La Delegación de Urbanismo, por acción u omisión, ha vuelto una vez más a chafarle los titulares al alcalde, que había planificado el inicio del nuevo curso político con la plasmación de su vieja promesa de rebajarles los impuestos a los sevillanos. La otrora área más poderosa del Ayuntamiento, y ahora bajo mínimos por su sobredimensionamiento tras la crisis económica general y el estallido de la burbuja inmobiliaria en particular, anunció una propuesta de modificación de las Ordenanzas Fiscales a elevar al Pleno municipal con la misma estrategia que Tussam empleaba cada año con la revisión de las tarifas para el autobús.
La empresa municipal de transportes desviaba la atención de la opinión pública hacia el dato de la subida media del autobús intentando convencer de que se alineaba con la inflación prevista o incluso se situaba por debajo del IPC. Para ello aprobaba subidas mínimas en los títulos de viaje menos utilizados mientras cargaba la mano en los billetes y bonobuses más demandados por los sevillanos. En apariencia, la subida media estaba por debajo del coste de la vida, pero en la práctica los usuarios habituales del autobús pagaban y pagan más cada año.
UN ‘TROYANO’ EN LAS ORDENANZAS
Siguiendo la misma estrategia del bonobús, el delegado de Urbanismo, Maximiliano Vílchez, presentó un cuadro de rebajas para 2014 que en puridad sólo se producía en cuatro tasas menores y sin apenas incidencia en el bolsillo de la mayoría de los sevillanos; suponía una ‘congelación’, que no rebaja, en el resto y ocultaba un ‘caballo de Troya’ que, de no haber sido advertida a tiempo antes de su aprobación por el Pleno, habría incrementado hasta en un 100% el coste de las licencias de obras.
El ‘troyano’ de Vílchez era un párrafo que rezaba así: “Se entenderá, en todo caso, que tienen carácter singularísimo y peculiar a estos efectos las obras o instalaciones proyectadas cuyos presupuestos excedan en más de un 25% del valor resultante de la ampliación de las reglas y módulos que se contienen en los artículos 10 y 11”. Hasta ahora, el módulo base fijado por Urbanismo es de 486 euros, pero si se aprobaba este punto y se tomaba como referencia el valor real en un proyecto a un coste de 1.000 euros el m2, la licencia de obras se duplicaría.
La Gerencia de Urbanismo, que ha pasado de nadar en la abundancia a sufrir pérdidas y a conocer que el Ayuntamiento piensa en su disolución y en un recorte salarial del 30% a una plantilla en la que casi la mitad de sus miembros cobra un plus por jefatura de algo, ya intentó el año pasado incrementar sus ingresos con una Ordenanza Fiscal similar a la de este proyecto.
MALESTAR DE LA PATRONAL
Aquel intento fue considerado ‘casus belli’ por la patronal sevillana, la CES, y la sectorial de la construcción, Gaesco, cuyo líder en ambos casos es el constructor Miguel Rus, el cual ha mantenido desde el principio algunos llamativos desencuentros, por decirlo diplomáticamente, con el Gobierno municipal. Zoido, una de cuyas máximas era la de tender alfombras rojas a los inversores, ordenó a Vílchez que retirara la propuesta.
Para salvar la cara ante los empresarios y la opinión pública hubo que lanzar la versión de que se había tratado de un borrador, un documento provisional redactado por los técnicos a espaldas o sin la aprobación del gerente, Alberto de Leopoldo (procedente de Cajasol y sin experiencia conocida en las lides urbanísticas), y del delegado, Maximiliano Vílchez, también sin antecedentes profesionales ligados a esta disciplina tan especializada.
La coartada ponía a los pies de los caballos a ambos responsables políticos, porque era el reconocimiento público de que no controlaban la Delegación y de que los técnicos maniobraban a su antojo. Si a ello se le unían fiascos anteriores como la pérdida de la inversión de Decathlon en la Cartuja y del proyecto de La Caixa en las Atarazanas, más el anuncio sin fundamento del inminente desbloqueo que nunca llega de la segunda tienda de Ikea, más que llovía sobre mojado en las caracolas de la Cartuja, sede de la Gerencia.
Fue el grupo municipal Socialista, liderado por Juan Espadas, el que destapó sobre la marcha que Urbanismo intentaba colar por segunda vez en dos años una Ordenanza Fiscal que le permitiría incrementar en un 100% el coste de las licencias de obras expedidas en la ciudad pese al hundimiento del sector de la Construcción, el cual lleva cinco años sin levantar cabeza. Esta contumacia podía de nuevo al alcalde en la tesitura de enfrentarse al ‘lobby’ del ladrillo y reeditaba el hondo malestar de los empresarios con un Ayuntamiento que no deja de proclamar su apuesta por la iniciativa privada y por la necesidad de rebajar impuestos para reactivar la economía.
SEGUNDO PRETEXTO
En un ‘déjà vu’ del año anterior, Urbanismo ha tenido que buscarse otro pretexto para tratar de justificar su actuación y la retirada, por segunda vez, de la Ordenanza de la discordia. Ahora, la coartada oficial consiste en que se ha producido un “error material” que ha propiciado “la introducción de un párrafo relativo a la tasa por licencia de obras que había quedado anteriormente suprimido del texto, no debiendo, por tanto, haberse reproducido”.
Explícitamente, pues, la Gerencia estaba reconociendo que había volcado el texto suprimido a última hora el año anterior en el de las Ordenanzas Fiscales para 2014, una chapuza informática que hunde aún más la reputación de un organismo que está colocado en el punto de mira de la Delegación de Hacienda por sus costes excesivos y sus números rojos y que da así más argumentos a la dama de hierro municipal, Asunción Fley, para meterle las tijeras de los recortes.
Los frenazos y retrocesos de Urbanismo, que hay que justificar unas veces por el descontrol de sus dirigentes y otras por supuestos errores materiales -como si los ordenadores actuaran autónomamente y al margen de quienes los manejan-, suponen un tiro en el pie de un alcalde que en su toma de posesión anunció la excelencia en la gestión de los Servicios Públicos y que la ciudad funcionaría con la precisión de un reloj suizo.
EN EVIDENCIA
La Gerencia tiene 437 personas en plantilla, la mitad de ellos jefes que en conjunto cobran pluses millonarios por la responsabilidad que asumen en el desempeño de su labor. Pues bien, ninguno de estos 437 empleados municipales se percató del supuesto error motivado por la práctica de reproducir textos antiguos del proyecto de Ordenanzas Fiscales para 2013 y volcarlos en el de 2014 y salir así del paso lo más rápidamente posible. Tampoco se percató el Gobierno local, con sus 20 concejales y su amplio equipo de asesores.
Quien advirtió la supuesta duplicidad o el pretendido “error material” fue el Grupo municipal Socialista, compuesto por once ediles y un número reducido de asesores bajo la dirección de Juan Espadas, que ha dejado así en evidencia a toda la Gerencia y al equipo de Gobierno al demostrar un mayor celo y eficacia en la supervisión de la documentación remitida al Pleno y que la labor de la Oposición no consiste sólo en populistas paseos por los barrios para aparecer en las fotos estrechando las manos de los vecinos, sino también o incluso principalmente en un trabajo mucho más difícil, por su complejidad técnica, oscuro, callado y menos reconocido de pasarse muchas horas en los despachos escudriñando expedientes y haciendo números.
OTRO MÁS
El Gobierno municipal ha fallado y la Oposición no. Esa es la imagen que queda en la opinión pública tras este episodio y es lo que más debe preocupar al alcalde, que ha comprobado que la oposición frontal anunciada por Espadas es mucho más activa y eficaz que antes.
Los fallos en Urbanismo no se limitaban sólo a la Ordenanza que afectaba a las licencias de obras. Obligada por la denuncia/revelación del PSOE a revisar todos los expedientes -ahora sí-, la Gerencia se percató además de que el texto utilizado por supuesto error tampoco recogía unas modificaciones aprobadas por el Pleno y referidas a la Ordenanza Fiscal regulada de la tasa por los documentos que expida o tramite la propia Gerencia a instancia de parte. Corrección de errores sobre corrección de errores, error al cuadrado y en una materia tan delicada como el bolsillo de los ciudadanos.
Definitivamente, Urbanismo se ha convertido por deméritos propios en el reloj averiado de Zoido.
‘El gatopardo’, en la que relata el fin de una época y el advenimiento de un nuevo orden y que se resume en una frase que pone en boca de uno de los personajes: “Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie”.
Recuérdese que la huelga se convocó porque el Gobierno local pretendía reducir los costes en Lipasam mediante la ampliación de la jornada de trabajo semanal de la plantilla a 37,5 horas y un recorte del 5% en los gastos de personal a partir de enero de 2013.
Nada menos que nueve meses ha tardado el Ayuntamiento en comunicar la apertura de la Bolsa de Trabajo Temporal a todos los ciudadanos, con anuncios en la prensa y la amplificación mediática oficial correspondiente para transmitir la idea de que Zoido ha acabado con el ‘enchufismo’ en la empresa municipal.
Requisito básico es que los aspirantes cuenten, como mínimo, con 24 meses de experiencia laboral en la actividad propia de un taller relacionado con electromecánica, electricidad del automóvil, calderería, herrería, chapa y pintura o estar en posesión de una titulación relacionada con estas habilidades. Sólo con esta exigencia se deja ya fuera a los 11.715 sevillanos, generalmente los más jóvenes y egresados de las aulas, englobados en la categoría de ‘Sin empleo anterior’.
Se les llena la boca con la palabra Sevilla y se consideran a sí mismos la esencia de la ciudad, pero a la hora de contribuir a los gastos exigen un trato de favor y que paguen los demás. El presidente del Consejo General de Cofradías insta al Ayuntamiento a que le apliquen la tasa cero ( o sea, cero impuestos) por la ocupación de la vía pública con el negocio que hacen con sus sillas en Semana Santa. Vamos, que a efectos fiscales, además de los habituales (recuerden que un solo comentario suyo forzó el levantamiento por obras de la Campana este verano, sólo para complacerlo y aunque se fastidiaran los comerciantes), quieren la misma consideración VIP que el Sevilla y el Betis, los cuales ya se autoaplican no la tasa cero, sino la menos cero directamente. Y otros que tal bailan son los de Gaesco. Han acudido a Urbanismo a exigirle una rebaja del 40% en las Ordenanzas. Dicen que conforme a la cuantía en que han bajado los pisos. Cuando ellos los ponían por las nubes, nunca se ofrecieron voluntarios a la Gerencia para pagar en línea con sus enormes plusvalías.
La Unesco amenazó con incluir en su lista negra del Patrimonio Mundial el peligro, con riesgo de posterior descatalogación que nos equiparaba el Tercer Mundo, la Catedral, el Alcázar y el Archivo de Indias, debido al impacto visual sobre ellos de la Torre Pelli. Aquella amenaza provocó una guerra de encuadres fotográficos entre partidarios y detractores del rascacielos, para demostrar que se veía o no desde los tres monumentos sevillanos en el ‘top-ten’ mundial. Conjurado el peligro por la promesa de Zoido, tras caerse del caballo camino de la Cartuja, de prohibir cualquier otra Babel, ahora, en otra de sus piruetas, quiere aparentar ser más unesquista que la Unesco y propone que también sean declarados Patrimonio de la Humanidad la Torre del Oro y la Plaza de España. Preguntado en la Cadena SER por el contrasentido de proponer una torre que con sus 36 metros está a la sombra de otra de 178, Zoido dijo tan pancho que la Torre Pelli no tiene impacto visual sobre la Torre del Oro. Lo peor de los políticos es que encima nos toman por tontos al negar la evidencia.
El delegado del distrito Bellavista-La Palmera, Rafael Belmonte, debe de ser o un paracaidista político o un palangana, según se desprende de sus declaraciones sobre el adecentamiento municipal de la explanada colindante con el estadio del Betis: “Los trabajos -asevera- se van a centrar en la utilización de hormigón asfáltico junto al fresado del pavimento”. ¿Pavimento? ¡Pero si aquello es un campo de albero! Bien es verdad que se embarra con la lluvia y que el personal -incluidos los gorrillas que lo explotan con gran provecho- estará encantado, al preferirlo alquitranado para que así se aparque mejor. Sin embargo, urbanísticamente ese terreno desnivelado estaba históricamente calificado como zona verde, hasta aquellos cambalaches de Monteseirín con Lopera en el último PGOU para regalárselo (¡otro más!) al Betis para usos terciarios a cambio de la construcción de un centro cívico para los vecinos del que jamás se supo. Total, que hemos trocado el verde por el negro y encima todos tan satisfechos. Pero mira que si es el primer paso encubierto para una zona azul….
Dictadura franquista ocupaba uno de los puestos exteriores de mayor relevancia a los que podíamos aspirar: la Secretaría General del Consejo de Europa. Quien diez años más tarde sería también comisario europeo de Transportes y Energía dijo durante un acto celebrado en el club Antares de nuestra ciudad que cuando visitaba oficialmente un país en su calidad de secretario general del Consejo Europeo, pedía que le mostraran escuelas, bibliotecas y mercados porque de esa manera medía el grado de desarrollo de la sociedad que le acogía, dado que en su opinión nada debía preocupar más a unos gobernantes que el estado de las instalaciones en que tenían que estudiar sus hijos, las generaciones futuras.
La delegada de Hacienda del Ayuntamiento de Sevilla, Asunción Fley, ha acuñado este año como coartada para tratar de justificar los retrasos la teoría de que no es posible acometer las obras en los colegios durante el verano, sin que haya profundizado en el argumento, el cual contrasta con el hecho de que en los tajos al aire libre, con casi 40º o más durante el estío, se trabaja desde primera hora de la mañana hasta las 15 horas o las 17 horas, sin que se sepa qué factor diferencial impide hacerlo en colegios vacíos y a cubierto en vez de a pleno sol.
oposición en la capital recordó que Zoido se había comprometido en julio de 2012 a invertir casi 4 millones de euros en reparaciones en centros docentes de la ciudad, pero según su particular balance, para el curso pasado sólo se ejecutaron 19 obras, 4 no se concluyeron hasta el segundo trimestre y 14 siguen aún pendientes a estas alturas.
España, Borbolla, San Jacinto y Juan XXIII en su gira, cual si estuviera en campaña electoral, hecho que denotaba justamente que no tenía nada nuevo que mostrar en esos distritos y recurría a obras realizadas en el plan anterior. Indirectamente, pues, era un reconocimiento a las denuncias de la oposición.
año de mandato, como si los problemas endémicos que dice se dedica a resolver fueran la causa que explica por qué obras anunciadas el año pasado tampoco estaban listas ni siquiera un año después, pese a la promesa de Zoido en su investidura de que los Servicios Municipales y la ciudad en general iban a funcionar bajo su dirección con la puntualidad de un reloj suizo.
El candidato “in pectore” a repetir como número uno de la lista del PSOE por Sevilla en las próximas elecciones municipales, con permiso de Susana Díaz y si los críticos de su partido -ahora en tregua con el aparato del partido- no articulan una alternativa interna que obligue a convocar primarias, ha anunciado una oposición “dura y radical”, apoyándose para ello en movilizaciones vecinales e incluso en la vía judicial si fuera menester, aunque ha dicho también que según su criterio ésta no debe ser antepuesta a la acción política.
En esta línea se ha pronunciado el portavoz del equipo de Zoido y delegado de Triana, Francisco Pérez, para el que, con su declaración, Espadas no ha hecho más que confirmar que lleva “dos años perdidos en la oposición del Ayuntamiento” y que por un supuesto tirón de orejas de Susana Díaz “se ha echado en brazos de la radicalidad”.
opuesto al de su línea política y aparezca con la misma bonhomía que Espadas. Hasta tal punto se les consideraba con personalidades similares, que el PA llegó a hacer en su campaña un fotomontaje subrayando las analogías y el parecido, incluso físico, entre los hoy alcalde y líder de la oposición.
Además, el alcalde no le ha dejado otra salida a Espadas, bien por estrategia, bien de forma inconsciente o arrastrado por las circunstancias. Como todo político encumbrado a un puesto de la máxima responsabilidad, en su caso la Alcaldía de Sevilla, Zoido, al igual que antes Monteseirín en el Ayuntamiento y ahora Susana Díaz en la Junta, hizo un discurso integrador, generoso y con altura de miras y ofreció su mano tendida a la oposición, pese a no necesitarla por su mayoría absoluta, para llegar a pactos en beneficio de Sevilla.
éso resulta irónico que Juan Bueno, el delegado de Movilidad, ante una nueva petición de Espadas de acceso a todos los documentos del expediente de la nueva Zona Azul, diga que “la oposición tiene acceso a todos los expedientes y pliegos para verlos cuando quiera y lo estime oportuno”.
rojas’ con el desmantelamiento de empresas municipales y/o la privatización de servicios (Sevilla Global, Mercasevilla, Emvisesa, Giralda TV, Gerencia de Urbanismo, IMD, instalaciones deportivas….), ante lo cual el líder de la oposición no puede permanecer impasible, so pena de sufrir el rechazo de su propia base electoral, por cuanto su modelo económico y administrativo está basado en la defensa de lo público y es radicalmente opuesto al del PP, defensor de la iniciativa privada.
Miguel Contreras fue uno de los 38 exaltos cargos de CajaSur sancionados por el organismo supervisor bancario -poco antes de las elecciones municipales que dieron la victoria al PP en Sevilla- por un montante global para todos ellos de 2,41 millones de euros. El hoy gerente de Emvisesa, rescatado por el Ayuntamiento sevillano y que era vocal en el Consejo de Administración de la entidad cordobesa, presentó un recurso de reposición, que fue desestimado por el Ministerio de Hacienda el 18 de enero de 2012. Lo más significativo es que ya por entonces este departamento estaba en manos del PP y su máximo responsable, el jiennense Cristóbal Montoro, era además diputado por Sevilla.
Agotados ya todos los recursos, el Banco de España ha confirmado en pleno mes de agosto (Boletín Oficial del Estado Nº 189, de 8 de agosto de 2013) la sanción de 39.000 euros al hoy gerente de Emvisesa en virtud de la ley 26/1988, de 29 de julio, sobre Disciplina e Intervención de las Entidades de Crédito, por la comisión de una infracción muy grave consistente en “presentar la entidad de crédito, o el grupo consolidable o conglomerado financiero a que pertenezca, deficiencias en su estructura organizativa, en sus mecanismos de control interno o en sus procedimientos administrativos y contables, incluidos los relativos a la gestión y control de riesgos, cuando tales deficiencias pongan en peligro la solvencia o viabilidad de la entidad o la del grupo consolidalble o conglomerado financiero al que pertenezca”.
El alcalde ha tardado casi dos años y medio en sacar a la luz la oculta Hoja de Ruta que se había diseñado en el seno del PP para la Gerencia de Urbanismo, desvelada en su momento por el colega y máximo experto en lides urbanísticas Carlos Mármol, y, tras filtrarlo primero al modo y medio habituales para ir preparando el ambiente, confirmó su plan de disolver la Gerencia y recalificar, nunca mejor dicho, a su personal como funcionario a cambio de que se rebajen sus elevados emolumentos (otra pesada herencia de Monteseirín y Marchena, los que decían iban a levantar las alfombras en las caracolas) en un 30%. Mezclando churras con merinas, pasó a continuación a hablar de los parkings en la glorieta del Cid y la plaza de San Martín de Porres y dijo que si no los construye la iniciativa privada lo hará la Gerencia de Urbanismo. Pero, vamos a ver: si la Gerencia va a ser disuelta, ¿cómo está pensando al mismo tiempo en encargarle la ejecución de los parkings? Hay días en que ni Juan Ignacio se pone de acuerdo con Zoido, cual si fueran el doctor Jekyll y míster Hyde.