Archivo por meses: mayo 2012

Los Pinzón

En actos dedicados a la Expo se ha dicho que hubo un boicot inicial de Sevilla. Fue al revés, como bien ha recordado el exalcalde Uruñuela. Cuando en sus albores me encargaron coordinar un suplemento periodístico semanal sobre el evento y acudí a la Organizadora a contarle el proyecto y pedir apoyo, Chris Fisher, el inglés puesto por la multinacional norteamericana Burson Marsteller como supervisor de comunicación, intentó, para asombro del periódico, disuadirnos de hacer algo. Según él, el recinto de la Muestra no era más que un inmenso campo de obras allende el Guadalquivir que no tenía interés para la opinión pública salvo cuando el día inaugural (¡y para entonces faltaban cinco años!) se descorriera el telón como en un cine y nativos y turistas exclamaran un ¡oh! de admiración. Como alternativa, Fisher, totalmente en serio, me propuso que el periódico patrocinara entre los lectores un concurso con premios sobre los hermanos Pinzón, por ser andaluces y más desconocidos que Colón. La Expo de Pellón no quería luz y taquígrafos, sino manos libres en la Cartuja.

Converso

A pesar del homenaje que con motivo del XX aniversario le organizó la SER, Felipe González no fue el padre espiritual de la Expo, sino que, como San Pablo camino de Damasco, se cayó del caballo y pasó de principal objetor a su apóstol. Socialistas de aquella época recordaban cómo tardaron ocho meses desde el primer Ayuntamiento de la Democracia, merced al impulso de Rodríguez Almodóvar como primer teniente del alcalde Uruñuela, en vencer la inicial oposición del presidente a seguir la aventura de la Expo, que sobre el papel se había iniciado con la petición formal del Consistorio hispalense el 26 de enero de 1981. Hay que ponerse en su lugar: España venía de una asonada golpista y de unos Pactos de la Moncloa, y González decía que no había dinero para tamaña empresa. Así se mantuvo en sus trece, hasta que, quizás por la influencia de Guerra, que vio la Expo como pretexto para relanzar el país ante el mundo, el 15-6-1983 su Gobierno presentó ante el BIE el proyecto conjunto con EEUU. Luego, quien se cayó del caballo fue Chicago y Sevilla se quedó con la exclusiva.

Guía del ocio para el segundo fin de semana de mayo 2012

Por gentileza de Juan Luis Pavón, ofrecemos la guía del ocio para el segundo fin de semana de mayo de 2012.

En la cartelera teatral, hay cuatro opciones muy complementarias. En el Teatro Central, el viernes 11 y el sábado 12, a las 21:00, llega uno de los espectáculos de danza contemporánea más esperados de la temporada, ‘Far’ es su título. Los diez bailarines que interpretan la coreografía del británico Wayne Mac Gregor y su Random Dance no dejarán indiferentes a los espectadores; no hace falta ser experto en danza para disfrutar de ‘Far’. Mac Gregor ya es una estrella de las artes escénicas a nivel internacional, ha sido galardonado con la medalla de la Orden del Imperio Británico.

El Teatro Quintero se apunta un tanto con el estreno en España de ‘Agonía y éxtasis de Steve Jobs’, un monólogo estrenado en Nueva York en octubre de 2011 y escrito por Mike Daisey tras la muerte del célebre líder de la empresa Apple y de sus ordenadores y teléfonos. El actor Daniel Muriel encarna en escena a Jobs. Viernes 11 y sábado, a las 21:00; el domingo 13, a las 19:00.

En el Teatro Lope de Vega, hasta el domingo 13 actúa la compañía que más veces ha pisado ese escenario en los últimos 25 años: Els Joglars. En su gira de 50 aniversario, interpretan una de sus mejores obras, ‘El Nacional’. Con toda su calidad teatral, con toda su sátira dialéctica. Dirección de Albert Boadella y reparto encabezado por el gran actor Ramón Fontseré. Funciones a las 20:30, salvo el domingo 13, que es a las 19:30.

Y prosigue este fin de semana en Sevilla su festival más longevo: la Feria Internacional del Títere. Cumple 32 años. Hay espectáculos para niños pequeños, otros para jóvenes y adultos, y teatro de calle para todos los públicos. Para niños pequeños, recomiendo ‘Las hadas de la Bella Durmiente’, de la compañía balear Disset, en el Teatro Alameda el sábado 12 a las 19:00; y la compañía italiana All’Improviso, con el espectáculo ‘Las estaciones de Pallina’, un cuento sobre cómo nacen los dibujos. Es el domingo 13 a las 19:00.

En dicho festival, para jóvenes y adultos, hay dos opciones en la sala La Fundición (Casa de la Moneda). El jueves 10 y el viernes 11, a las 21:00, ‘La maleta de Agustí’, de la compañía catalana Farrés. Y el sábado 12 (21:00) y domingo 13 (20:00), puede verse la ‘Carmen’ de la compañía valenciana Bambalina.

Además, en la Alameda de Hércules, hay tres compañías que actúan con teatro de calle el sábado y el domingo a las 11:00, 12:00 y 13:00

Para más información sobre la Feria del Títere, ver la web municipal www.icas-sevilla.org

Como opción de excursión a un municipio de la provincia, este fin de semana hay que recomendar el Mercado Barroco de Olivares. Este municipio del Aljarafe lo organiza desde hace muchos años, y lo cuida bastante, es un buen momento para conocer el patrimonio histórico-artístico de Olivares.

Del jueves 10 al domingo 13. Hay conciertos, espectáculos de teatro, exposiciones, recreación de grandes cuadros barrocos, muestras de artesanía, juegos tradicionales, ajedrez al estilo del siglo XVI, etc. Para más información, ver la web www.turismo-olivares.es

Contramano

El pasado febrero, Sevilla amaneció durante varios días cubierta por una ‘boina’, una
espesa capa negra contaminante que se atribuyó a la conjunción de las bajísimas temperaturas,
las emisiones del tráfico y las hogueras de los agricultores para salvar la cosecha del
melocotón.
Pero la alta contaminación de Sevilla no es una excepción. Tan sólo cinco meses antes,
un estudio global de la Organización Mundial de la Salud sobre la calidad del aire en 1.100
ciudades de 91 países reveló que las urbes con más contaminación atmosférica de España son
Zaragoza y Sevilla. El estudio analizaba, entre otros parámetros, la concentración de partículas
menores de diez micras conocidas como PM10, que emiten sobre todo las industrias, los
vehículos y las calefacciones. El aire de nuestra ciudad contiene más del doble de PM10 del
límite recomendado por la OMS (20 microgramos por m3). Dada la falta de industria pesada y
en que por nuestro clima tampoco usamos calefacción central con fuel, el agente causante de
esta contaminación, que cada año mata en el mundo a 1.340.000 personas, es el tráfico.
Además, Sevilla es la tercera ciudad española con más contaminación por ozono y ha
habido años en que se ha superado el nivel tolerable durante un centenar de días en el conjunto
de los puntos de muestreo, sobre todo en la zona Sur y en el Centro, debido a la combinación
calor+vehículos.
TRÁFICO RESTRINGIDO
Atendiendo a las recomendaciones de las organizaciones internacionales de medio
ambiente y salud, buena parte de las ciudades más avanzadas vetan o limitan el acceso del
tráfico privado a sus centros históricos. La estrategia de movilidad de la Comisión Europea
preconiza incluso la eliminación de los automóviles impulsados por combustible convencional
(gasolina, gasóleo) en las urbes del Viejo Continente.
Londres introdujo en 2003 un peaje a los vehículos privados que circularan por el
Centro, para reducir la contaminación atmosférica y la acústica, la ocupación de espacio público
y demás efectos perniciosos del tráfico. En 2008 dio una vuelta de tuerca al imponer una tasa
adicional a los vehículos en función de sus emisiones contaminantes. Cuando acabe este año
olímpico, retirará la licencia a los taxis con más de 15 años de antigüedad, responsables de una
cuarta parte de la contaminación, con el objetivo de que todos sean eléctricos en 2020.
En 700 hectáreas del casco histórico de Roma sigue vigente su declaración como zona
de tráfico restringido: sólo circulan los residentes y quienes allí trabajan, previo pago de un pase
anual. París puede, en virtud de una norma que data de 1997, prohibir circular a la mitad de los
vehículos: un día los de matrícula par, otro los de matrícula impar.
¿NUEVAS TENDENCIAS?
En este contexto, sorprende que Zoido invoque “las nuevas tendencias de
peatonalización” (¿?) en los centros históricos para tratar de justificar la modificación del PGOU
y construir así un gran aparcamiento rotatorio en la Alameda y, ojo, también ya en cualquier otro
punto del Casco Antiguo. Las “nuevas tendencias” por él inventadas consisten, según sus
propias palabras, en que se pueda llegar al Centro en coche privado para luego desplazarse allí
por otros medios, cuando lo que rige en las ciudades avanzadas es justo lo contrario:
desplazarse al Centro en otros medios que no sean el coche particular, que o no se usa para tal
fin o se deja aparcado en la periferia.
Y sorprende también que su delegado de Urbanismo, Maximiliano Vílchez, diga que el
parking estaba en el programa electoral del PP. En tal caso podría ilustrar a la opinión pública
mostrando la página concreta de esa promesa electoral que nadie parece haber advertido antes
que él, pues el discurso oficial de Zoido frente a Monteseirín, al que acusaba de haber impuesto
su Plan Centro de tráfico sin diálogo con los sectores afectados, fue siempre el de que él
actuaría de forma opuesta y consensuaría con los vecinos medidas alternativas.
SIN CONSENSO
El diálogo ha brillado por su ausencia (las promesas electorales se las lleva el viento al
día siguiente de las elecciones) y el anuncio del gran parking rotatorio, pensado al servicio de
los comerciantes del Centro antes que como respuesta a una demanda vecinal jamás planteada
en los últimos años, ya ha suscitado una fuerte oposición de parte de los residentes.
Estos temen que se vuelva a abrir en canal la Alameda por otra larga temporada, tras
haber sufrido durante meses las obras de la desafortunada remodelación actual a un coste
oficial de entre 7 y 10 millones de euros (dinero que ahora se tiraría a la basura), y que el
antiguo bulevar y la calle Calatrava de acceso al mismo se conviertan en la nueva versión de la
Gavidia y Baños, por el efecto llamada del aparcamiento, al igual que sucede con el de El Corte
Inglés.
MINIMA OCUPACIÓN
Si el alcalde se molestara en consultar la página web de la empresa municipal
Aparcamientos Urbanos de Sevilla (Aussa) y viera la Memoria Económica allí colgada (la de
2008), comprobaría que los índices de ocupación de los aparcamientos rotatorios que gestiona
en el Centro y su periferia son los siguientes: El Arenal, 230 plazas y un 20,8% de ocupación
(13,69% en 2009, según datos oficiosos); Triana, 150 plazas y un 31% de ocupación; José
Laguillo (éste es de carácter mixto), 523 plazas y un 5,1% de ocupación.
A la vista de estos datos oficiales, que probablemente podrían extrapolarse a los
parkings de las empresas privadas, ¿pueden decir el Ayuntamiento y Aprocom que los
sevillanos no van a comprar al Centro porque no encuentran donde aparcar y que por éso hace
falta el estacionamiento de la Alameda?

Davis2

Casi una semana después de que saltara la noticia, La Voz a Ti Debida de Zoido, Curro Pérez, ha dicho que el Ayuntamiento no había pedido oficialmente la semifinal de la Copa Davis. Sin embargo, Sevilla figuraba entre las ciudades candidatas que manejaba la Federación. El Consistorio se escuda en que todo ha obedecido a charlas informales entre Zoido y Escañuela. Pensábamos que las charletas informales se referían al tiempo atmosférico. Ahora, gracias a Zoido y Escañuela, cuando no sepamos qué decir en el ascensor siempre nos quedará hablar de tenis, como a Bogart siempre le queda París en ‘Casablanca’. Si el gobierno local ha tardado tanto en rectificarse a sí mismo y/o a la Federación/Prensa (sí, la que siempre lo malinterpreta todo) ha sido al palpar la tibia cuando no negativa reacción a la idea:  aún no ha presentado las cuentas de la Final y no hay ánimo ciudadano para más fiestas tras los fiascos de la Semana Santa y la Feria y el recorte o la nueva tasa de cada día. En este peloteo Ayuntamiento-RFET, uno o los dos han tomado en vano el nombre de Sevilla.

Ser o estar

Dicen que el gran ausente en el Pleno del Parlamento andaluz donde Griñán pronunció su discurso de investidura presidencial fue su antecesor y excompañero de butaca en los cines del fin de semana, Manuel Chaves. Para compensar tan significativa ausencia y chupar cámara en su defecto, allí estaba él, Alfredo Sánchez Monteseirín. El enchufado por cagalástima de María Jesús Montero en el Instituto de Salud Carlos III de Madrid se aplicó a sí mismo el lema del proyecto docente que desarrolla (o desarrollaba, vete a saber) en la capital de España, ‘Salud en todas las políticas’, y, haciendo de tripas corazón, acudió a aplaudir en el antiguo hospital de las Cinco Llagas al que lo defenestró de la Alcaldía de Sevilla mediante el famoso teletipo de Europa Press. Hay que tener poca dignidad y estar mendigando un carguillo para ir a rendir pleitesía a tu verdugo, por si te premia con una migaja y dejas así de ser un cesante, un mero ‘ex’. Y con su habitual torpeza política, apareció en la foto de los periódicos junto a Ramón Díaz. El que a un mal ERE se arrima…..

El penalty

Después de los fallos de Messi, Cristiano Ronaldo, Kaká y Sergio Ramos desde el punto fatídico, Peter Handke debería cambiarle el título a su famoso libro ‘El miedo del portero al penalty’, porque ahora son los jugadores de campo quienes sufren el pánico de pasar de héroes a villanos en tan sólo once metros. El camero Sergio Ramos ha sido objeto de todo tipo de burlas en las redes sociales, e incluso en la prensa deportiva, por haber lanzado a las nubes la pelota en la tanda de penalties contra el Bayern de Múnich en la semifinal de la Champions League. Sin embargo, cuando Mourinho pidió voluntarios para la hora suprema, muchos de los multimillonarios jugadores del Real Madrid escurrieron el bulto y sólo Ramos y otros cuatro dieron un paso al frente. Su caso es una metáfora de esta sociedad española en crisis económica y de valores: se condena al que falla porque asume riesgos, tiene capacidad de iniciativa y considera el fracaso sólo como un peldaño en el aprendizaje hacia el éxito en vez de al cobarde que no hace nada y ve los toros siempre desde la barrera.

Los ‘sincaseta’

Con más moral que el Alcoyano, Goro Serrano anuncia la ampliación de la Feria con 200 casetas a costa de retranquear la calle del Infierno. En pleno aniversario de la Expo,  esa futurible  franja ferial me recuerda la Banda de Servicios de la Muestra. Salvando las distancias y el fin, Goro el empecinado podría aprovechar la oportunidad, que así se traduce la palabra ‘crisis’ en chino, para crear ahí la banda de servicios de los ‘sincaseta’, tanto nativos como visitantes, y acabar con el mito de que como todos los sevillanos conocen a alguien que al final los invita a su caseta siempre encuentran acomodo en el Real. Goro podría pasar a la historia como el creador de las casetas para todos los públicos en su particular Banda de Servicios. Y visto que la Feria ha de ser un negocio sí o sí y de que necesitamos de forasteros que la llenen y se gasten los dineros, el edil debería conceder una caseta a cada uno de los 100 hoteles de la ciudad, para sus turistas, que no es cuestión de organizarles visitas guiadas para luego dejarlos tirados en mitad de la calle.

Lluvia

Al contrario de lo que se dice (o más bien se traduce de forma arbitraria) en las películas ‘My fair lady’ e ‘Irma la dulce’, la lluvia en Sevilla no es una maravilla. Al menos en Semana Santa y Feria, porque a los aguaceros ¿a destiempo? de este año de sequía se les responsabiliza, junto con la crisis, del fiasco económico de una Semana Mayor en la que se perdieron 80 millones de euros y de una Feria de Abril en la que se han dejado de ingresar 75 millones, según las cuentas de Goro Serrano. Demasiado para una ciudad cada vez más dependiente del turismo y  donde cada día se abre un bar y se llena una calle de veladores, a mayor gloria de hosteleros y hoteleros. Desvirtuada la Semana Santa de su sentido religioso y la Feria de su sentido festivo por la conversión de ambas en el negocio colateral que al final acaba siendo lo esencial, la economía  sevillana ya no es el resultado del trabajo sobre la tierra, conforme a su raíz etimológica griega (oikos/nemein, administración de la casa), sino de lo que al margen de la voluntad de los hombres acaezca en el cielo.

La Feria de la crisis

Aviso a navegantes. Coincidiendo con la Feria, se han divulgado dos nuevos estudios (el de Funcas y el de Analistas Económicos de Andalucía) que coinciden en augurar que la recesión seguirá hasta 2013 como mínimo, con caída del consumo, destrucción de puestos de trabajo y crecimiento del paro hasta el 26% de la población activa en España y el 33,5% en Andalucía, región donde no se creará empleo en dos años. Un panorama aterrador pero menos apocalíptico que el de otros informes internacionales, que prevén un decenio y una generación perdidos para España y posponen la recuperación hasta 2017.

Si saco a colación estos análisis no es por amargar las últimas horas de la Feria, sino justamente para incidir en el enfoque puramente economicista con que se ha tratado la fiesta este año, la denominada ‘Feria de la crisis’, y alertar de que no será la única con este apelativo, por lo que habrá que actuar con la antelación suficiente para paliar unos efectos que ya se han notado en esta edición.

MOTOR ECONÓMICO

La Feria, que en su origen fue un negocio ganadero, derivó en un evento festivo con predominio del ocio, aun cuando el componente economicista siempre estuvo latiendo, adoptó nuevas formas en función de los tiempos y en último extremo se sustentó en la ingente demanda de servicios y de todo tipo de abastecimientos de esta ciudad efímera,  por la que podía acabar pasando la tópica cifra del millón de personas.

En los últimos años, la Feria ya no se mira como la gran fiesta, junto con la Semana Santa, de la ciudad, sino como un ‘obligado’ motor para su economía, máxime después de que el Ayuntamiento encargara  a la Universidad Hispalense que evaluara el impacto económico de las fiestas primaverales. El de la Feria se estimó en 675 millones de euros, rebajados este año a 600 por el factor corrector de la crisis.

LOS INDICADORES

Hemos vuelto a la percepción de la Feria como negocio ante todo y a la de los sevillanos no como quienes la disfrutan en un sentido lúdico, familiar o de confraternización, sino como meros consumidores, que alientan las perspectivas de hacer caja en función de los indicadores que van dejando a su paso o incluso por su ausencia: las toneladas de basura recogidas, el número de viajeros de autobuses y Metro, la ocupación de los aparcamientos….

Una tendencia magníficamente descrita por Javier Recio en su crónica ‘La gran mentira’, publicada el viernes en estas páginas, y en que la que exponía: “¿Qué credibilidad pueden tener las estadísticas que hablan de más animación en la Feria en función de los kilos de basura recogidos o de los billetes de Metro expendidos? ¿Alguien ha contado el número de sevillanas bailadas, o la cantidad de sonrisas adolescentes? ¿Dónde está el cálculo de las miradas traviesas? ¿Y el de los besos fugaces? ¿Y el de los abrazos lujuriosos? Avísenme cuando lo hagan y empezaremos a entender mejor el espíritu de esta fiesta”.

Desgraciadamente, aún no se ha inventado para la Feria un índice como el de felicidad por países que acuñó ‘The New Economic Foundation’ y que situó a Vanuatu como el pueblo más feliz de La Tierra, mientras que EEUU, la súper potencia económica, aparecía en el puesto 150. Nuestro reduccionismo nos lleva únicamente a medir el PIB que genera la Feria en función de la crisis y no como un refugio festivo, aunque efímero, contra la misma.

LOS DETALLES

Si de convertir la Feria en motor económico se trata, cuidemos al menos el negocio y no descuidemos detalles, como ha hecho el Ayuntamiento al propiciar la polvareda de los primeros días por ahorrarse capas de albero (la cantera proveedora de Alcalá ha revelado que se esparcieron sólo dos centímetros en vez de los catorce necesarios), con lo que al final ha tenido que esparcir más de 8.000 kilos de cloruro cálcico para fijarlo frente al viento, a modo de lechada de cemento blanco, y cambiado la tonalidad habitual del recinto.

Y a mayor crisis, menos carruajes en el paseo de caballos, con lo que se desluce uno de los atractivos de la fiesta. Tras el colapso que obligó hace años a implantar los días alternos de salida, ha ido decayendo el número de enganches. De los 700 con derecho a salir cada día, se estima que sólo lo hacen unos 400, con lo que cabe preguntarse si tiene sentido mantener el sistema vigente o conviene dotarse de otra normativa para flexibilizar o incluso incentivar su presencia en función de las circunstancias.

EL DÍA FESTIVO

La crisis tiene su traducción sociológica en los cambios de las costumbres, como se ha detectado este año en una mayor afluencia de público por la tarde, tras la hora de la comida familiar en casa para ahorrar y ya no tanto en las casetas (caída del consumo), y en el mayor uso del autobús y del Metro (demasiados fallos esta vez) para desplazarse al Real en vez del coche privado (menor ocupación de los aparcamientos).

En este contexto, una Feria de diez días -porque en realidad empieza el viernes con la Preferia-, y siempre con la amenaza latente de la lluvia en primavera, se antoja demasiado larga para unos bolsillos semivacíos sin que medie un día festivo y confiando en que los forasteros (también afectados por la crisis, no se olvide) reanimen la recta final y den así la coartada perfecta a los sevillanos para irse a descansar a la playa.

Atendiendo a la prolongación de la crisis, que se dejará sentir también o aún más en la Feria de 2013, quizás sea conveniente reflexionar sobre si no es mejor decretar un festivo local en su ecuador  y acortar su duración real al sábado, para que haya no un Lunes, sino un Domingo de Resaca.