasta 43.000 euros, cantidad que duplica los gastos totales por este concepto en un año normal en la compañía.

En total, bajo el mandato de Marchena, el coste en viajes fuera de Sevilla para Emasesa ascendió a 580.000 euros.

‘Agua de Sevilla’ como coartada viajera

Zaragoza, coincidiendo con los preparativos o el periodo de celebración de la Exposición Mundial del Agua; Nueva York, en casual coincidencia con la maratón -una prueba atlética a la que Manuel Marchena tiene en un aprecio tan grande que incluso se calza las botas para correrla- de la ‘Gran Manzana’; China, Londres…. fueron algunos de los escenarios, nacionales e internacionales, a los que viajó Manuel Marchena como gerente de Emasesa con la excusa de presentar en el mercado el agua embotellada y saborizada bajo la denominación  ‘Agua de Sevilla’.

Dado que este nombre coincidía con el de una marca sevillana de perfumería registrada desde los tiempos previos a la Expo, este lanzamiento y la utilización de una marca protegida y propiedad de otra empresa estuvo a punto de provocarle un conflicto judicial al Ayuntamiento, que finalmente no se llegó a plantear debido al fracaso de la iniciativa, pero prueba la falta de seriedad y el desparpajo con que obraba Marchena.

Apenas nombrado gerente de Emasesa por Monteseirín, Marchena emprendió el negocio del agua embotellada, ajeno por completo al objetivo social y a la tradición de la empresa municipal de abastecimiento y sin que exista constancia en la misma de que se hiciera previamente un estudio de mercado y de viabilidad. Al contrario, en el proceso de contratación hay ausencia de documentos oficiales, no consta que se debatiera previamente por la comisión correspondiente, y sí se ha comprobado el fraccionamiento de contratos para llevar a cabo las adjudicaciones y el continuo uso del procedimiento de urgencia con la excusa de que había que ejecutar cuanto antes el proyecto.

Pese a que, según Monteseirín, los 168.392 euros de sueldo que cobró Marchena era poco para su valía profesional, con el proyecto ‘Agua de Sevilla’ dio prueba fehaciente de cuál era su auténtica talla como gestor. En fabricar las botellas se gastó 284.000 euros. Destinó 261.000 a patrocinar eventos con la marca ‘Agua de Sevilla’ (en publicidad y propaganda, Emasesa gastó sólo en el primer año de Marchena como gerente 2,9 millones de euros). En otros gastos de promoción empleó 611.000 euros.

En enero de 2010 rescindió el contrato a la empresa distribuidora, con lo cual no había agua que vender en el mercado, pero Marchena siguió viajando y promocionando las botellas, que se fabricaron a decenas de millares pero de las que sólo se han vendido unas 2.000. La operación ‘Agua de Sevilla’ se ha saldado con las siguientes magnitudes: 10.771,92 euros ingresados por la venta de botellas; 1.156.000 euros gastados. Total de pérdidas para Emasesa y los sevillanos: 1.145.229 euros.

SUELDOS DE LOS CONDUCTORES

DESTINADOS A MARCHENA

AÑO   CANTIDAD

2008 105.000

2009 97.000

2010 101.000

2011 103.000

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DIETAS ABONADAS A LOS CONDUCTORES

AÑO DIETAS

2007 194

2008 3.500

2009 4.700

2010 5.300

2011 3.800

NOTAS.- La cifra de 2007 corresponde al año anterior a la llegada de Marchena y la de 2011 está referida al primer semestre de 2011, al final del cual dejó el cargo.

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GASTOS DE VIAJE FUERA DE SEVILLA

AÑO GASTO

2007 67.000

2008 145.000

2009 237.000

2010 155.000

2011 43.000

NOTA.-  La cifra de 2007 corresponde al año anterior a la llegada de Marchena y la de 2011 está referida al primer semestre de 2011, al final del cual dejó el cargo. Engloban a todos los directivos, si bien gran parte de los gastos son imputables al antiguo gerente.

(in)solidario

El híper concejal Goro Serrano, chico para todo de Zoido, dice sobre la suspensión del bonobús solidario, oficialmente por falta de dinero, que la partida presupuestaria que se le ha destinado en 2012 era “prácticamente coincidente” con la de 2011. El salto (ya que hablamos de viajes, como en los tramos del Metro) de 2,8 a 2,5 millones de euros supone una diferencia del -10,72%. Por bastante menos que eso con la gasolina este verano, ha convocado el ministro Soria a los mandamases de las petroleras a su despacho y les ha leído la cartilla. En cifras absolutas, el recorte al bonobús solidario ha sido de 300.000 euros. Teniendo en cuenta que al Consistorio se le ha acabado el dinero justo después de adjudicar por 230.000 euros una web con la inocente intención de trasladar digitalmente (nunca mejor dicho) la información municipal a los distritos (Marchena era más burro y lo hacía buzoneando los barrios con revistas plagadas de fotos de Monteseirín), la conclusión es obvia: le ha quitado dinero al bonobús solidario para destinarlo a propaganda. Robin Hood al revés.

Las cuentas de la Davis

A falta de dos meses y medio para que se cumpla el XX aniversario de la clausura de la Expo-92, el Ayuntamiento, como ha sido incapaz de articular aún el programa conmemorativo al que se comprometió, ha optado por rendirle su particular homenaje a la Muestra Universal con la presentación, casi ocho meses después de celebrada, de las cuentas de la Copa Davis.

El paralelismo con la Expo es evidente. Al igual que Olivencia, el comisario general del 92, Zoido también prometió un ‘balance cero’ (nada de déficit) por la organización del acontecimiento deportivo y, sin embargo, ha acabado costándonos casi un millón de euros (965.844).

Y al igual que Pellón camufló las pérdidas de la Expo metiendo en el balance su particular valoración de los activos que se quedaron en la Cartuja (mírese qué pasó luego con el telecabina, monorraíl, pérgolas…), Gregorio Serrano, delegado de Economía, ha tratado de rebajar las pérdidas en 380.000 euros restándoles el valor de los activos adquiridos por el Ayuntamiento (la cubierta -toquemos madera- y las lonas). Unos activos que, conforme al cuadrante del flujo del dinero de Robert Kiyosaki, son hasta ahora un mero pasivo porque no generan ingresos, no han sido reutilizados en estos 8 meses y causan gastos de almacenamiento y seguridad, no vaya a ser que los roben de nuevo.

Pero, ¿qué digo ‘balance cero’ o equilibrio entre gastos e ingresos al modo de Olivencia con la Expo-92 en su bienintencionado afán de espantar el fantasma de la ruina de la Expo del 29, que Sevilla estuvo pagando hasta muchos años después? La Davis iba a ser una mina de oro para la ciudad, ¿o es que ya nadie recuerda que se habló de que el tenis iba a reportar 30 millones de euros y de que por cada euro invertido íbamos a recoger 30?

Gregorio Serrano ha abundado en la tesis de que se habría conseguido no ya el  ‘balance cero’, sino incluso superávit si la Junta de Andalucía y la Diputación hubieran aportado al menos la mitad (607.650 euros) de la subvención que concedieron en 2004 (1.215.300 euros) cuando quien organizó la final tenística fue el Ayuntamiento gobernado por el socialista Monteseirín.

Serrano ha reprochado a los mandamases de las dos Administraciones en poder del PSOE que hayan aportado ‘cero euros’, para darle así “un tortazo a Zoido en la cara de todos los sevillanos”, pese a que, según denuncia, estuvieron luego sentados viendo los partidos y se colige que gratis total por invitación (¿o es que acaso se colaron?) del propio Ayuntamiento.

SOLO ANTE EL PELIGRO

 

Hasta Zoido se lamenta de que la Junta y la Diputación lo hayan dejado “solo ante el peligro” de organizar la Davis. Maticemos este nuevo intento de confrontación política  a costa del deporte entre el Ayuntamiento y la Junta, acaecido el mismo día en que el alcalde se entrevistaba con el presidente Griñán en San Telmo y ambos se hacían mutuas promesas de enterrar el hacha de guerra.

Zoido, recién llegado por entonces a la Alcaldía, quiso dar un golpe de efecto solicitando la final de la Davis, aun a costa de aceptar imprudentemente el pago de un millón de euros a la Federación Española de Tenis pese al escenario de crisis existente y cuando por el horizonte asomaba el Plan de Ajuste, para ponerse él solo la medalla y obtener réditos políticos si el evento salía bien, como salió deportivamente (España ganó a Argentina) y organizativamente.

El alcalde no se encomendó previamente a la Junta y a la Diputación, sino que las abocó ante un hecho consumado, pese a que existía el precedente de que el Gobierno andaluz se había negado a subvencionarle al Ayuntamiento de Córdoba la semifinal alegando que las circunstancias económicas eran muy diferentes a las de los dorados años del ‘boom’ inmobiliario y el supuesto ‘milagro económico’ español, que permitieron librarle a Monteseirín  1,2 millones en 2004 para la otra final de la Davis en Sevilla.

Por tanto, Zoido nunca debió embarcarse en organizar el evento deportivo por su cuenta y riesgo y confiando en una subvención ‘a posteriori’ de la Junta y la Diputación, subvención que tampoco habría ocultado el balance final de pérdidas de un millón de euros para el contribuyente, porque Gregorio Serrano parece olvidar que tan público es el dinero del Ayuntamiento como el de las otras dos Administraciones.

Al margen de que Zoido aceptara un contrato demasiado leonino con la Federación para los tiempos de crisis que corren y de que por tanto la Davis podría haber resultado más barata, la cuestión de fondo es si es rentable para la ciudad organizar eventos de este tipo aunque nos cuesten un millón de euros, pensando en que a corto, medio o largo plazo generan esos retornos económicos que nadie ha medido objetivamente,  y también en que fortalecen la ‘marca’ Sevilla, máxime cuando la final del tenis tiene una audiencia televisiva planetaria.

Obviamente, el gran beneficiario es el sector turístico. El presidente de los hosteleros, Sánchez-Cuerda, dice que la Davis incrementó en un 30% la facturación de bares y restaurantes y que su organización saluda la celebración de grandes eventos deportivos y culturales como herramienta de estímulo económico.

No basta con saludar. Cuando se repasa la lista de patrocinadores de la Davis, sólo hay una empresa del sector turístico, el restaurante Abades, y con una aportación en especie y no en dinero líquido. Así pues, si el sector turístico quiere eventos, que los patrocine, porque la política actual equivale a privatizar los beneficios (para ellos) y socializar las pérdidas (costeadas por todos los sevillanos).

 

 

Protección

En una Democracia auténtica, la Administración debe ser tan transparente como una casa de cristal, pues con que fuera tan sólo un poco opaca ya sería señal de que tendría algo sospechoso de irregularidad que ocultar. Por éso, al igual que la moda-mordaza de las ruedas de prensa sin preguntas, que en todo caso serán monólogos políticos con los periodistas como mudos espectadores, me escama una barbaridad la apelación de Asunción Fley a la Ley de Protección de Datos para no darle acceso a los concejales del PSOE, que lo son tanto como ella -que sí se arroga la exclusividad de manejar los papeles-, a las facturas pagadas a los proveedores, no vaya a haber más duplicidades. Cuando las facturas falsas y otros escándalos de la era Monteseirín/Torrijos, como aquella web encargada al primo, el gobierno local le negaba al PP los expedientes con la coartada de la dichosa Protección de Datos, de ahí aquello que dijo Zoido de que cuando él gobernara, “luces y taquígrafos”. Vuelta la tortilla, el PP recurre a los mismos pretextos que PSOE e IU. ¿Dónde está el cambio?

 

 

Sueldos

Juan Espadas anunció la presentación en el próximo Pleno de una moción para que se regulen los “elevados sueldos” de los 33 directivos y/o gerentes de las empresas municipales, y puso como ejemplo al director-gerente de Fibes, al que “irresponsablemente” –dijo el portavoz socialista – Zoido le mantiene una retribución de 150.000 euros/año. Pues bien, ese mismo día se conocía la sentencia que obliga al Consistorio a pagarle a Felipe Luis Maestro, antecesor de Gaspar Sanz en la Feria de Muestras, una indemnización de 218.256 euros estipulada en su contrato para caso de ruptura, que graciablemente le había aprobado Monteseirín y que hasta la propia juez que ha fallado a su favor (un contrato es un contrato) ha calificado de escandalosa para los tiempos que corren. Y a ello hay que unirle los 270.000 euros anuales que cobraba entre fijo y variables, por lo que Espadas se lo ha puesto a huevo a Zoido para el próximo Pleno, si es que aún piensa en presentar la moción. Hay días en que las noticias las carga el diablo para dejar a algún político con el culo al aire.

 

Micropolítica

Con Zoido se demuestra que es posible un giro a la izquierda que, paradójicamente, era inviable con Monteseirín. No me refiero a cuestiones ideológicas, sino de ordenación vial. Monteseirín, el (sin) alcalde que presumía de la contaminación evitada con la pseudopeatonalización de la Avenida, fomentaba las emisiones de CO2 en Los Remedios con la prohibición de que los automovilistas que circulaban por el puente de San Telmo giraran hacia el Paseo de Colón. Así, durante estos años, los miles de conductores procedentes de Triana y  República Argentina eran obligados a dar un rodeo por el Paseo de las Delicias y cambiar de sentido en la glorieta de los Marineros Voluntarios para poder embocar el Paseo de Colón, con el consiguiente gasto de gasolina y emisiones de gases de efecto invernadero. Ahora, Zoido ha acabado con esta prohibición ilógica y autorizado el giro a la izquierda en el puente de San Telmo, una simple medida de micropolítica que ahorra atascos y contaminación a Sevilla. ¿Que qué es esto de la micropolítica? Pues la aplicación del sentido común.

 

Goebbels

Cuentan las crónicas periodísticas que, durante su intervención en la clausura del XII congreso del PSOE (A), Rubalcaba aseguró que la victoria (de Pepe Griñán) en las pasadas elecciones autonómicas fue “una proeza”. ¿Proeza? ¿Victoria? ¡Pero si con Griñán el PSOE perdió por primera vez en treinta años unas elecciones autonómicas en Andalucía, además de 654.000 votos y nueve diputados! ¡Pero si con Griñán el PSOE(A) venía de perder previamente las elecciones municipales y las generales en la comunidad autónoma! La vuelta a la tortilla de Rubalcaba con Griñán me recuerda la leyenda urbana alimentada por los socialistas sobre las tres supuestas victorias de Monteseirín en Sevilla. El (sin) sólo ganó unas elecciones municipales, y sin mayoría absoluta, y perdió las otras dos, frente a Soledad Becerril y Juan Ignacio Zoido, por lo que sólo pudo gobernar con las muletas del PA primero y de IU después, al verse en minoría frente al PP. Como se ve, el PSOE es experto en aplicar al principio goebbelsiano de repetir muchas veces una mentira para que parezca la verdad.