Archivo por meses: octubre 2009

El tranvía cumple dos años

La media diaria de 2007/2008 fue de 12.468 usuarios

Tussam reconoce que está “estabilizado” y se limita a decir  que lo usan 17.000 personas en día laborable

Los autobuses del extrarradio, Duque y Encarnación  habrían compensado la pérdida de viajeros a Plaza Nueva

Los desplazamientos a pie y en bicicleta se han convertido en la alternativa barata al ‘Metrocentro’

Hoy, día 28 de octubre de 2009, se cumplen dos años desde la inauguración del tranvía, la línea de menos de kilómetro y medio en la que el alcalde se gastó 80 millones de euros en números redondos como reclamo preelectoral y que trató de presentar ante el imaginario colectivo como la sustituta del Metro al bautizar eufemísticamente su proyecto como el ‘Metrocentro’.

Dos años después, las fuentes oficiales de Tussam consultadas por este periódico no han querido ser muy explícitas sobre el balance de viajeros y otros datos de interés y se han limitado a decir que tras los grandes cambios acaecidos en la ciudad y que han modificado los hábitos de los sevillanos (peatonalización, final de los autobuses en Plaza Nueva, implantación del tranvía, llegada del Metro a la Puerta de Jerez…), el ‘Metrocentro’ se ha estabilizado al registrar una media de 17.000 usuarios en días laborables, cifra muy alejada de los 50.000 pasajeros/día que en conjunto transportaban los autobuses sustituidos por el tranvía.

Hay que recurrir a las escasas estadísticas municipales sobre el ‘Metrocentro’ para hacerse una idea aproximada de lo que está suponiendo el recuperado tranvía. Conjugando los datos ofrecidos en una circular interna de Tussam de finales de enero de 2009 y en una nota de prensa del 25 de marzo, se obtiene el dato de que el tranvía transportó desde su inauguración el 28 de octubre de 2007 hasta el 31 de diciembre de 2008 un total de 5.373.962 pasajeros.

La empresa municipal de transportes segrega de esta cifra “el millón de usuarios transportados en los tres meses de 2007”. Realmente no fueron tres meses, sino tan sólo dos meses y cuatro días, con la importante matización de que el día de la inauguración fue gratuito. Aquel domingo 28 de octubre de 2007 se sumaron al estreno del tranvía 50.000 personas en números redondos. El lunes, primer día en que había que pagar, el número de pasajeros descendió en más de un 80 por 100. Traducido a cifras, ese porcentaje significaría que subieron al tranvía unos 10.000 usuarios solamente.

Así pues, tendríamos tres períodos temporales:

1)      Pasajeros transportados en 2007 (65 días), contando los 50.000 gratuitos de la jornada inaugural: 1.000.000 en números redondos, a una media de 15.384 personas.

2)      Pasajeros transportados en 2008 (366 días), 4.373.962, a una media de 11.950 por día.

3)      Pasajeros transportados en 2007 y 2008 (431 días), 5.373.962, a una media de 12.468 diarios.

Para lo que va de 2009, Tussam se limita a dar el dato de que el tranvía se ha estabilizado en 17.000 usuarios en días laborables. Si realmente fuera así, ello significaría que sólo en los 250 días laborables transcurridos desde principios de año a  la fecha en que se nos dio este balance, el tranvía habría transportado 4.250.000 viajeros, y aún faltarían por contabilizar los de 39 días festivos.

Teóricamente se habría  superado en menos de diez meses la estadística del año 2008 (4.373.962 usuarios), un registro triunfal que el Ayuntamiento no habría dejado de señalar. Al hablar de “estabilización” y limitarse a ofrecer promedios sólo de días laborables, lo más probable es que Tussam no esté contabilizando muchos más pasajeros que en el conjunto de 2007 y 2008.

Lejos del autobús

Con los datos reales que hemos visto hasta ahora está claro que el tranvía no ha captado el promedio de 50.000 pasajeros/día del conjunto de líneas de autobuses que rendían viaje en la Plaza Nueva. Tussam entiende lo contrario, porque en su opinión ha habido una redistribución de usuarios hacia las líneas de autobuses que llegan al Duque y a la Encarnación o, ahora, a sus proximidades.

Es decir, que aunque esos pasajeros no utilizaran el tranvía, no habrían abandonado la red de Tussam, como probaría el dato de que al finalizar 2008, ya con 14 meses de servicio del ‘Metrocentro’, el número total de pasajeros transportados por la empresa municipal de transportes sólo descendió en un 0,4 por 100 hasta situarse en casi 85 millones. Y ello a pesar de que no prestó el servicio de lanzadera desde el Charco de la Pava en la Feria de Abril de aquel año.

Tussam sí reconoce “el notable incremento de la movilidad en modos no mecanizados, como los desplazamientos andando y fundamentalmente en bicicleta, ya sea pública o privada”, que habrían afectado al tranvía. Pero hay que tener en cuenta que en ese mismo periodo (año 2008) la empresa municipal habría compensado la supuesta pérdida de viajeros en el centro con una mayor captación en el extrarradio merced  a las ampliaciones de algunas líneas, lo que se tradujo en casi medio millón de kilómetros más recorridos por la flota de autobuses.

Dado el oscurantismo de la empresa municipal, para discernir la verdad habría que poder analizar la evolución del número de usuarios línea por línea y año por año, si bien Tussam tampoco ha dado mucha validez ‘a posteriori’ a la cifra de 50.000 pasajeros/día que llegaban a la Plaza Nueva, cuando para justificar la construcción del tranvía no contaminante frente a los 2.000 autobuses que cruzaban a diario la Avenida,  el Ayuntamiento llegó a hablar de 100.000 viajeros en cada jornada.

Si hubieran sido realmente 50.000, los autobuses hubieran transportado hasta la Plaza Nueva 18.250.000 pasajeros anualmente, por lo que 4,3 millones del tranvía en 2008 arrojarían en el balance una pérdida de 13.876.038 usuarios, que habrían optado por irse andando o en bicicleta. Dado que en su balance global del año pasado Tussam sólo perdió el 0,4% de usuarios o esa cifra no era real o, como arguye la empresa municipal, se ha producido un trasvase de usuarios a los autobuses que llegan a la Plaza del Duque y, en mayor medida, a los que rinden viaje en el entorno de la Encarnación.

Marcha lenta

Con todas esas matizaciones, la del tranvía es ya la segunda línea en ocupación de toda la red de Tussam y, por su menor recorrido, la que lidera la estadística en vueltas realizadas, con más de sesenta mil. También es la línea menos rápida, pues el tranvía viaja a poco más de siete kilómetros a la hora. Con una marcha lenta, una persona recorre de 4 a 5 kilómetros en ese mismo periodo de tiempo, y dado que entre el Prado y la Plaza Nueva hay 1.317 metros de distancia, es más que probable que muchos potenciales usuarios del ‘Metrocentro’ prefieran irse andando antes que en el tranvía para ahorrarse el precio del billete y porque sólo van a tardar un 30% más de tiempo en hacer el mismo trayecto.

El día de la semana con más usuarios es el viernes (unos 18.000 de media), el preferido a la hora de hacer las  compras en el centro. Las horas de mayor utilización son de 9 a 12 en sentido Prado-Plaza Nueva y de 12,30 a 15, en el sentido Plaza Nueva-Prado. Aunque Tussam no ha dado cifras actualizadas al respecto,  parece que se mantiene la tendencia de que las franjas horarias menos utilizadas son las comprendidas entre las 6 y las 7,30 de la mañana y  las últimas horas de la noche, hasta el punto de que cada vez es más frecuente que el servicio acabe de hecho a las 12 de la noche con el consabido mensaje en las pantallas de que se suspende “por razones técnicas”, cuando oficialmente debería durar hasta las 2 de la madrugada.

Esas horas se aprovechan para revisiones y mantenimientos. Así pues, queda claro que el tranvía se usa más en las horas de gestiones y compras en el centro, en los festivos cercanos a Navidad y Reyes y en los ‘puentes’ en que Sevilla registra mayor afluencia de turistas.

Cada tren puede transportar en cada viaje 254 personas (200 de pie y 54 sentadas), una capacidad equivalente a la de tres autobuses o 50 automóviles, y hace como promedio unos siete viajes a la hora, con una duración de entre siete y ocho minutos según la velocidad.

La sustitución de los autobuses por el tranvía ha permitido eliminar diariamente las 20 toneladas de CO2 que emitían los autobuses que pasaban por la Avenida. El nivel de satisfacción de los usuarios roza el 90%, según las encuestas realizadas, y el tranvía ha sido utilizado por Tussam para aplicar innovaciones como la tarjeta sin contacto, la música clásica ambiental, el intercambio de libros y la red Wi-Fi en todos los trenes.

CAF DEBERÍA TENER TRANVÍAS SIN CATENARIAS EN 2010

Las obras de ampliación del tranvía hasta San Bernardo, de unos 500 metros de longitud, se proyectarán con las canalizaciones y tomas necesarias para la instalación de catenarias pero éstas no se montarán finalmente si previamente la empresa suministradora de los trenes del tranvía, la guipuzcoana CAF, culmina con éxito el desarrollo de su sistema de acumulación de energía por súper condensadores,  que permitirían a los convoyes funcionar sin precisar un cableado aéreo.

Dado que la ampliación del tranvía se acogerá a los planes anticrisis del Gobierno y de la Junta de Andalucía y que por las características de ambos no se incluyen subvenciones al cableado, en la primera fase de ejecución  se acometería sólo la instalación de las vías.

Tussam ha ejecutado el contrato de compra con CAF de los trenes actualmente en servicio pero con la cautela de que la compañía auxiliar de ferrocarriles les adaptará el sistema de condensación de energía sustitutivo de las catenarias, en la confianza de que estará listo en 2010 y permitirá eliminar definitivamente el cableado entre la Plaza Nueva y el Archivo de Indias antes de la Semana Santa.

La liberación de otros tramos de catenaria dependería de la autonomía energética que CAF lograra con su sistema, mucho más avanzado que el de una batería convencional. En caso de que la empresa guipuzcoana no tenga lista la alternativa para entonces, volvería a pagar, como ya ha hecho este año, el desmontaje y reinstalación de las catenarias para evitar su impacto estético en las procesiones de Semana Santa.

CAF ya se ha llevado uno de los trenes del ‘Metrocentro’ –actualmente prestan servicio cuatro- para probar con él el prototipo que presentó hace unos meses en sus instalaciones de Zaragoza y que luego ha seguido experimentando en Linares y Vélez-Málaga.

El compromiso de la compañía es que llegue rodado a Sevilla, que sería la primera ciudad del mundo donde se usarían tranvías con súper condensadores de acumulación de energía montados en el techo de los trenes. El reto consiste en una acumulación de gran cantidad de energía en los trenes en el mínimo tiempo posible para irla liberando lentamente en el recorrido, un reto aún más difícil de superar en el caso de Sevilla dada la escasa distancia entre la Plaza Nueva y el Archivo de Indias. Además, hay que tener en cuenta las características singulares de Sevilla, con el extremo calor del verano, por lo que se precisa energía añadida para mantener los sistemas de refrigeración en los vagones.

Veinticinco segundos

CAF ha denominado a su sistema de almacenamiento de energía “acumulador de carga rápida” (ACR) y su prototipo fue presentado públicamente hace unos meses en su factoría aragonesa. Consiste en la sustitución del tendido eléctrico de alimentación por catenaria rígida que se instalará en las diferentes paradas de pasajeros. En el tiempo de parada, se carga desde esa catenaria fija un acumulador que dota al tranvía de autonomía suficiente hasta la siguiente parada. El proceso de carga del ACR se realiza en unos 25 segundos.

Los módulos ACR se sitúan en la parte superior del tren, desde donde nutren a los diferentes motores de tracción del tranvía. Cuando el tren se detiene, la energía que producen los motores en el proceso de frenado realiza el camino contrario cargando parcialmente los condensadores. Los trenes por catenaria sólo consiguen recuperar y devolver a la red parte de esa energía de frenado, por lo que el ACR aumenta la eficiencia y el ahorro energético.  Además, en los tramos donde el tranvía opera con catenaria, el acumulador permite reducir los picos de energía, ya que puede almacenar o suministrar al tren de esa energía, produciéndose también una mayor eficiencia.

En la demostración de  Zaragoza, el prototipo hizo cuatro tramos de 200 metros sin necesidad de carga de acumuladores y mantuvo más de un tercio de la misma. El recorrido medio entre paradas para la instalación de Sevilla es de 400 metros, por lo que ese sistema está pensado para tener autonomía suficiente, incluso si  el tranvía debe detenerse entre estaciones (por imperativos semafóricos, paradas de seguridad, u otros motivos) y volver a ponerse en marcha con el consiguiente pico de energía que eso demanda.  El sistema de CAF permitiría instalar hasta cuatro supercondensadores en cada vehículo, aunque lo ideal es adaptar el número a cada necesidad específica.

La compañía valoró cuatro sistemas de alimentación para el diseño de un sistema de tracción de tranvía sin catenaria que fueron los siguientes: baterías, supercondensadores, volante de inercia y alimentación por el suelo mediante un tercer raíl. Se decantó finalmente por los supercondensadores, un sistema que permite una carga más rápida que las baterías y ser más seguro que los volantes de inercia. El sistema de tercer carril también presentaba mayores dificultades en la seguridad y, sobre todo, resulta muy caro para la adaptación a líneas ya existentes.

El ACR podría en un futuro adaptarse a otro sistema de acumulación de energía, si por ejemplo, se desarrollara una batería que permitiera la carga en menos de 30 segundos. También se ha considerado la posibilidad de que el ACR llegue a alimentarse con pilas de combustible de hidrógeno, aunque esta tecnología no está suficientemente desarrollada.

Monteseirín reinventa el Nodo

Es tan verídica como las historias del Pali la anécdota de aquel forastero que cuando vino aquí y vio el lema NO8DO en el escudo de la ciudad no tuvo más ocurrencia que decir lo siguiente: “Fíjate si será rancia Sevilla que todavía anuncian el Nodo”. Había confundido el escudo otorgado por el rey Alfonso X el Sabio a Sevilla con el noticiario documental instaurado obligatoriamente por Franco en todos los cines de la época como instrumento de propaganda del régimen.

Hoy, el que dice lo mismo que el forastero de la anécdota es el Consejo Audiovisual de Andalucía en su informe sobre Giralda Digital, la televisión municipal convertida tan en la voz de su amo de Monteseirín como lo era el Nodo de Franco. Así, entre otros muchos datos demoledores sobre el sectarismo de la emisora controlada por el marchenero valido del alcalde, el estudio del Consejo demuestra que sólo el 0,9% del tiempo de voz está dedicado a la oposición municipal; que las menciones al equipo de gobierno casi siempre abren los informativos; que el 88% del tiempo destinado a partidos políticos es para la formación del señor alcalde….y así sucesivamente.

Tras este informe oficial es cuestión de darle a la moviola para reír por no llorar al recordar lo que dijo el pasado mes de abril Alfonso Rodríguez Gómez de Celis sobre la caja tonta de Alfredo: “Si no tuviese como objetivo ofrecer el servicio público que no pueden dar otras soluciones más que las del Ayuntamiento, no tendría sentido hacerla”. ¿Servicio público? Pues aquí, amigo Celis,  tenemos la prueba del auténtico carácter de la televisión marchenera del alcalde: ser el nuevo Nodo, pero a escala local y en ¿plena? Democracia. Ya ven, Monteseirín, que va por la vida de adalid de la modernidad, ha acabado reinventado las rancias prácticas de antaño. Será, como decía Marx, que la historia se repite dos veces: la primera como tragedia y la segunda como comedia.

Ahora ya sólo falta que don Alfredo aparezca en su televisión digital, que por ser tan antigua emite aún en analógico, inaugurando en su Nodo particular, como aquel otro de infausta memoria, el último pantano.

El de Melonares, naturalmente.

Autoridad sólo en la tarjeta de visita

Torrijos, vicepresidente segundo de Mercasevilla y que figura como asistente en  las actas de celebración del comité ejecutivo de la empresa municipal, la comisión de administración y la junta general de accionistas que aprobó en octubre y noviembre de 2005 la operación de venta de suelos de Mercasevilla, insiste en declarar que no ha firmado nunca un pliego de condiciones, ni ha asistido a ninguna mesa de contratación, “porque –asevera- no están en mi potestad, ya que no tengo autoridad para ello”.

Para empezar, su aserto no se compadece con su condición de primer teniente de alcalde de la ciudad y vicepresidente segundo de la empresa municipal. Pero aunque fuera cierto lo que dice Torrijos, no que no es autoridad, sino que no estuvo en la firma de pliegos ni en la mesa de contratación -con lo cual se escuda tan detrás de los técnicos como el alcalde-, debería explicar para qué sirve el Consejo de Administración y para qué su presencia en el mismo. Se presupone que el máximo órgano de la empresa  es el que en última instancia supervisa y aprueba una operación de venta de suelo por valor de más de 100 millones de euros.

Imaginemos que lo ocurrido en Mercasevilla hubiera ocurrido en una compañía privada. ¿Se habría tragado la Junta General de Accionistas la explicación del Consejo de Administración de que fue engañado por sus técnicos o ‘ipso facto’ habría sido destituido el Consejo en pleno y todos los implicados en el proceso de venta? Aquí la Junta General de Accionistas es Sevilla, y Torrijos omite que al menos tiene una responsabilidad ‘in vigilando’, pues para eso lo han puesto ahí los sevillanos, para que vele por los intereses de la ciudad y no sólo para pasar por caja a fin de mes, ¿verdad, Antonio?

Atarazanas y Patio de los Naranjos

El Caixafórum que La Caixa construirá en Sevilla será una realidad en las Atarazanas en el año 2015 gracias al proyecto de Guillermo Vázquez Consuegra. Contaba Carlos Mármol en la competencia que aunque ahora el arquitecto sevillano no deja de recibir premios y grandes encargos, no siempre fue así y que hasta hace unos años la mayor parte de su obra estaba fuera: en Vigo, Valencia, Génova, Cartagena….. Naturalmente, como en Sevilla se cumple más que en ninguna parte el dicho de que nadie es profeta en su tierra, si Consuegra no se hubiera lanzando a competir por el mundo y triunfado fuera, a estas horas seguiría como en sus inicios: haciendo sólo VPO para Emvisesa.

Lo mejor del Caixafórum que ha diseñado consiste, a mi juicio, en cómo libera los cegados arcos de las Atarazanas que dan a la calle Dos de Mayo para, recuperando su antigua luz y transparencia, permitir el libre acceso de los transeúntes y convertir el antiguo astillero en una nueva plaza pública para la ciudad.

Mientras La Caixa abre las Atarazanas a toda Sevilla, a pocos metros, el Arzobispado sigue haciendo lo contrario: manteniendo clausurado al paso de los sevillanos el Patio de los Naranjos de la Catedral, que estuvo expedito durante siglos hasta que se le dio el cerrojazo para obligar al turisteo a pasar por taquilla.

Y es que aquí los papeles están cambiados: la Caja catalana recupera y le abre a Sevilla su patrimonio histórico y la Iglesia cierra el patrimonio de Sevilla para hacer caja.

Precaución, contribuyente

Parafraseando la popular canción de Perlita de Huelva que suena en las cabinas de todos los camioneros, hay que proclamar ‘Precaución, amigo contribuyente, Hacienda es peligrosa’. ¿Es usted autónomo, profesional, pequeño empresario o similar que esté obligado, para estar en paz con Hacienda, a presentar ante su banco la declaración del IVA previa cumplimentación del modelo 303? Pues que sepa que está en grave riesgo de recibir un requerimiento de los señores del Fisco si ya desde el pasado mes de julio en su oficina bancaria siguieron la práctica habitual y se olvidaron de introducir su formulario en un sobrecito. Una nueva exigencia que a los encargados  de velar por nuestro bienestar se les ocurrió implantar en pleno verano y de la que, a pesar de que dicen que enviaron una circular a toda la Banca y a todos los afectados, muchos ni se han enterado todavía.

El caso es que Hacienda amenaza con no dar validez a las declaraciones pasadas y futuras sin el dichoso sobrecito y que por tanto pende sobre sus cabezas una espada de Damocles en forma de recargos u otro tipo de sanciones. El caso es hacer caja y complicarle la vida al sufrido contribuyente. Las broncas en la ventanilla de la Delegación de Sevilla ya han empezado y amenazan con extenderse a medida que la gente se vaya percatando. Hacienda con sangre entra.

Por cierto que si al comprar uno o varios de los modelitos 303 a usted se le ocurre pedirle a Hacienda  una factura con todos sus avíos, por aquello de desgravarse algún céntimo de la voracidad fiscal, se encontrará más de una sopresa. Para empezar, mientras a usted el Fisco le exige facturas en tiempo y forma a ver si lo coge en un renuncio, en la ventanilla le entregarán un ticket miserable, con grandes probabilidades de extravío por su diminuto tamaño. Y si le echa un vistazo al ticket, verá que no se lo expide Hacienda, sino una empresa de artes gráficas sita en un polígono industrial de un pueblo de Madrid.

Y, como contribuyente, podría usted hacerse algunas preguntas la mar de procedentes. Por ejemplo: si es un proveedor externo a Hacienda, ¿cómo se aprovecha de las instalaciones oficiales y no se identifica como tal? ¿Por qué un funcionario público despacha el género de una empresa privada? Si un funcionario trabaja vendiendo productos  de un tercero en sede oficial, ¿por qué no vende también artículos de otras empresas privadas que podrían reclamar igual derecho? La respuesta, como en la canción de Bob Dylan, está en el viento.

De oca a oca

Y de Hacienda a Hacienda, y tiro porque me toca. Entre la ingente cantidad de correspondencia acumulada en las últimas semanas por mi proverbial falta de tiempo, hallo para mi sorpresa dos cartas iguales de la Agencia Tributaria de Sevilla, dependiente de nuestro querido Ayuntamiento. Incluyen, y creo que ya los tengo por  cuadruplicado al menos, los recibos para el pago del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) en periodo voluntario. ¿Dos cartas? ¿Será que me querrán cobrar por partida doble para tapar el inmenso ‘agujero’ de Tussam y Cía.? No sería la primera vez. En tiempos la ciudad estaba integrada en la Opaef, dependiente de la Diputación, pero como Sevilla es muy suya y no quiere mezclarse con los pueblos, se salió para ir por libre,  y luego Monteseirín, a pesar de que provenía de la Corporación Provincial, montó la Agencia Tributaria para de paso quitarse del medio a los agentes recaudadores.

Decía que en aquel tiempo me cargaron dos veces el mismo recibo del IBI a mi cuenta bancaria. Tuve que recurrir al Defensor del Pueblo para que, tras más de un año de papeleo, me devolvieran el dinero. Por mi natural espíritu quijotesco me embarqué en otra batalla: de nuevo gracias al Defensor logré que me pagaran intereses legales por haber dispuesto indebidamente de mi dinero durante casi dos años. Ya no hay ejercicio en que no reciba una misiva de la Hacienda local instándome a que domicilie el pago de mis impuestos a cambio de una serie de bonificaciones: 5% el primer año; 3% el segundo; 1% en el tercero y siguientes.

No he picado. Como el gato escaldado del agua huye, he preferido quedarme como estoy. Y gracias a Dios, porque ya una vez me alteraron los datos del piso; otra me aplicaron una subida indebida…¿Cuántas veces tendría que haber vuelto a recurrir al Defensor del Pueblo y cuánto me habría costado el tiempo perdido en papeleo y sofocones? Ahora he sabido que si la Agencia Tributaria de Monteseirín me ha enviado dos sobres a mí y a millares de contribuyentes más es porque se ha equivocado digitalizando el código de barras en los recibos y éstos no se pueden tramitar en la ventanilla del Banco. Son torpes hasta a la hora de cobrar. Y ahora, ¿cuál de los dos sobres es el que vale?

U2 en el país de las maravillas

El pasado 8 de octubre se pusieron a la venta las entradas para el concierto que la banda irlandesa U2, liderada por el otro Bono (no el de las Cortes), ofrecerá el 29 de septiembre de 2010, ¡a un año vista! en el impropiamente llamado Estadio Olímpico. Al día siguiente, la organización anunció que en tan sólo cuatro horas había vendido 43.057 tickets de un total de 75.000.

Los responsables de FNAC en Sevilla, uno de los sitios donde se podían adquirir las entradas, anunciaron que las de pista, al precio de 61,50 euros, se habían agotado a los veinte minutos. Los precios del concierto van desde 250 euros hasta  30. Esto ocurre en un país oficialmente con casi cuatro millones de parados y en una Andalucía donde la Junta estima 50.000 desempleados más en un año, con lo que alcanzaremos la ominosa cifra del millón. Más que una canción de U2, en nuestra Arcadia feliz habría  que jalear todos a coro este tema de Supertramp: ‘¿Crisis? ¿Qué crisis?’.

El mundo al revés

mercasevillaUn juez de Madrid ha suspendido el acuerdo del Ayuntamiento de Leganés de enajenación de suelo municipal para uso comercial por estimar que podría resultar lesivo al interés público al haberse vendido el pasado verano a un precio inferior en un 60% al de mercado. Compárese esta noticia con la realidad de Sevilla y se comprende mejor que nunca, ya que vamos de literatos, el poema de José Agustín Goytisolo que musicó Paco Ibáñez y que a tantos acompañó en los tiempos en que la palabra idealista no había quedado reducida al título de un portal inmobiliario en Internet: ‘El mundo al revés’. Sí, el poema aquel que dice: “Érase una vez/un lobito bueno/ al que matrataban/ todos los corderos./ Y había también/ un príncipe malo,/ una bruja hermosa/y un pirata honrado./ Todas estas cosas había una vez. / Cuando yo soñaba/ un mundo al revés”.

En el mundo al revés que es esa Sevilla que el alcalde, que divide en vez de unir,  dice que es la suya porque representa la modernidad, el progreso, etcétera, etcétera, frente a la ‘otra’ Sevilla de la que él habla en términos de rancia, tradicionalista y de las JONS, en esa Sevilla del escándalo de la empresa municipal Mercasevilla resulta que a la hora de subastar terrenos públicos se introdujo una cláusula en el pliego de condiciones por la que se penalizarían las ofertas más  altas de la cuenta. Vamos, que a la empresa del Ayuntamiento no le interesaba coger cuanto más dinero mejor para las arcas públicas – como es lo habitual y, por ejemplo, hizo el Gobierno cuando vendió Tablada a las Cajas- , de ahí que adjudicase el suelo a Sando en vez de a Noga, pese a que ésta ofreció 50 millones de euros más que aquélla. Para que se hagan una idea de lo que hubiera significado el dinero, esos cincuenta millones a los que renunció la empresa municipal equivalen al último déficit de Tussam.

La juez Mercedes Alaya, velando por el interés público como su colega de Madrid, ha imputado ahora a una técnica de Urbanismo que participó en la redacción del pliego de condiciones para la subasta en la época en que estaba al frente de la Gerencia Manuel Marchena, el valido del alcalde, que es además consejero de Mercasevilla y cuyo nombre, por cierto, aparece también en las grabaciones que hicieron los empresarios del grupo La Raza al negarse a pagar las comisiones que les exigían. ¿Qué dirá ahora Monteseirín, él, que acuñó aquello del ‘urbanismo bajo sospecha’ para cargarse al PA?

Así que ya lo saben, cuando piquen el bonobús, recuerden que con los 50 millones dejados escapar por el Ayuntamiento en la subasta de terrenos de Mercasevilla se podría haber cubierto el ‘agujero’ de Tussam, si en Sevilla el mundo no fuera al revés.

Si te he visto no me acuerdo

Marchena afirma que no conoce a la técnico de Urbanismo imputada en el caso Mercasevilla. ¡Pero si en las caracolas de la Gerencia se cuenta que fue él quien la nombró cargo de confianza! El valido del alcalde también trata de sugerir que la imputada pertenece a otra Delegación, la de Vía Pública. Recordemos. En su época, el  PA repartió el urbanismo entre Rafael Carmona (Gerencia) e Isabel Guerra (Obras Públicas), pero todo bajo la dependencia orgánica del primero. Con el PSOE se mantuvo el esquema: Carrillo en Urbanismo y Gómez Lobo en lo que pasó a llamarse Vía Pública. Jurídica y jerárquicamente los adscritos a esta área no fueron desgajados  de la Gerencia. Según los estatutos de Urbanismo (artículo 22.2), el jefe de todo el personal es el gerente, y en la época del concurso de Mercasevilla el gerente era Marchena y, como tal, el superior de Victoria Bustamante. Así que más rabitos de pasas para reforzar la memoria y menos gambas.