Archivo de la categoría: Ayuntamiento

Urbanismo, el reloj averiado de Zoido

La Delegación de Urbanismo, por acción u omisión, ha vuelto una vez más a chafarle los titulares al alcalde, que había planificado el inicio del nuevo curso político con la plasmación de su vieja promesa de rebajarles los impuestos a los sevillanos. La otrora área más poderosa del Ayuntamiento, y ahora bajo mínimos por su sobredimensionamiento tras la crisis económica general y el estallido de la burbuja inmobiliaria en particular, anunció una propuesta de modificación de las Ordenanzas Fiscales a elevar al Pleno municipal con la misma estrategia que Tussam empleaba cada año con la revisión de las tarifas para el autobús.

La empresa municipal de transportes desviaba la atención de la opinión pública hacia el dato de la subida media del autobús intentando convencer de que se alineaba con la inflación prevista o incluso se situaba por debajo del IPC. Para ello aprobaba subidas mínimas en los títulos de viaje menos utilizados mientras cargaba la mano en los billetes y bonobuses más demandados por los sevillanos. En apariencia, la subida media estaba por debajo del coste de la vida, pero en la práctica los usuarios habituales del autobús pagaban y pagan más cada año.

UN ‘TROYANO’ EN LAS ORDENANZAS

Siguiendo la misma estrategia del bonobús, el delegado de Urbanismo, Maximiliano Vílchez, presentó un cuadro de rebajas para 2014 que en puridad sólo se producía en cuatro tasas menores y sin apenas incidencia en el bolsillo de la mayoría de los sevillanos; suponía una ‘congelación’, que no rebaja, en el resto y ocultaba un ‘caballo de Troya’ que, de no haber sido advertida a tiempo antes de su aprobación por el Pleno, habría incrementado hasta en un 100% el coste de las licencias de obras.

El ‘troyano’ de Vílchez era un párrafo que rezaba así: “Se entenderá, en todo caso, que tienen carácter singularísimo y peculiar a estos efectos las obras o instalaciones proyectadas cuyos presupuestos excedan en más de un 25% del valor resultante de la ampliación de las reglas y módulos que se contienen en los artículos 10 y 11”. Hasta ahora, el módulo base fijado por Urbanismo es de 486 euros, pero si se aprobaba este punto y se tomaba como referencia el valor real en un proyecto a un coste de 1.000 euros el m2, la licencia de obras se duplicaría.

La Gerencia de Urbanismo, que ha pasado de nadar en la abundancia a sufrir pérdidas y a conocer que el Ayuntamiento piensa en su disolución y en un recorte salarial del 30% a una plantilla en la que casi la mitad de sus miembros cobra un plus por jefatura de algo, ya intentó el año pasado incrementar sus ingresos con una Ordenanza Fiscal similar a la de este proyecto.

MALESTAR DE LA PATRONAL

Aquel intento fue considerado ‘casus belli’ por la patronal sevillana, la CES, y la sectorial de la construcción, Gaesco, cuyo líder en ambos casos es el constructor Miguel Rus, el cual ha mantenido desde el principio algunos llamativos desencuentros, por decirlo diplomáticamente, con el Gobierno municipal. Zoido, una de cuyas máximas era la de tender alfombras rojas a los inversores, ordenó a Vílchez que retirara la propuesta.

Para salvar la cara ante los empresarios y la opinión pública hubo que lanzar la versión de que se había tratado de un borrador, un documento provisional redactado por los técnicos a espaldas o sin la aprobación del gerente, Alberto de Leopoldo (procedente de Cajasol y sin experiencia conocida en las lides urbanísticas), y del delegado, Maximiliano Vílchez, también sin antecedentes profesionales ligados a esta disciplina tan especializada.

La coartada ponía a los pies de los caballos a ambos responsables políticos, porque era el reconocimiento público de que no controlaban la Delegación y de que los técnicos maniobraban a su antojo. Si a ello se le unían fiascos anteriores como la pérdida de la inversión de Decathlon en la Cartuja y del proyecto de La Caixa en las Atarazanas, más el anuncio sin fundamento del inminente desbloqueo que nunca llega de la segunda tienda de Ikea, más que llovía sobre mojado en las caracolas de la Cartuja, sede de la Gerencia.

Fue el grupo municipal Socialista, liderado por Juan Espadas, el que destapó sobre la marcha que Urbanismo intentaba colar por segunda vez en dos años una Ordenanza Fiscal que le permitiría incrementar en un 100% el coste de las licencias de obras expedidas en la ciudad pese al hundimiento del sector de la Construcción, el cual lleva cinco años sin levantar cabeza. Esta contumacia podía de nuevo al alcalde en la tesitura de enfrentarse al ‘lobby’ del ladrillo y reeditaba el hondo malestar de los empresarios con un Ayuntamiento que no deja de proclamar su apuesta por la iniciativa privada y por la necesidad de rebajar impuestos para reactivar la economía.

SEGUNDO PRETEXTO

En un ‘déjà vu’ del año anterior, Urbanismo ha tenido que buscarse otro pretexto para tratar de justificar su actuación y la retirada, por segunda vez, de la Ordenanza de la discordia. Ahora, la coartada oficial consiste en que se ha producido un “error material” que ha propiciado “la introducción de un párrafo relativo a la tasa por licencia de obras que había quedado anteriormente suprimido del texto, no debiendo, por tanto, haberse reproducido”.

Explícitamente, pues, la Gerencia estaba reconociendo que había volcado el texto suprimido a última hora el año anterior en el de las Ordenanzas Fiscales para 2014, una chapuza informática que hunde aún más la reputación de un organismo que está colocado en el punto de mira de la Delegación de Hacienda por sus costes excesivos y sus números rojos y que da así más argumentos a la dama de hierro municipal, Asunción Fley,  para meterle las tijeras de los recortes.

Los frenazos y retrocesos de Urbanismo, que hay que justificar unas veces por el descontrol de sus dirigentes y otras por supuestos errores materiales -como si los ordenadores actuaran autónomamente y al margen de quienes los manejan-, suponen un tiro en el pie de un alcalde que en su toma de posesión anunció la excelencia en la gestión de los Servicios Públicos y que la ciudad funcionaría con la precisión de un reloj suizo.

EN EVIDENCIA

La Gerencia tiene 437 personas en plantilla, la mitad de ellos jefes que en conjunto cobran pluses millonarios por la responsabilidad que asumen en el desempeño de su labor. Pues bien, ninguno de estos 437 empleados municipales se percató del supuesto error motivado por la práctica de reproducir textos antiguos del proyecto de Ordenanzas Fiscales para 2013 y volcarlos en el de 2014 y salir así del paso lo más rápidamente posible. Tampoco se percató el Gobierno local, con sus 20 concejales y su amplio equipo de asesores.

Quien advirtió la supuesta duplicidad o el pretendido “error material” fue el Grupo municipal Socialista, compuesto por once ediles y un número reducido de asesores bajo la dirección de Juan Espadas, que ha dejado así en evidencia a toda la Gerencia y al equipo de Gobierno al demostrar un mayor celo y eficacia en la supervisión de la documentación remitida al Pleno y que la labor de la Oposición no consiste sólo en populistas paseos por los barrios para aparecer en las fotos estrechando las manos de los vecinos, sino también o incluso principalmente en un trabajo mucho más difícil, por su complejidad técnica, oscuro, callado y menos reconocido de pasarse muchas horas en los despachos escudriñando expedientes y haciendo números.

OTRO MÁS

El Gobierno municipal ha fallado y la Oposición no. Esa es la imagen que queda en la opinión pública tras este episodio y es lo que más debe preocupar al alcalde, que ha comprobado que la oposición frontal anunciada por Espadas es mucho más activa y eficaz que antes.

Los fallos en Urbanismo no se limitaban sólo a la Ordenanza que afectaba a las licencias de obras. Obligada por la denuncia/revelación del PSOE a revisar todos los expedientes -ahora sí-, la Gerencia se percató además de que el texto utilizado por supuesto error tampoco recogía unas modificaciones aprobadas por el Pleno y referidas a la Ordenanza Fiscal regulada de la tasa por los documentos que expida o tramite la propia Gerencia a instancia de parte. Corrección de errores sobre corrección de errores, error al cuadrado y en una materia tan delicada como el bolsillo de los ciudadanos.

Definitivamente, Urbanismo se ha convertido por deméritos propios en el reloj averiado de Zoido.

Zoido y el gatopardo

Los politólogos han acuñado los términos  ‘lampedusiano’ y ‘gatopardista’ para describir a los gobernantes que prometen un cambio radical de la realidad pero que a la hora de la verdad sólo realizan modificaciones cosméticas y superficiales que dejan las cosas tal como estaban. Pura apariencia. Los adjetivos derivan de la novela del italiano Giuseppe Tomasi di Lampedusa titulada ‘El gatopardo’, en la que relata el fin de una época y el advenimiento de un nuevo orden y que se resume en una frase que pone en boca de uno de los personajes: “Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie”.

Zoido se ha apuntado al ‘gatopardismo’ en Lipasam (y no sólo) con la Bolsa de Empleo Temporal en esta sociedad municipal. Como es de dominio público y causa vergüenza ajena, ya que no en los empleados y sindicalistas que han propiciado este sistema discriminatorio, nepotista y de corte feudal en pleno siglo XXI, los puestos de trabajo se han estado ‘heredando’ entre los familiares cuando un empleado se jubilaba y la Bolsa de Empleo no se abría para ningún ciudadano que no formara parte del círculo de Lipasam o fuera ajeno a las centrales sindicales con mando en el comité de empresa.

LA HUELGA DE ENERO

Tras la huelga de enero, que duró una decena de días, los sindicatos hicieron concesiones menores al Ayuntamiento para poner fin al conflicto. Entre ellas, la apertura de la Bolsa Temporal, para que dejara de ser un nido de ‘enchufados’. Aunque el poderoso aparato de propaganda del Consistorio ‘vendió’ los acuerdos como una victoria del alcalde, por su aparente firmeza, en el balance real y global los huelguistas cedieron menos que la empresa municipal.

Recuérdese que la huelga se convocó porque el Gobierno local pretendía reducir los costes en Lipasam mediante la ampliación de la jornada de trabajo semanal de la plantilla a 37,5 horas y un recorte del 5% en los gastos de personal a partir de enero de 2013.

La mayor parte de ese ahorro lo quería lograr acabando con los 1.250 contratos temporales que se firmaban a los 466 eventuales inscritos en la Bolsa de Trabajo, gran parte de ellos vinculados por entonces a UGT. Para ello era condición ‘sine qua non’ que la plantilla, en vez de prolongar la jornada laboral hasta completar las 37,5 horas semanales, trabajara durante Semana Santa, Feria y Navidad. El plan fue rechazado de plano por el comité y fue la causa que desencadenó la huelga y que las calles de Sevilla se llenaran de miles de toneladas de basura.

CESIONES MENORES

Después del acuerdo que puso fin al conflicto la plantilla ha seguido sin trabajar durante los periodos festivos; el recorte salarial no fue del 5%, sino del 3,6%, pero, ojo, compensándolo con una subida del 0,75% en 2014 y del IPC en 2015; el Ayuntamiento se ahorrará temporalmente 2,6 millones en vez de 3,3 millones de euros en gastos de personal y la Bolsa de Trabajo Temporal para eventuales se ha mantenido, si bien se dijo en enero que quedaría abierta a partir de entonces a todos los sevillanos y no sólo a familiares y ‘enchufados’. ¿Quién cedió más, Lipasam o los huelguistas?

Nada menos que nueve meses ha tardado el Ayuntamiento en comunicar la apertura de la Bolsa de Trabajo Temporal  a todos los ciudadanos, con anuncios en la prensa y la amplificación mediática oficial correspondiente para transmitir la idea de que Zoido ha acabado con el ‘enchufismo’ en la empresa municipal.

Se ha publicado que el presidente del comité de empresa, Antonio Bazo (CCOO) no ocultaba su satisfacción después de meses de trabajo y continuas reuniones de la mesa encargada de dar forma al proceso de selección de personal para los talleres. Esta satisfacción ya es suficientemente indicativa.

Si se analizan las bases de esta convocatoria -puede descargarse desde la página web de Lipasam- limitada sólo a 100 plazas para el taller y un contrato de un máximo aun en periodos discontinuos de 180 días a lo largo de un año no natural, se comprenderá la reacción sindical por, en la práctica, haberle dado la vuelta a la tortilla en el aspecto que les faltaba de los acuerdos de enero.

EXPERIENCIA PREVIA

La convocatoria es sólo para parados y, atención, eventuales de Lipasam en este momento. O sea, los que ya están dentro de la Bolsa de Trabajo. De entrada, habiendo miles de parados en Sevilla (de un total de 88.639) sin siquiera prestación alguna, se les exige el pago de 12 euros para poder realizar el examen de ingreso.

Requisito básico es que los aspirantes cuenten, como mínimo, con 24 meses de experiencia laboral en la actividad propia de un taller relacionado con electromecánica, electricidad del automóvil, calderería, herrería, chapa y pintura o estar en posesión de una titulación relacionada con estas habilidades. Sólo con esta exigencia se deja ya fuera a los 11.715 sevillanos, generalmente los más jóvenes y egresados de las aulas, englobados en la categoría de ‘Sin empleo anterior’.

Obviamente es presumible que los eventuales que ya están dentro de la Bolsa de Empleo cumplen esta condición ‘sine qua non’. Además, en el proceso de selección se valorará con 0,2 puntos a los candidatos por cada mes de servicio prestado en talleres de empresas del sector de la limpieza pública ( como es el caso de Lipasam) y sólo con 0,1 puntos la experiencia en otro tipo de talleres.

La convocatoria, pues, favorece claramente a los eventuales de Lipasam que ya han disfrutado en exclusiva estos años de la Bolsa de Empleo para que sigan dentro de la misma, aunque las fanfarrias municipales pregonen el aparente fin del ‘enchufismo’.

Era necesario que todo cambiara para que todo siga igual.

Tasa cero

Se les llena la boca con la palabra Sevilla y se consideran a sí mismos la esencia de la ciudad, pero a la hora de contribuir a los gastos exigen un trato de favor y que paguen los demás. El presidente del Consejo General de Cofradías insta al Ayuntamiento a que le apliquen la tasa cero ( o sea, cero impuestos) por la ocupación de la vía pública con el negocio que hacen con sus sillas en Semana Santa. Vamos, que a efectos fiscales, además de los habituales (recuerden que un solo comentario suyo forzó el levantamiento por obras de la Campana este verano, sólo para complacerlo y aunque se fastidiaran los comerciantes), quieren la misma consideración VIP que el Sevilla y el Betis, los cuales ya se autoaplican no la tasa cero, sino la menos cero directamente. Y otros que tal bailan son los de Gaesco. Han acudido a Urbanismo a exigirle una rebaja del 40% en las Ordenanzas. Dicen que conforme a la cuantía en que han bajado los pisos. Cuando ellos los ponían por las nubes, nunca se ofrecieron voluntarios a la Gerencia para pagar en línea con sus enormes plusvalías.

Impacto

La Unesco amenazó con incluir en su lista negra del Patrimonio Mundial el peligro, con riesgo de posterior descatalogación que nos equiparaba el Tercer Mundo, la Catedral, el Alcázar y el Archivo de Indias, debido al impacto visual sobre ellos de la Torre Pelli. Aquella amenaza provocó una guerra de encuadres fotográficos entre partidarios y detractores del rascacielos, para demostrar que se veía o no desde los tres monumentos sevillanos en el ‘top-ten’ mundial. Conjurado el peligro por la promesa de Zoido, tras caerse del caballo camino de la Cartuja, de prohibir cualquier otra Babel, ahora, en otra de sus piruetas, quiere aparentar ser más unesquista que la Unesco y propone que también sean declarados Patrimonio de la Humanidad la Torre del Oro y la Plaza de España. Preguntado en la Cadena SER por el contrasentido de proponer una torre que con sus 36 metros está a la sombra de otra de 178, Zoido dijo tan pancho que la Torre Pelli no tiene impacto visual sobre la Torre del Oro. Lo peor de los políticos es que encima nos toman por tontos al negar la evidencia.

Negro

El delegado del distrito Bellavista-La Palmera, Rafael Belmonte, debe de ser o un paracaidista político o un palangana, según se desprende de sus declaraciones sobre el adecentamiento municipal de la explanada colindante con el estadio del Betis: “Los trabajos -asevera- se van a centrar en la utilización de hormigón asfáltico junto al fresado del pavimento”. ¿Pavimento? ¡Pero si aquello es un campo de albero! Bien es verdad que se embarra con la lluvia y que el personal -incluidos los gorrillas que lo explotan con gran provecho- estará encantado, al preferirlo alquitranado para que así se aparque mejor. Sin embargo, urbanísticamente ese terreno desnivelado estaba históricamente calificado como zona verde, hasta aquellos cambalaches de Monteseirín con Lopera en el último PGOU para regalárselo (¡otro más!) al Betis para usos terciarios a cambio de la construcción de un centro cívico para los vecinos del que jamás se supo. Total, que hemos trocado el verde por el negro  y encima todos tan satisfechos. Pero mira que si es el primer paso encubierto para una zona azul….

El suspenso de cada septiembre

El veterano político y diplomático español Marcelino Oreja Aguirre, ya práticamente retirado de la vida pública, visitó Sevilla en el año 1984 cuando en un país por entonces recién salido de la Dictadura franquista ocupaba uno de los puestos exteriores de mayor relevancia a los que podíamos aspirar: la Secretaría General del Consejo de Europa. Quien diez años más tarde sería también comisario europeo de Transportes y Energía dijo durante un acto celebrado en el club Antares de nuestra ciudad que cuando visitaba oficialmente un país en su calidad de secretario general del Consejo Europeo, pedía que le mostraran escuelas, bibliotecas y mercados porque de esa manera medía el grado de desarrollo de la sociedad que le acogía, dado que en su opinión nada debía preocupar más a unos gobernantes que el estado de las instalaciones en que tenían que estudiar sus hijos, las generaciones futuras.

Si el perfecto estado de revista en que deben encontrarse los colegios era para Marcelino Oreja el termómetro para medir el progreso y desarrollo social, más que económico y más que los kilómetros de autopistas y de líneas de AVE, el mercurio sevillano marca una temperatura más bien baja, pese al asfixiante calor ambiental que caracteriza a la ciudad durante los veranos.

Y es que no falla: cada mes de septiembre, a la vuelta de las vacaciones, las Administraciones Públicas, sean del signo que sean, merecen un suspenso general por los retrasos en la ejecución de las obras pendientes en colegios, de modo que el curso se inicia en muchos de ellos con la compañía de albañiles, fontaneros, electricistas, pintores…. suponiendo, en el mejor de los casos, que estén allí porque al menos se ha dotado de partidas presupuestarias para acometer esos trabajos de mejora o de reparación.  Entre el Escila de la falta de dinero y el Caribdis de la improvisación, esta reiterada realidad septembrina demuestra claramente, por remitirnos de nuevo a las palabras de Marcelino Oreja, que la educación de nuestros hijos no es la número uno en nuestro orden de prioridades, por más que los políticos digan siempre lo contrario en sus manidos discursos.

LAS OBRAS NO SON PARA EL VERANO

Y ello con la agravante de que todo el mundo sabe, desde los gobernantes hasta los alumnos, pasando por los profesores, los padres y los operarios, que el curso comienza cada año por las mismas fechas de principios o mediados de septiembre, por lo que cabría planificar el ritmo de las obras y de las inversiones de forma tal que los trabajos estuvieran concluidos para la fecha señalada. Se cuenta, además, con la ventaja de que las aulas se quedan vacías durante los meses de verano y se puede trabajar con absoluta comodidad.

La delegada de Hacienda del Ayuntamiento de Sevilla, Asunción Fley, ha acuñado este año como coartada para tratar de justificar los retrasos la teoría de que no es posible acometer las obras en los colegios durante el verano, sin que haya profundizado en el argumento, el cual contrasta con el hecho de que en los tajos al aire libre, con casi 40º o más durante el estío, se trabaja desde primera hora de la mañana hasta las 15 horas o las 17 horas, sin que se sepa qué factor diferencial impide hacerlo en colegios vacíos y a cubierto en vez de a pleno sol.

Como la clase política ve siempre la paja en el ojo ajeno antes que la viga en el propio, el diputado sevillano del PP Juan de la Rosa se ha dedicado a hacer su particular balance de cómo ha ido este año la vuelta al ‘cole’ en la provincia de Sevilla. Según sus datos, el curso escolar se ha iniciado con el 62% de las actuaciones de reforma o de mejora en los centros educativos sin haberse terminado.

Estima el diputado del PP que de las 87 actuaciones que deberían haberse realizado durante las vacaciones escolares, 44 todavía estaban en ejecución al volver los alumnos a clase; 10 ni siquiera se habían iniciado y 33 habían finalizado a tiempo. Juan de la Rosa ha destacado que “a pesar de los reiterados anuncios de la Junta año tras año, el curso ha empezado con aulas en caracolas en 21 centros docentes”, aunque ha pasado de puntillas sobre la responsabilidad en el retraso en las obras de los colegios, que se supone es de competencia municipal y no del Gobierno autonómico.

ESPADAS PASA REVISTA

Tampoco ha quedado muy claro si en el balance del PP de esas 47 obras aún en ejecución y 10 ni siquiera iniciadas se incluyen o no las 37 fuera de plazo existentes en Sevilla capital y que, por su parte, ha denunciado el portavoz del grupo municipal Socialista, Juan Espadas. El líder de la oposición en la capital recordó que Zoido se había comprometido en julio de 2012 a invertir casi 4 millones de euros en reparaciones en centros docentes de la ciudad, pero según su particular balance, para el curso pasado sólo se ejecutaron 19 obras, 4 no se concluyeron hasta el segundo trimestre y 14 siguen aún pendientes a estas alturas.

En el balance de este año, Espadas contabilizó que de los 24 colegios en que se iban a hacer trabajos de mejora, sólo uno (Santa Catalina) estaría a tiempo para el inicio del nuevo curso, por lo que instó al alcalde a pedir perdón a los sevillanos por estas dilaciones y anunció que, al modo de la micropolítica de Zoido,  iba a visitar uno por uno los colegios en obras para comprobar su situación real.

Las denuncias, con profusión de datos, de Espadas, demostrativas de que lo de la oposición frontal va completamente en serio y no de farol, obligaron a Zoido a reaccionar para adelantarse al movimiento anunciado por su rival y hacer lo que mejor sabe: echarse a la calle y protagonizar un gesto mediático, cual ha sido una maratón de visitas a los centros docentes, desde por la mañana hasta por la tarde y a razón de uno por cada uno de los once distritos de la ciudad.

OBRAS ANTIGUAS O MENORES

Ahora bien, el populismo de Zoido no podía ocultar esta realidad:

-En cuatro de los colegios que visitó se habían anunciado obras en 2012 y se ejecutaron ese mismo año. Zoido, pues, había cumplido su promesa, por lo que no tenía sentido incluir el grupo España, Borbolla, San Jacinto y Juan XXIII en su gira, cual si estuviera en campaña electoral, hecho que denotaba justamente que no tenía nada nuevo que mostrar en esos distritos y recurría a obras realizadas en el plan anterior. Indirectamente, pues, era un reconocimiento a las denuncias de la oposición.

-En el colegio Sor Angela de la Cruz, la obras se anunciaron en 2012 y llegado el inicio del curso 2013-2014 ni siquiera habían empezado.

-Otro de los colegios visitados, el Vara del Rey, debió estar listo para el inicio del curso 2012-2013 en vez de para el curso actual.

-En el resto de los centros inspeccionados por Zoido (Pablo Ruiz Picasso, Juan Sebastián y Bandarán, Pío XII, Azahares y Martín de Gaínza), los trabajos se han anunciado y ejecutado durante este año, pero en la mayoría de los casos se trataba de obras menores, con presupuestos inferiores a 15.000 euros  (2.000 euros por instalar un frente de armario o 2.600 por una mano de pintura), que no son como para lanzar las campanas al vuelo.

LA HERENCIA RECIBIDA

Como era de esperar, el Ayuntamiento ha culpado de los retrasos a la herencia recibida de Monteseirín, un argumento un poco ajado si se tiene en cuenta que se encuentra ya en el tercer año de mandato, como si los problemas endémicos que dice se dedica a resolver fueran la causa que explica por qué obras anunciadas el año pasado tampoco estaban listas ni siquiera un año después, pese a la promesa de Zoido en su investidura de que los Servicios Municipales y la ciudad en general iban a funcionar bajo su dirección con la puntualidad de un reloj suizo.

En algunos colegios el reloj acumula un año de retraso, pese a lo cual el Consistorio ha insistido en que los centros educativos son una de las prioridades del alcalde. Si realmente lo fueran, tanto de él como del resto de alcaldes sevillanos, como preconizaba Marcelino Oreja a la hora de tomarle el pulso a las sociedades que visitaba, ni el diputado del PP habría denunciado las obras pendientes en la provincia (atribuibles, por deducción, a Ayuntamientos socialistas), ni Espadas habría hecho lo propio con las que faltan en Sevilla capital. Como estudiantes desaplicados, gobiernen quienes gobiernen, unos y otros volverán a repetir la misma asignatura en septiembre de 2014, con la próxima vuelta al ‘cole’.

La línea dura de Espadas

El portavoz del grupo municipal Socialista, Juan Espadas, ha sorprendido un tanto a propios y extraños en la ‘rentrée’ del nuevo curso político con el anuncio público de que a partir de ahora endurecerá su labor de oposición a Zoido por todos los medios posibles. Cuando todavía no había conocido la sanción de 39.000 euros del Banco de España al gerente de Emvisesa, Miguel Contreras, por su responsabilidad en la gestión que llevó a Cajasur a ser intervenida por el ente supervisor y adjudicada a los vascos de BBK, ni la confirmación por parte del gobierno local de que estudia la disolución de la Gerencia de Urbanismo so pena de rebajarle el salario en un 30% a la plantilla, Espadas regresó de las vacaciones de verano declarando que ya no soporta más “las mentiras de Zoido, la dirección política de Maximiliano Vílchez (delegado de Urbanismo), y la actitud del gerente de Emvisesa”.

El candidato “in pectore” a repetir como número uno de la lista del PSOE por Sevilla en las próximas elecciones municipales, con permiso de Susana Díaz y si los críticos de su partido -ahora en tregua con el aparato del partido- no articulan una alternativa interna que obligue a convocar primarias, ha anunciado una oposición “dura y radical”, apoyándose para ello en movilizaciones vecinales e incluso en la vía judicial si fuera menester, aunque ha dicho también que según su criterio ésta no debe ser antepuesta a la acción política.

Si el anuncio de Espadas ha causado sorpresa ha sido sobre todo por su talante moderado y conciliador en lo personal y por estar considerado más un tecnócrata acostumbrado a la moqueta de los despachos en las instituciones (viceconsejero de Medio Ambiente, consejero de Vivienda, senador….) que un político mitinero al uso y acostumbrado a fajarse en la lucha orgánica interna en las agrupaciones y en los mítines populistas.

CLAVE INTERNA Y EXTERNA

Más que probablemente, tal como ha interpretado el gobierno municipal, la nueva línea dura anunciada por Espadas tiene mucho de mensaje en clave partidaria destinado a los militantes y votantes del PSOE que lo consideraban hasta ahora  demasiado blando y también a la ‘lideresa’ sevillana y nueva presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, para demostrar que está dispuesto a defender su territorio político con uñas y dientes y no dar pie a alimentar posibles expectativas internas de otras corrientes en la siempre convulsa formación del PSOE sevillano, la más poderosa de España.

En esta línea se ha pronunciado el portavoz del equipo de Zoido y delegado de Triana, Francisco Pérez, para el que, con su declaración, Espadas no ha hecho más que confirmar que lleva “dos años perdidos en la oposición del Ayuntamiento” y que por un supuesto tirón de orejas de Susana Díaz “se ha echado en brazos de la radicalidad”.

Sin embargo, ¿qué líder de la oposición municipal ha sido más radical aún que Espadas y ha judicializado más la vida política denunciando o amenazando continuamente con llevar a los tribunales de Justicia cualquier asunto del Ayuntamiento? Nadie en ese sentido ha sido más radical, duro y confrontador que Juan Ignacio Zoido en su etapa de líder de la oposición en la Plaza Nueva, por más que en lo personal y en las distancias cortas dé un perfil totalmente opuesto al de su línea política y aparezca con la misma bonhomía que Espadas. Hasta tal punto se les consideraba con personalidades similares, que el PA llegó a hacer en su campaña un fotomontaje subrayando las analogías y el parecido, incluso físico, entre los hoy alcalde y líder de la oposición.

GUERRA DE TRINCHERAS

Pero el moderado Zoido no dudó en convertir el Ayuntamiento en una guerra de trincheras contra el anterior gobierno municipal y en aventar un escándalo casi a diario aunque a la postre quedaran en agua de borrajas o los tribunales no le dieran la razón en sus denuncias, como la que presentó contra el exdelegado de IU, ‘Lolo’ Silva. Zoido fue mucho más duro y radical que hasta ahora ha sido Espadas, judicializó la vida política con o sin razón y no perdió ocasión de intentar romper la base electoral de la coalición PSOE-IU convirtiendo en objetivo de gran parte de sus ataques al exteniente de alcalde Antonio Rodrigo Torrijos. Su estrategia, amplificada por el altavoz de ciertos medios de comunicación, le funcionó a la perfección, como prueba el hecho de haber obtenido la mayoría más absoluta de la Democracia en las elecciones municipales: 20 concejales.

Por tanto, y sobre todo en una época de escoramiento ideológico en que las posiciones centristas y moderadas han ido perdiendo progresivamente peso en el cuerpo electoral, parece que el radicalismo, tan alejado del espíritu de consenso que caracterizó la Transición, acaba por dar mayores réditos en las urnas que la moderación. Zoido es la prueba evidente de ello.

Además, el alcalde no le ha dejado otra salida a Espadas, bien por estrategia, bien de forma inconsciente o arrastrado por las circunstancias. Como todo político encumbrado a un puesto de la máxima responsabilidad, en su caso la Alcaldía de Sevilla, Zoido, al igual que antes Monteseirín en el Ayuntamiento y ahora Susana Díaz en la Junta, hizo un discurso integrador, generoso y con altura de miras y ofreció su mano tendida a la oposición, pese a no necesitarla por su mayoría absoluta, para llegar a pactos en beneficio de Sevilla.

LA REALIDAD Y EL DESEO

El alcalde prometió desmarcarse de las prácticas sectarias, oscurantistas y obstruccionistas de Monteseirín y empezó con buen pie al devolver a los miembros de la oposición a los consejos de administración de las empresas municipales, pero progresivamente las promesas de “luces y taquígrafos” y de grandes pactos por la ciudad fueron cayendo en el olvido. Apenas estallar el primer gran escándalo de su mandato, en de los ‘enchufados’ en los talleres de distrito, se negó a la oposición el acceso a los expedientes de las contrataciones de monitores con el mismo argumento que daba Monteseirín en sus tiempos: podía vulnerar la ley de Protección de Datos. Y si ante estas maniobras obstruccionistas el grupo Socialista recurría a la vía judicial y lograba el acceso a los expedientes, sospechosamente resultaba que los papeles se habían extraviado.

Y así, un largo etcétera, del que el penúltimo ejemplo ha sido la aprobación de la Zona Franca sin que el alcalde de las “luces y taquígrafos” se dignara en todos estos meses a atender la petición de la oposición de tener acceso al expediente administrativo para ver la justificación económica de la solicitud elevada al Gobierno y el número de empresas realmente interesadas en instalarse. Por éso resulta irónico que Juan Bueno, el delegado de Movilidad, ante una nueva petición de Espadas de acceso a todos los documentos del expediente de la nueva Zona Azul, diga que “la oposición tiene acceso a todos los expedientes y pliegos para verlos cuando quiera y lo estime oportuno”.

SIN ACUERDOS

En estos casi dos años y medio de mandato, Zoido tampoco ha sido capaz, pese a su buena voluntad inicial, de alcanzar ningún tipo de Pacto por Sevilla con Espadas ni Torrijos, ni siquiera un pacto de mínimos para afrontar el problema más grave que sufre la ciudad, el paro, que en este período afecta ya a 88.639 sevillanos, según la última cifra oficial del Ministerio.

El alcalde, pues, no cierra acuerdos, lanza iniciativas polémicas o directamente conflictivas no incluidas en su programa electoral (los parkings en la Alameda y el Prado) y, escudado en el Plan de Ajuste y la necesidad de recortar el déficit público, cruza lo que Espadas califica de ‘líneas rojas’  con el desmantelamiento de empresas municipales y/o la privatización de servicios (Sevilla Global, Mercasevilla, Emvisesa, Giralda TV, Gerencia de Urbanismo, IMD, instalaciones deportivas….), ante lo cual el líder de la oposición no puede permanecer impasible, so pena de sufrir el rechazo de su propia base electoral, por cuanto su modelo económico y administrativo está basado en la defensa de lo público y es radicalmente opuesto al del PP, defensor de la iniciativa privada.

En el año clave, el tercero de mandato de Zoido, que servirá de antesala y anticipo de balance previo al de las elecciones municipales, Espadas no tiene más tesitura que acentuar su labor de oposición, por cuanto tampoco ha tenido efecto práctico alguno su moderación inicial frente a un alcalde cómodamente instalado en su mayoría absoluta.

Sólo el tiempo dirá si la nueva estrategia de línea dura se traduce en un mayor respaldo en las urnas para el PSOE en Sevilla y si tácticamente no hubiera sido mejor para Espadas haber pasado directamente a los hechos sin necesidad de haberlo proclamado a los cuatro vientos, dando así munición a quienes destacan que ello supone un reconocimiento inconsciente de que ha tardado dos años en rectificar su línea política.

El Banco de España multa con 39.000 euros al gerente de Emvisesa

El Banco de España ha impuesto una multa de 39.000 euros a Miguel Contreras Manrique, actual gerente de la Empresa Municipal de la Vivienda de Sevilla (Emvisesa), por la comisión de una infracción muy grave durante la época en que perteneció a los órganos directivos de CajaSur, la Caja de Ahorros de Córdoba que tuvo que ser intervenida por el propio Banco de España, el cual la adjudicó a la vasca BBK en julio de 2010. La entidad norteña solicitó al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), el organismo encargado de venta, 392 millones de euros.

Miguel Contreras fue uno de los 38 exaltos cargos de CajaSur sancionados por el organismo supervisor bancario -poco antes de las elecciones municipales que dieron la victoria al PP en Sevilla-  por un montante global para todos ellos de 2,41 millones de euros. El hoy gerente de Emvisesa, rescatado por el Ayuntamiento sevillano y que era vocal en el Consejo de Administración de la entidad cordobesa, presentó un recurso de reposición, que fue desestimado por el Ministerio de Hacienda el 18 de enero de 2012. Lo más significativo es que ya por entonces este departamento estaba en manos del PP y su máximo responsable, el jiennense Cristóbal Montoro, era además diputado por Sevilla.

Contreras reaccionó entonces presentando otro recurso en contra de su sanción, en este caso ante la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional, la cual también falló de forma negativa a sus intereses en sentencia firme que agotaba la vía que le quedaba y que fue dictada el 26 de febrero del año en curso.

Agotados ya todos los recursos, el Banco de España ha confirmado en pleno mes de agosto  (Boletín Oficial del Estado Nº 189, de 8 de agosto de 2013) la sanción de 39.000 euros al hoy gerente de Emvisesa en virtud de la ley 26/1988, de 29 de julio, sobre Disciplina e Intervención de las Entidades de Crédito, por la comisión de una infracción muy grave consistente en “presentar la entidad de crédito, o el grupo consolidable o conglomerado financiero a que pertenezca, deficiencias en su estructura organizativa, en sus mecanismos de control interno o en sus procedimientos administrativos y contables, incluidos los relativos a la gestión y control de riesgos, cuando tales deficiencias pongan en peligro la solvencia o viabilidad de la entidad o la del grupo consolidalble o conglomerado financiero al que pertenezca”.

La sanción del Banco de España, pues, es como consecuencia de una deficiente gestión de CajaSur por parte de Miguel Contreras y el resto de exaltos cargos de CajaSur cuando estaba en manos de la Iglesia, pese a lo cual el Ayuntamiento de Sevilla le ha otorgado la máxima responsabilidad al frente de la Empresa municipal de la Vivienda (Emvisesa).

Contradicción

El alcalde ha tardado casi dos años y medio en sacar a la luz la oculta Hoja de Ruta que se había diseñado en el seno del PP para la Gerencia de Urbanismo, desvelada en su momento por el colega y máximo experto en lides urbanísticas Carlos Mármol, y, tras filtrarlo primero al modo y medio habituales para ir preparando el ambiente, confirmó su plan de disolver la Gerencia y recalificar, nunca mejor dicho, a su personal como funcionario a cambio de que se rebajen sus elevados emolumentos (otra pesada herencia de Monteseirín y Marchena, los que decían iban a levantar las alfombras en las caracolas) en un 30%. Mezclando churras con merinas, pasó a continuación a hablar de los parkings en la glorieta del Cid y la plaza de San Martín de Porres y dijo que si no los construye la iniciativa privada lo hará la Gerencia de Urbanismo. Pero, vamos a ver: si la Gerencia va a ser disuelta, ¿cómo está pensando al mismo tiempo en encargarle la ejecución de los parkings? Hay días en que ni Juan Ignacio se pone de acuerdo con Zoido, cual si fueran el doctor Jekyll y míster Hyde.

 

Patinazo

El equipo de gobierno municipal ha dejado en ridículo al alcalde, que, fiado de los datos facilitados por la Delegación de Seguridad y Movilidad, declaró ante los medios de comunicación durante una visita al distrito San Pablo-Santa Justa que había varias empresas interesadas en construir los aparcamientos en  la glorieta del Cid (Prado) y en la plaza de San Martín de Porres (Triana) tan sólo 48 horas antes de que el concurso público convocado al efecto fuera declarado desierto por falta de aspirantes. Juan Bueno, responsable político del patinazo de Zoido, se escuda ahora en que ha habido un supuesto “exceso de celo” municipal por las condiciones económicas fijadas en los pliegos. Cabe preguntarse entonces qué tipo de contactos empresariales en el sector y qué estudios de mercado hizo el Ayuntamiento previamente a la convocatoria de un concurso condenado de antemano al fracaso. Con este precedente, como para darle crédito a los sondeos demoscópicos que le ponen desde sus filas por delante a Zoido y en los que le aseguran que aún conserva la mayoría absoluta.